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❝ time will fly, time will heal ❞

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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por byunosh el Sáb Jun 10, 2017 2:31 am

                                                park jimin:

Dijo Namjoon que era un ataque de pánico. En el cielo no tenemos ataques de pánico; los ángeles guardianes saben ayudar a los humanos a lidiar con ellos, pero nosotros nunca los sentimos… al menos no estando allá arriba, no cuando tu pecho está lleno de luz y no posee un corazón que late todo el tiempo, que no se detiene, que desespera hasta al más cuerdo. Y yo, Park Jimin, un ángel que tiene casi un nulo conocimiento sobre los ataques de pánico humanos, sufrió uno a la mitad de la noche mientras Jaemin seguía algo inconsciente. Fue un infierno, o al menos creo que se le asemeja. Cuando terminó, llamé a Namjoon asustado para saber si había algo mal conmigo, si había hecho algo que lo provocara, si quizá había sido Khiara o alguno de sus compañeros, si tomé algo y no me di cuenta, pero no… dijo Namjoon que era un ataque de pánico.


Cada una de las acciones de la morena quedaron grabadas en mi cabeza, cada una de sus palabras, el odio en su mirada, la dureza de sus movimientos, se repetían y me provocaban el querer largarme de tierra firme y volver con Chanyeol y mi equipo para rehacer el alma de todos los demonios existentes y por existir. Pero luego la realidad me golpeaba en el estómago recordándome que mi presencia en la Tierra no tenía que ver con Khiara —directa y completamente, al menos—, sino con Kang Seulgi y mi hermano gemelo. ¿Estaba haciendo mal? Yo… ¡por todos los cielos! ¡Yo debí estar con él! Debí estar a su lado, debí estar con ella, debí hacer mi trabajo. Hice promesas que no puedo cumplir, puede que el alma de Khiara esté tan rota que no tenga reparo alguno, que las piezas ya ni siquiera embonen bien, que la luz en su interior esté extinta por completo. Quizá Khiara no estaba destinada a ser feliz, quizá ella nunca debió convertirse en un ángel, quizá ella… quizá ella nunca me perteneció como amiga, y mucho menos como un amor. Entonces, ¿por qué? Dios, ¿por qué me enamoré de ella? ¿No es eso cruel? ¡Los dioses no son crueles con quien no lo merecen! ¡Yo no hice nada para que sean crueles conmigo! ¿Por qué?... Un líquido salado tocó mis papilas gustativas y mis mejillas estaban húmedas. Las únicas lágrimas que he derramado han sido por ella, tanto en el cielo como en la Tierra. Mi desdicha se debe a ella, pero el culpable es él. Jeon Jungkook me quitó a lo que más he adorado en la vida, la arrebató de mi lado como si se tratara de un objeto. Él pagaría por lo que hizo, por lo que le hizo a ella y por lo que me hizo a mí. Me importaba poco si ese demonio tenía la posibilidad de redimirse, lo que yo quería, era que sufriera cien veces lo que yo sufrí. Cien veces a la eternidad, porque no merecía menos.


[…]

Enfrenté a Jaemin antes de salir de casa para ir a la universidad. El colgante en mi cuello ahora estaba haciendo justo eso: colgando, y eso estaba mal. —¿Qué fue lo que hiciste, Jae? —murmuré mientras mi mano se aferraba a su muñeca. Nuestro dije estaba hecho para volverse parte de nosotros, nosotros juntos porque compartíamos un lazo de más que hermanos, éramos casi uno mismo; así que, si el poder de nuestra fraternidad comenzaba a fallar en alguno de nosotros, fallaría en el otro también. —Tienes que regresar —tragué en seco, sabiendo que su contundente respuesta sería negativa, pero antes de que hablara, continué —: o yo mismo avisaré en dónde estás —la manera en que mmi hermano me miró produjo un escalofrío que recorrió mi cuerpo de pies a cabeza. —No-no puedes… no puedes enamorarte de ella —dije ahora con mucha menos seguridad que antes. Por Edén, no tendría que temerle a mi propio hermano. —Yo… Jaemin, no sé ni cómo te fijaste en una humana, ella no tiene nada que ofrecerte, es… es muy poco para ti, tú mereces…

Mi nariz. Dios. Dios, no. 

Contemplé el piso por varios segundos, luego elevé la cabeza para observar a mi hermano, quien parecía estar hipnotizado por su propio puño. Con el puño que me había golpeado en la nariz. —Jae… —susurré. O lo intenté. Mi hermano perdía la cabeza. El golpe no dolía en exceso, el hecho sí. Además, la piel de Jaemin se notaba levemente quemada. Y yo hice eso, porque mi aura seguía activada —después del ataque de pánico decidí nunca más quitarla—, y el contacto de su piel con la mía percibiendo un ataque… No. No. Jaemin no podía quemarse, Jaemin es un ángel, cielos santos. ¿O no? Mi aura no lo lastimaría a menos que… a menos que él ya no tuviera su aura, o que estuviese demasiado dañada. Demasiado, casi ausente. —Jaemin-nie, tienes que regresar, por fa… —salió corriendo de ahí. Yo hubiera hecho lo mismo.


[…]

Estuve la mayor parte de la mañana en casa de Namjoon, pidiendo consejos y sugerencias para enviar a Jaemin al Reino de los Cielos a que se recuperara. Buscamos en libros, consultamos a otros ángeles, incluso a unos cuantos humanos —aunque claro, sin dar demasiada información y hablando “hipotéticamente”—, hasta que el moreno se quedó callado y dijo que “guardara silencio por favor porque intentaba pensar”. Namjoon dijo que tenía una idea, pero era tan estúpida como los humanos y no estaba seguro de que funcionaría. —Aunque las probabilidades sean mínimas… tenemos que ayudar a mi hermano, Nam —le pedí. Porque después de una hora de rogar él se negaba a decirme qué era lo que había pensado. Namjoon era un tipo extraño, pero inteligente en extremo.


[…]

“Está en su guarida. Utiliza tu sentido de dirección, Jimin.” Y así lo hice. Cuando Namjoon me proporcionó la dirección de la guarida de Khiara y sus compañeros pensé en algo muchísimo más macabro que un simple edificio lleno de apartamentos verdaderamente lujosos y con todas las comodidades. Pero luego me recordé que los demonios se rigen por todos  y cada uno de los pecados, siendo uno de estos la avaricia, y ya no me sorprendió tanto. Caminé con seguridad, pasando al lado de muchas personas —y demonios—, intentando que mis paredes no se achicaran o destrozaran. —¿A quién buscas, querubín? —oí la voz burlona de una chica —demonio— a unos metros. La ignoré y toqué con mis nudillos la puerta de madera frente a mí. Apartamento número seiscientos sesenta y seis, ja-ja-ja, que gracioso. Seguro todos aquí quieren este… —Khiara —carraspeé mi garganta al verla. Nunca, desde que la vi aquí, pensé que necesitaría un “favor” de ella. De hecho, lo que le pediría, más que un favor, se sentía como una traición. —Necesito que hagas algo por mí —dije, y ella se carcajeó con ganas. —Lastima a mi hermano —dije. Y su risa comenzó a cesar. —Haré lo que quieras. Pero… necesito que lo dañes… necesito que le duela tanto que… él tiene que volver allá arriba. Si… quizá si él siente que está a punto de morir… quizá vuelva. Así que hiérelo. Destroza a Jaemin, por favor. 
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por bultaoreune el Mar Jun 27, 2017 10:11 pm

La vuelta de Jungkook me había mantenido un tanto más tranquila. Y había preferido quedarme en mi apartamento y no ir ese día a las clases. Tampoco es que hiciera gran cosa allí, pero sé que Sehun estaría y vigilaría en cierta manera a Seulgi. Estaba un poco cansada de tener que jugar a las amistades con ella, y también de ver a los gemelos todo el rato. Lo que había pasado con Jimin me había dejado tocada, y me había dejado pensando demasiado. Él había entrado en mi mente, por lo que eso suponía que había alguna debilidad en mí impropia de un demonio. Y solo esperaba que nadie más, a excepción de mi misma, la descubriera, porque...eso podía llevarme al más de los horribles sufrimientos. Ya sabía lo que le hacían a los ángeles caídos que no se poseían completamente con el aura demoníaca, si no que les quedaban parte de su aura angelical, pura. Era un espectáculo muy desagradable de ver, hasta para los demonios sin escrúpulos,lo era.

