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▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por rusherschmidt el Jue Ago 10, 2017 5:31 pm

Nick Jonas.-
Mis ojos parecieron rodar por sí solos ante el comentario de la rubia, aunque ella tenía razón, no era para nada un buen cantante pero me gustaba subirme al escenario y divertirme un rato. Además, fastidiarla con que era el rey del karaoke era una de mis actividades preferidas cuando solíamos colarnos a los viejos bares de la ciudad.
—¿Bromeas? Soy el mejor cantante por aquí, Drew— murmuré levantándome de mi lugar. Los ojos claros de mi amiga se fijaron en mí mientras me deshacía de la gabardina marrón para dejarla a un lado en la silla. —Bueno, iré a ver qué canciones tienen— con cuidado me alejé de donde estaban el par de rubios para caminar hacia el dj.
—¿Qué onda, Alex?— pregunté chocando los puños con el moreno —hey, Nick. Tenía tiempo que no venías por aquí, ¿y esa rubia? ¿Ya cambiaste a Olivia?— reí ligeramente, metiendo las manos en los bolsillos del pantalón —naa, Olivia anda de viaje, ya sabes cómo es esto... Ella es una de mis mejores amigas— respondí señalando la delgada figura que comía nachos desinteresadamente —¿una amiga?— las rastas del chico se movieron mientras negaba —¿acaso no te diste cuenta cómo te miraba mientras cantaba?— fruncí el ceño —¿de qué hablas, Alex?— el par de ojos oscuros brillaron divertidos —puede que tú no te hayas dado cuenta pero desde que los vi entrar noté la buena vibra que hay entre los dos y no creo que sea sólo amistad... Pero bueno, llámalo como quieras, lo que menos deseo es meterme en tus líos de faldas— y aquí venía de nuevo ese momento en que mis ojos rodaban por sí solos. 
Alex siempre solía mal interpretar las situaciones; él y Olivia eran buenos amigos y una parte suya siempre terminaba cuidándola más de lo que era necesario así que entendía perfectamente que quisiera preguntar sobre mi acompañante pero no iba a dejar que fuese con el chisme, sobretodo después de los líos por los que la castaña y yo habíamos pasado en los últimos días.
—¿Ella sabe que están juntos?— preguntó —¡joder, Alex! Olivia ya es mayor de edad, deja de protegerla tanto y no, no lo sabe. Lo sabría si no estuviera con sus dramas y me respondiera el teléfono— mi voz había sonado un tanto más enojada de lo que quise pero es que enserio me estaba sacando de control —y no vuelvas a repetir que ésto es un lío de faldas porque esa chica es mi mejor amiga y me la respetas. Ahora, ¿puedes mostrarme el catálogo de canciones, por favor?—. Las pupilas oscuras me fulminaron pero al final terminaron murmurando un —claro, Nick— antes de darme el pequeño libro con la lista de grupos, cantantes y temas que habían para tocar.

Terminé escogiendo Thinking out loud de Ed Sheeran. Como ya no había nadie más en lista no tuve que esperar demasiado antes que la canción empezara a sonar.
—Quiero dedicarle éste tema a la rubia que está sentada en la mesa cuatro y que piensa que no soy el rey del karaoke— mascullé en el micrófono ganándome una risita de parte de mi amiga.

"When your legs don't work like they used to before, and I can't sweep you off of your feet. Will your mouth still remember the taste of my love, will your eyes still smile from your cheeks... And darling I will be loving you 'til we're 70, and baby my heart could still fall as hard at 23, and I'm thinking 'bout how people fall in love in mysterious ways maybe just the touch of a hand...
Oh me I fall in love with you every single day, and I just wanna tell you I am..."


Esa canción era una de mis preferidas así que me era imposible no disfrutar mientras la cantaba, era como si el escenario me diera la bienvenida después de mucho tiempo... Recordé cuando éramos un par de adolescentes colándose a los bares para disfrutar de la vida nocturna de nuestra ciudad. Ni siquiera sabíamos cantar y ahí estábamos cada fin de semana, sintiéndonos invencibles como un par de artistas que viven la vida sin preocupaciones.


"So baby now take me into your loving arms, kiss me under the light of a thousand stars. Oh darling, place your head on my beating heart, I'm thinking out loud that maybe we found love right where we are"


Bajé del escenario mientras la música seguía sonando. Mis pies se dirigieron hacia donde se encontraba la rubia mirándome fijamente. Me senté frente a ella, con el micrófono aún en mi boca.


"Oh maybe we found love right where we are..." canté con mis pupilas sobre las suyas "and we found love right where we are".

La canción finalizó entre aplausos de la gente que estaba a nuestro alrededor, sacándome un par de risas. Te lo dije murmuré —rey del karaoke elevé el micrófono como si fuese un trofeo mientras mis manos sujetaban sus mejillas y depositaba un beso sobre su frente. —¡Wooow, wooow, rey del karaoke! grité.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por onedirection1 el Vie Ago 11, 2017 11:51 pm


ADAIMÉ REYNOLDS;
Solté una carcajada negando, mientras me estiraba para calmar las auto-porras que se echaba el castaño― ¡Me estás avergonzando! ― dije, aunque él sabía que solo estaba bromeando. Le quité el micrófono de las manos y lo llevé hasta mis labios― ¡Señoras y señores, Nick Jonas… el rey del karaoke! ― procuré que mi voz saliera como una presentadora y exageré el momento en que señalé al castaño, ganándonos carcajadas por todo el lugar. Oh vaya, definitivamente extrañaba estos momentos con él.

Después de hacer el ridículo un rato, seguimos ahí en el karaoke, hablando y comiendo porquerías, una que otra cerveza también, hasta que mi mamá me mandó un mensaje para volviera a casa, así que, con los aplausos de nuestro público, y después de que el castaño recogiera su gabardina café, nos retiramos del lugar, en donde Nick insistió en pagar la cuenta, causando que rodara los ojos y pretendiera estar molesta con él por no respetar la igualdad de género, él alegaba que solo quería ser un caballero porque era como lo habían educado y mucho bla bla bla, que terminó tan rápido como empezó. Nos despedimos de Drew, quien se encargó de repetirnos una y otra vez que esperaba vernos pronto, ya que, según él, habíamos dado un verdadero espectáculo. Por suerte, hacía mucho tiempo que había dejado el pudor detrás, con todas las cosas de las que había sido capaz. Caminamos hacia el auto y Nick abrió la puerta para mí, antes de subir en la parte del piloto.

― Sabes… la primera vez que hablamos después de que regresé y me dijiste eso de, y cito― le miré de reojo antes de continuar― “ya no soy el mismo. Honestamente, me alegra ya no ser el mismo”― esas palabras me habían quedado más que grabadas en mi mente, a pesar de que últimamente la habíamos estado pasando juntos y que había sido divertido― no te hubiese creído capaz de hacer lo que hiciste en el karaoke― mordí mi labio inferior― pero mira que me sorprendiste, ¡Hasta me dedicaste una canción! ― solté una carcajada y vi a mi amigo rodear los ojos, aunque con una sonrisa en su rostro. Me recosté mejor contra el asiento, sin que la sonrisa abandonara mi rostro.

