Últimos temas
» Mi verdadero hogar está en tus brazos
Hoy a las 2:07 am por herondale

» ;waiting for the sun to chase me ☀
Hoy a las 1:44 am por herondale

» w i l d f l o w e r s;
Hoy a las 1:35 am por herondale

» ~K&M{♥}
Ayer a las 11:46 pm por CrazyforJagan

» pied piper ✹
Ayer a las 11:10 pm por byunosh

» ¿rol? ♡
Ayer a las 9:23 pm por venusianmermaid

» Mon amour, je sais que tu m'aimes aussi .♥
Ayer a las 9:22 pm por venusianmermaid

» what about us
Ayer a las 9:20 pm por byunosh

» 'cause you got me in my f e e l i n g s ♣
Ayer a las 9:17 pm por venusianmermaid

Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

❥ just say you won't let go.

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

❥ just say you won't let go.

Mensaje por hobi el Sáb Abr 15, 2017 3:52 am

there is a part I can't tell about the dark I know well.—
—some people are artists; some, themselves, are art.


lynn&kat.
(╭☞•̀o•́)╭☞ ☜╮(´ิ∀´ิ☜╮)
avatar
Mensajes : 17867

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por Aislu el Dom Abr 16, 2017 10:52 pm

ADACHI YUTO
La noticia llegó a mis oídos primero, a boca de grupos rivales; segundo, por los propios miembros que me palmeaban y miraban con lástima (algunos, con diversión) ante el acontecimiento que se repetía sinfín desde que la razón de mis pesadillas aprendió a caminar, yendo de mal en peor desde el momento en el que aprendió a hablar. Jeong Yoona era, es y será el único motivo por el que mi nombre se repita en las conversaciones de todos los metidos en este negocio: nunca de una buena manera. A penas confirmo la información, mi fin se vuelve encontrarla. La desesperación se notaba desde el ritmo de mis pasos hasta en mi transpiración que iba formando gotas de sudor por toda mi frente y nuca; los demás lo notaban con solo ver la manera en que mis ojos buscaban, sin descanso, cualquier pista de la pequeña mierda. Escaleras arriba, en el sótano, en el cuarto de reuniones o en medio de una tortura al recién atrapado del grupo rival, aquello que buscaba no se encontraba en ninguno de esos lugares a pesar de que estos entraran en sus favoritos, o en los únicos lugares donde todavía aceptaban su presencia. A la décima vuelta al edificio, me rendí. Mis pies se arrastraron al jardín para dar fin a todo: ya había asumido la responsabilidad, el problema recaía en mi dignidad cada vez más lastimada a causa de las metidas de pata de la chica. En el último mes me preguntaba siempre, antes de encontrarme con alguien, cómo podía hacer para seguir caminando con la frente en alto. El grano en el culo, que resultaba ser la chica, se dedicaba desde hace tiempo a arruinar mi reputación y respeto entre los miembros del grupo, era ya visto únicamente como su niñero. Lamentablemente, eso era. El desgraciado al que cayó la tarea de salvar la vida de la hija del jefe ante la falta de juicio de ella: teniendo un padre poderoso, nadando en dinero, que te acomoda en el mejor instituto del país ¿cómo puedes hacer de lado todas las puertas que se te abren para querer mantenerte en el sucio negocio al que él se dedica? Dejaba ir toda una vida, prefería ser igual que los hombres trabajando al lado de su padre. Por un lado podría comprenderlo, el lado que respeta a ese hombre, que se arriesga día tras día por lo que él hizo por mí; pero también estaba mi lado, que ganaba siempre, lamentándose de la estupidez de la chica. Mi vida se resolvería si ella un día por fin abriera los ojos y dejara de meterse en situaciones suicidas. —¡Hasta que te encuentro! — mi mandíbula se tensa con solo divisar la diminuta figura de la chica. Diminuta figura que en raras ocasiones sabe defenderse y dejarte al borde de la muerte, esas raras ocasiones donde sí conectaba su cerebro con su cuerpo. Tan rarísimas como ella. La sangre me hierve como hace cada que me encuentro con el rostro de algún bastardo al momento en el que Yoona se gira a mirarme con ese rostro de no saber nada. No sabe más que su nombre. Nuestro jefe podrá derretirse al ver esa expresión en la chica, pero para mí la reacción de siempre era querer mandarla lejos como cualquier amenaza a los que sobrepasan los límites: en una caja de cartón y en trozos. —Ven conmigo. Ahora mismo. — les hago un favor a los pobres novatos con los que estaba hablando, se notó en la forma en que salieron corriendo a penas ella se giró en mi dirección. Es soportada sólo por el jefe, pero eso no significa que uno guste de quedarse siempre a su lado: en cuanto se hay una oportunidad, huyen. Soy el único aquí que no puede huir de ese desastre. Quiero decirle que se vaya a la mismísima mierda, entregarle mi pistola y que dispare directo a mi cabeza. O simplemente que me dispare, no importa cuántos tiros le tome, solo que termine muerto, es todo. Pero, igual que siempre, no lo hago, me muevo con mi dios de la muerte personal detrás de mí.



