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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

Mensaje por GirlofBieber el Lun Jul 24, 2017 1:31 am

ALBA BROOKE.
Apoyé mis manos en la barra metálica que separaba mi habitación de veinte pisos hacia abajo. Las vistas eran preciosas, de eso estaba segura. Relamí mis labios y miré hacia abajo, observando a una multitud de personas moverse como si hormigas fueran, trabajando para mantener el hormiguero en pie. En estos momentos sentía como si desde arriba todo fuera diferente, como si necesitara de un poco de esto todos los días. Y es que bueno, las cosas en mi vida no eran muy fáciles aunque ahora estuviera viviendo en un departamento de miles y miles de euros. No, no lo era. Mi hermano era el problema. Justin Brooke. Ambicioso, mujeriego, le encantaba el dinero, y era capaz de hacer cualquier cosa por poder. Cualquiera. Me lo dejaba claro cuando ahora estaba aquí, sin saber por qué. Esta no era mi ciudad, Seattle no lo era. Mi ciudad era California, era España, era cualquier parte del mundo fuera de un mundo de millonarios que solamente deseaban billetes y sexo. Nada de humildad.

Mi hermano había insistido en hacer este viaje y desde que me dejó en este departamento, había desaparecido. A veces llegaba borracho, otras veces llegaba con una chica a su habitación y tenía que aguantar el ruido que hacían, depende de la intensidad de la noche. Para eso, prefería que no viniera o simplemente prefería tirarme por el balcón. Sí, una caída de veinte pisos hacia abajo no era una mala idea. Entonces empezaba a pensar en las palabras de mi hermano Sí, mi hermano. ¿Cuándo hacía un hermano eso? ¿Cuándo no era capaz de amar a su hermana por encima de que sus padres estaban muertos y por encima de todo poder? ¿No servía nada la protección, el lazo de hermandad? No, se ve que para él no servía para absolutamente NADA. Relamo mis labios y tras escuchar un ruido, decido dejar el balcón e ir hacia donde se encontraba mi hermano.— Hombre, el hombre de la casa. —Digo con un tono bastante irónico, viendo su mirada y sabiendo que debía de callarme.— Mi hermanita como siempre tan sarcástica. ¿Qué has hecho hoy? —Me pregunta con media sonrisa mientras se tumba en el sofá y el silencio de la habitación se convierte en risas tras haber encendido la televisión.— ¿Que cómo ha ido? Pues mira, no sé cómo explicártelo cuando no me dejas salir de esta habitación. —Le digo cruzándome de brazos. Él me mira y se pone recto, mirándome.— Vamos Alba, sabes que no quiero que te pase absolutamente nada. ¿Vale? Así que por favor, no insistas. —Ruedo mis ojos y me dejo caer en el sofá, lejos de él.— Si te consuela, hoy te llevaré a cenar a un sitio y quiero que vengas si o sí. ¿Vale? —Me afirma, no me pregunta, ya ha hecho planes por mí esta noche. Muerdo mi labio.— ¿Con quién? —Le pregunto y cuando pega un sorbo a su cerveza, relame sus labios.— Conocerás a un amigo. Dice que tus fotos son Photoshop o eres demasiado bonita, y quiere conocerte. —Me dice con un tono bastante burlón y alucino. ¿Me iba a llevar a una cena para presentarme a un amigo suyo solamente para verle la cara de alucine al saber que mis fotos no son solamente Photoshop? Alucinante. No solamente por eso, si no porque dentro de esas fotos aparte de verdad, habían sentimientos. Y ahora estaban un poco rotos.

Justin se marchó en el momento que su móvil sonó y me dijo que me recogería a las ocho. Alba, veinte años, todavía de la mano de mi hermano. Quería estudiar, quería valerme por mí misma y no sabía por qué estaba aguantando esto. No me cabía en la cabeza. Cuando termino de ducharme, no sé cómo ni por qué, hay una caja plana en mi cama que cuando la abro, me deja ver un vestido. Precioso, por cierto. Cuando termino de arreglarme, me observo por un momento y sé que he quedado perfecta (x). Unos golpes suenan en mi puerta y nerviosa, sin saber por qué, camino hacia la puerta. Entonces veo a mi hermano tan informal como siempre, que sonríe satisfactoriamente mientras me da una vuelta.— Esa es mi hermanita. Vámonos, hay alguien que quiere conocerte. —Me dice con una gran sonrisa y cuando lo miro incluso con temor, asiento. No me gustaba hacerle la contra, no cuando se ponía agresivo por no conseguir lo que quiere. Esto podía ser interesante, pero más que interesante… desconcertante.

El lugar que estábamos pisando ahora para entrar era bastante caro a la vista, típico de Seattle. Había bastante gente ahí sentada y por una vez entendí el porque me había dejado mi hermano un vestido tan caro para esta ocasión. Muevo mis piernas largas tras mi hermano, que parecía buscar a alguien y cuando parece haberlo encontrado, se gira y me da una mirada de “Date prisa, o te estrangulo aquí mismo.” Trago saliva y cuando veo que a lo lejos no solamente hay una persona, sino dos, suspiro. Quizá ese hombre tenía novia y no me podía creer que delante de ella iban a hablar de lo que mis fotos no eran Photoshop y que de verdad era preciosa. Bien, estos chicos eran un caso. Me quedo al lado de mi hermano y siento la mirada del moreno cuando se queda mirándome, intensamente. Su mirada quema, no sé cómo puede mirarme cuando está esa chica delante.— Chicos, esta es mi hermanita. Alba. —Me presenta mi hermano, entonces la chica, que con una sonrisa se acerca, me da dos besos.— Encantada, Alba. Soy Maggie.Se presenta ella y tras una sonrisa, asiento.— Un gusto, Maggie. —Digo y cuando paso mis ojos verdes hacia el moreno, este ya se había acercado para cogerme de la mano y besarla. Wow. ¿Todavía habían hombres que hacían esto?— Y él es un buen amigo, hermanita. Se llama Derek, Derek Hale. —Me dice con una sonrisa satisfactoria, mirándonos a ambos. Nuestro tacto piel con piel es bastante electrizante, al igual que nuestras miradas. Relamo mis labios y sonrío tímidamente.— Un gusto, Derek.
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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

Mensaje por bultaoreune el Miér Ago 02, 2017 2:00 am

Derek Hale
¿Cuánto tiempo tenía que pasar para que mis padres entendieran que no quería tener una relación estable y mucho menos un hijo? No solo era por el hecho de que no me sentía preparado para cargar con el peso que conlleva tener una familia. Ya sabía que era intentarlo, ya había salido todo bastante mal una vez y no quería volver a intentarlo. Y quizás por eso deberían entenderme y dejarme tranquilo pero...no era así para mi mala suerte. Y todo mi apuro por preocuparme -de muy baja manera- por todo este tema comenzó en el momento que mi padre me advirtió que dejaría toda mi herencia al idiota de mi primo si no le daba un heredero varón. Y ello claramente conllevaba tener una novio que debía de convertirse en esposa. Una relación estable, algo que según mi padre era lo necesario y lo correcto. Pero él no había vivido lo que yo mismo y no pensábamos igual. Él se había quedado estancado en el pasado y aunque no hubiera avanzado nada el presente en si mismo, era bastante extraño como los de ahora pensábamos en diferencia exagerada en contra de nuestros padres. Por eso mis amigos me apoyaban con ello. Y estaba cansado de siempre tener la misma discusión junto a mis familiares más cercanos, donde Colton -mi primo, aunque yo no lo consideraba parte de mi familia- les daba la razón y presumía de la grandiosa familia que él ya poseía con la simple intención de provocarme y de poner más en mi contra a mi padre y a mi madre, la cual apoyaba en todo a este último sin ni siquiera meditar que era lo que estaba bien y lo que estaba mal. Sin decidir por ella misma y decir lo que realmente pensaba, porque a ocultas de mi padre si que me apoyaba, pero mientras él estuviera al frente iba totalmente de acuerdo con su persona sin medir nada por medio.

La idea que se cruzaba por mi cabeza resultaba llegar a ser un poco retorcida y totalmente descabellada ante cualquier pensamiento moral o legal. También resultaba ser la única escapatoria que ante mi se postraba y la cual me agradaba hasta un cierto punto. Pues en ella entraba el hecho de que no sería una relación de verdad, no tendría que comportarme como un marido ejemplar y no tendría que fingir amor puro y respeto por una persona a la cual no le profesaba exactamente eso. Por ello, cuando en parte bromearon con que comprara a una mujer y la hiciera esposa ante mis familiares, siendo por detrás una chica que luego no me importara y la tratara como yo quisiera, me pareció lo mejor que podría ocurrir en mi vida. Me daría la libertad que yo quería, por completo y eso era justamente lo que yo buscaba. Y por otro lado tendría la familia feliz delante de mi padre que era justamente lo que quería de mi. Todo sonaba perfecto; solo faltaba encontrar a la chica que completara esa ecuación. Y creía haberla encontrado. Un tipo llamado Justin hace un tiempo  había hecho un negocio conmigo, y no es que fuéramos muy amigos, pero...se podía decir que congeniábamos bien. Aunque claramente, yo no vendería a mi hermana como él lo estaba ofreciendo. Dejándola como la más perfecta de las mujeres y aunque sus fotos confirmaban que eso podía ser cierto, no podía fiarme del todo de eso. Además, debía de saber que tenía que ser una mujer que podía controlar, alguien a quien pudiera manejar. Debía de conocerla a ella, de conocer su carácter. Y claramente esto comenzaba a estar en juego.