Como el camino no estaba tan retirado, no tardó nada en estacionar el auto frente a mi casa, la camioneta de mi madre ya estaba ahí. Bajamos del auto y Nick me acompañó hasta la puerta― te diría que entraras a saludar a mi mamá, pero probablemente esté durmiendo― hice una pequeña mueca, recostando mi espalda contra la puerta cerrada― no sé por qué, pero tengo el presentimiento de que mi mamá anda en algo, últimamente llega bastante tarde del trabajo y solo la veo en la mañana que se va y a la hora de comer en algún restaurante porque si viene a la casa, lo único que hace es dormir― cuando le dijeron del cambio, que obviamente incluía una promoción de puesto y mejorar el sueldo, no me imaginaba que incluiría más horas de trabajo, pero como ella era la única que sostenía absolutamente todos los gastos en casa desde que murió mi papá. No me quejaba en lo absoluto, ella me daba todo lo que necesitaba y vivíamos bien, pero las horas en que la veía se reducían.

Un suspiro salió de mis labios y menee un poco la cabeza para alejar aquellos pensamientos de mi mente― pero bueno… creo que si pasara algo con ella me lo diría― me encogí de hombros restándole importancia y al instante, una sonrisa se posó en mi rostro― Gracias por el desayuno de esta mañana y el karaoke― estiré mis brazos para envolver el enorme cuerpo de Nick, me separé un poco de él, para poder mirarlo, pero con mis brazos todavía rodeándolo, que obviamente, me costaba muchísimo trabajo cubrir toda su complexión, si en algo tenía razón el castaño en sus duras palabras de aquel día de la barbacoa, era que las cosas habían cambiado, y su cuerpo era un claro ejemplo de ello. Su cabello corto sin rastro de risos, su altura, los rasgos de su rostro y, por supuesto, lo fornido que estaba. Había músculo por todos lados y no era como si me quejara de ello, de hecho, me gustaba esta versión de él, físicamente hablando, claro está, porque en cuanto a su forma de ser, aun me quedaban muchas cosas por descubrir de su “nuevo yo” y no estaba segura, si todo lo que él era ahora, me agradara. Pero de momento, tenía que intentarlo y tratarlo, sino, nunca llegaría a averiguarlo.

― Me divertí bastante, porque me hizo recordar los buenos viejos tiempos―
le dejé un beso en la mejilla y me separé completamente de él― nos vemos en la noche― él frunció el ceño confundido, pero yo reí― ¡Oh, no creas que se me olvidó que prometiste llevarme a cenar la mejor parrillada! ― rió negando y después de un intercambio de palabras más para acordar la hora en la que pasaría por mí, nos despedimos. No entré a mi casa hasta que él arrancó el despampanante convertible rojo, mientras que yo desde mi ubicación le agitaba la mano, hasta que le perdí de vista.

Con un suspiro entré a la casa, y tal como lo predije, las luces de la sala estaban apagadas, así que subí las escaleras y me dirigí a la habitación de mi madre. Su puerta estaba cerrada y al asomarme, la encontré acurrucada contra una almohada. Una sonrisa pequeña se posó en mis labios, me adentré al cuarto y le puse una cobija sobre el cuerpo, inclinándome para dejarle un beso en la frente antes de volver a salir. Bajé a la cocina y me puse a prepararle algo de comer a mi mamá y como yo ya había comido un centenar de porquerías en el karaoke, no me molesté de hacer algo extra para mí. Al menos, cuando se despertará no agarraría solo una manzana porque no le daba tiempo de prepararse algo e irse otra vez al trabajo.

Solo que, a diferencia de otras tardes, lo primero que hizo mi mamá al despertar fue decirme―: He invitado a alguien para cenar.

Causando dos reacciones de mi parte, confusión y un poco de decepción. Tuve que mandarle un mensaje a Nick para decirle que no podía ir con él esta noche, ya que, aparentemente, tendríamos visita.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por onedirection1 el Sáb Ago 12, 2017 8:20 pm


SAMUEL CLAFLIN;
Solté una carcajada ante las palabras de Olivia, limitándome a negar con mi cabeza y enredar mis brazos alrededor de su cintura, pegándola más a mi cuerpo. Probablemente debería sentirme avergonzado por la forma en la que estaba actuando y más por quién lo provocaba, pero mis sentidos estaban nublados por la excitación y si había algo de lo que nunca me avergonzaría, es más, me sentía orgulloso de ello, era de mi erección. No había razón alguna para ocultarla.

― Mmm, ¿por mí? ― llevé mis labios hasta su oreja y dejé una pequeña lamida, escuchando con satisfacción como un gemido salía de sus carnosos y sensuales labios― tenemos que hacer algo al respecto, ¿cierto? no sería muy caballeroso de mi parte si te dejase así― me incliné un poco hacia adelante para poder tomar a Olivia de las piernas e impulsarme para subirla sobre el piano― espero y la madera sea lo suficientemente fuerte para poder soportar lo que se viene, porque si no tendré que cobrarte uno nuevo― sin esperar un comentario de su parte, mis labios fueron a los suyos, besándola con la pasión que sentía en esos momentos. Mis manos no pudieron quedarse quietas por mucho tiempo y de lo primero que se deshicieron, fue su gorro, dejando su cabello completamente libre y rebelde. Mis labios se movieron hacia su cuello, permitiéndome inhalar con fuerza el dulce aroma que desprendía, poniendo en alerta todos mis sentidos y si era posible, mi erección se incrementó―. Hazme prometer que nunca te llevaré a que me veas en un juicio― susurré y ella me miró con cierta confusión, causando una sonrisa pícara en mis labios― te provocaría un orgasmo― le guiñé el ojo y ésta vez fue su turno de carcajear, aunque la burla desapareció en cuanto escabullí mis manos por su blusa remangada, dejando gran parte de su abdomen a la vista.

Las yemas de mis dedos tocaron la redondez del valle de sus pechos, gimiendo al percatarme que no llevaba sostén― ¡Joder Olivia! ― con desesperación levanté su amplia blusa y la tiré a algún lado de su oficina, su ubicación era completamente lo de menos, ¿cómo preocuparme de dónde quedaba la ropa cuando tenía un par de redondos pechos bien puestos? Listos y estaban solo para mí. Me relamí los labios, preparado para darme un festín―. No puedo creer que te tuve todas estas horas sin sostén y yo haya podido divagar sobre leyes y contratos en vez de aprovechar el momento― me incliné hacia adelante para lamer el puente entre sus pechos, subiendo por su cuello y devorarle la boca una vez más, mientras mis manos no paraban de masajear sus caderas, sus piernas, su redondo culo y todo lo que se pusiera en su camino. Era como si mis manos y las de ella tuvieran imane de polos opuestos y se atraían por sí solos. Aunque, la referencia era totalmente acertada, no podía haber personas más diferentes que Olivia y yo, excepto cuando se trataba del sexo, en esos momentos, tanto ella como yo, sabíamos complacer sin problema alguno, las necesidades del otro.

