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You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por youmakemeglow el Dom Nov 26, 2017 10:55 am


DEMETRIA LOVATO.
Cuando de un profundo e intenso deseo de trataba mi cerebro sufría una especie de clic y mis pensamientos sólo giraban en torno a la satisfacción de aquellos cuerpos. Es decir, siquiera me percataba en su totalidad de mis pasos o movimientos concretos, otros que no fuesen besarlo o acariciarlo mientras su cuerpo cargado de masculinidad y deseo se movilizaba por aquél pasillo rumbo a nuestra habitación, ya ambos sin piezas superiores, con mis pechos rozando su pecho y toda la electricidad recorrer mi espina dorsal centrándose posteriormente en lo más bajo de mi vientre, descargas eléctricas cargadas de deseo, mi cuerpo respondía ante su toque y estaba segura de que si no me hacía suya pronto yo prácticamente perdería la cabeza.— Liam —Musité su nombre sólo para descargar un poco todo lo que se movilizaba en mi interior. La pared de la habitación dio entonces con mi espalda y una especie de gemido se escapó de mis labios cuando acorralada contra la pared sentí sus labios recorrer más allá de mis labios. Suspiré con encanto mientras acariciaba su espalda deslizando mis dedos por aquella extensión y grabando en mi memoria su silueta. 

Solté una leve risa de fascinación cuando lo vi agachado ante mí, salí de aquellos ajustados jeans quedando sólo con delicadas braguitas, apreté mis muslos levemente al sentir la fuerte presión hacerse presente en mi punto más femenino. Rápido y duro. No podía estar más de acuerdo. Mis bragas desaparecieron y al sentir su beso eché mi cabeza para atrás jadeando. Jesús necesitaba aquello, yo definitivamente lo necesitaba hundiéndose en mí cuanto antes. Humedecí mis labios con la punta de mi lengua sintiendo como regresaba a mi altura y abrí mis ojos encontrándome con aquél mar azul observándome fijamente, deseo, lujuria, desesperación, ansiedad, y por supuesto rotundo amor desenfrenado. Su boca salvaje azotó contra la mía nuevamente y  mis dedos torpes se aproximaron hasta su cremallera bajándola, buscando su erección, buscando la manera de proporcionarnos a ambos el placer que merecíamos. Pero como todo macho alfa me ordenó rodear sus caderas y muy obediente cumplí. De manera experta envolví mis piernas en torno a sus caderas, su erección desnuda rozando mi feminidad, gemí clavando mis dedos en su cabello, observando sus ojos azules, mordisqueando mi labio, contrayendo mi rostro y antes de poder preverlo gemí con fuerza sintiendo su invasión y mi cuerpo tensándose ante la misma. Me aferré a su cuerpo saboreando la delicia de sentirlo en lo más profundo de mi ser.

Con las primeros embestidas ciertos suspiros salieron de mis labios, pero con cada que aumentaba su fuerza se fue convirtiendo en una melodía de gemidos. Mi espalda subía y bajaba contra la pared mientras su cuerpo chocaba con fuerza contra el mío, fuerte, hondo y profundo. Mis manos quedaron sobre mi cabeza y eche ligeramente mi cabeza hacia atrás jadeando, murmurando su nombre, mencionando inocentes improperios, desesperadas palabras al aire sin sentido. A medida que fue más rápido no pude evitar abrir mis ojos y buscar su mirada con la mía. Mis manos volvieron a posicionarse en su rostro sosteniéndolo y obligándolo a observarme, busqué su boca y lo devoré con deseo mientras invadía su lengua con la mía, desesperada, mordí su labio y mientras sentía la profundidad y fuerza de sus embestidas, con mis paredes apretándolo con fuerza, mi calor demandante, mi vientre a punto de estallar, mi pecho inflado y el deseo, el deseo azotando con más fuerza, cerca del abismo, lo miré a los ojos sin decir una sola palabra, sólo sonidos de aquellos gemidos cortados y desgarrados. Estaba cerca, cada vez más. Clavé mis uñas en su espalda, anclando el deseo y antes de poder hacer algo al respecto el orgasmo me lanzó con fuerza hacia el acantilado. Grité su nombre echando mi cabeza para atrás y dejando que todas aquellas sensaciones hicieran de mí. El me acompañó a los segundos. Suspiré abriendo mis ojos y buscando una vez más los suyos. Cuando di con ellos sonreí con mi pecho subiendo y bajando, nuestras pieles sudadas y mi vientre palpitando. Increíble.

Con mi cuerpo post-orgásmico reposé en la cama junto a él, moviéndome hasta quedar sobre su pecho donde cerré mis ojos y dejé escapar un largo y prolongado suspiro. Mi piernas dolían, definitivamente no estaba segura si al día siguiente podría dar tan siquiera un paso y no desplomarme, estaba agotada, agotada pero definitivamente flotando en una nube. Elevé mi mirada hacia él, apoyando mi barbilla de su pecho, sonriéndole ampliamente y observando su rostro agotado, aquella barba cubriéndole la cara y sus ojos azules atentos a mí, quizás a mis palabras, a mis manifestaciones. Arrugué mi nariz y me impulsé ligeramente hacia arriba alcanzando su boca y besándolo lenta y profundamente. 
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por youmakemeglow el Dom Nov 26, 2017 12:57 pm


MATT BOMER.
Una cosa era por supuesto, reclamarla como mía. Porque así la sentía incluso antes de llegar a aquella isla donde nuestros sueños y más profundas pesadillas se habían hecho realidad. Pero escucharla proclamarse mía incluso con tanta firmeza era un paso más allá a mi descenso total, a la perdida de cordura y pensamiento racional. La observé fijamente sólo porque sus ojos verdes eran la puerta al cielo, un paraíso de absoluta armonía. Era mía, por supuesto que lo era, ella lo sabía y lo anunciaba con frenesí, y claro, como ella era mía, yo era complementamente suyo, pero no tenía necesidad de manifestarlo, mientras me mecía con firmeza contra su cuerpo le dejaba aquél mensaje más que claro. Su cuerpo era cálido, aquél lugar que se sentía a mi verdadero hogar, aquél paraíso que era precisamente el lugar donde quería estar, porque ella era todo, absolutamente todo. Mi cuerpo se embestía contra ella y con cada movimiento un nuevo beso era depositado en su piel de caramelo, aquella que quería saborear hasta el último respiro de mi vida llena de atropellos y errores, donde mi única verdad estaba gimiendo debajo de mí, donde lo único hermoso que me había sucedido susurraba ahora que no quería arrancarme de ella. La observé un vez más aferrando una de mis manos contra la sabana, controlando mis instintos más animales, controlando aquella fuerza que se desataba en mi interior. Maldita sea, la amaba como un demente y ella no ayudaba en mi búsqueda de cordura.— Ssshh —Murmuré buscando su boca y saboreando aquél par de labios dulcemente.— No tienes que hacerlo, nunca. Estoy aquí —Aquello salió en un murmullo mientras besaba la comisura de sus labios y regresaba a su cuello para impregnarme de su exquisito perfume y dejar, con atrevimiento ligeras mordidas en aquella piel sensible.

