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▲ won't you stay with me cause you're all I need

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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por stonecold el Mar Jul 18, 2017 11:43 pm


LIAM HEMSWORTH
Me retire de la habitación para darle privacidad aunque extrañado por las palabras que habían salido de la boca de la castaña ¿acaso su padre no se preocuparía ni regresaría al saber que ella había tenido un accidente? ¿que clase de padre podría ser ese? no era como si quisiera tomar partido del accidente de la joven para recuperar a mi hermana, claro que no, eso sería totalmente erróneo pero no podía negar que se hubiese dado una buena oportunidad para que Peter apareciera en escena pero la castaña me había dejado muy en claro que eso no sucedería ¿acaso un padre viendo imágenes de su hija en un hospital rodeada de periodistas no correría en su ayuda? la familia era lo más importante para cualquier ser humano pero al parecer no para el empresario. Y aquí estaba viendo las noticias con una copa de vino entre mis dedos, me tenso al instante en el que veo las imágenes de Demi a las afueras del hospital, recuerdo la herida que tenía en la cabeza y más tarde cuando ella salga del baño podré ver que tal esta luego del baño «¿Porque te preocupas tanto por ella, Liam? ¿porque ella te afecta tanto?» me pregunto a mi mismo dándole vueltas a mi copa de vino la cuál termino por dejar a un lado, las luces de Londres se presentan frente a mi mientras intento aclarar mi mente, la chica era evasiva, sarcástica e imprudente pero a la misma vez era atractiva y embriagante, la había conocido como una joven problemática y dificil, con un carácter muy fuerte pero había algo de ella que me acercaba como un imán, y no era de los hombres que se dejaban llevar por sus sentimientos. Alejo aquellos pensamientos de mi cabeza cuando sigo pensando en Peter y en Andres, ¿donde demonios podrían estar? conocía a mi hermana bastante bien o eso pensaba, mis padres aun no conseguían tranquilizarse del todo pero parecían haberse dado por vencidos sabiendo que mi hermana menor no volvería o por lo menos no de momento, yo tenía otro objetivo muy diferente y cuando la viera nuevamente ella tendría que responder por todo, mi hermana menor al parecer era la única que no se daba cuenta lo mucho que yo hacía por esta familia y decidió marcharse con un hombre mayor. Recuerdo aquella sonrisa que Demi me dio antes de que me marchara de la habitación, me levanto del sofa para dirigirme por el pasillo hasta la habitación de invitados donde abro la puerta encontrándome a la castaña profundamente dormida.

Se encontraba tendida en la cama y me percato de inmediato en aquellas largas piernas descubiertas, debe haber estado realmente cansada para practicamente caer sobre la cama, una pequeña sonrisa ligera se asoma por mis labios la cuál me obligo de inmediato a desechar. Me acerco a ella para cubrirla con las mantas y mis ojos recaen en su rostro calmado, supongo que ambos nos hemos juzgado mal en algún momento y es la primera vez esta noche que me pongo a pensar en que he juzgado mal a la castaña de ropas extravagantes, lucía pálida y cansada, lo mejor era que la dejará dormir para mañana preguntarle como se encontraba — Buenas noches — murmuro alejando mis barreras al otro lado, yo no solía comportarme de esta forma ni menos acercarme a mirar a alguien dormir, frunzo el ceño pero luego me relajo al ver su rostro dormido respirando suavemente, cierro la puerta tras de mi y me dirijo hacía mi habitación. La joven era una chica creativa y fresca de nueva información, seguramente era ella la que se hacía cargo de toda la publicidad entre otras cosas de la empresa, estaba casi seguro que ella se hacía cargo de la publicidad y orden dentro de la empresa pero por alguna razón ella no había querido darse el crédito de nada, era algo que debíamos hablar, se había arriesgado tener un reproche mio que no son de los más agradables por unos empleados de su empresa, ella defendía lo que creía.

¿Que pasaba por la mente de Peter al no hacer acto de presencia luego de aquella noticia? mi jefe de seguridad e información me notifico que nada había pasado con respecto a Peter y la noticia, la castaña había tenido razón en todo lo que había dicho —Por favor si hay nuevas noticias no dudes en llamarme, necesito saber en donde esta mi hermana — sentencio buscando dormir algo luego de una noche bastante agitada y por que no decir, diferente. A la mañana siguiente, más bien a la madrugada me levanto con rapidez para darme una ducha aunque tengo perfectamente claro que deben de ser las cinco y media de la mañana pero el sueño no ha podido conmigo como para dormir un momento más, me coloco una simple camisa blanca y unos pantalones negros, a eso de las seis me encuentro entrando en la habitación de invitados donde el cuerpo de la joven aún se encuentra apacible, me siento en el sofá en frente de la cama mientras observo a la joven sin dar signos de querer despertar ¿estará bien? el pequeño pánico se apodero de mi durante la siguiente media hora al ver que ella seguía sin despertar, había estado media hora observando a Demi dormir, de ahi fue una hora y es ahí cuando decido que es hora para ver si ella esta bien, la preocupación había empezado a apoderarse de mi. Un golpe en la cabeza no era algo que debiese tomarse a la ligera. Abro la cortinas de la habitación llenándola con los rayos de sol de la mañana, un quejido no tarda en hacerse presente. — Buenos días, ¿como te encuentras esta mañana? — sabía que podía ser algo molesto pero debía asegurarme de que ella se encontraba bien y como era de esperarse recibí una respuesta evasiva y algo molesta, una sonrisa se apodera de mis labios sin poder evitarlo — Debía asegurarme de que estabas bien, no te has movido en toda la noche prácticamente desde la última vez que te vi por la noche y en la última hora ya he perdido la paciencia. — Hago un ademán con el dedo para decirle que iré afuera un segundo, voy hasta la cocina donde sirvo algo de jugo de naranja en el vaso para llevarlo hacía la habitación de invitados junto con una pastilla para el dolor de cabeza, de algo podría servir para el malestar que Demi tenía esta mañana — Si te sientes mal debes decírmelo y llamaré a un doctor para revise esa herida, ese golpe no puede ser tomado a la ligera —Era un controlador de primera pero en este momento había una palabra que podía describir lo que sentía, preocupación. — Bebe esto y te sentirás mejor en algunos minutos. — me siento en el sofá frente a ella y mentalmente agradezco que haya recuperado un poco de su color natural, aunque aún podía saber que ella se encontraba débil a causa del accidente, necesitaba que fuera sincera conmigo al respecto de como se sentía pero no sabía como llegar a ella aunque debíamos de admitir que el ambiente entre nosotros era sumamente distinto aunque aún se encontraban aquellas chispas que estaban presenten entre nosotros desde el primer día, me preguntaba si ella también lo notaba.

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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por youmakemeglow el Jue Jul 20, 2017 5:44 pm


DEMETRIA LOVATO.
Entre la inconsciencia del sueño sentí como los rayos del sol dieron contra mis ojos haciendo que instantáneamente me quejara y posterior me removiera en las sabanas ¿Quién abría las cortinas para despertarme de tal placido sueño? Había dormido al menos unos nueve horas seguida y sentía que necesitaba unas cuatro más, aun sin saber la hora era consciente de que quería seguir durmiendo. Abrí los ojos lentamente tallándolos posterior para darme cuenta de donde estaba al ver a Liam. Oh Jesús. Había olvidado que estaba en su casa. Cubrí mis piernas instintivamente al notarme semidesnuda y eleve la mirada hacia él.— Podría estar mejor, pero me has despertado —Repliqué quejándome mientras dejaba escapar un bostezo prolongado de mis labios y me sentaba en la cama dirigiendo mi vista al reloj en la mesa de noche.— Jesús bendito, Liam. Son las siete treinta, dame un respiro —Inquirí llevando una de las almohadas a mi cara, aun malhumorada por haber sido despertada. Retiré la almohada de mi cara al escucharlo pues seguía emitiendo aquella voz de preocupación que desde la noche anterior me había regalado. Bien, eso de cierta forma descartaba el hecho de que él estuviese haciendo aquello para llamar la atención de mi padre, porque, sino Liam debía ser muy buen actor y dudaba aquellas cualidades del rubio. Negué con mi cabeza levemente antes de encogerme de hombros.— No me he movido porque estaba agotada, créeme. Debes dejar de preocuparte, Liam. Estoy bien —Recalqué ahora con voz más firme, porque estaba completamente consciente de que él no iba a dejar de preguntarme o preocuparse y la verdad, yo ya estaba bastante bien. Sino no lo hubiese visto, quizás ni siquiera hubiese recordado el golpe.

