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when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Dom Nov 12, 2017 5:01 pm

time to rest
Supuso bien al imaginar que una amenaza sería dirigida hacia su persona al ser descubierto cómo quién jugaba en su contra. Lo merecía, más no daría el brazo a torcer en su decisión; no permitiría que ganaran así tuviese que enfrentarse a la furia incontrolable de su chica. Sin seguirle el juego, aún cuando quería, calló. Después de todo, la carrera había iniciado y debía concentrar su completa atención en su principal objetivo. Sin problema alguno, viajaba por entre las ramas, sin siquiera preocuparse por el caer en una trampa. Cuando de intuición se trataba, nadie conseguía superarle. Giró disimuladamente el rostro, y al notar cómo el equilibrio de la rubia falló anunciando que caería fatalmente al suelo, decidió cambiar de dirección a sus pasos. Impulsándose con mayor rapidez de un salto, atajó su silueta presionándola contra su pecho y girando en el aire con ella, dejando su cuerpo sobre el suyo al momento de impactar contra las rocas. Junto los labios evitando que el respectivo quejido fuera escuchado y sonrió al ver cómo los pies de ella continuaban en el aire. — ¡Kakashi-san! ¿Se encuentra bien? — No dijo nada, simplemente liberó a su acompañante del fuerte agarre ejercido en su cintura, y esperó a que se pudiera de pie para hacer el mismo acto. Frunció el ceño inmediatamente, y es qué aunque detestara el admitir que le dolía, no podía negar que el puntiagudo peñasco había traspasado sus ropas hasta afectar su piel. Un minuto... ¿qué ropas? Había participado sin siquiera un polo que cubriera su espalda. Tsk. — Nadie te quita lo arriesgado, Kakashi. — Ah. Apoyó su mano en el hombro de su amigo que siempre vestía con el mismo irritante color verde y hundió sus yemas con fuerza para que no dijera más. Veena ya había partido para darle la victoria a la peli rosada. — ¿Estás bien? — Asintió. — ¿Por qué participaste? Creí que te parecía lo más aburrido este tipo de eventos. — Sonrió al escuchar los gritos de victoria de aquellas dos voces que conocía tan bien y simplemente elevó los hombros. — Quién sabe. — Susurró. — Vamos a beber algo y ponte esto, dudo que quieras que vean que te has hecho mierda la espalda. — Recibió la camisa y se la coloco siguiendo sus pasos a dónde imaginó que encontraría al resto de hombres de su edad malgastando sus horas hasta que consiguieran liberarse de la tarea del ser niñeras de sus propios estudiantes. 

La había estado buscando desde que la competencia acabo, pero al haber sido raptado por sus compañeros, dicha búsqueda se convirtió en una tarea imposible. Asistió a la premiación, y allí finalmente la vio de pie... sola. — Lo lamento, Veena. — Usualmente palabras cómo las pronunciadas no caracterizaban el vocabulario del hombre de cabellos plateados. Posiblemente era la primera vez que le dedicaba el trío articulado a la rubia que le observaba. Cuando eran jóvenes solía siempre aceptar la culpa de las acciones para no tener que verla avergonzada, más el tiempo avanzó y dejo dichos comportamientos en el pasado. Ahora, en cambio, los hechos se habían descrito diferente: realmente era el culpable él y nadie más que él de su amargura. Más algo que no había cambiado, es qué siempre preferiría ser el lastimado, a verla sufrir de algún daño físico. — Fui egoísta al participar... no deseaba ofender a nadie, simplemente actué por celos. — Admitió si preocupación o cuidado. — No quería que nadie más pudiese verte de la forma en que yo lo hago. — Podía no tener sentido, pero para él había suficiente incidió para que actuara de manera impulsiva. Ella siempre lo era. Por un par de minutos se mantuvo en silencio, imaginando que una respuesta apacible no cabía entre las típicas proporcionadas por ella, más inquieto por el no recibir ni siquiera un golpe se dispuso a partir. Quizá exageré. — Atribuyo dándole la espalda. — Créeme cuando te digo que no cambiaría de parecer si tuviese la oportunidad... detesto compartir, y tu... eres mía. — No se trataba de una excusa más. Hablaba con la verdad. El simple hecho del imaginarla siendo el centro de atención, atrapando cada mirada masculina, enfermaba su interior. Era capaz de romperle la cara a cada uno de los presentes, sin importarle el castigo que recibiría tras dicho arrebato de celos. Ella era consciente que cuando se trataba de ella... él no tenía control alguno de sus impulsos.


