Últimos temas
» ethereal.
Hoy a las 12:21 pm por lalisa

» you got the best of me
Hoy a las 12:20 pm por trashking

» partner in crime—♥
Hoy a las 11:34 am por Mangata_

» 恋してる ♡
Hoy a las 10:58 am por lalisa

» ...evernιgнт~
Hoy a las 10:41 am por bultaoreune

» the habit of calling you.
Hoy a las 10:24 am por lalisa

» Mi verdadero hogar está en tus brazos
Hoy a las 8:22 am por Arijp96

» Es más fácil llegar al sol que a tu corazón
Hoy a las 7:09 am por Arijp96

» ;may we meet again ✿
Hoy a las 6:50 am por herondale

Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

And when I think about the way you touch my body

Página 1 de 12. 1, 2, 3 ... 10, 11, 12  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Vie Dic 23, 2016 1:01 pm

It started with what's up with you?
I messed around and got caught up with you
Yeah yeah, I don't know what to do


Now I accidentally need you
I don't know what to do
Oops baby, I love you
avatar
Mensajes : 7378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Sáb Dic 24, 2016 9:39 pm


ADAIMÉ REYNOLDS:
Miré a Sam con los brazos cruzados y solté un gran suspiro— sigo esperando una explicación— acaté enfadada, pero él ni se inmutó, simplemente se quedó sentado en el sofá de mi oficina, con cara de pocos amigos y unos cuantos moretones en la cara, a causa de la pelea que había tenido hoy en la secundaria. Me habían llamado de la oficina del director para que pasara a buscarlo, pero no sin antes, de recibir un gran sermón por parte del director respecto a la educación que tenía mi hijo y, obviamente, su comportamiento rebelde, el cual lo había llevado a una suspensión total— Sam, no entiendo... Te lo juro, he puesto mucho esfuerzo en que seas un gran chico, a mi parecer he sido una buena madre, te he dado las cosas que he tenido al alcance y si, hemos pasado por momentos de crisis con el empresa, pero hemos logrado reponernos, así que no entiendo, ¿qué es lo que te falta? ¿Un padre? ¿No he sido suficiente a tu parecer? Porque te juro que no sé qué más hacer— caminé de aquí para allá y pasé mis manos por mi rostro, totalmente exasperada y cansada, porque sí, no era la primera vez que sucedía esto. Quizá fuera la adolescencia, Sam había sido un niño bastante lindo y bien portado, pero desde su entrada a la secundaria, su actitud había cambiado radicalmente, solo me traía problemas y más problemas, si no era por peleas, era por sus calificaciones o porque no atendía a los profesores, también su conducta y no daba más. Él no podía quejarse de mi, mil veces dejé mi trabajo tirado para ayudarlo en lo que fuera, realizaba mis deberes de madrugada mientras él dormía, con tal de estar presente en cada momento importante para él.

— ¿Qué tienes para decir en tu defensa? — nada, él no tenía ninguna justificación— él empezó... Yo solo me defendí— enarqué una de mis cejas— ¿de qué? ¿Qué valió tanto la pena para que te suspendieran y te prohibieran jugar el próximo partido? — sus ojos se alzaron del suelo a mí y sus labios formaron una línea firme— no importa— dirigí la mirada al teléfono de mi escritorio, que recién había comenzado a sonar. Con gran pesar tuve que ir hasta allí y levanté el teléfono. “¿Si Camil?... Espera un momento” miré a mi hijo y separé el teléfono de mi oreja— ¡quédate ahí, aún no terminamos de hablar!— le llamé la atención cuando hizo ademán de levantarse del sofá, bufó, pero aun así se quedó ahí. Regresé al teléfono cuando me aseguré que mi hijo se quedaría quieto ahí. “Recuerda que tienes una cita con los Patriots en 20 minutos y no quiero apresurarte pero queda retirado el estadio” masaje mis cienes y vi de reojo a Sam “si, no te preocupes, salgo en cuestión de nada” colgué la llamada con mi asistente, socia y mejor amiga, miré a Sam y le hice una seña con mi cabeza— te iré a dejar a la casa, tengo una reunión— sus ojos se iluminaron— ¿con los Patriots? — asentí y es que ya se lo había mencionado desde que el dueño contactó conmigo, obviamente, mi hijo, como amante del fútbol americano y quarteback de su equipo de la secundaria, se emocionó por la noticia y me pidió acompañarme a la reunión, yo le había dicho que sí, pero ahora...— ¿entonces por qué me vas a ir a dejar a la casa? Me habías dicho que iría contigo— reí sarcásticamente— estás castigado Sam, una persona no tiene recompensas cuando se comporta como tú— su rostro pasó de incredulidad a molestia— ¡pero mamá...! — negué— no hay peros Sam... Y cuando me digas la verdadera razón por tu pelea, consideraré si valió la pena o no, pero como dijiste, que “no importa”, tampoco te importará soportar tu castigo— me encogí de hombros restándole importancia— y apresúrate, no puedo darme el lujo de perderlos como clientes— de mala gana, se levantó del sofá y me siguió fuera de la oficina.

Tal como se lo prometí, fui directo a la casa a dejarlo y sin importarme sus insistencias, me fui al estadio de los Patriots a mi reunión. Lo sentía mucho por mi hijo, él tenía la esperanza de conocer a su ídolo, el quarteback de los Patriots, Nicholas Jonas, pero como se lo había dicho, no se lo merecía.

Al llegar al estadio, le marqué al dueño y él envió a su asistente para que fuera por mí, pasamos por el campo y los jugadores estaban entrenando. Los jugadores de fútbol americano nunca habían llamado mi atención, pero uno de los entrenadores estaba hablando con un jugador sin casco, que se veía bastante atractivo. No estaba tan lejos de ahí, y al ver su jersey, pude leer el apellido impreso. Era el famoso quarteback que mi hijo idolatraba. Otro hombre estaba ahí con ellos, parecía como si lo estuvieran regalando algo, pero ese aire descuidado que desprendía el jugador, daba a entender que no le importaba mucho lo que le estuvieran diciendo. El asistente me miró e hizo una mueca— espere aquí, señorita Reynolds— asentí, mientras el joven se dirigía hacia dónde estaban los tres individuos hablado. En cuanto vi que el muchacho le habló, los cuatro se voltearon a verme y el de traje, se giró para caminar hacia mi.

