Últimos temas
Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

And when I think about the way you touch my body

Página 2 de 13. Precedente  1, 2, 3, ... 11, 12, 13  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Mar Ene 10, 2017 3:01 pm


LIAM JAMES PAYNE:
A diferencia de lo que creí, su cuerpo se tensó un poco y cuando se giró, pude ver molestia en sus ojos, aunque rápidamente se transformó en satisfacción cuando se dio cuenta quién le había llevado la copa, o sea, yo. No la culpaba, algunos tipos siempre andaban deambulando por los alrededores para ver si conseguían una que otra chica para llevar a casa y tener algo de acción, muchas se dejaban convencer por el simple hecho de que estuvieran invitándoles tragos, y si el tipo estaba guapo, ¿qué más daba, no? Sonreí al recibir un pequeño vistazo de pies a cabeza por parte de ella—. En realidad, es mucho mejor que el otro... La especialidad de la casa— le guiñé el ojo y le tendí una de las copas, quedándome atento a su reacción. Con un movimiento delicado, llevó la copa hasta sus labios y al dar el primer trago, sus ojos se abrieron expectantes. Digamos que era una de nuestras bebidas más fuertes, pero el preparado hacía que el sabor fuese ligero y agradable al paladar—. Digamos que tiene un nombre bastante peculiar...— acerqué mis labios hasta su oído para no tener que gritar y aprovechar la cercanía de nuestros cuerpos— orgasmo gritado— se alejó un poco de mí y soltó una carcajada mientras negaba con su cabeza. Su lengua hizo un movimiento bastante interesante sobre sus labios, que captó al instante mi atención, aunque mis sentidos auditivos estaban en una excelente condición como para escuchar su confesión.

No tuve ningún problema en aceptar bailar con ella, así que la tomé de la cintura y tiré de su cuerpo, girándola para poder quedar frente a frente. Mi cuerpo comenzó a moverse al compás del suyo sin problema alguno, siguiendo el ritmo de la música. Sonreí con diversión y llevé mis labios hasta su oído, mientras la apretaba un poco más contra mi cuerpo, pero sin llegar a ser excesivo—. Te sorprendería que otras cosas sé hacer también... Si tengo suerte, podría enseñarte unas cuantas— hice alusión y destaqué que el “suertudo” sería yo. Las chicas usualmente querían ser halagadas y no que él se sintiera un Dios completo. Era la diferencia de todos los chicos que querían ligar aquí, eran unos novatos y decían lo que creían que a ellas les gustaría escuchar, no lo que realmente quieren. Hacerse los chulos no funcionaba con todos.

No estoy muy seguro de cuánto tiempo pasamos bailando, pero tampoco era como si me importara, me estaba divirtiendo verdaderamente como hace mucho no lo hacía. Desde hace un par de meses o inclusive un año, había hecho una política de no involucrarme con chicas que conociera en el bar, por lo que, no pasaba de un simple coqueteo, terminaba mi turno y prefería irme a mi casa para descansar, pero ésta vez me había sido imposible irme sin tener la oportunidad de pasar más tiempo con la castaña. Podría ser su vestido o la forma en la que movía sus caderas contra mi cuerpo, o quizá su sonrisa coqueta. No estaba seguro del qué, pero aún no estaba preparado para irme, y si lo hacía, esperaba y fuera con ella.

El DJ se tomó su descanso, anunciando que podría música random, por lo que decidimos que necesitábamos rellenar nuestras copas nuevamente, así que, fuimos hasta la mesa donde ella había estado sentada con sus amigas— me encargo yo de las bebidas... ahora vuelvo— le guiñé el ojo y después de un asentimiento de su parte, me fui de ahí hacia la barra nuevamente, con ambos vasos en mano. En cuanto llegué a la barra, Trev volvió a mirarme confundido—. No puedo creer que sigas aquí— reí encogiéndome de hombros— las circunstancias lo valen— en vez de extenderle los vasos, entré a la sección de bebidas y yo nos preparé las bebidas, era exactamente la misma de hace rato. El famoso “orgasmo gritado”, solo que cada barman tenía un toque que les daba un ligero sabor diferente. No era por presumir, pero el mío estaba mejor. Después de terminar, le guiñé el ojo a Trevor y me fui. Los clientes que estaban alrededor de la barra ni siquiera me miraron sorprendidos, ya que ya sabían que era barman ahí, algunos eran ya clientes frecuentes. Volví a la mesa donde estaba la chica castaña y sonreí cuando sus ojos conectaron con los míos. Me acerqué hasta ella, la mirada de sus amigos estaban fijas en mí y yo les hice un pequeño saludo con mi cabeza. Tomé asiento junto a la chica de ojos aceitunados y le tendí una de las copas en mis manos. Ella la tomó, pero no la solté, en vez de eso, me acerqué como lo había estado haciendo durante el último rato que había pasado con ella y mis labios a penas y rozaron su oreja— ¿Cuántos orgasmos necesito darte para ser merecedor de que me digas tu nombre? — el hecho de que la música estuviese tan alta, era una ventaja y la excusa perfecta para acercarte a alguien de forma discreta.


Spoiler:
Disculpa la tardanza, que pena:c, pero no había podido publicar antes .
avatar
Mensajes : 1059

