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And when I think about the way you touch my body

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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Jue Dic 21, 2017 12:58 am


LIAM PAYNE;
Negué ante sus palabras, porque en lo absoluto yo pensaba que ella se estaba aprovechando de mí, y se lo hice saber de inmediato― lo hice porque quise, y ten por seguro que no tengo ningún favoritismo por ti en el aula, fuera de ella, bueno… ahí es otro asunto― le guiñé el ojo, antes de ser víctima de un reguero de besos en mi mejilla de su parte, aunque definitivamente no era para nada un castigo, de hecho, era bastante reconfortante, de alguna manera tenía la sensación de querer recompensar y recuperar el tiempo perdido. Una carcajada se escapó de mis labios, de esas que no tienen razón, pero que simplemente sale cuando te sientes feliz.

Como yo era bastante débil en su presencia y no podía negarle nada, al menos no en estos momentos, terminé accediendo a quedarme a dormir con ella, pero me daba un poco de nervios que su madre llegara y nos encontrara a ambos en su habitación, peor aún, que descubriera que no solo estaba un chico en su habitación, en la misma cama, sino… que ese chico, no tan chico, era su profesor de matemáticas. Sin embargo, ella me arrastró a la planta alta sin darme la oportunidad de retractarme, aunque tampoco estaba poniendo mucha resistencia, a pesar de los contras que existían al quedarme aquí, pero Ari valía el riesgo. Definitivamente. No perdí la oportunidad de mirar su habitación, después de todo, ésta sí era suya, no como la de la casa de la playa, ésta definitivamente tenía su personalidad. Me giré hacia Ari y ella andaba revoloteando su clóset, lo que causó que frunciera el ceño, hasta que se volteó y me entregó una de mis camisas, enarqué mis cejas y negué― si quieres que esté cómodo, definitivamente no necesitaré esto― levanté la camisa y se la entregué― preferiría que la usaras tú― me puse de pie y se la entregué de vuelta, además, me gustaba como se veía ella con mi ropa puesta y, obviamente, ha pasado ya un tiempo desde la última vez en que le vi puesta una de mis playeras y como que empezaba a borrarse la imagen, así que necesitaba rememorarla un poco.

Mientras ella se iba al baño, a cumplir mi pedido, me deshice de mi ropa, quedándome únicamente con mi bóxer, usualmente solo usaba algún short o incluso solo mi bóxer, así que no había ninguna diferencia, excepto… Ari salió del baño en ese momento― umm… espero no te incomode que duerma así― rasqué mi nuca un tanto dudoso e inseguro de mis acciones, lo último que quería era que esto se tornara un poco extraño, ¿me estaba tomando demasiada confianza en tan solo un par de horas? No era que tuviéramos algo que ocultar, en ese sentido nos conocíamos a la perfección, pero no quería dar pasos en falso.

La sonrisa de Ari desapareció por completo mis preocupaciones, así que no tardé en corresponderle y estirar mi mano, ella la tomó y tiré un poco de su cuerpo hasta que estuvo frente a mí, con solo unos centímetros separándonos― si… definitivamente a ti se te ve mejor de lo que alguna vez pudo habérseme visto a mí― tomé su rostro entre mis manos y la incliné un poco, para poder dejarle un beso en la frente― espero y no vayas a contagiarme la gripa, resulta que soy profesor en un colegio y mañana tengo que impartir clases― la castaña me sacó la lengua, en un gesto totalmente infantil, sin embargo, me pareció bastante sexy en ella. Me reí negando― anda, acostémonos― con mi cabeza señalé la cama a mis espaldas y caminamos un par de pasos para colocarnos sobre ésta. Mis brazos al instante la cubrieron y su cuerpo se amoldó al mío, como si no hubiesen pasado meses desde la última vez que estuvimos en una posición similar. Su delicioso aroma llegó a mis fosas nasales y me permití disfrutarlo… si, era tan refrescante como lo recordaba.

Ari se giró en mis brazos, para que quedáramos de frente, no pude evitar regalarle una sonrisa y que una de mis manos volara hasta ese mechón rebelde que se había escabullido, escondiéndolo detrás de su oreja― no tengo la mínima idea de cómo pude soportar estar tanto tiempo alejado de ti― un suspiro salió de mis labios y la envolví nuevamente entre mis brazos― cada día, verte entrando al aula y fingir que solo eras una alumna más y no la chica con la que tuve el mejor verano de mi vida… y luego, soportar a ese chico que parecía nunca separarse de ti… ¡Dios! Era verdaderamente una tortura, y él un acosador, más de una vez tuve que darle trabajos extras para que se quedara después de clases, pero obviamente me quedé sin razones para castigarlo y no podía repetir― ambos soltamos una pequeña risita y quise que fuera fin de semana para poder quedarnos así toda la noche y gran parte de la mañana, en vez de tener que levantarme temprano, mucho más que de costumbre, para poder salir a hurtadillas de la casa, sin que nadie se percatara de ello, llegar a mi departamento, bañarme y alistarme para otro día de clases… ¡Rayos! ― Ari…― le llamé, y ella medio levantó su rostro, se veía un poco cansada, quizá era por culpa del mal estar que había tenido, esperaba que amaneciera un poco mejor― umm… mañana me iré antes de que despiertes, o que cualquiera que haya en esta casa, tengo que estar pronto en mi departamento, a Elsa― no me pasó desapercibida el pequeño gesto de su rostro, aunque fue apenas perceptible, yo pude verlo, sin embargo continué― no le entregan su auto hasta el viernes y le prometí darle el ride hasta ese día, incluso por la tarde la llevaré al mecánico para que recoja su auto, pero será la última vez que ella se suba a mi auto, a menos que sea por alguna verdadera emergencia o algo relacionado con el colegio, ¿de acuerdo? ― le vi asentir, aunque probablemente no le agradara que tuviese aun que llevarla en mi auto, sin embargo, yo me había ofrecido y después de todo, seguíamos siendo compañeros de trabajo―. Descansa cariño… te quiero― me arriesgué con la última frase, sin embargo, no podía seguirla manteniendo escondida por mucho más tiempo, por lo que simplemente la dejé salir. Besé sus labios lentamente, antes de separarme y acurrucarla contra mi cuerpo.

Presentía que sería una buena noche.
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Jue Dic 28, 2017 2:11 pm

Ari Beckett
Fruncí el ceño cuando me dijo que no necesitaba la camisa si quería estar cómodo, aunque el fruncido se vio reemplazado por una amplia sonrisa cuando me confesó que lo que quería era que yo la llevara puesta. Hacía demasiado tiempo desde que no dormía con él con una de sus prendas y nada me emocionaba más que la idea de poder repetir eso durante esta noche. No necesitaba nada más que eso: estar cómoda entre sus brazos y disfrutando del olor masculino que siempre desprendía su cuerpo. No había nada mejor que eso. Lo dejé a solas en la habitación mientras yo iba al baño para poder cambiarme de ropa y tenía que admitir que estaba un poco nerviosa porque hacía demasiado tiempo que no estaba a su lado, porque estos últimos meses habían sido una completa tortura pensando que él había dejado de amarme por mi mentira sobre mi edad y porque no quería pensar en que esto fuera un sueño y al día siguiente cuando despertara, él ya no quisiera estar conmigo. Pero no podía pensar en algo como eso, quería disfrutar del momento todo lo que fuera posible y ya me encargaría mañana de evaluar la situación e intentar controlar mis emociones de alguna manera. Nunca me imaginé que volvería a sentirme tan feliz como en este momento. Volví a la habitación y presencié una de las escenas más tiernas de mi vida: Liam disculpándose por dormir en bóxer conmigo. Me parecía tierna por el hecho de que sabía que se disculpaba porque no quería que nada de esta situación fuera demasiado violenta después del tiempo que había pasado, que quería que ambos estuviéramos bien con todo esto. Cariño, si en algún momento de mi vida, me incomoda que duermas así…ese será el momento justo para que me lleves a un psicólogo porque estaré fatal de la cabeza.- Dije con una sonrisa guiñándole el ojo antes de tomar su mano para que después tirara de mi cuerpo y me acercara a su cuerpo. Lo miré con una sonrisa rodeando su cintura con mis brazos mientras lo escuchaba y una carcajada se escapaba de mis labios con su comentario sobre la gripa. No tienes nada de que preocuparte, gracias a esa deliciosa sopa que me has preparado, me siento muchísimo mejor. Te lo prometo. Incluso creo que podré ir a clases. Pero te aseguro que si te pones enfermo con la gripa, yo misma me encargaré de cuidarte mucho y de darte todos los mimos que necesites cariño. Dije con una sonrisa besando su mejilla antes de asentir y seguirlo hasta mi cama. Jamás me imaginé que Liam volvería estar en la cama conmigo y mucho menos en la de mi habitación después de todo lo que había pasado. Me acomodé con facilidad entre sus brazos y mis manos se encargaron de acariciar lentamente sus brazos mientras disfrutaba del calor de su cuerpo, de la seguridad que me transmitía y de la enorme felicidad que invadía mi cuerpo en este momento. Definitivamente esto era el paraíso y daría lo que fuera por permanecer así eternamente.