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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Dom Nov 12, 2017 9:55 pm

time to rest
— ¿Como una eximia ganadora? — pregunté, elevando ambas cejas en una clara señal de confusión: creí que se distinguiría la sorna en mi tonada, pero supe reconocer la altanería con que me pronuncié al apoyarme las manos en las caderas y observarlo. ¿A qué se refería, exactamente? Mi rostro, todavía contraído en desconcierto, se suavizó ante su imagen cabizbaja: pero también sentí el impulso de reír avergonzada al ser consciente de que quizás me había dejado llevar por las emociones de un primer instante... y no tendía a pensar a la hora de actuar de ése modo, pero sí a exagerar y enaltecer una importancia que verdaderamente no tenía. Me quité el objeto de la cabeza cuando mi imaginación llegó a la conclusión más cursi en un intento por descifrar sus palabras, y antes de disponerme a hacer cualquier cosa dejé a mis manos apoderarse del dobladillo de la camisa para alzarla y ver con mis propios ojos al moretón presente en su espalda baja: debatiéndose el color entre un tenue morado y el amarillo verduzco. — Déjame ver. — un hematoma que yo produje de modo indirecto, habiendo sido tan precipitada como imprudente al lanzarme sin más: confirmando así, que en cuestión de terquedad y descuido nadie jamás iba a vencerme. Al aproximarme deslicé la yema de los dedos sobre la piel lastimada, acariciándole con el mayor de los cuidados tan pronto reparé en el modo en que se estremeció bajo el contacto. — ¿Por qué te estás disculpando? — inquirí con gracia, inclinándome sobre su hombro para besarle la mejilla rápidamente y acercarme a su lado: entrelazando sus dedos con los míos al disponerme a guiar el camino. — No esperaba menos de mi novio. — sabiendo que mis pómulos enrojecían al ser esa la primera vez que admitía tal cosa en voz alta, ladeé el rostro y avancé jalándolo conmigo: estando segura de que eso no era lo único que pretendía soltar al respecto. — Además... eso compensa las ganas que tengo de despedazar a la totalidad de mujeres que coquetean contigo. Ahora estamos a mano, ¿verdad? — con la diferencia de que mis celos jamás eran sutiles, y en aquella oportunidad no perdía nada a la hora de comentarlos en voz alta: no sería la primera y tampoco la última vez que Kakashi se burlara. 

 ¿Se siente mejor? — cuestioné luego de frotar el área sentida con el bálsamo, dedicándole una perspicaz mirada con los ojos entrecerrados al saber que de no estarlo mentiría con tal de que ya no me preocupase más. Bastó oír una respuesta sarcástica, para ponerme en el mismo plan al bufar y sonreír presuntuosa. — Hablaba de tu orgullo. Caíste por el más tonto de los trucos. — me mofé entre risas, intentando ocultar la expresión nerviosa que se habría hecho parte de mis facciones en respuesta a mi burdo intento por engañarle. ¿Perder yo, por el más tonto de los errores? No, claro que no. — Conmovedor en verdad, pero no deja de ser estúpido: si hubiera estado en tu lugar te habría sujetado el tobillo como mucho. — ejerciendo presión cuando le apoyé las palmas sobre el pecho, lo obligué a recostarse sobre la reposera y sufrí la más grande realización al reparar en nuestras posiciones, conmigo sentada a un lado y en dirección contraria. Tan pronto noté a su labio temblar ante la fuerza con que lo arrojé sobre el respaldo del asiento, sonreí. — Como lo siento, debería tener más cuidado estando tú tan... convaleciente, ¿no lo crees? — por supuesto, era una broma: aunque el moretón fuera visible no era grande, y supuse que con el transcurso de las horas el dolor habría comenzado a aliviar de a poco. Había sido una brutal caída, pero no tenía que preguntar para saber que había soportado cosas... mucho peores. Dejando esa clase de pensamientos a un lado le acaricié los abdominales lentamente, torciendo el gesto en una sonrisa cuando además me aclaré la garganta. — Mi héroe... — ironicé divertida, apegando mi pecho al suyo cuando me incliné sobre él. Volviendo aterciopelado al tono de mi voz, continué: — ¿Qué puedo hacer para que mejores, Kakashi? Dímelo.