Rodé mis ojos en cuanto Maggie comenzó a molestarme con sus palabras e hice un gesto de desprecio con mi cara.- No me canses Maggie,¿que si no me da pena jugar con una mujer?¿A ti no te da pena que seas tratada como una más de su lista?.- Digo refiriéndome claramente a Justin y eso la deja fuera de discusión conmigo. Me mantengo moviendo mi pie mientras espero las dos personas que deben llegar. Y en cuanto veo aparecer el pelidorado junto a una chica, abro levemente mis ojos y una sonrisa un poco retorcida aparece en mi rostro. Idéntica a sus fotos, tal cual su hermano lo había profesado. No se había equivocado, su hermana era una completa diosa y quizás hasta ese adjetivo se le quedaba demasiado corto. Por ello me detuve a mirarla con total detenimiento y paciencia mientras ella saludaba a la rubia que se encontraba sentada a uno de mis lados, estando el otro vació. Una corriente me repasa el cuerpo en cuanto me levanto para saludarla -como el total caballero del que estoy seguro que no soy- y cojo su mano para besarla tal y como mi padre me hubiera obligado a hacer si estuviera aquí. Eso había hecho durante años cuando venían familiares a casa y en ellas se encontraban chicas de mi edad. La sonrisa tímida que me regala solo es un gesto que me hace querer conocrla más, que me hace llegar a la pequeña conclusión de que quizás si pueda llegar a ser esa chica que estoy esperando para nombrarla como mía.-El gusto es mío, bonita.-Le digo con una sonrisa ladeada y luego guiño mi ojo. Me retiro hacía atrás, señalandole la silla que esta a mi lado, la que se encuentra vacía, y la retiro hacia atrás. Otro gesto que no iba realmente con mi personalidad pero...primero hay que causar buenas impresiones,¿no es así? Aunque luego se llevará una sorpresa al conocer al verdadero Derek con el que tenía una posibilidad del cincuenta por ciento de vivir durante lo que podría ser el resto de su vida. Si, esa posibilidad podía ir aumentando si ella seguía coqueteando con su cabello de esa manera que lo hacía mientras leía el menú para saber que pedir.

La comida transcurrió mientras Justin y yo 
explicábamos como nos habíamos conocido, Maggie hablo un poco sobre lo que ella estaba haciendo con su vida y que a mi no me importaba en absoluto. Sobretodo, porque me molesto de sobre manera que ella hablará, que luego lo hiciera Justin y en ningún momento escuchara a la morena soltar palabra sobre su vida. Quería -y necesitaba- descifrar como era ella, cual era su caracter y su forma de ser. Lo que pensaba y lo que le molestaba. ¿Ella sería la indicada para atarme de manera superficial? ¿Aguantaría todo lo que debía de aguantar? Aunque pensándolo, eso tampoco era lo más importante. Puesto que toda chica a la que yo quería, la conseguía. Tarde o temprano. Quisiera ella o no. Todas terminarían cayendo en mis redes. Y si ella pasaba ese pequeño test que tenía a la hora de elegir a mujeres, siendo este más específico porque se trataba de elegir a quien debía de ser la respetuosa mujer Hale. La respetuosa mujer que daría un nuevo heredero a los Hale y con eso mi fortuna sería mía. Y no, no todo era por la fortuna, si no por el hecho de que si no lo hacía, mi padre podía conseguir -con todas sus influencias- que viviera en la calle para toda mi vida. Observé a la ojiverdes mientras bebía un poco de vino y una sonrisa fría volvió a poseer mi rostro en el momento que ella apartó la mirada cuando la suya chocó con la mía. Comenzaba a gustarme el juego.

Justin se levanta para ir a fumar fuera y Maggie aprovecha para irse a retocar al baño. Justo cuando le dice a Alba que la acompañe, yo niego rapidamente.-Ella se queda.-Digo sin más, y aunque esa respuesta parece impresionar a ambas chicas por lo serio que había sonado, acatan mi orden. Bien. Ruedo mi silla un poco más cerca de la morena y cuando empiezo a escuchar la música del pequeño espacio de baile que habia en ese mismo restaurante, algo me viene a la mente.-Tu hermano comento que eres una excelente bailarina.¿Por qué no muestras lo que sabes?.-Le pregunto, levantando una de mis manos y señalandole la pista de baile, para que se ponga a ello. Pero en cuanto se niega, yo gruño levemente. No me gusta que no me hagan caso, no me gusta que me desobedezcan cuando pido algo de buenas maneras.- No creo que una señorita como tu deba declinar que cualquier hombre quiera verla bailar. Pero, en este caso lo dejaré pasar por alto.- Digo y en ese momento yo me levanto y estiro mi mano derecha hacia ella.- Entonces,¿podría tener el honor de que me lo mostrarás bailando conmigo?.- Una de mis cejas se alza levemente a modo de interrogación, pero me permito dejar mi cara seria y con el mismo semblante de seriedad que me caracterizaba. Ella comenta sobre que a mi novia no le gustaría y yo alzo una ceja.- Deberías preguntarte porque tu hermano y Maggie tardan tanto en volver y no sacar conclusiones precipitadas...las señoritas no deben estar pensando malas ideas.-Le regaño encogiendome de hombros. Y como la paciencia no me caracteriza, decido actuar; Sin esperar su confirmación, agarro su mano y jalo levemente de ella, consiguiendo que acepte y me dirijo con ella a la pista de baile. Bien, es hora de ver de que estaba echa Alba Brooke.

Su cuerpo se movía perfectamente al mismo ritmo que el mío. Parecían encajar a la perfección. Y por muy rápido o muy lentos que fueran mis movimientos, ella conseguía cogerme el paso en seguida. Casi llegando hasta ser mejor que yo, o siendolo directamente, lo cual era algo que no pensaba admitir en voz alta. Nos habíamos movido durante un buen rato sin ninguno de los dos decir absolutamente nada, hasta que decidí que era hora de romper el hielo y de comprobar su fiereza o su sumisión.- Y bien...Brooke, ¿qué pasaría si ahora mismo intentará besarte?.- Pregunto en su oído con un leve murmuro, y siento todo su cuerpo temblar. Aunque la respuesta que suelta por su boca,es de fiera total y me deja bastante en claro que no le van los tios como yo. Claramente, su cuerpo delataba la mentira tan profunda que estaba contando. Pero no le di importancia y solté una risa irónica.- Me gustan los retos...Y deberías saber que provocarme es lo menos que te conviene si no quieres perder.-Comento ahora agarrando su menton con una de mis manos y provocando que mi mirara, para que nuestros ojos conectaran rapidamente.- Ahora llamas más mi atención, Alba Brooke. Y creeme, cualquiera que entra en mis pensamientos, no salé hasta que consiga todo lo que quiero de ella. TODO.-Termino susurrando eso muy cerca de sus labios y en cuestión de segundos después, la suelto y me cruzo de brazos. La observó de arriba a abajo y muerdo mi mejilla interior. Ahora que sabía que ella poseía de dulzura y tímides, pero a la vez de completa lujuría y fuerza, me quedaba claro que ya había encontrado a quien sería mi mujer.

