Últimos temas
Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

And when I think about the way you touch my body

Página 20 de 21. Precedente  1 ... 11 ... 19, 20, 21  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Dom Mayo 06, 2018 5:43 pm


LIAM PAYNE;

Una vez que todos sacaron sus alimentos para compartir, nos sentamos próximos, los alimentos estaban puestos en una mesa, improvisada con un tronco lo suficientemente grande y ancho. Cualquiera podía pararse y tomar lo que quisiera de allí, pero de forma considerada, ya que el punto era, que todos quedáramos satisfechos y de preferencia que no se desperdiciara, aunque con las actividades que se tenían planeadas, estaba seguro que si sobraba comida, en su regreso, todos tendrían ganas de comer bocado para recuperar fuerzas.

Puede que la hora de comida se haya alargado más de lo planeado, pero todos estaban pasándola bastante a gusto entre plática y plática, además, no faltó aquel que tomó la batuta y comenzó a contar “chistes”, que para ser sinceros, no eran tan divertidos pero que, de alguna forma, quien los decía daba risa y por ello, más de una vez todos carcajeamos, pero como si de una burbuja se tratara, solo podía observar a Ariadna cada vez que eso pasaba, siempre me había gustado como sus ojos se achinaban y la melodía de su risa salía desde lo más profundo de ella, de una forma tan natural y agraciada. Era una ventaja estar frente a ella, porque si no, habría estado girándome hacia su dirección la mayor parte del tiempo, y probablemente todo mundo se hubiese percatado que Ari me tenía babeando, no podía evitar buscarla con la mirada, era algo que simplemente estaba en mí, cada vez que estaba consciente de su presencia en el mismo lugar que yo. En fin, como ya se estaba haciendo tarde para comenzar la siguiente actividad, dimos por concluida la comida y les ordenamos que recogieran la basura y las colocaran en bolsas según el reciclaje y se fueran por sus cosas para irse. Ésta actividad estaría a cargo de Whitelaw y Elsa, ya que yo me quedaría en el campamento, resguardando nuestras pertenencias, porque además, el pobre Whitelaw prefería irse en bicicleta que escalar. Aun me preguntaba por qué lo habían puesto de encargado del campamento, no tenía nada de atlético y mucho menos tenía una actitud de amar la naturaleza, sin embargo, no era la primera vez que venía acompañando a los de último año para acampar y aquí estaba de nuevo. Así que cuando todos se fueron, aproveché ese momento para sacar el obsequio de Ariadna y ponerlo en su tienda de campaña, que por cierto, tuve que revisar un par porque había olvidado cuál era, todas estaban muy juntas y mezcladas, sin embargo, las pertenencias de la castaña eran inconfundibles y la encontré.

Dejé el regalo entre su saco de dormir, procurando que quedara oculto de la mirada curiosa de su compañera en caso de que ella entrara primero a la tienda. Una vez que quedé conforme, salí de allí, el aroma de la castaña me estaba volviendo loco. La extrañaba, más que a nada. Cuando creía que todo estaba bien, las cosas se derrumbaron.

El tiempo pasó bastante lento y quedarse sin hacer nada lo hacía aburrido también. Pero cuando al fin llegó el grupo, procuré adoptar una actitud normal, en vez de demostrar la ansiedad que me estaba carcomiendo por dentro, en la espera de que Ari entrara a su tienda y descubriera lo que había dejado en ella. Sin embargo, no podía mantenerme mirando hacia esa dirección, eso tampoco era muy normal, así que me puse a hablar con los pocos chicos que estaban fuera de sus tiendas sobre la experiencia que habían pasado, en su mayoría eran chicos, las chicas se excusaban diciendo que estaban muy agotadas y que si no descansaban, mañana no podrían ni levantarse, lo que en parte era cierto. Elsa me pidió que fuese a buscar algo a la cabaña principal, así que me disculpé con los chicos para poder ir, justo en el momento en que percibí un movimiento proveniente de la tienda de campaña de Ari, por lo que apresuré mi andar hasta dicha cabaña.

Busqué lo que me había encargado Elsa, cuando el ”click” de la puerta me hizo girar un tanto confundido, pero quien estaba allí, me hizo quedar sin palabras—. Me alegra que te haya gustado— susurré estático en mi lugar, mientras la observaba caminar hasta donde yo me encontraba. Sus palabras me confundieron un poco, sin embargo, su presencia aquí no me había impresionado tanto como sus labios sobre los míos.

Era como volver a vivir.

Mis manos tomaron su rostro, permitiéndome disfrutar el tiempo que esto durara, absorbiendo su sabor. Puede que no hubiese pasado mucho tiempo desde que nos habíamos separado, pero yo la extrañaba, extrañaba tenerla entre mis brazos, su risa, sus besos, sus berrinches… en general, extrañaba absolutamente todo en ella— Ari…— susurré bajito, aun contra sus labios, no quería separarme de ella, ni ahora ni nunca. Pero sabía que en algún momento tenía que hacerlo, si no era por la falta de aire, era porque ambos teníamos que regresar con todos, pero, mientras tanto… quería seguir sosteniéndola entre mis brazos, besándola. Mis manos recorrieron todo a su paso, porque no podía mantenerlas quietas, de alguna forma, si esta era la última vez, quería recrear buenos recuerdos, que al menos me sostuvieran durante aquellos días en soledad que me esperaban, porque de alguna forma, ésta era una despedida y si no lo era, se sentía como tal.

Como dije, iba a llegar el momento en que teníamos que separarnos y cuando el aire estaba haciendo falta, poco a poco me fui separando de ella— algo que está mal, no debería sentirse tan bien— dije lastimeramente, acariciando su mejilla, pero la fuerza de mi caricia fue disminuyendo y cayendo a mi costado— será mejor que me vuelva, no podemos dejar que nos vean salir del mismo lugar al mismo tiempo, puede ser peligroso— y hubiese sido la mayor ironía del mundo, que nos descubrieran cuando ni siquiera estábamos juntos como tal. Pasé por su lado, aunque primero me acerqué a uno de los roperos para sacar el paquete de papel de baño que me había pedido Elsa, Ari seguía allí, pero yo me fui de largo hasta la puerta, aunque detuve mi andar— estuve esperando desde el momento en que te conocí y supe que te amaba, a que cumplieras la mayoría de edad, al menos así me quitaba parte de la culpabilidad que me perseguía al estar juntos— negué con la cabeza y reí sin mucha diversión— feliz cumpleaños, Ari— susurré, antes de salir por completo de la campaña.

Fui hasta la tienda de Elsa, para entregarle el paquete de papel de baño. El centro estaba casi vacío, así que, cuando Ari salió de la cabaña de reservas y para situaciones de emergencia, nadie se percató de ello, por lo que, se fue hasta su tienda, mientras llegaba el momento de la siguiente actividad. Se les había permitido darles una hora para que descansaran.
avatar
Mensajes : 1170

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Lun Mayo 07, 2018 2:37 am


Ari Beckett
Estaba completamente segura de que se iba a separar, porque no estábamos juntos, por temor a que nos vieran. Cualquier excusa sonaba creíble para mi mente que ya se estaba preparando para el rechazo. Por eso mismo me sorprendí cuando el beso continuó, cuando el beso se profundizó de aquella manera y mis manos se aferraron a su camiseta mientras me acercaba más a él. No quería que esto terminara, necesitaba más de él, necesitaba que continuara sosteniéndome entre sus brazos para tener la suficiente fuerza para todo esto. Lo echaba de menos, más que a nada en el mundo y estar besan sus labios parecía un maldito sueño del que no quería despertar. No quería que esto se acabara a pesar de que sabía que ese momento llegaría tarde o temprano. La manera en que susurró mi nombre hizo que todo mi cuerpo temblara de alguna manera y mis manos no se quedaron atrás. Se comenzaron a mover al mismo ritmo que las suyas, paseando por todas las partes que se encontraban en su camino hasta poder estrecharnos tanto entre nuestros brazos que parecía que en cualquier momento nos ibamos a fundir hasta ser solo una persona. Y ojala fuera así porque sería la única forma de estar a su lado para siempre. Pero como siempre, las mejores cosas en esta vida tenían un final y no pasó demasiado tiempo hasta que el final de ese beso llegó, para mi desgracia. Porque estaba segura de que no se volvería a repetir. Cerré los ojos y recargué mi mejilla sobre su mano mientras sentía como sus palabras se clavaban en mi pecho. Porque tenía toda la razón, era injusto que algo mal se sintiera tan bien, tanto como para repetirlo hasta que ardiera en el infierno. Pero hasta la cercanía entre nosotros se acabó y me quedé mirando mientras se movía por el lugar. Era incapaz de mover mi cuerpo en este momento y cerré los ojos cuando pasó a mi lado para irse. Estaba a punto de derrumbarme cuando escuché sus palabras y fueron suficientes para que mis ojos se llenaran de lágrimas mientras escuchaba como la puerta se cerraba. Te quiero Liam, te quiero más que a nada en el mundo. Susurré sabiendo que ya no me escucharía. Y justamente porque te quiero solo deseo lo mejor para ti... dije intentando no comenzar mi llanto. Ni siquiera él conseguía saber lo mucho que me dolía estar separándome de él, pero sabía que el castaño se merecía algo mejor en su vida.