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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Mar Nov 14, 2017 9:14 pm

time to rest
Una de sus cejas saltó hacía arriba al escuchar su voz. — ¿Eximia ganadora? — Articuló lentamente, dando una respectiva e innecesaria pausa entre cada sílaba, cómo si su voz tratase de amartillar su renombre con elegancia y sarcasmo. No dijo más, por qué no eran necesarias las palabras para darle atender que ignoraba el título con el que se acababa de llamar a sí misma. Guió sus pupilas hacía su manos, cómo águila siguiendo los movimientos de su víctima, y contuvo el impulso de fruncir el ceño al recibir aquel incómodo roce que se forzó a sentir por la fricción de la tela sobre su piel. Cómo si hubiese leído su mente y supiera que deseaba un tacto diferente, ella le acarició. El cambio de temperatura que sus yemas le proporcionarlos hicieron que aquel ilógico malestar se difuminara dejando una sensación cálida en su espalda. — No es nada. — Aseguró. Encantado, recibió su mano con honra y al entrelazar sus dedos con los suyos, se vio incapaz del no sonreír bajo la máscara. A pesar de que era algo tan sencillo como el caminar de mano, el sentimiento que abarcaba su pecho era indescriptible. El ardor que adquirió sus mejillas al escucharla era... irritable y placentero. Era la primera vez que le llamaba de dicha manera, y aunque había disfrutado que así fuera, él deseaba más. — Esposo. — Le corrigió observándola de soslayo. No era necesario que realizaran la ceremonia para que actuaran cómo pareja de recién casados. Prácticamente actuaban como tal desde el instante en que se conocieron a pesar de ser muy chicos para percatarse de ello. — ¿Coquetean conmigo? — Inquirió. A decir verdad, solía percatarse de esa actitud femenina muy a menudo, cosa que ahora no conseguía diferenciar al siempre estar enfocado en quién acompañaba sus pasos. No lo admitiría, mucho menos lo comentaría, sabiendo que podría tomar dicha información en su contra si era necesario. — Me gusta verte celosa, me dan ganas de follarte. — Guiñó un ojo en su dirección, disfrutando de cómo sus sonrosadas mejillas tomaban un poco más de color por la poca discreción que sus palabras emitían. 