Preparate Alba Brooke, porque tu vida ha comenzado a cambiar desde ahora, y no te espera un camino para nada de color rosa.
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Mensaje por bultaoreune el Jue Ago 03, 2017 2:29 am

Khiara Hale
Paseo por toda la habitación observando cada rincón y queriendo asegurarme de que no dejo nada detrás y suspiro al sentirme realmente cansada. Vamos, ya quedaba menos para terminar de empaquetar todo lo que consideraba necesario. Terminó de meter todas las cosas necesarios dentro de la bolsa del niño y bufó en cuanto escucho de nuevo las mismas palabras provenientes de Scott.- No. No se lo he dicho en año y medio y no se lo voy a contar ahora, Scott.- Le recuerdo y cierro la pequeña mochila. Apoyó mis manos en esta sabiendo que va a seguir hablando y sus palabras van a dolerme porque sé que en parte tiene razón.- Stiles terminará en meses. Deberías ir y contarselo. Tiene derecho de saberlo. Todos sabemos de su existencia menos él, quien es su padre. Si vas...sé que ustedes volverán y...podrías ir a vivir con él.- Me dice intentando hacerme entrar en razón. Habíamos tenido esta misma conversación desde hace bastante tiempo, muchas veces, había perdido la cuenta de cuantas habían sido.- ¿CREES QUE NO ME GUSTARÍA QUE LO SUPIERA? Claro que si, Scott. Pero nuestra relación terminó porque tuve que inventarme que lo engañaba con otro para que pudiera ir a cumplir su sueño. ¿No crees que podría pensar que el hijo no es suyo? Encajan las fechas. ¿No crees que quizás le haría más daño? No es fácil Scott, y lo sabes. Conoces a Stiles tanto como yo. Yo no estaba preparada para esto, él tampoco lo esta. Arruinará su vida. Tú mismo sabes lo que es tener un padre trabajando en eso...No quiero que él lo deje todo.- Hablo mientras me doy la vuelta para mirarlo.-Entonces,¿piensas irte a Beacon Hills y pasear de la mano con un niño que es idéntico al hijo del sherrif? ¿Cuánto crees que tardarán en darse cuenta?- Scott casi nunca se alteraba, y tampoco lo estaba ahora, pero digamos que si comenzaba a verse algo cabreado.-Stiles no quiso volver a saber de mi...-Agrego ahora, bajando la cabeza y mirando al suelo, sin poder enfrentarlo.-Tampoco insististe en contarle la verdad y tus motivos para crear la mentira.- Agrega él, acercándose a mi y yo muerdo mi labio inferior, con fuerza; por la rabia, por la tristeza.- Él es feliz...Tú lo sabes, tú lo ves a menudo. Seguís juntos como el primer día.  No me necesita. No nos necesita.-Añado lo último sumando al pequeño dormido en el carro y Scott niega.-Sigues equivocandote. Que este bien no significa que este feliz o completo. Pero...voy a respetar tu decisión, solo espero que te des cuenta en algún momento que esto es lo peor.- Y tras esas palabras, veo como se gira para dirigirse a levantar en brazos al pequeño que ahora ha despertado.

Se suponía que nada iba a salir mal. Se suponía que aquel día de último curso de instituto todos habíamos prometido no separarnos, y que aquella noche en aquella piscina nuestro amor había quedado sellado para siempre. Pero todo cambió en pocos meses. Stiles fue llamado para entrar a la academia de formación del FBI, durando dos años y medio tal curso.Y como todos sabíamos que ese era su sueño de siempre, hicimos todo lo posible para que se fuera a realizarlo. Los demás se cambiaron de universidad, yendo a sus planes principales y....la mejor opción que contemple para que pudiera mancharse sin pensar en mi fue "engañarlo", lo engañe mintiendo con que lo engañaba con otro. Y no hubiera hecho tal cosa si hubiera sabido lo que me pasaba. Si hubiera sabido mi estado...Porque cuando supe que estaba embarazada, me vi aterrada, e intente dar con Stiles de nuevo, intente que quisiera verme, hablar conmigo...pero no había respondido ni uno de mis mensajes y los demás -que si se comunicaban con él- me habían dejado en claro que no quería saber nada de mi. En el momento que mi embarazo no se pudo ocultar y que Scott se entero del tema del bebe, quiso que fuéramos a como diera lugar junto al moreno porque debía de saberlo. Pero yo sabía que estaba bien sin mi, yo sabía que estaba haciendo lo que quería y...de solo pensar que yo o el niño podíamos entorpecer su vida, me angustiaba la idea. Por lo que Scott y Derek han sido lo más cercano a un padre que ha tenido, siendo para Alba su sobrino consentido y siendo para Malia y Lydia el pequeño del grupo. Estuve aterrada, lo pasé muy mal sola..y aún sentía le vació en mi pecho y en mi corazón por no tener a Stiles a mi lado. Pero debía de continuar, por mi y por mi hijo; Nathan.

Quería que Nathan creciera en Beacon Hills. Al fin y al cabo ahí me había criado yo, estaba todo marcado por el linaje de mi familia y Derek quería que estuviera en un sitio específico para irnos a visitar cuando quisiera y pudiera. Por otro lado, aún no podía saber si el niño sería un hombre lobo o no, por lo que quería estar preparada por si era un sí y debía enseñarlo a comportarse, a transformarse y a vivir con ello. Beacon Hills era el lugar ideal aunque por otro lado estuviera lleno de problemas. Sin embargo, mientras no habíamos estado nosotros, parecía que todo se había calmado. Liam estaría en su último año de instituto, al igual que los demás que habíamos dejado para ocuparse de la ciudad, y sería bueno volver a verlos.  Asi que, decidí volver en mis vacaciones de estudio a mi ciudad natal para ver la posibilidad de volver a vivir allí y que Nate creciera en ese lugar. Donde miles de recuerdos de sufrimiento estaban, pero también se hallaban los recuerdos de los momentos más fáciles de mi vida. Como el haber conocido y el haberme enamorado de su padre.

Las primeras semanas habían consistido en reformar el loft de Derek, convertirlo en un lugar para un niño de un año y medio y tener todo bien, ya que estaba algo olvidado. Tuve la ayuda de Liam y los demás, como también la bienvenida de Melissa y el padre de Stiles, que aunque no vieron al niño, se enteraron de mi llegada. Y tenía la compañía de Amber y Luke, que no iban a vivir conmigo, pero se habían venido para quedarse con Nathan cuando yo no pudiera. Y justamente pensando en salir con mi pequeño y llevarlo al parque, recibí una llamada. No me desconcertó que fuera de Scott, pero si el hecho de que me pidiera ir a la comisaria de Beacon Hills. ¿Por qué estaba aquí y que había pasado? Su voz, no pintaba nada bueno. Por lo que no tarde en dejar al pequeño moreno con Luke y Ambar, sabiendo que estos lo protegerían de cualquier cosa e ir para allí.

Abrí mis ojos con sorpresa al no encontrarme solo a Scott en la comisaría, si no que también estaban Malia y Lydia.-¿Qué...?.-No me sale nada más preguntar, y todos se encogen de hombros antes de que diga algo más.- Hemos venido todos por diferentes razones pero...eso no es lo importante.-Aclara Lydia y me coge de los hombros para meternos todos dentro del despacho del sherrif y ver a un niño sentado en un silla.-No es el mío.-Aclaro en broma señalandolo y todos me miran algo mal. Malia gruñe y yo ruedo mis ojos, ese niño tendría como 15 años, solo era una broma. Pero parecía no ser indicada. Scott me cuenta que lo encontraron solo en un coche y que era imposible que fuera solo. Pero no hablaba. Lo más extraño era como había quedado el coche. Era imposible que hubiera sido provocado por un simple accidente.-Vale. ¿Me estas diciendo que solo faltaba que nosotros llegáramos para que pasara algo sobrenatural? Genial.-Digo ironicamente. Todos suspiramos y miramos al niño, que no levanta la mirada del suelo.-Quizás, podrían intentar meterse en su cabeza y...así ver sus recuerdos.- Nos sugiere Lydia y cojo aire. Hacía bastante tiempo que no lo hacía, por lo que sería mejor que Scott se conectara a él y yo a Scott. Dos personas verían más detalles que una. Pero justo cuando el verdadero Alfa le estaba explicando al chico lo que le íbamos a hacerle para que no tuviera miedo, oí al padre de Stiles desde fuera y mi mirada se cruzo con la de Scott y Malia a la vez. 

¿No me lo estaba imaginando? No podía ser, no. No podía ser que estuviera escuchando la voz de Stiles. Tenía que ser mi imaginación, debía de serlo. Pero la mirada de aquellos dos que podían oír tanto como yo me decían que no era fruto de imaginación. Y antes de que pudiera salir corriendo de allí, huir...la voz se hizo más cercana y la puerta se abrió. Contuve la respiración y mis ojos chocaron con él de inmediato. Mi corazón bombardeo fuerza y sentía que me ahogaba. Lo seguía amando igual que desde el primer día y lo había extrañado...demasiado. Y ahora, todo se estaba tambaleando. Esto no estaba planeado.
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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

Mensaje por GirlofBieber el Miér Sep 13, 2017 4:34 pm

STILES STILINSKI
Contemplé el paisaje de Estados Unidos una vez más mientras los pensamientos volvían a mi cabeza. Todo había pasado, mi vida quizá en aquel recuerdo en tan solo dos segundos. Mi vida era breve, llena de emociones, llena de sentimientos escondidos y rechazados. Así fue desde que estaba en primero de la secundaria colado por Lydia y así había sucedido todo. Pero no estaba así por ella, no estaba así por el rechazo hasta cierto momento por parte de la pelirroja ni por haber cortado con una castaña salvaje; Malia. Estaba así por una morena que había robado mi corazón y mi último suspiro desde que nos vimos y sin embargo, había jugado conmigo todo este tiempo. Había sido un estúpido. Y sí, todo el mundo conocía a Stiles Stilinski por su nobleza, por ser el hijo del Sheriff y por su inteligencia. Pero nadie me reconocía por la valentía que había tenido al echarle cara a mis enemigos cuando soy un simple humano. Nadie contempla que la cabeza vale más que la fuerza y por eso mismo, había ganado todo lo que había apostado. Todos conocían a Stiles como alguien más que intentó ayudar y sin embargo, no el que lo consiguió. Mi manada era así de precavida cuando se trataba de algún tema sobrenatural. Scott quería que todo estuviera siempre en la normalidad ya que si entrábamos en pánico todos, sería un completo caos. Nadie quería eso, y mucho menos nosotros.