Después de unos minutos salí de aquella cabaña con cuidado antes de caminar hacia mi campaña para poder descansar un poco antes de la siguiente actividad. Por suerte parecía que los profesores no querían matarnos de cansancio así que sería algo un poco más tranquilidad. Ya nos matarían al día siguiente cuando tuviéramos que hacer escalada. Esa era la única actividad que más o menos me preocupaba porque tendríamos que hacerla en equipos y no confiaba demasiado en la fuerza que pudiera tener mis compañeros en algo como eso. Era en momentos como este cuando agradecía que mi familia me hubiera inculcado lo de los deportes en la naturaleza desde que era una niña, así este tipo de excursiones y acampadas se me hacían más fácil. No como el resto de chicas que parecían encontrarle una pega a cualquier cosa que se encontraban por el camino, incluso que hubiera una rama rota en el suelo parecía molestarles. Me tumbé sobre mi saco de dormir, moviendo mi mano lo suficiente como para tomar el regalo de Liam y acercarlo a mi pecho, abrazándolo con fuerza mientras cerraba los ojos. Era lo poco que me quedaba de él. ¿Cómo era posible que algo tan bonito como nuestra relación fuera tan malo como para tenerlo que romperlo esperando que él consiguiera ser feliz y normal? Jamás lo iba a entender y sentía que el ardor de mi pecho no se iba a quitar en la vida.

Betty se encargó de despertarme para avisarme de que nuestro tiempo de descanso había terminado y asentí mientras guardaba mis cosas para después salir de mi campaña. Un gran bostezo se escapó de mis labios mientras frotaba mis ojos. En momentos como este parecía una niña pequeña que no paraba de bostezar mientras quitaba el picor de mis ojos. Lo que no esperaba era encontrarme con la mirada de Liam fija en mí, con una sonrisa divertida en el rostro. Siempre le había hecho gracia como me costaba terminar de despertarme y ahora sabía que había dormido aunque fuera un ratito. Agaché la cabeza avergonzada antes de acercarme al centro para que nos explicaran lo que íbamos a hacer. Metí las manos en mi chaqueta antes de empezar a andar siguiendo a los profesores, que en este caso era Liam y Elsa. Hubiera preferido mil veces que fuera Whitelaw, aunque tuviera que escuchar sus quejas sobre hacer deporte en la naturaleza y todo eso. Cualquier cosa hubiera sido mejor que soportar a Elsa junto a Liam y como al rubia intentaba llamar su atención de cualquier manera. Incluso se reía de cualquier palabra que decía el castaño. Me estaba ardiendo la sangre solo de verla y cada vez me quedaba más claro que esa mujer nunca me caería bien, por muy buena profesora que fuera. No sé que le veía todo el mundo para caerle tan bien, yo solo quería arrancarle la sonrisa tonta que tenía estando cerca del que había sido MI castaño y al que yo seguía queriendo. Pero intenté ser todo lo profesional que fuera posible antes de concentrarme en hacer la actividad que nos habían indicado. Realmente quería hacer este fin de semana bien ya que de alguna manera sería parte de nuestra calificación y no pensaba dejar que ella me lo arruinara.

Poco tiempo después de volver al campamento nos dieron algo de tiempo para asearnos un poco y quitarnos algo de sudor de encima así que aproveché para lavarme un poco la cara y demás. Cosa de la que me arrepentí en cuanto empecé a a hacer el camino de regreso a mi campaña y observé a Jesy con un objeto en las manos que me era familiar. Mi regalo. ¿Se puede saber que haces con eso? Reclamé con más furia de lo que pretendía mientras me acercaba a ella y su grupo de amigas. Estaba teniendo un día demasiado sensible como para encima tener que soportar a idiotas tomando mis cosas. Tranquila Beckett...Betty se lo ha encontrado y ha salido a preguntar si sabíamos lo que era. Aunque no me extraña que algo tan inútil sea tuyo...siempre te han gustado las cosas raras. Dijo la rubia dejando caer mi presente al suelo con asco,lo que hizo que me enfadara aún más. Te voy a arrancar cada uno de los pelos que llevas en esa cabeza hueca.Contesté acercándome decidida a cumplir con mis palabras mientras las escuchaba gritar y mi objetivo se vio entorpecido cuando unos brazos me rodearon y me levantaron del suelo. ¡Sueltame!! Chillé a la persona que me estaba agarrando y miré para darme cuenta de que se trataba de Liam, por lo que comencé a golpear sus brazos para soltarme del forcejeo mientras escuchaba como Jesy se hacía la víctima con Elsa. Vaya dos locas. No tenían porque haber cogido mis cosas! Son mías y son importantes para mí! Contesté apuntándola con el dedo mientras intentaba soltarme de Liam. Dios mío como lo estaba odiando en este momento. Beckett! Ya basta! Te vas a tu campaña en este momento y lo siento mucho...pero no participaras en la fogata de esta noche! Sentenció la profesora y me quedé mirándola con los ojos abiertos. Me estaba castigando a mí, por defender mis cosas. La odiaba, era definitivo. No sé cómo pero el castaño me acabó soltando y simplemente me acerqué a recoger el objeto del suelo para irme a mi campaña, dándole patadas el montón de hojas que me iba encontrando antes de entrar y tumbarme sobre mi saco de dormir.
avatar
Mensajes : 8534

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Lun Mayo 07, 2018 6:11 am


Nick Jonas
Otro mes. Había pasado otro mes desde que estaba con Adaimé y es que el tiempo a su lado pasaba volando y estaba encantado con lo que ella provocaba en mí, Todas las personas que me rodeaban habían notado mi cambio de actitud y de todo. Estaba más relajado, más feliz, lo daba absolutamente todo en el campo, me llevaba genial con todo el mundo y es que la verdad era que la rubia me tenía en una nube de la que no me quería bajar por nada del mundo. Incluso mi madre lo había notado por teléfono y me había hecho saber que estaba deseando que la llevara a casa para que la pudiera conocer. Pero yo le había explicado un millón de veces que no era tan fácil como coger las cosas e ir a visitarla. Ella tenía un trabajo que le ocupaba y Sam tenía unas clases que asistir, además de que lo tenía que hablar con Ada porque quizás aún no estaba preparada para conocer a mi madre. Y sí, en ningún momento había ocultado que estaba saliendo con una mujer que ya tenía un hijo. Desde el primer momento tuve que claro que iba a aceptar todo lo que hubiera en la vida de la rubia y lo primero era Sam. Además que ya quería demasiado al rubio y no estaría orgulloso de mí mismo ocultando su existencia a las personas más importantes de mi vida. Había dejado de ser ese tipo de cretino y solo me importaba hacer las cosas bien para que todo entre Ada, Sam y yo estuviera bien como hasta ahora. Cada vez que podía pasábamos el tiempo juntos, o al menos cuando iba a llevar o recoger a Sam a la escuela, algún día que invitaba a Adaimé a comer juntos para que se relajara un poco del trabajo, mientras me contaba como iba avanzando todo. Estaba asombrado de todo el trabajo duro que había detrás de una fiesta. Y en parte era una lástima que eso nunca lo valorábamos, yo incluido. Solo nos quedabamos con la imagen de la fiesta y no nos parabamos a pensar en la cantidad de trabajo duro y tiempo que ha habido detrás de eso. Pero desde que Adaimé había entrado en mi vida gracias a una fiesta, me paraba a tener esos detalles en cuenta y a escuchar todo lo que ella me contaba, porque le apasionaba. Y si ella era capaz de escucharme a mí, aun sin entender demasiado de fútbol, a mí no me costaba demasiado hacer lo mismo por ella.