Sus gemidos haciendo eco en aquellas cuatro paredes era probablemente la escena más erótica que había presenciado en mí vida, porque mujeres había tenido en mi vida, varias, siendo sincero, pero ninguna en aquella cama, todas en el sofá, en la mesa, quizás en la alfombra, pero aquella cama sagrada era sólo de ella, porque la había estado esperando durante mucho tiempo. Abrí mis ojos durante unos instantes para observarla y grabar en mi memoria tan sublime acontecimiento. Sus paredes apretando con fuerza mi virilidad, la cual ondeaba en lo más profundo de su ser, una y otra vez, en una danza erótica, buscando la liberación absoluta del placer más intenso. Me mecí contra ella, fuerte, determinado, lento, fuerte, alternaba, la buscaba, la encontraba y la devoraba enteramente, porque era un maldito caramelo a mí merced, toda mía. Sus uñas se deslizaron por mi espalda y sonreí buscando su boca para presionar mis labios con los suyos.

Hundí mi rostro en su cuello una vez más, anclando mis pies en el colchón y comenzando de manera frenética a hundirme más en su cuerpo de sirena, desesperado, ansioso. Empujaba con fuerza, queriendo decirle con cada movimiento que era absolutamente mía, que no sería de nadie más y que esta era precisamente la manera en la que debíamos estar para siempre. Oh jodida mierda. Escucharla gritar mi nombre me llevó al abismo, busqué sus labios, la devoré, la escuché posteriormente y apreté mis manos contra sus caderas, enloquecido. Gemí, grité y me liberé en su interior. Con aquél torbellino haciendo estragos en mí, con todo mi cuerpo cargado de electricidad fundiéndose con el suyo, con el corazón desbocado. Me derramé en su interior completamente, dejando mi cuerpo caer levemente contra el suyo, buscando su boca y regalándole un suave beso con la respiración agitada. Con el pecho subiendo y bajando me aparté para poder mirarla fijamente. Tomé su mentón con mi dedo índice para que me mirara fijamente y cuando lo hizo le regalé una sonrisa, besé sus labios una vez más.— Eres sublime, sirena —Murmuré contra su boca carmesí, hinchada por los besos.

Al abandonar su interior sentí una profunda desolación, porque encontrarme hundido en ella era sin duda lo que necesitaba para sentirme vivo. Suspiré colocándome a un lado de ella y atrayendo su cuerpo hacia el mío, donde sin darle tiempo de reproches la abracé contra mí y busqué su boca para besarla una vez más.— Quédate esta noche y prometo hacerte el amor hasta que olvides tu nombre. —Susurré mordisqueando su labio inferior, aun mi respiración intentando normalizarse.— Por favor, quédate —Supliqué embozando una sonrisa mientras abrí mis ojos y la miraba fijamente, llevé el dorso de mi mano a su mejilla y la acaricié con suavidad, porque la había extrañado con un maldito demente, y la quería así por todo el tiempo que fuese posible, porque despertar del sueño sería caótico, porque necesitaba probarla hasta grabar su sabor en mi memoria, porque así la tuviese un año en mi cama, jamás me saciaría de ella.— Mi sirena —Susurré contra sus labios colocando mi mano en la parte baja de su espalda y presionándola contra mí y contra mi erección que buscaba más allá de su vientre una vez más. 
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por Mangata_ el Dom Nov 26, 2017 1:42 pm

LIAM HEMSWORTH


“Mía, mía, mía”

No dejaba de repetir mi mente o quizá incluso mi boca cada vez que me hundía más en su interior y cada vez que ella se hundía más adentro de mi alma. Ella era jodidamente mía, incapaz de serlo más que en aquellos momentos. Y no porque yo lo quisiera sentir, no porque yo lo hubiera decidido sentir…sino porque así lo había decidido ella.
Todo en ella me tenía como un loco de remate, su olor, su mirada brillante por el inminente clímax, su piel caliente y vibrante, su voz… ni siquiera era consciente de cómo podía aguantar las ganas de hacerle el amor cada uno de los segundos del día.
Mi mano apretó minutos después sus muñecas y al igual que sus uñas clavándose en mi espalda, mis dedos se hundieron en la suave curva que eran sus nalgas, mientras sentía sus paredes contrayéndose alrededor de mi miembro y mientras como si entrase en un torbellino de luces y sombras, empezaba a sentir mi propio orgasmo avecinándose. Un gruñido ronco salió de mi garganta entonces, cuando incapaz de permanecer un solo minuto más con tal deseo arrollador, explotaba en mil y un pedazos con una última embestida profunda e intensa. Y mientras me derramaba completamente en su interior. Siendo más que consciente de lo que en un mundo real aquello podría simbolizar, de lo que en un deseo interior que hasta aquellos momentos desconocía para mí aquello significaba.
Dios santo, la quería a tal punto que solo quería seguir creando una jodida historia de estúpidos cuentos de hadas.

Una vez que ambos acabamos de temblar después de tal sensación, más aún después de que mis piernas volvieran a responderme, solté sus manos y agarrando con suavidad su cuerpo nos moví a ambos hasta la cama del dormitorio, dejándonos caer y gimiendo instintivamente cuando del movimiento ella volvió a clavarse en mí. Todavía no había salido de su interior, y sinceramente, en aquellos momentos no había idea que peor me sonase que aquella. Aunque desgraciadamente tal regocijo no me duró mucho más, pues ella se movió y ambos volvimos a quedar separados.
-Duérmete nena. -Segundos después, en el justo momento en el que su mirada se clavó en la mía, en el que un nudo de sensaciones volvió a explotar en mi interior fue que poco a poco la cordura volvió a inundarme. Y en el que fui consciente del gran error que podía haber llegado a cometer si tan solo ella…no hubiera estado cuidándose por su cuenta. -mañana hablaremos. -Terminé susurrándole dejándole a continuación un último beso en sus hinchados y húmedos labios. Mañana hablaríamos, si conseguía sacar de mi mente aquel instinto que ahora había empezado a luchar ferozmente contra mis ganas de reclamarla frente a todo el mundo como mía.  

7:30h de la mañana…y seguía envuelto todavía en un increíble sueño. No tenía idea si había sido el cúmulo de emociones del día anterior, si había sido el increíble estrés que me había golpeado en cada uno de los segundos que Demi había estado paseando por el parque pudiendo ser vista como un objetivo para algún cabrón, o si había sido sencillamente el haberle hecho el amor con tal intensidad y posesión a la mujer que en aquellos momentos seguía abrazándome como una manta. Pero la cuestión era que había dormido mejor que en toda mi vida.

Y que de no haber sido por el estridente ruido de mi móvil sonando en la sala, en el mismo lugar en el que habíamos dejado caer locos de deseo la ropa el día anterior, seguramente aún siguiera durmiendo.
Con una maldición sonora me levanté y me alejé entonces del calor de mi pequeña diosa maya, colocándome los bóxers y moviéndome hasta la sala para responder la llamada. Y para volver a maldecir minutos después.