Decidí darme la vuelta entre sus brazos para poder mirarlo y poder disfrutar de esa vista todo lo que fuera posible. Sentí como un nudo de emoción me envolvía el corazón en cuanto lo vi sonreírme y colocar un mechón de mi pelo detrás de mi oreja, no podía evitar sentir como que estos pequeños detalles eran lo más bonito que había tenido en mi vida durante las últimas semanas. Eso era más que suficiente para mí después de pensar que no tenía absolutamente nada, que no tendríamos un futuro juntos. Dios, esto realmente se sentía como algo irreal. Mis ojos quedaron fijos en los suyos mientras lo escuchaba hablar sobre cómo se había sentido durante el tiempo que habíamos estado separados. Fue tan insoportable. Pensar que me odiabas porque te había mentido, la frialdad con la que me hablabas al principio…que era normal por mi mentira, pero se sentía horrible. No podía mirarte y dejar a un lado todos los recuerdos de este verano para fingir que eras un profesor desconocido para mí. Y pensar que podías estar rehaciendo tu vida con otra persona…dios no quiero ni pensar.- dije abrazandolo con más fuerza antes de que una pequeña risa se escapara de nuestros labios cuando me dijo lo que hacía para evitar que se acercaran a mí y negué antes de besar su mejilla. Ver a Liam celoso era una de las escenas más divertidas y tiernas que había presenciado en mucho tiempo. No podía imaginarlo. Me acomodé un poco más, completamente dispuesta a dormirme para descansar lo suficiente para el día siguiente hasta que escuché la voz del castaño volver a llamarme y alcé mi rostro un poco para que supiera que estaba prestándole atención. Me quedé mirándolo mientras comentaba sus planes para el día siguiente. Sabía que quizás debería sorprenderme el hecho de que pensara que vivía con alguien más, pero lo que provocó una mueca en mi rostro fue escuchar que tendría que volver a recoger a la profesora Holsk y llevarla en su coche. No me gustaba nada la idea de que pasaran ese tiempo juntos y que él tuviera que ir a buscarla. ¿Acaso no podía ir andando o tomar el autobús? Sabía que era ridículo pensar así después de sus palabras el día de hoy, pero no podía evitar sentirme de esa manera sabiendo la clara atracción que sentía la rubia por mi castaño. En primer lugar, no tienes que irte a hurtadillas. Vivo completamente sola. Sí, está la habitación de mis padres pero ellos están prácticamente todos los días del año en algún viaje de negocios. Y bueno…no me hace mucha gracia que tengas que recogerla. Entiendo que lo prometiste y no dudo de ti, pero no me hace demasiada ilusión sabiendo que ella quiere algo contigo. Pero lo respeto y no me quejaré porque sé que lo prometiste y eres un hombre de palabra. Dije dedicándole una sonrisa antes de volverá acomodarme en sus brazos. Te amo LiamRespondí a sus palabras antes de corresponder a su beso de la misma manera para después cerrar los ojos y acomodarme en sus brazos para dormirme. Quería descansar antes del nuevo día.

Al día siguiente me desperté sola en la cama como me había avisado el castaño aunque no pude evitar hundir mi rostro en la almohada que él había utilizado para poder disfrutar del olor que permanecía en el tejido. Cualquiera podría pensar que estaba completamente loca en este momento pero había pasado tanto tiempo separada de él que solo necesitaba saber que lo de ayer había sido completamente real. Me levanté de la cama casi de un salto y con una sonrisa de felicidad en mi rostro, como prueba de que hoy, después de tanto tiempo, volvía a ser feliz, volvía a ser la chica de verano que había encontrado a la persona con la que se sentía completamente feliz. Ni siquiera me preocupaba los restos de gripa que todavía quedaba en mi cuerpo. Me sentía ilusionada, plena y preparada para volver a ser la persona que un día fui, para enfrentar el día de clase e incluso para comerme el mundo si hacia falta. Me di una ducha, disfrutando un poco más de lo normal del agua caliente relajando mi cuerpo antes de secarme para vestirme con algo tan sencillo como unos jeans ajustado y un jersey de color berenjena que siempre había sido mi favorito por cada detalle de mi cuerpo que remarcaba. Sequé y peiné mi pelo dejándolo con suaves ondas. Liam siempre me había dicho lo mucho que le gustaba ver mi pelo de esa manera y hoy quería consentirlo un poco a pesar de que no nos pudiéramos dedicar demasiados mimos mientras estuviéramos en la escuela. Después de un rato estuve completamente lista y desayunada por lo que terminé de coger mis cosas antes de salir de mi casa y dirigirme hacia las clases mientras escuchaba música.

Después de un rato llegué y saludé a las chicas que estaban esperando en la puerta y que me miraron con el ceño fruncido por la sonrisa que traía en mi rostro, pero les aseguré que les contaría más tarde. Caminamos al interior de la escuela, pasando por el estacionamiento justo en el momento en que Liam y Elsa se estaban bajando del coche del castaño, y la sonrisa se hizo más amplia en cuanto mis ojos se encontraron con los suyos, aunque sabía que debía intentar disimular tanta felicidad, pero simplemente no podía. No después de haber estado disfrutando durante tanto tiempo. Buenos días señorita Holsk, buenos días señor Payne Saludé con amabilidad pero deteniéndome un poco más en él antes de seguir con mi camino junto a las chicas hacia los casilleros para coger unas cosas. En cuanto llegamos allí las chicas empezaron con un interrogatorio sobre mi felicidad y el hecho de que hubiera saludado a Liam y fue entonces cuando, entre susurros, le conté todo lo que había hecho Liam ayer por mí y como se había disculpado por estas semanas hasta que finalmente nos reconciliamos. Las chicas tuvieron que hacer un esfuerzo para no chillar de emoción mientras mie felicitaban antes de despedirnos para ir a nuestras clases. Entré en el salón de Liam con una sonrisa enorme en mi rostro, dedicada completamente para él, antes de ocupar mi sitio de siempre porque cambiar a uno más cerca de él solo haría levantar la confusión entre mis compañeros y era algo que ninguno de los dos queríamos. Abrí mi libro y me quedé mirando al castaño, aprovechando el momento en que nuestros ojos se encontraron para morder mi labio inferior antes de levantar mi mano para ofrecerme voluntaria a resolver un ejercicio. Me moría por escuchar un “señorita Beckett” de su parte, sabiendo que ahora estábamos bien.
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Jue Dic 28, 2017 2:20 pm

Nick Jonas
En ningún momento pensé que me iba a sentir tan ansioso mientras esperaba la respuesta a un mensaje como en este momento. Pero es que no era un mensaje cualquiera, era la posibilidad de irme unos días de mis vacaciones junto con la mujer más maravillosa que había conocido en mi vida y junto con su hijo en un lugar lejano y relajante donde no nos tendríamos que preocupar de que alguien nos molestara con fotografías o preguntas sobre como nos habíamos conocido. Estaba cansado de que quisieran saber de mi vida privada y sobretodo quisieran meterse en la privacidad tanto de Ada como de Sam. Quería que esos días fueran únicamente para nosotros. Estaba terminando con un nuevo capítulo de la serie que estaba viendo cuando escuché como el teléfono me sonaba avisando que un nuevo mensaje había entrado, por lo que no perdí el tiempo y fui rápidamente a cogerlo para ver si se trataba de Adaimé porque era lo único que me importaba en este momento. Una sonrisa se extendió en mi rostro cuando leí que recién se había levantado. Continué leyendo el texto y una risa se escapó de mis labios cuando leí el momento de que tenía algunas condiciones aunque cualquiera de esas cosas desapareció en el momento en que leí que correspondía mi te quiero. Nunca un te quiero se había sentido tan bien a pesar de que solo había sido a través de la pantalla, ni siquiera pensaba en como sería el momento en el que por fin nos los dijéramos en persona, pero no quería apresurar las cosas por si eso la hacía sentir incómoda. Quería que todo esto fuera perfecto y que ambos estuviéramos lo suficientemente cómodos como para que algo como eso surgiera entre nosotros. No quería estropear una de las mejores cosas que me habían sucedido en mi vida por ir demasiado rápido en nuestra relación. Me acomodé en la cama antes de empezar a teclear en mi teléfono para darle una respuesta. Adelante preciosa, tu puedas con esos peces gordos. Demuestrales quien manda aquí nena. Jajajaja no estaría hablando con Adaimé Reynolds si no tuviera condiciones sobre algo de lo que tuviéramos que hablar, tan típico de ti ¿te parece si te recojo a la hora de comer y hablamos de lo que haga falta, pero sobretodo de ese viaje? Te echo de menos, muchos besos…en la parte del cuerpo que quieras ;). Respondí con una sonrisa en mi rostro mientras le daba a la tecla de enviar y pensaba en cuales serían esas condiciones de las que querría hablar con respecto al viaje. Quizás se debía a algo que le hubiera pedido Sam por el tema de tener que viajar con la nueva pareja de su madre o quizás a ninguno de los dos le gustaba alguno de los destinos que había propuesto y quería comprobar si estaba dispuesto a ir a cualquier otro lugar. Desde ya sabía que sí, no me importaba a donde fuéramos, lo único que me interesaba era estar con ellos todo el tiempo que fuera posible y que la relación entre nosotros se hiciera un poco más fuerte.