No tenía en la cabeza en entrar a una de las mejores escuelas del FBI, lo deseaba, pero más deseaba estar con mis amigos de toda la vida y mi chica. Mi chica… Mi estómago se revolvió cuando pensé en ella una vez más como todas las malditas noches suelo hacer. Khiara Hale. Esa chica era la que había roto mi maldito corazón. Esa chica fue la que me hizo ver pasar toda mi vida como un estúpido cuando me dijo que estaba con otra persona, cuando lo vi con él. No era justo, yo le había entregado todo lo que se puede entregar de una persona y no obstante, me pagaba con una falsa moneda. Aprieto el volante ante tales pensamientos y acabo por apretar mi mandíbula. Si seguía así, iba a acabar por rompérmela. Pensar en Khiara me destrozaba y no quería seguir haciéndolo, pero el amor que siento por ella –porque no la he logrado olvidar todavía- no lo he sentido con ninguna chica más, siquiera con Lydia Martin, mi amor de toda la vida. Mi corazón parecía enlatado cuando pensaba en Khiara y en todo lo que habíamos pasado para estar juntos, todo lo que habíamos luchado y todo lo que habíamos sufrido para sobrevivir. Sí, ella era una más, hermana de Derek Hale. Y si, estuve mucho tiempo intentando caerle bien a su hermano para que me dejara estar con su hermanita. Recuerdo que casi me mata de un infarto cuando me cogió el cuello de la camiseta y me advirtió que como su hermana sufriera por mí, me mataría. ¿Qué pensaría ahora cuando era su hermana la que me había hecho sufrir? Estaría claro que nada, pues Derek por mí no sentía ni un poco de sentimiento pero sin embargo, solamente esperaba que algo le sirviera de lección y que ningún otro cayera en las garras de aquella chica infiel. Me dolía, pero así era como podía verlo.

En todo el contacto que había estado con mis amigos, había dejado claro un par de cosas. Que no quería saber nada de Khiara por ninguna razón de este mundo y que estaba feliz. No iba a mostrar que estaba hundido cuando sabía que mis amigos estaban deseando tenerme bien y feliz, lo que apreciaba. Pero volver en contacto con Khiara hacía que me destrozara una vez más y yo no iba a ser muñeco de su distracción. Era una persona dispuesta a aprender en la mejor escuela de FBI, sacarme mi carrera y si tenía la oportunidad, encontrar a alguna chica que mereciera la pena. Aunque mis pensamientos no estaban ceñidos a eso, no quería pensar en estar con una chica al menos hasta que se terminara mi carrera. Reí más o menos por eso, pues con algunas habría estado después de lo de Khiara como modo desahogo, pero ninguna me daba lo que ella sí. Era algo que me negaba a compartir. Pisé el acelerador, rumbo al lugar que nací y donde había tenido tantas experiencias y aventuras que casi me cuestan la vida. Me habían mandado a un lugar de prácticas, ¿Y qué mejor que en la comisaria de Beacon Hills donde trabajaba mi padre? Suspiro, esperando que nadie estuviera ahí, o al menos no ella, y decido dejar de pensar en todo para centrarme en lo que verdaderamente debía. Khiara era algo del pasado, debía aceptarlo. Iba a aceptarlo.

Aparqué mi coche en la puerta de la comisaría. No era mi Jeep, ojalá, pero yo ya tenía asumido que si sacaba a ese bicho de Beacon Hills, a unos solos kilómetros me daría mas problemas que cualquier otra cosa. No había salido de una ciudad problemática a otra para que un coche me esté dando problemas. No me pensé en juntar mis ahorros y comprarme otro, poca cosa, pero mucho mejor que el que tenía. Yo había crecido, no era el niño de antes, no era el Stiles frenético. Y es que desde que me pasó lo de Khiara, había cambiado rotundamente. No era serio, solamente con quien no eran mis amigos. Los echaba de menos, mucho, y suplicaba que al menos mi mejor amigo estuviera ahí para recibirme, algo que no me daba muchas esperanzas pues todos estaban estudiando, aun así, en Beacon Hills pasaba todo lo que nadie es capaz de imaginar. Mi padre salió directamente con una sonrisa en la cara y los brazos abiertos cuando bajé del coche. Sonreí y me estreché en sus brazos dando unas palmadas en su espalda, recibiéndolas también.— ¿Cómo puede ser que hayas cambiado tanto? —Me dice mientras ruedo los ojos.— Exageras, papá. Sigo igual. —Le digo con una media sonrisa y cuando entramos hacia la comisaria, saludo a todos los que conocía, entre ellos, Parrish. Me sorprendo al ver muchas caras nuevas y no me detengo a decírselo a mi padre.— Veo muchas caras nuevas —Digo, dejando de mirar alrededor y mirándolo a él.— Las hay, nos han venido muchos trabajadores, algunos enterados por las cosas sobrenaturales y otros simplemente a trabajar. Yo me encargo de poner orden aquí. —Se ríe mientras abre la puerta de su oficina y cuando entramos y veo a todos los chicos, mi corazón palpita con fuerza. Estoy emocionado de verlos ahí después de tanto y no por una cámara. Miro a todos y cuando mi mirada se detiene en Khiara, mi corazón se detiene. Me pongo rígido. ¿Qué hacía ella aquí y por qué mi padre no me había dicho nada cuando sabía que no quería verla?

Mis pensamientos son interrumpidos cuando Lydia se tira a mis brazos con una gran sonrisa y haciéndome saber que estaba muy contenta al verme aquí. Malia me dio otro abrazo, más corto, pero sin embargo no me importó. Choqué las manos con mi mejor amigo y nos dimos el abrazo que llevaba deseando mucho tiempo. Los extrañaba.— Os extrañaba, chicos. —Digo con una gran sonrisa, mirándolos.— Pero mírate, tío. Del FBI, ni más ni menos. —Dice Scott con una gran sonrisa y termino por creérmelo porque así era, después de tanto, era uno más del FBI.— Pues porque no has visto el traje oficial. Imán para las nenas. —Digo con un tono gracioso, cosa que solamente me salía con mis amigos. Me acuerdo de la presencia de Khiara en la sala y la incomodidad viene a mi cuerpo.— Hola, Khiara. —Le digo, haciéndole saber que me acuerdo de ella y antes que podamos tener más contacto, una chica se asoma a la puerta y sonrío.— Belly, pasa. —Le digo con un toque de emoción a mi tono. Todos la miran extrañados y luego me miran a mí, esperando respuesta.— Chicos, esta es mi compañera de carrera. Nos han destinado a los dos aquí. —Digo mientras ellos se presentan y se conocen. No era por nada, ella misma había querido estar en esta comisaría y yo no me iba a oponer y mi padre tampoco, era nombradía lo que le daba el que agentes del FBI vinieran aquí a hacer las prácticas.— Encantada chicos, espero veros más tiempo. —Dice esta mientras mi padre nos reclama. Digo de irme con ellos, pero mi padre tira de una cuerda y Scott de otra para que me quede en ambos sitios. Relamo mis labios y decido quedarme un rato más en la sala donde estaba Khiara.— ¿Sabes sobre lo sucedido? —Me pregunta Scott mientras me dirige hacia fuera para así enseñarme al chico de unos 15 años sentado en una silla.— Algo me ha dicho mi padre. ¿Asesinato? —Pregunto y Scott alza los hombros.— No lo sé, tío. Tendremos que descubrirlo, ¿No? —Me pregunta mientras una sonrisa se asoma en mis labios y asiento.— Podemos hablarlo en la bolera esta noche. Iremos todos. —Me dice y tras eso, me pongo rígido.— Ella… —Empieza a hablar Scott, le interrumpo.— No te detengas, Scott. Es vuestra amiga como lo fue mía. Es normal que confiéis en ella. No vais a dejarla fuera por mí. —Le digo totalmente comprensivo y pongo una mano en su hombro. Scott suspira y tras eso, sonrío y decido ir donde mi padre, pero no sin antes girarme a ver como todos hacen un corro alrededor de Scott.— Esta noche en la bolera, me llevaré a Belly. —Digo con una sonrisa y tras eso, me marcho de ahí forzosamente por mis piernas que andaban sin decisión, huyendo. Pero mi corazón se volvía a quedar ahí.
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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