¿Nunca vas a entender, Yoona? — es lo primero que digo una vez cerrada la puerta. No tenía problema con gritarle enfrente de todos, era normal para ellos. A toda hora nos podían ver en cualquier rincón del edificio o por la ciudad, yo gritándole y pidiendo que razone por una vez; ella, ignorándome olímpicamente. Hoy no lo hago, nos busco una habitación vacía y lejos de oídos curiosos y le permito sentarse para que pueda seguir con su expresión de idiota mientras en su cabeza hay algún show de un mono en monopatín. Nada pasa por su cabeza, nunca formula un pensamiento coherente. —Era el único calificado para ir a esa reunión, tu padre contaba conmigo para firmar el trato con ese cliente. — trato de mantener la compostura. Gritarle de buenas a primeras traía de todo menos buenos resultados. Gritar me alteraba, la alteraba a ella y nuestra discusión carecía de sentido. Ya no sabía de qué manera tratarla para que entendiera, estos años cuidando de su trasero eran un rompecabezas en el que ninguna de las piezas coincidía, un acertijo en el que hacían falta los detalles suficientes. —Y vas y lo arruinas todo. Perdemos el cliente, y, aparte, tenían que haber tipos de Kangpae presentes. — la cabeza se me hace trizas de solo pensarlo. Mocosa tan más estúpida. —Seguro de que ni siquiera conoces Kangpae, Yoona. Te lo resumo: pueden hacernos mierda en un segundo. — Yoona, Yoona, Yoona. No sé cómo lo haces. El día que entraste en medio de la reunión para quejarte con tu papá, pensé que serías como toda hija de jefe mafioso: mimada, con pocas neuronas, y viviendo en su propia burbuja. Ahora, sé que eres justo cual imaginé, solo que tu burbuja no es una vida dentro de la élite, sino un futuro deseado en el puesto de tu padre. Mimada, con pocas neuronas y terca del demonio, los últimos años ha puesto en peligro mi vida y dignidad. Todo por no saber controlarse o seguir órdenes. —Es suficiente ¿Vas a espiarme? ¡Pues ya no! Si eso es lo que querías, tendré tu estúpido trasero vigilado las veinticuatro horas: no dejarás mi lado hasta que resolvamos el problema en el que nos has metido. — había intentado de todo con tal de tenerla al margen. A este día ¿cuánto tenía cuidándola? Era difícil de recordar por la falta de diferencias entre ese entonces y el ahora. Seguía siendo la misma que se entrometía, sin embargo, podía decir que aquel detalle que me ayudaba a diferenciar era la gravedad de sus actos. Si continuaba así, temía seriamente dónde terminaremos todos por ella.
avatar
Mensajes : 13365

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por Aislu el Lun Abr 17, 2017 6:28 pm

YOON SOHEE
Escucho conversaciones ajenas, saludo con ánimo a Nanhee y pido algo al azar del menú. Muy diferente a lo que suelo hacer, al estar acostumbrada a pasar por ahí únicamente para pedir y llevar, rara vez quedándome ahí, pero a tiempos desesperados, medidas desesperadas. Los bloqueos artísticos eran algo con lo que estaba familiarizada, mis primeros años estudiando se basaban de ello, pero era algo que enfrentaba siempre, consiguiendo al menos una obra aceptable. Que los trazos tuvieran sentido y formaran algo, sin embargo, la última semana se trató de tirar todo mi material para convertirlo en basura que no se vendería ni en un evento de caridad; sí, conocía a la perfección los bloqueos y había ido en contra de ellos por años, y podría simplemente esperar por su fin si no fuera por la llamada que recibí al segundo día. Había optado por simplemente sentarme en medio del departamento, poner un poco de música y garabatear hasta que me gustara lo que veía, cuando el teléfono sonó y la noticia recibida dio a mi pesadilla: tenía lugar en la siguiente exposición. El tema era sencillo; la oportunidad, para no dejar ir. Por lo que me precipité y acepté sin pensarlo, la peor idea de todas. Cinco días más y mi material cayó a cero, mi paciencia por los suelos y la inspiración para no encontrarse nunca. Como dije, medidas desesperadas. Me paseaba por la ciudad buscando ese qué, ese punto, necesario para regresar al arte, miraba por la calles, observaba rostros por horas, escuchaba historias de gente que no volvería a ver. Pero nada conseguía que los lienzos tomaran vida, o lo más cercano a ella. La derrota estaba enfrente mío ahí en el café, tomando una malteada de chocolate en la silla antes vacía que compartía con la mesa. Eso pensé, estuve lista para llamar y rechazar mi espacio en la exposición, cuando la forma de la derrota se desvanece en el aire abriéndole paso a algo completamente fuera de este mundo. Lo que captan mis ojos en medio de un local cualquiera, que me permite llenar la mesa con mis cuadernos y notas, es a la persona más bella que alguna vez he tenido la fortuna de encontrar. Reconsiderando: no será la persona más bella, pero a los pocos segundos de observarla mis manos se mueven ansiosas como no lo han hecho en mucho tiempo, ni siquiera siento el contacto contra el carboncillo, o el lápiz, no tengo idea de qué es lo que tomo, pero en poco tiempo plasmo su rostro, su figura, desde las pocas perspectivas que tengo desde donde estoy. Esa persona es deslumbrante en su totalidad y a pesar de que he logrado superar, ligeramente, mi bloqueo, no me parece suficiente. —¡Nanhee! —procuro que el volumen de mi voz sea al nivel en el que sólo ella alcance a escucharme. La odio, desde que nos conocemos, pero es esa la misma razón por la que es de las pocas personas con las que tengo contacto. —Dale cualquier cosa que tenga buen sabor al tipo de allá. — y con todo el disimulo que sé manejar, apunté en dirección al hombre que bebe café luciendo como si estuviera posando para Vogue. —Y. No. Le. Digas. Que. Fui. Yo. — recalco, tal vez más de lo necesarios, pero lo menos que quería era que ella malinterpretara todo. Lo que quería era poder verlo con algo en mano que no sea la fea taza de la que se atrevía a beber, con esos labios rosados que no se comparaban con ninguno de las modelos que vi durante toda mi vida.