-¿Conoces a un tal Leonardo?- Preguntó la voz grave del otro lado de la línea.
Si había un maldito nombre que en aquellos momentos no necesitaba escuchar, era precisamente el que entonces estaba saliendo de los labios de mi compañero y quizá incluso amigo. Había pasado toda la semana envuelto en secreto en el estudio de diversos casos sin resolver, casos que nadie sabía por qué, pero habían resultado archivados incluso antes de ser investigados por los federales… En todos ellos mi supervisor había sido el responsable del veredicto y en todos ellos una extraña coincidencia. El modus operandi de los culpables y la ausencia de nombres.
Modus operandi que coincidía casi literalmente con el caso de Demi. Solo por un pequeño dato. En todo lo que había descubierto sobre Demi, nunca habíamos conseguido obtener un dato más allá de conjeturas. Ni un solo nombre fiable había aparecido en todos los casos estudiados.
Hasta aquel momento. No había sido fácil y sabía que debía un jodido gran favor a mi amigo por ayudarme en aquello, pero ahí estaba. El nexo de unión de todo aquello.
El mismo nombre que la primera noche que ella tuvo una pesadilla gritó en sueños.

-¿Hemsworth? ¿Sigues ahí?
-Sí. Te debo una muy gorda Smith. Tengo que arreglar unas cosas. Me pondré en contacto contigo…-suspiré- y…necesito que arregles lo de la isla también.
-Dalo por hecho. No me debes nada. Sarah vio en ella lo mismo que al parecer tú. -Y dicho eso, mi compañero de tantas colgó el teléfono.

Justo cuando un sonido de pasos se dejó escuchar en mi espalda.

Un instinto primario de girarme y exigirle, o más bien reclamarle información surgió directamente desde mi estómago, mi faceta policiaca golpeando con fuerza. Hasta que la volví a ver…hasta que volví a recordar lo que llevaba días preparando y el porqué:
Era su cumpleaños. El único día del año en el que se suponía una persona debería estar obligada a ser feliz. Y yo jodidamente era incapaz de reventarle aquello con lo que acababa de averiguar.
No sé si era un estúpido, pero sí sé que era demasiado cobarde como para en aquellos momentos simplemente hundirle el día decente que por lo menos se merecía poder vivir después de todo.
Suspiré, apreté con frustración los dientes y le traté de dedicar una sonrisa. -Buenos días preciosa.  ¿Desayunamos?
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por Mangata_ el Dom Nov 26, 2017 5:16 pm


BÁRBARA PALVIN

Y entonces llegué al clímax con unas incapaces de controlar lágrimas en los ojos.

Y no sólo al clímax más increíble y desolador que en la vida había sentido, sino al clímax más real tanto en mi cuerpo como en mi alma que jamás pensé pudiera llegar a sentir. Me rompí en un millón de pedazos mientras su nombre gritado por mis labios me recordaba a mí misma que aquello no era ningún sueño y que por mi propia salud mental debía de regresar a la realidad…por mucho que en aquellos momentos el simple pensamiento de apartarme de él se sintiera como una tortura.  
Minutos después, él salió de mi interior, provocándome un pequeño escalofrío que se propagó rápidamente por mi cuerpo convertido en plastilina. Mi pecho subiendo y bajando al ritmo del tambor desbocado que en aquellos momentos era mi corazón y mientras tanto, mi mirada clavada en el blanco techo.
Nada más que él se apartó, una ligera brisa que recorría la habitación golpeó mi piel, haciéndome sentir un abismal anhelo de volverlo a tener encima de mí, dándome su calor…enterrándose de nuevo en mí y haciendo que de nuevo todos los demonios desaparecieran de mi mente.
Dios mío, mientras estuvimos en la isla…nos habíamos acostado muchas veces…,y si bien era cierto que no había sido capaz de mantener al cien por ciento todos mis escudos en su lugar después de cada una de esas veces, …¿cómo había conseguido simplemente seguir pareciendo estable a ojos de él? En aquellos momentos simplemente estaba perdida y bastaba su toque o su voz para que de nuevo todo se fuera al garete.
Y efectivamente, así fue.
Bastó que él volviera a clavar su mirada en la mía para que como una tonta le devolviera una pequeña sonrisa. Como para que todo mi cuerpo se relajase en respuesta a aquel contacto mientras asentía con la cabeza. No, no iba a ir a ningún sitio…principalmente porque no existía fuerza en todo el universo que en aquellos momentos pudiera conseguir apartarme de ahí o rechazar lo que él me podía ofrecer.

Él era…él era como un maldito salvavidas en aquellos momentos. Él era la definición de mi propia felicidad en aquellos instantes. No quería estar en ningún sitio más. No quería nada más que a él.
Y bastaron su promesa, su tierna forma de llamarme o quizá la llamarada abrasadora que recorrió mi columna vertebral al volver a sentir su erección para que, en apenas unos segundos, él me volviera a tener jadeante, con mi pulso volviendo a aumentar hasta límites insospechados y con mi boca abierta de nuevo en busca de la suya.  
Mañana sería otro día. Ahora...simplemente quería vivir nuestro momento de perfección.

Y así fue como la noche se hizo día, como los segundos se perdieron entre nuestros jadeos, gemidos y promesas. Como nos pertenecimos al nivel más real que existía. Y como hicimos el amor tantas veces hasta que tal y como él me prometió…acabé olvidando hasta mi nombre.


…..


7:00h
Unos ojos oscuros como la noche se colaron en mis sueños, haciéndome sobresaltar y abrir los ojos desorientada. Sintiendo inmediatamente una paz sublime al ser consciente de que raramente alguien iba a poder hacerme daño mientras aquel hombre fuerte como una maldita montaña se hallaba abrazándome con fuerza.
Mi cabeza despeinada se encontraba reposando sobre su pecho, que se alzaba lentamente haciéndome saber que seguía durmiendo, nuestras piernas desnudas enredadas y su brazo rodeándome y aproximándome a él tanto que no existía apenas un centímetro de nuestras pieles que no se rozasen.
Había pasado.  Definitivamente había pasado…y ahora que mi mente no se hallaba envuelta en la bruma de hacía unas horas, podía ser consciente de cómo desgraciadamente para mi estricto código moral de autocontrol y mente fría, acababa de romper cada una de las normas.
Le había entregado más a él de lo que nunca había hecho con ninguna persona…y si hacía un balance de pérdidas y ganancias, efectivamente encontraba con cada uno de mis escudos rotos.