― Me tienes tan jodidamente duro― moví mis caderas hacia adelante, rozando mi intimidad contra la suya y aunque ambos aún teníamos tanto nuestro pantalón como ropa interior, lo habíamos sentido. Su cuerpo se estremeció contra el mío y aproveché que Olivia tiró su cabeza ligeramente hacia atrás para bajar mi boca hasta sus pechos. Mi ceño se frunció, separándome un poco para admirar esas preciosuras. Una de mis manos subió hasta su pecho y con mi dedo índice y pulgar aprisioné su pezón, apretándolo y tirando un poco de él, antes de sacar mi lengua y darle un par de lamidas. El gemido de Olivia me encendió aún más. Sus manos agarraron mi cabello, acercándome más a ella, pero no me conformé solo con lamer y mis dientes entraron en acción, mordiendo la puntita de sus pezones, hasta que mis dedos dejaron de aprisionarla y mi boca cubrió por completo su pecho, alternando entre uno y otro, hasta que los dejé completamente sensibles y muy receptores a mi tacto―. Eres tan caliente― susurré cuando me separé, soplando ambos pezones y al instante, su cuerpo tembló y su piel se erizó― me encanta como tu cuerpo reacciona a mis caricias― bajé mis manos hasta su pantalón y desabroché el primer botón. Sus caderas se movieron y al instante entendí lo que ella quería. Una sonrisa se posó en mis labios―. Tienes razón, me olvidé de lo más importante, algo que tiene que ver cerca de… aquí― mis dedos simularon una caminata desde el zipper hasta donde estaba su centro cubierto aun con mucha tela, a mi parecer. Incliné mi cabeza entre sus piernas, bajo la atenta mirada de Olivia. Sus ojos estaban oscuros por el deseo y podía apostar que los míos se encontraban exactamente igual.

Con su ayuda, elevé sus caderas y escurrí mi mano por su culo hasta la parte de arriba de su pantalón, bajando sin ninguna prisa la prenda, desesperándola a ella y de paso a mí, pero quería hacerla sufrir un poco. Olivia desesperada se ponía más exigente, y muchísimo más caliente. Era algo digno de disfrutar.

El pantalón llegó hasta donde sus zapatos permitían, por lo que me deshice de ellos y el pantalón terminó de bajar. Desde abajo, elevé la mirada, directo a la diminuta tanga que llevaba, la muy sin vergüenza abrió sus piernas un poco más, por lo que su tanguita no fue capaz de cubrir en su plenitud. Sonreí satisfecho― vaya vaya, no mentías cuando decías que estabas muy húmeda― tomé las caderas de Olivia y la acerqué más al borde, tirando de su tanga hacia abajo, siguiendo el camino de sus largas y matadoras piernas que parecían no tener fin.

― Mi bondad está muy presente hoy… así que te voy a dar la oportunidad de elegir cómo quieres tu primer orgasmo― la miré con suspicacia― mis dedos― estos se posaron traviesos contra su húmedo coño e hice unos cuantos movimientos por ahí, aunque tan rápido como los puse, los alejé― mi boca― siguiendo el patrón, mi boca dejó un beso en su centro y mi lengua hizo acto de presencia. Le regalé una pequeña caricia con mis labios, subiendo hasta su monte venus― o… ambos― besé la parte interna de su muslo y soplé, ansioso por su respuesta, aunque no tenía problema en darle uno de cada uno, aunque claro, el último se lo reservaba a cuando la follara con mi miembro.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por rusherschmidt el Lun Ago 21, 2017 8:03 pm

Olivia Jenner.-
Mi cuerpo, apoyado sobre mis codos, se removió con excitación. Mis pupilas, seguramente dilatadas, se posaron sobre aquella oscuridad que envolvía las retinas verdes que me miraban expectantes; sonreí. —Hazme lo que quieras— susurré y mi voz sonó como un ronroneo, como una felina alertando del peligro. —Soy tuya... hazme lo que quieras— su boca se movió a una sonrisa de lado al mismo tiempo que sus manos, grandes y masculinas sujetaban mis piernas para abrirlas como un par de cortinas abriéndose con la brisa del campo. Cerré los ojos por inercia aunque quería mantenerlos abiertos para mirar semejante obra de arte, y por obra de arte me refiero a su perfecta lengua traspasando mis mojados pliegues. —Joder— como si acabara de tocar el cielo, mis labios se entreabrieron para dejar escapar un gemido que, si hubiese habido alguien en la oficina, seguramente tendría que ser más discreto. Mis manos corrieron instantáneamente hacia su cabello revuelto, enredando mis dedos entre los mechones que lo componían mientras de su lado eran sus dedos los que se colaban en mi hendidura, acariciando mis adentros sin desesperación ni prisa.

Era suya de una manera carnal.
¿Cuántas posibilidades habían de que dos personas completamente diferentes fuesen tan perfectas y sincronizadas con algo?. El temblor en mis pestañas y el hormigueo en mi vientre respondieron la pregunta. 

—Joder, Samuel— su nombre salió como salen los créditos de una película: en letras grandes, centrado y notorio. Los movimientos de su lengua aumentaron cuando las sacudidas del orgasmo empezaron a llegar y agradecí que no se retirara como tanto le gustaba hacer, agradecí que terminara su trabajo y que disfrutara del fruto de éste. Paseó la lengua sobre los labios, disfrutando del sabor y yo sonreí inclinándome para que aquella zona se posara sobre la mía, sintiendo los jugos de mi propio éxtasis. 
Podría haber muerto tranquila y feliz en ese momento, había alcanzado el cielo y no necesitaba nada más pero tenía responsabilidades que cumplir.
—¿Es mi turno?— pregunté sobre su boca, paseando mi respiración entre sus dientes. El asentimiento de su cabeza me hizo reír —mmm... tendré que recompensarte por haberme dado semejante orgasmo—. Con cuidado y siguiendo la misma lentitud que él había tenido conmigo, me bajé del piano mientras mis pies se movían sobre el piso guiando a la silueta masculina hasta el sillón; mis manos se posaron sobre su pecho, indicándole que se sentara y quedándome yo de pie a una buena distancia. Sus ojos oscuros recorrieron mi cuerpo como quien recorre una obra de arte y me pareció una tontería la manera en que mis brazos se erizaron y mis pezones perforados volvieron a despertar. Mi entrepierna palpitó, rogándome por la invasión que tanto necesitaba. Pero tenía que hacer que él me necesitara también.
Tomé el control remoto que se encontraba sobre la mesa del centro y sin mucha prisa busqué una canción para reproducir; un ritmo lento y sensual se escuchó a lo lejos. Mis caderas desnudas se mecieron al ritmo de éste, mis manos subieron por la pequeña cintura hasta llegar a mis pechos para acariciarlos, pellizcar los pezones y estirarlos ante aquella mirada expectante. Mi boca se abrió al mismo tiempo que mi anatomía bajaba hasta el piso en un movimiento provocativo, desde donde estaba podía notar su miembro queriendo salir del pantalón. Sonreí.
Sobre mis rodillas comencé a caminar hasta llegar al mueble, sus piernas se abrieron al instante en que mis labios empezaron a besar la parte interna de sus muslos sobre la tela, subiendo al cierre en donde mis manos ocuparon el lugar. No tardé mucho en deshacerme de la molesta prenda y mis pupilas agradecieron cuando aquella masculinidad quedó completamente expuesta. Mordí mi labio inferior deleitándome con su tamaño. Ni siquiera necesitaba sujetarla, estaba erecta y lista para mí.
Paseé mi rostro por encima antes de sustituirlo con mi lengua que subía y bajaba sin prisa alguna, mojando cada centímetro de su perfección; mis manos jugaban con sus testículos cuando mis labios se abrieron para recibirlo completamente. Disfrutaba tanto darle sexo oral que me entretuve varios minutos en aquella zona hasta que aquel líquido blanquecino empezó a resbalarse entre mi boca haciéndome sonreír. Sus labios soltaron mi nombre y unas cuantas maldiciones también, sus manos movían mi cabeza a su antojo mientras sus caderas se elevaban en la desesperación de alcanzar el éxtasis. Apretó mi cabello cuando se dejó correr en mi boca. Sonreí lamiendo su orgasmo hasta hacerlo desaparecer entre mis dientes y mi lengua; mis manos no dejaron de moverse provocando que su erección no tardara en regresar. —¿Tanto te excito?— pregunté divertida al mirar que, en cuestión de segundos, ya estaba listo para mí —apuesto a que ninguna otra mujer te provoca de la manera en que lo hago yo— susurré; cuando me levanté del piso mis rodillas estaban rojas y adoloridas pero no me importó y sin esperar un segundo más me subí al mueble, o mejor dicho, me subí en el castaño dejando mi cuerpo caer sobre su miembro. Mis ojos se cerraron y un grito de placer se escapó de mis adentros cuando mi cavidad le dio la bienvenida. Sus manos apretaron mis nalgas y una sonrisa traviesa se formó en mi rostro cuando su lengua mordisqueó mis pezones, chocando con los aretes que los adornaban causando un poco de ardor; dejé caer mi cabeza hacia atrás disfrutando de la sensación.
—Dime que nadie te provoca como yo— pedí sujetando sus mejillas para que me mirara —dímelo— moví mi cuerpo hacia adelante y sus ojos se cerraron —dime lo mucho que te gustan mis curvas, dime cuánto me deseas— me hice hacia atrás —dímelo y después quiero que te corras en mí— me moví en círculos soltando un gemido —quiero sentirte dentro, llenándome por completo— un brinco suave que elevó mis senos —dímelo—.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por rusherschmidt el Jue Ago 24, 2017 7:50 pm