Respiré tan profundo como mis pulmones me lo permitieron cuando él abandonó la habitación para dirigirse a quién sabe dónde. Pasé ambas manos por mi rostro y comprobé en aquél momento que estaba experimentando un terrible dolor de cabeza. Malditos paparazzi. Yo debería estar en la oficina trabajando a fondo y no estar acá padeciendo, odiaba sentirme inútil, así que no podía seguir tirada en aquella cama sintiéndome mal o cualquier cosa, debía activar mi cuerpo y comenzar con mis obligaciones, porque si no, estaría echando todo por la borda. Tomé mi celular para mirar los mensajes de Nina, mi mejor amiga y de todas las noticias que rondaban en las redes sociales. Bufé poniendo mis ojos en blanco ante los titulares, puras tonterías había en las líneas de aquellas cotillas. Para el regreso de Liam observé que venía con un vaso de jugo y una píldora y nunca pude estar más agradecida con él.— No hará falta, de verdad me siento bien. Ya ha pasado, no quiero hacer de esto un show y definitivamente no quiero ver a un doctor —Respondí negando con mi cabeza mientras llevaba la píldora a mi boca y posterior a un largo sorbo de jugo la tragué.— Gracias por esto, realmente lo necesitaba —Suspiré una vez más para luego deslizar mi vista a su rostro de dios nórdico. Era ilegal que se viera tan guapo con tan sólo chándal y una camiseta ¡Estúpido y sensual Liam Hemsworth! Lo seguí con la mirada hasta que se sentó y simplemente me observó.— Estoy bien —Dije con la intención de que fuese la última vez que aquellas palabras saliera de mis labios.— Ha sido solo un golpe, acumulado con el cansancio físico y mental, Liam. Han sido días difíciles para mí y te puedo asegurar que lo único que necesito es concentrarme en el trabajo, eso me hará sentir mil veces mejor —Le dije mientras lo observaba fijamente. No iba a negarlo, seguía resultándome fascinante la manera en la que él se estaba preocupando por mí, y Jesús, nunca me permitiría admitirlo en voz alta, pero realmente sentía que mi pecho latía hasta más fuerte de lo normal ¡Qué tontería! Y que débil, por supuesto. No iba a perder mi tiempo. Liam Hemsworth era el enemigo y esto podía llamarse un daño colateral.— Si me das un poco de espacio, por favor. Necesito vestirme para ir a mi casa, cambiarme de ropa y luego ir a la compañía. Tengo mucho trabajo antes del viaje a París. —Sentencié. 

¡Oh dios! El viaje a París ¿Cómo es que había olvidado el viaje a París? Era en dos días y yo estaba bastante cómoda tirada en aquella cama observando al atento y nórdico Liam Hemsworth ¡No podía distraerme! Suspiré, para luego aclarar mi garganta y finalmente él me dejó sola en la habitación. Me apresuré a tomar un baño, peiné mi cabello en una trenza de lado y vestí aquellos jeans del día anterior junto con la sudadera que llevaba en mi bolso, deslicé mis pies en mis zapatillas y me limité a no maquillarme, no tenía tiempo. Tomé mi bolso y salí de la habitación aproximadamente media hora después. Al salir a la sala me encontré con Liam.— ¿Me llamarías un taxi, por favor? —Le dije mientras comenzaba a ver correos en mi teléfono de clientes, dos de ellos, residentes en Londres que deseaban una cita.— ¿Regresamos de París el domingo, cierto? Programaré dos citas para el lunes, dos clientes de  dos compañías distintas. Parece que Gerald les ha hablado muy bien de nosotros —Y la palara nosotros sonó a demasiadas personas, pero por ahora él era el dueño absoluto de la compañía, así que aunque las palabras me supieran a vinagre debía incluirlo. El dolor de cabeza había desaparecido y me encontraba con mucha más energía de la que podía considerar, quizás era una especie de adrenalina y las ganas necesarias para regresar al edificio de la compañía, porque necesitaba seguir trabajando, porque tenía demasiadas cosas pendiente y porque había perdido mucho tiempo y el reloj seguía corriendo. Entre mis pensamientos de obsesiva al trabajo me detuve a observar a Liam por una fracción de segundos (Una vez más) Para sentir que algo de calor recorría mi cuerpo, viéndose tan imponente en medio de su increíble y lujoso penthouse, la fama que tenía 
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por youmakemeglow el Jue Jul 20, 2017 7:24 pm


JAMIE DORNAN.
Siempre era un placer para mí escucharla hablar con tanta ilusión sobre sus sueños y podría jurar que me podía quedar la vida entera atento escuchándola. Su voz suave, dulce, me recordaba a los días de verano que pasamos juntos, donde hablábamos por horas, de todos los sueños y planes que teníamos para el futuro, quizás había sido eso lo que siempre nos había mantenido enamorados durante aquél idílico verano, eso y que la química era indudable. Embocé una sonrisa suave observándola.— Nueva York tiene sus ventajas, pero definitivamente si me dieran a escoger también tomaría París. Definitivamente es la ciudad donde los sueños se hacen realidad, espero que el tuyo se esté haciendo —Inquirí con una media sonrisa sin dejar aquél tono de voz suave, sin despegar mi mirada de su angelical rostro, cuando Barbara hablaba cierto brillo se reflejaba en su mirada y yo sin duda lo disfrutaba. Estaba fascinado y volvía al pensamiento de que debía controlarme, era un error sentirme tan subido a una nube en compañía de Barbara.— Oh, no tengas miedo de ello, tienes la ventaja de tener a muchas personas cercanas. A tu prometido y a una familia que te ha recibido con los brazos abiertos, eres muy afortunada, Barbara —Respondí en un tono cantarín, porque lo cierto era que ella no debía sentir aquello, no había espacio para aquellas emociones. Nuestra familia estaba de brazos abiertos a brindarle el calor de familia que cualquier persona que abandonaba su país necesitaba y Zac, él también estaba dando lo mejor de sí, porque yo podía pensar mil cosas, menos que mi primo era una mala persona, de hecho, estaba haciendo todo por ella y le daba mucho más que crédito. La merecía y realmente lo consideraba un hombre lleno de muchísima suerte. No sabía si sentir precisamente envidia, pero no podía negarlo, sí que me hubiese gustado ocupar su lugar en este momento, ser yo el dueño de aquél anillo que reposaba en el dedo de la castaña. Nuevamente estás desviando los pensamientos, Jamie. Reclamó mi subconsciente.


Sentados en aquella mesa y esperando nuestros pedido junté mis manos apoyando mis brazos de la fina madera para observar a la castaña con atención. Ladeé con mi cabeza entendiendo que esta era la parte donde empezábamos a hablar de nosotros, que habíamos hecho, que no, y que teníamos planeado ¿En algún momento sacaríamos a relucir el pasado que nos unía? No sabía si era conveniente, por lo que decidí que dejar la conversación fluir era la mejor idea de todas.— Tú conoces mi historia, luego de estar en Nueva York algunos meses regresé a Irlanda para terminar la preparatoria. Luego me enteré que mi tía se había mudado a París y consideré que era una excelente idea para mis planes. Llevo seis años viviendo aquí, y te puedo decir que es la mejor decisión que he tomado en mi vida —Respondí arrugando ligeramente mi nariz en un gesto de encanto para luego cruzar ligeramente mis brazos y posicionarme más cómodo.— Oh, estudié Gerencia Empresarial y tuve cierta atracción por el mundo de la moda ¡Todo el mundo quiere pertenecer a él! El negocio ideal —Inquirí con un guiño de ojo observando de forma adorable como ella jugaba con sus dedos. Cuando estaba más joven siempre estuve interesado en las empresas de talle comercial, moda, vestidos, mujeres, prensa, críticos. Ese era mi mundo y lo había querido desempeñar al máximo.— Pero lo mío es dirigir la compañía. Tú, tú eres la del talento —Embocé una amplia sonrisa apuntándola con mi dedo mientras me hacía a un lado para que sirvieran la pasta que habíamos ordenado. Entre la degustación sonreí ante su aprobación.— Te dije que era el mejor almuerzo —Anuncié sonriente.