Otras ocasiones, dibujar en pleno bloqueo tan desgarrador como este, sería algo digno de una fiesta, o de ir a comprar todas las bebidas que completara para emborracharme en el departamento, sola, para tratar de dibujar al día siguiente con la cabeza matándome. Esta ocasión, es diferente. En cuanto sentí que sobrepasaba los límites permitidos a la hora de dibujar desconocidos (establecidos por mí… hace tiempo) guardo todo y pago la cuenta. La mía y la del postre de considerable precio que escogió Nanhee para él. Con el fin de regresar a casa para seguir dibujando, nada más, pero lo que encuentro es a mí, parada fuera del café esperando que el hermoso hombre salga por esa puerta. Repetir mis pensamientos lo hace ver romántico sin contexto, a pesar de que mi verdadera intención va de pedir algo que no hago desde mis inicios, donde no sabía si dedicar mi vida a esto o no. Estoy a poco de patear la puerta para que salga Nanhee y pedirle que saque al tipo del lugar, cuando él aparece de nuevo y hay una lluvia de colores, explosiones y escenarios para plasmar. —¡Hey, tú! — no tengo idea de cómo hacerlo y no ayuda en nada que él siga caminando a pesar de mi grito. Debí pensarlo mejor. Más. Analizarlo. —¡Te estoy hablando a ti! — me dejo llevar por el pánico. No, el enojo causado por ser enojada gana y toma control de mis acciones. No me va a mirar, así que hago lo necesario para que lo haga: el morral deja de colgar de mi hombro para ser lanzando en contra de su espalda. Si grita o no, no me importa. —¡Lo siento muchísimo! — estoy enamorada de la voz de disculpa. Esa cargada de falsedad y tristeza por lastimar a alguien más. Ahora que tengo su atención, sonrío mostrando todos los dientes y acerco mi mano derecha a él.No espero que la tome para hablar de nuevo: —Soy Yoon Sohee, un placer. — no del todo, primero tenía que asegurarme de que mis cuadernos no pagaron el precio del golpe (y que el aceptara la propuesta que estaba por hacerle). Miro directamente su rostro, sus ojos, y si no fuera porque estoy en medio de algo importantísimo, estaría sacando todo de mi morral para tener por fin un boceto de su rostro de frente. No puedo creerlo; incluso sus cejas eran perfectas y dignas de tomarse horas para dibujarlas. Puede que más. — ¡Espere! La tarjeta…— tomo el morral del suelo y rebusco. Por un momento está la tentación de sacar mis materiales, pero al final lo que saco es lo que mencioné. Gracias al estudio y sus formalidades. —Necesito que seas mi modelo. — ni idea de sí se podía decir la gravedad de la situación por mi rostro, pero día explicársela después. Necesito ese rostro y cuerpo delgado, el cabello perfectamente cepillado y acomodado. Necesitaba una fuente de inspiración, solo una. Y justo como pensé antes, tiempos desesperados, medidas desesperadas. 
avatar
Mensajes : 13365

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por hobi el Dom Abr 23, 2017 6:38 pm


Pongo los ojos en blanco y eso le molesta, pero respiro y eso también le molesta: así que no le doy la importancia que él cree merecer y continúo fingiendo que lo escucho al parpadear y asentir cuando calla... aunque por supuesto, ''yo-lo-sé-todo'' se percata rápidamente y mientras habla gruñe para hacerme saber lo irritado que lo tengo. ¿Eso me apena? Claro que no. Todo ser humano vive con un propósito y el mío es hacer que la existencia de Yuto sea miserable: porque nadie lo obligó a venir, caer bien a mi padre y querer arrebatarme un lugar que por derecho me pertenecía a mí... él lo hizo, él se destacó entre el montón de inútiles y él mostró intenciones de continuar el legado que mi padre había iniciado. Ese intento de bravucón se lo buscó, así que voy a seguir tomándole el pelo y no hay nada que él pueda hacer al respecto. — Que miedo me das. — mi voz suena aburrida, cuando finalmente dejo el asiento para incorporarme con los brazos cruzados y una sonrisa llena de suficiencia. — Seré una garrapata, pero tú eres mi perro: y por eso debes dejar que yo te diga lo que tienes que hacer. ¿Lo haces? No, solo dramatizas como una chica transitando su período. — la comparación hace que lo imagine y ría sin poder evitarlo, tanto por las imágenes extrañas que se apoderan de mi pensamiento como también por el claro disgusto que reproduce a través de una mueca. Y hasta así se ve como salido de revista de personas talladas a mano por los ángeles de la tentación, lo que hace que quien gruña ahora sea yo. — Los socios van y vienen, Yuto: aunque estoy segura de que esos van a venir de regreso porque me aseguré de dejarles en claro que yo estoy bajo tu mando algunas veces. — si, bueno, quizás haya hecho mal al ponerlo en peligro: ¿pero existía oportunidad en que no se saliera con la suya? Los japoneses están locos, así que él puede encargarse del mismo modo en que lo ha hecho durante todos estos años. — Pero no creo que vayan a matarte, también les dije que te quiero un montón. — miento con la mayor de las sornas, y me inclino rápidamente para besar su mejilla cuando paso por su lado. — Y ellos como tú, saben que Jeon Yoona es una mujer de armas tomar. — no espero a que responda, porque abro la puerta y la cierro al salir: dejarlo con la palabra en la boca forma parte de mis grandes dichas.

¿Tan joven y problemática? — pregunta Kang HyungGu cuando me dejo caer sobre el sofá de la sala en la que mi padre ha reunido a sus ''reclutas'' más jóvenes: seguramente, para asignarle a todos la clase de trabajos con el que el montón de ancianos ya no puede lidiar... sin importar que tan malos se crean por llevar el cuerpo lleno de tatuajes y presumirse los yakuzas de Seúl. — ¿Tan joven y marica? — contraataco en una obvia referencia al último encargo, donde ShinWon ha tenido que asesinar a un grupo de policías (que buscaron interferir con el tráfico de armas) por su cuenta porque el chico que ahora me golpea las piernas que he posado sobre su regazo estuvo a punto de manchar sus pantalones. — Creí que solo te metías con tu novio. — afirma, y sé de quien habla: pero le dije una y mil veces que eso no tiene una pizca de verdad, como lo que voy a decir a continuación. — Eso es lo que estoy haciendo, cariño. — ambos sonreímos luego de que yo me inclino para acariciar su mejilla, antes de que WooSeok se nos lance encima y Yuto, a la distancia, gruña. A estás alturas, entiendo que lo hace para todo: saludar, estar molesto, estar feliz... sin importar qué, Adachi Yuto va a gruñir. (. . .) — ¿Y yo qué se supone que voy a hacer? — porque todo muy cool, todo muy bello: pero los chicos tienen magníficos casos de extorsiones, apuestas y blanqueo de dinero... ¡y yo no tengo nada! Papá me observa con la misma sonrisa que intenta apaciguar a mi madre cada vez que esta se enfada, así que de cierta forma espero lo que va a salir de su boca: pero de todos modos lo niego. — Tú tienes que descansar, Yoona. Mañana vuelves a clases. — siento el impulso de vaciar un cartucho de balas en las cabezas de quienes cubren parte de sus rostros para reír por lo bajo: mi mascota incluida. — ¿Y a mí qué? Al diablo con la escuela. — respondo fría, y mis ojos se fijan en los de él porque sé el efecto que eso genera: pero, con sorpresa, descubro que esta vez no parece afectarle. — No vas a ir sola. — y sus ojos se dirigen a Yuto, para después regresar a mí. Aún así, no sonrío como me gustaría hacerlo (porque una vez más, arruino su existencia): solo me levanto y coloco la expresión con la que HyungGu afirma que parezco una perra. — No voy a ir. — y nadie me fuerza a hacer cosas que yo no quiero, yo los fuerzo a ellos.