Mensaje por GirlofBieber el Miér Sep 13, 2017 5:12 pm

ALBA BROOKE.
Todo iba bien, o quizá eso quería imaginármelo. No podía evitar caer en la mirada de aquel hombre tan enigmático que intentaba buscarme pero yo bajaba la mirada a mi comida o simplemente a mi hermano, que no paraba de hablar con Maggie. Él parecía feliz, no entendía como siempre lo era y siempre lo había sido incluso después de la muerte de nuestros padres. Era fuerte, sobre todo eso. Todo sucedió rápido, una velada agradable a la que desapareció mi hermano disculpándose por querer ir a fumar y Maggie, que se marchaba a retocarse. Tal su pregunta, estuve a punto de levantarme pero Derek dejó claro que yo me quedaba ahí con él. Eso nos dejó a las dos un poco atónitas y me sentí incómoda por el simple hecho de su acto delante de su novia. No me parecía apropiado. Relamo mis labios y cuando me quedo completamente a solas con Derek, me atrevo a mirarlo.— Tu hermano comento que eres una excelente bailarina. ¿Por qué no muestras lo que sabes?. –Me alarmo por eso, sabía que era así pero el bocazas de mi hermano podría quedarse calladito. Relamo mis labios y niego tímidamente, bajando mi cabeza para disimular mi sonrojez.- No creo que una señorita como tu deba declinar que cualquier hombre quiera verla bailar. Pero, en este caso lo dejaré pasar por alto.- Alzo mi mirada ante él para así suspirar.— No es mi intención, Derek. —Le digo y lo veo levantarse alzándome la mano.— Entonces, ¿podría tener el honor de que me lo mostrarás bailando conmigo?.- Relamo mis labios.— Me gustaría, pero no creo que a su novia le guste verle bailar conmigo. —Dejo claro y este me mira, parece incluso atónito.- Deberías preguntarte porque tu hermano y Maggie tardan tanto en volver y no sacar conclusiones precipitadas...las señoritas no deben estar pensando malas ideas.-Eso me hace pensar y me cuadran las cosas. Ya sabía por qué mi hermano estaba tan contento; se iba a llevar a una gata esta noche a la cama y yo tan estúpida pensando que aquel hombre enigmático tenía novia. Mejor para mí, pensaba.

Empezamos a bailar entre poca multitud, pero la suficiente para desenvolvernos bien sin ninguna vergüenza. Yo al principio estuve un poco parada pero me supe congeniar con él y eso me gustó bastante.- Y bien...Brooke, ¿qué pasaría si ahora mismo intentará besarte?.- Siento el susurro en mi oído y todo mi cuerpo se eriza. No puedo creer que me esté preguntando eso.— Te daría una patada tan fuerte que se te quitarían las ganas de ir acosando a mujeres a las que pides bailar. —Le contesto segura, era lo que haría. No me gustaban los chicos que se aprovechaban de la situación.- Me gustan los retos...Y deberías saber que provocarme es lo menos que te conviene si no quieres perder.-Sus palabras se clavan en mi cuerpo como flechas y trago saliva cuando me coge de la mandíbula haciendo que nuestros ojos conectaran.- Ahora llamas más mi atención, Alba Brooke. Y creeme, cualquiera que entra en mis pensamientos, no salé hasta que consiga todo lo que quiero de ella. TODO.-Mi pecho empieza a subir y a bajar tras esa afirmación, ese hombre era tan enigma como fiera y me había enloquecido, algo que no iba a mostrar. Me salvó el que mi hermano apareciera en la mesa, buscándonos con la mirada. Yo no era una hermana sobreprotegida por mi hermano, pero mi hermano tenía una actitud rara esta noche y nada más vernos, vino a buscarnos. Cuando se puso en medio de nosotros dos, sentí toda la conexión romperse y mi cuerpo volvió a sentirse frío aunque las ganas siguieron ahí. Ese hombre era un completo misterio y yo no sabía cómo lidiar con lo que había pasado esta noche.

Al día siguiente, mi hermano desapareció como siempre. Yo evité todo pensamiento con Derek desproporcionado como debería, y es que no se me quitaba de la cabeza. Ese hombre era tan… tan… tan… Derek. No pude dormir bien porque solamente pensaba en sus ojos y me sentía como una idiota adolescente que había sido atrapada a la primera. Pero no iba a demostrarlo, no cuando no sabía las intenciones de aquel hombre hacia mí. Mi madre siempre me enseñó a tener mucho cuidado con los chicos que querían tener malas intenciones, y no es que me sintiera creída, es que desde pequeña muchos hombres se sintieron interesados y no estaba dispuesta a pasar por un mal rato. Era precavida; de eso no cabía duda. (…) Salí del departamento donde vivíamos mi hermano y yo para mirar hacia la calle y darme cuenta que no conocía nada ni a nadie. Por eso mismo, decidí irme rumbo abajo las calles y mirar todo lo que me rodaba. Seattle era hermosa. Acabé en una tienda bastante zen, lo que me causaba bienestar. Me quedé allí por un largo rato, tomando un té de frutos silvestres y mirando el atardecer. Era tarde y me hacía gracia que no sabía cómo volver. Me tomé toda la tranquilidad del mundo cuando salí y busqué en mi móvil el número de mi hermano rápidamente. Marqué y a los tres pitidos, sonó una voz masculina, pero no era la de mi hermano.— ¿Hola? ¿está Justin? —Pregunto extrañada porque me conteste otro hombre y no mi hermano.— ¿Derek? —Le pregunto cuando habla, reconozco su voz y la risa que tiene cuando me doy cuenta de quién es.— Solamente llamaba a mi hermano para que me viniera a recoger, he salido a darme una vuelta y… no sé cómo volver al piso. —Digo mientras tras eso, escucho a mi hermano preguntar si es que había salido. No quería ninguna bronca de su parte, no sabiendo que tenía veinte años y podía hacer lo que quería. Me siento nerviosa, pues la protección de mi hermano era completa y era capaz de muchas cosas. Suspiro de alivio cuando Derek me dice que él mismo irá a recogerme y me pregunta dónde estoy.— En la cafetería Triskel. Estaré bajo un toldo, está empezando a llover. —Digo mientras este asiente y me dice que no tardará. Me siento más segura por eso y no dejo de pensar en sus ojos. Enigmáticos.

Definitivamente había acertado, y es que había empezado a llover con mucha fuerza, lo que ni estando debajo de algún toldo me ayudaría. No iba a volver a entrar al bar que había estado completamente empapada, así que me esperé a estar dentro del coche de Derek. Vi un coche bastante lujoso aparcar delante de mí y Derek bajarse del coche. Me abrió la puerta y fui rápidamente. Él, al verme empapada, quitó su chaqueta y me la puso encima, lo cual pude absorber todo su olor y me sentí muy bien. Me senté en el coche y Derek pasó rápidamente hacia el conductor, estando ahora los dos a salvo de la lluvia.— Gracias por venir a recogerme tan rápido. —Digo con una sonrisa y sus palabras me sonrojan, todo lo que venía de él lo hacía. Siento todo de mí mojado, la ropa se marcaba en mis piernas y aunque la despegaba, se volvía a pegar. La mirada de Derek por el retrovisor mientras conducía hizo que me sintiera más nerviosa, pues me comía con ella. Nunca era de tener las hormonas revolucionadas, pero con este chico me era imposible tener compostura.— ¿A dónde vamos? —Le pregunto cuando entramos a una zona de la ciudad que no conozco. Derek me dice que iremos a mi piso, me cambiaré y me esperará para ir a cenar con él. Así, sin preguntar. Me explica que mi hermano estará fuera y que así, no estaré sola. Yo me olía que no era por eso, pero no doy más rienda a mi imaginación y dejo la sensación fluir en mi cuerpo. Iba a estar con él, así que no haría más preguntas ni rechistaría más.
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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

Mensaje por bultaoreune el Sáb Sep 16, 2017 2:09 pm

Derek Hale
Aquella chica me había gustado. Me había gustado bastante el hecho de que ella fuera tan atrevida, tan valiente y que quisiera ser tan  independiente cuando yo la pensaba hacer total dependiente de mi. La necesidad de tener mujer nunca me había parecido tan apetecible como desde que la conocía a ella. Y eso que solo nos habíamos visto una vez, pero había sido suficiente razón y suficiente tiempo juntos como para convencerme de que ella era lo suficientemente y completamente aceptable para gustarle a mis padres, porque estaba claro que a mi ya me había "conquistado". Una vez que alguien entraba en mi cabeza no era para nada fácil de sacar, y claramente el problema se ceñía sobre esa persona y no sobre mi. Ahora bien, Justin no me había dejado en claro que era exactamente lo que quería de mi para que dejará a su pequeña hermana en mis manos, aunque no se le veía demasiado preocupado por el hecho de que su hermana se fuera con cualquier hombre con tal de  que él tuviera total libertad y el dinero suficiente para vivir sin hacer nada más con su vida. Así era aquel que se mofaba de tener la hermana más sensual del mundo pero que luego la vendía sin ni siquiera pestañear. Estaba claro que no me gustaba la idea de que hiciera eso, pero...si lo hacía solo decía que su hermana iba a estar mejor conmigo de lo que estaba con él. Al menos mi interés era mayor que el suyo, se notaba de lejos. Y también estaba claro el hecho de que mi opción no era la más acertada. Podía quizás esperar un tiempo, enamorarla y que así todo fuera más fácil, porque ya me podía imaginar que no le haría nada de gracia que fuera vendida por su hermano a  mi persona para que fuera mi esposa. Pero lo menos que tenía era tiempo suficiente como para dejar pasar el tiempo y tener que hacerlo todo como lo hacía el resto del mundo. Nosotros no seríamos una pareja común, no se si nos podríamos considerar pareja en algún momento y tampoco me importaba. Pensaba estar con ella y hacer todo lo que quisiera sin contenerme. Porque contenerme no estaba en mis planes.