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Miér Ene 11, 2017 4:26 am


Ari Beckett
No pude evitar que una sonrisa se extendiera por todo mi rostro al ver como él se lo estaba pasando tan bien como yo bailando y la manera en la que nuestros cuerpos estaban cada vez más pegados. Quizás solo lo notaba yo pero haía una gran química entre nosotros y no parecía ser el típico chico chulo que intentaba que todas cayeran rendidas a sus pies, utilizando una serie de comentarios machistas y que solo conseguían alimentar su ego. Pero lo peor era el hecho de que muchas chicas acababan aceptando irse con ese tipo de chicos, en cambio yo, estaba deseando continuar mi noche con el chico de la barra para continuar con esta diversión y con este coqueteo constante. Yo coqueteaba con él, él coqueteaba conmigo. Era un juego entre nosotros que solo avanzaba cuando ambos queríamos. Reí al escuchar su comentario sobre otras cosas que sabía hacer y que si él tenía suerte, me las podría enseñar. Estoy deseando que me enseñes todo lo que sabes hacer. Dije acercandome a él y rozando su oído y su mejilla con mis labios, utilizando a mi favor el hecho de que la música estuviera a un volumen descontrolado. Aproveché para acercarme un poco más a él, rodeando su cuello con mis brazos mientras continuaba moviendome y mirandolo con una sonrisa.
No sabía cuanto tiempo llevabamos bailando de esa manera hasta que el DJ dijo que se iba a tomar un descanso y tomamos la decisión de que debíamos rellenar nuestras copas de alguna manera y descansar un poco también. Hice que me siguiera hasta la mesa donde había estado toda la noche con las chicas y sonreí asintiendo cuando él propuso ir a por las copas. Dios, con esa voz seguramente si él me pidiera que lo esperara en el mismo infierno, lo haría. Mordí mi labio inferior cuando lo vi darse la vuelta y mi atención se centro en su espalda hasta descender a su trasero. Sin duda este chico no era como los otros, parecía más increíble en todo y yo estaba decidida a no dejarlo escapar, al menos no esa noche ni el resto del verano. Me senté antes de darme cuenta como me estaban mirando todas las chicas, muriéndose porque les diera unos detalles. Lo conocí en la barra, él me sirvió las bebidas, no sé como se llama, está muy bueno y sí, me lo estoy pasando muy bien con él. Así que no os puedo prometer que vuelva a casa con vosotras. Dije guiñándoles el ojo y riendome con ellas.
No aguanté mucho hasta que giré un poco el rostro para ver si conseguía encontrarlo y tuve la suerte de que nuestras miradas fueron como dos imanes y se encontraron. Me hice a un lado para que se pudiera sentar y le sonreí, olvidandome que estaban mis amigas a mi alrededor. Sentí una corriente recorrer toda mi espalda en cuanto mis dedos entraron en contacto con los suyos a la hora de coger la copa, la cual no solté. Lo entendí en cuanto escuché su pregunta en mi oído, lo que provocó un escalofrío por mi piel. Depende de lo mucho que me hagas gritar. Hablé cerca de él antes de reírme y negué mordiendo mi labio inferior mientras continuaba mirándolo como antes de que se fuera. Mi nombre es Ariadna, pero todo el mundo me llama Ari...espero que tu también. ¿Y tú?¿Cómo te llamas? Dije presentandome dandole dos suaves besos en las mejillas mirándolo coqueta.
Le di mi último trago a la copa y pasé mi lengua por los labios para eliminar cualquier resto que quedara antes de mirar a Liam, así se había presentado el chico de la barra. Habíamos estado allí durante por lo menos una hora más, conversando o más bien coqueteando un poco más en los momentos que teníamos sin que mis amigas nos interrumpieran. Más de una vez la miré mal para que se dieran cuenta de que eso no me gustaba, sobretodo por parte de Clarke que se notaba que estaba intentando ligar con él también. ¿Qué te parece si nos vamos a un lugar más tranquilo? Pregunté poniendo mi mejor cara de inocencia y sonreí en el momento que aceptó, por lo que me levanté cogiendo mi bolso y despidiendome de las chicas antes de darle la mano a Liam y seguirlo para salir del local.
La verdad es que no sabía a que otro sitio podríamos ir, simplemente era una excusa para salir de allí, dejar de gritar para hablar con él pero sobretodo para poder estar los dos completamente solos. Agradecí más de lo que nadie se puede imaginar cuando salimos del local y una suave brisa me golpeó en la cara porque allí dentro estaba haciendo demasiado calor y no me había dado cuenta hasta este momento. Me giré para quedar de frente a Liam y me acerqué más de lo normal, con mi mirada fija en él, antes de posar lentamente mis manos sobre su pecho. ¿Se te ocurre donde podemos ir? Hasta ahora todas tus recomendaciones me han fascinado. Confesé sonriendole mientras subía mis manos por su pecho hasta llegar a su cuello y rodearlo con suavidad, acariciando su nuca lentamente.
avatar
Mensajes : 7730