avatar
Mensajes : 17867

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por hobi el Lun Abr 24, 2017 10:02 am


Aparentemente no soy suficiente. Y eso, lejos de herir a mis sentimientos, apuñala a mi ego... sin importar que la centena de mujer bonitas con las que me encuentro a diario se encarguen de alzarlo sobre el más alto pedestal. Nadie deja a Yeo ChangGu como un insignificante y pobre estúpido al que pueden usar y desechar cuando así les parezca justo. Y eso es precisamente lo que voy a decirle, porque ha de ser muy tonta si cree que he olvidado la clase de lugares que frecuenta: y necesita ser todavía más insulsa si cree que lo voy a dejar pasar como si nada. No solo me hace quedar como un grandísimo idiota, ¡también hace que pierda mi tiempo! Quédate con el cambio. — sonrío a la simpática empleada cuando dejo un par de billetes sobre el mostrador y le dirijo una rápida guiñada, agradeciendo en silencio al exquisito café que me obsequió claramente por lo mucho que le atraigo. Abandono el café luego de apagar el teléfono y me dirijo a la casa de SeungYeon: a quien pienso sacarle las respuestas en base a insistencias. En algún momento, se va a cansar y me lo va a decir: ¿no?

El recuerdo del montón de calles que tengo que atravesar se desvanece cuando siento un empujón en la espalda: que no lo produce una persona (a la que por supuesto voy a voltear a insultar), sino que un objeto que golpea y cae instantáneamente... un bolso. Un bolso inánime, que no va por ahí golpeando gente al azar: así que cuando me agacho para levantarlo del suelo me veo en la obligación de detenerme y entrecerrar los ojos para así distinguir a la muchacha que se acerca a toda velocidad. Y no evito pensar que los métodos de las féminas para llamar mi atención se han vuelto un poco violentos entonces, pero tampoco me desagrada: porque Yoon SoHee es linda... y directa. Mi mirada desciende para chocar con la tarjeta que ha depositado en mis manos, y un esboce se apodera de mi rostro cuando finalmente la dejo caer dentro de mi bolsillo: ni siquiera he leído el montón de cosas que contiene la estampa, he fingido que si. Qué alivio. Pensé que se trataba de una propuesta indecente, a juzgar por la naturaleza de tus actos. — eso es lo más profundo que he dicho en toda mi vida, y no sé de donde ha salido pero me gusta dar esa imagen: así que prosigo, negándome a alejar mi mirada de la suya.  También he de admitir que es el pretexto más original que he oído en un buen tiempo, así que si... supongo que esta bien. — dejando de lado mi nueva faceta intelectual, no puedo evitar sentir un regocijo muy grande ante la extraña proposición. SeungYeon va a morirse cuando lo sepa. Yeo ChangGu. — no, no tomo su mano: me inclino rápido y beso su mejilla, aprovechando la estupefacción para pasar por su lado y girar luego de dar algunos pasos, burlón. Seamos sinceros, ¿necesito preparación? Ven, SoHee, vamos a tu estudio. — ¡voy a salir increíble en las fotografías!

Pero, si bien hay demasiados cuadros y dibujos, no veo ninguna cámara: y eso hace que voltee confundido cuando la chica cierra la puerta detrás de mí. Soy un tanto ingenuo cuando así me lo propongo, pero estoy casi seguro de que no pretende... retenerme en contra de mi voluntad. No parece tener malas intenciones, pero no me puedo guiar por apariencias cuando incluso el ambiente se denota un poco sombrío. ¿Vive sola? Lo simula. Ah, ¿no estoy dejándome llevar demasiado? Las maratones de series policíacas no pueden hacerle ningún bien a nadie. ¿Y las fotos? — no entiendo por qué me mira confundida, y probablemente tampoco entiende porque lo hago yo también: pero mientras busco una explicación coherente (y no una llena de paranoia) ella parece hallar la respuesta. Y es linda cuando ríe, aunque lo haga porque acabo de decir una estupidez. Eso hizo que no tardase demasiado en conectar los puntos, decidiendo que reírme igualmente me haría ver menos idiota. ¡Claro que era una broma! — ¿de verdad? No tendía a avergonzarme frente a las chicas: solía ser al revés. Así que cuando pide que me ponga cómodo, hago mi chaqueta a un lado: y también tomo el dobladillo de mi camisa para alzarlo, porque aunque me desconcierta: me gusta el giro que han tomado las cosas. Además, la escena en el Titanic es muy romántica y... ¡¿por qué grita y me señala como si fuera el diablo?! ¿Cómo que qué estoy haciendo? ¡Me estoy desnudando, para que me dibujes! — solo entonces dejo que mi mirada vague con un tanto más de atención a nuestro alrededor, y vuelvo a darme cuenta. En los retratos que colgaban de su pared se distinguían figuras y paisajes: pero por encima de todo, rostros. Ah, ChangGu. Por supuesto que estoy jugando contigo, SoHee. — y ahora me dejo caer sobre el sofá, fingiendo que el anterior ridículo me tiene sin cuidado. ¿Qué tengo que hacer, entonces? — además de hallar el modo de recuperar mi dignidad, claro esta.
avatar
Mensajes : 17867

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por Aislu el Sáb Jun 03, 2017 8:23 pm