Me levanté del banco antes de salir de los vestuarios con el resto de los compañeros mientras me daban algunas palmadas en la espalda. Estás fatal Jonas, esa mujer ha hecho que pierdas la cabeza. Dijo Jordan sin dejar de reírse mientras le mandaba a la mierda y le sacaba el dedo de en medio. Vete al infierno Jordan. El día que encuentres una mujer tan espectacular como la que yo he encontrado, ya me entenderás mejor. Dije antes de ponernos alrededor del entrenador para que nos dieran las indicaciones necesarias. Desde que les había dicho que tenía pensado llevar a Adaimé a un almuerzo romántico ese día no habían parado de molestarme y de hacer burla sobre como había cambiado toda mi actitud y mi personalidad desde que estaba con ella. Pero sí, le había dicho a Ada de comer juntos pero lo que no le había dicho era que la llevaría a uno de mis lugares favoritos y que había pedido una mesa reservada para tener un ambiente mucho más romántico e íntimo. ¿Por qué? Simplemente porque podía. No creía que fuera necesario una fecha marcada en el calendario o algo por el estilo para organizar un detalle con ella que la ayudara a mantenerse un poco distraída. Estaba deseando que llegara el momento del almuerzo y ver su cara cuando descubriera la sorpresa. Y bueno...para estar con ella, tampoco iba a mentir. Teniendo en cuenta lo ocupado que estábamos desde que ambos habíamos empezado aún más fuerte con nuestros trabajos. Dejé esos pensamientos a un lado cuando el entrenador empezó a decir las indicaciones que teníamos que tener presentes para este entrenamiento y que nos ayudaría en el partido de este fin de semana. Al cual había invitado a Sam y a Adaimé en el palco para que nadie la molestara, ni siquiera la prensa. Sabía lo incómodo que llegaba a ser para ella que intentara entrar en la parte privada de su vida y de nuestra relación y quería evitarle esos momentos mientras disfrutaba de ver a Sam festejando por estar en el partido. Me encantaba cuando iban a verme porque alimentaban un poco más mi ego y me hacía jugar un poco mejor de lo que lo hacía, solo para lucirme para ella y para Sam.

La mañana se pasó demasiado rápido estando completamente concentrado en el entrenamiento para que no hubiera ningún problema ni ninguna confusión y dándole indicaciones a los compañeros hasta que acabamos todos completamente destrozados, pero tendríamos que volver esa tarde para reforzar las jugadas de defensa, cosa que hizo que algunos compañeros se quejaran. Menos quejas y mover el trasero para que nos nos pateen. Tenemos que ser igual de buenos que la temporada pasada o mejor. Indiqué antes de meterme en las duchas. Quería verme bien y oler bien antes de tener que ir a por Adaimé. Esperaba que hubiera tenido tan buena mañana como yo.

Después de un rato salí del estadio y comencé a manejar hacia la empresa de mi chica con una sonrisa en mi rostro, estaba seguro de que le iba a encantar la sorpresa o al menos esperaba que así fuera. Me estacioné en el primer lugar que encontré y salí del auto para apoyarme contra el auto esperando por ella mientras le mandaba un mensaje avisándole de que ya estaba fuera esperando por ella. A los pocos minutos apareció y la recibí con una sonrisa antes de acercarme a besar sus labios cortamente. Hola preciosa. Saludé acompañándola hasta mi coche para ayudarla a subir antes de rodear el auto para subir yo y comenzar a manejar. Miré de reojo cuando paré en un semáforo y tomé su mano con cuidado. ¿Estás bien? Parece como si hubieras visto un fantasma. Pregunté algo preocupado por su silencio.
avatar
Mensajes : 8534

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Miér Mayo 16, 2018 4:23 pm


ADAIMÉ


REYNOLDS
Sonrió totalmente quitado de la pena, como si el hecho de que estuviera aquí en mi empresa fuese un suceso normal, cuando era todo lo contrario—. Solo pasaba a saludar, lo menos que quería era incomodarte— mi ceño se frunció ante el tono de voz que utilizó, ¿por qué estaba siendo tan educado? Además, su apariencia no tenía nada que ver con el drogadicto alcohólico que había sido atrapado por la policía hace 15 años al participar en una de esas carreras callejeras, aunque claro, no era la primera en la que participaba, de hecho, yo lo había acompañado a más de una. Había sido una suerte que no estuviera ahí. Pero no solo lo habían detenido por correr, sino por tener un grado alto de cocaína en su organismo o probablemente por venderla, no era que estuviese muy segura de lo último, ya que nunca lo había comprobado pero había tenido mis sospechas, por aquellas noches que salía muy misteriosamente, obviamente pensaba que me engañaba pero como era una ilusa enamorada, nunca me había atrevido a enfrentarlo, hasta que descubrí el embarazo. Algo me había hecho abrir los ojos y ahora me alegraba de ello.

En fin, las ojeras y su cabello largo rebelde habían desaparecido, ya no se veía agotado. Y ¿por qué negarlo? Estaba mucho más atractivo, sus rasgos habían madurado.

— ¿Cuándo saliste de la cárcel? — pregunté a la defensiva, probablemente había sido un golpe bajo, pero sus sentimientos eran lo último que me importaba, de hecho, no lo hacía desde hace muchos años— auch, yo solo he sido amable y tú me atacas a la primera oportunidad, ¿debo tomarlo como que no soy bien recibido? — dio unos pasos hacia mi dirección, pero yo me mantuve en calma, cruzando mis brazos sobre mi pecho y sin demostrar un signo de emoción en mi rostro, fuese cual fuera, ya que significaría que él, de alguna forma me afectaba y no quería darle ese poder. No era por el hecho de que siguiese teniendo sentimientos por él, sería totalmente absurdo, pero después de verlo por última vez tras una reja y para que me firmara la renuncia de su patria potestad sobre Sam. Rodee los ojos— deja las bromas a un lado Christopher, ¿qué haces aquí? ¿Acaso vas a solicitar los servicios “De Gala”? — pregunté con cierta ironía, a lo que él solo negó y suspiró. ¿Qué estaba mal con él? O más bien, ¿qué rayos le había pasado? — entiendo tu reticencia hacia mí, pero quiero que sepas que he cambiado y no soy la misma persona de antes— probablemente me hubiese reído, pero tenía que conservar la calma— ¿y por qué me importaría saberlo? Hace mucho que saliste de mi vida y de la de mi hijo… además, aquí solo atiendo asuntos del negocio, no personales, por lo que, si no vienes a cotizar o solicitar servicios, será mejor que te retires y me dejes seguir con mi trabajo— levanté el rostro para retarle con la mirada y obviamente me la sostuvo— de acuerdo…— caminó hasta la puerta y cuando estaba abriendo el pomo, se detuvo— espero y te hayan gustado los regalos— y dicho esto, salió. Sus últimas palabras me habían dejado como piedra, ¿Cómo rayos sabía mi dirección? Porque no siquiera me haría la pregunta de cómo rayos sabía de los regalos, cuando era obvio que él los envió.

¿Por qué rayos había vuelto a mi vida?

Salí de la sala de conferencias echando humo por todos lados, cuando mi amiga me vio, su sonrisa desapareció totalmente y me siguió hasta mi oficina.

— ¿Qué hizo ese hombre tan sexy para que te pusieras así? — me senté en mi silla y pasé mis manos por mi rostro con frustración, antes de mirarla— es el padre de Sam— y solo esas palabras fueron necesarias para que se quedara muda, probablemente por primera vez en su vida.



La visita de Christopher solo sirvió para alterar todo mi día y no podía concentrarme, estuve divagando en mi mente, buscando una razón para su intervención, pero por más vueltas que le daba. Nada.

Me despedí de mi amiga y ella me deseó suerte con la comida que tendría con Nick, ya que se lo había comentado con anterioridad. El castaño ya me estaba esperando y salió del auto para recibirme, sonreí, aunque no me sentía plenamente feliz ni con los ánimos, tenía un dolor de cabeza terrible pero procuré ocultarlo y que el castaño no se diera cuenta de ello, pero mi intento no fue suficiente, él se percató de que algo me pasaba— tuve una visita bastante indeseada— masajee mis sienes con la mano que tenía libre— el padre de Sam se apareció hoy por la mañana, de hecho, cuando llegué, él ya me estaba esperando en la sala de juntas… realmente que no me lo esperaba— solté un suspiro cansado— lo peor de todo, es que ni siquiera sé a qué fue, solo se presentó en un traje impecable, ¡Dios! A él ni siquiera le gustaban los trajes… recuerdo cuando estábamos saliendo y mi graduación estaba próxima, claro… antes de saber que estaba embarazada, pero cuando le pregunté si me acompañaría, dijo que sí, pero que ni pensara que iba a alquilar un traje ridículo— rodee los ojos fastidiada, no podía calmarme, Christopher Evans había arruinado por completo mi día y probablemente, la de Nick también. Me guardé el pequeño detalle de que él es quien me envía los regalos, solo miré hacia la ventana y volví a perderme en mis pensamientos hasta que llegamos al restaurante.

Nick se bajó del auto primero para abrirme la puerta y ayudarme a salir, yo le agradecí con una pequeña sonrisa y tomados de la mano, nos encaminamos hasta el restaurante tomados de la mano, una señorita nos recibió y nos condujo hasta la mesa correspondiente, asegurándonos que unos pocos minutos vendría un mesero para tomarnos el pedido, a lo que ambos le agradecimos.