Bufé rodando mis ojos mientras cambiaba los canales de televisión de la sala donde me encontraba y de reojo podía observar como Justin le metía mano de forma exagerada a otra mujer. Yo podía ser todo un mujeriego y me encantaba el sexo, pero sin duda ese chico ni siquiera tenía filtro para elegir a quien se llevaba a la cama. Estaba seguro de que su decisión era simplemente escogiendo a la primera que se le pasaba por delante y se le insinuaba lo más mínimo. Así de simple y fácil parecía trabajar su cabeza. Aún me seguía preguntando de donde venían él y su hermana, como era que podían mantenerse de una forma adecuada porque el dinero de drogas tampoco le daría mucho al rubio. Bien, sin duda había una historia detrás, pero tampoco estaba tan interesado en los Brooke como para que me interesara de sobremanera. Su móvil comenzó a sonar y cuando me lo pidió que lo cogiera y contestara por él, y me negué a ello. No quería tampoco estar perdiendo tiempo en eso. Pero en cuanto dijo que posiblemente era su hermana, no tarde ni dos segundos más en pensármelo. Cogí la llamada y yo fui quien le dijo que la iría a recoger. Total, Justin había demostrado cierta preocupación -que a mi parecer era más bien algo de sobreprotección por no perder a la joya- pero había seguido babandose con la rubia que tenía encima. Así que yo podría aprovechar para ir a recoger a su hermana y comenzar a divertirme con ella. Claro esta, sin que ella supiera que muy pronto nos ibamos a dejar de ver y de conocer -además de divertirnos- como total desconocidos y nos veríamos como prometidos. El solo hecho de pensarme a mi en un altar, hacía que las tripas se me revolvieran y me provocara náuseas. Pero... la recompensa y ella iban a valer la pena, estaba seguro.

Tuve la brillante idea de ir por el sitio correcto en donde creía que ella me estaba esperando, y como acto muy poco común de mi, decidí bajarme para abrirle la puerta del copiloto. Y al verla empapada de esa manera, un total indicio de que  posiblemente cogería un resfriado horrible. Por lo que sin pensarlo, quité mi chaqueta y se la puse a ella por encima, para que al arropara un poco y no tuviera tanto frío. También me aseguré de que nada más entrar en el coche, poner la calefacción para que se sintiera mejor. Ahí comenzaba un problema,¿por qué me preocupaba si quiera por su salud?.-No podía dejarte aqui sola, y menos con la que esta cayendo. Siento el deber de protegerte.- Le digo bastante confiado de mis palabras y la observo de reojo. Bien, me encanta que se sonroje tras mis palabras, me gustaba bastante tener ese efecto sobre ella, porque significaba que estaba funcionando mi táctica, y quizás eso ayudará a que luego la sorpresa fuera más leve para ella. Más leve para mi. No podía dejar de observarla en ningún momento, era imposible para mi y para cualquier hombre que la viera en aquel momento. Tuve que carraspear mi garganta para contestarle dado a que estaba completamente sumido en mi imaginación y en todo lo que me gustaría hacerle en este momento.- Te llevaré a mi casa, podrás bañarte y cambiarte. Luego quiero que vayamos a cenar.- Le explico sin darle opción a obtener un no por respuesta. Estaba claro que no se lo iba a preguntar por que no estaba dispuesto a tener una respuesta negativa de parte de ella. Al fin y al cabo, yo la había salvado de la lluvia, de congelarse y de una muy posible bronca con su hermano. Al menos, me debía esa cena.

Había pedido un vestido justo cuando iba a recogerla y lo habían traído en el momento que ella se estaba duchando. Por lo que lo deje sobre la cama de la habitación de invitados y le avise de que ya lo tenía ahí, junto a unos zapatos y demás accesorios que podía elegir si usar o no. Bueno, no solía hacer esas cosas, pero quería que ella se viera completamente deseable ante mis ojos, aunque con la ropa mojada seguro que estaba mucho mejor. Pero iba a intentar controlarme todo lo que mi cuerpo, mente y hormonas me lo permitieran para no arruinar todo ello desde un primer momento. La espere en el comienzo de las escaleras que daban paso a la segunda planta y justo cuando la vi bajar, sentí una extraña sensación dentro de mi. Madre mía, estaba cañon. El vestido se ceñía a su cuerpo de una forma completamente espectacular, y que fuera abierto de una pierna solo provocaba más 
imágenes que daban rienda suelta a mis pensamientos más perversos.- Te ves espectacular.- Suelto en cuanto agarro una de sus manos entre las mías y beso su palma tal cual total caballero, cosa que no me consideraba ni de lo más cerca.-¿Estas lista?.-Digo una vez le doy una vuelta sobre si misma y me dedico a observarla de arriba a abajo. Y no tardo en comenzar a caminar. Lo que no sabía ella, era que no íbamos a ir a ningún restaurante. Si no que el enorme jardín de la comunidad, había sido cerrado -una parte- para nosotros solos. Para disfrutar al lado del pequeño lago de una cena tranquila, y que a mi me parecía haber sido decorada de una forma demasiado romántica, pues no lo había hecho yo sino que lo había mandado a hacer. Pero, estaba seguro de que a ella le irían esas cosas, estaba seguro de que le gustaría. Y eso era un punto a favor,¿no?. Reí en cuanto pregunto si ibamos a ir caminando al restaurante o algo así por medio del bosque y le guiñé un ojo.-Iremos a un sitio mejor.- Le aseguro y caminamos hasta llegar al lugar que decía. Si, si que se habían currado para decorarlo.-Estoy seguro de que nunca imaginarías que terminarías cenando en medio del bosque tan arreglada, pero...lo considero una ocasión especial si estoy contigo. Hay que estar a la altura.-No solo ella estaba arreglada, si no que yo también lo estaba. Bueno, digamos que tampoco me había vestido de corbata, pero había cuidado mi imagen un poco más que todas las veces que solía salir por ahí a encontrar chica a la que llevarme a la cama. Aparto la silla para que ella se siente y luego lo hago yo en la mía. Y así comienza la cena en la que yo tenía planeado que la noche se alejará mucho de terminar en esa mesa.

Mientras veo como ella come la porción de tarta de chocolate que la habían servido -porque habíamos tenido camarero toda la velada, y ya se había ido- aprovecho para rodar mi silla y colocarme justo al lado de ella, dejando de estar en frente.-¿Te ha gustado todo?.- Habíamos aprovechado para hablar un poco de nosotros, conocía un poco más de ella. Pero a todo momento no había podido evitar fijarme en ella, en sus gestos, en sus movimientos. En el sensual movimiento que provocaban sus labios al relamerlos sin que ella supiera -o al menos parecía no darse cuenta- de que provocaba una gran erección y provocación en mi. Coloco mi mano en su pierna desnuda y acarició de arriba a abajo su muslo, sin tener una gran distancia del lado en que mi mano comenzaba a subir y volvía a bajar, por no ser demasiado atrevido aunque me caracterizara por eso.- Te has manchado, pequeña torpe.-Digo con algo de dulzura, poca vez me oiría hablar tan generoso. Pero...debía de engañarla, debía de aparentar ser un poco el hombre que no era para que no me odiará antes de que supiera toda la verdad y todo lo que pretendía hacer con ella. El futuro que se nos veía encima, juntos. Pasó mi mano -la que no esta sobre su muslo- por la comisura de sus labios, para limpiar el chocolate que quedaba en él. Y luego, acerco mi rostro ligeramente hacia el suyo.-¿Sabes Alba? Me gustas muchísimo. Tu hermano no se equivoco cuando me aseguro que eras completamente hermosa. Pero no solo es eso...Me gusta tu forma de ser, y me encanta que te sonrojes bajo mi presencia.-Digo porque ahora mismo esta así, y eso me hace sacar una sonrisa ladeada, de satisfacción.- Y no voy a contenerme más si te trata de ti.-Y acto seguido, uní mis labios con los de ella con toda la pasión y la fiereza que había estado conteniendo en mi interior. Moría de ganas por morder su labio y por tenerla debajo de mi, gritando de placer en mi cama.
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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