Elevé mis cejas ante el anuncio que la castaña hizo, refiriéndose a mi primo y negué con mi cabeza levemente.— Esa sabandija chismosa —Bisbisé con sorna, dándole a entender que sólo era un insulto de juego y que realmente no me ofendía que él hubiese dicho aquello de mí. Suspiré largamente y me encogí de hombros mientras dejaba la copa sobre la mesa luego de un largo y prolongado sorbo de vino.— Ha trabajado mucho por la compañía. Llevamos tres años de pie son descansar y hemos logrado reconocimiento en la industria. Siento que un paso en falso nos llevaría al vacío, no podemos aflojar. Debemos seguir de pie —Respondí en un tono pasivo con una media sonrisa en mis labios.— Bueno, hoy me siento bastante relajado, si me lo preguntas. Confío en que estás trabajando en grandes cosas. Yo sólo quiero dejar atrás los diseños de animal print, Barbara —Aquello salió en un tono divertido de mis labios para luego hacer de ellos un mohín ante su pregunta y mis cejas se levantaron con cierta insinuación, la pregunta llamó mi atención, pero la alarma de que controlara mi lengua suelta salió: No tenía espacio para coquetear con Barbara. No era permitido. La prometida de tu primo, Jamie. Sostuve la copa entre mis dedos antes de responder.— Claro, siempre me va a interesar una chica en particular. Pero por ahora creo que está fuera de mi alcance —Parpadeé hacia ella antes de sonreír de medio lado.— Tengo demasiado trabajo y llevo meses sin verla —Mentí, sólo porque estaba eligiendo una excusa al azar, para no delatar lo que mi parte más atrevida tenía la bendita manía de hacer. No podía. Debía mantener la postura, era una especie de código. Aunque básicamente Zac lo había roto primero.— ¿Dónde conociste a Zachary? —Pregunté para desviar mi atención de mí a ella, era necesario. Bebí un sorbo largo y extenso de vino una vez más consciente de que sería la última copa. Nos quedaba una última parada antes de regresar y debía conducir.— De todas las Barbaras en el mundo jamás imaginé que esa Barbara serías tú —Inquirí negando con mi cabeza suavemente. Y es que no dejaba de preguntarme lo pequeño que era el mundo. Llamé a la mesera y pedí un postre típico, una vez más queriendo darle todo de París a la siempre hermosa: Barbara Palvin.
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por stonecold el Vie Jul 21, 2017 6:50 pm


BARBARA PALVIN
Aquella pregunta había salido tan rápido de mi boca que apenas me había dado cuenta de las palabras que había mencionado sin mencionar la repentina punzada de celos al pensar en el castaño junto con otra pero eso era todo menos adecuado, no podía estar teniendo aquellos sentimientos por el primo de mi prometido era totalmente inadecuado, por lo que intento no demostrar ninguna emoción por lo menos no visible en mi rostro para parecer neutra de acuerdo a su respuesta la cuál no tardo en recibir mientras dejo la copa a un lado de mi plato perfectamente servido. La pequeña punzada de celos incremento considerablemente apenas el menciono aquella confesión, claro que le interesaba alguien, seguramente estaba muy interesada en esa desconocida. Sonrío de lado ocultando mi decepción pero actúo como si estuviese interesada en saber más de la mujer aunque eso fuera lo último que quería saber en este momento, para ser honesta no quería saber ni el nombre de la mujer que ocupaba los pensamientos de Jamie. — Debes dejar el trabajo un poco Jamie, debes tomarte un tiempo para ti y bueno para las personas que desees ver o conocer — comí otro bocado más de la deliciosa pasta que habíamos pedido hace unos minutos atrás, desde mi punto de vista podía observar los preciosos jardines del Luxemburgo con las preciosas flores resaltando los colores en primavera, era una vista privilegiada y realmente hermosa, París era un sueño para cualquier persona. — Nos conocimos en Nueva York en el trabajo — me río suavemente ante el recuerdo de ambos en la cafetería del centro de la ciudad con Zachary siendo bastante torpe los primeros días — Bueno, en teoría le conocía de la universidad lo había visto un par de veces pero hablamos por primera vez en el trabajo, ambos éramos meseros de medio tiempo en una cafetería del centro pero Zac dejo el trabajo antes que yo no era demasiado bueno en ello —menciono embozando una sonrisa divertida ante el recuerdo, sin duda el ojiverde y yo hemos compartido bellos momentos y anécdotas para recordar desde ese periodo pero no sabía si podía comparar con otros sentimientos en mi vida había tenido, precisamente con la persona menos pensada.

Jamie pide un postre típico parisino que me deja boquiabierta, el sabor explota en mi boca de inmediato y sin duda alguna debo venir nuevamente a este exquisito restaurant apenas se me de la oportunidad. Una sonrisa se posa sobre mis labios ante su comentario anterior y es que no podía estar más de acuerdo con ello, de todos los Jamie que podían existir en este mundo precisamente debía ser el quien fuera el primo de mi prometido. — Supongo que el mundo es más pequeño de lo que creemos — demasiado pequeño a mi parecer, las coincidencias podían ser miles si nos poníamos a pensar en ellas. […] Nuestra última parada es la torre Eiffel de noche, la hermosa torre iluminada no tan solo a la luz de la luna si no que iluminada en su totalidad con tonos dorados que destacaban la aún más lo imponente que era ante los cuerpos pequeños de los visitantes, mis ojos recorren la altura de la estructura de hierro y no puedo ocultar mi felicidad, estaba cumpliendo uno de mis mayores sueños en estos momentos. El símbolo de París estaba ante mis ojos  — Por dios, Jamie. Esto es tan bello — estaba prácticamente sin palabras ante el imponente monumento que estaba en frente de mi era como si solo pudiera observar este lugar, podría observarlo toda mi vida, ahora entendía el porque tantas personas decidían dejarlo todo para venir a la ciudad más bella del mundo y la idea de vivir aquí se hacía mucho más atractiva, debía dejar todo lo que había construido en Nueva York para vivir aquí pero ahora estaba más que segura que había tomado una buena decisión, de pronto uno de los momentos más lindos de mi vida lo estaba viviendo con alguien que no era mi prometido y era con el que debiese de vivirlo pero en cambio, Jamie estaba en su lugar en estos momentos haciendo aunque yo no quisiera admitirlo aún más especial. Mi mirada se dirige a él en cosa de minutos y un honesto y solido abrazo nace de mi para el ojiazul — Gracias por traerme a conocer a Paris hoy, hace mucho tiempo que no tenia un día como este — su aroma me embriaga de inmediato por lo que muy a mi pesar decido retirarme de sus brazos, diablos, tanto tiempo sin estar entre sus brazos y cuando porfin tengo la oportunidad de quedarme aunque sean unos segundos más me separo de su cuerpo pero es lo más adecuado. De pronto una idea fugaz cruza mi mente en cosa de segundos, colores y luces se pasean en mi cabeza como si de un flashback se tratara. — Jamie ¡lo tengo! tengo el nuevo concepto — prácticamente salto al decirlo.

Gracias al monumento mas conocido de Paris y su belleza de noche había podido tener una idea solida de lo que podría ser el nuevo concepto de la nueva linea de ropa para la empresa, esta podía ser mi oportunidad de probar lo mucho que podía dar en esta empresa y la oportunidad que tenía de resaltar mi talento, podía lograrlo — Solo imagina algo relacionado con telas suaves y encaje, algo que podríamos llevar a lencería además de ropa de diseñador, podríamos lograr una completa linea de vestidos elegantes y luminosos además de abrigos, con estos mismos colores —señalo la imponente torre iluminada y el cielo estrellado, podíamos jugar con los blancos y negros, celestes y azules y dorados y plateados. Tantas ideas en mi mente en tan poco tiempo que no sabía como ordenarlas — Siento estar mezclando el trabajo con este paseo por Paris pero ¿no crees que sería una buena idea mezclar todo esos colores para toda una temporada? vestidos, lencería, abrigos y zapatos basados en los colores de una noche parisina. Elegancia y distinción, ese debiese ser el sello que hay que implementar — le tomo una foto con mi celular a la hermosa vista de la estructura de hierro. Había sido un día completo lleno de emociones lindas que recordaría siempre y todo gracias a Jamie y su paseo por la ciudad en motocicleta, me aferro a él de vuelta al interior de la ciudad en camino a mi departamento, de pronto la idea de tener una conversación verdadera con el castaño comenzó a hacerse más real por lo que pensé en que seria un buen momento para sacar a relucir nuestro pasado y hablar de nosotros, lo que había pasado con nosotros durante este tiempo — Es aquí, Zachary rento este departamento cuando el llego a vivir a Paris. — nos bajamos de la moto y le entrego el casco en las manos del castaño — Hmm ... ¿quisieras pasar? aún es relativamente temprano y no quisiera estar sola aún, aún no me acostumbro a estar en un departamento diferente sin Zac, pero entiendo perfectamente si es que tienes cosas que hacer no quisiera arruinar tus planes —susurro encogiéndome de brazos pero de repente sintiéndome más pequeña ante las palabras que iba a mencionar — Pensé que podríamos hablar de los diseños o que esperas para la compañia y ... podíamos hablar, de lo que paso. — sentencio eliminando todo el aire que había contenido en mis pulmones antes de decirlo.
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por stonecold el Vie Jul 21, 2017 6:51 pm