Ojee en silencio el menú que estaba en mis manos y relativamente toda mi actitud durante la comida fue ausente. Ni siquiera pedí algo que me gustara, juguetee con la comida y mis respuestas hacia el castaño eran monosílabas y eso, si bien le iba. Me sentía un poco culpable porque Nick no tenía la culpa de absolutamente nada, y técnicamente estaba pagando los platos rotos de otro.

Cuando Nick estacionó nuevamente en el edificio “DE GALA”, me ayudó a bajar del auto y yo me acurruqué contra su cuerpo— lamento haber arruinado nuestra comida, sé que pretendías que fuese un buen momento y especial, pero tengo tantas cosas en la cabeza que…— ni siquiera pude terminar de hablar, simplemente gemí frustrada— lo siento, pero voy a recompénsate, lo prometo— le sonreí, enredado mis brazos alrededor de su cuello y estirándome solo un poco para que mis labios tocaran los suyos— ¿qué te parece éste fin de semana? Después de tu juego podríamos salir a cenar por allí, Sam me ha comentado algo de ir a una fiesta y lo he estado considerando prudente, probablemente se quede a dormir en casa de alguno de sus amigos y tú…— me interrumpí y negué— olvida lo de salir a cenar, cocinaré en casa, ya que seguro terminarás muy agotado, así que, tú solo dúchate y llega por la noche que tendré todo preparado— sonreí emocionada— ¿qué te parece? — sonreí emocionada y ansiosa. Probablemente por primera vez en el día me sentía relajada.
avatar
Mensajes : 1170

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Sáb Mayo 26, 2018 9:19 pm


LIAM PAYNE;
Todos se fueron a sus cabañas a descansar, yo no fui la excepción aunque lo menos que hice fue descansar, el beso con Ari se reproducía en mi mente una y otra vez, tanto que la sonrisa no abandonó mi rostro, aunque tampoco podía dejar de lado la nostalgia que ello me hacía sentir. El tiempo que habíamos estado separados me sabía a eternidad. Solté un suspiro y coloqué mi antebrazo sobre mis ojos, cubriéndome de la claridad que se filtraba a través de la tela de la tienda de campaña, de repente me sentía muy agotado y ni siquiera había hecho una gran actividad.

Salí de mi tienda de campaña y empecé a hablarle a algunos chicos para que comenzaran a llamar a sus compañeros, sin poderlo evitar, mi mirada se posó en una tienda en específico, hasta que vi salir a Ari con un gesto bastante somnoliento y es que ella era una chica difícil de despertar. Reí divertido justo cuando sus ojos se posaron en mí, ladee mi cabeza y enarqué mi ceja, sin dejar de sonreír—. ¡Vamos chicos! ¡Ya descansaron, muevan sus traseros! — Grité, recibiendo un par de carcajadas por parte de algunos— ¡Al centro chicos! — mientras iban saliendo de sus tiendas, se iban reuniendo y una vez que nos aseguramos que estaban todos, procedimos a dar las indicaciones. Se supone que era momento de poner en práctica sus conocimientos de biología y sentirnos afortunados por lo que nos da la naturaleza, así que, se suponía que recolectarían frutos que encontraran, y justo por esa razón venía Whitelaw, ya que era el experto en ciencias y podría decirnos qué era comestible y qué nos mataría al instante, pero ya tendría su momento de inspección al regresar. Mientras tanto, él se quedaría en su tienda… el recorrido en bicicleta lo había dejado completamente agotado, al parecer.

Una vez que se formaron los grupos, el grupo que tuviera más frutos –comestibles- tendrían remuneraciones, emprendimos nuestro camino.


En el regreso, la mayoría estaba sudoroso y llenos de tierra, así que cada equipo dejó su recolecta en un espacio designado y se les dio chace de que se asearan un poco, yo fui a mi tienda para tomar algunas cosas, pero las ganas de asearme no fue lo que me hizo salir apresurado, más bien unos gritos provenientes de afuera, por lo que dejé mi ropa tirada y en cuanto mis ojos enfocaron a una de las involucradas, no dudé en acercarme y tomarla en brazos— tranquila Ari… tienes que calmarte— le decía, pero ella me gritaba que la soltara y se removía inquieta, sin embargo, no dejé que se soltara, incluso apreté aún más mi agarre alrededor de su cuerpo pero el grito de Elsa furiosa la paralizó e incluso mis brazos la dejaron ir. Debía admitir que el tono que Elsa había utilizado para dirigirse a Ari me enfureció—. No— interpuse, mientras veía a Ari entrar a su tienda de campaña. Jesy y Elsa me miraron como si estuviera desvariando, pero también me había percatado de lo que mi castaña había recogido del suelo, y ello solo sirvió para molestarme aún más— lo siento Elsa, pero este castigo es injustificado… si Ar… si la estudiante Beckett reaccionó así, fue porque han tomado sus cosas— Jesica se adelantó a lo que fuese a decir Elsa— ¡Pero profesor! ¡Ariadna es una loca y rara! ¡Se ha lanzado sobre mí! — negué, Dios… tenía que controlar mi temperamento porque pondría en riesgo mi trabajo, así que, en vez de gritarle que era una niña caprichosa y mimada, me contuve— respete a su compañera, señorita Smith— le vi apretar su quijada, probablemente en desacuerdo de que me pusiera del lado de Ari— y en primer lugar, también respete las pertenencias de las demás personas, si su compañera Beckett es o no rara, sigue siendo problema de ella— les di la espalda y comencé a caminar hacia la tienda de Ari— y espero que se disculpe con su compañera… además, yo autorizo que esté durante la fogata— obviamente mis palabras no fueron bien recibidas por Jesica y mucho menos por Elsa, ya que técnicamente le estaba quitando autoridad, pero sinceramente, me valía.

Al llegar a la tienda no abrí el cierre, sino que me enuncié primero— ¿chicas? Soy el profesor Payne… ¿puedo pasar? — recibí una respuesta afirmativa, así que, deslice el cierre hasta que la “puerta” se abrió. Mis ojos se dirigieron al instante hacia Ari, pero luego las desvié hacia su compañera— señorita Johns, ¿me permite hablar a solas con su compañera? — Betty miró a Ari con cierta desconfianza, pero terminó asintiendo y saliendo de la tienda de acampar. Subí nuevamente el cierre y esperé a ver la silueta de Betty lejos para poder sentarme al lado de Ari pero seguía guardando las distancias así como yo podía ver las siluetas hacia afuera, ellos también podían ver las nuestras, por lo que tuve que contenerme de estrecharla entre mis brazos.

— ¿Estás bien? — fue lo primero que pregunté e intenté llevar mi mano hasta su rostro para comprobar que no tuviese ningún rasguño, pero ella desvió a lo que yo reí— ¡Ey! Entiendo que estés molesta pero yo no tengo la culpa, y si estás molesta conmigo porque te detuve de darle su merecido a Jessy, disculpa pero no quería que te suspendieran y una cosa es jalonearla un poco, afortunadamente llegue a tiempo antes de que le dieras su merecido… conozco tu derecha y la hubieses hecho papilla— ante mis últimas palabras, la escuché reír, obviamente ella trataba de seguir con su gesto todo serio, pero no estaba funcionando mucho— por cierto… te he revocado tu castigo porque yo también soy profesor y tengo ese poder— alardee un poco y le dediqué una sonrisa— así que, podrás azar malvaviscos y salchichas, ¡listo! Soy el mejor, ¿o qué? — le di un pequeño empujoncito y me recosté sobre lo que suponía era la bolsa de Betty, esperaba y no se enojara porque tuviese un pelín de tierra— pero ya, hablando en serio, ¿no te hiciste daño, nena? — la última palabra salió completamente espontánea de mis labios y la reacción de Ari fue quedarse estática, justo como yo. Relamí mis labios y suspiré, esto de mantenerme lejos estaba siendo mucho más duro en estos momentos cuando solo quería tomarla entre mis brazos y consolarla.