-Joder. -Apreté con fuerza mi labio inferior mientras ahora, con cautela, comenzaba a moverme y a salir de sus brazos, lo que, a decir verdad, no fue para nada una tarea fácil. En un perfecto silencio, me deslicé a continuación fuera de la cama y sin abandonar un instante aquel estudiado control de movimientos, proseguí con mi misión de comenzar a recuperar cada una de mis prendas de ropa y de vestirme con ellas. A excepción del maldito brasier, el cual para mi humillación, recordaba debía de seguir en el coche.
En menos de 10 minutos estuve completamente vestida, con cada una del resto de mis posesiones encima, y con el maldito corazón latiendo más fuerte que temí él se fuera a despertar con su sonido. ¿de verdad tenía miedo de que él se despertase y me exigiera explicaciones de todo aquello? Estaba claro que no podía explicarle porqué había acabado hecha polvo el día anterior…estaba claro que no podía explicarle como él había conseguido mantenerme en la superficie de una forma que jamás nadie había conseguido…
pero aún así… ¿por qué mientras salía de la habitación y más tarde de la casa, sólo deseé que él volviera a pronunciar mi nombre y me exigiera volver a sus brazos?  
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por youmakemeglow el Dom Nov 26, 2017 5:20 pm


DEMETRIA LOVATO.
Había dado las vueltas suficientes en la cama y tras sentarme en la misma suspiré por la ausencia de Liam. Había dormido mucho más de lo habitual y quizás se debía al hecho de que Liam también lo había hecho, era uno de los sueños más profundos en mucho tiempo. Pasé una mano por mi cabeza echando mi cabello hacia atrás, un segundo suspiro se escapó de mis labios y junto a ello una sonrisa de ilusión. Como me encantaba, como me llenaba de regocijo saber que él había sido capaz de pronunciar aquellas palabras que parecían estar prohibidas en su vocablo, que aunque no las creía necesarias antes, porque sus acciones hablaban más que mil te quiero, haberlo escuchado despertaba en mi emociones que creía desconocidas, aún más grandes, aún más poderosas. Podía decir que lo amaba incluso más que ayer. Con la alegría y energía necesaria salí de la cama rumbo al baño donde cepillé mis dientes y lavé mi cara, posterior a ello deslicé por mi cuerpo unas braguitas cómodas y luego un vestidito de casa, corto que cubría justo hasta el inicio de mis nalgas y mis medias calentadores, porque el frío comenzaba a hacer estragos con la llegada del invierno. Recogí mi larga cabellera en una coleta y dispuse mis pasos fuera de la habitación. Domingo, finalmente era domingo y mañana Liam regresaría al trabajo, por lo que aprovecharía el día junto a él.

Al llegar a la sala me encontré con mi dios nórdico vistiendo sólo bóxer con su cuerpo esculpido por ángeles y su rostro de príncipe encontrándose con el mío posteriormente. Embocé una sonrisa y me aproximé hasta él para envolver mis brazos en torno a su cintura.— Buenos días, oficial —Susurré con voz sensual deslizando a continuación mi nariz por su mejillas y barba aspirando su aroma masculino. Me percaté entonces que estaba tenso y que había algo en su sonrisa y voz que no me convencía. Me separé ligeramente de él para observarlo y fruncí el ceño.— ¿Todo está bien? Estas tenso —Inquirí llevando mis manos a sus hombros donde di un ligero masaje y luego de detener aquella tarea que sólo tardo segundos lo miré fijamente a los ojos en busca de alguna respuesta.— ¿Con quién hablabas? —Pregunté observando el teléfono en su mano. Lo conocía, jodidamente lo conocía como la palma de mi mano, y no podía juzgarme por preocuparme, a pesar de que la última pelea al respecto había terminado con muchos días de distanciamiento, no quería que aquello acabara igual. Tomé su rostro entre mis manos y apreté sus mejillas en un gesto infantil, sólo para aliviar su tensión, busqué su boca y besé castamente sus labios.— Probablemente estés tan cansado como yo ¿Es eso? —Pregunté desviando el tema de forma ingeniosa.— ¿No puedes tener un poco de sexo duro porque te acabas? —Mi voz salió burlona y divertida mientras me separaba de él y tomaba su mano para comenzar a caminar hacia la cocina.

¿Qué quieres desayunar? —Pregunté mientras me aproximaba a la alacena y comenzaba en la búsqueda de los alimentos a preparar, porque el ritual de cada mañana era fijo y mi favorito, él sabía que yo podía pasar días en la cocina sin cansarme.— Hay que comprar más dulce de leche y chocolate, te has acabado todo y sinceramente me he quedado sin relleno para los pasteles. Eso te afecta más a ti que a mí ¿Entiendes? —Comencé a parlotear mientras me movía por la cocina, consciente de que algo pasaba por su cabeza y no quería hacer hincapié en el hecho: Desvía la atención, desvía el tema. Él sabía que yo podía pasar como el día entero en la cocina, como también hablando sin cesar de cualquier cosa que se me ocurriera.— ¿Has pensando en llevarle algunos pasteles a tus amigos de la otra vez? Sabes… Sebastian y su esposa, ella fue realmente amable con nosotros. A veces me gustaría tener alguna amiga ¿Es peligroso que ella venga? No lo sé, sólo pregunto, pero ¿Podría considerarlo? —Continué hablando mientras terminaba de sacar los implementos.— Listo, haré croissants con queso brie —Finalicé mientras me colocaba mi delantal y daba media vuelta para acercarme al rubio entregándole una taza de café. Estaba distraída, dispersa, pensando muchas cosas el mismo tiempo, tratando de hacer demasiadas cosas e intentando mantener mi cabeza fría. Liam había estado tenso, yo hablaba sin parar, algún presentimiento me decía que algo estaba pasando y ¿Qué día era hoy? Observé el calendario y me percaté del hecho. Era mi cumpleaños, y yo jamás había olvidado el hecho de cumplir años. Suspiré, sacudí mi cabeza y regresé a mi tarea. Había tenido en ese caso un mágico cumpleaños el día anterior, no era necesario exigirle nada más y tal parecía que él también lo había olvidado, desde mi punto de vista, él había sido lo suficientemente dulce conmigo el día anterior y no podía pedirle, estaba bien así, más cuando sabía que este tipo de celebraciones… no eran lo suyo.
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por youmakemeglow el Dom Nov 26, 2017 9:08 pm


MATT BOMER.
Ella era pura llama, puro calor ardiente y yo no podía parar, no podía detenerme cuando de su cuerpo demandante me arropaba. La quería conmigo, la quería cada maldito segundo a mí lado, para protegerla, para cuidarla, para hacerle saber que a mi lado nada ni nadie iba a lastimarla, bajo ese corazón cubierto de aquella coraza había un alma ansiada de sanar y aunque sonase como el discurso más cursi anunciado en mi vida: Quería sanar cada centímetro de su alma rota, fuese cual fuese su historia. Fue así como la envolví en mis brazos y la hice mía, la hice mía una y otra vez, firme a mi promesa y fascinado por todo aquél cuerpo que respondía tan ampliamente ante mi roce, ante mi toque, mis caricias. Jesús, era adictiva y yo insaciable cuando se trataba de ella. Fue entonces cuando desee nunca despertar de aquél sueño, porque la tenía conmigo y durante muchas noches la había añorado envuelta en mí, desnuda, sonriente, jadeante o simplemente a mi lado, la alucinaba y saber que ahora era real me llevaba a un punto de ansiedad inimaginable. No quería perderle, no otra vez. Cuando nuestros cuerpos exhaustos cayeron en las sabanas la arrullé contra mí envolviendo mi brazo en su hombro y dejando que su rostro de sirena reposara en mi pecho, mientras mis dedos acariciaban toda la extensión de su espalda desnuda, de arriba hacia abajo y lentamente me dejé arrastrar, aunque quise evitarlo, aunque puse todo de mí, el agotamiento hizo de las suyas y antes de poder preverlo caí rendido en los brazos de Morfeo y por supuesto de mi sirena afrodisíaca. 