Después de unas horas terminé de arreglarme y me perfumé un poco antes de coger las llaves de mi coche y todo lo necesario para salir del departamento. Estaba deseando pasar un rato con Ada aunque fuera comiendo y calmar la incertidumbre de saber cuáles eran las condiciones que tenía sobre ese viaje. No había dejado de pensar en eso durante gran parte de la mañana mientras me dedicaba a hacer el vago y a mirar la televisión hasta que había recibido una respuesta de la rubia aceptando mi invitación a comer. Fui directo al parking del edificio antes de montarme en el coche para comenzar a conducir hacia el trabajo de mi chica, pocas cosas me gustaban tanto como poder recogerla del trabajo y después poder llevarla a cualquier lugar que ella quisiera, aunque me encargaría de ser yo el que eligiera el lugar donde comer hoy. Era un local bastante sencillo y acogedor que sabía que le encantaría porque servían la mejor pasta del mundo y unos postres que realmente era para morirse. Después de un rato, estacioné delante del edificio y salí del auto antes de apoyarme por el lado del copiloto y me crucé de brazos esperando por ella. Una sonrisa apareció en mi rostro cuando la vi salir del edificio y acercarse hasta donde yo la estaba esperando, rodeé su cintura con mis brazos y la acerqué a mí para besar sus labios suavemente. .-Hola preciosa, ¿qué tal te ha ido? Pregunté mirándola con una sonrisa antes de ayudarla a entrar en el coche para después rodear el auto y montar por mi lado para comenzar a manejar hasta el local que tenía en mi mente para pasar la hora de la comida junto a ella.

En cuanto llegamos al restaurante, la ayudé a bajar del coche y entrelacé mis dedos con los suyos mientras la miraba con una enorme sonrisa antes de caminar hasta el interior del lugar, donde pedí una mesa para dos. Seguimos a la camarera que nos iba a atender y le abrí la silla a Ada antes de besar su mejilla con suavidad para después sentarme a su lado y seguir acariciando su mano lentamente. .-¿Cómo lo haces para estar tan hermosa? Cada día me preguntó como una mujer tan bella puede estar conmigo. Soy el más afortunado del mundo. Dije con una sonrisa, que creció en cuanto vi como sus mejillas se llenaban de un tono rojizo que la hacía verse mucho más adorable, si eso era posible. Desvié mi atención hacia el menú entre mis manos y me quedé mirando algo que pudiera pedir de comer. Finalmente conseguimos pedir algo de comer antes de volver a quedarnos solos y bebí un poco de agua de mi copa antes de quedarme mirándola con una pequeña sonrisa mientras acariciaba su mano. -¿Y bien?¿Cuáles son esas condiciones que tienes para mí? Me está matando la curiosidad por saber de que se trata y por qué nuestro viaje depende de esas condiciones. Comenté con una sonrisa divertida en mi rostro para animarla a hablar sobre ese mensajes que me habían mandado. Esperaba que no fuera el hecho de que Sam no quisiera viajar con nosotros o pasar tanto tiempo conmigo porque entonces sabría que no tendría ninguna oportunidad de triunfar en algo como eso. No pensaba hacer que Ada eligiera entre su hijo o yo, jamás sería capaz de ser algo así y sabía perfectamente que lo principal en la vida de la rubia era su hijo, por lo que si él no quería realizar este viaje sabía que no se realizaría por nada del mundo.
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Vie Dic 29, 2017 2:26 am


ADAIMÉ REYNOLDS;
Después de recibir la respuesta de Nick, simplemente se lo devolví con una afirmación, ya tendríamos tiempo para hablar cuando fuéramos a comer, sin embargo, la sonrisa de mi rostro, ante su picardía, no se borró en ningún instante. Seguro debía parecer una adolescente emocionada por su primer amor, pero si comparaba lo que había sentido por el padre de Sam y lo que el castaño provocaba en mí, definitivamente Nick tenía una grandísima ventaja, sobre él y sobre cualquier otro que pudo haber parecido en mi vida, de cualquier forma, nunca había dejado llegar a un hombre tan lejos, y mucho menos en tan poco tiempo, pero de alguna forma, Nick lo había logrado, con su insistencia, sus atenciones, su caballerosidad, pero sobre todo, su forma de ser con Sam, incluso desde el momento en que se lo había confesado. Era imposible negarme a alguien como él.

La junta que tenía programada fue todo un éxito, por el momento, todo iba viento en popa según lo planeado y lo mejor de todo era que el cliente estaba más que satisfecho por cómo iban evolucionando el proyecto, de hecho, recibí la primera parte del pago, lo que daba más que cerrado el trato, y, en definitiva, era un completo alivio, ya que verdaderamente estaba invirtiendo una gran cantidad de tiempo para algo grande pero que no era del todo seguro, sin embargo, había decidido arriesgarme.

De regreso a la oficina, le conté las buenas nuevas a mi secretaria/ayudante/mejor amiga y obviamente se emocionó al igual que yo. Ambas sabíamos que la fiesta de hace unos meses para Los Patriots, había sido el empuje que necesitábamos y vaya que llegó justo a tiempo. Después de un rato trabajando, miré el reloj de mi muñeca y noté que Nick ya debía de estar abajo esperando, así que guardé los avances y como era la hora de comer, no me sorprendió que el escritorio fuera de mi oficina estuviese vacío. Salí del edificio y no me costó nada ubicar al guapo hombre que estaba esperando por mí, así que, sin dudarlo, caminé hasta él, respondiéndole el corto beso con una sonrisa―. Mucho mejor de lo que esperaba― subí al auto con ayuda de él, y una vez que Nick estuvo dentro también, yo abarqué nuestra conversación con lo que había sucedido en la junta de hoy, el castaño opinaba eventualmente, pero era un excelente oyente.

El restaurante que el castaño había elegido tenía un ambiente bastante tranquilo y al instante que entramos, el olor a comida se hizo presente, pero no de una forma desagradable, sino de esas que te provocan un hambre atroz, lo que probablemente sea una estrategia bastante buena de venta―. Eres tan adulador― rodee los ojos con diversión, pero aquello no evitó que mis mejillas se sonrojan ante las palabras de Nick. A los pocos segundos una camarera nos trajo el menú y después de un par de minutos, tanto Nick como yo hicimos nuestro pedido, la chica escribió en la pequeña libretita y se retiró, dejándonos solos nuevamente, lo que el hombre frente a mi aprovechó para traer a colación el tema del viaje. Un pequeño suspiro salió de mis labios en ese instante― sonaste demasiado dramático― acaricié con la yema de mis dedos la mano que tenía entrelazada con la mía― además, no son condiciones extremas o imposibles, simplemente las que creí justas para el viaje― me encogí de hombros, restándole importancia, aunque podía apreciar que él no mentía, se notaba impaciente y expectante a que yo hablara, casi me sentía en una situación similar a cuando tenía una conversación seria con mi hijo―. No quiero lugares de lujo, me refiero a hoteles extravagantes, restaurantes en los que sirvan menos que nada por un costo elevado, pero lo más importante, quiero que compartamos los gastos del viaje― solté sin más, provocando que el ceño de Nick se frunciera al instante, mis labios formaron una suave línea recta y esperé a que él dijera algo, sin embargo, no me sorprendió que al instante comenzara a negar, tal como lo esperaba, pero no le permití que comenzara con su discurso de “yo los invité” y mucho más “bla, bla”.

― Permíteme hablar Nick, por favor―
le miré fijo a los ojos y procuré poner una expresión bastante lastimera, que funcionó al instante― desde ayer que mencionaste lo del viaje, lo admito, estuve dándole vueltas y vueltas al asunto, me emocionó bastante y más porque nunca he salido del país, Sam mucho menos, pero soy “empresaria” y no pude evitar buscar por internet los costos del viaje, ¡es simplemente carísimo! ― tomé su mano a través de la mesa y entrelacé nuestros dedos― entiendo que tengas dinero suficiente para pagar un viaje así, y te agradezco de todo corazón el detalle― le sonreí― pero quiero que entiendas que desde mi adolescencia me he valido sola, así he logrado conseguir lo que tengo ahora, así como sacar adelante a mi hijo y que el hecho de que te gastes todo ese dinero en nosotros es algo que va en contra de mi forma de ser, no es algo que pueda aceptar sin más, aunque estemos saliendo, me sentiría como una completa carga para ti, o peor aún, como si me estuviese aprovechando de tu situación económica― si de por sí, varias personas creían que simplemente era una buscona y que salía con Nick por los beneficios que la relación me podía traer, lo cual estaba bastante lejos de ser verdad, pero eran comentarios a los que procuraba no prestarle atención.