Nick Jonas.-
Honestamente me había quedado un sentimiento extraño después de haber dejado a la rubia en su casa, tanto así que había tenido que conducir un poco más de la cuenta por el boulevard mientras una vieja canción se reproducía en el radio del automóvil.
El día había estado bastante soleado -con frío pero con el sol alumbrando la mañana- pero de pronto las olas empezaron a incrementar su fuerza y el viento de lluvia empezaba a sentirse colándose por el capote del convertible. El cielo, de un color grisáseo le daba la bienvenida a las nubes oscuras que empezaban a cargar el agua que seguramente terminaría cayendo sobre la ciudad en cuestión de minutos. Estacioné el carro en el parking lot más cercano; un par de personas pasaban caminando por la acera y otras cuantas patinaban o hacían uso de las bicicletas que daban en renta. Decidí que como no había podido ejercitarme lo suficiente, pedir una bicicleta no era mala idea así que eso fue lo hice. Mientras paseaba me imposible no recordar las palabras que a mi amiga no se le habían olvidado y es que aquella vez cuando le dije que había cambiado no había pensado mucho las cosas, simplemente había querido probar el hecho de que había logrado algo con mi vida, que no me había quedado estancando como la mayoría de los jóvenes del pequeño pueblo.

*Flashback*


—Me voy a graduar en medicina, Adaimé— mi voz sonó distante, como si el sonido del viento se la estuviera llevando junto con las hojas marchitas de los árboles. —No puedo seguir vistiéndome como me vestía unos años atrás, ya no soy el mismo...— la miré —honestamente, me alegra ya no ser el mismo— sus ojos azules se habían negado a mirarme, ella parecía tan perdida como yo y por más que lo intentáramos, las palabras que salían de nuestras bocas sonaban a reproche. ¿Pero por qué? El ambiente no debía ser tan incómodo. Claro, nuestra amistad se había ido perdiendo con el tiempo pero no es como si hubiésemos terminado peleados o algo por el estilo, de hecho, el incómodo debería de ser yo, nadie más que mi conciencia y yo sabíamos lo que había sentido por ella... 



*Fin del flashback*

Oh, cómo habían cambiado las cosas en estas semanas. Al principio había pensado que nunca podríamos recuperar nuestra amistad y ahora ahí estaba, recordando lo mucho que nos habíamos divertido en el karaoke... Como en los viejos tiempos.
Obviamente me entretuve ahí quizás más de lo necesario porque sólo regresé al coche cuando las gotas empezaron a mojar mi chaqueta beige. Agradecí por completo el haberle subido el techo al Ferrari o en esos momentos ya estaría todo mojado por dentro y después tendría que aguantarme los reclamos de mi suegro.

Suspiré metiendo las llaves para encenderlo.

Revisé mi teléfono: Ni una sola llamada ni un solo mensaje de Olivia. 
Ella había ignorado por completo todos los mensajes que le había dejado y no sabía cómo sentirme al respecto. Una parte de mí estaba decepcionado pero a la otra no parecía importarle demasiado, me había divertido mucho con Ada esa mañana y, aunque doliera, no había pensado en ella tanto como lo había hecho en nuestras peleas anteriores.
Para cuando llegué a casa me decidí por darme un baño ya que aunque no me había mojado mucho sí había sudado con el ejercicio; cuando salí me di cuenta que mi teléfono había sonado así que pensando que era, finalmente, un mensaje de mi novia lo desbloqueé con rapidez pero no, era un mensaje de mi amiga:
—"Hey, lo lamento pero no podré probar esa parrillada hoy... Mi mamá invitó a alguien a cenar y, obviamente, tengo que estar aquí con ella. ¿Lo dejamos para mañana? *.* -Ada"—
Sonreí. La toalla estaba enrollada en mi cintura y se abrió un poco cuando me senté en la cama pero considerando que estaba solo en casa no me importó.
—"No te preocupes..."— comencé a escribir —"mañana paso por ti a las 9:00 pm y me cuentas todo. Descansa y diviértete. Besos, Nick x."—.


Al día siguiente me la pasé haciendo diligencias con mi hermano y ayudándolo en algunas cosas que necesitaba. También me reuní con los chicos a tomar unas cervezas a la hora del almuerzo y más tarde me regresé a mi departamento a disfrutar de mi soledad.
Finalmente logré hablar con Olivia. Ella alegó que no había tenido señal pero que había estado preocupada por no poder comunicarse conmigo, aseguró que lamentaba mucho su comportamiento de la vez anterior y que me extrañaba, que me llevaría unas cosas cuando regresara de su viaje. Cerca de las 8:30 le mandé un mensaje a mi amiga preguntando si le cena seguía en pie y al ver que ella respondió que sí procedí a darme una ducha y buscar algo cómodo que ponerme. 
Exactamente diez minutos antes de la hora ya estaba estacionando el auto frente a su casa en espera de que leyera el mensaje y saliera. 
—Hey— le saludé cuando la vi —qué bonita te vez— le guiñé un ojo sin mucha importancia mientras caminábamos hacia el convertible —¿qué tal estuvo todo ayer?— pregunté abriéndole la puerta antes de tomar la otra dirección hacia la puerta del piloto.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por onedirection1 el Sáb Sep 02, 2017 7:02 pm