Hundiendo la frente sobre sus brazos, mientras se encontraba recostado, suspiró. Si hubiese sabido de la atención que le otorgaría por haberse hacho daño, hacía horas se hubiese visto víctima de algún accidente que les permitiera el encontrarse completa y totalmente solos. — Hmph. — Volvió a suspirar. La magia que sus manos trasmitían era incomparable con cualquier otra medicina. Vaya gran fortuna la que los dioses le habían otorgado. — ¿Estúpido?  Quizá. — Sonrió con un poco de cinismo. No tenía que preocuparse del ocultar lo que sus expresiones detallaban por qué estas se encontraban ocultas de todo intento suyo del observarle. — Prefiero que tu piel vista de moretones cuando soy yo el que te los realiza... —  Y vaya que disfrutaba el espectáculo que su cuello daba cada vez que encontraba sus grandes marcas cubriendo su pálida piel. Disfrutaba aún más cuando escuchaba las incógnitas de sus estudiantes preguntándole por qué siempre se encontraba siendo un lienzo de marcas violetas. Kakashi no se consideraba un hombre egoísta, pero cuando se trataba de la rubia se convertía en un monstruo capaz de amordazar a todo aquel que se arriesgara a hablarle. Por qué incluso se ponía celoso del verla conversando con otro. ¿Por qué? Por qué era suya. Lo había sido desde un inicio y no permitiría que otro poseyera su mayor tesoro. Los nudillos de ambas manos crujieron por la presión que ejerció al cerrarlos. El golpe, si bien no era doloroso cómo muchos suponían, era una constante molestia y al haberle tomado por sorpresa, no respondió con indiferencia cómo normalmente lo haría. Inhaló una bancada de oxigeno y la dejó ir horizontalmente por entre sus labios. La presión de su cubierto pecho contra el suyo, atisbó su lujuria que jamás se encontraba dormida en él. Clavó sus dígitos alrededor de sus hombros y obligo a que se sentara sobre su regazo en un movimiento brusco y necesitado. Toda la mañana habían intentado tener algo que se habían empeñado en interrumpir. — Quiero correrme en tu boca. — O mejor aún. Deslizó, tal como lo había una serpiente al reptar, la yema de su índice a lo largo de su silueta. Comenzó delineando lentamente el medio de sus senos, disfrutando de la presión que estos ejercían sobre el contorno de su dígito. — O córrete en la mía. — Siguió con el roce, hasta llegar al comienzo dónde sus shorts empezaban a cubrir. La tanteo ligeramente, y volvió a subir. Su atención había sido captada por el abultamiento perfecto que relucía de su pecho con excelencia en la prenda de vestir que estaba usando. — Hm... O podrías masturbarme con tus senos. — Clavó su penetrante mirar en el suyo. Con su otra mano, hizo que se hundiera más sobre sus piernas para que así pudiese detallar la notable erección que había nacido del solo imaginar una imagen tan erótica cómo la que le acababa de plantear. — Quiero correrme en tu cuerpo... verte cubierta por lo que tanto te gusta tomar. — Besó su clavícula, recorriéndola con la punta de su lengua hasta detenerse en el centro de su cuello, el cual succionó de la manera que tanto le gustaba a ella. Sabía que alguien podía llegar e interrumpirles, era consciente que su voz y su mensaje podía ser captado por alguien más que no fuesen tan solo ellos dos y ello por alguna razón conseguía excitarlo aún más.


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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Jue Nov 16, 2017 8:15 pm

time to rest
No lo observé con los ojos abiertos al igual que dos platos, no me sonrojé: repiqueteé la yema de los dedos contra su mejilla de modo que su atención volviera a ubicarse sobre mi rostro, y me mordí el labio inferior al sonreír tan pronto mis ojos y los suyos volvieron a encontrarse... cargados de la lujuria que no parecíamos tener problema en mostrar sin importar el momento y el lugar. Existía una pequeña parte en mí que se pensaba moralista y de lo más correcta, exigiéndome detener lo que sea que estuviésemos al borde de iniciar en vista del sitio y las condiciones que lo volvían inadecuado: un espacio público, rodeados por tumultos y grandes cantidades de personas que se dispersaban por todo el área... solos en ése momento, pero quizá observados al siguiente. ¿Por qué demonios me llenaba de adrenalina el imaginar que otra persona podía ser testigo de tan... entretenido pasatiempo? Elevé las cejas al sonreír, mordiéndome el labio inferior: plenamente consciente de que quería hacer lo mismo con el suyo. — Y yo quiero que hagamos todo eso. — concedí mediante un ligero susurro, clavándole las uñas en las mejillas cuando para obligarle a no desviar la mirada en el momento en que me humedecí los labios con la lengua. — Porque me calienta que me hables así, bastar... — antes de que pudiera continuar, sin embargo, oí jadeos y una aniñada voz que reconocí en instantes. — ¡Alguien traiga un refresco para Veena-san! — ¡¿Naruto?! Sobresaltada realicé un movimiento apresurado para quitármele de encima, pero no previendo que al girar caería con la reposera incluida y con Kakashi sobre mí: a quien, desde luego, no le molestó desplomarse sobre mí... especialmente no si así también podía frotarse a mí en el más disimulado movimiento. 