― Por favor… sé que puede sonar un tanto infantil, pero es algo verdaderamente importante para mí― por su gesto facial, sabía que no le estaba convenciendo del todo, así que como el compartir gastos no funcionó, provee con algo más accesible― ¿qué tal los vuelos? Déjame pagar, aunque sea los de Sam, quiero contribuir en esto― con mi pulgar, acaricié su mano, que aún seguía entrelazada con la mía― he recibido el adelanto para el proyecto en el que he estado trabajando, te lo comenté de camino, puedo darme el lujo de pagar los boletos de avión― aunque claro, iba a verme un tanto apretada en cuanto a gastos para otras cosas, pero era un sacrificio que estaba dispuesta a hacer, y si lo platicaba con mi hijo, estaba segura que lo comprendería, con tal de irnos de vacaciones, estaba segura que prescindiría de su mesada y la ahorraría.

La chica que tomó nuestra orden volvió con nuestros platillos, a lo que Nick y yo le agradecimos, pero ninguno de los dos se puso a comer, yo seguía esperando una respuesta de su parte, por lo que presioné un poco más―. Si lo piensas, no te estoy pidiendo la gran cosa, tú dijiste que querías compartir esto con nosotros y siento que el hecho de compartir, también involucra los gastos, pero sé que ni loco me dejarías pagar algo en su totalidad, ni siquiera aquí me dejas invitarte una hamburguesa de la esquina― y vaya que eran baratas― por eso he mencionado los boletos de avión, aunque sea la mitad… no es como si me fuera a morir de hambre o algo parecido― rodee los ojos con cierta ironía, esto estaba siendo más difícil de lo que me imaginaba. Muchos pensarían que estaba siendo tonta, él quería llevarnos de vacaciones, librándome de cualquier preocupación y yo quería, insistía, en pagar algo, aunque fuese muy mínimo, para evitar tener la sensación de ser una carga y sí, sonaba repetitivo aquello, pero era un sentimiento que aparecería al instante en el que yo aceptara así sin más. Si yo fuera otro tipo de persona, hubiese dicho sí en cuando lo había propuesto, pero simplemente no podía, incluso podríamos dormir en una cabaña pequeña los tres juntos y yo estaría más que satisfecha por el simple hecho de compartir eso con ellos, los dos hombres más importantes de mi vida.

― ¿Entonces…?
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Sáb Dic 30, 2017 1:21 am


LIAM PAYNE;
Definitivamente no recordaba la última vez que había dormido tan bien, tanto que cuando abrí mis ojos y despabilé por completo, lo único que quería era quedarme todo el día ahí a su lado, sosteniéndola contra mis brazos hasta que nos diera tanta hambre que no nos quedara otra opción más que levantarnos, sin embargo, ambos teníamos que asistir al colegio, con diferentes papeles, claro. Con gran pesar, me puse de pie, no sin antes dedicarle una pequeña mirada a Ari. Una sonrisa se instaló en mi rostro de forma involuntaria, pero me obligué a apartar la mirada o nunca me iría de ahí y ya se estaba haciendo bastante tarde, por lo que tomé mis prendas y me vestí con rapidez, al terminar, me acerqué a Ari y le di un pequeño beso en los labios, aunque ella solo se removió ligeramente― nos vemos en clase, cariño― susurré muy lentamente, aunque la castaña ni se inmutó en lo absoluto.

Por suerte, al salir de la casa, no me encontré con el vecino entrometido de Ari, porque sinceramente, se me habían acabado las excusas que justificaran mi presencia en dicha casa, de cualquier forma, ya era mayor y no era como si tuviese que andarle dando explicaciones a las personas de mis actos, pero, por otro lado, tenía que evitar meterme en problemas o que cualquiera me ligara a Ari, al menos mientras ella siguiera siendo menor de edad… y mi alumna.

Llegué a mi departamento, me duché y cambié en tiempo record, preparé mi maletín con las notas que tenía para la clase del día de hoy antes de regresar a mi auto y pasar por Elsa. Como de costumbre, después de recoger a la rubia, me desvié un poco para comprar un par de cafés y buenos desayunos, de hecho, compré uno de más, ganándome una mirada curiosa por parte de mi copiloto, sin embargo, me excusé diciendo que era para el primer receso, aunque, nuevamente, no tenía la necesidad de darle algún tipo de explicación, pero quería salir del aprieto en vez de seguir alimentando su curiosidad. Conduje en silencio durante el corto recorrido que faltaba para llegar, y cuando llegamos, bajé primero para abrirle la puerta a Elsa, ella me estaba diciendo algo, pero, como si un magnetismo se tratara, mis ojos se encontraron con unos color aceituna a lo lejos, que poco a poco se acercaban por donde la rubia y yo estábamos caminando, saludándonos a su paso y dejándome el delicioso olor de su perfume y esencia natural. Sonreí negando, continuando mi camino hasta la sala de maestros, en donde chequé mi huella y tras despedirme de los demás profesores que estaban ahí, fui hasta el aula, preparando todo para la clase, mientras los alumnos comenzaban a llegar.

― Bueno chicos, como ya saben, pronto entraremos al periodo de exámenes― todos soltaron exclamaciones en desacuerdo y con pesadez, causando una pequeña risa en mi persona― pero tranquilos, durante ésta semana estaremos practicando ejercicios similares a los que podrían o no venir en el examen… por favor, abran su libro en la página 56― esperé a que todos lo tuvieran afuera e hicieran lo que les había pedido― bien, ¿quién será el o la valiente en pasar a resolver un ejercicio en el pizarrón― mis ojos al instante se dirigieron a Ari, quien había levantado su mano. Asentí y le señalé con la cabeza hacia enfrente, para que se levantara y pasara― veamos lo que tiene, señorita Beckett― me hice a un lado y le pasé uno de los plumones para pizarrón, rozando nuestros dedos ligeramente, pero lo suficiente para que mi cuerpo fuese víctima de pequeñas descargas de electricidad― no vaya a elegir el ejercicio más sencillo― bromee y varios rieron― ¡oh! pero ustedes también, hagan el ejercicio que eligió su compañera, que estaré pasando por sus lugares comprobando sus respuestas, de hecho los animaré a todos un poco más, ya que me levanté con muy buen humor hoy― sin necesidad de verla, podía apostar que las mejillas de la castaña habían adquirido un adorable sonrojo, definitivamente era algo digno de admirar, pero ambos nos estábamos dando la espalda y se suponía que ella debía concentrarme en el ejercicio que estaba realizando― los primeros 3 que terminen antes que la señorita Beckett recibirán una décima extra para su examen― reí ligeramente al ver como sus expresiones de emoción desaparecían tan pronto mencioné la cantidad que les daría― tranquilos… serán acumulables, cada uno debe pasar al pizarrón a realizar un ejercicio, habrá dos tiempos límite, el que se tarde alguno de ustedes en resolver el ejercicio en el pizarrón o el que yo les daré para que todos lo terminen, así que les sugiero que se apresuren, si quieren apoyo extra para su examen― y dicho, todos se apresuraron a escribir en sus libretas― no es en equipos, chicos― les advertí, al escuchar un par de susurros, lo que seguramente era su “disimulada” forma de comparar respuestas.

Pasee por los espacios libres, mirando a cada uno de los alumnos mover su muñeca de aquí, hacia allá, borrando y escribiendo. Me acerqué hasta Ari, quien ya llevaban un gran avance y con solo un vistazo, comprobé que iba hacia la respuesta correcta. En el momento en el que la castaña terminó, di la indicación de que dejaran de escribir― ¿alguien terminó? ― se miraron entre sí, pero todos negaron al mismo tiempo― vale, comprobemos el resultado de su compañera― me acerqué a la castaña e hice el ejercicio mentalmente― muy bien, su respuesta es correcta señorita Beckett… felicidades, tiene sus primeras décimas, puede tomar asiento― mientras ella se sentaba, yo hice una pequeña anotación sobre su nombre en mi lista de asistencia, antes de volver a levantar la vista hacia el resto― ¿Quién es el siguiente? ― como era de esperar, varios levantaron la mano al mismo tiempo― espero y así de entusiastas se encuentren para hacer el examen en dos semanas― elegí a uno de los estudiantes, para repitiera el proceso de los ejercicios… y de hecho, estuvimos haciéndolo durante la hora de clase. Lo más divertido fue cuanto varios terminaban al mismo tiempo, y aseguraban que habían sido el primero, para lograr estar dentro de los 3 primeros que se ganaban las décimas.