ADAIMÉ REYNOLDS;
Solté una carcajada y rodeé los ojos― adulador― susurré, pero él pareció no escucharme, por lo que solo me encogí de hombros con una sonrisa en mis labios, mientras le seguía hasta la puerta de su auto, que él había abierto para mí―. Bueno… fue realmente raro― miré hacia mi casa unos instantes, antes de volver la vista al castaño, él me dedicó una mirada de confusión dándome paso a que continuara hablando― cuando nos mudamos de vuelta mi mamá había argumentado que era por un ascenso, pero desde que estábamos en Londres, ella había días que “salía” con amigas o a reuniones, yo no le tomaba importancia porque bueno, pensaba que ella tenía derecho a divertirse― jugué con un mechón de mi cabello, enredándolo en mi dedo y desenredándolo, repetí la acción un par de veces más― no fue mucho tiempo después cuando me dio la noticia de que regresábamos, y aunque si tuvo el ascenso, había estado llegando tarde con la excusa de que “tenía mucho que poner al corriente y aprender”― no me molestaba, de hecho, me alegraba que mi mamá tuviese alguien con quien salir. Una sonrisa divertida se posó en mis labios― probablemente se sentía como una adolescente viéndose a escondidas con su pareja― Nick me sonrió y yo solté un suspiro― yo no tenía ni idea que ya llevaban tiempo saliendo, pero ayer cuando me lo presentó y les pregunté que desde cuándo se conocían, él me dijo que desde Londres, de hecho, él era socio del jefe de mi mamá, por lo que mi cabeza, después de que se fuera y yo subiera a mi habitación, comenzó a armar toda una historia de amor, en donde él movía sus contactos para no tener que separarse de mi mamá― exclamé con falsa voz de soñadora, provocando una carcajada por parte de mi amigo.

Nick estacionó el auto en un pequeño espacio y bajó primero para abrirme la puerta― ¿no temes que vayan a rayar tu lujoso auto? ― le molesté y él rodó los ojos, mientras yo reía caminando hacia la puerta del local. Nos recibió un aroma a cedro y una frescura bastante agradable. Mi amigo intercambió un par de palabras con la hostess antes de que nos dirigieran hacia una de las mesas―. ¡Nick! Vaya… llevabas un tiempo sin pasar por aquí― la señora de cabello negro y un delantal amarrado a su cintura saludó al castaño con mucha efusividad― Anne me dijo que vendrías ayer, así que me quedé esperándote… esperándolos― agregó después de dirigirme una pequeña mirada curiosa, acompañada por una sonrisa. Nick le explicó que había tenido un pequeño percance y por eso no habíamos podido venir, después de eso, le llamaron a la señora y ella se retiró, no sin antes decir que en unos minutos nos hacía llegar nuestra parrillada―. Pero mira que eres todo un personaje, todo mundo te conoce― y él se encargó de regodearse y alardear.



Nick y yo habíamos estado casi inseparables durante la semana, íbamos a correr o andar en bicicleta por la mañana, y como él no podía tener entrenamientos intensos, me acompañaba al gimnasio de su padre y me sostenía el saco de boxeo mientras yo lanzaba golpes a diestra y siniestra, o me sostenía las rodillas para que hiciera abdominales, aunque también me entretenía mucho y en varias ocasiones terminaba siendo fulminada por los demás que estaban entrenando. Por las tardes salíamos por ahí y una que otra noche veíamos películas o íbamos a cenar, de alguna forma, era como si quisiéramos pasar todo el tiempo posible juntos, para poder recuperar parte del tiempo perdido y vaya que había sido mucho. Pero poco a poco, sentía que estaba recuperando a mi mejor amigo y me hacía sentir casi completa, aun había algo que me hacía falta, pero no quería admitir el qué, porque era imposible.

― Mamá ¡ya! ― rodeé los ojos con diversión y me sequé las manos― John me cae bien, no tienes por qué estarme cuestionando a cada minuto lo mismo― mi mamá se acercó a mí y me abrazó― lo sé, lo siento… pero es la primera vez que salgo con alguien después de― se detuvo unos instantes y con cierta dificultad continuó― la muerte de tu papá― cerré mis ojos y apreté con mayor fuerza el cuerpo de mi mamá, tratando de transmitirle el apoyo y  el cariño que tenía para darle― mamá, llevas mucho tiempo sola y te mereces ser feliz, y si John es esa persona indicada, sabes que yo lo aceptaré― se separó de mí y con ojos llorosos me observó― tú sabes mejor que nadie lo profundamente enamorada que estaba de tu padre― asentí con una sonrisa nostálgica― y nadie podrá ocupar su lugar como padre y esposo, fue una excelente persona― mordí mi labio inferior y mis ojos se cerraron con fuerza, evitando que las lágrimas cayeran de mis ojos― lo sé.

Nos quedamos abrazadas y llorando, por lo que probablemente sería una última vez, en memoria de mi padre, por lo que fue un rato, hasta que ambas terminamos riendo y viendo películas de dramas románticos, hasta que llegó cierta hora y ella se subió a arreglar para su cita con John, quien llegó puntual, mientras mi madre estaba arriba arreglándose.

Intercambiamos un par de palabras, aunque yo estaba un poco ocupada texteando con Nick, pero m mirada se elevó cuando el nombre de mi mejor amigo fue pronunciado― entonces, ¿tiene mucho que conoces a Nick? ― solté una carcajada y reí― desde siempre― John asintió y yo le respondí el mensaje a Nick. “Sushi está excelente, ¡apresúrate que muero de hambre! –AdaimeR”. Envié el mensaje y guardé el celular cuando escuché el taconeo proveniente de las escaleras. Me giré y mi boca se abrió― ¡Vaya, mamá! ― me puse de pie y caminé hacia donde ella estaba, la abracé y le di un beso en la mejilla― ¡te ves hermosísima! ― sus mejillas se sonrojaron y después de agradecerme, sus ojos adquirieron un brillo especial al fijarse en John, quien le dedicó una buena mirada de arriba hacia abajo, provocando un mayor sonrojo en mi madre.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por onedirection1 el Dom Sep 03, 2017 1:22 pm


SAMUEL CLAFLIN;
Sus paredes vaginales me apretaban de una forma sensacional, Olivia me hacía perder el control y a ella le encantaba escucharlo, justo como ahora, que me pedía que se lo dijera. Tomé sus caderas para darle una profunda estocada, que provocó un gemido en ambos― mi miembro se pone duro con solo mirarte, pidiendo a gritos enterrarme en tu interior― sus ojos brillaron a la vez que se colocaban más oscuros― tu cuerpo me vuelve loco, y me encanta tocar cada parte de ti― a cada frase que decía, más profundas eran mis embestidas, me incliné hacia adelante, hasta dejar nuestros cuerpos tocándose por completo, Olivia tenía un ritmo circular que me estaba llevando a la locura, mis manos colocadas en sus caderas la ayudaban a establecer un ritmo satisfactorio para ambos―. Pero ¿sabes qué es lo que más me gusta aparte de comerte ese caliente coño que tienes? ― susurré con mis labios en su oreja, lamí la extensión de esta y mordí el lóbulo de la misma. Mi cuerpo fue recorrido por un escalofrío al escuchar un gemido ahogado por parte de la pelinegra. La escuché murmurar una negativa, causando una sonrisa de mi parte― ¿te gustaría saberlo?