LIAM HEMSWORTH
La castaña había despertado de mal humor pero podía entender aquello ya que la había despertado a una hora que quizás era prudente para mi pero no para ella por lo que por primera vez fui empatico en como se sentía, por lo que había podido averiguar ella se sentía bien pero aún así debía mantenerla vigilada por si algo le pasaba aunque ella quisiera bajarle al perfil a su accidente había sido un golpe en la cabeza y aquellos nunca eran algo que debían tomarse a la ligera, estaba comportándome de una manera extraña en relación a Demi y es que no era una de las personas más calidas, hasta mi familia sabía que no era una persona que poseyera muchas cualidades positivas con respecto a la gente pero esta sensación recorría mi cuerpo reiteradas veces obligándome a preocuparme por ella, quizás me sentía extraño por el hecho de que me estaba preocupando por alguien que no fuese mi hermana o yo mismo. Parpadeo ante sus palabras ¿ella pensaba viajar a Paris? estaba completamente loca, debía de tener reposo no quería darle la razón en este momento pero tampoco hacer un lio de esto ya que arruinaría el buen ambiente que hemos creado en estas últimas horas — No puede marcharse a Paris así como así, se que te sientes bien lo has dejado en claro pero no puedo dejarte marchar a Paris sin que antes un medico revise esa herida — comento señalando la herida que la castaña tenía en su cabeza con mejor aspecto pero aún así seguía siendo una herida, el viaje era en dos días lo que nos daría el tiempo necesario para que un medico viniera a verla rapidamente solo para curar aquella herida pero ella debía darme una respuesta positiva tampoco podía obligarla por más que quisiera. Finalmente la deje solta en la habitación para que pudiese arreglarse para luego salir pero mientras pense en que podía hacer para que ella aceptara ir a ver a un medico antes del viaje, por lo menos la estaría vigilando lo necesario durante el viaje a Paris, ella sale de la habitación dando hablando muy rápido sosteniendo su celular entre sus dedos, una sonrisa ladina se extiende por mi rostro— ¿Eres una adicta al trabajo acaso? se que no renunciarás a nada de esto y me exasperas mucho en estos momentos — murmuro sinceramente a la joven pasándome una mano por el cabello pero luego la miro fijamente sintiendo una extraña sensación recorrerme de pies a cabeza, maldición Demi ¿que pasa contigo que pones mi mundo de cabeza?

Mis ojos se posan sobre ella al mismo tiempo que mi voz suena mucho más grave de lo normal pero mantengo el sonido suave y relajado que había tenido con ella las últimas horas —Aceptarás que te vea un doctor, si el dice que estás en condiciones de viajar pues viajaremos, Demetria. —elevo mis cejas en su dirección mientras me cruzo de brazos, al parecer había olvidado que iba con ella a la ciudad parisina por lo que una sonrisa burlona se posa en la comisura de mis labios — Recuerda que iré con usted al viaje a Paris, espero no lo haya olvidado y hablo enserio, por favor, acepta que un medico te vea y me encargaré de todo de acuerdo al viaje, prepararé el jet y el hotel, tu puedes hacer lo que quieras luego de ver a un medico, puedes pasarte horas en la compañía si es que quieres pero por favor, di que si — Me haría cargo de todo lo que tuviese que ver con el viaje mientras la castaña se haría cargo de las reuniones que al parecer era bastante buena en eso, su tono de piel se encontraba en mejores condiciones que la noche anterior y una punzada de tranquilidad me invadió de inmediato al ver que la joven volvía a ser tal y como siempre, de pronto la joven problemática que recordaba ahora comenzaba a ser diferente para mi. — Quiero verla en acción señorita Lovato, se lo mucho que puede demostrar, la idea de verla en acción con esos empresarios me emociona bastante — sonrió de lado al ver su rostro reacio ante mis palabras, ambos sabíamos que al parecer no nos tolerábamos pero podíamos hacer el intento al ir a París para que aquella compañía volviera a salir a flote pero por sobre todo hacer el intento de poder encontrar a su padre en su aparente viaje romántico con mi hermana menor, encontraría a Lovato aunque fuese lo último que hiciera.

Me haría cargo de los asuntos financieros y de dirección de la empresa por lo que dejaría que la castaña se hiciera cargo de todos los detalles creativos para impresionar a los clientes con nuestras apuestas, si bien entre ambos existía una extraña convivencia en la que a veces podíamos soportarnos ambos parecíamos poder hacer un buen trabajo. Hice los últimos arreglos para el vuelo que haríamos, hace varios meses que no iba a Paris por lo que sería una experiencia enriquecedora, viajar era algo sumamente enriquecedor para cualquier persona y si bien este viaje era por asuntos de negocios no podría dejar de recorrer las calles de París con el mismo fervor que por primera vez. La empresa familiar de los Lovato no era una gran empresa pero no por eso menos importante, podía lograr muchas cosas con esa empresa y  me prometía a mi mismo lograr sacar a relucir la empresa nuevamente a las mejores pero de pronto esa idea no era solo por mi o los logros que podía cometer, claro, otro logro más para Hemsworth, no, esta vez no se trataba de eso si no que también el rostro de la joven chispeante se apareció en mi mente fugazmente. Ella tenía mucho talento el cuál debía explotar y también demostrarle a ese séquito de buitres miembros del consejo que ella era el alma de la empresa. Entro a la empresa por la tarde luego de una mañana tranquila en mi penthouse tratando de buscar información sobre el paradero de Lovato y mi hermana, pero de la feliz pareja nada se sabía aún, mi jefe de seguridad se encargaría de llamarme por la tarde apenas tuviera nuevas noticias, se perfectamente que las miradas están sobre mi cuando entro al piso ya que solo estoy luciendo pantalones negros de vestir y una camisa blanca abierta los primeros dos botones. Siento la mirada insistente de algunas mujeres pero las ignoro sin ningún problema mientras me abro paso por el pasillo, mi habitual postura de dominación y poder se hizo presente al instante, los empleados ya se habían acostumbrado a ello. Toco la puerta de la oficina de Demi deseando que ella aceptara la idea de ir a ver un médico antes de nuestro viaje, de pronto la palabra nuestro se hacia bastante real y extraño, las dudas acerca de mis pensamientos sobre la castaña se hacían presente por enésima vez en el día. — Esta todo listo para el viaje, vuelo y hotel. ¿Puede dejar de trabajar ya? tenemos un vuelo y realmente me gustaría que fuera a un medico para ver esa herida, solo chequeo para luego poder irnos tranquilamente a París. — gruño pasándome una mano por la barbilla al ver a la castaña frente a un cuaderno y el ordenador —¿Conoce Paris, señorita Lovato? — pregunto sentándome frente a ella observando sus preciosos ojos castaños en la espera a su respuesta y que me pusiera al tanto de los detalles del viaje y nuestros importantes clientes con los que ella había tenido mejor contacto que yo.
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por youmakemeglow el Vie Jul 21, 2017 11:22 pm


DEMETRIA LOVATO.
Límpiate la baba, tonta. Exclamó mi subconsciente. No tenía nada de malo, o al menos para mí admitir que un hombre era atractivo, pero no debía dejarme llevar por eso, por el hecho de que Liam era absurdamente atractivo y por qué parecía cada vez más interesado y atento a mi estado de salud. Quizás era lo que hacía siempre cuando quería conseguir lo que quería, digamos en este caso; Llegar a mi padre. Suspiré brevemente al escucharlo.— Te he dicho que me tutees, Liam —Inquirí con cierta irritación ante el hecho de que siguiera refiriéndose a mí de: Usted. No era una señora, tenía veinticinco años, por favor. Pero algo que él dijo definitivamente era muy parecido a la realidad, porque efectivamente yo era una adicta al trabajo. Quizás porque durante años había sido a la única cosa que me había dedicado, había puesto tanto de mí a aquella compañía que definitivamente no podía darme el gusto de perderla así como así, por lo que durante años yo me había encargado de poner el cien por ciento de mi esfuerzo para aquello que definitivamente era mi vida.— Esta compañía es todo para mí, Liam. Así que sí, me temo que soy una adicta al trabajo. Míralo de esta manera, doy el cien por ciento de mí para algo que amo —Respondí con voz neutra y profesional, sin dejar ningún rastro de sentimentalismo que fuese a confundir mis palabras, porque yo no podía dejarle saber que aquello podía incluso afectarme de alguna manera emocional, insistía en que Liam seguía siendo el enemigo y no podía dejar en evidencia mis debilidades.— ¿Exasperarte? Parece que estamos a mano —Contesté siendo yo esta vez la que embozara aquella sonrisa ladina y le lancé una mirada llena de picardía.