― Señorita Beckett, ¿podría pasarse por aquí a la hora del receso? Me gustaría comentarle un par de cosas y no quiero que pierda ninguna de sus clases―
le mencioné a la chica que no había salido de mis pensamientos desde la primera vez que mis ojos se posaron sobre ella. Asintió con una pequeña sonrisa y yo me sentí ansioso al instante, ya quería que fuese la hora del receso.

El resto de las horas pasó bastante lento y no me sorprendió en lo absoluto, porque entre más rápido querías que pasara el tiempo, más lento era, sin embargo, estaba calificando los exámenes sorpresa que había aplicado al grupo que recién había salido cuando unos toquecitos en la puerta me hicieron levantar la mirada de lo que estaba haciendo― oh, señorita Beckett, la estaba esperando― me puse de pie y le sonreí. Miré hacia atrás antes de que cerrara la puerta, como era el receso de los alumnos, la mayoría se encontraba en el jardín o en la cafetería, así que los pasillos se encontraban casi vacíos, pero no podía confiarme, así que le señalé uno de las bancas para que lo ocupara, mientras sacaba la bolsa que estaba por mi escritorio y me había tomado la molestia de ir a buscar al salón de maestros minutos antes― te compré un buen desayuno esta mañana de camino― le di la bolsa y tomé la silla de la banca de adelante, girándola para sentarme frente a ella, con la banca interfiriendo entre ambos― ¿cómo amaneciste esta mañana? ¿ya no tuviste alguna molestia o fiebre? Quería despertarte y preguntarte, pero preferí que siguieras durmiendo, te veías bastante pacífica― me encogí de hombros, restándole importancia.
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Mensaje por Arijp96 el Sáb Dic 30, 2017 4:33 am

Ari Beckett
Pasé al pizarrón en cuanto me lo indicó sin ocultar la sonrisa en mi rostro antes de comenzar a mirar los ejercicios para elegir cual iba a realizar. No pude evitar que mi risa se uniera a la de mis compañeros cuando dijo lo de que no eligiera el más sencillo y alcé mi vista para encontrarme con él. No se preocupe señor Payne, me gustan las cosas complicadas.Dije intentando ocultar una sonrisa antes de anunciar que ejercicio haría y me giré hacia el pizarrón para comenzar a realizarlo,aunque tuve que morder mi labio inferior para no reírme cuando dijo que hoy se había levantado de buen humor.Solo nosotros podíamos entender ese estado de ánimo y me alegraba saber que, en parte, yo era responsable de que estuviera tan animado ese día. Y no iba a negarlo, hacía mucho tiempo que yo no me sentía tan feliz como lo estaba siendo ese día. Estaba tranquila sabiendo que las cosas entre nosotros estaban bien, que habíamos hablado como personas adultas para aclarar nuestra situación y que simplemente teníamos que tener cuidado de que nadie descubriera que nuestra relación iba más allá de la escuela. Por suerte, en un par de semanas sería mi cumpleaños y solo tendríamos que preocuparnos de que era su alumna. Estaban todos tan concentrados en realizar el ejercicio, intentando terminarlo para conseguir las décimas para el examen, que no podía evitar escuchar los pasos de Liam por el salón y cuando empezó a acercarse hacia donde yo estaba,sentí como se formaba un nudo en mi estómago y tuve que controlar mis ganas de girarme para dedicarle una sonrisa porque no era el mejor momento. Continué con el ejercicio hasta que terminé y se lo dije a Liam antes de hacerme a un lado del pizarrón para que pudiera corregirlo. La sonrisa en mi rostro aumentó cuando me dijo que estaba bien y me felicitó por el buen resultado antes de permitirme volver a mi sitio para continuar con la clase y con los ejercicios que nos ayudarían para el examen en dos semanas. Mantuve mi atención sobre mi cuaderno, haciendo los ejercicios lo antes posible y bien ya que cualquier puntuación extra me vendría bien, aunque no podía evitar que cuando Liam pasaba a mi lado me quedaba mirándolo con una sonrisa y un suspiro se escapara de mis labios.

Me sorprendió un poco que Liam quisiera verme durante la hora del receso pero no dude en asentir con una sonrisa a su propuesta ya que cualquier oportunidad de esta cerca de él era más que suficiente para que yo aceptara. Continué con el resto de mis clases mientras pensaba que era lo que quería decirme Liam ya que no se me ocurría nada. Quizás había hecho algo durante la clase que le había molestado y quería decírmelo sin que los demás se enterasen, lo que menos quería era molestar o estropear las cosas ahora que nos habíamos arreglado. En cuanto llegó la hora del receso, me despedí de las chicas diciendo que tenía algo que hacer antes de dirigirme al salón de Liam. No pude evitar quedarme mirándolo durante unos segundos con una pequeña sonrisa al verlo tan concentrado en su trabajo hasta que finalmente llamé a la puerte suavemente y pasé al interior en cuanto sus ojos se posaron sobre mí. Cerré la puerta detrás de mí y seguí sus indicaciones,
sentándome en una de las bancas mientras lo miraba cogiendo algo de su escritorio y no pude evitar que mi ceño se frunciera cuando lo vi acercarse con una bolsa hasta que me explicó lo que era y sonreí ampliamente. Eres el ser más adorable de este planeta. Contesté con una sonrisa antes de abrir la bolsa y sacar el contenido, sintiendo como de repente tenía un hambre voraz solo por el buen olor y lo delicioso que se veía todo. Pues...desperté sola. Y me hubiera amanecer de la misma manera que me dormí. contesté a su pregunta de forma divertida sabiendo que no era eso exactamente a lo que se refería pero quería hacerle saber que me hubiera gustado despertar a su lado. Partí un trozo del desayuno para dársela a él y bebí un poco de mi jugo. Estoy bastante mejor, no tengo ni fiebre ni pesadez en el cuerpo.Solo me queda un poco de tos, pero con el medicamento se me quitara. Igualmente creo que queda un poco de esa sopa milagrosa que me preparaste, puedo tomar un poco y esperar que haga su magia. dije dejando que una pequeña risa se escapara de mis labios. Miré a nuestro alrededor y, en cuanto comprobé que nadie nos podía ver, me incliné y uní mis labios a los suyos en un beso lento, sonriendo contra sus labios en cuanto una de sus manos se posó en mi mejilla. Había extrañado tanto besarlo, tenerlo tan cerca que ahora solo quería aprovechar cualquier momento para recuperar el tiempo perdido, incluso con detalles tan sencillos como era el desayuno que me había traído o dedicarle una sonrisa como la de esta mañana en el aparcamiento.

Estás muy guapo hoy. Bueno, lo estás siempre pero esa camisa es de las mejores que te quedan... Comenté mirándolo con una sonrisa mientras mis dedos se dedicaban a acariciar su mano lentamente, dibujando figuras abstractas hasta que sonó el timbre, avisándonos de que nuestro tiempo juntos se había terminado. Había sido corto pero había válido la pena porque simplemente el tiempo y el mundo entero había desaparecido a nuestro alrededor. Me levanté para tirar las cosas a la papelera antes de colgarme la mochila y mirarlo. Pensé que...bueno...podríamos vernos el fin de semana. Ya sabes...estar juntos. Pero solo si tu quieres, no quiero que te sientas presionado ni nada por el estilo. Solo era una idea. Dije hablando rápidamente porque quería dejar claro que solo era una opción pero que si no quería arriesgarse también era algo que entendía. Miré hacia la puerta escuchando como los pasillos se comenzaban a llenar de nuevo con el resto de alumnos y lo miré con una pequeña sonrisa. Te amo ¿vale? Me acerqué y le di un beso rápido en la mejilla porque no quería arriesgarme a que alguien nos viera, le dediqué una última sonrisa antes de salir al salón para continuar con mi día de clases.
...