Sabía que Ari era un tanto recelosa con sus cosas, sin embargo, el hecho de que Jessica tomara mi regalo había sido el causante de toda esa furia, ¿tanto así había significado para ella?
avatar
Mensajes : 1170

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Dom Mayo 27, 2018 3:47 am


Ari Beckett
Betty no tardó demasiado en llegar a nuestra tienda y comenzó a disculparse por lo que había pasado y por haberle llevado mi regalo a Jessica argumentando que no sabía que era mío. Yo le dije que no se preocupara, que estaba todo bien pero que de ahora en adelante debía saber que mis cosas para mí eran sagradas, que no me gustaba que me las tomaran y si volvía a pasar algo parecido, que esperara a que yo llegara para verlo juntas. Nuestra conversación se vio interrumpida cuando la voz de Liam nos llegó desde el exterior de la tienda y lo dejamos pasar. Mi cuerpo se tensó un poco cuando dijo que quería hablar conmigo a solas, estaba segura de que me iba a dar una bronca por mi actitud allí fuera. Pero me daba igual, yo también podía estar molesta con él porque no me dejara defender algo que era importante para mí. Una vez nos quedamos solos, dejó la formalidad a un lado y preguntó por como estaba e incluso intentó tomar mi rostro pero aparté la cara porque ya había dicho que estaba molesta. Debería haberme dejado arrancarle cada pelo de su cabeza a esa estúpido. Y pareció darse cuenta. Al final no pude evitar reírme con su comentario sobre hacerla papilla con mi derecha pero hice un esfuerzo para mantenerme seria. Le odiaba por tener ese efecto en mí y hacerme reír cuando debería seguir molesta con él. Continué paseando mis manos por el objeto que había provocado aquella discusión mientras lo miraba y le dedicaba una sonrisa cuando me dijo que sí podría ir a la fogata. Incluso incluyó un pequeño empujoncito mientras se tumbaba casi a mi lado. Gracias, tampoco es tan importante la fogata para mí, pero me alegra ver que para alguien no soy la culpable. Pero te advierto que tu amiga Elsa ya está en el número uno de mi lista negra. Dije apuntandolo con el dedo seria antes de dedicarle una sonrisa. Mi respiración se cortó en cuanto de su boca brotó la palabra nena para dirigirse a mí. Extrañaba que me llamara así, que utilizara eso para referirse a mí. Lo extrañaba a él.

Un suspiro se escapó de mis labios y me encogí de hombros. Físicamente estoy bien, emocionalmente no demasiado. Respondí fijando mi vista en su regalo y respiré hondo mientras comenzaba a sentir un nudo en mi garganta. Sé que es una auténtica tontería, que nadie haría un drama y mucho menos estaría a punto de pelearse por algo así. Pero es mío. Es un regalo tuyo. Y...y es lo único que me va a quedar de ti para el resto de mi vida Liam, no podía soportar que otra persona lo hubiera cogido o que lo estuviera tratando como basura. No cuando me lo has dado tu. Comencé a explicar mientras acercaba el objeto a mi pecho, buscando que esto me diera la fuerza suficiente para poder continuar. Es raro pensar en que todo hubiera sido diferente en este día. Probablemente no estaría ni aquí, me hubiera inventado cualquier excusa para no venir de acampada el día de mi cumpleaños. Y seguramente estaría contigo. Te conozco tan bien que sé que hubieras preparado algo para mí, aunque sea una pequeña cena nosotros dos solos, porque siempre has sido detallista y muy romántico conmigo. Cosa que sin duda amo de ti. Dije con una pequeña sonrisa mientras miraba mi saco. Después nos hubiéramos relajado en el sillón y seguramente pondríamos una película a la que no haríamos caso porque estaríamos demasiado ocupados dandonos mimos y llenándonos de besos. Acabaría necesitando más y sé que utilizaría mis mejores besos. Esos que tanto te gustan, porque te hacen gruñir, pero que odias en esos momentos porque saber que te voy a intentar convencer de que me hicieras el amor, porque ya era mayor de edad. Pero como tú siempre has sido más listo que yo... Dije provocando una pequeña risa por parte de ambos. ...seguramente me hubieras dicho que no, que seguía siendo tu alumna y teníamos que esperar. Pero también eres demasiado bueno conmigo así que sé que me hubieras dejado seguir besándote así, quizás tocarte un poco más y me hubieras regalado una buena sesión de manoseo. Como la que tuvimos aquella noche. Comenté mientras una sonrisa se extendía por mi rostro ante el recuerdo. Finalmente ambos nos hubiéramos tenido que dar una ducha fría, yo me habría puesto una de tus camiseta y nos hubiéramos metido en tu cama y seguiríamos con la sesión de besos hasta que el sueño nos venciera. Y hubiera sido el mejor cumpleaños de mi vida. Finalicé antes de dejar escapar un suspiro. En el fondo me alegro de que estés aquí...de alguna manera estoy celebrando mi cumpleaños a tu lado. Quizás no es de la manera que esperaba, pero estás aquí. Anuncié antes de limpiar una lágrima que estaba cayendo por mi mejilla izquierda y respiré hondo antes de mirarlo, tumbado a mi lado en silencio.Es una tontería haber discutido por esto, pero lo significa todo para mí. Porque te quiero, te amo. Te amo con toda mi alma. Ese tipo de amor que no te permite ser egoísta, porque sé que sigues sin entender mi decisión, pero yo solo quiero que seas feliz. Que puedas tener una relación normal sin ese miedo a que alguien nos descubra y ponga en riesgo tu trabajo, mi futuro o lo que sea. Comenté dejando escapar las lágrimas mientras lo miraba aunque rapidamente tuve que limpiar mi rostro en cuanto escuchamos la voz de Betty pidiéndole a Liam poder entrar para coger sus cosas. Nuestra conversación había llegado a su fin.

No tuvimos que esperar demasiado antes de que la fogata comenzara y todo estuviera lleno de las luces de nuestras linternas y del calor del fuego mientras nos acomodabamos alrededor para poder hacer la comida. Me mantuve tranquila y más madura que Jessica cuando esta no paraba de hacer comentarios para provocarme, seguramente estaría molesta porque no quería que estuviera allí, pero no iba a dejar que me siguiera arruinando el día. Además, estaba demasiado ocupada intercambiando algunas miradas con Liam mientras estabamos cenando las cosas asadas. La fogata no duró tanto como nos hubiera gustado porque según los profesores teníamos que descansar para la escalada de mañana. Estaba llegando a mi tienda de campaña cuando vi a Betty con Ben y mi compañera me suplicó que esperara un poco. Un suspiro se escapó de mis labios pero acabé aceptando antes de dar la vuelta y dar un paseo por el centro del campamento para hacer un poco de tiempo. Estaba entretenida con unas ramas cuando me sobresalté en cuanto Liam se acercó preguntando que hacía allí. ¿Te respondo como el Señor Payne o como Liam? Pregunté con una sonrisa divertida y cuando me dijo Liam supe que podía confiar en él así que le conté lo que estaba pasando. Lo tomé del brazo cuando lo vi darse la vuelta como para ir a la cabaña. Dejala, al menos una de las dos puede calmar sus necesidades sexuales. Dije riendo y lo vi negar mientras intentaba ocultar la sonrisa en su rostro. Solo espero que no tarden demasiado, está comenzando a hacer algo de frío. Comenté y rogué mientras me abrigaba un poco mejor.
avatar
Mensajes : 8534

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Dom Mayo 27, 2018 5:14 am


Nick Jonas
Mis ojos se abrieron rápidamente cuando la rubia  me dijo que había recibido la visita del padre biológico de Sam. Vale eso era lo que menos me esperaba que me dijera cuando le pregunté sobre que le pasaba porque, por lo poco que sabía de ese tipo, nunca se había interesado ni por Sam ni por Adaimé así que no me podía imaginar que quisiera volver o que esa había sido la visita que tan mal la había puesto. Realmente parecía molesta con la visita de ese tipo en su trabajo y la actitud que había utilizado en su visita. Tomé su mano con cuidado y la llevé a mis labios buscando tranquilizarla de alguna manera porque suponía que no debía ser muy agradable tener que estar en su trabajo con alguien que se suponía que era un fantasma de su pasado. Dejalo a un lado. Seguramente solo vino para intentar molestarte y para intentar demostrar su punto de que ahora es un hombre diferente. De esos que utilizan traje y toda la cosa. Pero va a estar todo bien. Tú y Sam estáis perfectamente sin él. Dije buscando las palabras adecuadas para poder calmarla mientras le regalaba una sonrisa y volvía a besar su mano antes de seguir conduciendo. A los pocos minutos llegamos al restaurante y estacioné para bajarme rápidamente y abrirle la puerta a Adaimé y tomar su mano, regalándole una sonrisa que esperaba ayudara a calmar sus pensamientos. Entrelacé mis dedos con los suyos antes de pasar al interior del local y darle mi nombre al camarero. Nos llevó hasta la mesa que había deseado para nosotros y me encargué de abrirle la silla a mi chica para después tomar asiento a su lado. Lo que no me esperaba era que el almuerzo fuera a ser tan incómodo y silencioso como este. Adaimé claramente no tenía la cabeza en este lugar y ojeó muy poco la carta antes de pedir cualquier cosa. Basta decir que ni siquiera disfrutó de la comida, simplemente jugó con lo que tenía ante sus ojos. Intentaba sacar cualquier tema de conversación pero sus respuestas eran monosílabas así que supuse que lo mejor era quedarme en silencio. Suponía que no era le mejor momento para el ambiente romántico que estaba buscando para nosotros y que quizás lo mejor era dejarla tranquila con sus pensamientos y dejar de buscar temas de conversación absurdos.