Aquél par de iris azules me miraron fijamente y mordí por instinto mi labio inferior cuando sus palabras llegaron a mis oídos. Jesús, no seguiría peleando al respecto, iba a aceptar, sólo para deshacerme de su insistencia que iba a volverme completamente loca. Odiaba visitar a un médico y más cuando se trataba de una tontería como aquella. Además, estaba usando una carta muy sucia al amenazarme con el viaje que… Oh mierda, olvidaba que tendríamos que hacer juntos. Puse mis ojos en blanco mientras me encogía de hombros como si aquello fuese algo que definitivamente le restaba importancia a mis intereses.— Venga, visitaré al famoso doctor. —Bisbisé rodeando mis ojos antes de moverme por la sala en busca de la salida. Ahora debía lidiar con la certeza de que Liam viajaría conmigo ¿Qué haría realmente en París? Nada, él no tenía idea de lo que se llevaba a cabo en la compañía y ahora resultaba que sería mi compañero y asesor. No necesitaba su Jet privado, ni sus beneficios y contactos, durante muchos años había sobrevivido y conseguido excelentes clientes y citas sin necesidades de lujos. Pero sin embargo mordí mi lengua, debía controlarme.— Ya, he aceptado ir a doctor. Sé que no podré evitar que vayas conmigo a París, qué más da. —Inquirí moviendo mis brazos en señal de fatiga, como si realmente ya me encontrara en un punto donde sólo deseaba irme y poder encargarme de las cosas que me correspondían. Sin embargo me quedé en silencio y sin moverme al momento que él dijo aquellas palabras, nunca imaginé que de alguna manera él se mostrara tan abierto a mis capacidades y podría decir que casi llegué a sonrojarme.— París nos espera, Hemsworth —Murmuré en respuesta antes de subirme al elevador.

Había tomado un baño rejuvenecedor, había comido una buena porción de comida preparada por Debbie, quien había limpiado la herida de mi cabeza y había colocado una curita de muñequitos diminuta que cubría el área afectada. No iba a negar que seguía doliendo un poco y era incomodo, pero eso no iba a limitarme. Luego de cambiar mi ropa por un conjunto floreado, dejando mi cabello caer en ondas largas, tomé mis cosas para regresar a la compañía. Tenía trabajo por montones. Frente a mi ordenador y con mi libretita rosa comencé a anotar y desarrollar las ideas que Gerald había exigido, como siempre, confiando en mi pulso. Estaba concentrada, tecleando, dibujando, plasmando que ni siquiera tuve noción de la hora. La puerta sonó y sin despegar la mirada de la pantalla aclaré mi garganta.— ¡Adelante! —Exclamé mientras cerraba mi libreta de ideas y entonces la presencia del imponente y dominante Liam Hemsworth atravesó el umbral de mi puerta.— Sé la palabra que saldrá de tus labios, lo sé: Médico —Anuncié con sorna antes de que él dijese palabra alguna. Cuando él comenzó a hablar de los preparativos del viaje suspiré largamente.— Te he dicho que sí iré al médico del demonio y definitivamente debes de comenzar a tutearme. Apenas cumplo veintiséis en Agosto, Liam —Espeté mientras dejaba de teclear en la computadora. Me levanté de mi silla, donde en la misma reposaba la chaqueta de flores y sólo vestía la falda y una blusa de tirantes.— Nunca dejo de trabajar, lo hago las veinticuatro horas del día y mientras más me diga que no lo haga, adivina —Le pregunté mientras elevaba mis cejas y me daba la media vuelta para ir en busca de las carpetas expedientes de los servicios ofrecidos a Gerald. Su pregunta me hizo elevar las cejas y posterior hacer una ligera mueca con mis labios.— Ehm no, Gerald es quién suele venir a la compañía, pero tiene demasiados asuntos en París y por eso me ha pedido trasladarnos, además dice que encontraré inspiración en la ciudad para la nueva campaña —Respondí mientras volvía a sentarme en la silla de mi escritorio.— Supongo que debes de estar bastante acostumbrado a visitar París, digamos ¿Un viaje de rutina? —Pregunté con ironía mientras sacaba la última campaña de la compañía para Gerald. Detuve mi labor para mirarlo fijamente y fruncir ligeramente el ceño.— ¿De verdad vas a seguir insistiendo con el médico? No sé si te has fijado, pero estoy perfecta, mírame, no podría estar mejor —Insisto observándolo y posando en mis labios una especie de mohín. Yo. No. Quería. Ir. A. Un. Médico.  
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por youmakemeglow el Sáb Jul 22, 2017 12:35 am


JAMIE DORNAN.
Al escucharla hablar de mi primo sentí aquella punzada de celos nacer una vez más en mi interior, aquella punzada de envidia que definitivamente me envolvía, porque Zachary era absolutamente afortunado de tenerla. Sin embargo ella tenía una especie de brillo especial en sus ojos y era sin duda algo en los cual yo no podía interferir. Me obligué a recordar que yo era parte de su pasado y que su presente sin duda era mi primo Zachary. Respiré profundamente observándola con una sonrisa ladina.— Toda su vida ha sido tremendamente torpe, aunque no lo culpo, también me hubiese puesto nerviosa —Inquirí sin borrar aquella sonrisa haciendo referencia al hecho de que, definitivamente él quizás hubiese estado nervioso de estar cerca de ella. Escuché el resto de la historia sonriendo por cortesía, después de todo yo había hecho aquella pregunta y definitivamente parecía que a ella le causaba mucho más que ilusión. Me di la oportunidad de saborear junto a la castaña de ojos claros aquél postre que sin duda estaba exquisito y sólo asentí ante su afirmación de lo pequeño que podía llegar a ser este mundo, porque ¿Cómo es nos habíamos venido a encontrar al otro lado del mundo? Nueva York estaba a miles de kilómetros ¡Y ahora resultaba que ambos estábamos aquí y ahora! Era increíble y estaba seguro que de contarlo a mi mejor amigo este no me lo creería, Barbara Palvin, mi sueño de la adolescencia, la mujer de mi vida, la primera que me hizo perder la cabeza por amor, estaba aquí, frente a mí y era la prometida de mi primo ¿Irónico, no? Suspiré tomando un bocado de aquél postre mientras admiraba su perfil de diosa griega. Por enésima vez en aquella tarde me obligué a controlarme.— Vamos, no te querrás perder el espectáculo más hermoso de París. —Inquirí mientras me levantaba de la mesa después de dejar el pago sobre la cuenta. La torre Eiffel nos esperaba.

Las luces del monumento eran alucinantes y definitivamente lo que nos mostraban en fotografías no era ni la cuarta parte de lo que realmente se vivía estando frente a ella, porque era un espectáculo sublime. Había un contraste, la luna, las luces de la ciudad, las luces de la torre, la música de fondo, la brisa parisina. Nadie podía negarlo y quién lo hiciera era un completo reacio al romance, porque definitivamente aquello era lo más romántico del jodido mundo y estaba aquí, compartiéndolo con la prometida de mi primo ¿Qué tan retorcido podía verse eso? No lo sabía, pero podía decir que no sentía ni una pizca de culpa. Estaba encantado y fascinado al ver el rostro de felicidad de Barbara y ser yo el responsable ¡Aun mejor! Le dediqué una sonrisa antes de sentir sus brazos femeninos envolver mi torso en un abrazo y viví aquél momento cada segundo. Hundí mi nariz en su cabello aspirando su exquisito aroma, aquél que recordaba y que era tan parecido al de hacía unos años. Su esencia era casi la misma.— Me alegra que estés tan feliz. Te merecías un paseo como este —Murmuré con una sonrisa al tiempo que ella se distanció de mí y le dediqué una amplia sonrisa, observando aquél par de iris verdes, sus mejillas, a pesar de la poca luz podía ver incluso un leve sonrojo, sonrojo que estaba seguro y ella no era consciente. La observé atento y fue entonces que su cuerpo dio un ligero brinco, cuando las ideas llegaron a su mente y solté una carcajada de encanto ¡La escena más adorable que había visto en mi vida! La miré con atención.— Estoy ansioso por escucharte —Respondí fascinado. 