YOON SOHEE
Replanteo la decisión que he tomado cuando llega a presentarse la diminuta posibilidad de que la nueva persona que he tomado bajo mi ala para utilizar como modelo, el rostro más bello encontrado en un café cualquiera con precios que no coinciden con las condiciones salubres del lugar, sea uno de esos con los que llegué a topar en incontables veces desde mis días de estudiantes. Aquellos que piensan el mundo cae a sus pies por haber sidos tocados con el don de la belleza, haber sido hechos a mano a la perfección, y si bien puedo coincidir con que han sido tocados de diferente manera, que tienen algo se debe apreciar en todo sentido, sus actitudes son tan insoportables que ha muchos los regresé a la agencia pidiendo por alguien más profesional. "Yan An, te he dicho un montón de veces que no tengo el tiempo y paciencia para soportar novatos, sé que quieres darles experiencia, pero no considero justo -para mí, ni para ellos- que en sus primeros trabajos importantes el artista les grite por horas porque se cansó de que no tengan los pies en la tierra. Déjalos disfrutar mientras puedan, ahora mándame a alguien que ya sabe que si la obra no me gusta se queda sin cena." Lo deshecho al encontrar cierto sentido del humor entre líneas, si ha dado aire de intelectual (fingido, posiblemente) después de que lo atacara físicamente, puedo deducir que sus bromas van de eso, y puedo encontrar algo de diversión en ellas, tampoco es que yo pida chistes complejísimos para reírme: las bromas del periódico me sacan risas, los chistes de mi padre, carcajadas. Así que no son tan altas mis expectativas. Por lo que no cuesta mucho que me haga reír el hecho de que alguien ha malentendido la situación al punto de estar a poco de desnudarse.—Quédate así y habla conmigo— doy la explicación con tanta simpleza como puedo. No quiero bombardearlo con órdenes y órdenes cuando es alguien que contraté en plena calle. Mi objetivo fallado, su rostro se ve confuso por la falta de información en mis palabras.—Prefiero cuando la expresión que dibujo es más natural. Pasé años con modelos rígidos y cuya sonrisa fuerzan al punto en el que parece mecánica y carente de vida— por esa misma razón, entre mis retratos se podría encontrar, cada cuantos, alguno de algún desconocido. Una pareja de ancianos que hablaba en el parque, el rostro deformado de un infante caprichoso al negársele una de sus peticiones. Cuando hablaba con el modelo, podía tener a mi disposición diferentes expresiones dependiendo del rumbo que tomara la conversación.— Cuéntame de tu día

Descubro, entonces, la expresión predominante en el bello rostro de ChangGu cuando no se encuentra en silencio con esa expresión que aparenta seriedad. Es una llena de fastidio al ver que su ex novia le ha plantado al citarla en el café donde lo encontré. Otro de mis descubrimientos es, desgraciadamente, su semejanza con los modelos que tanto temo. Checa su cabello en el reflejo más cercano cada que tiene oportunidad y me pregunta constantemente si luce bien en mis bocetos. Cuestiono mi sanidad al darme cuenta de que le sigo el juego a su vida de soy el más hermoso de todos, y hago preguntas acerca de su ex novia para que él piense que estoy interesada, pero todo lo que retengo en mi cabeza es que lo ha dejado plantado hoy y nada más. Sé que me ha contado la historia de su (estoy segura breve) noviazgo, el cómo la conoció, el por qué terminaron y también la razón por la cual ahora le busca. Así como sé de que lleva considerable tiempo diciendo que ella lamentará haberlo hecho (¿el dejarlo o plantarlo? ¿ambas?) Sigo fingiendo escucharle cuando, de repente, la camiseta se desliza por sus hombros y lo que veo provoca que mis dedos transpiren, sintiendo que el agarre en el carboncillo es más complicado.—Creo que sí serás Rose hoy, quítate la camisa— suelto la referencia más global de todas y agradezco que él ría conmigo. No es tan intelectual, claro está, por la broma con la que él me contesta. Es divertido, cambia un poco la rutina a esos tipos hablando todo el tiempo de los libros que están leyendo, o si admiro el trabajo de vete a saber quien, que si trabajo los colores de blah o si prefiero a tales sobre estos otros. La mayoría de las veces no entiendo la mitad de lo que dicen y cuando lo hago, al responderles ellos ya no lo hacen.—Eh, tranquilo ahí, dije solo la camisa— mi tono es burlón, a pesar de que me asusta la rapidez con la que había ido por la prenda inferior. Me levanto en busca de más material, necesitaré más para el cambio en el tipo de dibujo debido a que aquello que entró a mi campo de visión cambió mis planes en una milésima de segundo. La mezcla de colores explotando y expandiéndose por su piel hasta desaparecer a los pocos centímetros de diámetro. Ya puedo verme dando mi tema para la galería "Gigoló del siglo XXI" o debería pensar más la temática, tampoco querría humillarle. Una vez encontrara el significado de la belleza de ChangGu lo sabría.—En cuanto termine, discutiremos tu salario— Otra problemática constante, mientras no se pensara único, no tendría la necesidad de decirle amablemente que no pagaré más de la mitad de lo que pide. Empero, sus palabras siguientes por poco provocan que la línea que estaba trazando se fuera por toda la extensión del lienzo. Replantear, palabra clave de hoy; Yeo ChangGu no es como los modelos a los que me enfrenté antes, es una mutación diez veces peor. 
avatar
Mensajes : 13365

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por Aislu el Sáb Jun 03, 2017 11:18 pm