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Miér Ene 11, 2017 5:06 am


Nick Jonas
Me sorprendí al escuchar su nombre, ya que no lo había escuchado nunca antes y eso que había conocido a una gran cantidad de chicas. Pero sin duda ninguna se parecía a ella, sobretodo teniendo en cuenta que ni siquiera hubo una pequeña reacción a la mejor de mis sonrisas. ¿Cómo había podido resistirse a algo así? Miré a Adaimé con atención mientras me contaba un poco sobre la conversación con Kraft y no pude evitar centrarme en dos detalles más que en ningún otro: su pequeña risa, que parecía muy tímida pero muy natural, y el hecho de que estuviera hablando de la fiesta anual de los Patriots. ¿Vas a ser la encargada de organizar la fiesta de este año? Porque si es así, algo me dice que será una fiesta perfecta. Comenté ofreciendole, nuevamente, mi mejor sonrisa y guiñándole el ojo. No pude evitar fijarme en la pequeña libreta que parecía llevar en las manos y que estaba llena de notas y comentarios imposibles de leer en este momento pero que te daban una idea de lo importante que podía llegar a ser esta fiesta como para tener que apuntar absolutamente cada pequeño detalle para llegar a la perfección. Kraft era un poco exagerado con esas cosas porque no le gustaba que faltara nada, cuando la realidad era que a los jugadores solo nos interesaba buena música, un poco de comida y de bebidas y quizás la agradable compañía de una chica que suspirara por nosotros. Aunque algo me decía que si Adaimé iba a estar en esa fiesta, yo ya tenía mi propia compañía. Se había vuelto en mi nuevo reto, la nueva chica con la que quería acabar en mi apartamento.
No tardamos demasiado más en llegar a la puerta que daba directamente hasta el estacionamiento así que me paré a un lado después de abrir la puerta y la miré con una sonrisa estrechando su mano con suavidad. El placer ha sido mío Adaimé. Y no te preocupes, seguro que no hay nada más interesante que haber pasado unos minutos con una chica tan bella como tú, algo me dice que volveremos a vernos. Dije completamente lleno de confianza antes de despedirme y verla salir. Permanecí allí hasta que hizo un gesto de despedida con su mano y cerré la puerta para encaminarme hasta la reunión que tenía como capitán del equipo. Como era des esperar, me echaron una pequeña bronca por haber llegado unos minutos tarde pero solo fui capaz de rodar los ojos antes de sentarme. Solo han sido unos minutos, además de que puedo llegar todo lo tarde que yo quiera. Relajate un poco, porque si vas a continuar el resto de la reunión con esa actitud, yo me largo. Tengo mejores cosas que hacer que aguantar el hecho de que tu tengas un mal día. Dije mientras comenzaba a jugar con un bolígrafo y sonreí orgulloso al ver como ponía mala cara para después comenzar con la dichosa reunión.
Era lo mismo de todos los meses y la verdad es que se volvía demasiado aburrido. Solo presté atención cuando nombraron la fiesta que iba a tener el equipo, pero por una única y bella razón: Adaimé Reynolds. Estaba seguro que desde este momento no iba a apartar ese nombre de mi cabeza hasta que hubiera conseguido mi objetivo con esa mujer, pero era los suficientemente inteligente como para darme cuenta de que no sería tan fácil como una sonrisa y unas palabras bonitas, básicamente ya había rechazado uno de mis mejores trucos que era aquella sonrisa, pero por suerte tenía más As bajo la manga y no dejaría escapar este reto tan rápidamente.
Después de casi dos horas de charla entre unos y otros, por fin la reunión se dio por terminada y prácticamente fui el primero en salir de aquella sala porque no iba a aguantar ni un segundo más allí dentro. Cogí las cosas que había dejado en el vestuario para después irme hasta el coche y comenzar a conducir hacia mi casa. Estaba un poco cansado después de toda la fiesta de anoche, el entrenamiento y esa aburrida reunión, pero sin duda el día de hoy por ahora había valido la pena por solo aquella mujer. Me mantuve conduciendo y escuchando lo que las radios deportivas hablaban de mí hasta que llegué a mi apartamento con una sonrisa por el hecho de que no paraban de halagarme. Eran comentarios que me gustaban sabiendo lo mucho que me había costado llegar hasta aquí, nadie me lo había regalado, yo había tenido que luchar en cada partido de mi vida hasta llegar a ser el número uno de la liga durante cuatro años consecutivos. No importaba el resultado del equipo en muchas ocasiones, yo acababa siendo el número uno por mis jugados y la manera en la que me movía en el campo.
Dejé la bolsa del entrenamiento a un lado de la puerta antes de irme a la sala de estar para dejarme caer sobre el sillón y cerrar los ojos durante unos minutos hasta que volví a sentarme mejor. Encendí la televisión en un canal cualquiera para después coger mi ordenador y realizar un par de búsquedas en Internet. Lo que quedaba de día se presentaba relajado y esperaba que fuera así porque no tenía ganas de absolutamente nada más.
avatar
Mensajes : 7730

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Vie Ene 20, 2017 9:43 pm


ADAIMÉ REYNOLDS:
A pesar de que regañé a Sam, no pude evitar contarle sobre mi estancia en el estadio de los Patriots, sus ojos al instante se iluminaron en cuanto empecé a hablar de las locaciones y eso. Mi hijo como buen fan, me preguntó por Nick Jonas y le comenté que me había acompañado hasta la salida del lugar, obviamente no me pasó desapercibida su emoción y me sentí mal por recordar hasta después pedirle un autógrafo al quarterback estrella de New England. Pero ya tendría oportunidad de hacerlo, quizá en una visita que tuviese que hacerle al señor Kraft.

Después de responder las mil y una preguntas por parte de Sam, me levanté para ir a la cocina y preparar un Sandwich para mí y otro para Sam, solo que el de él, con una porción de pollo como proteína. Desde que había comenzado a jugar americano, su apetito se volvió bastante exigente, tanto que tenía que tener frutas, panes, algo que él pudiera picotear entre comidas porque, incluso, después de haber comido, iba directo al refrigerados para buscar otra cosa más que comer. Por suerte, tenia una complexión delgada, aunque musculosa y definida, para sus 16 años, aunque, cuando dejaba de entrenar en vacaciones, no se salvaba de los cachetes enormes y la barriga ligeramente sobresaliente. Pero mientras estaba en sus entrenamientos, más me valía tener una muy buena despensa en la cocina.

Me senté al lado de Sam y le dejé el plato con el sándwich sobre la mesita de centro—. Samuel— levantó la mirada de sus manos para observarme a mi, aunque, cuando vio mi semblante serio, soltó un suspiro— quiero que me digas por qué te peleaste en el collage— el silencio nos inundó durante una buena cantidad de minutos y cuando estaba a punto de volver a presionar sobre el asunto, mi hijo se decidió a hablar— Bradley te insultó— ésta vez, fue mi turno de suspirar. Me incliné hacia adelante para quitarle el plato con el Sandwich a medio comer de las piernas y me aceré un poco más para poder tomar sus manos y apretarlas, le estaba dando su tiempo para que pudiera hablar, porque ya había comenzado. La parte difícil de sacarle las cosas era que comenzará a hablar, la prueba de ello, era su silencio en la oficina del director y en mi oficina ésta mañana—. Yo estaba tranquilamente en el campo, haciendo lanzamientos a Colton y Mattew, iba a empezar el entrenamiento y Bradley se acercó hacia donde yo estaba, me tiró su brazo sobre sus hombros y dijo “que buen brazo, Reynolds... Seguro te lo enseñó tu padre”— observé con atención a mi pequeño adolescente, sus manos se habían puesto dirás y estaba haciéndolas puño, a lo que yo trataba de hacerlo relajarse. No es que se fuese a poner violento conmigo, él nunca sería capaz de ponerme una mano encima—. Entonces, él se retractó, que porque según se le había olvidado que yo no tenía padre... me mantuve en calma e iba a volver a lanzar el balón, una vez que bajó su brazo, y estaba dispuesto a ignorarlo, pero claro, como no caí en su provocación, fue más lejos— cerró los ojos y negó fuertemente, provocando que sus mechones negros se regaran un poco por su frente y cuando sus ojos azules volvieron a conectar con los míos, pude darme cuenta de lo molesto que estaba— ¡ÉL NO DEBIÓ HABERTE INVOLUCRADO! — su pecho comenzó a agitarse y mis manos se posaron en él— Sam... Tranquilo cariño, nada de lo que él diga tiene que afectarte— se alejó de mí un tanto brusco y se puso de pie, revoloteando por la sala— ¡TE LLAMÓ PUTA MAMÁ, ¿CÓMO NO IBA A REACCIONAR A ESO? — se rió amargamente, negando con la cabeza— que por cómo te veías... No le sorprendía si ni siquiera sabías quién era mi papá— la quijada de Sam estaba duramente apretada y yo me levanté para tomarlo en mis brazos.