Por suerte Jungkook estaba dormido y parecía que ni un terromoto de alta potencia podría despertarlo. Sin embargo, yo había notado su presencia desde que había entrado al edificio. No sabía que era exactamente él, pero desde que sentí como llegaban a mi puerta, supe que era alguno de los Park. Solo espere a que tocaran y abrí para encontrarme con la respuesta a mis preguntas. Jimin. Espero que viniera a buscar pelea, espera que viniera a intentar seguir llevandome al lado bueno, esperaba que hablara sobre lo que había pasado en la fiesta intentando convencerme. Sin embargo...justo lo que dijo nunca lo hubiera esperado.¿Un favor? Tenía que estar de broma si se creía que yo iba a ayudarlo en algo. ¿Acaso se olvidaba de lo poco que él había hecho por mi? Mi risa fue escandalosa, fue demostración de lo poco que me interesaba eso, pero en cuanto su proposición salió a la luz, fue cediendo hasta que me quede completamente seria. Puede que su petición sobre que destrozara a Jaemin fuera algo...oscuro, y fuera bastante tentador. Pero..¿era una trampa acaso? ¿Cómo podía pedir su hermano destrozarlo?¿Qué limite estaba dispuesto a cruzar para ello? No podía creer que de verdad él estuviera pidiendo eso. Relamí mis labios y me cruce de brazos mientras lo miraba para luego hacerme un lado y sonreír un poco.-Entra.-Le ordeno y me dirijo hacia la sala, sabiendo que me seguía. Me pongo un poco de bebida en un vaso, le ofrezco, pero cuando la rechaza me encojo de hombros y bebo un poco.- Así que...quieres que le haga daño a Jaemin,¿no?.-Digo y antes de que él asienta, suelto una carcajada.-¿Y por qué se supone que deba hacerte ese favor? Tú podrías hacerle daño perfectamente dado a su condición. No es mi problema que no quieras hacérselo porque sea tu hermano o porque no quieras, puedes hacerlo.- Digo y por una extraña razón, siento que estoy intentando alejar que ocurra eso. Yo no quería...-Que apetecible suena eso.- Escucho la ronca voz de Jungkook y me giro para verlo. Llega hasta donde estamos simplemente en boxers y revoltillando su pelo. Ruedo mis ojos por su mirada sobre mi y luego sobre Jimin.-Nadie te ha invitado a la conversación.-le digo con una falsa sonrisa. Sin embargo, él me ignora y coloca uno de sus brazos por encima de mis hombros.- No me importa. Porque tengo una increíble idea para llevarnos algo más que el placer de destruir a un ángel.-Dice él con una sonrisa y se acerca a mi oído. Abro mis ojos sorprendida cuando me cuenta lo que ha planeado, y aunque una parte de mi me pida que no haga ese trato, la parte más demoníaca, la que siempre tiene la razón y la que sigue sus instintos, es la que se decide y la que habla.- Queremos que renuncies a Seulgi. Dejalos a nosotras, deja que nos hagamos con ella y a cambio...te haré ese favor. Destrozaré a Jaemin por ti, hasta que este rogando para que los ángeles lo ayuden y lo regresen a casa. Ella a cambio de tu hermano.¿Qué dices?.-Y en cuanto él acepta la propuesta, tengo una sonrisa enorme en mi rostro, al igual que Jungkook. Pero la mía no era del todo terrorífica que debía ser.

-¿Qué haces aquí?.-Oigo la voz de Jaemin preguntarle a Jimin y me crujo los dedos de ambas manos mientras entro al gran pabellón. Al parecer el había quedado con la humana aquí, y por eso Jimin había aprovechado para pillarlo de sorpresa. Jaemin ya no podía percibir nuestra presencia. Me coloco delante de ellos con una gran sonrisa, y a mi lado aparece Jungkook. Observó la mirada confusa de Jaemin y la suplica de perdón de Jimin. Antes de que nadie haga un movimiento, Jaemin nos advierte que no nos saldremos con la nuestra respecto a Seulgi. Suelto una gran carcajada respecto a ello.-Es tarde para advertirnos algo de eso.-Digo simplemente relamiendo mis labios y dando unos pasos hacia ellos. El moreno se queda en su sitio; le había dejado bastante claro que esto era asunto mío y que él no se metería. Era mi venganza y ni siquiera quería que viniera, pero ahí estaba y ya no podía hacer nada. Activo mi aura demoníaca según algunos pasos que doy para avanzar y me detengo a seis pasos de llegar a ellos.-ChimChim ha hecho un trato conmigo. Tu chica a cambió de que te deje tan destrozado que tu único camino sea regresar al reino.-Digo encogiéndome de hombros. Y entonces, se desata una pelea entre hermanos. Una en la que el más afectado era Jimin puesto que no hacía nada si no recibir las palabras y los duros golpes de su hermano, que poco dañon le hacían porque su recuperación era instantánea. 

Jaemin paró justo cuando Jimin decidió activar su aura y le hizo daño. Vaya...nunca había visto a un ángel tan cerca de dejar de serlo, pero estaba claro que Jaemin estaba en la fina línea y todo era por aquella humana. En algún momento de este punto, comencé a odiarla. Todo era su culpa, que todos estuviéramos aquí era por ella. Su culpa.-Agarralo de una vez, no quiero seguir perdiendo el tiempo.- Le pido al pelirosa y en cuanto atrapa a su hrmano, agarrando sus brazos y poniendose detras de él, puedo oír todo lo que le dice arrepentido y que todo es por su bien.-Que fuerte,¿no? Tu hermano vende a tu novia y hace un trato con el ser que más os odia para destruirte...¿Habeis visto como la tierra cambia a la gente? Deben juzgarse ustedes antes de juzgar a los demás. Voy a terminar siendo la más pura de los tres.-Dije con burla y sin más un golpe mío impacto en el estómago de Jaemin. El primer golpe de muchos.
Mis manos se encontraban quemando su piel, justo a la altura de su pecho, intentando llegar hasta su falso corazón. Un golpe interrumpió mi cometido y me giré para observar como alguien entraba a la sala. Mierda, pensé que Jimin le había obligado a no venir.-Jungkook.-Lo llamé señalando con la cabeza a la castaña. Pretendía que la hipnotizara y se la llevara para que olvidara todo esto. Sin embargo, en contra de lo que yo quería...él la hizo volar por los aires y caer justo cerca de nosotros tres. Estaba inconsciente y su cabeza sangraba un poco. Podía oir sus latidos, estaba viva, pero...¿acaso se podía recuperar sin más de un golpe así?.-Eres estúpido.-Le gruño y vuelvo a poner mis manos sobre Jaemin sin tener interés en nada más. Se retuerce, y con la poca fuerza que le queda, me da una patada. Al tomarme desprevenida-y aunque le ha hecho daño porque mi aura este activada-caigo al suelo. Lo miro bastante mal y justo cuando él me dice algo, yo niego.-No voy a matarte.-Comento simplemente sin pensarlo.-Solo igualo, con esto, el daño que ustedes me hicieron. Sabrás así lo que sentí yo.-Me levanto de un salto y ahora, alejada vuelvo a contraatacar.

Jimin tenía los ojos cerrados y cada vez que su hermano soltaba un grito de dolor, sentía como los cerraba con más fuerza y se sobresaltaba. Su hermano gemelo llego un momento que comenzó a rogar, pero ni siquiera su vida, si ni porque dejara comprobar que la chica estuviera bien. Pensaba incrustar mi mano en su pecho para sacar el corazón-sabiendo que no iba a morir por eso- pero si que iba a herirlo lo suficiente como para tener que salir de la tierra de inmediato, pero algo me detuvo. Él escupió sangre y me miro a los ojos. Y solo vasto aquella confesión de su parte en susurros para que yo diera dos pasos hacia atrás. Sentí mis alas removerse y querer salir, sentí un aire cálido. Algo puro. Mi mirada entonces se cruzo con la de Jimin cuando este abrió los ojos, supe que él lo había escuchado y que yo había reaccionado ante eso. Pero...no me importaba. Llevaba tanto tiempo queriendo escuchar algo así, que...no me importaba nada más.-Ya esta bien. Me he aburrido. Esta lo suficiente mal para que te lo lleves sin que él pueda ni siquiera mover un músculo.-Comenté y me encogí de hombros para girarme y alejarme. Pero solo di dos pasos y tuve a Jungkook apretando fuertemente mi brazo.-Termina lo que has comenzado.-Me advirtió. Intente soltarme de su agarre, pero al parecer había perdido algo de mi fuerza al dejar entrar las palabras de Jaemin más adentro de mi de lo que debía.-Es suficiente.-Conteste desafiándolo y entonces fui yo la que voló por los aires, dandome contra las gradas. Gruñí, pues me había pillado de sorpresa, y antes de que pudiera levantarme, lo tuve encima de mi. Observé sus alas completamente negras y como apretó mi cuello.¿Era posible que el aura de Jungkook me hiciera daño cuando yo también era un demonio? No...pero lo estaba haciendo. Me obligo a sacar mis alas y cuando las vio, vi su cara de sorpresa. Hasta en la mía la había. La punta de ellas, como más de diez filas, eran de color blanco.-LO SABÍA. SABÍA QUE DESDE QUE ÉL HABÍA VUELTO, ÉL TE HABÍA AFECTADO.- Gritó apretando más, e intente apartarlo de mí, pero no pude.-Pero no te preocupes, preciosa...volveré a llevarte conmigo y tendremos una sección de traición hasta que vuelvas a tu profunda oscuridad. Volveras a ser mía, completamente.-Dijo con voz retorcida mientras me acaricia una de mis mejillas y entonces enterró su puño en mi estómago. Me retorcí en el suelo, jadee de dolor. Otro golpe, y cuando fue a llegar el tercero, lo vi salir lejos de mi.