El primer rayo de luz azotó mi rostro y tallé mis ojos quejándome. Me moví en la cama estirando mi brazo y buscando a tientas aquél cuerpo femenino con el que añoraba amanecer. Fue entonces que me encontré con el frío colchón, al abrir mis ojos comprobé que la castaña no estaba y me senté en la cama con una especie de vacío en mi pecho. Vamos, esto no podía haber sido otro jodido sueño mojado. ¿Dónde estaba? ¿Acaso ella…? Me moví fuera de la cama encontrando mis bóxer en el suelo y colocándomelos posteriormente para así comenzar mi búsqueda por la casa.— ¿Bárbara? —Exclamé adentrándome en la sala de estar, también en los dos baños, también en la cocina y prácticamente cualquier recoveco de mi hogar. Pero no estaba, Bárbara simplemente no estaba. Ahora, quizás debería hacer un catastro de los acontecimientos sucedidos y no enloquecer. Sí, había llegado a aquella hipótesis luego de prácticamente dar vuelta mi departamento esperando que mágicamente Bárbara apareciera ¿dónde? ¡Debajo de la condenada alfombra! Sí, mis acciones ya estaban incluso perdiendo el sentido. Y pude quizás relajarme solamente un poco después de haber fumado tres cigarros junto con un café cargado, mis pensamientos quizás estaban ordenándose y ya no tenía estos arrebatos estúpidos como imaginar que la castaña había sido abducida por los extraterrestres y aquello era la razón por la cual no la había encontrado a mi lado en el momento que desperté. —Esto es una mierda. —Mascullé entre dientes simplemente al aire, estoy seguro que había dicho aquella frase unas veinte veces en lo que había transcurrido de mañana. Entonces, otra vez, comencé replantearme una teoría valida, dejando de lado las abducciones y esconderse bajo una puta alfombra. 

Tratando se usar la racionalidad e intentando pensar como un adulto me encontré con la teoría más valida. Miedo. Ella había sentido miedo, y es que si aquello había significado para ella lo que había significado para mí era complemente entendible que estuviese muerta del pánico y conociéndola como ya la conocía, entonces ella había huido, porque era mejor salir corriendo ante tal situación que verdaderamente afrontarla. Antes había pensado con demasiada irracionalidad, estaba molesto en primera instancia ¿Quién no lo estaría? La mujer que amas se proclama como tuya, te exige que le hagas el amor y luego de una noche de miles de fuegos artificiales amaneces solo en tu cama ¡Tengo derecho a perder el control! Sin embargo cuando se trataba de la multifacética Barbara Palvin yo jugaba todas mis cartas. Suspiré pasando una mano por mi rostro tranquilizándome y poniéndome tan sólo unos minutos en sus zapatos para entenderla. Hoy era un nuevo día y volveríamos a encontrarnos en la comisaria. Entonces tomé una larga ducha, vestí de forma habitual y tomé las llaves del auto para salir de aquél departamento rumbo al estacionamiento. Al adentrarme en el auto me encontré con la agradable sorpresa del brasier de la castaña, embocé una sonrisa y lo tomé entre mis manos. Antes de llegar a la cafetería pasé por el Starbucks más cercano y pedí el favorito de Bárbara, guardé de forma estratégica el brasier de la castaña en el bolsillo de mi chaqueta y tras adentrarme en la comisaria llegué hasta el escritorio de la castaña.— Buenos días, Palvin —Le dije con una sonrisa extendiéndole el vaso para colocarlo en su escritorio. Esposito se aproximó a nosotros. El ambiente estaba cargado y mientras el moreno hablaba observé a la castaña con una sonrisa, porque sólo quería observarla, más después de la última noche.— ¿Has dormido bien, Palvin? Te notas cansada —Inquirí elevando mis cejas con una sonrisa y posterior a ello regresando mi atención a Espo y escuchándolo atentamente. 
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por Mangata_ el Miér Nov 29, 2017 1:44 pm

LIAM HEMSWORTH
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-Nena. Si anoche paramos fue porque no me apetecía tenerte hoy sin caminar. -Le murmuré con una fingida expresión de indignación. Porque sí, había una diferencia muy grande entre mentirle o simplemente omitir la realidad desviando el tema. Y al parecer ella me conocía lo suficiente como para saber que no tenía intención de hablar de la persona que se había puesto en contacto conmigo por medio del teléfono móvil en aquellos momentos y como para saber dejar aquel tema a un lado, por el momento. Tampoco es como si pensase que ella no acabaría sacándome aquella información.
¿En qué maldito momento ella había llegado a conocerme tanto? Es decir, no es como si yo le hubiera puesto fácil el asunto de meterse de aquella manera tan devastadora en mi mente.

-De todas formas, no deberías jugar con fuego…
-le terminé por responder, dejando una juguetona nalgada (Sí señores, yo, Liam Hemsworth siendo juguetón) en su piel, para a continuación agarrar su mano y dejarme guiar hacia la cocina.
No podía negar que, a pesar de observar con deleite como ella se movía tan hermosa por la cocina y de responder muy gustoso sin poder apartar mis manos de su cuerpo entretanto, en mi cabeza seguía resonando el eco de la secuencia de planes que a partir de aquel momento sabía deberían comenzar a ponerse en marcha y que, por su propio bien…y por mi propia salud mental, esperaba lo hicieran con ni un solo error. Sin embargo, el pequeño nudo en mi pecho, que se apretaba cada vez que pensaba en ella, me volvió a recordar el porqué en esos momentos estaba ahí sentado, con una sonrisa en la cara y no con una maldita pistola en la cintura yendo a encontrar hasta el último dato del tal “Leonardo” y el porqué había salido a relucir en ese caso y en sus pesadillas.
Era su cumpleaños y yo quería…intentar…hacerla feliz.
Un momento. Era su cumpleaños. ¿Es que ella no iba a recordármelo acompañado de algún tipo de efusiva y alegre danza solo propias de ella?

-Smith es más bien un viejo conocido Demi.
- Empecé a hablar, para después agarrar el café que ella me había preparado, dándole un pequeño sorbo y dejando que la bendita cafeína inundara mi sistema nervioso como una dulce droga- Confío en él, es cierto, y creo que realmente es un buen tipo. Pero tampoco lo llamaría amigo. -Terminé aquello con un suspiro; era demasiado terco en muchas situaciones, considerar a alguien mi amigo contaría como una de esas. -Pero hablaré con él ¿De acuerdo? Sé que Sarah también quería volverte a quedar contigo.  Y… bueno, dudo mucho que él dejase que un solo peligro tampoco la rondase a ella, así que… -Finalicé, dejando aquella frase en con un escueto final. A fin de cuentas, estaba pensando en apartarla por más de 1000 kilómetros de aquí…tampoco tendría mucho más sentido negarle aquella pequeña ilusión momentánea.
Volví a dar un nuevo sorbo a mi café, mientras casualmente pasaba mi mano por el dorso de la suya y clavaba mis ojos grises en su pecho. Más bien como si de alguna forma esperase haber adquirido una capacidad para detectar en sus respiraciones si ella conscientemente me estaba ocultando aquel hecho por algún motivo en especial.