Estaba terminando de preparar la pequeña mochila con las pocas cosas que iba a necesitar durante este fin de semana. En cuanto Liam me comunicó que aceptaba la idea de vernos el fin de semana, acordamos de estar en su departamento porque correríamos menos riesgo ya que estaba en un área en la que no solían vivir estudiantes, por lo que no nos cruzaríamos con nadie que nos pudiera ver. Aunque realmente no tenía pensado salir demasiado de su departamento,solo quería estar con él, que se dedicara a mimar y besarme mientras hacíamos los vagos. Me parecía el plan perfecto. En cuanto terminé las clases de ese día, fue directa a mi casa para organizarlo todo mientras Liam se encargaba de llevar a Elsa por última vez en su coche hasta el mecánico para que pudiera recoger su coche. Cogí una manzana para comenzar a comerla antes de que mi teléfono sonara, avisándome de que un nuevo mensaje había llegado y sonreí al ver que se trataba del castaño. Cogí la mochila que había preparado para mí y salí de casa, revisando que todo estaba en orden,antes de correr al coche de Liam y acomodarme en el asiento después de saludarlo con un beso en la mejilla. ¿Preparado para el mejor fin de semana de tu vida? Pregunté con emoción mientras colocaba mi mano sobre la suya mientras comenzaba a manejar. Nadie se podía imaginar lo emocionada que estaba en este momento solo por poder pasar más tiempo con el castaño que el tiempo que nos permitía el receso.


fdr: En primer lugar, quería disculparme por no poner foto, pero a penas tengo internet y estoy intentando responder de la mejor manera posible. Pensé que era mejor responder así antes de no responder así que espero que no te moleste.
En segundo lugar, desearte un FELIZ AÑO, espero que la entrada de año sea muuuuy buena y que te traiga muchas bendiciones
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Sáb Dic 30, 2017 5:23 am

Nick Jonas
Me quedé mirando con atención a Adaimé esperando que me dijera que era eso de lo que tenía que hablar conmigo sobre el viaje y reí por su comentario ya que yo también me había dado cuenta de lo dramático que había sonado con mi comentario. Comencé a asentir cuando dijo que no quería que hoteles extravagantes ni restaurantes donde servían demasiado poco. Estaba de acuerdo con ella porque me bastaba estar con ellos dos para estar contento, además de que con la cantidad de comida que consumíamos Sam y yo era imposible que nos conformáramos con un restaurante de esas características,necesitabamos comer de manera que nos quedáramos completamente satisfechos. Así que hasta ese punto estaba de acuerdo con ella, el problema llegó cuando dijo que quería compartir conmigo los gastos del viaje. No pensaba aceptar eso por nada del mundo. Mis labios formaron una línea recta y rápidamente negué y estaba a punto de hablar cuando me dijo que le permitiera hablar. Supongo que quería exponer su punto y a que se debía esa decisión y la escucharía, pero no pensaba aceptar esa condición por nada del mundo. Me negaba completamente y esto era algo en lo que no pensaba ceder por nada del mundo. Quizás era una forma de ser cabezota de mi parte, pero no iba a dejar que Adaimé se gastara ese dinero cuando podía utilizarlo para cualquier otra cosas mucho más importante. Me dediqué a escucharla con atención y tuve que hacer un esfuerzo para no rodar los ojos cuando empezó con eso de que se había valido siempre por si mismo y que no quería sentirse como una carga o como si se estuviera aprovechando de mi situación económica. Sabía que en muchos lugares se había comentado que si estaba saliendo conmigo era por dinero, pero yo sabía a la perfección que eso no era verdad, que estaba conmigo porque quería ya que si estuviera interesada en mi dinero, hubiera aceptado cualquier cosa conmigo desde el primer momento. Y eso seguramente no hubiera llamado tanto mi atención como era su personalidad independiente y trabajadora, aunque en este momento desearía que no fuera tan extremista con esa parte de su personalidad. Y consideraba que lo que debía importarle era lo que pensara de nuestra relación, no lo que dijera el resto del mundo, ellos podían pudrirse en el infierno, a mí lo único que me importaba era lo que nosotros sabíamos de nuestra relación. Continuó con su discurso y pasó de intentar compartir todos los gastos a, al menos, poder pagar los boletos de avión aunque fuera el de Sam pero me negaba. No estaba entre mis planes que ella se gastara ni un solo centavo en este viaje cuando podía pagarlo yo todo y encima lo hacía encantado.

Me quedé mirando a la camarera cuando nos trajo nuestra comida pero mi atención seguía fijada en la persona que tenía delante de mí y que me estaba intentando convencer de esa condición hasta que finalmente pidió mi opinión y bebí un poco de agua antes de hablar. No pienso aceptar esa condición. No tengo ningún problema en no ir a hoteles extravagantes ni pensaba asistir a uno de esos restaurantes. Me conformo con estar con ustedes dos, pero no pienso aceptar que gastes ni un solo centavo en todo esto. Dije directamente antes de alzar mi vista para mirarla y continuar con mis palabras. Soy yo quien quiere pagar este viaje, soy yo quien los está invitando y no quieres que te gastes un dinero que puedes utilizar para cualquier cosa. Justamente porque has estado trabajando sin parar, por ti y por tu hijo, es por lo que no quiero que te gastes un dinero que puedes necesitar en cualquier otro momento. Un dinero que si gastas, después llegues a arrepentirte de haber hecho este viaje. Dije pasando una mano por mi pelo porque de repente me sentía más frustrado de lo que me gustaría.
Y lo de sentirte una carga, me parece una tontería Ada. Desde el principio tanto tú como yo sabemos que no estás conmigo para aprovecharte de mi dinero. Durante toda mi vida de jugador he tenido que soportar a mi alrededor gente interesada que se aprovechaba de mi dinero cada vez que tenían la oportunidad y sé perfectamente que tu no eres una de esas personas. Con esta simple condición terminas de confirmarmelo, pero eso no significa que vaya a aceptar. Por fin he encontrado a dos personas en mi vida con las que quiero compartir todo de mi vida, incluso el dinero, y te puedo garantizar que lo único que me interesa es que tanto tu como Sam se sientan como reyes, que no se tengan que preocupar de absolutamente nada excepto de pasarlo bien. Dejáme consentirlos, mimarlos aunque sea durante un par de días, por favor. Dije intentando explicar mi punto en todo esto pero se sentía como si no sirviera de nada en realidad.

Comenzamos a comer, quedándonos unos minutos en silencio hasta que un suspiro se escapó de mis labios y dejé caer el tenedor sobre el plato, limpiando mis labios antes de jugar con la servilleta entre mis dedos. Si quieres pagar el billete de Sam adelante... Susurré dándome por vencido ya que el ambiente simplemente se había vuelto incómodo y no quería que las cosas se volvieran peor solo porque ninguno de los dos quisiera ceder en su punto. Así que supongo que lo mejor era que lo hiciera yo por mucho que no me gustara esta idea. No me gustaba saber que ella tendría que gastarse un dinero que iba a necesitar solo porque era una cabezota y para demostrarme, como si hiciera falta, que no necesitaba de mi dinero cuando en realidad a mi no me molestaba darles un viaje como este. Volví a suspirar antes de continuar con mi comida ya que sabía que Ada tenía que volver al trabajo por lo que no le quedaría demasiado tiempo como para estar perdiendolo.
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Mar Ene 02, 2018 11:47 pm


ADAIMÉ REYNOLDS;
Mi boca se entreabrió ligeramente, Nick, literalmente, se había negado por completo a mi petición, dejándome inconforme con su respuesta, creía que él sería un poco más accesible en el asunto, pero no lo tomó como pensaba, en realidad, parecía más como si le hubiese insultado el hecho de que me ofreciera a pagar algo, en cambio, yo había sido considerable y previsto que él se negaría a que yo gastara una cantidad considerable, rebajándome a solo el boleto de avión para mi hijo, pero también se había negado a ello, dedicándome un par de palabras sobre él invitándonos y que por ello era quien debía pagar todo sin excepción, causando que, involuntariamente, rodara mis ojos―. No me arrepentiría Nick, no de algo que sé que disfrutaremos juntos― intenté nuevamente, pero aquello no sirvió de mucho tampoco, en realidad, solo provocó que la situación entre ambos se volviera un tanto incómoda. Por un lado, sus palabras me conmovían, él nos veía como personas importantes en su vida, tal como nosotros a él, pero su visión de “hacernos sentir como reyes”, era un tanto presuntuoso y no podía permitirlo.

El almuerzo fue bastante silencioso, ninguno de los pronunció palabra y tampoco era que se me ocurriese algo inteligente para decir. Mi mirada estaba fija en mi comida, hasta que el castaño soltó un suspiro que me hizo levantarla. Una ligera sonrisa se formó en mis labios, pero el tono que utilizó al acceder y a pesar de haberme salido con la mía, no me produjo la satisfacción que esperaba, ahora estaba experimentando un sentimiento de culpabilidad y no sabía la razón, estaba siendo demasiado tonta al respecto―. Muy bien― y ni hablar de las palabras que habían escapado de mi boca.