No me sorprendía en lo absoluto la actitud de Bradley, el padre de Sam había sido justamente así, aunque cuando me cortejó, fue el príncipe azul que toda adolescente sueña. Estábamos en Universidad, nos llevábamos un poco, él obviamente me gustaba y se aprovechó de eso para llenarme la cabeza de ideas, que después de acostarme de él, fueron totalmente falsas. Él obviamente no se hizo responsable, y me alegraba... No hubiera sido un buen ejemplo para Sam, con todas las dificultades del mundo, lo había educado bien, o al menos eso creía.

— Se perfectamente quién es tu padre y nunca te he ocultado lo que sucedió, entiendo que te haya molestado lo que Bradley dijo de mi, pero no debes caer en su juego, solo lo hizo para eso, provocarte y ¿qué más? Te suspendieron de la escuela, te suspendieron tres partidos, ¿y quién será el quarterback ahora? Él. Sam... Personas así no valen la pena, ni siquiera una pizca de tu atención, además, ni siquiera tengo tiempo de salir con hombres, ¡Por Dios! Dedico mi vida a ti y a mi negocio, no necesito a alguien que me haga perder tiempo que puedo ocupar en ti—
acaricié su frente unos minutos, hasta que lo sentí relajarse y aproveché para darle un beso en la frente— no puedes seguir metiéndote en problemas o quedarte callado, si se mete contigo, tienes que decirlo porque el perjudicado siempre eres tú— me separé de él y estiré mi mano para tomar la suya y dirigirnos nuevamente hacia el sofá—. Te amo Sam, eres mi vida y me duele ver cómo cosas que dejé en el pasado te afectan.

Le miré unos segundos antes de pasarle nuevamente su sándwich. Le regalé una pequeña sonrisa y le incité a que comiera.
avatar
Mensajes : 1059

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Vie Ene 20, 2017 11:22 pm


LIAM JAMES PAYNE:
Si de chicas ingeniosas se trataba, la castaña, definitivamente era una de ellas. Siempre tenía una respuesta perfecta para todo lo que le decía, incluso a aquellas que llevaban un poco de doble sentido. Sonreí satisfecho al verla reír por sus propias palabras, no quería ser presuntuoso, pero sí que la haría gritar... Mucho—. Bonito nombre— le guiñé el ojo y me recargué un poco al asiento, sin despegar mi mirada de ella— yo soy solo Liam— me presenté al igual que ella, solo que sin los dos besos.

Después de nuestras presentaciones, nos pasamos un buen rato más sentados ahí en la mesa con sus amigas, aunque de vez en cuando alguna de ellas me hablaba, o a Ari, participamos muy poco en las charlas generales, prefiriendo mantener una entre nosotros y mucho más privada. Lo que me llevó a pararme inmediatamente en cuanto me propuso ir a un lugar más tranquilo—. Me parece perfecto— susurré con una sonrisa antes de ponerme de pie. Esperé a que ella se despidiera de sus amigas y recogiera sus cosas, yo me limité a unas cuantas sonrisas y una simple despedida para todas. No es que me hubiesen caído mal o algo parecido, pero mis intereses estaban justo en la chica que llevaba de la mano en este preciso momento.

En vez de salir por la puerta pública, nos dirigí a ambos hasta la parte trasera, la que era exclusiva para trabajadores y daba al pequeño estacionamiento. En cuanto cerré las puertas, mis oídos se sintieron un tanto aturdidos y ni hablar de mis pulmones―. Se siente bien respirar un poco de aire fresco― llené mis pulmones con una buena cantidad de aire puro, si así se le podía llamar. Se suponía que ya debía de estar acostumbrado después de todo el tiempo que llevaba trabajando allí, y lo hacía, pero siempre estaba bien respirar algo de aire puro. Me giré hacia Ari que no dudó en acercarse a mí y enredar sus manos detrás de mi nuca. Sus dedos comenzaron a jugar con los mechones de mi cabello, enviando escalofríos por todo mi cuerpo, que muy poco tenían que ver con el fresco de la madrugada—. En realidad sí, pero tienes que aguantar todas mis sugerencias, te aseguro que valdrá la pena cuando lleguemos al final— y de repente recordé algo. Le sonreí como un cazador a su presa― lo que me recuerda— hice un chasquido con la legua y le eché un último vistazo— creo que tú y yo dejamos pendiente algo ahí dentro― mencioné haciendo referencia a nuestra cercanía en la pista de baile, era tanta, que si me inclinaba pude haberla besado. Mi cuerpo la acorraló contra la pared, mientras su brazos seguían alrededor de mi cuello, mis manos fueron a parar a cada lado de su cintura, entremetiendo una de mis piernas entre las suyas para tener mayor comodidad. Ari me estaba observando expectante y yo no pude hacer menos que sonreír, antes de llevar mis labios hasta los suyos.

El beso no duró mucho, pero fue lo suficientemente largo por ahora.

Me separé de ella y mi brazo recorrió desde su mejilla hasta su mano, acariciándola en el proyecto―. Andando, haremos una pequeña parada, usualmente ceno en cuanto termino mi turno y mis tripas están comenzando a hacer acto de presencia― tiré de ella y la dirigí hasta mi querido Mustang, cortesía de mi padre, obviamente con mi sueldo de barman no iba a conseguir comprarme un Mustang y, de hecho, fue algún tipo de chantaje para que regresara a casa hace un par de años, pero más que para eso, era para que aceptara la ayuda económica que él quería darme. Cualquiera pensaría que estaba loco por negarme, pero quería valerme por mí mismo. Aunque, puede que me haya ayudado un poco para conseguir el trabajo en el colegio.

Le abrí la puerta del copiloto y la ayudé a subir, después de cerrarle rodeé el auto para entrar del lado del piloto. Conduje hacia uno de esos puestos de pizzería. Era uno de esos lugares que se mantenía abierto porque sabían que cuando los chicos borrachos (incluyendo chavas), salían de bares o pubs, buscaban lugares para comer y para que se les bajara la borrachera. En vez de bajarnos y entrar al local, me fui por un lateral para entrar al autoservicio, donde me atendió una muchacha desde la ventanilla. Le pedí una pizza de mitad peperoni y mitad 5 quesos, pagué y pasamos a la siguiente ventanilla, donde esperamos unos 15 minutos y me dieron la caja de pizza y una soda.