En cuanto llegó a mi lado, me sonrió y me tendió la mano— Robert Kraft— se presentó y yo estreché su mano— Adaimé Reynolds, es un placer conocerlo, señor Kraft— este asintió— el placer es mío... ¿Lista para organizar la mejor fiesta de los Patriots— sonreí asintiendo— por supuesto, por algo nos contrató—. Hace unas semanas, Robert Kraft se puso en contacto conmigo para preparar una fiesta para la presentación de los Patriots a la temporada que estaba a punto de comenzar, había comenzado como un palabreo solamente, pero una semana atrás, llamó para concertar la cita para hoy, ya que anteriormente había estado fuera. Así que si, iba a realizarle una fiesta al equipo favorito de todo el mundo, de la NFL.



+FDR: No había podido publicar):, espero aún quieras seguirlo, es que mi familia me tenía de aquí para allá por las compras navideñas
avatar
Mensajes : 1038

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Mar Dic 27, 2016 3:24 am


LIAM JAMES PAYNE:
Masajeé mis sienes y me di vuelta en la cama, solo para revisar el reloj que estaba en el mueble junto a mi cama. Eran las 3 de la tarde. No me sorprendía en lo absoluto levantarme tan tarde, ya que por las noches me dedicaba a trabajar como barman en “INdustrial”. Usualmente uno tenía la idea de que cuando salía de la Universidad, iba a ir inmediatamente a la parte laboral y… no podía estar más equivocado. Tenía un año de haber salido de la Universidad y conseguir una plaza como profesor en matemáticas, había sido misión difícil, casi imposible, hasta hace unas semanas que me llamaron desde uno de los colegios en el cual había aplicado, pero debía esperar al término de las vacaciones para poder ocupar mi puesto y, como las cuentas no se pagaban solas, no podía darme el lujo de prescindir de mi trabajo en el bar. Tampoco me quejaba, mis compañeros de trabajo eran bastante agradables y con las propinas de los días que mesereaba para cubrir a alguno que otro faltante, ganaba lo necesario para sobrevivir y darme unos pequeños lujos de vez en cuando. Aunque claro, el sueldo no se compararía en lo absoluto a cuando comenzara a trabajar como profesor.

Me levanté de la cama siendo incapaz de soportar el ruido de mi estómago por la falta de alimento durante tantas horas. Sabía que, si mi madre me viera en éste momento, me daría el mismo sermón de siempre por saltarme mis horas de comida, pero es que, ella no entendía que ya era mayor.

Maldita sea. Gruñí al sentir el café caliente caer y deslizarse por entre mis manos al haber intentado servir una taza, mis manos empezaron a moverse de forma rápida con afán de hacer que las gotas de aquel amargo y caliente liquido abandonaran mi piel, pero lo único que conseguí fue que mi camisa blanca se viese contaminada con manchas marrones. Usualmente no era tan patoso, después de todo, podía hacer hasta malabares con las botellas de licor, y eso por no mencionar los demás trucos que podía hacer. Pero estaba recién levantado, eso servía como excusa. Suspiré levantando la prenda de vestir ensuciada y quitándomela por completo, para con ésta, poder limpiar un poco del desastre que había conseguido hacer en la cocina. Aquel accidente había conseguido quitarme las ganas de comer en casa por lo cual me dirigí a mi habitación para poder ducharme y vestirme.

Una vez que ya me encontraba listo, simplemente tome mi billetera y las llaves del auto, iría al centro de la cuidad al mismo restaurante de siempre. Mi mirada se posó en el camino, y aunque el lugar al que iba no se encontraba cerca, a los pocos minutos ya me encontraba aparcando el vehículo en la puerta principal. Baje del auto colocándome unas gafas de sol como costumbre y entre a la cafetería, buscando un asiento cercano a la ventana. La camarera llegó a los pocos segundos para tomar mi pedido, justo en ese momento mi celular sonó, informándome de la llegada de un nuevo mensaje. “Necesito que llegues antes, sobre las 10 –Steven. Solté un suspiro, ya que, mi hora de entrada era las 11:30, cuando la gente comenzaba a llegar, pero Steven era mi jefe y no me quedaba de otra, lo que me dejaba 5 horas para hacer cualquier cosa que tuviese que hacer, antes de dirigirme al bar para trabajar.


─ ¡Gracias por venir más temprano, hermano! ─ fue lo primero que escuché en cuanto crucé la puerta del Bar─ es mi trabajo─ me encogí de hombros restándole importancia. Ni siquiera sabía por qué me había hecho venir un poco más temprano, el lugar estaba vacío─ hay una fiesta a dos cuadras de aquí y probablemente se vengan algunas personas para acá si la cosa se pone aburrida… lamento recorrer tu hora de entrada─ asentí y me dirigí hasta la parte trasera, solo para dejar mis cosas. Volví a la parte de la barra y me puse el delantal. Unos cuantos de mis compañeros llegaron también, el DJ se acomodó en su lugar y comenzó con la música para ambientar un poco. Mientras no llegaban clientes, aprovechábamos el momento para hablar entre nosotros… aunque no duró mucho, el bar comenzó a llenarse con el paso del tiempo y eso significaba que teníamos que poner manos a la obra.

Estaba preparando unas bebidas al otro lado de la barra, era muy difícil concentrarse con el griterío de la gente de aquí para allá, no entendían que todos tenían su turno y que no podíamos atenderlos, o más bien yo, a todos al mismo tiempo.

Me giré para atender al siguiente, pero mi dirección cambió al encontrarme con unos aceitunados que parecían haberme estado mirando atentos. Le devolví la mirada y me acerqué hasta aquella chica castaña─. Hola, ¿quieres una bebida o estás contenta mirando el escenario? ─ pregunté, sonriendo con autosuficiencia y puede que me haya quedado ahí parado más de lo necesario, esperando su respuesta, porque otro chico gritó para llamar mi atención─ ¡Oye! ¿podemos tener algún tipo de servicio por aquí? hemos esperado durante diez minutos─ me giré un poco, solo para ver su expresión fastidiada, hice una mueca y asentí─ estaré de vuelta en un minuto─ me alejé con cierto pesar, pero no me quedaba de otra. Le serví sus bebidas al hombre y de paso al de junto, que había comenzado a quejarse también, antes de volver con la chica.