Jaemin se encontraba en el suelo junto a Seulgi. Sabía por sus gestos que estaba intentando contactar con el reino. Jimin...Jimin había sacado a Jungkook de encima mío y se disponía a pelear con él. El ángel no solía hacer caso a las burlas y provocaciones del demonio moreno, sin embargo...esta vez estaba siendo todo lo contrario. Y sentía que en cualquier momento podrían pasar de las palabras a la pelea. Jimin tenía un gran poder, más que Jungkook. Pero ambos sabíamos que al haber hecho un trato con un demonio, ese poder estaba rebajado. Por un momento, la poca pureza y amor que se encontraba dentro de mi, fue todo lo que controlo mi cuerpo. Agarre mi estómago con fuerza, el dolor era más fuerte justamente por esa traición. Por dejar esos sentimientos apoderarse de mi.- JIMIN. VETE.-Le pedí a gritos, justamente su mirada se chocó conmigo y mis ojos se aguaron. Por el dolor que sentía, por lo mucho que me odiaba a mi misma en estos momentos, por...temor. Jungkook aprovechó para atacarle y gruñí por no poder moverme e intervenir en esto.-Park Jimin, no mueras...por favor.-Le rogué entre susurros aunque sabía que podía escucharme y me deje caer. No estaba inconsciente, pero si que mi cuerpo no me respondía como yo quería. No sabía en que iba a terminar todo esto, pero estaba segura de que este dolor que sentía era merecido por todo el daño que había causado. Por otra parte, estaba segura de que yo terminaría en el reino oscuro y...solo esperaba que antes de eso, Jimin y Jaemin salieran bien de esto. Ellos se merecían sobrevivir.
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por bultaoreune el Mar Jun 27, 2017 10:12 pm

Nunca pensé que terminaría soltándole un golpe a Jimin. Cuando eramos pequeños,a veces peleábamos pero nunca era nada serio y nada que llegara a tener una pelea con las manos. Esta vez, había soltado el golpe sin ni siquiera pensármelo. Y no quería hacerlo, pero lo hice en cuanto él se metió con Seulgi. No podía soportar que él hablara así de ella, no cuando siempre pensé que el único que me apoyaría era mi hermano. Él también estaba enamorado de alguien prohibida, como yo lo estaba. Seulgi era prohibida para mi y aún así...no era para nada una simple humana sin nada que ofrecerme. Ella...era la paz más amplia que podía rodearme, el amor más grande que podía sentir era por ella. Y ya no había vuelta atrás. Hasta...Jimin pudo comprobarlo en el justo momento que su piel tocó la mía y la hizo arder. Tenía miedo, claro que lo tenía al ver que toda mi parte de ángel estaba a punto de desvanecerse. Me sentía mal, horrible...había pegado a mi hermano y eso nunca me lo perdonaría. Se suponía que yo siempre era el racional. Salí corriendo de allí casi sin pensarlo, me encontraba agobiado. Yo..no quería lastimar a nadie, no quería que mis actos influyeran en nadie, pero ya era demasiado tarde para eso. Estaba enamorado de Seulgi y...eso destrozaría a mi familia, y a mí.

No estaba seguro de ir al instituto. Es más, no pensaba hacerlo. Pero con todo el mal y los peores sentimientos que me rondaban, lo único que me apetecía era una cosa; ver a la castaña. Sentía que ella era la única que podía tranquilizarme de cierta manera y así quizás apagar un poco mi dolorosa alma. No tardé mucho en encontrarla, o quizás fue ella la que me había encontrado a mi. Estaba bastante desorientado y un poco perdido en mis pensamientos por todo lo que me estaba pasando. Seulgi interrumpió delante de mí y paré mi caminar. Rodé los ojos cuando simplemente se puso a pelear conmigo y sentí un nudo en mi estómago en cuanto pregunto por mi hermano. Ja, no se si el podía considerarme su hermano aún.-Estoy bien.- quise contestarle que todo lo había hecho por ella, por como ella estaba siguiendo a Sehun y lo celoso que me había sentido por él. Pero ella no me dejo opción al querer llevarme a la enfermería sin que yo pudiera ni siquiera quejarme. Y básicamente no me queje, porque me quedé observando nuestra manos entrelazadas, escuchando lo rápido que mi corazón latía y sintiendo la tranquilidad invadirme por primer momento en el día. No dije nada mientras estuve en la enfermería, mientras la enfermera me curaba entre pequeños regaños por meterme en problemas. Yo no paraba de suspirar, pues mis heridas no se curaban como castigo de todo lo que estaba haciendo mal para mi reino. El hecho de que ella se fuera conmigo a casa, me hizo soltar una sonrisa. Hacer que se saltara una clase no era una buena opción, pero que me acompañara volvió a reactivar en mi corazón. Estaba seguro de que si quería descansar, solo sería si ella estaba a mi lado. Debía de admitir-al menos a mi mismo- que su compañía era lo más satisfactorio que había ahora mismo en mi vida.

Me quedé parado frente a mi casa, antes de abrir en cuanto ella me pidió eso. Justamente había hecho eso ella que me pedía esta misma mañana, pero con mi hermano. Cogí aire y lo solté justo poniendo la llave en la puerta para hablar. Ella no sabía que estaba lastimado por ella, por todo lo que sentía hacia su persona. Sin importarme su comportamiento, sin importarme el lado en el que su alma se volcara en la balanza del bien y del mal. Yo la quería junto a mi, quería quedarme con ella para siempre. Quería estar a su lado siempre que siguiera con vida y no me importaba lo demás. Sabía que estaba mal pensar así, pero...al parecer el amor era lo más fuerte que tiraba en mi vida. Sabiendo las consecuencias de ello, estaba dispuesto a todo por Seulgi. Y ella debía de saberlo, debía de ser consciente de ello. Debía de saber mis sentimientos hacia ella y yo tenía el derecho de por fin entenderla, de por fin poder saber que era para ella. Pero, sentía que este no era el momento ni el lugar. Tampoco sabía si Jimin estaría dentro o no, y no quería que se molestara con Seulgi si ella aparecía. Por lo que decidí tomar una decisión que no la lastimará a ella o no hiciera que saliera confusa de allí. Debía de tranquilizarme, de saber exactamente que quería decirle y debía de ser en otro momento. No ahora.- No me pidas que no haga algo por ti...porque sabes que eres importante para mi. Aunque no quieras darte cuenta.-Le digo sin mirarla. Apoyó mi cabeza en la puerta y suspiro para coger fuerzas y virarme, enfrentándola. Mirándola directamente a los ojos. Sonrió levemente, todo lo que puedo porque hasta sonreír duele en mi rostro.- Necesito dormir y...Jimin esta algo cansado, así que no quiero molestarle.-Aclaro rascando mi nuca, intentando sonar tranquilo, intentando sonar completamente seguro.- Gracias por acompañarme y...por preocuparte por mi.-Le digo con una sonrisa mayor de la que puedo.- Debo pedirte que vuelvas a clase, y yo a cambio te prometo que dormiré y me preocuparé más de mi.-Le aseguro y luego doy un paso hacia ella.- Esta tarde debo recoger un par de cosas en el pabellon de la escuela por...una pelea que tuve el otro día. Si te voy pena aún y quieres ayudarme...te veo allí a las cinco,¿De acuerdo?.-Le digo y dejo un beso rápido en uno de sus mejillas para luego meterme en mi casa y apoyarme en la puerta en cuanto la cierro. Siento mil palpitaciones por segundo y mi vida dando un giro completo. Me volvía loco por ella, por todo.

Había preparado una merienda-cena en una mesa, justo en una de las esquinas del pabellón donde la luz incidía de forma perfecta. Ni demasiado fuerte, ni demasiado floja. Tenía una canción preparada que parecía que había tardado años en elegir y todos mis sentimientos a flor de piel. Había repetido más de mil veces  lo que le diría a cada momento y como iba a expresarme de una forma correcta. Cada vez que pensaba el amor que le profesaba, sentía como mi pecho dolía, pero ya me estaba acostumbrando el dolor. Y estaba dispuesto a pasarlo con tal de que tuviera una oportunidad de que ella sintiera lo mismo que yo. Sentía como todo mi cuerpo temblaba por los nervios, y en más de un momento sentí la necesidad de salir corriendo de allí. Pero me tocaba ser valiente y afrontarlo todo. Era ahora o nunca. Seulgi se merecía que fuera ahora.

-¿Qué haces aquí?.-Le pregunte a Jimin bastante confundido en cuanto lo vi entrar. Mi corazón casi sale del pecho al pensar que Seulgi había llegado, pero no era así. Aunque era justamente la hora. Quizás ella se había arrepentido, o simplemente decidió que no era bueno perder el tiempo conmigo recogiendo no se cosas. MIERDA, quizás debí de inventar otra cosa. Pero en cuanto vi a Khiara y a Jungkook, supé que lo mejor era que no llegará. Esto no pintaba nada bien.- Si estais aqui para llevaros a Seulgi, os advierto que no lo van a conseguir. Ella esta de nuestro lado.-Digo refiriendonos a mi y a Jimin. Debía de hablar con él, lo sabía y en otro momento lo haría. O...no. Sentí como un nudo se formaba en mi garganta, en mi estómago, en mi corazón y miré a mi doble en cuanto ella dijo aquellas palabras.--No eres capaz. No lo has hecho,¿verdad? Nunca me harías eso.-Pregunto queriendo confiar por encima de todo en él. Sin embargo, su mirada me lo dice todo, y en cuanto suelta el lo siento, arremeto contra él. Mis golpes se que son inútiles, por eso añado mis palabras.-¿CÓMO HAS PODIDO HACERLO? SABES LO IMPORTANTE QUE ELLA ES PARA MI. ME IMPORTA MÁS QUE MI PROPIA VIDA. ¿CÓMO PUEDES PONER TU FELICIDAD POR ENCIMA DE LA DE ELLA?- Golpe tras golpe, me hago más daño a mi mismo, pero no me importa. Siento mis ojos aguarse, nunca me esperé eso de parte de Jimin. Él era mi mayor aliado, era parte de mi.- NUNCA TE OBLIGUE A OLVIDARTE DE KHIARA. NUNCA TE PROHIBÍ LO QUE SIENTES AUNQUE ELLA SEA QUIEN ES. ¿CÓMO PUEDES PENSAR QUE SERÉ MÁS FELIZ LEJOS DE LA PERSONA QUE AMO? TE HAS VUELTO EGOÍSTA, JIMIN. Tú eres el que debe volver al reino...has cambiado.-Comente con mi voz destrozada, con mis sentimientos en el suelo. Siendo pisoteados. Y cuando me agarro, simplemente negué ante sus palabras de disculpas. De nada valían, lo que estaba haciendo...no tenía sentido. No tenía perdón de mi parte.