Volví a emprender camino por las calles de la ciudad hasta mi departamento. Aunque no sabía si cuando ella me pidió llevarla a un lugar tranquilo, mi departamento entrará dentro de aquel adjetivo, así que lo dejaría a su elección cuando llegáramos. No era de esos que obligaban a las chicas, no lo necesitaba y tampoco era mi estilo, de hecho, se me hacían unos completos estúpidos esa clase de chicos.

Estacioné el auto y giré la llave para apagarlo— ¿mi departamento te suena bien como un lugar tranquilo? Sino, no tengo problema en ir a otro lado— me giré para que ella pudiera mirarme y supiera que estaba hablando en serio.
avatar
Mensajes : 1059

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Sáb Ene 21, 2017 5:26 am


Ari Beckett
ME mantuve acariciando su nuca lentamente mientras lo escuchaba hablar y una sonrisa se extendía por mi rostro hasta que escuché lo que dijo y no pude evitar alzar una ceja preguntandome que era lo que teníamos pendiente hasta que él mismo se encargó de dejar mi cuerpo entre el suyo y la pared. No podía parar de mirarlo hasta que sentí sus labios sobre los míos y cerré los ojos correspondiendo su beso y acercandolo un poco más a mí. No duró tanto como me hubiera gustado pero sin duda fue lo suficientemente largo como para querer más, como para que una sonrisa se quedara en mi rostro y como para disfrutar de su suave caricia por mi brazo hasta que llegó a mi mano y la tomé para dirigirnos hasta lo que supuse que era su coche. La verdad es que yo también tengo un poco de hambre, he gastado demasiado energías bailando ahí dentro. Dije guiñandole el ojo antes de que mis ojos se encargaran de volver a recorrer su cuerpo lentamente. No pude evitar abrir la boca de la sorpresa al darme cuenta que era un Mustang, estaba completamente sorprendida del increíble coche que tenía. Agradecí con una sonrisa cuando me abrió la puerta del coche por el lado del copiloto y me coloqué bien en el asiento.

El recorrido no fue demasiado largo hasta un establecimiento de comida rápida mientras ibamos hablando aunque ni siquiera nos bajamos del coche porque Liam decidió ir por el autoservicio para no tener que aguantar a todos esos chicos y chicas que estaban borrachos esperando por algo de comer. En cuanto le entregaron lo que había pedido me encargué de llevarlo en mi regazo disfrutando de la calidez de la pizza y del olor que desprendía la caja. Pude sentir como mi estomago pedía algo de comer en ese mismo momento y me maldecí por no haber comido algo en el local o haberme ido antes para encontrar algo de comer antes de disfrutar de la diversión que me había estado ofreciendo Liam. Me acomodé en el asiento antes de girar mi rostro para disfrutar de la imagen de Liam conduciendo, concentrado en la carretera, y en como la luz de las calles se posaban sobre su fornido y varonil rostro. Mordí mi labio inferior lentamente mientras mi mente se llenaba de las imágenes de la noche, sobretodo de la manera en la que habíamos bailado sin parar, utilizando mi cuerpo y el baile como una forma de conquistarlo, de seducirlo. Y sin duda había funcionado.

Normalmente no era de ese tipo de chicas que se iban con cualquier chico a la primera noche, pero había algo en Liam que llamaba mi atención, que me atraía cada segundo. Era una especie de química sobre la que no tenía ningún tipo de control y la verdad es que me agradaba la sensación que recorría mi cuerpo desde que lo había visto en la barra esa noche.
Observé a mi alrededor cuando paró el coche y miré que estabamos delante de un edificio hasta que por sus palabras comprendí que se trataba de su apartamento. Volví a poner mi atención sobre él y lo miré con una sonrisa asintiendo. Me parece el lugar ideal. Contesté antes de bajar y esperar por él para darle la mano y seguirlo al interior. El camino en el ascensor se me hizo más largo de lo que pensaba sintiendo la necesidad de mantenerme cerca de él. Continué siguiendolo hasta que, por fin, entramos en su apartamento y lo miré todo detalladamente mientras me guiaba hasta el salón. Vaya, no parece el apartamento de un chico. Demasiado ordenado. Bromeé sentandome a su lado y agradecí cuando me dio un trozo de pizza mientras comenzabamos a comer.

Pasamos un rato hablando o más bien coqueteando mientras Liam cenaba y disfrutaba de la pizza hasta que acabó completamente satisfecho y me acerqué un poco más a él acariciando lentamente su brazo. Espero que estés lo suficientemente satisfecho como para continuar con la noche. Susurré un poco más cerca de él antes de ser yo la que tomara la iniciativa de besarlo, esta vez con un poco más de pasión que en el exterior del local. Pasé mi lengua lentamente por su labio inferior hasta que me dio acceso al interior de su boca, disfrutando de un suave sabor mezclado con alcohol. Seguramente se acababa de convertir en mi sabor favorito del mundo entero. Me separé unos milimetros por la falta de aire antes de volver a besarlo, colocandome sobre su regazo y rodeando su cuello con mis brazos para acercarlo un poco más a mí.
avatar
Mensajes : 7730

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Sáb Ene 21, 2017 6:13 am


Nick Jonas
En un momento de mi tarde libre con el ordenador busqué el nombre de Adaimé y comencé a leer todo lo que había de ella y sobre su negocio. Parecía que había hecho varios eventos bastante importantes así que no me extrañaba que la hubieran llamado para que fuera al encargada de organizar la fiesta anual de los Patriots, probablemente una de las fiestas más importantes y exclusivas de New England y a la que muy pocas personas fuera del equipo tenían permitido ir. Miré varias fotos de los eventos que había organizado y me entró la curiosidad por saber que tipo de ideas tendría para nuestra fiesta porque todo mostraba mucha originalidad y era diferente a las típicas fiestas que hacían para todo tipo de famosos. Eran detalles sofisticados y exclusivos que hacían que el evento no se pareciera a ningún otro así que algo me decía que esta fiesta de los Patriots iba a ser recordada durante décadas hasta que llegara alguna mucho mejor. O al menos eso esperaba porque, como todos los años, yo me iba a encargar de ser la imagen del equipo en la publicidad y quien sería el centro de atención de todos los focos durante la fiesta, por lo que si la fiesta era un desastre, mi humor sería un desastre y eso no era nada bueno para el equipo. Y yo no iba a fingir mi humor solo para garantizar una buena publicidad de algo que fuera desastroso.