Llevé mi mano hasta su boca y abrí sus labios con dos de mis dedos― chupa― su lengua húmeda rodeó mis dedos y hasta que los sentí completamente húmedos, los arrastré por todo su cuerpo, escabulléndose entre nuestra unión, encontrando el pequeño botoncito hinchado de Olivia, aunque con la humedad que desprendía, ni siquiera necesitaba que lubricara mis dedos, aun así, me había parecido bastante erótico sentir sus labios alrededor de mis dedos, chupando y absorbiendo como si fuese mi miembro. Mis embestidas aumentaron el ritmo, y comencé a mover mis dedos con insistencia sobre su clítoris. Olivia subía y bajaba sobre mi miembro, agitada y completamente salvaje, nuestros cuerpos estaban cubiertos por una ligera capa de sudor y ni qué decir de nuestras respiraciones aceleradas. Estábamos llegando a la cumbre e iba a ser algo verdaderamente intenso, podía sentirlo por la forma en que sus paredes comenzaban a apretarme y contraerse, casi asfixiando mi masculinidad, que, al mismo tiempo, se ensanchaba. Parecía que toda la sangre se me estaba acumulando en el jodido pene y las pelotas.

― Joder, joder… mira que caliente me pones―
sus gritos se volvieron más insistentes y solo causaba mayor excitación en mí― dámelo nena, vamos, córrete para mí― abandoné su sensible clítoris para reafirmar mejor sus caderas, solo que nos moví de posición, a ella la coloqué sobre el sofá y yo me quedé debajo, extendiendo una de sus piernas sobre mi hombro. Las embestidas impulsaban a Olivia hacia arriba y me encantaba ver como sus pechos rebotaban. Mierda, el tamaño de esos dos eran hipnotizantes, pero aquellas cuatro bolitas brillantes incrustadas en sus pezones como pares, parecían burlarse de mí.

Un grito con mi nombre rompió todo el patrón de gemidos y respiraciones agitadas entre ambos, sus paredes se contrajeron a mi alrededor, mientras el cuerpo de Olivia comenzaba a sacudirse a causa del orgasmo, provocando inmediatamente el mío. Me vacié en su interior, y así como ella, gemí su nombre en un tono de voz ronco, que sonó más como un gruñido.

Mi cuerpo se colocó sobre el de ella y cerré mis ojos durante unos instantes, intentando recobrar el aliento perdido. Su cuerpo seguía teniendo ligeros temblores. Moví mi rostro hacia el de ella y le di un par de besos en el cuello― justo eso es lo que más me gusta, escucharte gritar mi nombre mientras te hago llegar al orgasmo― mordisquee su cuello, en donde ya había un par de marquitas rojizas, que pronto cambiarían a un color entre verdoso y moradillo. Bajé mi mano hasta nuestra unión y recogí un poco de nosotros, llevándolo a sus labios. Ella encantada los chupó, como si del mejor elixir se tratara, incluso sus ojos se cerraron para disfrutar el sabor. Una risa ronca se escapó de mis labios y nos hice girar, para que su cuerpo quedara sobre el mío y ella no tuviese que cargar con mi peso―. Eres mi propio pecado Olivia Jenner, joder que sí― ésta vez, fue su turno de reír. Tenía esa apariencia salvaje y de mujer completamente satisfecha, sus labios estaban hinchados y rojos, sus ojos brillaban y tanto sus mejillas y su cuerpo, tenían un tono rojizo.

Nos quedamos así un par de minutos, ambos debíamos normalizar nuestra respiración y el corazón, aunque el frío metal de sus perforaciones en los pezones rozaba mi pecho y me costaba concentrarme. Mientras tanto, mi mano acariciaba su espalda y sus redondas nalgas. Mmm, también me encantaba su culo.

― Estoy esperando que admitas que soy el único que puede complacerte tal y como a ti te gusta, así como me hiciste admitirlo a mi― bromee, cuando ella se separó de mi cuerpo, sacó mi miembro de su interior, porque sí, ahí me había quedado, resguardado en su caliente cueva y no era que me quejara de ello. Una carcajada salió de sus labios y sus perfectas cejas se enarcaron, mientras me miraba suspicaz. Oh, yo sabía que le encantaba que la follara.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por rusherschmidt el Lun Sep 04, 2017 5:33 pm

Olivia Jenner.-
Solté una ligera risa mientras lo observaba ahí recostado en el sofá con aquellos ojos brillándole como un par de luceros en plena oscuridad; su cabello estaba alborotado, a diferencia de su prominente masculinidad que descansaba satisfecha. Mordí mi labio inferior antes de colocarme de rodillas para volver a subir a su cuerpo y como mis piernas estaban una a cada lado de su cuerpo fue imposible que mi coño no rozara su miembro haciendo que mis ojos se cerraran con debilidad. —¿Para qué te digo que no si sí?— pregunté en un susurro sobre sus labios  —me encanta la manera en que me tocas— mis manos sujetaron las suyas para llevarlas hacia mi pequeña cintura y dejarlas resbalar hacia atrás, acariciando mis nalgas antes de subir por mi vientre hasta llegar a los perforados pezones que reaccionaron al instante. Los ojos de Samuel me estaban quemando y su virilidad empezaba a resucitar entre mis pliegues. —Me fascina la manera en que me miras incluso cuando estoy vestida... Pero me fascina más que trates de ocultarlo— dejé caer mi cuerpo hacia adelante sujetándome del reposa-brazos del mueble y provocando que mis grandes senos quedaran frente a su rostro; gemí cuando su lengua lamió los botoncitos. —Y me vuelve loca la forma en que me follas— mis caderas formaron un círculo sobre su erecto miembro —cómo pones tus manos en mi cuello mientras grito tu nombre y me miras a los ojos... Me excita sentir cómo te abres paso en mí— con mis rodillas logré elevar mi cuerpo para colocar aquella masculinidad en mi hendidura —y me enoja mucho lo rápido que mi cuerpo se rinde ante tus encantos— cerré los ojos mientras me dejaba caer con lentitud; sus manos apretaron mi culo al mismo tiempo que una maldición se escapaba de sus labios —de verdad— continué con la respiración agitada —de verdad me molesta lo mucho que me gusta sentirte dentro de mí... sentir cómo te corres en mi interior, cómo tu orgasmo recorre éste coño que tanto te pertenece—... él murmuró algo que no pude entender mientras sus embestidas iban aumentando de ritmo y mi mente parecía ponerse en blanco otra vez...

Me dejé caer sobre el mueble por segunda vez en la noche sintiendo el líquido blanquecino extendiéndose a través de mis entrañas. A mi lado el cuerpo sudoroso de Samuel reposaba con los ojos cerrados, tenía mordidas en el cuello, las marcas de mis uñas en la espalda y el perfecto pecho agitado. Me levanté con cuidado, el reloj marcaba la 1 de la mañana y la última canción había dejado de reproducirse en las bocinas bastantes minutos atrás; con cuidado y sin mucha prisa empecé a buscar mi ropa que se encontraba tirada debajo del piano. Cuando terminé de abrochar mi pantalón el castaño se levantó a hacer lo mismo y en cuestión de un rato ya estábamos listos para irnos. 
No está de más decir que nos acariciamos un poco en el elevador y quizás le haya dado otro blowjob en el auto mientras conducía; tampoco voy a negar haber recibido varias nalgadas mientras subíamos las escaleras del viñedo tratando de no hacer ruido como un par de adolescentes rebeldes y no trataré de ocultar el hecho de que habíamos follado una vez más antes de irnos a dormir, motivo por el cual había despertado a su lado a la mañana siguiente.
Me enredé en las sábanas de seda al mismo tiempo que el castaño se encargaba de abrir las ventanas. Mi cuerpo entero, cubierto solamente con la ropa interior, dolía como si hubiese hecho semanas de ejercicio en un sólo día y mi cuello tenía marcas bastante notorias que trataría de ocultar con el maquillaje. Me acosté sobre mi vientre abrazando una almohada al tiempo que veía al ojiverde colocarse sus prendas de la noche anterior; sonreí. Nos habíamos dado un "buenos días" cuando mi alarma sonó y eso había sido todo, no hubo beso ni miradas enamoradas y mucho menos se quedó recostado a mi lado más tiempo del necesario; sí estuvo la sonrisa de satisfacción después de haber disfrutado tanto y un par de risas por las marcas que ambos teníamos pero eso había sido todo y lo agradecía infinitamente. 
—La junta de la empresa es a las 8— murmuré todavía acostada —me voy a dar una ducha y me arreglo de una vez antes de preparar algo de desayunar para cuando se levanten Noah y mi padre— Samuel asintió diciendo que haría lo mismo antes de salir de mi habitación.