Dolía. Sentía como me quemaba, como me destrozaba. Como no quedaba casi nada de mi aura angelical y no podía protegerme. La traición, la locura de mi hermano y sus motivos para hacer esto me habían dejado destrozado. Ahora estaban destrozando mi cuerpo y con ello todas mis fuerzas por luchar. Me estaba agotando tanto física como mentalmente y sentía que en cualquier momento tocaría fondo. Sentía que en cualquier momento podía hundirme. Intentaba no gritar de dolor, pero me era imposible. Intentaba con las pocas fuerzas que me quedaban soltarme, pero tampoco podía. Todos eran mas fuertes que yo, y mi yo humano y mi yo ángel...estábamos agotando nuestra existencia. Solo agradecía que Seul...oh no. Quise gritar su nombre, quise gritarle que saliera de allí y no volviera atrás. Pero antes de que su nombre saliera de mis labios en un grito desesperado, la vi saltar en el aire y caer cerca de nosotros. Las lágrimas me inundaron, atreviéndose a salir por fin, y la mayor desesperación que había sentido en mi vida apareció en cuanto vi su cabeza sangrar.- No. No. Seulgi..JIMIN AYUDALA. Seulgi.-Grité, y logré darle un golpe a Khiara que la dejo en el suelo. Intente hacer lo mismo con mi hermano. Fue inútil. Yo solo quería correr al lado de la castaña para saber que estaba bien. Necesitaba ayudarla, necesitaba protegerla. Necesitaba terminar mi misión. Necesitaba decirle cuanto la amaba antes de perderla. No,no. No podía perderla.-Matame a mi, pero no a ella. Por favor.-Le rogué a la que había sido mi mejor amiga hace mucho tiempo. Su respuesta me sorprendió pero no me dio tiempo a reaccionar con algo porque solté un grito de dolor por su otro golpe.¿Cuántos golpes más iba a soportar?No lo tenía seguro.

Sentí que el final estaba cerca. Sentí que todo se acababa y como los de arriba me reclamaban. Sentía mi cuerpo pidiendo a gritos ser curado, pidiendo a gritos mis alas para llevarme hasta el reino y sanarme. Y luego...sentí mi corazón rogando para que Seulgi se despertara sin ningún rasguño, para que se curara de su enfermedad, para que pudiera vivir una vida tranquila y feliz. Quería que viviera la vida que una chica tan perfecta como ella, se merecía. Necesitaba asegurarme que ella fuera feliz el resto de su vida, necesitaba hacer eso por ella. Después de toda la felicidad-que sin ella saberlo- me había dado, yo quería darle eso a cambio. Un buen futuro, una vida feliz y completa. Quizás me sentí más aliviado cuando Jimin me confirmó que ella estaba viva, pero...sabía que si seguía sangrando, podía perder demasiada sangre y ser demasiado peligroso. Quería rendirme, quería que todo esto acabara y por otro lado quería tener las fuerzas de echarme a correr y sacarla de allí. Ella no tenía culpa de mi mal, de ninguno de nuestros malos. Se había visto metida en una batalla que había comenzado mucho antes de que me encomendaran como su ángel guardián. Por eso, al ver a aquella chica que creí conocer en su momento como un libro abierto, suspiré y supe que también le debía algo.-Lo siento. Siento no haber confiado en ti. Siempre fuiste mi hermana pequeña y...siempre lo serás. Pase lo que pase, hagas lo que hagas...Te perdono todo.- Desde que Khiara nos abandono, yo la acuse mucho antes que Jimin, yo la olvide y quise odiarla-aunque no pudiera- y nunca le di una segunda oportunidad. No creía que se la merecía. Pero ahora, ahora que no sabía que iba a pasar conmigo..sentía la necesidad de hacrle saber mis más profundos pensamientos. Esa palabras sinceras, provocaron que ella parara, que viera algo de bondad en sus ojos y que me viera más cerca de poder ayudar a Seulgi.

Todo paso demasiado lento. Sentí a Jimin temblar mientras veía lo mismo que yo. Sentí sus manos dudar en mi agarre y antes de que le gritará que ayudara a quien acabamos de comprobar que aun existía rendición para ella, él solo se dio cuenta de que debía de hacerlo. O quizás su corazón se lo grito. Mi interes dejo de ser en ellos y caí al suelo en cuanto me soltó, para gatear con las bocas fuerzas que me quedaban hasta la chica que había robado mi corazón. Me arrodillé a su lado, quité mi camisa y agarre su cabeza con cuidado para poner mi camisa-rota por khiara- presionando contra su herida, intentando no hacerle daño.-Seulgi, despierta...Por favor, aguanta.-Le ruego sin saber si realmente ella pueda escucharme o no. No me encuentro con fuerzas para sacarla y llamar a la ambulancia. No sabía que hacer en estos momentos, estaba desesperado al sentirme tan inútil por no poder ayudarla. Mi camisa comenzaba a inundarse de sangre,  mis mejillas de lágrimas.-Tienes que aguantar...Tienes que saber todo lo que te amo. Maldita sea, tienes que vivir mil cosas y tienes que superarlo. Quiero estar contigo cada día para hacerte saber lo valiosa que eres para este mundo y lo poco que mi existencia tendría sentido sin ti en mi vida.- Le ruego y apoyo mi frente sobre la suya. Mis labios rozan los suyos, dejando un pequeño tacto entre ambos. Y entonces, sé cual es mi única opción, cual es su salvación segura.

Dejé su cabeza descansando en el suelo, y entonces lleve una de mis manos a mi collar mientras con la otra acariciaba una de sus manos. Cerré mis ojos con fuerza e intente relajarme, intente parar de llorar aunque sabía que era en vano. Necesitaba tener toda mi atención, mi concentración y mis pensamientos en lo que estaba a punto de hacer. Justo cuando supe que había conectado con mi reino, que tenía la atención de alguien importante, cogí aire y mi mente hablo. "Yo, Park Jaemin he roto la principal regla de los ángeles guardianes y por ello; mi protegida y mi hermano han salido heridos. Admito mi infracción y acepto toda la responsabilidad de los daños causados por ello. Acepto el castigo correspondiente, no opondré fuerza a terminar desterrado en la tierra o a cual fuera la decisión que queráis tomar. Siento mucho que mis malos actos puedan haber ocasionado problemas, y como último acto como ángel ruego que la vida de Seulgi sea salvada y la fuerza de ángel de mi hermano sea restablecida. Lo siento mama,perdóname papa. Gracias por dejarme ser un ángel hasta el último momento". Bajo mi cabeza y suelto mi collar, sabiendo que eso se quedaría ahí. Primero observó a Seulgi y luego a Jimin. Me costaría bastante perdonarle lo que había hecho pero...sabía que si no tenía toda su fuerza angelical con él-cosa que había perdido por mi- no podría vencer a Jungkook y por el bien de todos era mejor que así fuera. Aunque no lo matara, neutralizarlo nos daría a todos ventaja. Y...tampoco podía ver como Jimin sufría, le hacían daño o...tenía posibilidades de morir. No podía por mucho que él me hubiera hecho.

Escuché el grito de maldición de Jungkook. Y justo en ese momento, sentí un golpe en mi pecho. Mi corazón; había comenzado a latir, de verdad. No se sentía artificial como siempre, era...real. Observé mis brazos como primer instinto: había venas en ellos. No...podía creerlo. Por un segundo pensé que me desterrarían al infierno o que me condenarían a algo peor pero...me habían dejado como humano y...suponía que mis padres y los de Khiara habían influido en eso. Y aunque me sentía demasiado vacío al perder toda mi parte angelical, ahora lo importante era que...podría estar a su lado. Ya no había problemas, podía estar con ella sin que una maldita regla del mundo divino me lo impidiera. Fue sorprendente como todas mis heridas se curaron, claramente...no eran heridas  que pudiera tener un humano cualquier y...sentí todo mi cuerpo rejuvenecerse. Aún me dolían ciertas partes del cuerpo, pero...tenía fuerzas. Por fin volvía a tenerlas.

Antes que nada, agarré de nuevo la cabeza de Seulgi con cuidado y quité mi camisa. Toqué donde se encontraba la herida y...no había sangre. Había parado de sangrar. La herida seguía ahí,pero parecía más pequeña y no sangraba. No sabía como agradecerle a mi lugar de nacimiento esto que acababan de hacer. Observé hacia atrás, para ver la gran pelea que se formaba. Quise ayudar a mi hermano pero...tenía que ponerle a ella a salvo. La cargué con cuidado de no hacerle daño y eché a correr. No sin antes cruzar mi mirada con la medio demonio/angel tirada en el suelo y con el chico que era idéntico a mi. Le desee suerte con todas mis fuerzas y salí de allí sin pensarmelo. Cada uno debía elegir, cada uno debía de guiarse por lo que sentía. Él no iba a reprocharme haberme marchado, mucho menos después de lo que habia pasado y yo ahora solo sería un estorbo.Solo era un simple humano.

La habían examinado en el hospital, había explicado que se había desmayado y se dio un fuerte golpe contra un filo, de ahí la herida de la cabeza. Me dejaron pasar a verla a las horas y bajo la atenta mirada de sus familiares que me observaban con cierto recelo. Aunque pasara a verla, eso no significaba que me hubieran dicho nada sobre su estado y eso me mantenía comiendo las uñas por el nerviosismo. Llevaba solo unas horas siendo humano y ya me encontraba totalmente perdido. Muchos de mis reflejos ya no estaban, con mis poderes desaparecidos no podía hacer la mayoría de cosas que quería y...solo me aferraba a mi collar rogando que ella estuviera perfecta. Rogando saber que Jimin había salido de esa. Cogí aire y lo solté, y nada más entrar por la puerta, sentí una presión en el pecho al verla allí, tumbada en la camilla. No me gustaba verla en ese estado, no me gustaba que la culpa de que estuviera ahí; fuera mía. Me acerque a ella y acaricié su rostro. Me permití acariciar su pelo y rogué porque ella despertará pronto y pudiera ver sus preciosos ojos mirándome. 