Pasé el resto de la tarde dejando de lado mi búsqueda de información y aproveché para prepararme algo rápido y ligero de comer antes de estar todo el día tirado en el sillón de la sala de estar viendo capítulos de serie al azar intentando mostrarle toda la atención que era posible a pesar de que muchos de los capítulos eran demasiado aburridos en mi opinión y no había forma de soportarles. Estaba cansado de las típicas series que siempre mostraban como el chico y la chica se acababan enamorando. No entendía esa necesidad de hacernos creer que tenemos que buscar a la persona con la que pasar el resto de nuestros días, como si fuera una obligación para todas las personas cuando no era algo realmente necesario. Yo, por ejemplo, me sentía bastante bien viviendo el tipo de vida que estaba viviendo y disfrutando de mi juventud y de mi soltería. Tenía a millones de fans siguiendome, a millones de mujeres queriendo tener un poco de mí aunque fuera solo un guiño de mi parte. No entendía porque tenía que renunciar a todo eso por una única mujer que seguramente iba a querer cambiar muchas de las cosas que me hacían ser la persona que era en este momento de mi vida. Estaba cansado de esa tontería de buscar a tu media naranja porque no solo lo tenía que soportar en la televisión, si no en muchos de mis compañeros de equipo que se enamoraban o que se decidían a dar el paso de casarse. Eso era renunciar a la verdadera libertar. O al menos así lo veía yo desde mi punto de vista.

Pasó una semana desde ese extraño día en el que no había dejado de darle vueltas a mi cabeza pensando y reflexionando sobre diferentes cosas. Por suerte mi rutina había continuado sin nada diferente que contar e incluso había vuelto a brillar con luz propia en el partido que había tenido ese fin de semana, provocando que el entrenador estuviera contento con mi rendimiento y dejara de preocuparse por las fiestas a las que había ido últimamente. Como cada lunes, tenía que ir al entrenamiento donde ibamos a empezar a preparar el siguiente partido y donde tenía que asistir a una reunión para valorar el rendimiento del equipo y no sé cuantas tonterías más. Como si fuera poco, además tenía que ir a otra especie de reunión donde ibamos a hablar de la fiesta del equipo con Kraft y esperaba que no fuera tan aburrida como las que siempre organizaba porque entonces no iba a dudar en levantarme y marcharme de allí. Terminé el entrenamiento y me di una ducha en los vestuarios antes de vestirme con algo cómodo y empezar a caminar por los pasillos para ir hasta la sala donde era la reunión hasta que me encontré con un rostro poco conocido pero que no había podido sacar de mi cabeza en varios momentos de mi día. Señorita Reynolds...¿otra vez perdida? Dije divertido antes de acercarme a ella y tomar su mano suavemente para saludarla. Sin duda es un gusto volver a verla por aquí. Estos pasillos se vuelven más interesantes con su presencia. Comenté sonriendole coqueto y apoyandome en la pared mientras cruzaba los brazos y dejaba que mis ojos la recorrieran de pies a cabeza, haciendo una pequeña parada en sus pechos.
avatar
Mensajes : 7730

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Sáb Ene 21, 2017 8:51 pm


ADAIMÉ REYNOLDS;
La semana fue bastante agotadora, por un lado, tenía que estar al pendiente de lo que hacía o dejaba de hacer Sam, como estaba suspendido de la escuela durante dos semanas, del otro lado estaba el hecho de que me la pasé dando vueltas de aquí para allá para conseguir los arreglos de la fiesta de Los Patriots. Sabía que era un gran evento y que la fiesta tenía que estar a la altura, lo que era un completo reto con el mes que me habían dado de plazo para organizarlo todo, ya había transcurrido una semana, lo que significaba que me quedaban solo tres y mucho más trabajo por hacer.

Aparqué el auto nuevamente en el estacionamiento del gran estadio. No se suponía que viniera hasta la siguiente semana, para presentarle mis avances al señor Kraft, pero me había llamado ayer por la noche para solicitar mi presencia y como él era un cliente, no podía darme el lujo de rechazarlo, no es como si me fuese a cancelar, había firmado el contrato y en él existían cláusulas que prometían el pago de los servicios por el tiempo gastado y ciertas remuneraciones, que a nadie le convenía pagar. Metí mi libreta de notas en mi bolso y salí del auto para dirigirme a la entrada. Como había un guardia cuidando, tuve que enseñarle mi carnet del negocio y después de hacer un intercambio de palabras por radio, me dejó pasar. Ésta vez no necesité un guía, ya que recordaba perfectamente el camino, aunque durante el trayecto por los pasillos, me encontré con cierto castaño alto de ojos miel, que no dudó en acercarse y tomar mi mano. Sonreí divertida y negué con la cabeza― para nada, ésta vez estoy yendo sin ningún problema a mi destino― me fue imposible no fijarme en la forma que sus bíceps se contrajeron cuando se cruzó de brazos recostándose en la pared, adoptando una postura bastante relajante y fresca.

― Gracias… me haces sentir bastante halagada― batí mis pestañas con una sonrisa en mi rostro― por cierto, puedes llamarme de tú, es cierto que soy una mujer de negocios, pero no estoy tan grande― miré mi reloj e hice una mueca― si me disculpas, a pesar de que no me he perdido, no me gusta llegar tarde y tengo otra reunión con el señor Kraft― hice ademán de caminar, pero él mencionó que iba a estar presente también, así que, por lógica, ambos reanudamos el camino hacia la sala de juntas. El cabello de Nick aún estaba un tanto húmedo, así que supuse que se acababa de dar una ducha, además, desprendía un aroma bastante masculino, quizá era su gel de ducha o su esencia natural, aunque no pensaba pregúntaselo para averiguarlo. No tardamos casi nada en llegar, y ya estaban dos hombres en traje y uno un poco más informal junto al señor Kraft, que en cuanto me vio sonrió, pero luego le dirigió una mirada un tanto significativa a su quarterback estrella―. Señorita Reynolds, es un placer tenerla nuevamente― le estiré la mano para estrecharla con la suya y él le dio unas palmaditas con la otra, antes de tirar sutilmente de mí para acercarme a los otros tres hombres presentes― ellos son Tomas Claflin y Steven Johnson, son uno de los patrocinadores del equipo, y él es Bill Belichick― mencionó señalando al más informal de todos― nuestro entrenador principal― sonreí―. Un placer, soy Adaimé Reynolds― me presenté, estrechando la mano de los presentes.