Exactamente una hora después las galletas de avena, el café, los waffles con tocino, el jugo de naranja, las tostadas y los huevos revueltos se encontraban calientes sobre la mesa listos para ser devorados por los habitantes del viñedo. Noah bajó todavía en pijama pero no le dije nada porque aún eran las 6:00 y él entraba hasta las 7:30 a la escuela; mi progenitor no parecía muy emocionado de estar en la misma mesa que el padre de mi hijo y por eso se mantuvo callado todo el desayuno, lo cual agradecí infinitamente. Samuel tampoco habló mucho, estaba más concentrado en terminarse todo lo que había en su plato para poder servirse un poco más.
—Mamá, ¿ustedes me llevarán a la escuela?— preguntó mi castaño con un pedazo de waffle en la boca. Iba a decirle que sí pero mi padre se adelantó diciendo que él podía llevarlo porque tenía un par de asuntos pendientes en la ciudad. —Me parece buena idea papá, gracias— murmuré —nosotros lo vamos a buscar para que podamos ir a almorzar juntos. ¿Te parece?— Bruce rodó ligeramente los ojos haciéndome reír —sí, de todas formas iré a ver a Kendall más tarde—.
Cuando los platos quedaron vacíos fue Samuel quien se encargó de colocarlos en el lavavajillas mientras yo subía a buscarle el uniforme a Noah y mi padre iba a cambiarse.

—Ten un bonito día, cielo— susurré al mismo tiempo que terminaba de guardarle su desayuno en la mochila; esa mañana le había preparado un sandwich con forma de oso, un montón de zanahorias y pepino, un par de galletas y, por supuesto, la misma nota de siempre en donde le decía cuánto lo amaba. Me despedí de mi padre y moví mi mano hasta que el auto desapareció en la carretera. Suspiré. Se sentía extraño no ser yo quien lo llevara al instituto... Mis pensamientos desaparecieron cuando el castaño tomó las llaves del otro coche. Preguntó si ya estaba lista por lo que tomé mi bolso y asentí antes de salir del viñedo con rumbo a la oficina. 
Ni siquiera quería imaginarme la cara de Robbie cuando viera a mi acompañante o los rumores que se empezarían a correr en la empresa cuando aquel hombre despidiera al abogado. Agradecía tener su presencia a mi lado porque aunque lo negara, me infundía confianza.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por rusherschmidt el Jue Sep 14, 2017 5:06 pm

Nick Jonas.-
—¿A qué hora se supone que debo ir por ti entonces?— pregunté con la espalda pegada a la puerta del copiloto. Llevaba ya algunos segundos en aquella misma posición y probablemente en esos momentos ya estaría camino al restaurante de sushi si mi novia no hubiese marcado para avisarme que tomaría el siguiente vuelo de regreso a casa. —Te digo que a las 9, tontito... ¿acaso no me estabas escuchando, Nick?— murmuró haciendo una ligera risa saliera de mis labios —bueno, es que me has dicho tantas cosas en los últimos veinte segundos que no miento si juro que lo he olvidado todo— mi garganta sonó ronca debido a la carcajada que quería soltar —¡Nicholas!— exclamó con aquella vocesita de niña que tan bien le salía —¡¿es enserio?!— negué para mis adentros, ahora sí echándome a reír —claro que no princesa, para mí todo lo que me dices es importante... Nos vemos mañana a las 9— "¡mentiroso!" gritó mi conciencia porque, en el fondo, sabía que no le había estado prestando ni la más mínima atención —okay, llega puntual porfa ya sabes que no me gusta esperar— hizo énfasis en la palabra no, haciendo que mis ojos rodaran por sí solos —¿estás en algún lado? Escucho ruido de autos— masculló —estoy en la calle, iré a cenar sushi— por mi bien había optado por omitir la parte en donde le decía que mi mejor amiga iría también. A pesar de que mi novia juraba y perjuraba que no había pasado nada y que no tenía nada en contra de la rubia, bien sabía yo que más vale el estar prevenido y como a cualquier otra chica, a Olivia seguramente le enojaría mucho saber que su novio estaba a punto de ir a cenar, aunque sea como amigos, con otra mujer.
—Está bien— su voz sonó al otro lado de la línea —te dejo porque estoy un poco cansada. Nos vemos mañana amor— le dije que le amaba y ella correspondió antes de colgar.

Cuando finalmente me dispuse a empezar a caminar hacia la casa de Ada, mis ganas se vieron interrumpidas por un hombre alto que asomaba la cabeza. Tenía el cabello castaño oscuro, ojos de un color intenso que no podía visualizar y una sonrisa que combinaba perfectamente con aquella barba que causaba perfecta envidia. Detrás de él una mujer rubia portaba un vestido amoldado a su cuerpo con tacones no muy altos y maquillaje sencillo, no llevaba ni una sola joya pero era imposible negar que, a pesar de ser un poco mayor, seguía viéndose bien. 
Me quedé en donde estaba, no quería llamar la atención.
La mujer sujetó la mano del castaño al mismo tiempo que mi amiga cerraba la puerta a sus espaldas. Ella le murmuró algo a su hija quien sólo se dedicó a asentir antes de regalarle un beso y empezar a caminar hacia el auto estacionado en la parte de atrás de la casa. Moví mi mano con discreción cuando las pupilas azules se posaron sobre mí y su dueña me hacía una pequeña seña pidiéndome que esperara un par de segundos; segundos que usó para entrar a la casa antes de salir con un pequeño bolso marrón que colgaba en su hombro. El auto en donde su madre y el ya muy famoso John se habían ido sólo había dejado algunas huellas en el pavimento.

—¡Vaya, no sabía que tu mamá había cambiado tanto!— murmuré en cuanto se acercó y es que después de haber quedado viuda, la, todavía señora Reynolds, no era gran fanática del cuidado personal. De hecho yo la recordaba más como una mujer de jeans y camisetas holgadas. —Ha de estar muy ilusionada con su relación— la ojiazul asintió mientras me contaba la manera en que la pareja de su madre la había mirado al bajar las escaleras —de verdad me alegro— y no mentía; aquella mujer había sido como una madre para Jay y para mí cuando más lo necesitamos y aunque las cosas no terminaron bien entre nosotros seguía guardándole un gran cariño y, más que nada, agradecimiento.
—Debimos de haber hecho una fiesta en tu casa— dije ganándome una ceja levantada —¡vamos! tu mamá se ve muy bien y si dices que el tal John la miró como si fuese una obra de arte eso quiere decir que, y no me hagas caso porque no soy experto, pero, quizás no regrese esta noche— mi amiga soltó un grito de asco mientras yo me echaba a reír —¡es la verdad! Así que bien pudimos haber hecho una fiesta— hice un pequeño paso de baile con mis manos antes de abrirle la puerta del auto —de hecho aún estamos a tiempo así que primero vayamos por ese sushi que tantas ganas tienes de comer— le saqué la lengua de manera divertida antes de dar la vuelta y ocupar mi lugar.