Cuando ambos terminamos de comer, Nick pidió la cuenta y no me pasó desapercibida la mirada que me lanzó, como si esperara que en cualquier momento yo mencionara algo sobre pagar mi parte, ya que solía hacerlo seguido cuando salíamos, sin embargo, ésta vez me mantuve en silencio, observándolo dejar un par de dólares sobre la mesa. Ambos nos pusimos de pie y salimos del local al auto del castaño, en donde abrió la puerta para mi mientras recibía una llamada por parte de Camil. “¿Ya vienes en camino?” fue lo primero que cuestionó mi mejor amiga en cuanto atendí “si… Nick me está llevando, ¿hay alguien esperándome?” miré al castaño de reojo, manejando con mucha concentración, aparentemente “si, buscan una cotización especial, ya me encargué de proporcionar los datos base, pero quieren otros servicios y hacer un par de modificaciones” con un suspiro, le aseguré a Camil que no tardaría en llegar. No me preocupaba mucho la estancia del cliente, después de todo, había una pequeña salita de espera con bocadillos y agua, para éste tipo de situaciones. La comida con el castaño se había alargado más de lo que esperaba, aunque claro, también había salido varios minutos después de la hora establecida para ir a comer, así que era comprensible que regresara un tanto después.

Cuando el flamante auto estacionó fuera del edificio, Nick abrió nuevamente la puerta para mí. Solté un pequeño suspiro y me acerqué a él, enredando mis brazos alrededor de su cuello―. Gracias por invitarme a comer― besé sus labios cortamente, antes de separarme un poco, solo lo suficiente como para ver sus ojos― ¿qué te parece ir por la noche a mi casa para cenar? Podría preparar algo rico y tú no comprarías esa comida chatarra y calentada en el microondas que seguramente forma parte de tu despensa mientras estás de vacaciones y con flojera― rodee los ojos con diversión, causando una pequeña sonrisa de su parte― también podríamos planear el viaje, comprar los boletos y hacer las reservaciones, estoy segura que Sam estará encantado de colaborar― nos besamos un poco más, deshaciéndonos de esa incomoda comida y el camino de regreso, en el que no habíamos cruzado palabra alguna. Aunque podía asegurar que él seguía inconforme con mi condición, pero era algo que ya había decidido y no pensaba retractarme, porque una vez que algo se metía en mi cabeza, me era muy difícil deshacerme de ello. El sonido de mi celular nos sacó de la burbuja, y usualmente no me gustaban las demostraciones afectuosas en público, y menos cuando eran con Nick, ya que tenía una cantidad de seguidores con cámaras que parecían pegados a él prácticamente todo el día, pero no podía dejar que la situación entre nosotros siguiera tensa por algo que me parecía tonto. “Ya estoy afuera Camil, tranquila” contesté y sin darle la oportunidad de decir algo, pronuncié esas palabras al ver de quién se trataba la llamada y volví a colgar―. Bien, ya debo irme, pero te espero… esperamos por la noche, ¿de acuerdo? ― le di un beso corto, que poco a poco fue intensificándose, pero que tuve que hacer acopio de mi fuerza de voluntad y separarme, riendo. Le sonreí negando, sintiendo ciertas palabras flotando en mi boca, casi en la punta de mi lengua, pero las retuve y devolví.

― Nos vemos, Nick― entré al edificio después de un movimiento de manos. Normalmente sientes cuando es el momento adecuado para decir un “te quiero” en persona por primera vez, y éste no se sentía como tal, no después de la situación que ambos armamos durante la comida. Aunque quizá estaba yo sola haciendo algo grande y poniéndome toda en modo feminista y orgullosa cuando lo único que el castaño quería era “consentirnos”, como él lo había llamado.

Un suspiro salió de mis labios cuando llegué con Camil, ella estaba al teléfono y la sala de espera vacía― ¿y el cliente? ― mi amiga me hizo una seña hacia el teléfono, esperé unos minutos y cortó la llamada― hemos cerrado otro trato, el sr. Donovan, el que vino hace dos semanas, nos confirmó el servicio y estuve haciendo un informe con sus especificaciones― sonreí y me senté en la silla frente a ella― por cierto, el cliente se fue a los pocos minutos que te llamé por primera vez― se encogió de hombros― oh, vaya… espero y vuelva, entonces― solté un suspiro y miré como mi mejor amiga seguía escribiendo en la computadora― ¿es lo del Sr. Donovan― asintió― hizo especificaciones muy meticulosas, las estoy ordenando y creando un patrón para facilitártelo― asentí, un tanto pensativa― Camil…― le llamé y sus ojos al instante se posaron en mí― ¿qué te parecería ayudarme en campo con este evento? ― sonreí ante su estupefacción― ¿hablas en serio? ― asentí, desde hace tiempo lo había estado pensando, y ahora que yo estaba súper ocupada con un evento grande, ella podía comenzar otro, después de todo, era mi mano derecha y prácticamente organizaba cada uno de sus movimientos― yo podría asesorarte, trabajaríamos en conjunto, solo que te daría las citas, exposiciones y todo― me encogí de hombros, satisfecha por la reacción de mi amiga.


+FDR: Hola! Feliz año nuevo... espero y te la hayas pasado muy bien en compañía de tus seres queridos<3.
Nah... no te preocupes por las imágenes jajaja.
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Jue Ene 04, 2018 2:47 pm


LIAM PAYNE;
― Oh nena, lo siento… me hubiese gustado quedarme ahí hasta que despertaras, sin embargo, ya me había comprometido en otra cosa― una mueca se formó en mis labios, porque vaya que había estado tentado a quedarme ahí con ella al verla tan pacífica y hermosa, descansando a tan solo un par de centímetros de distancia. Pero como le había dicho, tenía que recoger a Elsa, por suerte, aquello estaba por terminar el viernes que la fuese a dejar al taller para que le entregaran su auto. Volví mi mirada al desayuno que la castaña estaba partiendo por la mitad, pasándome uno de los dos pedazos. Sonreí al escucharla, me alegraba que ya se sintiera mejor, aunque mi sopa no era para nada milagrosa, simplemente era una sopa común y corriente, que mi mamá hacía cuando me sentía mal para tener algo caliente y saludable en el estómago, simplemente eran costumbres que se van adquiriendo para diversas situaciones―. Admito que estaba un poco nervioso, quería impresionarte con mis dotes de cocinero― le guiñé el ojo, causando una melódica risita de su parte, antes de que el silencio reinara entre ambos, en el que ella observó a nuestro alrededor, antes de que nuestros labios entraran en contacto. Hubiese querido fundirme en el beso y concentrarme solo en él, pero mis sentidos estaban alerta a cualquier sonido extraño, y por ello también, el beso no duró lo que hubiese querido.

De hecho, tampoco el receso.

El tiempo con Ari se me pasó volando, por suerte, mi chica tuvo la ingeniosa idea de pasar el fin de semana juntos, así que después de acordar que pasaría por ella una vez que llevara a Elsa al taller, y despedirnos con un beso y un te amo por parte de ambos, ella atravesó la puerta para ir a su siguiente clase, mientras yo me quedaba con una sonrisa bobalicona en mi rostro, en la espera del siguiente grupo.



La espera para que llegara el viernes fue bastante larga, pero dicha tortura, por fin, llegó a su fin.

Hice mi rutina diaria de pasar por Elsa, ir al colegio, impartir mis clases, esperar a Elsa, llevarla al taller y aunque me propuso ir a comer, tuve que negarme, por obvias razones. En el momento en que comencé a conducir hacia la casa de Ari, mis manos comenzaron a sudar por la anticipación y tuve que poner gran parte de mi autocontrol para no sobrepasar el límite de velocidad permitido, aunque también hice una pequeña desviación. Cuando estacioné frente a su casa, le envié un mensaje a la castaña para avisarle que ya estaba afuera y ésta no me hizo esperar más de dos minutos antes de verla aparecer― claro que si― sonreí satisfecho. Antes de retomar el camino, me incliné hacia el asiento trasero para tomar el ramo de tulipanes rojos que había comprado en la pequeña desviación de camino a su casa― te traje esto― ella las tomó entre sus manos, mirándome con una sonrisa aún más reluciente que la de antes―. ¿y qué deseas hacer? Si quieres ir a cenar o algo, debemos salir un poco de la ciudad para que nadie nos vea― mencioné con el ceño fruncido, saliendo del vecindario en donde vivía Ari.

Recibí un encogimiento de hombros por su parte que alcancé a apreciar mirándola de reojo, jugando con sus tulipanes― hay algunas cosas que me gustaría hablar… entonces, ¿qué piensas si vamos a mi departamento y pedimos comida para llevar? ― me detuve en un semáforo en rojo y me giré para observarla asintiendo, causando una sonrisa en mi rostro. Estaba bastante emocionado por pasar este fin de semana junto a ella, de alguna manera, nos lo merecíamos después de estar tanto tiempo separados. Mi mano estuvo sosteniendo la suya mientras conducía hasta que llegamos, por lo que estiré su mano para dejarle un beso en el dorso de esta, antes de salir del auto y dirigirme hacia su lado, aunque ella ya estaba bajando del auto. Rodeé los ojos y solté un suspiro dramáticamente, mientras ponía un brazo alrededor de su cintura, tirando hacia mí― se supone que debías estar dentro, esperando a que yo abriera la puerta para ti― susurré, inclinándome un poco y poniendo un suave beso en su frente. Iba a separarme, pero cometí el error de bajar mi mirada hasta sus labios rojizos, provocando que sucumbiera a mis deseos y terminara estrellando mis labios contra los suyos.