─ Entonces, ¿decidiste lo que querías o aceptarías una sugerencia? Porque, déjame decirte que preparo las mejores perlas negras de toda la ciudad─ mencioné y le guiñé el ojo.
avatar
Mensajes : 1038

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Mar Dic 27, 2016 10:56 am


Ari Beckett
¿Había algo mejor que no tener clases? La respuesta era que sí. Lo mejor de no tener clase es que fuera verano y estuvieras de vacaciones en la costa para poder disfrutar de las playas, el buen tiempo y, cuando llegara la noche, de la música y la fiesta. Este año, por fin, mis padres me habían dejado irme de vacaciones junto con mis amigas a una casa de la playa que tenían los padres de Carolina, lo que significaba que estábamos completamente solas para hacer lo que nos diera la gana y el viaje no era demasiado largo porque, por suerte, la costa estaba cerca de nuestra ciudad. Me había propuesto que este fuera el mejor verano de mi vida antes de tener que volver a empezar las clases y no poder salir de esa cárcel llena de estudios. Quería ponerme morena, beber, bailar y, quizás, encontrar un chico con el que también pasármelo bien ya que tanto Carolina como Sally se habían traído a sus novios por lo que eramos pocas las que estábamos completamente solas excepto por nuestra amistad. Pero estaba completamente segura de que ellas tenían los mismos objetivos que yo para todo el verano que teníamos delante.
El primer día había sido una completa locura porque fue todo el viaje, llegar a la casa, organizar en que habitación iba a dormir cada una, ordenar la casa y cada una de nuestras cosas antes de tener que ir a hacer una gran compra para todos lo que eramos allí al menos para los primeros días por lo que ese día no pudimos disfrutar de prácticamente nada de la playa y demás porque acabamos completamente agotadas y solo queríamos dormir. Pero por suerte, en este momento, estaba disfrutando de la sensación del sol en mi piel, quemando y recordándome todo lo que tenía por delante. Cuando sentí que el calor era demasiado, recogí mi pelo para poder irme al agua y refrescarme un poco antes de que el resto de las chicas comenzaran una guerra de agua y acabamos todas completamente empapadas y riéndonos como unas locas antes de volver a dejarnos caer en la arena y ponernos las gafas de sol para observar en secreto a los diferentes chicos que iban pasando por delante de nosotras. No quería sonar como una desesperada pero llevaba cerca de dos años sin tener una relación ni estar con un chico y creo que ya había llegado el momento de darme una nueva oportunidad aunque fuera durante una única noche. Reí con disimulo mientras escuchaba los comentarios que hacían las chicas con algunos de los chicos antes de animar a Bea cuando la vimos levantarse para acercarse a uno de ellos y la observamos con una sonrisa mientras utilizaba todas su técnicas de coqueteo para conseguir su número y algo más con él.

Después de unas horas estábamos terminando de arreglarnos para ir a un local que nos habían recomendado y donde decían que servían unas buenas bebidas así que, en cuanto todas estuvimos completamente listas, cogimos nuestras cosas y la llave de la casa para irnos en un taxi hasta el local. Tuvimos que esperar un poco fuera hasta que conseguimos entrar y sonreí ampliamente al ver el ambiente que había dentro, la buena música y todas las personas divirtiéndose. Sally propuso ir a por las primeras copas mientras nosotras íbamos hasta algunos de los sillones para no perder la oportunidad de conseguir unos asientos. En cuanto las copas estuvieron en la mesa, brindamos y tomamos un trago para después levantarnos las chicas y comenzar a bailar en la pista, disfrutando de la música que estaba poniendo el dj y de lo locas que estaban mis amigas gritando y cantando a todo pulmón junto a mi mientras nos movíamos al ritmo de la música, cerrando los ojos y dejando que el poco alcohol que habíamos tomado comenzara a correr por nuestro organismo hasta calentarse demasiado y convertirse en las primeras gotas de sudor.
No sé cuanto tiempo estuvimos repitiendo esa rutina hasta que me quedé sin nada en mi vaso y decidí ir hasta la barra para conseguir algo de beber. Sonreí aliviada cuando encontré un hueco hasta llegar a la barra y me quedé allí apoyada esperando que alguien me atendiera. Parecía que los barman estaban hasta arriba de trabajo y la gente no paraba de gritarles y pedir lo suyo sin ningún tipo de educación así que decidí mantenerme allí esperando con paciencia. Aunque tenía que admitir que era una oportunidad para observar detalladamente los movimientos de uno de los barman, hacía malabares con las botellas y servía de una manera espectacular. Por no negar que su físico era realmente envidiable y era imposible no mirar sus brazos, o su pecho marcado por esa camiseta ajustada. Sentí un poco de nerviosismo cuando sus ojos se encontraron con los míos y se acercó a mí. Sentí como mis mejillas se llenaron de color cuando escuché su primera pregunta y antes de poder responder, su compañero lo llamó. Continué esperando unos minutos más hasta que el mismo chico se acercó a mí y lo miré con una sonrisa mientras lo escuchaba. Supongo que lo más inteligentes será hacerle caso a un experto como tú, así que ponme una de esas. Dije mirandolo directamente a los ojos mientras jugaba con un mechón de mi pelo. Observé completamente hipnotizada como se movía para coger las bebidas, el vaso y el hielo que casi no reacciono cuando terminó del todo. Gracias. Sonreí coqueta rozando su mano suavemente para darle el dinero antes de coger mi vaso y alejarme un poco de la barra moviendo las caderas después de guiñarle el ojo. No solía comportarme de esa manera pero sin duda ese chico tenía algo que me provocaba querer llamar su atención.
avatar
Mensajes : 7378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Mar Dic 27, 2016 11:33 am