Después de pagar la comida, la ayudé a subir al auto y volví a conducir en silencio hacia el Edificio de Gala para que pudiera continuar con su trabajo. Sinceramente nada del almuerzo había salido como esperaba, como tanta ilusión había tenido pero suponía que había sido mejor que me lo contara antes de tener un almuerzo donde ella estuviera ausente y yo ni siquiera supiera a que se debía. En cuanto llegamos, volví a repetir la acción de abrirle la puerta y le regalé una pequeña sonrisa que la ayudara a tranquilizarse. Dejé que se acurrucara contra mi cuerpo mientras ponía mis brazos alrededor de su cintura y me encogí de brazos. No te preocupes, todos tenemos días malos. Supongo que sencillamente no era el día. No te preocupes. dije intentando quitarle importancia para que no se preocupara mientras le dedicaba una sonrisa de lado y dejaba que sus labios rozaran los míos juguetonamente. Escuché con atención la propuesta para ese fin de semana y como rápidamente se corregía para hacer un cambio en los planes y le ofrecí una pequeña sonrisa mientras acariciaba su mejilla. Ya vamos viendo  ¿de acuerdo? Quizás llega el fin de semana y no tienes ganas de verme la cara ni de estar preparando cosas. Sé que tienes millones de cosas en la cabeza y probablemente no soy de las primeras, cosa que entiendo. Así que no te preocupes y concentrate en eso tan importante que tienes por delante. Dije con una sonrisa antes de acercarme y robarle un beso lento y suave mientras mis manos se aferraban a sus caderas antes de dejarla marchar.


No paraba de mirar como los minutos pasaban en el reloj mientras estiraba mis músculos y terminaba de prepararme con la ropa para el equipo. Desde el vestuario podía escucharse los gritos de los aficionados. Se les escuchaba animando al equipo incluso antes de que nosotros saliéramos. Terminamos de vestirnos antes de formar una piña y escuchar las últimas indicaciones del entrenador antes de que vinieran a buscarnos. Comenzamos a salir corriendo al campo mientras escuchabamos los gritos de los aficionados pero mi vista fue directa a los asientos que me importaban, a los que había reservado para Ada y Sam antes de lanzarles un beso para poder concentrarme y colocarme en mi puesto. Di algunas indicaciones a mis compañeros antes de que el árbitro indicara el comienzo del partido. Estábamos todos un poco tensos,eramos conscientes de que este era uno de los equipos más duros y ofensivos, por lo que queríamos andarnos con cuidado para evitar cualquier tipo de lesión. En cuanto el balón estuvo en mis manos comencé a correr, pero mi carrera se vio interrumpida cuando uno de los defensores chocó contra mí duramente, haciendo que rodara un par de metros hasta quedar tumbado y tosiendo con fuerza. La grada parecía haberse quedado en silencio cuando vieron a los médicos entraron corriendo hasta donde yo estaba y dejé que me revisaran rápidamente antes de asegurarles que estaba bien. Que podía continuar así que me ayudaron a levantarme del suelo y le dediqué una mala mirada al oponente. Si iban a jugar duro, entonces nosotros también. Corrí hacia donde estaban mis compañeros, aunque por el camino vi como Ada se había llevado una de sus manos al pecho y le hice una señal para que se tranquilizara, dedicándole también una sonrisa antes de volver a concentrarme en el partido, llenandome de la energía de todo el público animando.
avatar
Mensajes : 8534

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Mar Mayo 29, 2018 4:33 pm


ADAIMÉ REYNOLDS;
Hice una mueca al escucharle, sonaba como que él siempre era mi último para todo, ¿así se sentía él al respecto? Sin embargo, no expresé mi inconformidad con sus palabras y dejé que se despidiera de mí con un beso.



Los días de juego eran un completo caso, Sam se levantaba con mucha más energía que de costumbre y se la pasaba saltando de aquí para allá, repitiendo una y mil veces lo emocionado que estaba. Era divertido verlo tan emocionado como la primera vez que había ido a un partido de Los Patriots, sus ojitos azules brillaban, aunque claro, un boleto en general, pero muuuuuuy general, no se comparaba con los primera fila que Nick nos daba, boleto que ni en un millón de años hubiese podido conseguir, porque además del dinero, eran lo suficientemente exclusivos para deportistas, artistas, políticos… y familiares, nosotros no éramos parte ninguna de las categorías anteriores, hasta ahora, que podría decirse, pertenecíamos a la última.

Sam y yo caminamos a través de los lugares, en la primera fila, teniendo cuidado con las chucherías que habíamos comprado en los establecimientos alrededor del estadio. Tomamos lugar y me percaté que el equipo todavía no salía al campo, sin embargo, al ver la hora, estaban a segundos de ello, además de que el bullicio de las personas era otro indicador. Nick delante de su equipo, saliendo a la cancha para adoración de miles, es esa camiseta de lycra formando y resaltando los músculos de él que merecían ser resaltados… bueno, era una vista que jamás querría perder. Sin embargo, tendría que esperar un poco más, ya que por el túnel, el equipo visitante fue el primero en salir, siendo bienvenido por un abucheo y bromas de casi todo el estadio, no está de más menciona que si fuese permitido, les estarían aventando todo lo que estuviese al alcance. Pero el ambiente cambió, cuando, las banderas azules y blancas, seguidas por un conjunto de animadoras partiendo de la base, dando volteretas de espaldas y patadas al aire, resurgieron del túnel local. No necesité consultar el número en su pecho para identificarlo cuando salió corriendo del túnel. Nick tenía una marca particular de pavoneo, incluso cuando corría, que sería capaz de identificar dentro de cincuenta años. El estadio se volvió salvaje, gritando, cantando y haciendo reverencias mientras que su héroe dirigía al equipo al campo. Nick era una leyenda. Jugaba como si fuese un dios y sus fanáticos lo adoraban en consecuencia.

Disparándome de mi asiento, al igual que Sam, ambos comenzamos a animarlo lo mejor que pudimos, recibiendo un beso de su parte, antes de que se colocara en su posición.

El primer pase que cayó en manos de Nick, éste empezó a correr, pero uno de los linieros del equipo visitante, salió disparado directamente hacia el mariscal de campo. Yo estaba conteniendo el aliento, observando como con el impacto, su cuerpo se estrelló contra el suelo, saltando y derrapando. No solo yo me quedé en silencio, todo el campo lo hizo y vagamente escuché un “oh por Dios”, proveniente de mi hijo. Al instante, paramédicos se acercaron a él para darle asistencia, mientras todos los jugadores estaban hincados con una rodilla arriba en señal de respeto hasta que el castaño se levantó y se incorporó en la línea, incluso aunque me hizo una señal de que “estaba bien”, no pude evitar seguir al pendiente en cada uno de sus movimientos.

Después de ese foul, Nick remontó con una de sus notorias simulaciones de mariscal de campo y controló el balón hasta la zona de anotación antes de que el otro equipo hubiera entendido qué demonios pasaba— ¡Es un genio! — gritó Sam, saltando de su asiento y agitando las manos hacia donde el castaño había anotado seis puntos. Una vez que los aplausos se apagaron en un rugido sordo, Sam me miró con una sonrisa— increíble— se dejó caer en el asiento y yo reí negando— oh vamos… no fue tan grandioso— bromee, recibiendo unos ojos rodados por parte de mi hijo, aunque su sonrisa le restaba efecto.

Al igual que todos los partidos que Nick había jugado, jugó este como si su vida pendiera de un hilo. Era bueno porque tenía talento. Era el mejor porque él creía que lo era y jugaba en consecuencia.

En la primera mitad, nos adelantamos por dos touchdowns, una hazaña increíble teniendo en cuenta, que los analistas dijeron que se trataba de uno de los juegos más reñidos en la historia del futbol americano, mientras Nick dirigió el equipo fuera del campo. Suponía que era el momento de hacer tácticas y yo no podía esperar a que el juego terminara, me tenía con el pendiente, su “estoy bien” no me tenía del todo convencida.

Por suerte, solo tuve que soportar otra mirad más.