Mensaje por GirlofBieber el Sáb Sep 16, 2017 3:23 pm

ALBA BROOKE
En mi interior sentía una mezcla de sentimientos que no podía imaginar. Nervios, una ensalada de pensamientos exaltados y muchas ganas de hacer muchas cosas que pasaban por mi cabeza. Pero yo había conocido a Derek de hace menos de dos días y no podía estar sintiendo esto tan repentino. No era amor, era más bien lujuria, era curiosidad. Derek era un hombre que en la mirada tenía misterio, en sus ojos azules reservaba el querer saber más de su persona y estaba claro que si tenía la oportunidad, la iba a aprovechar. Nunca me había considerado inferior ni superior a otras mujeres como para preguntarme el por qué está conmigo y no con otras. Derek era un hombre difícil y a mí me gustaban las cosas difíciles, no cabía duda. Era todo lo que podía hacer, dejar que sucumbiera en mis encantos aunque lo único que quería negar en mi cabeza es que yo había sucumbido a los suyos. El trayecto se hizo corto, él iba a una velocidad considerable mientras pasábamos por una autovía hasta llegar a una urbanización y su casa estaba ante mis ojos en un pis pas. Yo me quedé bastante asombrada aunque nunca he carecido de nada, había cosas que me seguían impresionando; y la casa de Derek era una de ellas. ¿Cómo podía una persona tener tanto dinero cuando el mundo se estaba muriendo de pobreza? Jamás lo entendería. Él fue amable, tanto que cuando me duché y salí, no pude evitar sentir miles de cosas por dentro al ver ese asombroso vestido encima de la cama. Quería ponerle realidad, quería saber que esto era un acto de caballerosidad por ser la hermana de su amigo o quizá socio, pero todo esto me parecía tan irreal que simplemente acababa por frotarme los ojos y empezar a arreglarme. Ponerme guapa para él.

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue el que me llevaría a un restaurante, aunque en cierto modo, me sentía todavía incluso un poquito avergonzada por tanto halago por su parte. Era un caballero, no cabía duda. Y yo una dama que ahora se sentía extasiada por su forma de mirarme. Caminamos hacia la salida y tras mi pregunta de a qué restaurante me llevaría, me dio la sorpresa de que me tenía preparado algo mejor. ¿Cómo podía ser si no había pasado ni una hora que habíamos llegado aquí? No me hice más preguntas, simplemente acabé por seguirlo la mar de encantada y acabamos en un jardín enorme detrás de la urbanización, todo protegido e incluso con catering. Mis ojos se ampliaron por la decoración de todo, sabiendo que quien lo hubiera hecho, tenía muy buen gusto. Esto me encantaba, esto era precioso y sobraban palabras cuando mi cara lo decía todo. Derek corrió mi silla para sentarme y así fue la cena, mágica. Habíamos hablado de muchos temas agradables, en nuestro tono se mostraba la coquetería que a veces representábamos y me sentía completamente bien de tan solo pensar que era yo la que estaba disfrutando con este hombre tan enigmático en una noche tan cubierta de estrellas.— ¿Te ha gustado todo?.- Me pregunta cuando corre su silla hacia mí para estar más cerca. Con eso simplemente lograba ponerme más nerviosa, no cabía duda. Mis palabras se cortan cuando noto su mano en mi pierna desnuda y relamo mis labios.— Todo ha estado delicioso. —Le hago saber, sabiendo que no tenía muchas palabras para describirlo y mucho menos estando con una cálida mano en mi pierna derecha.- Te has manchado, pequeña torpe. –Lo escucho decir y entonces caigo cuando me limpia el labio que me he manchado de chocolate. Tierra, trágame. Lo miro con timidez, como si tuviera más vergüenza de lo habitual. ¿Cómo era que podía haber descuidado detalles así?.- ¿Sabes Alba? Me gustas muchísimo. Tu hermano no se equivoco cuando me aseguro que eras completamente hermosa. Pero no solo es eso...Me gusta tu forma de ser, y me encanta que te sonrojes bajo mi presencia.-Mi corazón empieza a bombear como nunca por eso, mis mejillas a sonrojarse y no sé que decir. ¿Le gustaba a Derek? ¿Yo? Sentía como miles de mariposas revolotearan en mi estómago y no podía siquiera pensar, era demasiado.- Y no voy a contenerme más si te trata de ti.-Fueron las últimas palabras que escuché cuando de inmediato, pegó sus labios con los míos y me sentí como si estuviera en una nube. Derek me estaba besando.

Me atreví a pasar una mano por su nuca, enredando mis dedos con su pelo, él me dejaba tocarle mientras lo besaba y eso me hacía sentir bien. Derek acarició mi cadera acercándome más a él y pasó una mano por mi nuca mientras nos saboreábamos. Cuando nos despegamos por primera vez, nuestras miradas se juntaron y una sonrisa nació tanto en sus labios como en los míos. Pero no tardó en volver a atrapar mis labios y seguir el beso a algo más mojado pero igual de pasional. Él desprendía pasión y a mí me iba a volver loca. (…) íbamos caminando hacia la entrada cuando oímos voces y tras unos pasos, vimos a dos hombres peleándose. Un hombre que parecía estar un poco ebrio y el guarda que le impedía pasar. ¿Qué ocurría? Derek se puso rígido, intentando saber lo que sucedía en su urbanización privada y yo me puse rígida al escuchar la voz de Justin.— ¿Ese es mi hermano? —Le digo con el corazón acelerado por la vergüenza de que mi propio hermano estuviera montando alguna en una urbanización de gente que solamente quería seguridad y privacidad. Me acerco a ellos para ver que sí, es él, y Derek le dice al guarda que es un amigo, que está con nosotros.— Tú, te vas conmigo. —Me dice cogiéndome del brazo un poco fuerza, lo que suelto un pequeño gemido y me arrastra hasta él. Sin embargo, Derek me coge del brazo por la otra punta y le dice serio que no está en condiciones de ir a ningún lado y que no me trate así.— Justin, Derek tiene razón. Estás ebrio, podría pasarnos algo por la carretera. —Le digo mientras este empieza a reírse de una manera descocada.— ¿Por qué te crees que te enseñé a conducir y te pagué el carnet del coche, estúpida? Vamos, tú conduces. Nos vamos a casa, ya. —Ordena y me pongo rígida. Alba, veinte años, sometida a las órdenes de su hermano. Pero sabía lo que pasaba cuando estaba agresivo y no, no quería. Me giré a tiempo antes de que Derek se enfrentara a él y le miro con piedad.— Por favor, nos vemos otro día. Está ebrio. —Le pido y Justin nos interrumpe.— Alba, al coche. Tengo que hablar con Derek. —Me ordena y una vez más, miro a Derek y tras un suspiro, me giro para ir hacia el coche que había aparcado de mala manera allí. Simplemente veo como ellos se dirigen unas palabras y me miran un par de veces, lo que entiendo que están hablando de mí. No logro escuchar nada, tampoco es mi intención, así que simplemente espero que Justin se suba y nos marchemos de aquí, cosa que hace y veo a Derek desaparecer por la oscuridad de la noche al adentrarme en la autovía. Simplemente sentía impotencia por haber permitido que la noche entre él y yo hubiera acabado así después de ese beso. Ese beso… que me estaba volviendo loca ahora mismo.

Habían pasado unos días, quizá tres o cuatro. No había vuelto a tener contacto con Derek después de que Justin se pusiera tan pesado con llevarme lejos de él. Me sentía confusa por su comportamiento, pues yo simplemente quería estar junto al moreno y alejarme de todo mal que me pudieran hacer. Con él me sentía protegida, algo que no había conseguido ningún hombre. Aproveché que Justin estaba muy liado para comprometerme –como siempre- con la fundación de niños con cáncer y así, ayudar siendo voluntaria. Todos los años lo hacía con mi amiga Kells, lo que este año, no sería menos. Seríamos voluntarias en el nuevo hospital de Seattle y sería mágico, lo sabía. Ayudar a los niños que necesitaban más ayuda que ninguno era un completo orgullo y más sabiendo que aparte de irte con un gran corazón, te ibas con detalles de ellos. Te ibas con el sentimiento de que ellos estaban felices porque los habías ayudado. Así pasamos la mañana, entre niños enfermo e incluso huérfanos que necesitaban compañía. Nada más salir, fui con Kells a la cafetería del hospital donde decidimos almorzar, estábamos muertas de hambre.— Y cuéntame más de ese chico, que me tienes intrigada. ¿Cómo es? —Me pregunta intrigada mientras me mira y abraza con las palmas de su mano su taza de café.— Pues es… moreno, alto, ojos verdes enigmáticos, guapo, caballero, buena forma, inteligente, atento. —Le digo en un tono no muy alto ya que no quería que nadie me oyera. Veo como la mirada de Kells se dirige hacia otro lugar y parece incluso pasmada.— ¿Kells? ¿Ocurre algo? —Le pregunto bastante confusa y ella asiente lentamente mirando fijamente a un punto.— Ocurre que tienes detrás a ese chico. —Dice mientras parece que su boca se seca y yo me giro para mirar que sí, en efecto, Derek estaba parado detrás de mí. Me levanto para mirarlo bien y sonrío.— ¿Derek? ¿Qué haces aquí? —Pregunto, intentando tapar la emoción en mis palabras, pero era inevitable. Me alegraba mucho de verlo.
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Mensaje por bultaoreune el Sáb Sep 16, 2017 3:37 pm