La escuché con encanto mientras hablaba llena de ilusión respecto a las ideas que habían llegado a su cabeza. Asentí levemente y llevé mi mano a su cabello para esconder un mechón de cabello tras su oreja.— ¿Ves por qué puse toda mi confianza en ti? —Le pregunté con una leve sonrisa antes de retirar mi mano de aquella área, dándole el espacio personal que ella necesitaba.— Me parece asombroso y fascinante, no hay nada más inspirador que nuestra ciudad. Seremos un éxito esta temporada, Barbara —Guiñé mi ojo deslizando mis manos por los bolsillos delanteros de mi chaqueta y dejando que ella tomara las fotos que necesitaba del paisaje, lo cierto es que su idea era innovadora y fantástica, así que yo me encontraba más que satisfecho.— Talentosa —Murmuré para mí mismo consciente de que ella no había podido escucharme. (…) Emprendimos el regreso a casa y al momento de estacionar en el edificio de Barbara me mantuve en la motocicleta.— Para mí fue todo un placer este paseo, Barbara —Le dije en señal de prácticamente agradecimiento, por confiar en mí y por permitirme darle aquél día lleno de emociones. Al escucharla sentí una ligera punzada de un sentimiento que apenas conocía, no sabía muy bien que era, pero iba más allá de los celos. Zachary. Su nombre nunca me había generado tanta hostilidad.— Sí, me comentó que vivirías en esta calle —Inquirí encogiéndome de hombros levemente. Mis labios se abrieron, porque realmente quería darle una respuesta positiva, pero mi subconsciente me recordó que aquello era tentar al pecado de muchas maneras posible. Levanta la pared. Me indicó mi lado más leal y dejé escapar un suspiro mientras tomaba el casco y lo colocaba en la pequeña cajuela de la moto.— Debo ir por mi hermana a casa de unas amigas, sino probablemente habla con mi madre para dejarme sin herencia —Respondí con cierta diversión para aligerar el ambiente.— Te debo esa invitación. Quizás con algo de vino y un poco de queso —Susurré. Por supuesto que yo quería hablar de lo que había pasado, pero no era lo correcto, no con todo esto que estaba sintiendo, no con Zachary tan lejos.— Descansa, Barbara —Me incliné hacia ella dejando un casto beso en la comisura de sus labios y luego de un guiño de ojo coloqué mi casco, me ajusté a la motocicleta e hice rugir el motor para luego dar marcha. Mañana sería un nuevo día y sería un día más en el cual yo estaría irrevocablemente enamorado de Barbara Palvin. 
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por stonecold el Sáb Jul 22, 2017 7:27 pm


BARBARA PALVIN
El día había sido más que maravilloso en todo sentido no sabía que era porque estaba en una de las ciudades más bella de este mundo o si era porque el castaño había sido parte de él en este momento no sabía la respuesta exacta pero tampoco deseaba detenerme a pensar en aquello ya que haría que mis pensamientos se desorientaran aún más de lo que estaban, asiento de inmediato comprendiendo la situación en la que se encontraba — No hay problema, definitivamente tomo esa invitación. Ve tu hermana te espera, es un amor en realidad pero sabes como pueden ser los adolescentes en estos tiempos —articulo con diversión agregando una sonrisa en su dirección, los labios del castaño se posan sobre la comisura de mis labios. Lo veo marcharse en su moto por las calles de París nuevamente haciendome entender que estabamos alejados, no era solo que nos separarán las calles ni el trabajo era simplemente que no podía pensar en algún tipo de relación de Jamie porque era prohibido, no podía obviar el hecho de que aún me provocaba demasiadas cosas que no sabía si sería capaz de alguna vez borrar pero si tenía claro que debía de omitir muchas cosas cuando el estaba cerca, solo podíamos mantener un tipo de relación que era la de amistad el día de hoy me había quedado claro que podíamos ser amigos era algo visible a simple vista además del hecho de que ambos ya habíamos olvidado aquella parte de nuestras vidas, sin embargo yo seguía recordando aquellos episodios de adolescencia. Me tumbo sobre el sofá con la intención de dejar de pensar en Jamie pero no puedo hacerlo, sus ojos claros se repetían una y otra vez en mi mente luego de aquel maravilloso día que habíamos pasado juntos pero me obligo a abandonar esos pensamientos para abrir mi computadora, un mensaje de mi madre aparece de inmediato en mis redes sociales lo que me hace sonreír una foto con mi padre y ella sosteniendo un bonito cartel con mi nombre me hace extrañarlos de inmediato,  sin duda alguna mi vida se encontraba en Nueva York pero aquí estaba para hacer una vida junto a Zachary, suspiro al ver el nombre de ojiverde en mi pantalla de celular la cuál inmediatamente atiendo con la intención de poder escuchar su voz y quizás de esa manera hacer que los pensamientos melancólicos se disiparan. — Hola cariño ¿como estas? — sonrio pero de pronto frunzo el ceño al escuchar un fuerte sonido a través de la comunicación además de una fuerte carcajada resonar por el otro lado de la línea — Hola cariño ¿donde estas? porque se escucha tanto ruido, apenas te escucho —murmuro levantandome del sofa para ver si podía tener mejor recepción en el otro lado de la casa, el sonido vuelve a molestar mis oídos al mismo que tiempo que las carcajadas y gritos se hacen más fuertes.

¿Acaso el estaba en una fiesta? — Zachary ¿donde estás? apenas te escucho, ¿puedes hablar más fuerte? — la voz de mi prometido por fin se hace presente al otro lado de la línea pero sin embargo no logra calmar las dudas que se han presentado a causa de esta llamada o mejor dicho por los ruidos y música que me imposibilitan escuchar su voz adecuadamente. — Barbs, hemos venido a una comida por la empresa es por eso que se escucha música — enarco una ceja totalmente en desacuerdo con la situación al saber que no es una simple comida, una comida no tiene aquella música pero sin embargo hago caso omiso a los ruidos que se escuchan, Zachary no tenía motivos para mentirme por lo que no hago otro intento por averiguar en que aparente comida se encuentra al parecer por asuntos de negocios, nuestra relación se basaba en la confianza del otro en donde no teníamos mentiras aunque al parecer yo había roto eso primero al no mencionarle que su primo había sido precisamente mi primer amor. — Esta bien cariño ¿está todo bien en el trabajo? Si, todo perfecto, llamaba para saber si estabas bien en casa, es la primera noche pasas sola en París. — una sonrisa se posa sobre mis labios ante su preocupación pero de inmediato los momentos fugaces del día de hoy me golpean — Tranquilo, esta todo excelente, me he puesto algo melancólica por las fotos que mama me ha enviado — Agradezco mentalmente el poco ruido que se escucha en la otra línea cuando Zachary al parecer se mueve de lugar, no hago más preguntas al respecto porque confió plenamente en él pero era extraño el que fuera una comida con tanto ruido, tuvimos una conversación de media hora en la que le conté sobre mis planes del nuevo concepto para la compañía, esperaba que todo resultará tal y como estaba imaginando como siempre mi prometido me dio los ánimos que necesitaba para continuar con los proyectos que tenía en mente.