En cuanto el partido llegó a su fin y abrieron las tribunas, literalmente fui arrastrada por mi hijo hacia el jugador con el jersey número 12. Mi primero instinto fue abrazarlo fuertemente, su casco estaba fuera, por lo que tomé su rostro y le di un beso en los labios, restándole atención a los diversos flashes que sentía hacia nosotros— Dios, ¿estás bien? ¡Casi muero de un susto! — la preocupación fue bastante notoria en mi tono de voz, y solo recibí risitas por parte de mis dos chicos— ¡Mamá! Estás exagerando… Nick es como un toro— enarqué mis cejas ante dicha referencia— toro o no, los contrarios no jugaban para nada suave, más de una vez te golpearon, tenía miedo que salieras lesionado— hice una mueca y me dejé abrazar por el castaño, mientras me aseguraba que estaba bien, igual tampoco me convencían sus palabras, tendría que asegurarme de ello más tarde cuando no tuviese mil y una protección en su cuerpo. Después de mi demostración de preocupación, Sam se encargó de felicitar a Nick y repetirlo, una y otra vez, lo grandioso que había estado. Como buen fan que era mi hijo, me preguntaba si alguna vez dejaría atrás sus ataques de fan obsesionado después de cada partido de Nick.

Probablemente no.

Una vez que se acabó la “celebración”, que realmente solo eran los fans bajando y felicitar a los jugadores, fuimos retirados del campo, mientras otros tenían que irse, nosotros con nuestros gafetes, pudimos entrar a las instalaciones, pero simplemente estábamos esperando a que Nick estuviera listo, como era costumbre, iríamos a comer después de su juego. Era como una tipo tradición y si… estaba en pie lo de la noche, lo había convencido de que quería hacerlo y no tenía ningún otro pendiente, aunque la realidad era que sí había tenido pendientes que quedaron listos durante la madrugada para poder estar con él éste sábado. Quería recompensarle por la fallida comida romántica del pasado miércoles.
avatar
Mensajes : 1170

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por onedirection1 el Vie Jun 08, 2018 11:29 pm


LIAM PAYNE;
Retener el impulso de tomarla entre mis brazos y no dejarla ir nunca, fue lo más difícil que probablemente había hecho en mi vida. A medida que pronunciaba palabra, solo conseguía que fuese peor la agonía. Quizá había sido una mala idea venir hasta aquí, pero no lo había podido evitar, necesitaba asegurarme de que estaba bien y en caso de que no lo hubiese estado, hubiese hecho hasta lo imposible para hacerla sonreír. Afortunadamente, ella estaba bien y torturándome, con una proyección bastante real sobre lo que estaríamos haciendo de haber estado en otra situación, y no aquí en el campamento, no cada quien por su lado—. Eso suena en definitiva, como algo que hubiéramos hecho— metí mis manos en mis bolsillos, evitando a toda costa estirar una de ellas para acariciar su rostro, aunque debía admitir que mis manos picaron en necesidad cuando le vi una lágrima solitaria deslizándose por su suave mejilla. Suspiré, porque con esa lágrima, vinieron otras tantas más— tienes razón, aun no entiendo tu decisión y probablemente nunca lo haga, más cuando tu idea de “una relación normal” la asocias a algo que no existe, para mí, lo que teníamos, era una relación normal— callé, porque las palabras estaban saliendo como vómito de mi boca.

Afortunadamente, por el lado de que evitó que cometiera o dijera algo indebido y desafortunadamente, porque significaba que mi tiempo con Ari había llegado a su fin, con la entrada de Betty en la tienda de acampar, aunque claro, me pidió autorización y con ello, fue mi señal de salida.

La fogata estuvo bastante bien, de hecho, todos se divirtieron. Bueno… todos, excepto Jessica que parecía bastante molesta y no perdía la oportunidad de hacer comentarios fuera de lugar, sin embargo, mi posición me daba una perfecta línea de visión hacia Ari y ella parecía inmutarse a esos comentarios, otra persona que parecía molesta por haber pasado su autoridad era Elsa, y puede que por ello hubiese dado por terminada la fogata antes de lo previsto, obviamente, apoyamos esa instrucción porque no queríamos un drama, aun así, vi a los demás reír, contar historias, comer asados y puede que Ari y yo hubiésemos intercambiado un par de miradas que me hacían sonreír. Cada quien se fue a su tienda, mientras yo me encargaba de apagar la fogata, pero cuando estaba a punto de entrar a la mía, de reojo, observé como una figura conocida comenzaba a escabullirse por los árboles, así que, sin dudarlo dos veces, la seguí, hasta que llegó un momento en el que mi presencia se hizo notar—. Liam… aunque, tú puedes llamarme como quieras, aunque con precaución, claro— me encogí de hombros, metiendo mis manos dentro de mis bolsillos. Ari me confesó la razón por la que se encontraba fuera de su tienda y cuando me giré para solucionar ello, ya que no se suponía que tuvieran ese tipo de actividades, ella me tomó del brazo. Enarqué mis cejas, mirándola profundamente y negando con mi cabeza— ¿eso quiere decir que te encuentras frustrada sexualmente? — pregunté, ignorando su comentario sobre el frío y en vez de ello, me deshice de la chaqueta que llevaba para pasársela— vamos, no es como que te vaya a pedir algo a cambio por prestarte mi chaqueta— la miré de arriba hacia abajo y relamí mis labios, sin poder evitarlo— aunque… — y de pronto, el beso que nos dimos en la “cabaña especial” relampagueó en mi mente, como un gran flashback demasiado pasajero, pero que sin duda había dejado huella en mí, incluso, podría ser mi imaginación pero había sentido un hormigueo en mis labios.

Carraspee y procuré enfocarme, porque mi vista había caído hacia mis labios y mis pensamientos solo tenían en mente, interpretando sus palabras a mi antojo, a mi conveniente antojo— no eres la única aquí que está en un tipo de celibato— probablemente si no estuviese tan frío aquí afuera, mi cuerpo empezaría a reaccionar por su cercanía, afortunadamente, todo estaba bajo control… más o menos— sin embargo, yo no me quejo en lo absoluto— me encogí de hombros, restándole importancia y sentándome en uno de los troncos que había por allí. Bien, probablemente la única razón por la que no me quejaba ante la falta de sexo, era porque… 1, solo Ari me ponía y 2, estaba demasiado ocupado en el curso como para detenerme a pensar. En parte, eso último estaba bien, a medida que avanzaba el tiempo, no solo nos acercábamos a la temporada de proyectos y exámenes, también era el periodo final, había que hacer reportes, planeaciones, calificar, hacer esto y lo otro.

— Será incómodo para ti dormir en tu tienda— tomé una pequeña flor a mi costado, había estado a punto de pisarla por el movimiento de mi pie, la arranqué y miré fijamente— solo piénsalo, no es tan espaciosa y seguramente apestará a sexo, sudor y hormonas… sin mencionar que puede que utilicen parte de tu saco para dormir, no es demasiado grande allí dentro— solté una pequeña risita cuando la vi haciendo una mueca de desagrado— y vamos, eso realmente no es lo peor, digo… ¿habrá traído un condón? Ni siquiera estoy sugiriendo que estén teniendo sexo, pueden estar haciendo otras cosas, ¿quién lo sabe? — Ari tenía sus mejillas rojas, a pesar de querer ocultarlo con el cabello, yo la conocía perfectamente y conocía cada uno de sus gestos. Solté una pequeña risita y negué— solo estoy jugando Ari… estoy seguro que Betty y quien sea el chico que está allí, tendrán cuidado, además, definitivamente esto me hace un malísimo profesor, no se supone que ellos estén haciendo…— hice señas raras con mis manos, así como gestos en mi cara que le sacaron una risita, que si era sincero me encantó escuchar— lo que sea que estén haciendo— le guiñé el ojo— y yo debería estar interviniendo, sin embargo, me tienes aquí cautivo, entreteniéndome con tu belleza e inocencia, sentado y evitando a toda costa que corra hasta esa tienda y los regañe por lo que seguro les encontraría haciendo y por dejarte fuera a tan altas horas de la noche, cuando mañana tienen que madrugar para comenzar con la siguiente actividad… así que, quizá deba castigarte también por usar tus encantos conmigo, porque vamos, claro que me tomaste del brazo para hacerme regresar y dejar que “al menos una de las dos puede calmar sus necesidades sexuales”
avatar
Mensajes : 1170

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Arijp96 el Sáb Jun 09, 2018 6:23 am


Ari Beckett
Asentí cuando preguntó si estaba frustrada sexualmente porque a estas alturas tenía la suficiente confianza con él para hacerle saber como me sentía. Además de que él me conocía demasiado como para saber si le estaba mintiendo o no. Un enorme calor recorrió cada centímetro de mi cuerpo en cuanto noté como sus ojos se paseaban por mi cuerpo y la manera en la que su lengua relamía su boca. Dios mío como deseaba poder hacerlo yo. Como había hecho tantas veces demasiados meses atrás. Tuve la necesidad de apretar mis piernas para calmar el cosquilleo que estaba sintiendo entre mis piernas a medida que mis ojos continuaban recorriéndolo a él y mordí mi labio inferior para calmar la necesidad que estaba sintiendo de acabar con la distancia entre nosotros. Encima tampoco ayudó demasiado que dejara aquel "aunque" en el aire, porque lo conocía demasiado bien para saber que estaba pensando en exactamente lo mismo que yo: las enormes ganas que nos teníamos el uno al otro. Respiré hondo para conseguir calmarme y agradecí cuando me dio su chaqueta para poder refugiarme del frío. Un suspiro se escapó de mis labios cuando hizo referencia a su celibato y jugué suavemente con la tela de mi blusa mientras lo miraba. Bueno...el celibato hubiera sido un poco más corto si hubiéramos aprovechado el tiempo que tuvimos juntos. Pero no es un reclamo...entiendo cada uno de tus motivos, lo hice desde el principio, y los respeto. Querías lo mejor para los dos, para nuestro futuro. Dije intentando ofrecerle una sonrisa de apoyo y no pude evitar dejar escapar una pequeña risa cuando dijo lo de que no se quejaba porque realmente no podía imaginarme con quién podría quejarse de no estar recibiendo las suficientes atenciones sexuales que su cuerpo demandaba. Y que probablemente eran las mismas que las mías. Estar juntos.