-Debería ponerme al día en cuanto a un par de asuntos de la oficina…-Una vez que ambos desayunamos el simplemente sublime desayuno que solo mi Demi solía hacer; en un agradable silencio por mi parte y de una incesante conversación por la suya, me terminé levantando, recogiendo las cosas y ya casi de forma irritada incidiéndole por última vez.

- ¿Qué día es, de todas formas? -Ya finalicé, lanzando la pregunta al aire directamente. Dudaba mucho que ella no hubiera reparado en la fecha sin más y el runrún en mi cabeza que clamaba que ella no podía estar omitiendo aquello sin una razón ya era insoportable.  
Sin embargo, ni una referencia a la especial fecha siguió y sinceramente, yo era demasiado cabezota y mi humor andaba quizá un poco más amargado de lo que acostumbraba como para insistir. No es como si yo realmente sí hubiera olvidado aquella fecha…y tampoco es como si viera mal posponer la sorpresa un poco más ¿No?
Por esa razón, simplemente y tras dejar un pequeño beso en su frente pensativo, me terminé yendo a mi despacho. Y trabajé el resto de la mañana más de lo que había trabajado quizá en muchos años.

Lo primero que hice fue obtener nuevos pasaportes.

Lo siguiente, pagar una verdadera fortuna por una única plaza en un avión a uno de los destinos más recónditos imaginables. Y una habitación en el único hotel que había en aquella isla.
Y por último, simplemente me devané completamente los sesos en buscar el punto de unión. El justo nexo que unía los casos sin resolver que había consultado con ella, con el supervisor, con el tal Leonardo y con todos los siguientes asesinatos que no habían dejado de sucederse desde el momento en el que ella había sido puesta bajo mi vigilancia.





Y el tiempo se me pasó tan rápido como arena cayendo entre los dedos.
Mentiría si dijera que tenía pensado ocupar tanto tiempo antes de salir a buscarla. No era un maldito monstruo…quería, hacerla feliz, aunque mis formas quizá nunca fueran a ser las más ortodoxas. Sin embargo, había acabado volviendo a meter la pata. Y hasta yo podía ser consciente de aquello.
En un completo silencio, abandoné mi despacho, pasando la mano por mi despeinado pelo cuando escuché ruido en el cuarto de estar de la casa. Sin demorarme un minuto más, me duché y me vestí entonces. Con un impecable traje oscuro y guardando lo que era más bien un pequeño antifaz en el bolsillo interno de mi americana.

Y después, dejé preparado encima de la cama, su vestido. Y su antifaz; el cual cubría más de la mitad del rostro.

Y me dirigí de nuevo al salón. Mirándola. Y esperando por primera vez en mi vida que el único plan que había dirigido con una intención más allá de acabar con el malo saliera bien. -Voy a salir… ¿Me ayudarías con la corbata?  
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por Mangata_ el Sáb Dic 02, 2017 11:59 am


BÁRBARA PALVIN
Todo el mundo vuelve a su casa una mañana, al menos una vez en la vida, después de una noche de completo descontrol, preguntándose al mirarse al espejo como narices todo se había descontrolado así. Todo el mundo menos yo, jamás en toda mi estricta vida, hasta hoy.
Nunca había pasado una noche entera con nadie en mi vida. Tampoco nunca malditamente había llorado de felicidad. Ni siquiera nunca me había corrido tantas malditas veces en una misma noche.
¿Qué demonios me estaba pasando con él?
Necesitaba pensar; definitivamente necesitaba pensar y volver a ser Bárbara Palvin, reina de las fortalezas de la ciudad de hielo, cuanto antes.

-Cada vez trabajas hasta más tarde, te tienen demasiado absorbida Bárbara. -La voz de uno de mis hermanos mayores retumbó desde la cocina justo en el momento en el que, muy silenciosamente, me disponía a subir las escaleras para llegar a mi cuarto. La casa de mi padre, a la que mis hermanos y yo volvíamos de vez en cuando, a pesar de contar cada uno de nosotros con nuestro propio departamento, se encontraba en un inusual silencio. Con un suspiro apreté mi labio inferior con mis dientes, girándome a pesar de mis pocas ganas para dirigirme a la cocina; conocía lo suficiente a mi hermano para saber que, si ahora huía, sospecharía.
Realmente bastante tenía con mis propias hormonas, mi cabeza, mi cuerpo y mi sentido común descontrolándose por sí solo; lo último que quería es añadir a la ecuación alguno de los comentarios inoportunos de mi familia. Ellos me conocían tanto como yo misma, si solo se enterasen de cómo había actuado…pensarían que me había vuelto loca como una cabra.
-Estamos con un posible asesino en serie. Tenemos que trabajar todos. -Respondí llegando a la cocina, tratando de colocar mi mejor cara de póker mientras observaba a mi hermano William con la botella de agua de la nevera.
-Ya imagino. -Una pequeña sonrisa apareció entonces en su rostro mientras después de pasar a mi lado se dirigía él también de vuelta a las escaleras para llegar a su cuarto. -Nosotros estuvimos tranquilos, Harry consiguió entrar al bufete del que tuvo la entrevista el otro día. El día del cumpleaños de los mellizos pensábamos celebrarlo…
-Sí sí claro. Estaría bien. -Yo siempre era igual de seca, por lo que en ese aspecto, sabía que mi actuación seguía resultando a la perfección. -Bueno, iré a dormir. Mañana madrugo igualmente.
-Vale…nos vemos. -Dijo mientras tras subir ambos a la planta de arriba, él se desvió hacia su habitación y yo hacia la mía. - Ah, Barbie. -Se detuvo tras abrir su puerta y a punto de entrar, utilizando el apodo con el que solo de niña me llamaba – No es tan malo como parece. El sentir algo ¿Sabes? -Mi cara debió manifestar entonces un completo desconcierto, por lo que él añadió- El chupón te lo puedes disimular con maquillaje… lo hay en tus ojos no.


Me había duchado. Me había maquillado, había recogido mi pelo en un impoluto moño ajustado y me había vestido con unos vaqueros oscuros y una formal cazadora vaquera. Volvía a ser la imagen de la seriedad y la rectitud.
¡Por dios! Hasta había pasado media hora delante del espejo practicando mi expresión y perfectamente el discurso que le iba a contar a Bomer. Él en un arrebato seguramente de pasión, que no dejaba de repetirme mi mente,  me había dicho que me amaba… él me había abrazado sin hacer ni un solo comentario cuando yo le rogué que me hiciera el amor… follar, Bárbara, habéis follado, no hecho el amor.., insistía mi cabeza reacia. Él se había metido en el lío de su vida por mi culpa y me jugaría la mano a que él no tardaría ni 5 minutos nada más me viese en exigirme una explicación. Y no solo de aquello…sino también del porqué había acabado así después de esa investigación.