Pase casi la mitad de la noche tratando de encontrar el diseño perfecto además de los colores para avanzar en el proyecto de diseño esta era mi oportunidad de mostrar lo buena que podía ser y lo lograría, en moda no todo podía ser caras hermosas y piernas largas desfilando por una pasarela para hacer el diseño perfecto, claro que no, se debía de tener en consideración muchos factores más para que todo fuese perfecto, los diseñadores de la compañía no habían ayudado demasiado sobre los conceptos, no había nada nuevo en aquella temporada, ni menos algo innovador que fuese inolvidable por lo que debía esmerarme para hacer de la presentación un éxito además de presentar un diseño, antes debería hablar con los otros diseñadores y con Jamie para afinar los detalles, cuando estuviera todo listo lo que sería en unos días más si pudiera, finalmente a las cuatro y treinta de la mañana logre lo que quería para luego poder irme a dormir un bebe hasta el día siguiente, había sido un día agotador pero uno que difícilmente podría olvidar. […] A la mañana siguiente me tomo un café en la empresa que me ayuda a despertar un poco más luego de la noche anterior, me había dormido tarde pero sin embargo aún me encontraba con energía para continuar con el trabajo de hoy, recibo un mensaje de Zachary por la mañana que me hace sonreír, el al igual que yo nos encontrábamos cumpliendo nuestros sueños, el aún tenía un espectacular futuro por delante estaba segura de ello. A eso del medio día me dirijo hasta la oficina de Jamie para hablar sobre las últimas ideas que tenía en mente, golpeo la puerta de su oficina luego de hablar con su recepcionista quien no extrañaría estuviese interesada en él ¿porque lo sé? ella no ha hecho más que sonrojarse al mencionar su apellido, ruedo los ojos discretamente ante otro sonrojo cuando termina de hablar con el castaño por el citofono personal, abro la puerta de su oficina apenas siento su masculina voz permitiéndome pasar. Esta luciendo impecable dentro de ese traje que no hace más que resaltar sus ojos ante el contraste del color de la tela, sus hombros anchos al igual que espalda adornando aún más ese cuerpo y rostro de dios griego, casi se me hace agua la boca al instante en que lo veo pero me obligo a disipar aquellos inadecuados pensamientos. — Gracias por hacerte un tiempo para mi —menciono divertida recordando las palabras de su recepcionista: El señor Dornan esta muy ocupado así que no se si tendrá demasiado tiempo para atenderla; gracias al cielo el ojiazul se había hecho un tiempo para atenderme dejando a la recepcionista con el ceño fruncido —Tengo unos diseños que quiero que veas para ver si lo apruebas, de ese modo podríamos comenzar a trabajar con el equipo de diseño —le entrego la carpeta en sus manos apenas tomo asiento frente de él tratando de ignorar lo bien que se veía esta mañana — Esta mañana estoy horrenda, lo sé. No he dormido mucho tratando de hacer un diseño para poder enseñarlo esta mañana, no sabes lo emocionado que están en el equipo de diseño, he visto nuevas telas que podemos utilizar. — menciono embozando una sonrisa nerviosa por la reacción del castaño respecto a los diseño. —En su mayoría se trataría de una colección de vestidos de noche, ropa casual pero elegante y lencería. — su opinión era sumamente valiosa para mi por lo que aceptaría cualquier critica o algo que el quisiera agregar con respecto a lo que aparentemente sería nuestro nuevo concepto 1. 2 3
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por stonecold el Sáb Jul 22, 2017 8:22 pm


LIAM HEMSWORTH
Las flores en su atuendo claramente eran detalles que lograban hacer que tu mirada se distrajera más de alguna vez pero no era eso precisamente lo que hacía que mi mirada se desviara de vez en cuando, quizás hace unas semanas el atuendo de la castaña me hubiese molestado o hubiera mencionado algo al respecto, ella siempre vestia con tantos colores viendose impecable pero no era aquello a lo que estaba acostumbrado, sin embargo esta vez los colores no fueron el motivo de la desviación de mis miradas esta vez se trataba enteramente de ella, maldigo en voz baja al observar lo que podía ver de sus torneadas piernas, ella no era consciente de lo muy atractiva que era. — La verdad es que sí, estoy acostumbrado a visitar Paris por asuntos de negocios pero hace mucho que no voy de visita y más aún, hace mucho que no doy un paseo turístico por lo que podría ayudarla con el asunto turístico de la ciudad — había perdido la cabeza realmente, no sabía el porque había ofrecido aquello pero las palabras ya habían abandonado mi boca por lo que no me retractaría, me paso una mano por la cabeza exhalando el aire que había empezado a contener en mis pulmones pero finalmente cedo ante las peticiones de la joven quien al parecer se encuentra en buen estado luego de aquel episodio con los periodistas — Solo... dejame ver eso— requiero apenas me levanto de la silla y corro el mechón de cabello que me impedía ver la herida que se había hecho ese día, no demoro en encontrar la pequeña cicatriz que quedo por el golpe pero me encuentro lo bastante satisfecho al ver que ha mejorado considerablemente —Esta bien, no veremos un medico, esa herida se encuentra lo bastante bien y se que no podré discutir contigo al respecto —bajo mi mano con rapidez volviendo a mi habitual postura mis manos se colan en los bolsillos de mi pantalon a medida que voy caminando por su oficina —Encontrarás la inspiración que necesitas, París es la ciudad indicada para ello. Y bien ¿estás lista para el viaje a París?  […] El vuelo fue lo bastante relajante y cómodo en el jet no es que los vuelos habituales en las empresas de viaje no fueran lo suficientemente cómodos pero en un jet privado las cosas eran el doble de buenas respecto a la privacidad y la comodidad de parecer estar en tu propia casa. Si bien el ambiente era mucho más ligero en los últimos dos días con la castaña mi actitud arrogante y distante no cambiaban demasiado con las otras personas no era como si quisiera cambiar aquello de mi sabiendo que tenía el respeto que necesitaba dentro de las compañías pero como siempre Demetria se encargaba de hacerme saber lo molesta que se sentía cuando me dirigía a sus empleados, técnicamente míos pero en sentidos simbólicos eran su personal, de pronto las peleas entre ambos siempre terminaban con alguna sonrisa ¿era eso normal?

Apenas ponemos un pie en el hotel se nos atiende con rapidez, el botones encargado se hace cargo de las maletas de ambos y nos invita a la recepción para agendar nuestras habitaciones en el mismo piso, el joven mozo de equipajes le dedica una sonrisa a la joven que me hace de inmediato fruncir el entrecejo, una extraña y poco pensada acción viniendo de mi parte al mismo tiempo que el mozo vuelve a sonreír mencionando unas palabras en francés dejandome en claro que esta alagando la belleza de la joven que esta a mi lado, que descaro. ¿Debería de importarme que un mozo estuviese coqueteando con Demi? claro que no pero por alguna razón, lo hacía. Aclaro mi garganta de forma no muy discreta haciendo el mozo solo se retire luego de que la joven le haya respondido unas palabras en francés. Me sorprendo de inmediato cuando se que la joven puede hablar a la perfección el idioma cuando responde unas llamadas — Hemsworth y Lovato — digo secamente al hombre encargado de la recepción quien no demora en darnos nuestras llaves. No había obtenido información acerca del padre de Demetria pero estaba seguro que mi jefe de seguridad se encargaría de darme la información que necesitaba para por fin encontrarlos donde quisiera que estuviesen, perdería los estribos si es que no conseguía una respuesta en menos de veinticuatro horas ya era demasiado tiempo sin saber algún posible paradero de la feliz e inadecuada pareja, aún no podía encontrar la respuesta del porque mi hermana menor se había fijado en un hombre mayor que le doblaba prácticamente la edad, podía ser su padre sin duda podría serlo, Andrea siempre había sido una chica recatada al menos eso era lo que yo pensaba hasta que se me dio la noticia de que se había decidido marchar con el magnate empresario dueño de la empresa Lovato's Advertising, necesitaba encontrar respuestas y sabía que se haría todo lo necesario para encontrar la información, ahora me encargaría de disfrutar el viaje hace mucho tiempo que no pisaba las tierras parisinas con la intención de disfrutar un viaje de negocios, casi todo en mi vida era mecánico.