ME quedé mirando las estrellas a través de los árboles hasta que la voz del castaño llamó mi atención y comencé a sentir como todos mis músculos se tensaban a medida que sus palabras se iban remarcando en mi cerebro. No había pensado en eso en cuanto dejé a Betty a solas y no pude evitar que la cara de asco se instalara en mi rostro en cuanto insinuó que también lo estarían haciendo en mi saco de dormir. Por favor no, quería dormir tranquila esa noche sin pensar en que quizás mi cuerpo estaba sobre alguna capa de sudor o de...dios no que asco por dios! Intenté ocultar el color que estaban tomando mis mejillas a medida que el castaño dejaba salir las palabras de su boca a medida que iban viniendo a su mente. Te odio, seguro ahora no podré quitare esa maldita imagen de la cabeza. Dije intentando no reír cuando dijo que estaba buscando pero no tuve demasiado éxito y una pequeña risa se escapó de mis labios. Lo peor es que seguramente no podría dejar de pensar en lo que había dicho del olor y de mi saco de dormir y directamente no podría dormir. Lo peor que podría pasarle a una frustrada sexual es entrar en un lugar donde permanecía el olor a sexo y hormonas. Simplemente no podría dejar de pensar en eso por mucho que quisiera. Y eso me llevaría sin poder evitarlo a Liam y a la cantidad de veces que habíamos provocado ese ambiente lleno de....sexualidad. Dios mío, iba a perder la cabeza esta noche si seguía por ese camino. Y como si no fuera suficiente con mi mente, las palabras que a continuación salieron de la boca de Liam no ayudaron demasiado.Oírlo hablar sobre tenerlo cautivo, entretenido con mi belleza y mi inocencia solo provocaron que mi atención, que mis cinco sentidos fueran directos a él, mordiendo mi labio para intentar contenerme de alguna manera.

Apagué mi linterna y la dejé caer al suelo, permitiéndonos escondernos un poco más en la oscuridad del bosque mientras me acercaba a él lentamente. ¿Y crees que tu no me tienes cautiva a mí?¿Que yo no estoy completamente hipnotizada por ti? Me está volviendo loca tu presencia, tu cercanía. La manera en la que tu cuerpo se tensa ahí sentado mientras mis manos arden por tocarte. Me estaba volviendo loca sentir el calor de tu chaqueta alrededor de mi cuerpo y como mis fosas nasales se llenan de tu olor. Así que creo estamos en las mismas Liam. Dije andando hacia él hasta que estuve a su altura y pude notar la manera en que sus ojos me recorrieron desde mis piernas hasta encontrarse con mis ojos. Probablemente la única diferencia es que yo soy un poco más impulsiva que tú. Dije antes de acomodarme en su regazo, colocando cada pierna a un lado de su cuerpo y me dejé llevar. Dejé que mis deseos tomaran el control antes de tomar su rostro entre mis manos y unir mis labios a los suyos en un beso cargado de pasión y deseo. Una de mis manos se enredó en su pelo, acercándolo a mí demandante mientras otra descendía por su pecho y dejando pequeñas caricias en la zona antes de volver a subir. Probablemente hacía demasiado tiempo que nuestras bocas no se devoraban de esa manera. Ni siquiera horas atrás en la cabaña especial se habían besado de esa manera. Este beso era pasión pura. Era tanto el calor que estaba recorriendo mi cuerpo que me encargué de quitarme su chaqueta y dejarla caer al suelo en el momento en que nuestras lengua se enredaron. Solo éramos capaces de separarnos cuando el aire nos faltaba, pero aún así la separación duraba solo unos segundos antes de continuar por donde lo habíamos dejado. Estábamos tan bien sincronizados que nuestras manos se comenzaron a mover por el cuerpo del otro sin ningún tipo de problema y acabé gimiendo contra su boca en cuanto una de sus manos se posó sobre uno de mis pechos. Joder como echaba de menos su maldito tacto. Llevé mis labios hasta su cuello para dejar húmedos besos en la zona y alguna pequeña mordida. Te estoy odiando demasiado por llevarme al borde de la locura, porque te necesito en este momento y joder...por hacerme quererte tanto. Dije con la respiración agitada antes de volver a besarlo de la misma manera, acercándolo a mi todo lo que fuera posible mientras mis caderas comenzaban a moverse sobre su regazo. Volví a gemir cuando su mano dio un suave apretón en mi pecho. Quería volverme loca, iba a volvernos loco a los dos porque él tenía aquellas normas para su celibato y esto no estaba ayudando en nada. Tuve que morder mi labio inferior para contener los gemidos que provocaba con sus caricias y con los besos que comenzó a dejar en mi cuello. Me sentía como si estuviera en llamas, como si fuera una bomba a punto de explotar y mi cuerpo se tensó cuando escuché un silbido. La maldita señal de Betty para avisarme de que ya podía volver. No joder, no podía ser ahora. Tengo...tengo que volver. Dije con la respiración agitada mientras volvía a besarlo. Si no volvía, Betty se encargaría de buscarme y no era adecuado que nos encontrara en esta situación. Me levanté de su regazo, alejándome para tomar mi literna y poder calmarme un poco hasta que lo vi de pie y me acerqué a él. No te imaginas como te deseo maldita sea. Dije contra sus labios antes de hacer el camino de regreso.

No hace falta decir que esa noche no había dormido demasiado porque 1. Estaba demasiado excitada para hacerlo y 2. Liam tuvo razón y nuestra tienda de campaña olía a sexo y hormonas. Esto último hizo que Betty durmiera feliz mientras que yo me encontraba aún más frustrada sexualmente. Y finalmente no pude dormir nada esa noche, simplemente me dediqué a dar vueltas en la cama hasta que llegó la hora de levantarnos. Tomé mis cosas para ir los baños especiales y poder refrescarme un poco, buscando despejarme de tanta tensión en mi cuerpo para después vestirme. El desayuno fue tranquilo, podía sentir como me estaba cayendo de sueño pero lo mejor era comer todo lo posible para no tener problemas haciendo escalada. A los pocos minutos Elsa se encargó de llamarnos a todos en el centro del campamento para dirigirnos a la zona donde haríamos escalada y durante todo el camino me dediqué a dejar escapar los bostezos. Aún no había empezado el día y ya estaba deseando volver al campamento para poder descansar un rato. En cuanto llegamos allí, nos explicaron las cosas que teníamos que tener en cuenta para la actividad antes de darnos el equipo necesario para no hacernos daño y nos dividieron en grupos. Y casi como si el destino estuviera haciendo alguna broma, me tocó en el grupo que supervisaría Liam. Formamos una fila y una a una fueron avanzando y comenzando a subir hacia la cima de la pared. Me acerqué al castaño en cuanto fue mi turno y me coloqué para que pudiera supervisar que mis correas estuvieran bien atadas, aunque no me pasó desapercibido el hecho de que las reforzó un poco más. Apuesto a que te encantaría tenerme así, atada...aunque en una cama. Susurré de manera que solo el pudiera escucharme dejandome llevar por el recuerdo de lo que había pasado la noche anterior. Sonreí al ver la sonrisa que apareció en su rostro antes de acercarme a la pared y colocarme para empezar a subir cuando él me lo indicara. Aunque el tiempo que estuve allí quieta me dediqué a intercambiar miradas con él y a morder mi labio lentamente, dejando que solo él pudiera disfrutar de esa imagen.
avatar
Mensajes : 8534

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: And when I think about the way you touch my body

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 20 de 21. Precedente  1 ... 11 ... 19, 20, 21  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.