Tras asegurarme de que los niños olvidaran ése incidente... y todos los demás, me dejé caer agotada junto a Sakura y Mizuki: decidiendo que ya no había más por hacer para contrarrestar el trauma que indicaba aquel rubor en el rostro pálido del azabache, y encontrándome divertida al saber que el rubio junto a él ni siquiera podía imaginar en medio de qué situación se había inmiscuido realmente. Aún más divertida me negué a dirigirle mirada a su sensei cuando lo percibí sentándose entre el contradictorio par, ignoré su presencia aún consciente de la mirada que él había clavado en mí: hasta que la oportunidad perfecta se presentó y mi intención de dejarla ir se vio velozmente rechazada. ¿Por qué no provocarle y burlarme de él, tal y como lo acostumbraba hacer conmigo? Recibí encantada el refrigerio que Sakura tendió en mi dirección y posé la mirada en el rostro parcialmente cubierto frente a mí, cuando mi lengua entró en contacto con el helado. No despegué los ojos de la forma en que sus facciones se mantuvieron impasibles... hasta que me fijé en que los menores a nuestro alrededor estuvieran concentrados en sus cosas para ser todavía más descarada, y esbozar una inocente sonrisa al detenerme cuando el grupo de niñas volteó a verme expectantes. — Estoy algo cansada, ¿por qué no compiten ustedes? Hacen un equipo fantástico. — choqué el puño con los de ambas al dedicarles un guiño, para estirarme y dar una última mordida a la preparación helada tan pronto me levanté de mi lugar. — Iré a refrescarme.






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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Jue Nov 16, 2017 11:31 pm

time to rest
Inmovilizado... engatusado por su sensualidad, solo atinó a observar. Y joder, que observar era la gloria. El desatino de sus acciones era un gran estimulante para él. Corrientes eléctricas recorriendo sus extremidades y excitaron sus neuronas; ligeros pero complacientes espasmos robustecieron su órgano viril, haciéndolo incrementar en tamaño y temperatura. Hundiéndose sobre la piel de sus muslos, la vigorosidad y rigidez de su entrepierna iba ejerciendo mayor presión, y todo gracias al espectáculo tan inocente cómo pecaminoso que su mujer realizó. Disimuladamente presionó, ejerciendo provocativas caricias en su impaciente zona, friccionando con su dedo pulgar el contorno de su erección sin que sus acciones puedan ser descubiertas. La saliva acumulada en el interior de su boca, espesó su respiración, la cual tuvo que pretender tener bajo control al visualizar a la rubia avanzar hacia el mar. Inhalo el aire necesario para relajar la tensión de sus músculos, especialmente cuando pasar desapercibido sería imposible si un bulto sobresalía de su pantalón. Ahogo una maldición entre sus labios, tras el notar la intención de sus estudiantes en detenerlo aún cuando ni siquiera se había movido. Necesitaba deshacerse de ellos de manera eficaz, pero ¿cómo? Torciendo los labios y entornando la mirada, giró de lado el torso y los observó expectante. — ¿Es cierto lo que escuche, Mizuki? — Una sola cuestión atrapo la atención de los críos, tal como supuso que sucedería si creaba conflicto. — Kiba está informando que tu primer beso fue con él. — El exaltó del rubio, le causo gracia, mas no era suficiente para mantenerlos alejados de él. — Ah... lo que me recuerda, Sasuke no deberías coquetearle a Ino, tanto atrevimiento no te llevará a ningún lado. — Victorioso se puso de pie al notar cómo entre los cuatro empezaban a discutir sin ansias de incluirlo. Causar una revolución jamás formó parte de sus planes pero definitivamente disfrutaría el ver el mundo arder si así conseguía un poco de tiempo a solas a quién le tenía ganas.