ADACHI YUTO
Me veo tentado a interrumpir y dejar caer todas las evidencias que apoyan la idea "Jeon Yoona debe estar encerrada en el instituto por siempre" pero me detengo al ver el rostro del jefe. Él sabe cómo tratar a su hija, a pesar de lo que piensan personas de bajo juicio al decir que él la deja hacer lo que gusta. Si fuera así, este grupo habría desaparecido desde hace años, puede incluso desde que naciera. Pero si puede tratar con los seres más despreciables y asquerosos de la sociedad fácilmente puede manejar a su hija, la amenaza andante. Era la única razón por la que aceptaba tan humillante trabajo, confiaría en sus planes incluso si la palabra suicida se repitiera entre cada instrucción, lo haré siempre que pueda recordar las múltiples veces que sus capacidades consiguieron que su hija y yo no termináramos como víctimas de un grupo enemigo o un drogadicto que se dignó a mirarla por un segundo. Si Jeon Yoona es el virus que acabará con la humanidad, el jefe es el científico que encontró la manera de controlarlo. No destruirlo, ese sería yo si se me diera la oportunidad de que la escena pareciera más un accidente. —Creemos que Kanban está reclutando chicos de tu Instituto, Yoona— era verdad. Debía de notarlo en la manera en que me irritaba el tema. Lo había consultado conmigo una semana antes, diciendo que sabía era una causa perdida el intentar que su hija quiera dejar por completo este negocio, pero que de alguna manera debía combinar ambos mundos para que ella pudiera desarrollarse en ambos y al final escoger uno. Porque en el fondo él no tenía problemas con su hija siguiendo su legado, su problema era que creía Yoona veía esto muy a la ligera, desconocía la seriedad y naturaleza de este mundo. Y si podía compararlo con la vida que le ofrecía esa escuela llena de niños ricos y con la vida arreglada, bueno... podría darse cuenta de que pertenecía a otro lado y estuvo perdiendo el tiempo con nosotros.—Y así tendrás un trabajo mientras estudias— veo el brillo en los ojos de Yoona y la sorpresa en el rostro de los demás. Esperaban una pelea padre e hija como era siempre que algo no le parecía a la princesa, pero en esta ocasión se le presenta una opción tentadora. El único problema es que ella nunca actúa como lo esperas. Te sale haciendo completamente lo contrario, crees que le encantará esto, lo odia; crees que irá corriendo, va calmada como nunca la has visto. Pero en esta ocasión los labios de Yoona se curvan en una macabra sonrisa, la que aparece en todas mis pesadillas, que muestra su falta de cordura a la perfección. Debería estar calmado con esto, sentir que por fin las cosas van a pasar sin tanto drama entre esa familia, sin embargo mis esperanzas se esfuman cuando la misma sonrisa aparece en el rostro del jefe. —Tendrás a Yuto como compañero, se infiltrará contigo— ¡Por supuesto que las cosas no podrían ir tan bien! Su rostro se deforma en cuestión de segundos, y la locura que refleja es más tenebrosa que la anterior. Todos en la habitación desvían la mirada de nosotros tres como los viles maricas que son. Gruño al sentir la pesada y molesta mirada de Yoona fija en mí, seguramente culpándome de la decisión de su padre, como si yo quisiera tener que verla ahora más horas de las que puedo soportar. 

Son todos un montón de mierdillas, como tú— Estoy rodeado de mocosos que emanan dinero por los poros, del tipo que incluso su ropa interior debe costar más que la casa de cualquier persona común y corriente. Que creen podrían comerse al mundo sólo porque sus padres podrían pagarlo. Con solo ver los imbéciles pasando frente de mí, ignorándome o quitándome de su camino cual basura que les estorba, cuando ellos son la escoria que debería desaparecer del planeta. Con su insuficiencia y dependencia que no dejarán hasta la muerte. Por fortuna la gente repele a Yoona porque aún tienen algo de sentido común, saben que no deben acercarse a esa desquiciada con solo verla entrar a la habitación. Lo sé por todos los años donde Yoona faltaba a la excursiones y viajes escolares, usando la excusa de que así podría estar más tiempo con nosotros, pero estoy más que seguro de que nadie ha logrado soportar su carácter de mierda en todos estos años. —HyungGu parece un ser humano decente comparado con ellos. Tú, al contrario, te ves en tu hábitat— espero y con esto pueda ayudar a convencerla, aunque sea un poco, de que podrá vivir rodeada de esta escoria con facilidad. Aunque temía y todos cometieran suicidio si ella decidía irse con ellos, por lo que terminaría regresando a nosotros tarde o temprano.—Con un demonio, Yoona, muévete ahora mismo o...— ¿qué hacía ella mirándome como si hubiera cometido la más grande de las ofensas? Miro a nuestro alrededor y no veo que haya tenido que matar a alguien para salvar ese trasero bueno para nada suyo, ya que eso es la cosa número uno que pone a Jeon Yoona como el desastre sin fin que es. Cada que su vida se veía salvada por mis acciones, era como un golpe directo a su orgullo que se regeneraba en cuestión de segundos. Si se pudiera destruir y nunca recuperarse, aceptaría que soy mejor que ella, que su padre confiará todo en mí y ella tiene que salir de la ecuación. —¿Ahora con qué estupidez vas a salir? — digo entre dientes, después de un gruñido, sin preocuparme si alcanzará a escuchar o no. Asombroso, ahora tendré que soportar sus berrinches de colegiala. Menuda mierda, habría preferido ir a cobrar la protección y ver caras llenas de desesperación y miedo, porque aquí la única persona ahogándose en desesperación (miedo no, furia) seré yo. 
avatar
Mensajes : 13365

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por hobi el Dom Jun 11, 2017 5:40 pm


En apariencias me veo igual que todos y cada uno, o bueno... nos vemos, porque soy la causa por la que Yuto lleva una chaqueta marrón y una camisa blanca. Osea, soy la causa por la que se ve como un adolescente que ha dejado sus etapas góticas atrás: me refiero a que llevo años de conocerlo, y jamás lo he visto con ropa de color. Viste de negro siempre, y no sé si lo hace porque todavía transita la etapa del puberto que odia la sociedad en que vivimos o si solo busca estar preparado para su propio funeral. Se lo pregunté una vez... dijo cierra la boca¿Lo dices enserio? Me estoy esmerando por lucir superficial y egocéntrica. — afirmo con toda seriedad a través de un murmullo, y me apoyo en su hombro cuando veo que un par de chicas lo están mirando como si fuera carne de exportación a muy buen precio. Técnicamente lo es, pero no quiero que se distraiga con muchachitas hormonales: hay que tomarnos la misión con seriedad porque es muy importante. Hay algo en juego, y es mucho más importante que su vida amorosa: mi orgullo. Además, lo estoy ayudando: no se nos esta permitido tener ése tipo de vinculo con nadie. Ya deja de mirarlos como si quisieras ponerles una bala entre ceja y ceja, ¡nos vas a delatar! — intento estar calmada, pero no puedo. La gente comenzará a señalarnos si Yuto continúa mirándolos como si fueran excremento. ¡Puede hacer eso conmigo, pero no con nuestros posibles informantes! Voy a cortarte las... ¡o-oh! — mis ojos se abren un poco más grandes y tampoco evito jadear, no puedo creer lo que veo: ¿qué hace aquí? Creí que papá se había encargado de HyunSeung, pero frente a mí se hallaba la prueba fehaciente de que no. Él me mira burlón cuando se acerca decidido a encararme, lo hace rodeado de un grupo que no conozco y no me agrada: ¿tengo alternativas? Una sola.  Pon tu brazo en mi cintura. — y sé que en realidad lo desea en mi garganta, pero somos un equipo y me tiene que defender cuando yo desconozco la manera de hacerlo. Lo miro con reproche, y lo tomo a la fuerza para apegarme a él y colocarlo en ése lugar. Escondo mi rostro en su cuello cuando HyunSeung esta lo suficientemente cerca y suspiro aliviada, cuando por encima de su hombro me percato que siguió de largo. Quiero que estés cerca cada vez que él lo este. Me conoce, y podría arruinarlo todo. — conoce a Jeon Yoona como su linda ex novia: la hija del tipo que asesinó a su padre. 