Sin embargo, aunque existieran mis súplicas, ella no despertó hasta unos días después. Y justo cuando sus ojos se conectaron los míos, sentí mi mundo revolucionarse.

¿Esto era estar enamorado?¿Sentir que el corazón iba a salir corriendo el pecho?¿Sentir mis mejillas sonrojarse sin que pudiera evitarlo un poco con mis poderes?¿Sentir como mis manos temblaban con miedo a su rechazo? Los humanos eran extraños y ahora que yo era uno de ellos...me quedaban mil cosas por descubrir.-No vuelvas a desmayarte así, me has asustado. Kang Seulgi.-Digo con una leve sonrisa y vuelvo a acariciar su rostro.- Quiero que sepas que me debes una cena que tenía preparada allí .- Pensé en decirle desde que despertara que la amaba y que estaba completamente enamorado de ella, pero hacia apenas horas que había despertado y hacía solo segundos que acababa de despertarse de dormir un poco. No quería presionarle y agobiarla con todo.-Seulgi, ahora yo seré quien deba cuidar de ti, y quiero que me permitas hacerlo.-Le digo con una leve sonrisa y un tono suave. Y antes de que ella responda, me inclinó hacia abajo y junto sus labios con los míos. Un corto beso, un acercamiento de nuestras bocas; pero lo suficiente para hacer que en mi interior salten cohetes y se llene de emoción.
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por exodus el Sáb Sep 02, 2017 12:02 am


kang seulgi «
Me cuesta trabajo mantener la cordura. ¿Es eso real? ¿Estoy volviéndome loca antes de tiempo? Mis ojos no pueden abrirse pero dentro de mi cabeza cientos de imágenes se juntan y reproducen segundo a segundo, produciendo una sucesión extraña. Irreal. Nada de eso pudo pasar, ciertamente, todo es producto de un sueño. Y pasa el tiempo, escucho voces en la lejanía, me tocan y me mueven y a veces el viento llega a mis brazos hasta que alguien cierra la ventana, porque lo escucho, puedo escuchar pero no puedo moverme ni hablar ni hacer nada al respecto. Impotencia es decir poco. Me siento como un objeto, inservible y sin propósito alguno. ¿En dónde estoy? ¿Por qué tengo que pasar por esto? Llego a pensar que estoy muerta, que la muerte significa simplemente dormir para siempre y querer despertar, pero no tener la capacidad de hacerlo. O el infierno. Quizá sea el infierno. Pero, ¿por qué? Además yo no estoy preparada para morir. Yo estoy preparada para sufrir en vida y luego quedar inerte para la eternidad, pero no para seguir sintiendo aun así. Y las imágenes siguen y siguen, se conducen las unas a las otras en un ciclo deforme, y la única constante es Jaemin. Jaemin está en problemas, pero eso no es una sorpresa ya que ese chico siempre está en problemas, y yo siempre quiero sacarlo de ellos pero soy demasiado insignificante como para logarlo. ¿Qué podría hacer una chica enferma como yo por alguien como él? Por más que quiera negarlo, Jaemin es un ser impecable, que comete un sinfín de errores y la mayor parte del tiempo es inentendible, pero al fin y al cabo es impecable porque puedo sentirlo en sus palabras, en su forma de tratarme a mí y a los demás, en su alma, por decir algo. Pero Jaemin también es débil, él está triste y no sé la razón, por lo cual no puedo ayudarlo, y quiero hacerlo. Pero de nuevo, ¿qué podría hacer yo por él? 

Mi mandíbula se tensa cuando lo primero que mis pupilas logran advertir es la silueta del chico con quien he estado soñando todo este tiempo. Él se ve bien, quizá un poco cansado pero nada que no pueda solucionarse con unas cuantas horas de sueño. Entonces, todo fue una ilusión que mi demente subconsciente creó para que mi estadía en lo que yo llamo “el infierno” se fuera tan aburrida. Sin embargo, aunque ya puedo moverme, mi rostro parece de piedra cuando él comienza a articular palabras, y se acerca —demasiado—. De un momento a otro sus cálidos labios se colocan sobre los míos y juro que nunca en mi pobre existencia me he sentido más viva. ¿Jaemin puede hacer eso? No debería. Siempre traté de mantener a mi corazón a raya, porque una persona como yo no puede amar a otra, y no puedo dejar que me amen sin más. Así que cuando él se separa yo trago en seco porque nunca se me ha enseñado a corresponder ese tipo de sentimientos. —No quiero que me cuides—murmuro con la voz ronca después de unos segundos —; tú no quieres hacerlo, créeme —miro sus ojos por una micra de segundo para después rehuirle. Jaemin no sabe, él no entiende, y no pretendo que lo haga. —No sé… No recuerdo qué me pasó, pero gracias por estar aquí —encojo mis hombros con pesadez porque el cuerpo me duele y mi cabeza comienza a punzar, aunque estoy suponiendo que se debe a pensar más de lo que debería. —Pero… Deberías comenzar a librarte de mí. Yo no soy buena —me detengo porque no estoy segura de estar diciendo la verdad. ¿Qué significa ser bueno? ¿Alguien lo es? ¿Lo somos todos? ¿Qué define en realidad el ser una buena persona? ¿Quién ve por los demás, quien ve por sí mismo? —Estoy cansada —suspiro y mis párpados se cierran automáticamente. Creo que no he estado despierta por más de cinco minutos pero tener a Jaemin tan cerca es agotador siempre —y aun así me gusta—.

La siguiente vez que veo a Jaemin me siento más relajada, y él se ve en mejor estado. —¿Sigues aquí? —carraspeo mi garganta escondiendo una risa divertida porque al parecer mi repentino despertar lo ha espantado. No tengo idea de cuánto tiempo pasó desde la última vez que nos vimos, pero estoy suponiendo que el avance ha sido bueno ya que ni siquiera tengo un suero conectado y la habitación ya no es la misma, de hecho, hay más pacientes dentro de ella y al observarlos con detalle, ninguno se ve realmente grave. —Un baño te vendría bien —intento sonreír y hacer una broma, porque sí, su cabello se ve sucio y su ropa algo arrugada, pero de todas formas logra verse presentable. No sé cómo lo hace. —No tienes que protegerme, Jae —digo rápidamente, antes de que él pueda pronunciar palabra. —No lo digo porque no quiera que lo hagas sino porque no debes —remuevo mi cuerpo sobre las sábanas hablando en voz baja, porque en este lugar la privacidad no existe. —Yo estoy bien… Sólo… Tú sólo cuida de ti mismo, deja de meterte en problemas y arregla lo que tengas con tu hermano, no te acerques a Sehun y… Protégete a ti mismo. Lo necesitas más que yo porque después de todo, mi final está mucho más cercano que el tuyo, quise decir. Lo callé porque él no tenía que saber y yo no tenía que pasar por la desgracia de explicarle. Lo mejor para ambos es que Jaemin nunca sepa sobre mi condición, porque mi dolor tarde o temprano terminará, y el dolor de quienes se quedan perdura.
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por exodus el Sáb Sep 02, 2017 6:36 pm


park jimin «
Estoy sentado en el borde derecho de la cama, con las yemas de mis dedos puedo sentir la suavidad de las sábanas recién colocadas, mis pies descalzos apenas alcanzan a tocar el piso que está cálido y debería sentirme tranquilo. Pero no es así. Porque el aire se siente demasiado pesado dentro de mi pecho; a cada respiro una tonelada de incomodidad se alberga en mis adentros y sé que debería preocuparme. Pero tampoco es así. Muchas cosas han dejado de preocuparme en un tiempo, en un par de semanas para ser precisos, desde el día en que Jeon decidió alejarla de mi lado una vez más; lo peor de esto es que tuve la oportunidad de salvarla si no hubiese sido tan egoísta e idiota, queriendo hacer todo por mi cuenta y no dejando que otros entraran en escena para ayudarme. Siempre supe que la conexión entre Jeon y Khiara era fuerte porque al final de cuentas, es él quien la convirtió en un demonio. De cierta forma, él es su creador, y por más poderosa que ella pudiese ser, él siempre estaría un paso delante. No tomé en cuenta eso y muchas otras cosas, por ejemplo, los recuerdos de nuestra niñez cuando todo parecía ser perfecto. Ojalá nunca hubiéramos crecido, ojalá hubiésemos quedado enanos y tontos para siempre. No recordé en el momento correcto que Khiara siempre te hacía sonreír, aun a la persona más amargada y seria del reino —que en esos tiempos era el ángel Kiyong, nuestro ‘niñero’—; no recordé la felicidad que contagiaba con sólo su presencia a cada ser que se acercaba a ella; no recordé su lealtad y fidelidad ante todos los que amaba. Olvidé momentos circunstanciales, la olvidé como era y me dejé convencer que se había convertido en una Khiara completamente diferente a quien era antes. Incluso olvidé mis lecciones de Historia angelical, “un ángel caído nunca será un demonio completo (demonio de nacimiento); el poder del reino es más fuerte que la maldad acumulada dentro de las almas sin vida de aquellos que se han visto en la tentación…”, lo que quiere decir que aun podía salvarla, porque todos pueden ser salvados. 