Puntualmente me hallaba entonces en mi escritorio, con la espalda bien firme y mirando a Esposito, el cual ya me había informado tenía novedades en el caso. El corazón me martilleaba en el pecho cada vez que una persona cruzaba el pasillo hasta asegurarme de que no era él con la cara de enojo que seguro debía de llevar. Mente fría. Tenía mi excusa y mi defensa preparada. Nada iba a poder desviarse.
-Ho..-carraspeé- Hola Bomer. -Y así fue como el ojiazul acababa de hacer añicos, nuevamente, mis esquemas. ¡Me acababa de traer mi maldito café preferido! ¡Me estaba bromeando…! ¿Por qué me sonreía además? ¿Se acababa de simplemente volver loco? ¡Debería odiarme después de haberle hecho semejante plantón, no eso, definitivamente no eso! ¡JODER!  ¿Qué le pasaba? ¿Por qué no me atacaba con algo para así yo poder devolverle la ofensa y acabar de una vez por todas con todo lo que sentía?

-Básicamente… no creo que el tipo ese, el esposo de Anastasia , sea el asesino que buscamos. De todas formas, no estaría mal muchachos que lograsen darme su nombre para ponerme a investigar. ¿Nadie dejó siquiera entreoír su nombre? -Esposito había estado hablando durante más de 10 minutos proporcionándonos nuevas informaciones sobre las autopsias y sobre los perfiles de los sujetos. En mi cabeza, apenas había reparado en la última frase.
-No pudimos averiguarlos de ninguna forma. Supongo que le temerán. -Susurré yo encogiéndome de hombros. Y mintiendo descaradamente a los dos hombres que en aquellos momentos me miraban. Por supuesto yo conocía su nombre. Por supuesto no pensaba dárselo a menos que fuera necesario… eran jodidos agentes del FBI. Mi nombre estaba ligado al de aquel tipo y al de aquella mujer. Sería tan fácil para ellos encontrar aquello que yo no quería mostrar como robar un caramelo a un niño.

-En fin. Pondré en marcha mi increíble talento para el hackeo. Por un día que ustedes se queden en la comisaria rellenando papeleos en vez de yendo de super polis por la calle tampoco pasará nada. -Terminó con una carcajada entonces Esposito, sacando un par de carpetas y aventándolas encima del escritorio de Bomer, en el cual yo también estaba sentada en esos momentos.
No había más personas que investigar por ese momento, así que tal y como siempre hacíamos en ese punto de la investigación, solo nos quedaba quedarnos esperando.

Y así lo hicimos, durante una hora. En la que ambos permanecimos en su despacho, rellenando los nuevos informes, bebiendo café y en un silencio que solo rompíamos para debatir pequeños temas de lo que estábamos escribiendo.
Sin un solo comentario de algo más.
-¿Cuándo se supone que me vas a reclamar de lo que pasó la noche anterior? -Había aguantado demasiado en silencio. Cada vez que él abría la boca, esperaba su reclamo. Sin embargo este nunca llegaba y sinceramente cada vez me hallaba más tensa por ello. Quería arrancar la tirita de cuajo y él no dejaba de hacerse malditamente de rogar. - ¿Por qué no me pides todas las explicaciones de una vez ya? -Terminé siendo yo la que le reclamara entonces, incapaz de aguantarme un minuto.
Jaque mate a Bárbara Palvin. Había vuelto a romper una norma por él.
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por youmakemeglow el Sáb Dic 02, 2017 5:18 pm


DEMETRIA LOVATO.
Una parte de mí sintió cierta ilusión con el hecho de sí, tener una amiga con la cual al menos poder decirle como me sentía o hablar de cosas de mujeres, porque a final de cuentas siempre se necesitaba de alguien que te dijera: Esta bien o está mal ¿no? Embocé una sonrisa en su dirección cuando consideró la idea sin embargo no pude evitar poner mis ojos en blanco, porque simplemente no aceptaba que sí era “amigo” de Smith, prácticamente era la persona con que siempre hablaba y en quién más confiaba ¿Por qué entonces se rehusaba a la idea de tener un amigo? Bueno, no podía exigirle demasiado, Liam era como era. Acto seguido me dediqué a la tarea que era cocinar y que disfrutaba, más cuando sacaba de mi cabeza tantos pensamientos que parecían apresarme, debía relajarme y seguir mi día como si de cualquier domingo se tratara, debía ser de esa manera. Finalmente coloqué en dos platos las tostadas preparadas, el café recién hecho, algo de té, magdalenas y todo aquél banquete dominguero que sabía y el rubio disfrutaba. Asentí con mi cabeza mientras daba un sorbo a mi taza de té.— Y yo tengo la fase 3 de Marvel por ponerme al día —Respondí con una risilla, porque no mentía, realmente debía ponerme al día con mis películas de superhéroes. Fue entonces que tras un suspiro comencé a relatarle un poco de aquellas películas, sin obviar detalles, porque disfrutaba charlar y poder decir todo lo que sabía, cuando el me escuchaba, asentía y sonreía, otras se reía y no estaba seguro si era de mí o de mi rápida forma de reír.— ¿Nunca te han dicho que te pareces a Thor? —Pregunté frunciendo el ceño y continué.

Al terminar comenzamos a recoger y mientras lavaba los trastos escuché su voz detrás de mí. Su pregunta me hizo fruncir el ceño y elevé mis hombros con desdén.— 20 de Agosto —Respondí con total naturalidad, antes de continuar con mi tarea. Su beso en mi frente me reconfortó y lo dejé irse mientras terminaba mi tarea de lavar los trastos.

Luego de darme una reconfortante ducha preparé para mi propio gusto algo de té turco dirigiéndome a la terraza y sentándome en la misma para poder observar la ciudad. A varias calles de allí, casi imposible de divisar se encontraba mi casa y hacia el sur los suburbios donde mis padres residían, suspiré con nostalgia, porque un perfecto cumpleaños siempre era a su lado, durante veinticuatro años siempre habíamos estado juntos y ahora, saber que no podría verlos era devastador. Los extrañaba, y por supuesto a mis amigas, a todas ellas alrededor de mí, contentas y cantándome un ruidoso cumpleaños. No podía evitarlo, simplemente la nostalgia era inminente. Durante mucho tiempo había añorado regresar a mi vida, más ahora que parecía haberme acostumbrado a esta vida. Era tan difícil.

Luego de mi té y recuerdos regresé a la casa, donde religiosamente me instalé en la sala, encendí el televisor y así comenzó Civil war, con un tazón inmenso de palomitas y algunas gaseosas.— Feliz cumpleaños a mí —Me dije a mi misma dándole play a la película y disfrutando de ella posteriormente.