Calculo los metros que debería avanzar para llegar a su lado de tal solo una larga pero efectiva zambullida, sin advertirle de su presencia acercarse. Al observar una distinguida ola empezar a formarse, se traslado lo más cerca que pudo y de un salto ingresó por la cresta hasta encontrarse por debajo del siguiente pico creciente. Como si se tratase de un estiramiento, movió ambos brazos a sintonía ejerciendo mayor fuerza al hacerlos dirigirse hacia atrás y así poder avanzar con mayor agilidad incluso cuando la corriente estuviese en su contra. La frescura del mar había calmado su prepotente erección, mas su sed seguía inédita. Continuo con las brazadas, y de un impulso flotó hacía la superficie, atrapándola desprevenida. Activo su sharingan a sus espaldas y la sujetó por la cintura para que se mantuviese flotando. Tal cómo supuso que pasaría, giró sus orbes para observarle y en cuanto lo hizo su plan consiguió idearse. Nunca antes había utilizado un jutsu en ella, mas sabía que lo disfrutaría tanto o más que él. — ¿Crees que me molesta que me tientes? — Las palmas de sus manos no se habían movido de su estrecha cintura, pero le estaba haciendo ver cómo sus dedos iban recorriendo su vientre hasta deslizarse a su feminidad. La realidad que vivían y la que le estaba obligando a visualizar en su mente eran opuestas. — Me estaba masturbando... me estaba tocando mientras jodías. — Sonrió olfateando su húmedo cabello, deslindando su dulce aroma del adquirido por la sal del océano. — Estaba imaginando cómo lamías y empapabas mi polla de tu delicioso sabor. — Clavó su miembro entre sus glúteos, presionándose contra ella y aprovechando la oportunidad para rozarse a su cuerpo. ¿Qué sucedía en su mente? Veena vivía las sensaciones que sus dedos le trasmitían entrando y saliendo de su húmeda hendidura. Maldición; ¿qué importaba si hacía ese ensueño una verdad? Su cuerpo gritaba por enterrarse en su interior hasta hacerla gritar.   



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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Vie Nov 24, 2017 7:35 pm