― Bien, ¿les parece si ya pasamos? ― el señor Kraft abrió la puerta para mí y le agradecí, adentrándome a una sala con una mesa ovalada y sillas alrededor, en la parte de enfrente había una pantalla y la parte de arriba en el centro un proyector― ¿trae la presentación? ― asentí y me acerqué a la macbook que estaba en un rincón― tómese las libertades― sonreí y comencé a preparar las cosas. Había hecho esto antes muchas veces, tenía una facilidad de palabra que me aseguraba el éxito frente a mi público. Era irónico que, en mis años de adolescencia, fuese toda una chica tímida que se ponía nerviosa al hablar en público y que se trababa al hablar, era una suerte que ya tuviese un domino de ello. Apagué las luces y una vez que estuvieron listos para la presentación comencé con una serie de imágenes del lugar que el señor Kraft me había solicitado y afortunadamente, con solo decir quién lo requería, habían accedido. Comencé a dar señalamientos de donde irían las cosas para el aprovechamiento del espacio, luego le mostré las fotos de los diversos paquetes de bocadillos que había conseguido y con los que ya había trabajado―. A pesar de que aseguro la calidad y un delicioso sabor de cada uno de los paquetes, por la variedad de contenido sugeriría el paquete número uno― que contenía bocadillos dulces, salados, de repostería fina y una especie de sándwiches― o la nueve― ésta no tenía mucha variedad, eran bocadillos salados y de carnes frías― pero, si gustan, puedo concertar una cita con el banquete y podrían acompañarme para probar cualquiera que deseen, de igual forma, por pedido vienen 4 charolas y cada una con 7 diversidades según el tipo, ya sea salado, dulce, carnes frías, cualquiera de las que les mencioné― después de dejar lo físico, nos movimos al itinerario. Les mostré las dos opciones de bandas que había, una era sinfónica y otra contemporánea, disponibles para esa fecha. Había que hacer una elección entre las dos.

― Confirmé con Beyoncé hace tres días y se mostró encantada de tener una participación como show actual, usted señor Kraft, daría el discurso unos minutos antes de que comenzaran a abrir la cena― seguí mostrándoles el itinerario hasta que finalizó la presentación― y técnicamente eso sería todo… hay algunos contratos que firmar con los staff, servicio y todo, pero eso ya es parte de mi trabajo― miré a los presentes y me dirigí a encender las luces― ¿alguna petición extra o algo que les gustaría que modificara?
avatar
Mensajes : 1059

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Sáb Ene 21, 2017 10:38 pm


LIAM PAYNE;
Sonreí al verla bajar del auto con determinación, así que no me quedó de otra más que seguirla, si claro… como si lo hubiese hecho en contra de mi voluntad. Caminamos tomados de la mano hasta el interior del edificio y nos adentramos al elevador. Mi departamento era uno de los más altos, así que tuvimos que esperar un poco hasta que el elevador se detuvo y nos dirigí por el pasillo hasta mi departamento. Abrí y la dejé pasar primero, soltando una pequeña carcajada por su comentario― no sé si debería sentirme insultado o no― dejé las cosas en la mesita de centro y le dije que volvía en unos segundos, caminé a la cocina para buscar dos vasos y platos, luego volví con Ari y le serví una rebanada.

Estuvimos charlando un poco mientras comíamos, si era sincero, me la estaba pasando bastante bien para ser las tres y media de la mañana. Si no tuviese compañía, estaría tumbado en mi cama durmiendo como oso. Pero prefería pasarla como en estos momentos. Después de que terminé con mi última rebanada de pizza, dejé los platos sobre la mesita nuevamente y mi atención paró de lleno en la castaña, que se acercó a mi sugestivamente―. Completamente satisfecho― bajé la mirada a sus labios y relamí los míos, justo a tiempo para recibirlos. Éste beso no tuvo nada que ver con el primero, en cuanto su lengua se pasó por mi labio inferior, no dudé ni un instante para darle el acceso completo a mi boca. Nuestra cercanía no era suficiente y ella parecía estar de acuerdo con eso, porque se colocó a horcajadas sobre mí, rodeando mi cuello con sus brazos, mientras nuestros labios volvían a la acción. Moví mis brazos de sus caderas para alcanzar los suyos y poder tomarla de ambas manos, para poder reincorporarme un poco con ella encima. Así como me senté en el sofá con ella, la tiré de espaldas contra los mullidos cojines, sus piernas a cada lado mientras me ponía de rodillas, a medida que dejaba su trasero sobre el sofá.

Me alejé un poco para poder apreciarla lo suficiente, sin perderme ningún detalle de su cuerpo. Mis ojos la evaluaban y definitivamente me gustaba lo que tenía enfrente. Pasé la punta de mi lengua por la comisura de mis labios y sonreí. Mi mano entró en acción, acariciando parte de su cadera, justo donde podía sentirse el hueso, provocando la piel cubierta de tela― si hay algo que tengas qué decir, me lo dices… pararé cuando tú lo quieras― aseguré, inclinándome un poco para rosar mis labios con los suyos antes de volver a separarme. Recorrí con mis dos manos todo el largo de sus brazos, y volví a tomar sus manos para reincorporarla de nuevo en el sillón― vamos― musité casi inaudible, y tiré de ella hasta mi habitación. En cuanto pusimos un pie ahí, tiré nuevamente de su cuerpo para poder besarla. Tomé su rostro entre mis manos para poder profundizar ávidamente el beso. Mordisqueé y chupé su labio inferior, acababa de descubrir que tenían un sabor adictivo y no podía dejarlo en paz. Mis manos comenzaron a bajar poco a poco, acariciando con cuidado aun sobre el vestido, también aproveché para tantear la zona hasta que las yemas de mis dedos llegaron a la cremallera del vestido y lo tomé entre mis dedos, comenzando a bajarlo muy lentamente, dándole el tiempo justo para separarse si así lo deseaba. Pero aquello no sucedió y solo lo bajé un poco, mis labios comenzaron a bajar hasta su quijada y luego hasta su cuello, donde aspiré su delicioso aroma―. ¿Alguna vez alguien te dijo lo bien que hueles? ― mordisqueé su cuello y al separarme soplé un poco, su cuerpo se estremeció entre mis brazos y su piel se erizo, causando una sonrisa en mis labios.