Khiara Hale
Era cierto. Claro que lo era, mis sentidos no podían equivocarse. Y creo que aún si fuera una humana hubiera podido adivinar que él estaba ahí. Lo conocía, lo recordaba demasiado. Me quede muda en cuanto lo vi entrar y lo vi saludar a todos. Aún se me caía la cara de vergüenza por lo que había hecho, por engañarlo de esa manera solo para que se fuera a Estados Unidos, pero parecía que gracias a eso le había ido bien. ¿Cómo Scott podía aún decirme que lo mejor era decirle la verdad? El simple hecho de pensar en Nathan me provocó un escalofrío, ahora podría verlo. Y no temía que lo reconociera como su hijo o que en algún momento la presión me pudiera y se lo tuviera que contar. Solo me preocupaba el hecho de que...no quería que su vida, que parecía ser perfecta, cambiara por mi culpa. No cuando parecía irle todo sobre ruedas.- Hola..-Murmuró cuando él se dirige a mi, porque no me da tiempo a decir más nada ni a reaccionar de ninguna manera. Una chica aparece y mi corazón se estruja aún más. Bueno, son solo compañeros pero...¿Por qué coger algo en Beacon Hills que era un sitio completamente alejado del mundo? Sabía como ella lo miraba cada vez que él hablaba. Y contrario a lo que hubiera hecho años atrás -apretar mis manos y repetir en mi cabeza las palabras para relajarme y no romper su cuello- me mantuve completamente tranquila, aunque completamente triste. No podía hacer nada, yo lo había dejado ante la posibilidad de que cualquiera chica se le acercara. Me mantuve de brazos cruzados mientras ellos hablaban, escuchando toda la conversación aunque pareciera no interesada y suspiré en cuanto él se marcho.-No voy a ir, no se preocupen por la tensión.-Aclaro cogiendo mis cosas.-Quizás deberías. Quizás deberías aprovechar para contarselo..-Scott propuso cruzándose de brazos delante de mi. Mi mirada se dirigió a Lydia y a Malia esperando algo de ayuda de parte de ellas, pero no la tuve.-Es decisión mía,¿no?. Estaré ahí si eso es lo que quieren.- Suelto para que por fin me dejen irme y poder deprimirme yo sola en mi casa.

Daba igual que siguiera amando a Stiles. No importaba el hecho de que mi corazón se revoluciono en cuanto lo tuvo delante y con un simple saludo quiso provocar que lo abrazara. Ahora no lo necesitaba a él para vivir, no al menos como mi ancla, porque el pequeño tenía esa parte. Y quería hacerme a la idea de que algún día lograría olvidarlo como parecía que él me había olvidado a mi. Su indiferencia hacia mi y la forma en que actuaba cada vez que me nombraban dejaban ver que ya no era de su agrado. Y aunque me doliera, debía de darme cuenta que solo era por mi culpa que eso fuera así. Luke había salido a otra ciudad en busca de un amigo que se iba a quedar con ellos por un tiempo en Beacon Hills y por eso Amber se había ofrecido a quedarse con Nate mientras yo iba esta noche a la bolera. Prometí no tardar, no me parecía gusto dejarles todo el tiempo a cargo de mi hijo y tampoco era cuestión de que él no pasara tiempo conmigo. Nada más llegar a la bolera, sentí que la incomodidad venía a mi, y fui a arrastrada por Lydia en el momento que intente huir. Deje de prestar atención a lo alocado que iba mi corazón por volver a estar en un mismo sitio que Stiles despues de tanto tiempo, para mirar de reojo como Malia y Scott llegaban juntos. ¿Esos dos...?.-Oh, por ahí viene.- Y si que venía, acompañado...tal como había dicho. [...] Rodé mis ojos de nuevo para bajar los pies de la mesa y apoyar mis manos en mis piernas mientras pasaba mi mirada por cada uno de ellos. ¿No se suponía que veníamos aqui para hablar de lo que estaba sucediendo? Pues bien, nada había salido de la boca de nadie respecto al tema porque Belly estaba aqui. Me estaban dando nauseas peores que con el embarazo.- No podemos hablar de nada mientras ella este aquí.- Malia por fin abre su boca y señala a la humana que ahora se encuentra tirando la bola, siendo su turno. A veces agradecía que la coyote nunca se callara nada.-Podemos hablar sin nombrar nada sobrenatural.- Comento Scott como si eso no fuera importante y yo entrecerre los ojos. ¿Acaso pensaban que lo que había pasado podía ser algo fuera de nuestro mundo?.-No tengo tiempo de jugar a los detectives. Si no piensan hablar sobre el nuevo peligro sobrenatural al que nos enfrentamos, no se que hago aquí.-Me atrevo a hablar por fin y me levanto del asiento. Saco las llaves del coche de mi bolsillo y justo cuando alguno de ellos va a hablar, sé perfectamente quien lo va a hacer, y realmente espero que me pida que me quede...alguien nos interrumpe.-¿Pasa algo?..¿Molesto?.-Pregunta ella algo sonrojada y de una forma bastante dulce. Ahora si, debo apretar mis manos, bastante me había resistido. El sol, la luna, la verdad.-Nada...Yo debo irme ya, me esperan en casa. Pero diviértanse por mi.-Sonrió falsamente y ruedo mis ojos cuando Scott me mira con esa mirada que se que quiere decir. No me atrevía, no podía decirle la verdad. Salí de allí antes de que hiciera algo de lo que me arrepintiera, como echarme a llorar porque me dolía que él actuara como si nada hubiera pasado nunca entre nosotros.

-¿Qué haces aquí?.-Abro mis ojos como platos al ver quien esta cargando a Nathan y este ríe. Mierda, su risa. Suspiro y miro mal a la persona que también ríe detrás de él.-¿Él es el misterioso amigo que ibas a traer?.- Pregunto señalando al moreno que lleva a mi hijo en brazos y mi amigo rubio vuelve a reir mientras levanta las manos en son de paz.-Creí que te vendría bien un buen pol...-Antes de que pueda terminar, ya lo he lanzado por los aires.-Eres idiota.-El muy capullo me había hecho sonrojar. Era cierto que me había acostado un par de veces con su amigo, y que básicamente me había aguantado lo que se decía bastante durante mi embarazo. Pero en el momento que él confeso estar enamorándose de mi, yo había cortado esa relación tan cercana que teníamos. Él, Jules, me había apoyado bastante, había sido mi gran hombro para llorar, para consolarme, para darme mis caprichos culinarios en el embarazo y para sentirme mujer muchas veces que mis hormonas no podían controlarse, o que intentaban olvidar a Stiles -cosa no lograda-. Y realmente le tenía cariño, le quería pero...no como él quería que lo hiciera, se lo había dejado bastante claro en su momento.- Tranquila morena, prometo que no vengo a acosarte. Al menos que tú quieras..-Comenta y lo miro amenazante, pero su risa termina contagiandome. Él era especial, y ojala pudiera ser todo tan fácil como él quería hacérmelo ver.

Cojo aire y lo suelto. Decido si quiero echarme a correr o permanecer allí, pero lo primero parecía demasiado infantil. Además, me gustaba estar cerca de él aunque se notaba su incomodes.- Scott te ha llamado para revisar la casa del niño huerfano,¿Verdad?.-Y aunque solo asiente, es lo que me basta para saber que al menos sigo existiendo para él. Le mando un mensaje al moreno nombrado, pero este no me contesta y entonces suspiro. Claramente había sido cosa de ellos traernos aquí, a los dos. Sin saber que ibamos a venir solo nosotros dos.-Genial...-Murmuró y sin más comienzo a caminar hacia la entrada de la casa que parece soltar un aura un poco misteriosa. No tenía miedo. Temía más una palabra de odia de parte de la persona que se encontraba mirándome desde atrás. Giro mi cabeza levemente después de abrir la puerta con un poco de fuerza lobuna y entonces mis ojos se chocan con los de Stiles. Siento una corriente completa por mi cuerpo que llega a mi corazón y lo zarandea, mierda. Era inevitable que él provocara, aún, eso en mí.-¿Vienes? Supongo que debemos ir investigando si podemos encontrar algo antes de que ellos lleguen...si es que llegan.-Comento como si no tuviera importancia, aunque mi interior esta saltando por pasar un momento a solas con él.
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Re: тнe ғιrѕт тнιng ι нaтe тнe мoѕт тнaт yoυ do, yoυ мaĸe мe love yoυ.

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