¡Ah, vamos, devuélveme uno de los tantos favores que te he hecho! — y cuando me pregunta cuales, no tengo idea: ¡pero sé que hay uno, al menos! Pero si no te cuesta nada. — y no le estoy pidiendo que escale el maldito monte Everest, solo... debe verse rudo y fingir que me aprecia; cuando mi ex quiera revivir los viejos tiempos tiene que verlo a él y pensárselo dos veces.  ¡No importa lo que hizo, fue horrible y no quiero que pase otra vez! — y todavía avanza sin detenerse, dejándome atrás.  Si aceptas, convenceré a mi padre de separarnos. No vas a tener que ocuparte de mí nunca más. — ése es el último recurso, y parece funcionar cuando él me dirige una mirada por encima de su hombro.  ¡Es una promesa! — y detengo al meñique que estoy alzando con la otra mano, para llevármelas las dos al pecho. (. . .) Las clases son aburridas, los profesores son aburridos: mis compañeras hablan de idols hasta por los codos y mis compañeros no parecen haber sepultado al niño interno, lanzándose bolas de papel y montando un circo en el proceso... así que cuando toca la campana no evito suspirar aliviada, esperando a que todos salgan del salón para analizar el entorno y comprobar que no haya nada sospechoso escondido por ahí. Y quiero encontrar una cámara o un micrófono para restregarle a Yuto mi astucia, pero no hay absolutamente nada y me veo obligada a salir del aula rápidamente. Lo que también es una mala idea, porque tan pronto cruzo el umbral de la puerta y volteo: me encuentro con el rostro de HyunSeung a pocos centímetros del mío, y le conozco de sobra para saber que esa ceja alzada y esa sonrisa son la peor de las señales. Sus amigos también están ahí, los noto únicamente porque choco contra uno de ellos al querer escapar por la dirección contraria.  Mi pequeña Yoona... — murmuró, apoyando el dorso de su mano sobre mi mejilla aún cuando me echo para atrás para no dejar que lo haga. ¿No te gustaría dar un paseo?


 in all this bitterness you stay so sweet ;
avatar
Mensajes : 17867

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por hobi el Sáb Jun 17, 2017 2:46 am


Creo que lo estoy haciendo bien, ¡porque no es tan difícil! Lo era cuando aguanté la respiración creyendo que cualquier mínimo movimiento arruinaría el boceto, y afortunadamente SoHee lo notó antes de que me desmayara y acabase en urgencias: me avergonzaba tener que preguntárselo, y por alguna razón lo creía bastante lógico. Que alguien escuche de mis problemas con SeungYeon se siente bien, a pesar de que sea una chica que presumí capaz de homicidio por quince segundos: al menos ella entiende que quien ha cometido un error abismal es mi ex y no yo... comparada con mis amigos, directamente, lo bueno es que entiende y ya. Y lo digo porque cuando traté de hablarlo con los chicos, descubrí que estaban apostando por determinar cuando conocería a la próxima ''chica ideal'': haciendo evidente que como tantas otras veces, no podían tomarme enserio cuando se trataba de algo como las relaciones... por alguna razón. Soy todo lo que una mujer desea dentro y fuera de una relación, así que estoy seguro de que sus burlas hacia mí solo son fruto de la envidia que sienten al respecto. Y puedo estar sonando egocéntrico y arrogante, pero SoHee acaba de asentir y alzar un pulgar en mi dirección: y eso indica que tengo toda la razón. Mi ex va a arrepentirse y lo se, no hay que ser un genio para saber anticipar que va a morirse de celos cuando sea partícipe de eso que en mi cabeza parece de lo más racional: y tampoco se necesita serlo para saber que mi acompañante al oírlo, hará los monosílabos a un lado y me insultará en idiomas que ni siquiera pensé conocidos. No estoy tan seguro de que acceda, y por eso he mantenido el silencio por cinco largos minutos: trazando el plan con que voy a persuadirla. Y sé que es absurdo, pero también es mi única posibilidad de mostrar que nadie juega con Yeo ChangGu: y prefiero que sea la bonita SoHee, a cualquier desconocida que acepte con el único propósito de meterme mano. ¿Salario? No necesito dinero, te necesito a ti. — y uso la voz con la que pongo a temblar a todas las demás, asumiendo que va a tener un efecto retardado por la conmoción que la artista parece atravesar en éste momento. Y también asumo que es normal, así que me cruzo de brazos y espero: cosa que dejo de hacer cuando noto que no esta parpadeando. ¡SoHee, reacciona!

No me refería a eso, tonta. — ¿en qué momento he dejado entrever que deseo su cuerpo debajo del mío? No, no, no. Tampoco digo que sea una mala idea, pero no es lo que he pensado. De todas formas, dejo de mostrarme indignado con su suposición al ladear una sonrisa en mi rostro para así observarla.  Pero no me sorprende que lo pienses teniéndome así. No es el plan, pero puedo hacer una excepción si lo deseas. — y por la mirada en su rostro me apresuro a pensármelo mejor, tragar en seco y apartar mi rostro antes de que sus manos hagan contacto. No sé si va golpearme o a darme un fuerte arañazo, cualquiera de las dos alternativas me pone en un aprieto... pero debo de continuar. Si me muestro convincente, ella va a aceptar. Bueno, SeungYeon tiene que venir a pedirme perdón para que mi fe en la raza femenina regrese: y estoy seguro de que lo hará si te tengo a ti, porque eres bonita y pareces de buen corazón. Tu imagen convence, y creerá que eres la definitiva: así que hará todo por regresar a mis brazos. — y llevo mi pelo hacia atrás, cruzándome de brazos para mirarla un tanto burlón.  No es más que un intercambio de favores. Yo soy tu modelo, y tú mi novia de mentiras— y como soy super interesante, tomo un bolígrafo de la cartuchera sobre su escritorio: pero como no veo hojas, mi única opción es escribir mi número teléfono junto a mi rostro en el papel donde SoHee acaba de hacer arte.  ¿Qué? ¿Borrarlo con corrector arruinaría tu trabajo? — pregunto inocente, y dejo salir un suspiro al mostrarme falsamente culpable. Entonces no vas a tener otra opción más que llamarme y hacerlo otra vez, éste y todos los que desees. ¡Piensa en mi bondad! Ni siquiera te estoy pidiendo la mitad de los ingresos que tus bocetos con mi rostro van a generarte, es gratis. — tampoco estoy dispuesto a seguir justificando algo que cae de maduro, sé que me entiende y sé que se lo esta pensando: como también se, según las novelas policíacas, que debo darle algo de tiempo para considerarlo.  Llámame si me necesitas, cariño. — y mi actuación playboy va al tope: hasta que abro la puerta y una brisa de aire me golpea, recordándome que estoy medio desnudo. Mi dignidad vuelve a ser pisoteada por una manada de elefantes enojados cuando tengo que volver para atrás para tomar mi camisa y dedicarle un esboce lleno de confianza, en plan ''no pasa nada, aún soy encantador y el que toda mujer desea''.