Nick Jonas
Sentía como si la cabeza se me estuviera partiendo en varios trozos y cada uno de ellos dolía más y más. Esto, seguramente, era lo peor de haber ido a aquella impresionante fiesta la noche anterior: la resaca que tenía en este momento. Quizás no era lo más adecuado ir a una fiesta como esa cuando al día siguiente tenías entrenamiento y, además, una reunión como el capitán de los Patriots para una fiesta que se estaba organizando, pero simplemente no me pude resistir cuando vi la invitación en mi casillero del vestuario, sobretodo cuando me incluyeron una foto de las impresionantes modelos que asistirían. Al recordarlo una sonrisa apareció en mi rostro, recordando lo bien que lo había pasado anoche con una de esas modelos en uno de los baños de la zona vip de aquella discoteca. Creo que había sido el mejor momento de la noche y, sin duda, por ello valía la pena la resaca tan horrible que estaba sintiendo en este momento así que opté por levantarme, ignorando las fuertes pulsaciones que estaba sintiendo en mi cabeza, antes de irme hasta la cocina para tomarme una pastilla para el dolor y una buena taza de café que me ayudara a despertarme del todo. Después de eso arrastré los pies hasta el cuarto del baño y me metí bajo la ducha para apartar el olor a alcohol de mi cuerpo y refrescarme de alguna manera antes de comenzar a arreglarme.
Cuando estuve completamente listo, cogí mis cosas para el entrenamiento y mis llaves antes de ir hasta el garaje del edificio y meterlo todo en mi deportivo para comenzar a conducir hasta el estadio donde seguramente ya estarían todos, pero si había alguien que podía permitirse llegar tarde. Ese sin duda alguna era yo. El equipo no era nada sin el jugador estrella, es decir, el quarterback que en este caso se trataba de la posición que yo ocupaba. Además, odiaba todo ese proceso de calentamiento y de correr un poco antes de empezar con el verdadero entrenamiento y con las estrategias. Tardé un poco más en llegar pero me sentía relajado por lo bien que me lo había pasado la noche anterior y por el buen tiempo que estaba haciendo ese día. En cuanto llegué bajé del coche para irme hasta los vestuarios y cambiarme junto a los demás que habían llegado un poco tarde. Salté al campo en cuanto tuve toda la equipación necesaria para el entrenamiento y le pedí a Andy que me pasara uno de los balones antes de unirme a los demás bajo las indicaciones del entrenador Johnson. Para mí este tipo era un cretino que no sabía absolutamente nada de lo que estaba hablando por lo que la mayoría de las veces, cuando estabamos en un partido, ignoraba todas sus indicaciones y me encargaba yo de dirigir al equipo. No podía echarme nada en cara porque gracias a eso y a mi talento natural, nos encontabamos en el primer puesto del ranking y eramos los actuales campeones de la liga.
Estaba concentrado en mi entrenamiento cuando el entrenador me mandó a llamar y me quité el casco acercándome hasta donde él se encontraba para saber que era lo que quería y porque no me dejaba continuar con mi entrenamiento. Observé que se encontraba con otro hombre al que reconocí perfectamente: Robert Kraft. Otro idiota que se creía que me podía controlar por ser el que encargaba de cuidar toda nuestra imagen y que los escándalos de la prensa no arruinaran nuestra reputación solo porque en ocasiones queríamos pasarlo bien. Como anoche por ejemplo. Intenté ocultar una sonrisa en mi rostro cuando escuché la charla que empezó a salir de su boca sobre lo descuidado que era por haberme ido de fiesta el día antes de un entrenamiento y que la prensa no podía enterarse de algo como esto y no sé cuantas cosas más. Mira Robert, es mi vida. Y con mi vida hago lo que quiero y cuando quiero. Lo importante es que estoy aquí en este momento y que, como cada fin de semana, haré que todos ganemos millones con alguna de mis impresionantes jugadas. Así que no te metas en mi vida y yo podré seguir haciendo que te bañes en oro. Dije completamente serio antes de que su asistente nos interrumpiera y, en cuanto lo escuché, mi vista se desvió hasta la persona que estaba señalando y no pude evitar sonreír de lado al ver a la impresionante mujer que estaba allí parada, esperando por alguien. Ese alguien supuse que se trataba de Kraft en cuanto vi que comenzó a acercarse a ella pero yo no podía apartar la mirada de ella mientras continuaba con mi camino hasta el campo para continuar con el entrenamiento. Sin duda alguna, físicamente cumplía con todo lo que me gustaba de una mujer y había despertado tanto mi interés que tendría que hacerle una visita a Robert para que me dijera de quien se trataba y que hacía aquí.

Bave, espero que todo este a tu gusto y si no dimelo y me encargo de cambiarlo como tu me pidas! :)
avatar
Mensajes : 7378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Sáb Dic 31, 2016 12:57 am


ADAIMÉ REYNOLDS:
Traté de parecer relajada cuando me indicó el día en que quería realizar la fiesta, pero es que, simplemente era una cosa de locos. Una fiesta necesitaba más que solo un mes para toda la preparación y coordinación adecuada─. Lamento mucho que sea tan corto el tiempo, debo admitir que teníamos contratados a otra empresa para la organización de eventos, pero nos canceló un par de días antes de que le volviese a llamar para contratar sus servicios─ asentí─ entiendo si cree que es un reto muy grande, pero la liga está por comenzar y la fiesta es realmente importante, aunque… si cree no poder hacerlo, no hay problema, podría contratar a alguien más o…─ lo detuve antes de que continuara, ya que no podía darme el lujo de que prescindiera de nuestros servicios─ no se preocupe, admito que el tiempo es un tanto precipitado pero los Patriots tendrán la fiesta que se merecen, yo me encargaré de ello─ el señor Kraft sonrió ampliamente y estiró su mano para que yo la estrechara con la suya─ eso espero, señorita Reynolds.

Estuvimos hablando sobre las cosas esenciales que quería en la fiesta, así como lo que no quería. Como sería una fiesta masiva, había muchos detalles que debía cuidar, ya que, a pesar de que la fiesta era de Los Patriots, la imagen que también estaría reflejada en la fiesta, sería la de “El toque perfecto” y, si la fiesta era un éxito, estaba segura que tendríamos varios proyectos en puerta. La comisión que ganaríamos por el evento sería bastante beneficiaria para mi negocio, necesitábamos ampliaciones, mayor personal y como habíamos tenido una baja bastante notable en los últimos 6 meses, no había podido mantener a todos los empleados, por lo que, con gran pena, había tenido que despedir a unos cuantos empleados, prometiendo que en cuanto nos recuperáramos, me pondría en contacto con ellos para volver a contratarnos, aunque, no sabía hasta cuándo sucedería. Organizar la fiesta de verano de inicio de temporada para el equipo de Los Patriots de Nueva Inglaterra había sido un verdadero golpe de suerte.