Le besé duramente, empujando su cuerpo contra el lado del coche, apretando mi cuerpo contra el suyo. Sentí sus brazos rodeando mi cuello, acercándome más a ella. El beso parecía casi desesperado, de alguna forma, quería compensar al completo el tiempo que había estado sin ella. hasta que recordé en dónde nos encontrábamos y que probablemente estaría poniéndonos en peligro al seguir en el ojo público, por lo que, a regañadientes, tuve que abandonar sus labios―. Creo que es momento de subir, no podemos arriesgarnos― un suspiro salió de mis labios, antes de tomar la mochila de Ari y colgarla sobre mis hombros, a pesar de que era muy poco varonil los adornos florales y el color rosa de ésta.

Entrelacé nuestros dedos, sosteniendo su mano hasta que me detuve frente a la puerta, mirándola con cierta disculpa―. Puede que tenga un pequeño desastre ahí dentro― mis mejillas se sonrojaron ligeramente, pero con su gesto despreocupado, terminé riendo y abriendo la puerta, tomando su mano e invitándola a pasar. Dejé sus cosas en un rincón y entré a la cocina para buscar algún vaso con agua para dárselo y que ahí pusiera los tulipanes, no quería que se marchitaran mientras estaba aquí. Sonreí al verla acercándose a mí, sus brazos se envolvieron alrededor de mi cuello, mirando directamente a mis ojos― me encanta que estés aquí… conmigo― susurré, antes de que sus labios se posaran sobre los míos. Le besé durante un par de segundos, pero luego me aparté de ella, guiándola hasta el sofá― ¿qué te apetece comer? ― le pregunté, tomando el teléfono.
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Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Jue Ene 04, 2018 4:53 pm


Ari Beckett
Justo cuando pensaba que Liam volvería a arrancar para dirigirnos hacia su departamento, lo vi buscar algo en el asiento trasero y esperé con el ceño un poco fruncido hasta que me mostró y entregó un ramo de tulipanes rojos. Tomé el ramo entre mis brazos y lo miré con una amplia sonrisa, más amplia que nunca y acerqué el ramo hasta mi rostro para poder olerlas mientras lo escuchaba preguntarme cuáles eran mis deseos. Mis manos se paseaban por los pétalos de las flores mientras me encogía de hombros ya que la verdad era que me daba igual lo que hiciéramos, íbamos a pasar el fin de semana completamente juntos y eso ya era más que suficiente para mí después de todo el tiempo que habíamos pasado separados y con un dolor que ni quería recordar. Lo que más deseaba en este momento era simplemente poder disfrutar de su compañía,acomodarme entre sus brazos y recuperar el tiempo perdido. Y cualquier cosa que estuviera dentro de eso, me parecía perfectamente bien. Cualquier cosa que borrara hasta el más pequeño rastro del dolor que en algún momento había sentido y que Liam se había encargado de empezar a borrar desde el momento en que apareció en mi casa durante esta semana para dejarme claro que me seguía queriendo tanto como yo a él. Cuando su coche se paró en un semáforo que estaba rojo, yo continuaba mirando las flores con una sonrisa en mi rostro mientras mis dedos acariciaban cada una de las flores del ramo hasta que sus palabras llamaron mi atención y pude sentir como mi cuerpo se tensaba de alguna manera en cuanto dijo que tenía cosas que hablar conmigo. Solo fui capaz de asentir lentamente mientras mi vista continuaba fija en el ramo que se encontraba descansando en mi regazo aunque mi mente no podía dejar de pensar en esas palabras. La última vez que habíamos tenido "cosas de las que hablar", había acabado con el corazón completamente destrozado porque tenía que fingir que no conocía en absolutamente a Liam, que solo era un simple profesor de matemáticas. No quería pensar que esa conversación tenía algo que ver con repetir alguno de esos momentos tan difíciles. Me mantuve acariciando lentamente su mano mientras conducía y desvié mi atención hacia el exterior, apoyando mi cabeza contra la ventana suavemente.

Una pequeña risa se escapó de mis labios cuando dijo que quizás podía encontrar un pequeño desastre en el interior de su apartamento pero simplemente negué y dejé que abriera la puerta para después volver a tomar su mano y pasar al interior de su hogar. Había un poco de desastre en el salón pero nada de lo que tuviera que preocuparse o algo que yo misma no tuviera en mi propia casa, por lo que no podía ser tan hipócrita como recriminarle ese pequeño desastre cuando yo lo tenía todo igual. Lo vi perderse en el interior de lo que parecía la cocina después de dejar mis cosas a un lado y mis pies cobraron vida propia para seguirlo hasta ese punto de su casa, viendo como preparaba un jarroncito con agua para colocar las flores y que no se estropearan, lo que provocó otra sonrisa en mi rostro antes de acercarme a él y rodearlo con mis brazos. Y a mí me encanta estar contigo...aquí o en el fin del mundo. Respondí sin apartar mis ojos de los suyos antes de que nuestras mentes estuvieran demasiado ocupadas en disfrutar del beso que estábamos compartiendo como para preocuparnos de cualquier otra cosa. Sobretodo ahora que estabamos en la seguridad de su casa y no teníamos que preocuparnos sobre si alguien nos veía o si se nos acababa el tiempo para estar juntos. Simplemente éramos nosotros recuperando parte de los besos que no habíamos pedido compartir durante este tiempo, aunque no duró tanto como me hubiera gustado cuando se separó y me guió hasta el salón. Pues si te soy sincera...me encantaría comerte a ti. Dije con una sonrisa coqueta en mi rostro mientras jugaba con un mechón de mi pelo. Aunque supongo que podré conformarme con un poco de sushi mientras tanto. Hace tiempo que no lo como y esta puede ser una buena ocasión para eso. Dije mirándolo un poco más inocente mientras observaba la sonrisa que aparecía en su rostro mientras marcaba un número en su teléfono.

Mientras él parecía hacer el pedido de nuestra comida, me dediqué a recoger un poco el desastre de su salón, doblando algunas de las chaquetas que había por allí y dejándolas bien colocadas sobre uno de los sillones para después encargarme de recoger algunos libros y colocarlos en las estanterías. Apenas me di cuenta de que Liam había terminado la llamada cuando empezó a decirme que no tenía porque hacer esto, que él se encargaría pero simplemente rodé los ojos y continué con eso hasta que, sin darme cuenta, empezamos con una pequeña y divertida guerra y acabé corriendo por el salón,intentando que no me pudiera hacer cosquillas hasta que acabó atrapándome y nos dejamos caer en el sillón, riendo sin parar hasta que llamaron al timbre y tuvo que dejarme sola para encargarse de eso ya que seguramente se trataría de nuestra comida. Me levanté para ir a la cocina a por unos platos y unos vasos donde poder servirnos algo de beber mientras el castaño se encargaba de tratar con el repartidor. Volví al salón y ocupé un lugar en el sillón cruzando las piernas mientras lo miraba ocupar asiento a mi lado y sacar las cosas de la bolsa para después empezar a ayudarlo a servirnos la comida en nuestros respectivos platos. Iba a comenzar a comer pero tenía un nudo en mi estomago que sabía que solo podría resolver de alguna manera así dejé el plato sobre mis piernas antes de mirarlo. Liam....¿Qué era eso de lo que quería hablar?Pregunté dejando salir por fin la pregunta de mis labios aunque sabía que había mucho más que quería preguntar y quizás lo mejor era hacerlo ahora en vez de seguir alargando esto. ¿He hecho algo mal? o....¿o lo has pensado mejor y no quieres seguir? Yo sé que nuestra situación es complicada, que seguramente no te guste todo eso de tener que estar escondiéndonos, pero podemos superarlo Liam. Durante esta semana lo hemos hecho tan bien, hemos sido simplemente profesor y alumna cuando la situación lo requería, y fuera de eso hemos sido capaces de simplemente ser Liam y Ari. Y si he hecho algo que no te ha gustado...lo siento mucho de verdad. Dije mordiendo mi labio inferior nerviosa y dejé el plato a un lado para poder girarme hacia él y que me pudiera decir que era eso que tenía que decirme. Y bueno...si mi corazón tenía que volver a acabar hecho pedazos, prefería que lo hiciera ahora, para volverme a casa, y no después de todo un fin de semana a su lado. No podía negar que estaba aterrada de cualquier cosa que pudiera salir de su boca en este momento porque no podía dejar de pensar que la última vez que necesito hablar conmigo, yo me perdí en el dolor hasta tal punto que toda mi alma se apagó. Empecé a jugar con mis dedos mientras mi mirada estaba fija en él, intentando que mis ojos no se llenaran de lágrimas porque quería ser fuerte. Aunque pudiera doler, quería ser fuerte.
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