Regresé a los cielos para pedir apoyo y así seguir luchando contra Jeon, pero debido a mis malas decisiones allá abajo me lo negaron y enviaron a alguien más para darle seguimiento puesto que, no cumplí ninguna de mis promesas al bajar. Kang Seulgi seguía en peligro y durante mi estadía en tierra firme nunca hice nada por ella —cuando es todo lo que debí hacer—. Mi hermano dejó de ser mi hermano, y aun no estoy listo para procesarlo así que me he recluido dentro de mi habitación sin hablar con nadie sobre lo sucedido. Jeon se llevó a Khiara, y después de descubrir que su alma pura comenzaba a relucir nada bueno debe estarle pasando.

¡Jimin! ¡Estoy rompiendo las reglas por ti y dices que no te importa! —Jeonghan tiene las mejillas rojas de coraje. Supongo que lo han enviado a él porque fue cercano a Khiara, aunque en menor grado que Jaemin y yo, y Jeon no lo conoce porque estaba fuera cuando la tragedia comenzó. —No sé qué quieres que haga —murmuro y tomo aire para intentar calmarme —, estoy castigado y no saldré de aquí en muchos años. Sigo con mi trabajo de antes, Khiara y Jeon no son mi problema ya —pretendo trabajar acomodando papeles dentro de una carpeta pero como no estoy poniendo atención no tengo idea si es la carpeta correcta. —¿Y yo cuándo dije que lo hiciéramos por las buenas? —el rubio gruñe y yo pienso que he escuchado mal. —Jungkook no ha terminado todavía con Seulgi y tu hermano ya está involucrado. Además… Sabes perfectamente lo que le hacen a los ángeles caídos que muestran arrepentimiento —susurra. Deseo no escuchar nada, deseo no entender nada. ¡Maldita sea, Jaemin! ¿Por qué tuvo que enamorarse de una chica humana? Toda esta catástrofe comenzó gracias a su estúpido enamoramiento. —No soy un ángel guardián y ya no tengo ningún hermano… Khiara… Ella está en donde merece estar —Han me mira como si estuviese mirando a un desconocido. Puede que lo sea. Sé que soy Park Jimin pero no me siento como el Park Jimin de antes, que aunque cometía errores y a veces no era del todo feliz siempre quería salir adelante. Ahora yo lo único que anhelaba era que el tiempo se detuviera, que todo parara y se quedara así… Si no, temo que empeoraría. —Déjame ver tus alas —Jeonghan pidió y a paso lento se colocó detrás de mí. —Tengo miedo, Hannie —tragué en seco porque sabía el porqué de su petición. Con pánico recorriendo las extremidades de mi cuerpo dejé que comenzaran a salir, pero mantuve mi mirada fija en el piso porque no quería verlo por mí mismo. —Jiminnie —Jeonghan habló segundos después —, sólo es una —carraspeó su garganta e intenté no alterarme porque si bien, había una sola pluma oscura, podía remediarse —… pero está en la raíz —con rapidez guardé mi par de alas, tirando algunos objetos en el transcurso y espantando a Jeonghan. —Iré contigo —dije rápidamente. Una sola pluma en la raíz, podría ser peor… Pero daba gracias a que no lo era, porque así podría hacer un pacto con Jeon: a él le interesaría mucho corromper a otro ángel y llevarlo de su lado. Más si ese ángel soy yo. Me sacrificaría por ella, aunque eso nunca se lo diría a Jeonghan, él no me dejaría llevar a cabo mi plan. —Chanyeol y yo encontramos una brecha, su equipo va a ocuparse de ella en dos días así que tenemos que irnos ya.

Respirar aire terrestre no es algo que extrañara, pero ya no había vuelta atrás. Jeonghan y yo salimos del reino para pelear contra Jeon y traer a Khiara de vuelta. El plan de mi amigo era sencillo relativamente y no constaba de muchas variables por lo que si lo cumplimos al pie de la letra las cosas saldrían bien… Pero también se basaba en favores que podrían convertirse en traiciones, y yo no podía arriesgar la vida de Khiara así. Por lo que yo tenía mi propio plan, que tampoco era complicado pero sí arriesgado. —Hannie, saldré a caminar un rato —apenas estábamos acomodándonos en el apartamento barato que Jeonghan consiguió por su cuenta, ya que no podíamos contar con la ayuda de Namjoon porque nuestra misión no era para nada oficial ni legal. —Vuelve rápido, tenemos que discutir varias cosas —habló él en medio de un bostezo. Sonreí y asentí con mi cabeza mientras lo miraba con detenimiento. Quizá sería la última vez.
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por bultaoreune el Miér Oct 04, 2017 6:16 pm

No entendía porque ella se comportaba así. Por mucho que la hubiera conocido ya y por mucho tiempo que a estas alturas hubiéramos pasado tiempo juntos, ella seguía mostrándose completamente negada a que alguien pudiera quererla. Se negaba a dejar que nuestra relación avanzará más allá de una simple amistad. No había podido lograr borrar la propia oscuridad que su propia persona creaba en ella misma. Seulgi es vulnerable, demasiado. Y aunque yo intentaba generar lo contrario en ella, no lograba llegar a la raíz de su problema. Tampoco podía decirle que sabía lo de su enfermedad, porque ella no me lo había contado y sería bastante extraño buscar una razón lógica para eso. Ni siquiera la verdadera tenía lógica en este mundo, pensaría que estaba loco. Yo no era bueno, no ahora que no tenía la suficiente ayuda para luchar contra todo lo que se nos venía encima. Pero...no pensaba dejarla sola. A pesar de eso, a pesar de que ella me lo pidiera, de que me quisiera alejar de su lado...Yo iba a seguir luchando. Ahora mismo no tenía nada, solo me quedaba ella. No sabía nada sobre mi hermano, ni sobre Khiara, ni cual sería el próximo movimiento de Jeon o de Sehun, pero... me iba a quedar junto a ella e iba a intentar dejarle saber y que comprendiera lo importante que era para mi, lo mucho que la quería. Era hora de que Seulgi se diera cuenta de que estaba enamorado de ella, y que no me importaba que ese sentimiento hubiera destruido todo mi ser. Solo quería salvarla a ella y no me importaba perderme a mi mismo en el intento.

Ella dormía plácidamente mientras yo la observaba y planteaba que hacer con mi vida. No tenía donde ir, no tenía nada...Aunque, si Jimin no había desalojado nuestro apartamento podría quedarme allí. Tampoco sabía lo que quedaba de él y lo que no, no había querido salir del hospital. Porque sabía que fuera también me encontraría con muchas cosas que no quería ver. Me miro de arriba a abajo en cuanto ella suelta lo del baño y suspiro. Si ella supiera todo lo que había pasado mientras estuvo inconsciente...añadiría a esa petición una siesta que durara varios días. Ojala pudiera despertar y que todo siguiera igual que antes, pero debía de enfrentarme al mundo con mi nuevo yo: siendo humano. Suspiro ante sus palabras de nuevo, otra vez esa negación, otra vez ese sentimiento de no querer a nadie preocupándose por ella.- ¿Por qué? ¿Por qué haces esto..?.-Pregunto ya dejando ver mi confusión y mi estado de ánimo más que abatido. Estaba cansado fisica y mentalmente, pero también estaba cansado de la continua pelea que tenía que hacer contra el caparazón con el que se protegía.- Yo también estoy bien. No me preocupa Sehun, y yo ya no tengo hermano.-Sabía que si Jimin aún podía sentir algo de mi, eso le habrá dolido bastante, pero no podía expresarlo de otra forma. "Hey,Seulgi..es que mi hermano volvió al reino de los ángeles o puede que haya sido encerrado en el infierno", no...no sonaba nada bien ni creíble.-Solo te tengo a ti. No te pienso perder también.-Aclaro bastante serio. Termino cruzándome de brazos y apoyándome en la pared. Estaba algo lejos de ella, me gustaría estar más cerca. Me gustaría estar acariciando su mano, su rostro, o capturando sus labios. Pero decido mantener un poco de distancia dado a que ella no deja de pedirlo.-No puedes decirle a los demás lo que deben hacer, Seulgi. No soy un crío, sé cuidar de mi mismo y se tomar mis decisiones. Quiero estar a tu lado, ayudarte y protegerte. Quererte.-Hago una breve pausa para dejar de mirar a la nada y concentrar mis ojos en ella.- Y no pienso alejarme si realmente eso no es lo que quieres. Y ambos sabemos que con tus palabras, no engañas a nadie.- Iba a luchar contra demonios, ángeles y hasta contra su pesimismo y oscuridad, contra todo aquello que hiciera que no fuera feliz y que la distanciara de mi.  Las cosas iban a cambiar, ya nada volvería a ser igual.