Una vez que terminamos de afinar detalles, y de firmar contratos, el señor Kraft me acompañó hasta la puerta de su oficina─ cualquier cosa que necesite consultar, me pondré en contacto con usted e igualmente, requiera alguna otra cosa, no dude en llamarme─ volvimos a estrechar las manos y acordamos que la próxima semana volvería a venir para checar los avances de la fiesta. Me sonaba a que iba a estar muy estresada en los próximos días, pero definitivamente lo valía. Mientras cruzaba la puerta de la oficina, me vi bastante perdida por el larguísimo pasillo, así que, seguí caminando hasta que me encontré en un dilema de 4 salidas. No recordaba por dónde había entrado con el señor Kraft. Me vi con la tentación de sacar mi celular y llamar, pero, justo cuando lo estaba sacando, sonó y vi el nombre de mi hijo en él. Así que atendí al instante. “¿Sigues con Robert Kraft?”[/i] fue lo primero que salió de sus labios en cuanto contesté, rodee los ojos [i]“no, acabo de salir de su oficina y ya voy hacia la salida… por cierto, ¿acaso no dije que estabas castigado?” una risita salió de sus labios “si, pero no podía esperar a que llegues en la noche a casa, necesitaba enterarme de todo lo que sucedió en la junta, ya que no pude ir” soltó un suspiro bastante dramático que no causó ningún efecto en mi “sí, claro…” comencé a caminar por uno de los pasillos “mamá, por favor… ¿trabajarás con ellos?” reprimí las ganas de reír, podía escuchar el anhelo en su voz “si voy a trabajar con ellos, pero, no creas que tendré a los jugadores cerca, lo más probable es que ni siquiera los vea hasta la fiesta y eso, si los reconozco, ya que, no tengo la menor idea de quiénes son los jugadores, salvo ese quarterback que tanto idolatra” escuché una pequeña exclamación “¿los viste hoy? ¿y a Nick?” miré a la flecha que indicaba salida y sonreí victoriosa por mi elección de camino, suponiendo que fuese la salida del edificio y no la que daba al campo o a los vestidores, ¿qué iba a saber yo de éste lugar si era la primera vez que pasaba por aquí? “si, estaban entrenando, pero solo fue un momento. Sam, te dejo porque estoy saliendo del edificio y hay muchos pasillos que seguir, hablamos cuando llegue a casa, te amo” corté la llamada después de recibir una despedida por parte de mi hijo y bajé la mirada hacia mi bolso para poder guardar mi celular.

Iba tan distraída que no me di cuenta de que iba a chocar con alguien hasta que, literalmente, me encontré en el piso y con mis cosas regadas. Maldije en silencio mi torpeza y me agaché a levantar todo─ lo siento… no estaba muy atenta por donde caminaba─ susurré cabizbaja y metiendo mis cosas dentro de mi bolso. Levanté la mirada, solo para encontrarme con unos ojos pequeños y castaños. No se necesitaba ser un genio para darse cuenta que se trataba de Nick Jonas, y al parecer, no pude encontrarlo en mejor momento. Su cabello estaba húmedo y llevaba unos pantaloncillos sueltos, pero una camisa desmangada y que se ajustaba a su cuerpo, al parecer, se acababa de duchar. Me levanté una vez que terminé de recoger mis cosas─ umm… disculpa que te vuelva a molestar, pero llevo un rato caminando y el señor Kraft no me indicó la salida, ¿podrías ayudarme? Realmente me siento muy perdida─ hice una pequeña mueca y apoyé mi peso sobre el pie derecho.

Cuando le contara a Sam con quién había chocado, seguro moriría de emoción.


+FDR: No te preocupes, linda... todo bien. Igualmente tú, si hay algo que no te gusta o que quieras que cambie, incluso que añada, no dudes en decírmelo!
avatar
Mensajes : 1038

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Lun Ene 02, 2017 12:23 am


LIAM JAMES PAYNE:
Asentí satisfecho por su respuesta— buena elección— le guiñé el ojo y me moví alrededor del espacio para tomar lo que necesitaba: un poco de licor, hielo, agua con gas y b:oost. En un vaso de cristal y frente de ella, vertí los cuatro ingredientes con uno que otro truco en el proceso para lucirme un poco frente a la castaña y lo dejé frente a ella— disfrútalo— miré el dinero en la barra y luego como la chica se retiraba con un ligero vaivén de caderas, después de guiñarme el ojo. Definitivamente, su siguiente ronda iría por mi cuenta.

Durante la Happy hour fue una cosa de locos, gritos de aquí para allá y una que otra palabrota por parte de aquellas personas que no tenían la paciencia para esperar. No era mi culpa que no les gustara gastar y preferían pedir en abundancia en la hora de promoción. Por suerte, solo era una hora y acababa de finalizar, Trevor llegó de su descanso unos minutos antes de que terminara y fue como caído del cielo, ya que entre más pronta estaba de terminarse la promoción, más se acercaban para pedir. La diferencia fue notoria al instante y yo me tomé un tiempo para tomar un vaso de agua y suspirar— detesto la “happy hour”— murmuré y Trevor rió a mi lado— tranquilo, en cuanto empieces a ser profesor, se acabaran tu vida oscura— rodeé los ojos y con el trapo que tenía en las manos, le golpeé— seguiré atendiendo aquí cuando me necesiten, es dinero extra y hasta que tenga la plaza fija por más horas, no voy a confiarme— me encogí de hombros para restarle importancia y me giré cuando pidieron unas margaritas. No me importaba mucho trabajar en el bar, la propina era buena y solo eran cosa de fines de semana. La gente estuvo muy tranquila pidiendo sus bebidas a pesar de que el bar estaba bastante lleno y, por lo que se podía ver, la gente estaba ambientada y parecían estarse divirtiendo a lo grande. Las luces estaban bastante tenues, había algún tipo de humo frío alrededor de toda la pista y las luces LED de color parpadeaban y se movían al ritmo de la música. En cuanto al DJ, él era un tanto raro, pero sus mezclas inigualables, la muestra de ello, era la gente que estaba bailando sin descanso en la pista.