 in all this bitterness you stay so sweet ;
avatar
Mensajes : 17867

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por Aislu el Miér Jul 19, 2017 11:13 pm

YOON SOHEE
Debido a que al día siguiente me recibió una jaqueca, que no creía existiera, a penas abriendo mis ojos, decidí no contactar a ChangGu durante unos días. Esa sesión había sido suficiente para que mi cerebro se sintiera como si hubiera tratado con un grupo de preescolar por horas. Aquel pensamiento no tenía el fin de menospreciarlo o insultarlo: ChangGu era agradable, y sus extrañas bromas conseguían su cometido de hacerme reír. Empero, era ese tipo de persona ausente en mi círculo. Liberal y de vida amorosa constante y activa, al contrario de mis conocidos a los cuales les conocía una pareja al pasar una década. Esos días no los tomo de descanso, sino que me dedico a rehacer los bocetos y tratar de dibujar su rostro de memoria: aún no puedo hacerlo. El punto bueno se refleja en mis pedidos por más materiales, después de que los anteriores los tenía desde hace meses. Estaba trabajando por fin, gracias al gigoló del siglo XXI. Gigiló del que fingiré ser clienta. Hago buenas bromas cuando me lo propongo. —Debe estar bromeando— he leído sus mensajes, que me hacen debatir si yo no sé leer o el se comunica en un idioma textual diferente al mío. Horas después, descubro que debo quitar los millones de emoticones que agregó. Ahí, entro en un conflicto que amenaza con dejarme en vela por días. De igual manera, me veo tentada a sólo leer el mensaje y no contestar, pero me he comprometido después de dibujarlo y dejarlo ir sin un centavo de pago. Preferiría de rechazarlo, pero la culpa es tanta que me encuentro dándole una respuesta afirmativa, sin saber lo que me espera.


ChangGu, te pagaré si me dejas ir— tuvieron que transcurrir años, más un espécimen llamado ChangGu, para identificarme con esos compañeros de la universidad que dedicaban día y noche a exclamar su miseria y desgracia, su odio a la vida y la lucha día a día por seguir con esta. Ahora mismo me pregunto si ayudaba de algo usar el color negro para todo, al necesitar toda ayuda (y fuerza sobrenatural) para sobrepasar el reto que resultaba ser esta noche. Según parecía, era una rutina para él concurrir a ese lugar. Entendible, porque al poner juntos a ChangGu y este lugar (¿de qué manera se le llama? lo desconocía) veías una simetría entre ellos. Mi molestia recaía, también, en que él se reía de mis comentarios, como si mi disgusto e incomodidad en un ambiente como este no fuera evidente y lo que él veía era una SuHee feliz de acompañarlo y mezclarse con gente cuya salud era debatible.—Ah ¿es ella SeungYeon?— a diferencia suya, disimulo mis palabras y gestos. Fue fácil de identificar después de escucharlo hablar de ella por horas. Se podía resumir en que es bellísima, la pareja que cualquiera se imaginaría al ver a ChangGu. Si este plan funcionaba, consideraría el pedirle un último trabajo: que posara junto a ella—Se abre el telón, ChangGu— no sería tan reacia a esta idea. Me sentiría más cómoda en un lugar más tranquilo, pero no por eso arruinaré el... ¿Maravilloso? plan que salió de la cabeza de mi modelo. Tomo su mano entre la mía, entrelazando nuestros dedos, seguido de eso formo una sonrisa que alcanza mis ojos al mismo tiempo que dejo caer mis párpados para que mi rostro tome una expresión cargada de aprecio. La facilidad de este trabajo me deja la posibilidad de que, si llegara a tener éxito, debo tener algo de consideración por él y darle una pequeña paga, como agradecimiento (despedida y esperanza de no tener que necesitarlo de nuevo). Pasa medio segundo, siento la mirada de la diosa vuelta mortal, SeungYeon, sobre nosotros. ChangGu no debe ser muy perceptivo, o yo ya estoy acostumbrada a notar el más mínimo cambio en la actitud y expresión de las personas. Cualquiera de las dos opciones, significaba una victoria al plan de mi acompañante, quien me guía a una especie de barra cuyos asientos dan la imagen de ser poco agradables. Guardo para mí ese comentario, atenta a la alegre actitud de ChangGu y la transformación a medusa de SeungYeon. Vuelvo a prestar atención a sus palabras, alcanzando a entender uno de sus tantos chistes carentes de sentido, por esa misma característica me hace reír descuidada. Aquí hay otra oportunidad: mi cuerpo se estira para besar su mejilla y una vez tomo asiento de nuevo, mi mano va y acaricia su mejilla por unos segundos (su mejilla, claro está, al temer arruinar su intacto peinado)—¡Eres tan cómico! tu gracia es desmesurada, cariño—esto también podía plasmarlo, como los efectos del gigoló en la comunidad femenina. Un punto extra, es salir de mi departamento, ahora tendría una anécdota interesante para mi siguiente reunión (independientemente de con quien sea) para salir de las historias acerca de mis paradas en la cafetería, o la pareja de ancianos peleando en los asientos del parque, sino acerca del ambiente juvenil contemporáneo. 
avatar
Mensajes : 13365

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ❥ just say you won't let go.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.