Ahora mismo me daba cuenta que habían muchas cosas que no conocía de Demetria, solo había mantenido en mi mente aquel incidente cuando ella y mi hermana eran mucho más jóvenes y problemáticas, por lo que cada vez que encontraba algo nuevo en la castaña era digno de admirar, la había juzgado mal quizás desde un principio. Entramos al ascensor en donde todo se amplifica sobre todo aquel delicioso perfume que había decidido usar el día de hoy. — No sabía que hablase tan perfectamente el francés, esos buitres que están en el consejo al parecer no tienen idea con quien están tratando. ¿Porque nunca se ha adjudicado el crecimiento de su empresa? algo me dice todo ha sido por ti — murmuro mirando fijamente las puertas metálicas del elevador y agrego rápidamente —Además, el francés le servirá de mucho para coquetear — ¿Acaso eso había salido de mis labios? niego con la cabeza discretamente para volver mi vista hacía la joven algo divertida con mi comentario yo también lo estaría en su lugar — A veces es mejor no entender idioma alguno, es más sorpresivo — menciono con una sonrisa ladina y por primera vez bastante juguetona, faceta que no había salido de mi hasta el momento pero suponía que la ocasión lo meritaba, la castaña hacía que mis sentidos habituales desaparecieran dando paso a una faceta más dócil de mi personalidad, apenas veo una sonrisa posada en sus labios además de una suave risa que sale de sus labios no puedo evitar reír con ella ¿que demonios estaba pasando? Ambos nos detenemos cuando nuestros ojos hacen contacto y un fuerte impulso de atraer su cuerpo contra el mio es sumamente tentador o mejor aún poner su delicada espalda contra las paredes metalicas del elevador para fundir su cuerpo junto al mío, el ambiente es mucho más tenso de lo normal al mismo instante que mis ojos bajan hasta sus labios los cuáles deseo profundamente reclamar como míos. Pero detengo los atípicos pensamientos que se encontraban en mi conciencia cuando las puertas se abren haciéndome volver a la realidad, no esperaba perder el control aunque fuera en pensamientos. El aire de la terraza nos golpea de inmediato aligerando el ambiente, por lo menos para mi. — ¿Le agrada el hotel? espero haber hecho una buena elección, la vista es privilegiada desde este sector, espero pueda tener toda la inspiración que necesita en este lugar— señalo la hermosa vista desde la terraza de nuestro piso con la intención de que la joven pusiera sus ojos sobre ello y así mismo lo hace, no puedo evitar sonreír al ver unos ojos ilusionados con aquella vista. — Honestamente ¿no tienes ninguna idea en donde pueda encontrarse tu padre? aún no puedo creer que mi hermana haya decido irse con él, a veces puede ser tan inmadura, molesta en realidad.. En fin ... ¿alguna nueva noticia sobre los clientes?
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Re: ▲ won't you stay with me cause you're all I need

Mensaje por youmakemeglow el Mar Jul 25, 2017 7:08 pm

DEMETRIA LOVATO.
No estaba segura que tan bueno era el que Liam fuese mi guía turístico en París y estaba segura que las palabras que picaban por salir de mis labios eran precisamente unas como: No necesito ningún guía turístico. Pero mi lengua se tuvo antes de pronunciar cualquier palabra, porque la verdad él se había comportado de una manera muy atenta conmigo, me gustase o no, me hiciera sentir descolocada o no, él, por Jesús bendito, había puesto toda su atención en mí acerca de mi estado de salud y por aquél momento, sólo por aquél se merecía al menos un poco de mi docilidad, aunque no debía acostumbrarse, sólo era una manera de agradecerle.— Uh bueno, realmente voy por asuntos de trabajo, no precisamente de vacaciones —Contesté en un tono suave, para que él no terminara por ofenderse o pensar que estaba actuando a la defensiva. Aquello por supuesto era un comportamiento bastante impropio de mí. Quizás entre mis pensamientos de ser amable o volver a ser la contestona de siempre fue que no me percaté del momento en el que él se aproximaba a mí, fue demasiado tarde cuando elevé mi mirada hacia él y noté como llevaba su mano hacia mí frente retirando el cabello que caía por la misma y observando con interés la herida que luego de un episodio desafortunado los periodistas habían generado en mí.— Definitivamente no vería a un médico. Comprendo que me vas conociendo, Liam —Inquirí elevando mis cejas mientras él se alejaba de mí a medida que yo caminaba hacia mi escritorio de vuelta. Ahora posicionada lejos de él lo observé con su actitud imponente y dominante una vez más, como era lo habitual, como el Liam Hemsworth que durante toda mi vida había conocido. París definitivamente sería una fuente de inspiración y de ello no tenía duda, lo que si me generaba una gran intriga es de como resultaría aquél viaje con la compañía de un hombre que hasta la fecha me estaba sacando de todas mis zonas de confort, y no estaba segura si para bien o para mal.

No estaba acostumbrada precisamente a los viajes de lujo, los jets privados no eran lo mío, pues definitivamente durante toda mi vida había estado acostumbrada a otro tipo de vida, principalmente porque siempre fui consciente y ahorrativa.. Sin embargo no mostré queja o algún tipo de incomodidad durante todo el vuelo, pues, el ambiente entre el rubio y yo se había tornado muchísimo más ameno y debía darle un poco de crédito ¿Qué demonios estaba sucediendo? (…) Cuando finalmente llegamos al hotel dejé mi pequeña maleta violeta sobre el suelo observando como el botones se aproximaba a nosotros, unas palabras de coqueteo salieron de sus labios y enseguida me sonrojé en respuesta, no estaba del todo acostumbrada a los piropos, pero definitivamente él me había sacado una sonrisa respecto a aquél comentario sobre mi cabello suelto y ondulado.—  Je vous remercie beaucoup, je suppose que c'est la mode à Londres. —Respondí con una sonrisa para posterior observar como Liam aclaraba su garganta haciendo así que el mozo abandonara nuestra presencia. Durante muchos años había tomado clases de Francés, Español e Italiano con la intención de hacerme más espacio en el mundo publicitario. Teniendo más clientes en Europa era necesario saber al menos tres idiomas más.

Al momento de subirnos al elevador suspiré brevemente irguiendo mi espalda ante la sensación que me generaba estar en un lugar tan estrecho con el rubio. No entendía la razón por la cual mi piel parecía erizarse teniéndolo a él tan cerca, era una tontería, es decir ¡Era Liam Hemsworth! Mordí ligeramente mi labio inferior ante su comentario y giré suavemente mi vista hacia él para posterior levantar mis hombros.— Me ha gustado el perfil bajo, durante muchos años ha funcionado. Mi posición en la empresa en ganarme el respeto del cliente y hacer de su campaña la más inolvidable, es mi trabajo —Murmuré con cierto desdén. No es que no me sintiese capaz de algo más, pero durante mucho tiempo, quizás, al escucharlos a todos decir que no era capaz había comenzado a creérmelo. Con lo siguiente que sale de sus labios desvié mi vista de él sintiendo como mis mejillas comenzaron a sonrojarse levemente y sin poder evitarlo solté una suave risa, una traviesa que me hizo sentir incluso calor.— Tu crois? —Pregunté. Su tono juguetón me dejó en una posición que casi desconocía, mordí mi labio inferior mientras sentía que el ambiente en aquella pequeña caja de metal comenzaba a hacerse más denso. Tuve calor y una fuerte electricidad recorrió toda mi espina dorsal mientras dirigía mi vista hacia sus ojos tan azules como el océano pacifico. Había reído, había reído como una adolescente y ahora no encontrábamos con la mirada fija en el otro. Química. Y sacudí rápidamente mi cabeza desviando la mirada cuando las puertas se abrieron y de alguna manera el hechizo se rompió. La vista se alzó frente a mí y tuve que contener un gemido de sorpresa. Era hermoso.— Esto es precioso —Murmuré mientras sin despegar mi vista del paisaje comencé a caminar hacia la terraza.— En todos los años que tengo con mi padre trabajando jamás nos habíamos dado el lujo de algo tan costoso y privilegiado. Supongo que debo darte el crédito, a veces los cambios son buenos —Murmuré suavemente mientras colocaba mis manos en el muro de ladrillos que rodeaba la terraza a la altura de mi cintura.— No tengo ni la menor idea, y si la tuviera créeme que te lo hubiese hecho saber. La situación es también preocupante para mí —Inquirí encogiéndome de hombros mientras llevaba mi mirada hacia mis dedos los cuales ahora reposaban en mi regazo mientras me apoyaba de espaldas al muro.— Gerald sabe que llegaba hoy a París, mañana será la reunión por la noche. —Respondí para luego elevar mi mirada hacia él. No iba a describir porque las luces de la ciudad de Paris sobre el rostro casi nordico de Liam resultaban un hecho casi poético y además, intimo.— Aunque ¿Sabes? Todo esto me resulta poco usual, mi padre no es precisamente el tipo de hombre que dejaría todo por una mujer. No me malinterpretes, pero quizás es más grande de lo que creemos. Sé que quieres proteger a Andrea, pero también debes entender que ya creció. Tiene mi edad, después de todo —Anuncié mientras mis labios se alzaban en una mueca. 
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