— Ya terminó tu turno, amigo— escuché a mi espalda y en efecto, mi relevo ya había llegado. Agradecí mentalmente y me quité el mandil rojo que había estado amarrado alrededor de mi torso. Entre a la parte trasera, donde estaba el casillero con las cosas, solo que, en vez de recogerlas e irme, como lo hacía normalmente, simplemente saqué mi celular y mi cartera, luego los guardé en mi bolsillo trasero. Salí de la parte trasera y me encontré con Steven, que estaba mirando su celular y cuando levantó la mirada, me vio con el ceño fruncido ya que no andaba con mi mochilita de siempre— ¿aún no te vas? — sonreí y negué, ganándome otra mirada de sorpresa— ¿a qué debo ese honor? — la burla fue bastante notoria en su tono de voz, y es que, normalmente, después de terminar mi turno, prefería irme a descansar a mi departamento, aunque en su tiempo, si me quedaba hasta que la fiesta terminara pero llega el momento en que todo eso te agota y aburre, hasta que encuentras un buen motivo para que valga la pena quedarte. Como hoy.

— Digamos que ésta noche tengo ganas de festejar— me encogí de hombros para restarle importancia, aunque luego le guiñé el ojo y le di unas cuantas palmaditas a Steven antes de retirarme de allí. Fui directo a la barra y le hice una seña a Trevor, que era el que estaba más cerca de mí y se acercó— hazme dos especiales, Trev— primero me miró con el ceño fruncido y luego rió, susurrando un— andando— y en cuestión de nada, tuvo mis bebidas listas, los especiales... O como vulgarmente se les llamaba “orgásmo gritado”. Sí, era un tanto exótico el nombre, pero valía la pena. Me giré hacia túmulo de personas con las dos bebidas en cada una de mis manos, con un suspiro. Necesitaba buena suerte para encontrar lo que estaba buscando.

Estuve caminando entre cuerpos sudorosos y personas bailando de aquí para allá, inclusive una vez estuvieron a punto de tirarme las copas, pero las rescaté a tiempo. Estuve dando un par de vueltas, hasta que las curvas de aquella castaña aparecieron frente a mi, moviéndose al ritmo de la música, en compañía de sus amigas. Sonreí satisfecho al llevar al final de mi búsqueda y me acerqué por detrás, uno de mis brazos lo metí en el hueco que dejaba entre un cuerpo y el otro, con cuidado de no derramar el “orgásmo gritado” en su vestido, ya que me gustaba cómo le quedaba— ¿aceptarías otra sugerencia de mi parte? — pregunté detrás de ella, a lo que se giró y le guiñé el ojo en cuanto sus ojos se posaron en mi. Sorpresa.
avatar
Mensajes : 1038

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Lun Ene 02, 2017 8:16 am


Ari Beckett
Seguí con mi camino para volver con las chicas mientras le daba un trago a la bebida que me había preparado el chico de la barra y sin duda había tomado una muy buena decisión al aceptar tomar esto porque estaba completamente delicioso. Podría estar bebiendo esto por el resto de mi vida y no me cansaría. Podía notar el sabor dulce pero en el mismo momento sentía el alcohol bajar por mi garganta y llenarme de una especie de adrenalina que me pedía estar bailando sin parar en lo que quedaba de noche.Incluso me daban ganas de volver a la barra para agradecerle al chico que me recomendase algo así. Y también para volver a verlo, no lo iba a negar. Era tan atractivo y seductor con sus movimientos que se convertía en un espectáculo del que yo quería seguir disfrutando. Mordí mi labio inferior con suavidad antes de acercarme a la mesa de las chicas y sentarme con ellas para continuar con la conversación que estaban teniendo.
En cuanto llegó la oferta especial de la noche , es decir, la happy hour, yo me había ofrecido para ir a por todas las bebidas que quisieran, sobretodo porque me servía de excusa para volver a verlo al menos cinco minutos, pero Sally dejó claro que yo era demasiado lenta y educada para algo como eso, lo que provocó que yo rodara los ojos porque eso no era verdad. Quizás si me tomaba el tiempo necesario para que me atendieran y demás, pero porque pensaba que era lo más lógico del mundo. Más bien lo llamaba empatía. Estaba completamente seguro de que trabajar detrás de la barra ya era demasiado duro como para encima estar soportando los gritos, insultos y la queja de los demás, por lo que yo prefería tener un poco más de educación y esperar a que cualquiera pudiera atenderme. Me levanté de mi asiento, estirando un poco mi cuello y poniendome de puntillas para intentar ver un poco de la barra, pero era completamente imposible debido a la cantidad de personas y cabezas que había por delante, lo que provocó un suspiro de mi parte mientras me dejaba caer de nuevo en mi lugar y seguir jugando con mi copa.
Después de un par de horas más, decidí relajarme un poco más y darme por vencida en cuanto a lo de volver a ver al chico porque era imposible. Esto estaba tan lleno y el estaría demasiado ocupado trabajando como para prestar un poco de atención a mi coqueteo. Decidí darle el último trago a la copa que me había traído uno de las chicas antes de levantarnos todas y acercarnos a un punto de la pista donde poder bailar un rato y disfrutar todas juntas. No pude evitar reírme al ver como las chicas se estaban volviendo completamente locas con la música que estaba poniendo el dj y yo simplemente me estaba dejando llevar por la música, sintiendo como mis caderas se movían al ritmo de cada uno de las canciones que estaba sonando.  Alcé en un momento los brazos cuando la música llegó a su punto más alto y todas nos volvimos completamente locas dejando salir un grito de satisfacción de nuestro interior. Nos calmamos un poco con el cambio de canción e iba a decir algo cuando escuché una voz detrás de mí y me giró decidida a mandarlo a paseo si se trataba de uno de esos chicos babosos. Pero mi sorpresa llegó al darme cuenta de que se trataba de él. El chico de la barra. Justo enfrente de mí. Sin duda era mucho más atractivo así y no pude evitar recorrerlo de arriba a abajo con los ojos antes de sonreír. Depende, si es tan bueno como el otro, puede ser. Dije con una sonrisa aceptando cuando me dio una de las copas y le di un pequeño trago antes de abrir los ojos de la sorpresa por lo bien que sabía. Esto estaba más que delicioso. ¿Cómo se llama para poder pedir otro? Pregunté acercandome un poco más a él para que pudiera escucharme. En este momento me había olvidado por completo de la existencia de mis amigas. Quería pasarmelo bien y disfrutar un poco del chico que tenía delante de mis ojos en este momento. Reí con una carcajada en cuanto escuché el nombre y negué con la cabeza dandole otro trago mientras lo miraba, pasando mi lengua por mis labios. Digamos que soy de las que prefieren gritar con otro tipo de orgasmo. Dije guiñandole el ojo y comenzar a moverme de nuevo por la música que estaba sonando a nuestro alrededor. Me puse de puntillas para acercarme un poco más a su oído. ¿Bailas conmigo? Susurré rozando mis labios con su oreja antes de separarme de nuevo y darle la espalda para mover mis caderas con la sensualidad que pedía una canción como esta y con la sensualidad que yo creía necesaria para que él pudiera aceptar bailar unos minutos conmigo.
La sonrisa no tardó en llegar a mi rostro cuando se encargó de girarme y acercarme a él. Tuve que morder mi labio inferior al sentir uno de sus brazos a mi alrededor y los músculos de su pecho contra mi mano. Lo miré con una sonrisa antes de mantener mi mano en su pecho y comenzar a movernos bastante sincronizados, manteniendo la distancia más corta posible. Aparte de servir unas copas deliciosas, también bailas bien. Eres todo una caja de sorpresa. Comenté mientras miraba sonriendo como se movía y le daba un trago a mi copa. A la mierda todo, me lo estaba pasando increíble en este momento y si todas las noches serían así, pasaría todo el verano en este local si hacia falta.
avatar
Mensajes : 7378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Lun Ene 02, 2017 8:55 am