Mis manos tomaron la parte de los hombros del vestido y lo fui retirando poco a poco. Para ese momento, mis labios ya estaban nuevamente sobre los suyos, como dije, acababa de tener una obsesión con su labio inferior. Ella sabía cómo besar.

Volví a la tarea de terminar de bajar la cremallera y como la parte de arriba ya estaba fuera de sus hombros, el vestido cayó a sus pies, resbalándose con gracia de su cuerpo. Me alejé para poder apreciar su cuerpo, y verla solo en sostén y bragas dio un tirón en algo dentro de mi pantalón, si de por sí, ya me era imposible ocultarlo―. Me gusta tu ropa interior― susurré con la voz un tanto ronca― ¿no te parece que aun llevo demasiada ropa? ― me señalé a mí mismo, incitándola a que se deshiciera de mi ropa también, justo como yo estaba haciendo con la suya.
avatar
Mensajes : 1059

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Dom Ene 22, 2017 4:37 am


Ari Beckett
No había palabras suficientes para explicar lo agradable que fue sentir sus manos sobre mi cuerpo mientras nuestras bocas se encargaban de descubrirse la una a la otra y de disfrutar de nuestras sabores. Era incapaz de separarme de sus labios, eran los mejores de este maldito mundo. Apenas sentí cuando mi espalda tocó los suaves cojines del sillón y lo miré con una sonrisa apartando el pelo de mi cara mientras lo recorría con la mirada, mordiendo mi labio inferior. No pude evitar que una sonrisa se posara en mi rostro al escucharlo porque era muy tierno que no me quisiera obligar a nada. Pero yo misma había querido venir aquí y había accedido a entrar en su apartamento, para conocerlo más porque me encantaba y para lo que ambos estabamos completamente preparados. Quiero seguir. Hasta el final. Susurré contra sus labios cuando estuvo tan cerca de mí como para poder sentir su aliento chocar contra el mío y arquee mi espalda por las suaves caricias que me estaba entregando por encima del tejido del vestido. Comenzaba a sentir como la ropa empezaba a molestar en mi cuerpo y estaba deseando desprenderme de ella.

Le di la mano para seguirlo hasta la habitación y agradecí cuando llegamos para poder quitar mis tacones mientras besaba a Liam con toda la pasión y deseo que podía transmitirle. Rodeé su torso con mis brazos y deslicé mis manos lentamente por su espalda hasta llegar a su trasero, el cual agarré con un poco de fuerza sonriendo contra sus labios. Cerré los ojos disfrutando de la sensación de sus labios en mi cuello, que provocaron un jadeo de mi parte. Nadie me lo ha dicho como tú.Dije sintiendome completamente seducida por su olor varonil, por la forma en la que me hacían sentir sus besos en mi cuello y la manera en las que sus manos recorrían y tanteaban mi cuerpo, sintiendo como llegaba hasta la cremallera y comenzaba a bajarla lentamente. Esto era una completa tortura y sentía que podía explotar en cualquier momento. Me sentía como una completa inexperta a su lado porque era incapaz de hacer algo más allá de tocarlo, de besarlo, de disfrutarlo. Me separé unos centimetro de su cuerpo, permitiendo que el vestido se deslizara hasta caer a mis pies y lo miré con una sonrisa divertida mientras me observaba. Incluso pude fijarme en el bulto que se formó en sus pantalones y que me hizo sentir mucho más deseada. A mí me gustas tú. Contesté en un susurro seductor antes de asentir a la pregunta de su ropa.

Me acerqué a él lentamente hasta que pude volver a besar sus labios y mis manos recorrieron su pecho duro hasta el final de la camiseta, la cual me encargué de quitar un segundo después para poder pasar mis manos por sus abdominales y su pecho antes de empujarlo a su propia cama. Lo miré con una sonrisa divertida en mi rostro antes de acercarme y colocarme a horcajadas sobre él para después acercarme a besar sus labios suavemente. No te imaginas lo mucho que me encantas. Susurré cerca de su oído antes de atrapar el lóbulo de su oreja con mis dientes al mismo tiempo que mis caderas comenzaban a moverse sobre su pantalón provocando un jadeo de mi parte en el momento en que nos rozamos. Sin duda estaba siendo la mejor noche de mi vida y aún tenía por delante. Me dediqué a besar su cuello lentamente, disfrutando de cada parte de él y llenando mis pulmones de su olor mientras una de mis manos se desplazaba hasta su pantalón para comenzar a desabrocharlo y levantarme un poco para poder quitarselo. En cuanto ambos estuvimos en ropa interior, mis labios volvieron a su boca con desesperación, necesitando volver a disfrutar de su sabor, de su lengua y de todo lo que me provocaba con sus besos. Mi mano se encargó de seguir acariciando el bulto por encima de su boxer, sintiendo como se iba endureciendo contra la palma de mi mano.

Antes de que me diera cuenta, era yo la que estaba debajo de su cuerpo y no dudé ni un segundo en abrir mis piernas para que se acomodara entre ellas. Arqueé mi espalda permitiendo que mi quitara el sostén y un gemido se escapó de mis labios en cuanto sentí su mano en uno de mis pechos. No quería que esto acabara en ningún momento. Era la mejor sensación que una mujer podía sentir en su vida. Rodeé sus caderas con mis piernas y tiré de él para poder sentirlo lo más cerca que fuera posible. Liam... Gemí cerrando los ojos mientras mis manos se desplazaban desde sus musculosos brazos hasta su espalda para poder quitarla la última prenda que estaba ocultando su maravilloso cuerpo. Me encantaba la forma en la que tocaba y besaba mis pechos pero necesitaba más, necesitaba sentirlo al completo o no aguantaría mucho más.
avatar
Mensajes : 7730

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 13. Precedente  1, 2, 3, ... 11, 12, 13  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.