—¿Sabes? Me alegra mucho que hayas decidido darle una oportunidad a su pareja... Sé que al principio tuviste tus dudas pero me parece muy noble de tu parte que estés haciendo ésto por ella. Probablemente no necesita tu aprobación porque es tu madre pero estoy seguro de que le has quitado un enorme peso de encima nada más con intercambiar buenas palabras con el hombre con el que sale. Eso habla muy bien de ti, enana— giré mi rostro para mirarla con una sonrisa antes de subir mi mano derecha a su cabello para revolverlo entre risas.
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Re: ▸Bυт ɪт woυʟᴅɴ'т ʙᴇ ᴍʏ woʀʟᴅ wɪтʜoᴜт ʏoᴜ ɪɴ ʜɪᴍ •ʀoʟᴾᵛᵀ•

Mensaje por onedirection1 el Sáb Sep 23, 2017 1:29 am


ADAIMÉ REYNOLDS;
Rodee los ojos cuando Nick alborotó mi cabello― ha hablado el chico más alto del mundo― bromee mirándolo de reojo, y él sonrió ligeramente, porque ambos sabíamos que su 1.70 no era clasificación alta exactamente―. Por otro lado, supongo que está bien― me encogí de hombros, intentando restarle importancia, pero el castaño sabía que para mí significaba mucho más― sigo teniendo mis dudas Nick, sé que hemos hablado de esto seguido y que intentas hacerme cambiar de opinión, pero aún me siento un poco reticente al hecho de que estuvo saliendo a escondidas con él, incluso mientras estábamos en Londres, no está bien que me ocultaran las cosas― sí, por la mañana le había dicho a mi madre que ella podía hacer su vida, y que si John la hacía feliz, yo estaba feliz con ello, realmente lo pensaba, pero pudieron habérmelo contado desde un principio, no sé, algo como un “hija, un compañero del trabajo me invitó a salir”, ¿tan difícil había sido para mi mamá? Al parecer sí, porque dejó que cruzáramos un mar de por medio para contarme que estaba en una relación con alguien, porque estaba segura que la etapa de “salir”, la habían dejado atrás hace algún tiempo.

Elevé mi mano y parando cualquier cosa que mi amigo me fuera a decir― ya sé, ya sé… ella se ve feliz, y me alegra muchísimo, de alguna forma, salir con John le ha hecho recordar lo que vale como mujer, la belleza que aún conserva y que, a pesar de ser madre, sigue teniendo esa chispa… desde que perdimos a papá ella se había encerrado en sí misma, colores opacos, semblante triste, y ahora parece que flota por el mundo― reí ligeramente y después negué con mi cabeza― es en ese momento en el que se me van las dudas, y siento como que todo va a salir bien― quizá debería de dejar de preocuparme tanto, probablemente solo estaba siendo un tanto paranoica y exagerando las cosas, viendo más de lo que realmente es. Pero bueno, se me justificaba, era su hija y no quería que nadie le hiciera daño, mi mamá se merecía ser feliz otra vez, ambas necesitábamos cerrar el capítulo de papá y ella ya lo estaba haciendo, él quedaría como su primer verdadero amor, aquel que solo se siente una vez y nunca más vuelve a suceder, sin embargo, puedes volver a enamorarte, solo que no de la misma intensidad, pero no por eso no era de verdad. No sabía por qué, pero ese último pensamiento me hizo fijarme en el castaño. Él iba, aparentemente, concentrado en el camino, pero también estaba al pendiente de todo lo que decía, así como llevaba haciendo en los últimos días.



― ¿Cómo rayos me dejé convencer de esto? ―
me pregunté a mí misma y miré mi casa repleta de personas, la mayoría que no conocía. Después de haber ido por mi sushi, regresamos a casa y mientras cenábamos Nick volvió a tocar el tema de hacer una fiesta, aprovechando “la casa sola”, yo me burlé diciéndole que no vendría nadie por la poca anticipación, literal era cosa de una o dos horas. Sin embargo, no tenía ni la más mínima idea de cómo le había hecho, pero él de alguna forma consiguió que viniera gente. Simplemente mandó unos mensajes por whats app, y de repente, su celular comenzó a sonar imparablemente, amigos y conocidos de su facultad confirmándole su asistencia, y otros tantos preguntando si podían invitar a alguien, obviamente el castaño les respondía que sí y terminó haciéndose una especie de cadenita.

Así que, como había sido su “brillante” idea, él se encargó de comprar un par de cosas mientras yo me subía a arreglar, porque ¡Vamos! Una chica necesitaba más que un chico para estar lista, y para resaltar mi punto, él hizo las compras y todavía le dio tiempo de ir a su departamento a ducharse y vestirse, cuando regresó a mi casa, una hora después, yo baje a abrirle la puerta en toalla y él… pues se veía bastante atractivo. Obviamente me apresuró por aún no estar lista, tuve que subir a mi habitación a cambiarme, pero pasé otra cantidad de minutos considerables eligiendo mi vestimenta adecuada, ya que, como está claro, yo no tenía la intención de hacer una fiesta, ni siquiera creía posible que Nick juntara a tantas personas en tan poco tiempo. Hablando del castaño… no lo había visto desde hace un buen rato, de hecho, desde que le abrí la puerta.

― ¡Ada! ― un grito sobre el sonido de la música me hizo girarme, al instante, una sonrisa se formó en mis labios al ver a Dylan, Jay, Trevor e Ian parados junto a la puerta. De inmediato me acerqué a ellos y los abracé fuertemente― me alegra que vinieran… yo realmente no conozco a nadie aquí y me siente un poco extraña― señalé alrededor y los chicos rieron― ¡oh vamos! No culpes a las personas, ya eras extraña de todas formas― le enseñé a Ian mi dedo de en medio, por su burlesco comentario, ganándome un guiño de su parte― me sorprendió el mensaje de Nick diciendo “fiesta en casa de Ada en 2 horas”, hay muchas cosas nuevas e incongruentes en ese mensaje― fruncí el ceño ante las palabras de Jay, y por el asentimiento de los demás, me dieron a entender que estaban de acuerdo con las palabras del castaño claro― ¿por ejemplo? ― mi amigo pareció pensarlo unos segundos antes de responder― lo reduciré a una sola cosa, Nick no hace fiestas… obviamente sí asiste a nuestras barbacoas mensuales, es tradición, pero desde que es novio de Olivia, y su perfil de “médico en titulación”, éste tipo de cosas no van con él― dudé qué decir realmente, después de todo no tenía palabras, por lo que solo me encogí de hombros― bueno, es lo de menos, anden… pasen y diviértanse, yo iré a buscar al aburrido médico en proceso de titulación― les guiñé el ojo y me escurrí entre la gente.

Sonreí al reconocer el cuerpo de mi mejor amigo, estaba preparando una bebida, así que esperé a que terminara y se la diera a la chica, para acercarme y cubrirle los ojos. Mis labios se acercaron por atrás a su oreja― adivina quién soy.
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