Nick Jonas
Me quedé mirando a la chica hasta que desapareció del campo con Kraft y volví a poner toda mi atención en el entrenamiento, ignorando por completo los comentarios que me habían dedicado Kraft y el entrenador sobre el tema de salir la noche anterior. Si algo había dejado claro en el primer minuto que firmé el contrato por este equipo era que nada ni nadie podía ni tenía el derecho de controlar mi vida. Los entendía si fuera el caso de que por estar de fiesta y demás, no ayudara al equipo o mi nivel hubiera bajado. Pero era todo lo contrario, en cada partido me lucía mucho más y conseguía que salieramos en la portada de los mejores periódicos deportivos por haber ganado cada uno de los partidos con la mayor diferencia posible con el otro equipo. Así que no, sin duda no tenía ningún motivo para estar quejándose de lo que yo hiciera o dejara de hacer con mi vida fuera del campo y de los entrenamientos porque simplemente era un hombre joven que estaba pasandoselo bien como cualquier otro, ¿Acaso debía aburrirme y renunciar a la diversión por lo que pensaran ellos dos? Me negaba por completo a que mi vida se basara en algo como eso y prefería renunciar a los Patriots y continuar con mi vida de locura y disfrute cada noche que estaba en mis manos.
El entrenamiento acabó y sonreí con orgullo al ver como varios de mi compañeros acabaron completamente agotados en el campo por lo que me volví a quitar el casco antes de pasar junto al entrenador y me quedé mirandolo con una sonrisa de suficiencia en el rostro. Yo, saliendo anoche, estoy en forma. Ellos, han acabado destrozados con tu entrenamiento. Quizás no soy yo el jugador del que deben preocuparse todos vosotros. Dije antes de darle una palmada en la espalda y encaminarme a los vestuarios para poder darme una ducha. No le prestaba demasiada atención al hecho de que mis compañeros no estuvieran en forma porque sabía que muchas veces, yo solo, podía sacar adelante todo el partido. Lo único que exigía era tener a los mejores conmigo y si ellos no se comportaban así, yo mismo me encargaría de que los echaran porque no iba a permitir que me dejaran todo el trabajo a mí o tener que protagonizar alguna portada en la que hablaran del rídiculo que había hecho el equipo simplemente porque ellos no estuvieran al cien por ciento en cada uno de los entrenamientos. Era necesario que el entrenador reforzara todo esto y les exigiera lo mismo o más de lo que me pedían a mí. Sino, que me paguen el doble por el trabajo que hago.
Después de darme una buena ducha y de ponerme algo de ropa bastante cómoda peor normal para poder asistir a al reunión que tenía en unos minutos con toda la directiva y con parte del equipo para hablar sobre los proyectos futuros con el equipo y con todo lo que teníamos por delante para la nueva temporada e incluso sobre algunos eventos. Estaba mirando el móvil cuando acabé chocando con alguien y rápidamente me agaché para ayudar a recoger todo. Lo siento mucho, yo iba distraído mirando el móvil. Dije ayudandola a recoger todo antes de alzar la vista para darme cuenta de que se trataba de la chica que se había ido con Kraft esta mañana. La reunión sin duda debió ser larga como para que estuviera saliendo en este momento. Me levanté mirándola con una sonrisa de lado mientras la recorría con mis ojos. Sin duda era mucho más atractiva ahora que estaba tan cerca de ella. Una parte de mí se preguntaba que podía estar haciendo una chica como ella junto con Kraft. Claramente tenía que ser por negocios porque era imposible que ella estuviera con él en otro sentido. Claro, yo te acompaño a la salida. Dije con una sonrisa dejando que ella pasara por delante de mi para depués situarme a su lado.
Estuve unos minutos caminando a su lado en silencio y me extrañaba que no se le notara en absoluto emocionada por haberse encontrado conmigo. Normalmente todo el mundo con el que me cruzaba, era consciente de quien era y me paraban para una foto o un autografo. Por cierto, soy Nick. Nick Jonas. ¿Y tú? Le pregunté mirandola con una de esas sonrisas que provocan que todas las mujeres suspiren a mi paso. Esperaba un poco más de conversación porque no quedaba mucho más para poder llegar hasta la salida más cercana y que seguramente era la que ella estaba buscando. Por cierto...te vi antes en el campo con Kraft, espero que no te haya aburrido demasiado. No es que sea un tipo con el que mantener una buena conversación. Dije como si nada esperando conseguir un poco de información sobre lo que hacía una chica como ella aquí y esperaba poder verla mucho más. Me alegraba muchísimo la vista cada curva de su cuerpo.
avatar
Mensajes : 7378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Vie Ene 06, 2017 4:58 am