El tiempo pasó quizás demasiado rápido, pero en al menos 10 horas había visto 4 películas, con el break para comer, pero había visto demasiado. Me encontraba tumbada en el sofá, con mis piernas en el respaldar y de cabeza hacia el televisor, moviendo mis piernas de forma infantil y bostezando ante el sueño que de pronto había llegado. Vale, necesitaba la cama pronto, porque realmente me apetecía dormir. ¿Por qué sigues fingiendo que no te importa que él haya olvidado tu cumpleaños? Murmuró mi subconsciente y suspiré con resignación. Sí me importa, pero no podía obligarlo a ser alguien que no era, así que cualquier tipo de celebración no era algo que estuviese en su catálogo, él era así. Pero ni siquiera te felicitó, eso es cruel. Prosiguió insistente mi cerebro. Y como si mis pensamientos lo llamaran el cuerpo del rubio apareció por el umbral de la puerta vestido de traje ¿Iba a salir? Me acomodé rápidamente en el sofá y peiné con rapidez mi cabello, en aquél entonces estaba con pijamas y calcetines y él relucía de guapo. Sentí una especie de nudo en mi estómago y más arriba, en mi corazón y me levanté del sofá.— ¿Saldrás? ¿Hoy? —Pregunté con aquél mismísimo nudo en mi garganta y me aproximé a él, aunque no quería observarlo al rostro fue inevitable y fue cuando la tristeza pasó a ser enojo. Tomé su corbata de forma brusca sólo para apretar y arreglar aquél nudo fuertemente. Apreté mis dientes posterior a ello y finalmente lo miré a los ojos.— Eres increíble, Jesús ¡Eres jodidamente increíble! ¡El puto amo! —Espeté con sarcasmo y fuerza mientras le dada un empujón apartándolo de mí y pasándole por un lado para dirigirme hacia la habitación, pero antes de pisar el pasillo me detuve.— ¿Sabes algo? Espero que la pases genial, sea lo que sea que vayas a hacer, no me interesa —Continué mi camino y llegué hasta la habitación donde lancé de un portazo la puerta y me detuve en los pies de la cama observando un vestido tendido en la misma y junto a él un antifaz. Fruncí el ceño y giré rápidamente mi cuerpo en dirección al rubio. Oh mierda.— ¿Tú? ¿Acaso? ¿Qué clase de broma es esta? —Pregunté de pronto sintiendo mis ojos húmedos, porque todo era malditamente confuso y él estaba de pie en la puerta sólo observándome. 
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

Mensaje por youmakemeglow el Sáb Dic 02, 2017 7:17 pm



MATT BOMER.
Yo no iba a quejarme por el hecho de tener que estar en la oficina aquél día, si era cierto que mi trabajo era fuera, pero por hoy podía quedarme y darme unos minutos de descanso, porque nada se comparaba con los días en la isla y una parte de mí sentía que necesitaba unas vacaciones eternas para recuperar aquello. Suspiré mientras veía el sinfín de papeles en el escritorio y solté una risa en dirección a Esposito.— Me cuentas que tal tú día jugando a los polis, Espo —Exclamé con sorna y este solo negó con su cabeza riendo, fue entonces que volví a mi asunto y con el perfecto silencio de Barbara me centré en los papeles, porque después de todo seguía siendo un policía y después de todo seguía estando metido en el caso. Me mantuve impasible, en total calma y naturalidad abriendo los expedientes, discutiendo las hipótesis y datos. No iba a negarlo, una parte de mí sentía una profunda indignación por el hecho de ella yéndose sin siquiera despedirse, dejando aquello como una marca capaz de ser borrada, pero vamos, era demasiado perspectivo, y lo miraba desde todos los ángulos que fuesen posibles, como por ejemplo que siendo ella como es, estaba aterrada y siendo yo como soy no le iba a dar el mero gusto de mostrar ese dolor que no amanecer a su lado me causó, porque quizás podíamos discutir por otro punto, uno más importante, pero no sería yo quién lo haría, a fin de cuentas, me sentía casi renovado, luego de una noche donde encontré bajo mis brazos a una Barbara dispuesta a entregarme su corazón, tan cegada por la pasión que sólo respondió con actos y se derritió tal chocolate ante mi toque. Era un recuerdo sublime y sí, eso me tenía por supuesto de un increíble humor.

Con la mirada fija en una de las hojas fue que escuché su voz y elevé mi mirada lentamente hacia ella, dejándola que dijese todo lo que necesitara, porque si ella quería expresarse ¿Quién era yo para decirle que no? Embocé una sonrisa de medio lado y suspiré posteriormente llevando mi espalda hacia atrás reclinando ligeramente la silla.— ¿Debo reclamarte por haber reaccionado tal diosa entre mis brazos? —Pregunté en un tono bajo, para que nadie escuchara y negué con mi cabeza. Mi tono de voz era denso pero sutil.— Tienes unas ideas muy raras respecto al sexo —Inquirí impío. Luego de una sonrisa aclaré mi garganta para explicarme mejor, no iba a decir que disfrutaba de su frustración, porque eso sería cruel, pero me sorprendía de cierto modo que ella pareciera querer explotar ante tal idea, estaba exasperada y esa no era mi intención, pero ¿Cómo es que se le daba el gusto a esta mujer? Era increíble, definitivamente ella era increíble. Suspiré.— ¿Explicaciones? —Pregunté elevando mis cejas y juntando mis manos al nivel de mi mentón.— Sí, me gustarían un par de explicaciones. Como por ejemplo ¿Cómo es que…¿Hola? ¿Interrumpo?— Y fue así como Candice apareció en el despacho y sí, efectivamente interrumpió.— Candice, no, pasa —Le dije sonriente observando a la rubia adentrarse en la oficina.

Hola Bárbara —Saludó secamente la rubia a la castaña y carraspeé ligeramente mi garganta acomodándome en la silla mientras la rubia dejaba una carpeta en mi escritorio e inclinaba ligeramente su cuerpo.— Aunque suene molesto y fastidioso, no terminaste tu papeleo de la misión en la isla, o mejor dicho: No lo terminaron —Comenzó diciendo mientras enderezaba su cuerpo y observaba a la castaña y posterior a mí.— Ese hombre, Costello, no está en la lista de detenidos, así que escapó antes de los arrestos —Culminó elevando sus cejas y sentí aquello como una maldita patada en el hígado, porque el tema de la isla estaba muy lejos de mí y por supuesto, Costello.— Terminaremos eso ahora mismo. Gracias Swanepoel —Respondí mientras tomaba la carpeta y la dejaba a un lado. En ese instante Candice sonrió y se inclinó para dejar un húmedo beso en mi mejilla.— Me debes esa partida de billar, Mattie —Con una sonrisa arrebatadora abandonó el lugar y con un suspiro regresé mi atención a los papeles.

Observé a la castaña, relajando mis hombros y parpadeando en su dirección.— Me gustaría saber qué esperas generalmente de mí. Quiero decir —Hice una pausa y suspiré observándola fijamente a aquellos ojos tan claros como una perfecta aurora.— Si callo, estoy mal, pero estoy seguro que si yo hubiese iniciado esta conversación ¡También estaría mal! —Arroje con sarcasmo elevando mis brazos y riendo de manera seca para negar con mi cabeza repetidas veces.— Pero ¿Qué quieres que te diga? Anoche te hice el amor, y fue probablemente la mejor noche de mi vida ¿Una explicación? Sí, estabas aterrada, pero hacerte el amor anoche recompensa incluso que me hayas abandonado sin tan siquiera un adiós. De todas maneras, sigues estando aquí y librarte de mí no será tan fácil, Palvin —Sentencié observándola fijamente, tomando una exhalación y dándome cuenta que mi corazón estaba latiendo de manera casi desbocada. 
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Re: You know i'm gon get ya, whatever it takes to get there ♥

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