Formó un leve puchero con mis labios e intento que mi mirada sea lo más posible a una súplica y a una pena increíble. Como aquellas imágenes en las que los perritos tenían sus orejas para atrás y sus ojos muy grandes. Ella no me mira muy convencida y yo sigo en mi empeño. Seulgi ya había vuelto a su casa, pero le habían mandado algo de reposo. Lo que para ella había significado encerrarse en su habitación y no pensar en salir. La había dejado un poco con su aire, pero todos los días la venía a ver. Y le aseguraba que como empezara el horario escolar de nuevo y ella no se levantara de esa cama, iba a llevarla a rastras. No iba a dejar que desperdiciara su vida por las boberias que en su cabeza pasaran. Por lo que en el día de hoy me había enterado que había una gran feria en el muelle y la estaba invitando a ir. Oh si, invitando -porque Jimin me había dejado el apartamento y algo de dinero, bastante.-, podía permitirlo. Y quería ahora disfrutar con ella, hacerle ver que podía seguir viviendo, seguir luchando, ser feliz. Se merecía felicidad.-Nunca he ido a una feria.-Y no miento, aunque la voz con la que lo diga suena a pena, como si fuera algo esencial en la vida de alguien. Quizás exagerado pero..¿no le terminaría gustando? Intentaría conseguirle un peluche, compraría un algodón de azúcar o una manzana caramelizada -según su gusto- y nos subiríamos en todas las atracciones que pudiéramos y quisiéramos.- Seulgiii, di que siii.-Le pido zarandeandola un poco y cuando ella murmura algo, yo paro.-¿Qué has dicho?.-Una sonrisa se va ampliando en mi rostro, al saber que había dicho que si y me levanto bastante satisfecho por haber podido convencerla.- Venga, levanta tu trasero de esa cama y vistete. No quiero darte nuestro siguiente beso con el pijama que no te quitas desde hace días.-Digo de forma totalmente natural, y puedo jurar que quiero besarla ahora mismo y no solo sus labios, si no toda la cara por el sonrojo leve que se ha formado tras mis palabras.- Date prisa, Kang.-Guiño un ojo en su dirección para salir de su habitación y dejarle algo de privacidad. Si, había pasado del niño inocente al atrevido y he de admitir que tuve miedo a que ella no le hiciera un pelín de gracia y me echara a patadas de su casa. Sin embargo, aqui estaba, esperándola. Puede que Seulgi no lo supiera, pero...esta sería nuestra primera cita.

Porque habría miles de problemas en ella, miles de problemas en mi y muchos si nos juntamos. Pero es momento de vivir por el presente, por nosotros.
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por bultaoreune el Jue Oct 12, 2017 3:12 pm

Suelto un grito debido a la quemadura que me provoca aquella vara y bajo mi cabeza exhausta. Mi cuerpo se encontraba lleno de heridas, estaba totalmente dolorida y cansada. El castigo estaba siendo fuerte, quizás uno de los peores que yo habia presenciado desde que me había pasado al lado demoniaco. Pero era la primera vez que la guerra iba contra mi.- MIRAME.- Oí el grito de Jungkook y solté el aire completo que se hallaba en mis pulmones. Estaba colgada del techo,  con mis manos estiradas lo mas posible, y mi cuerpo caía hacia abajo con dolor porque ya no podía ni aguantarme bien de pie. Levanté mi cabeza lentamente, junto a mis ojos para mirarlo. Y pude lograr conseguir en mi cara una sonrisa bastante arrogante.- Pudrete, Jungkook. Prefiero morir a volver a sentir tanto odio y terror.- Le hago saber con total confianza en mi voz.- No me tientes, no sabes de lo que soy capaz. Me estoy conteniendo.-¿QUE SE ESTABA CONTENIENDO? Ni siquiera me había podido curar un poco por mi condición -las plumas de la ala derecha eran completamente blancas, en la izquierda eran mitad blancas y mitad negras.- y por ello en este lado no podía curarme. Lo haría si estuviera en el reino angelical o en la tierra, quizás.- Eres MÍA.- volvió a gritar y junto levante la cabeza, de nuevo, y le escupí.- Mátame ya.- gruño. No quería saber más nada. No quería mas dolor. No quería mas preocupaciones. No queria tener que salir de aqui y rogar a mi reino natal que me volviera a aceptar. No quería seguir asi... no podía volver a lastimar a Jim... Un grito desgarrador sale de mi garganta.

-PARA. Por favor, para.- suplicó por primera vez en todo el tiempo que lleva mi tortura. Aprieto mis dientes contra mis labios, intentando no gritar de nuevo. Pero lo vuelvo a hacer sin poder ignorar el dolor que me hace retorcer.- Cuando cada milímetro de ellas vuelvan a estar totalmente negras...te las devolveré, cariño.- me susurra y el dolor es completamente tortuoso. Quiero caer al suelo y abrazarme a mi misma, pero no puedo. Y entonces no paro de gritar y llorar. Eran mías, me pertenecían, no podía arrebatármelas.- Mis...alas...- susurro entre el llanto y la agonía viendo como él se las llevaba con esa sonrisa victoriosa y mi espalda escocía por la marca de la falta de ellas.  Nunca pude imaginar que tal dolor podía albergarse en un ser como yo, pero... estaba equivocada.  No solo dolía mi espalda, si no que lo que mas dolía era mi corazón, mi alma: todo mi ser. Me había destruido, por completo. 

La cabeza me daba vueltas, ya no tenía ni sentía nada en mi cuerpo, parecía un ser muerto porque ni siquiera podía escucharme a mi misma. No sabía ni como no se me habían roto los brazos ya de estar en esa posición. Todo dolía tanto que ya había dejado de sentir la molestia, había dejado de sentirlo todo. Me había estado preguntando como estará Jimin, Jaemin e incluso Seulgi. Pero dado a que no había recibido noticias malas, podía adivinar que todo estaba bien dentro de lo posible. Además, recordaba -borrosamente- como Jimin seguía vivo después de la pelea con Jeon. Yo misma había sacado fuerzas -de donde no las tenía- para parar la pelea que terminaría peor para el ser puro por la rabia que contenía y con ello le había dado ventaja a Jungkook para poder traerme a este infierno. Solo esperaba morir, porque no quería volver a caer en la tentación, no queria volver a caer en el odio y en la maldad. Preferiría morir, eso estaba claro y esperaba que mis padres escucharan mis súplicas y lograran de alguna forma que mi muerte llegara pronto. [...] Siento un pequeño dolor en el pecho que se va extendiendo ligeramente, como un desgarro interior. Muerdo mi labio inferior para aguantar el dolor, pero ya no sabia ni como resistirme a nada. Y en segundos, el dolor desapareció y las cadenas que mantenían mis muñecas desaparecieron también. Sin ningún equilibrio ni control sobre mi cuerpo, caigo hacia delante. Cierro los ojos esperando que el golpe de la cabeza contra el suelo de su resultado, pero mi cuerpo no llega a tocar el frío metal. Oigo mi nombre siendo pronunciado por alguien y levanto mi cabeza lentamente, para que mis ojos se choquen con los del blanco chico.-¿Ji-min...?.- mi voz es bastante suave, baja. Y mi confusión es extrema, no podía ser real. Debo estar muerta, esa es la única explicación lógica a que este él aqui. 

Sin embargo, siento como me sacude, me llama y comienza a lamentarse por mi estado.-¿Jimin?¿De ver-dad... estas aquí?.- una de mis manos usa toda su fuerza para posarse en una de sus mejillas y la acaricio levemente. Mis ojos se aguan, sin poder creerlo aún, no pintaba nada bien.- Lo si-siento.- tenia que hacérselo saber antes de lo que fuera a pasar a continuación. De lo que fuera a pasar conmigo, con él, con nosotros. Sentía todo el daño y el dolor que le había causado, nunca debí traicionarlo, ahora me arrepentía de no haberme quedado a su lado para siempre.-De-bes irte.. por favor.- le ruego con temor. Tenía que dejarme, tenía que irse antes de que alguien lo descubriera aquí. Esto solo era mi culpa, solo me merecía sufrir yo. Jimin debía de estar a salvo, si no...nunca me lo perdonaría. Necesitaba que mi otra mitad siguiera siendo puro y libre. Jimin. 
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por exodus el Vie Nov 10, 2017 11:27 pm


kang seulgi «
Por más que forzara a mi cerebro, éste ya estaba cansado de intentar recordar la última vez que alguien había admitido quererme sólo porque sí, sin intereses ni compromisos de por medio, o lástima incluso. Y puede que hasta ese momento me diera cuenta que sí lo quería, y es más, lo necesitaba. Porque durante las horas en las que él no podía estar conmigo en el hospital, o después, cuando me dieron de alta y regresé a casa, lo extrañaba al punto de preferir dormir hasta que él volviera a alegrarme el día. Y bueno, tampoco es como si mis padres fueran de ayuda levantándome el ánimo; detestaban la idea de que mi condición estuviese empeorando y tener que gastar más dinero en estudios que lo único que harían sería aclarar si moriría en un mes o en un año.

Justo minutos antes de que Jaemin cruzara la puerta de mi habitación mi madre había salido de casa echando humo. “Serías más útil si te mueres de una vez”, dijo, y quise negarlo y decirle que estaba equivocada, que yo podía ser mucho más útil en un día de lo que ella ha sido en su vida entera, pero ningún sonido salió de mi garganta porque la verdad completamente honesta era que yo no creía eso. Mi madre al menos puede alimentar a los gatos que van y vienen de las colonias vecinas, yo soy alérgica a ellos y me odian como seguro no han odiado a ningún otro humano en la Tierra. Entonces, cuando Jaemin propuso ir a la feria mi humor no estaba en su mejor momento. Me negué una y otra vez, pero el rubio y su —muy adorable— persistencia lograron convencerme. Quizá algo bueno podía salir de eso, ¿no? Las visitas diarias de Jaemin y su compañía habían sido, por mucho, la parte favorita de mis días; estando fuera de una apretada habitación, y sin la constante vigilancia de alguno de mis padres, seguramente sería mejor. No obstante, le haría pagar con creces que me hiciera sonrojar como un jodido tomate.

Tomé un baño con agua muy caliente, de más de veinte minutos e intenté vestirme lo más rápido que pude, aunque con mucho más esfuerzo del normal. Quería verme bien y que él sintiera al menos una vez que esto valdría la pena —aunque en el proceso lo hiciera esperar una eternidad—. Al salir de mi habitación apresuré el paso para encontrarme con la sala vacía. Pensé por un instante que había sido todo una broma de mal gusto o que mi mente comenzaba a jugar conmigo, pero al ver la puerta de entrada abierta y una silueta —que no parecía ser la de mi padre— en el marco de esta. Carraspeé mi garganta esperando que notara mi presencia —lo siento, no quería tardar tanto —con suavidad mordí mi labio inferior en un intento de tranquilizar a mi loca cabeza que comenzaba a crear mil y un ideas de lo que podría —o no— suceder si seguía pretendiendo que nada malo saldría de esto. Guardé mi móvil en el bolsillo trasero de mis jeans y caminé hacia él; utilizando todo mi esfuerzo para desechar los malos pensamientos y disfrutar el día. Sólo uno, nada podía salir tan mal. —Anda, no quiero llegar cuando esté atascado de gente y no podamos ni movernos —tomé su mano y deprisa cerré la puerta para irnos lo más pronto posible de ahí.