ADAIMÉ REYNOLDS:
Sonreí agradecida al escuchar su respuesta afirmativa, y es que ya no podía seguir perdiendo mi tiempo aquí, simplemente estaba dando vueltas a lo tonto y no llegaba a ningún lado. Caminé hacia donde él señalaba y simplemente se colocó a mi lado en cuestión de un parpadeo, conduciéndome en silencio por los largos pasillos del estadio. Estaba prestando bastante atención en el camino, así, si por alguna circunstancia tenía que regresar, no me iba a perder nuevamente y tampoco pedir ayuda a personas que seguramente tienen otras cosas mucho más importantes por hacer que ayudar a una completa perdida. Probablemente estuviese dramatizando un poco, pero me ponía de nerviosa perder el control de las situaciones y eso implicaba, perderme en un lugar como este. Aunque claro, era la primera vez que estaba aquí, pero usualmente tenía muy buena memoria y no tenía que pasar por cosas como éstas. Solo que estaba muy despistada pensando en Sam mientras caminaba hacia la oficina del señor Kraft. El castaño me sacó de mis pensamientos cuando se presentó y me giré un poco para observarlo, tenía esa sonrisa que harían caer a cualquier chica a sus pies, lamentablemente para él, yo no era cualquier chica y eso no funcionaba conmigo. Tampoco era como si él necesitara presentación, mi hijo lo mencionaba ¿cada qué?... cada que iba a su entrenamiento, cuando regresaba de su entrenamiento, cuando Sam tenía juego, cuando Los Patriots tenían juego, cuando veía deportes en televisión. En resumen, lo mencionaba casi todo el tiempo.

Me hice la completa desentendida y le sonreí― un placer Nick, yo soy Adaimé Reynolds― caminamos unos pasos más y asentí a sus palabras, soltando una pequeña risita― en lo absoluto― hice un ademán con la mano para restarle importancia― en realidad, creo que es más probable que yo lo haya aburrido a él― [/b no bromeaba, cuando me emocionaba en mi trabajo y estaba presentando un proyecto a nuestros clientes, solía emocionarme hablando y hablando, de vez en cuando me daban algunas ideas o sugerencias, incluso me hacían correcciones sobre lo que querían o no, según fuera el caso[b]―.]Además, cuando se tiene un tema del qué hablar, te enfocas en él, como fue nuestro caso. Había muchos detalles que apuntar para la fiesta que tendrá el equipo y como el tiempo es muy corto, tuvimos una larga charla en la oficina― mi libreta estaba llena de notas para ésta fiesta, tenía que salir lo más cercano a perfecta. Aun me faltaba mostrarle lo que había conseguido a Camil, ella tenía una imaginación sorprendente y por eso, juntas hacíamos un gran equipo.

― ¡Oh, genial! ― di unas palmaditas discretas cuando por fin llegamos a la salida, solo estaba una puerta más y esa daría al estacionamiento. Pude percatarme de que el recorrido fue más corto que el que había hecho cuando llegué por mi cuenta, quizá era porque me había metido por la parte del campo y casi había tenido que recorrerlo todo, mientras que ahora, lo hicimos por los pasillos internos del lugar. El estadio era bastante amplio, una monstruosidad en realidad, pero los boletos se vendían como pan caliente en taquillas, internet, y por lo que sabía, eran un tanto caros pero la gente con pocos ingresos, pero apasionada incluso juntaba un tiempo antes de que, incluso, salieran a la venta―. Muchas gracias por acompañarme, en serio te lo agradezco y nuevamente te pido disculpas por haber chocado contigo, fue muy vergonzoso― solté una pequeña risita y tapé mi rostro con una de mis manos tan solo unos segundos― bien, no te hago perder más tu tiempo, supongo que tienes cosas que hacer y solo te retengo― acomodé mi bolso en mi hombro y estiré mi mano― fue un placer conocerte, Nick― estrechamos manos en un ligero apretón y me dirigí hacia la puerta, aunque antes de salir, me giré un poco para dedicarle un agitado de mano.

Una vez fuera, me dirigí a mi auto, aunque algo me detuvo. Fruncí el ceño por mi despiste. Se me había ocurrido muy tarde pedirle un autógrafo para Sam, pero no era como si pudiera regresar, seguramente ya estaría en alguna parte del estadio y yo ya estaba hasta el estacionamiento. Mi hijo seguro me la iba a liar. La parte positiva de esto, era que tenía la excusa perfecta por si él intentaba tirarme el rollo: estaba castigado.

Como ya era un poco tarde, preferí dirigirme a mi casa en vez de ir a la oficina, de cualquier forma, en dos horas teníamos que cerrar y el tráfico a esta hora en Nuevo Orleans era desastroso, estaba del otro lado de la ciudad, así que, técnicamente llegaría 20 minutos antes de que fuera la hora de cerrar.

Cuando llegué a la casa, pude escuchar cierto movimiento dentro. Lo más probable era que Sam estuviese jugando con su PlayStation y al escuchar que pasos, decidió apagarlo para pretender que no lo estaba ocupando y que estaba cumpliendo con su castigo. Pobre Sam, no aprendía la lección y todavía quería verme la cara de tonta. Abrí la puerta y él estaba acostado en el sofá de tres secciones, con un libro. Mordí mi labio para evitar reírme― Hola cariño― como si estuviese lo más concentrado del mundo, se hizo el desentendido por unos minutos, antes de bajar el libro y ponerlo en la mesita de centro―ah… hola ma, solo estaba leyendo― asentí caminando hasta él― ¿en serio? ― asintió con una sonrisa inocente, de esa que te hace creer que no rompen ni un plato pero rompen la vajilla completa― woah, en serio me sorprendes― se iba a hacer el ofendido, pero yo me adelanté, tomando el libro y mostrándole una sonrisa burlona― más porque no sabía que podías leer con el libro al revés― enarqué mis cejas y me crucé de brazos, mientras los colores llenaban el rostro de mi hijo.

Comenzaba la reprimenda, por segunda vez en el día.
avatar
Mensajes : 1038

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 12. 1, 2, 3 ... 10, 11, 12  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.