No se lo dije a Jaemin antes porque no lo creí necesario, pero yo tampoco había ido a una feria antes y la razón principal era que mi madre le tenía una fobia del tamaño del mundo a los juegos mecánicos y a mi padre le interesaba poco lo que pasaba conmigo en mi niñez por lo que no puedo considerarme una experta en fiestas de cumpleaños, parques, cines, restaurantes infantiles o ferias. Yo no estaba enterada de que la mitad de esas cosas existían hasta que entré a la escuela y todos los niños hablaban de ellas. —Quiero mi beso en la rueda de la fortuna —dije espontáneamente al ver la gran estructura a varios metros —, pero será hasta el final —sonreí curvando mis labios ligeramente, y planté un beso muy pequeño sobre su mejilla. Tan sólo hice eso y mi cabeza comenzó a dar vueltas imparables, sentía que el corazón saltaría de mi pecho y correría en círculos, como si Jaemin le otorgara el permiso a todo mi cuerpo de volverse loco a la misma vez. Y obviamente mis mejillas estaban coloreadas de un carmín intenso.

¡Eres un tonto! —grité entre risas y empujé el hombro de Jaemin con tan poca fuerza que no logré moverlo ni un centímetro. —Pude morir ahí dentro, ¿sabes? —señalé el macabro lugar y luego me crucé de brazos con una indignación fingida. Supongo que mi molestia iría en serio si no se tratara del rubio, pero como es él, no me es posible sentir ni un poquito de resentimiento. No había entrado nunca a una casa del terror, y la que había en la feria era tan pequeña que daba risa pero aun así estuve a punto de desmayarme del susto más de tres veces. —Voy a necesitar una compensación grande después de esto, Park —sin poder estar lejos más tiempo, envolví uno de sus brazos con los míos y comenzamos a caminar con rumbo a otra atracción, con la diferencia de que yo parecía un koala y Jaemin mi árbol. —Gracias por todo, Jae —cerré mis ojos por varios segundos en los que dejé que Jaemin me guiara entre la multitud. Definitivamente, estando junto a él todo parecía más sencillo y mejor, ojalá pudiéramos detener el tiempo y permanecer justamente ahí por siempre, o al menos hasta que esté lista para irme y dejarlo, y asegurarme que él estará bien.
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Re: ❝ time will fly, time will heal ❞

Mensaje por exodus Hoy a las 3:24 pm


park jimin «
Ningún ángel podría atravesar la barrera de protección que los demonios han utillizado, desde el inicio de los tiempos, para ocultarse. Aun así, no me fue sorpresivo poder llegar hasta ahí ileso, y había una razón para ello: Jungkook lo sabía. Quizá lo supo todo el tiempo, desde que bajé a encontrar a mi hermano, desde que Khiara y yo nos reencontramos.

Ah, ¡por fin llegas! Tardaste más de lo que yo había supuesto —exclamó el pelinegro con efusividad; sus sombrías orbes desprendían una oscuridad penetrante que calaba mis huesos, pero seguí caminado por pocos pasos que faltaban para llegar frente a él. —¡Tuve que improvisar con Khiara por tu impuntualidad, Min-ah! No vas a creerlo cuando la veas —él bufó, fingiendo preocupación pero dejando escapar una sonsirilla; yo cerré con furia los puños a mis costados. Para ganar fuerza y coraje pensé todo el tiempo en ella, tanto en los momentos buenos como en los malos… Los malos los cuasó él, siempre fue su maldita culpa. Jungkook orilló a Khiara a pecar y a vender su alma, pero yo ayudaría a que la recuperara. Cuando Jeonghan escuchara mi plegaria sabría en dónde encontrarla, la llevaría al reino y se darían cuenta que ella estaba arrepentida y que seguía teniendo un alma pura. —Jeon… —comencé, pero él me detuvo. —Dime Jungkook. Mis amigos me llaman Kook… o Kookie… Soy el menor de mi orden, ¿sabías? —fruncí el ceño porque no estaba comprendiendo nada. ¿Qué necesidad tenía él de decirme eso? Además, no es como si… —Estarás bajo mi mando, seremos compañeros… Incondicionales camaradas, ¿qué te parece? —él rió con fuerza —, vamos, no creas que no sé a lo que vienes, Jimin-ah —dio un par de pasos hacia atrás y me hizo una seña para que lo siguiera. Lo hice en automático. —¿Querrás verla, cierto? —tragué en seco. Claro que quería verla, Dios, moriría si él no lo permitiera. —No creas que lo hago por compasión. Todavía sigues siendo un ángel después de todo… Pero estoy deseando ver el rostro de la pequeña Khiara cuando se lo digas —Jungkook abrió una puerta pesada de metal sin utilizar las manos —, esa es una mejor tortura que todas las que le he propinado por desobedecerme —ésta vez el tono de su voz sonó grotesco, no contenía ni una pizca de vulnerabilidad y lo detestaba por ello.

Con lágrimas a punto de resbalar por mis mejillas acaricié el rostro descuidado de la mujer que he amado desde que tengo memoria. ¿Dejaría de amarla cuando Jungkook me convierta en uno de los suyos? ¿Todo lo que he soportado, todo lo que he sentido terminará en el vacío? ¿El amor puede acabar de una sola estocada? Por mucho tiempo deseé dejar de hacerlo, dejar de amarla, porque el solo recuerdo me traía memorias dolorosas que lastimaban a mi cuerpo y alma. Ya no estaba tan seguro. No quería dejar de amarla, sólo quería dejar de sufrir, quería que ella me amase de la misma forma. —Shh. No hables —intenté sonreír. —Todo terminó, pequeña, ya no tienes más de qué preocuparte —con las yemas de mis dedos acaricié la piel de su frente mientras quitaba mechones de cabello que me impedían admirar su carita. Khiara no se hallaba en el mejor estado y lucía cansada, joder, demacrada… Pero preciosa, aún así. Como un ángel, siempre lo fue, siempre lo ha sido. —Te amo —cerré los ojos y murmuré, juntando la punta de su nariz con la mía. Escuché un crujido en las paredes. —Te amo —repetí más fuerte y abrí los ojos —, siempre te he amado y siempre voy a amarte, Khiara —mis párpados cayeron una vez más. Otro crujido. —No le creas a nadie más, sólo a mí: te amo, pequeña. Te amo —rápidamente pero tratando de ser lo más delicado posible, fusioné sus labios con los míos en un beso seco y casto. No necesitaba más para demostrarle lo mucho que la adoraba, es decir, estaba a punto de venderle mi alma al diablo —literlamente—.

Tienes medio minuto, Jimin-ah —el canturreo de Jeon retumbó en mis oídos y en ese instante recordé que no estábamos solos. Que sería aquel mi último momento con ella, y es que dejar de ser un ángel era como la muerte del alma. Mi alma no estaría más conmigo, se apagaría y con la pérdida de Khiara y de mi familia jamás volvería a encender.

Llené mis pulmones de aire y dejé que mi cuerpo recobrara —aunque fuese poca— calma —Han —susurré, esperando que mi llamado fuese lo suficientemente sólido para llegar a Jeonghan. —Perdóname, Han-nie —musité en un tono bajo; pude sentirlo por un segundo, y ese segundo fue suficiente para entender que me escuchaba, que sabía, que no me dejaría solo… es decir, a ella. No dejaría sola a Khiara. —Soy un ser impaciente, Park… díselo ahora —Jeon volvió a hablar, a ordenar. —Cierra la boca —gruñí con desespero y lo miré directamente haciendo girar mi cabeza. Otro crujido. Miré a mi alrededor y la estructura se veía tan intacta como en un principio, después de analizarlo con detalle fue que me di cuenta que no era mi entorno el que se estaba desmoronando. Era yo. —Khiara —volví a mirarla a ella, a prestar toda mi atención a su mirada confundida y labios entreabiertos que posiblemente querían preguntar un millón de cosas —estarás bien, ¿sí? Cree en mí. Tú estarás bien —acaricié las hebras de su cabello con dedos temblorosos. Luego dolor. No sentía dolor, joder, era como si la sensación fuese parte de mí. Cerré mis ojos apretando los párpados, rechazando cada fibra de ruindad que Jeon estuviese introduciendo en mí. —Déja-déjame ponerla a salvo… Jungkook, sólo déjame… —una carcajada vil y otro fragmento de agonía penetró mi piel. —¿No confías en mi palabra, Jimin-ah? Tomarás su lugar y ella el tuyo… si la aceptan entre los suyos de nuevo, claro, no soy yo quien puede prometer eso —Jeon enarcó una ceja y torció una leve sonrisa. Estaba seguro que él hubiese preferido tomarnos a los dos pero por alguna razón creía en sus palabras. —Mi pequeña, no sientas que esto es tu culpa —toda la adoración que sentía por ella peleaba a muerte con las sensaciones nuevas dentro de mi cuerpo. Hasta mi último respiro... Desde siempre supe que a ella la amaría hasta mi último respiro.

Eres mío ahora —Jeon tocó mi hombro. Y el dolor, la ira y desahucio dejaron de molestar, ya eran parte de mí.
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