time to rest
¿El ambiente se había tornado más caluroso o eso era algo por lo que debía de inculparlo a él? Quise separarle de mí para gozar de la molestia que se apoderaría de él cuando fuera consciente de que simplemente lo había provocado, pero fallé luego de jadear y recostarme a su pecho: descubriendo a la razón nublada por el cúmulo de sensaciones que volvía imposible el concentrarme en algo más, y la insistencia con que mi sub-consciente me devolvía a los cinco sentidos aunque fuera un solo instante para dejar de apretar los ojos cerrados mientras me apoyaba en su hombro y fijarme en qué estaba haciendo... lo que desde luego, me tenía tan agitada como encendida. Porque de repente me encontraba impaciente, quería que aquel nudo en mi vientre se desatara al fin para lanzarle los brazos al cuello y besarlo. Pero también... también quería que el efecto y las emociones se prolongaran todavía más, quería sentirlo: y anhelaba ser yo quien estuviera brindándole la desmesurada cantidad de placer a la que me tenía sometida en ése preciso instante. Él parecía no ser consciente de la furia con la que el deseo se manifestaba en mí, ¿o lo era y jugaba con ello? — Kakashi... — aún sintiendo a mi voz resquebrajarse y temblar, su nombre era aquella única palabra que podía soltar sin grandes interrupciones: no importaba que tan abrumada me hallase de momento, tampoco el peso de la impresión y el desasosiego que me tuvieran absorta en sus caricias... había aprendido a gemir por y para él. — Así... ¡m-más! — gimoteé, arqueando el pecho hacia delante al ser consciente de que ya no haría falta de mucho para tenerme en el último de los estados. Tendía a resistirlo más, mi soporte era digno de aplausos cuando el bastardo lo alargaba privándome del tacto durante algunos segundos: provocándome con palabras, para así continuar cada vez que vuelta una furia le respondía y caía, una y otra vez, en el mismo truco. Tan pronto me tomaba desprevenida volvía a atacar. Mordí mi labio inferior, y cuando me vi dispuesta a anunciar que iba a sufrir del clímax jadeé. De un momento a otro todo había desaparecido, las sensaciones cesaron: mi rostro se contrajo en confusión y volteé a verlo para entender la razón. No me encontré con la mirada negra, presa de la burla o el desconcierto en todo caso: el sharingan hizo que abriera los labios dispuesta a preguntar que había sucedido, y el agarre de sus manos sobre mi cintura acabó por concretar la suposición que mi mente empezaba a generar... consciente de lo que él podía hacer con el orbe carmesí. — ¿Utilizaste genjutsu en mí? — acalorada y sonrojada: resoplé. Lo hice porque debería pretender magullarlo a golpes y recriminarle el uso de las artes ninjas, algo tan honorable... en algo tan íntimo. Lo hice porque en lugar de reaccionar como cualquier mujer indignada lo habría hecho, lo abracé por el cuello y salté a envolver las piernas en su cintura: apoderándome de su boca tan... pegajosa como excitada. — Me encantó, ¡hazlo otra vez! — y lo volví a besar, volví a enredar el largo de mis dedos en su cabello para no darle ningún tipo de escapatoria: gemí en el beso, únicamente concentrándome en el cosquilleo de mi nariz cuando una escandalosa voz sonó detrás suyo. — ¡Sasuke, a mi izquierda! ¡No se ve nada! — avergonzada, no tuve tiempo de separarme y cubrir mi rostro: mi único deber en ése tipo de situaciones era esconder el suyo, así que solté los mechones platas para pasarle los brazos sobre los hombros y empujarlo contra mi cuello. Mi cabello largo funcionaba como la cortina que impedía a Sakura y Mizuki apreciar sus facciones, igualmente. — ¿Veena-san, qué hace encima del sensei? — evidentemente, las interrupciones no iban a cesar: como tampoco la caída del atardecer del que no me había percatado hasta ése instante. — ¡A-algo me picó el pie! ¡Hay un bicho extraño en las profundidades! — bastó de semejante comentario para que el dúo de niñas corrieran despavoridas a la orilla, y Naruto (que estaba sentado sobre los hombros de Sasuke, aún inclinándose para dilucidar el rostro del peliplata) cayera estrepitosamente al agua cuando el azabache se lo quitó de encima para alejarse con prisa. — Estuvo cerca... otra vez. — no llevaba la cuenta para saber que no había sido la primera, y de arriesgarnos a continuar tampoco iba a ser la última. Capturé su mano descendiendo a través de mi espalda baja, y la apreté al sujetarla con ambas de las mías. — Ni pienses en ello. Ya va siendo hora de irnos, el viaje es largo y aún debes de llevarlos a sus casas, también tienes que comprar la cena... — sonriente, cuando denoté el fastidio apoderándose de su rostro, besé la yema de su dedo índice: y divertida pasé la punta de la lengua contra éste, para guiñarle el ojo al apartarme divertida. — Y yo te esperaré en la cama. ¿Suena bien?   





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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Vie Nov 24, 2017 10:19 pm







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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Vie Nov 24, 2017 11:21 pm

 

Atentó a la marca blanquecina que cubría disimuladamente su labio superior, rememoró las tantas veces en las cuales admiró su boca siendo prisionera del resultado de una buena masturbación. Esa mujer hacía magia cuando lo devoraba tan hábilmente, y lo tentaba cada vez que tragaba su esencia como si se tratase de la delicia más exquisita. Si seguía jugando irresponsablemente con sus pensamientos... dejaría el café de lado y se saciaría de su sabor. — Veena. — Llamó, y con cierta sorna delineo con la yema de su dedo el lugar que debía de limpiarse, esperando pacientemente el que lo hiciera con la punta de su lengua, para así dejar su imaginación volar una vez más. Sin importar lo temprano por la mañana que fuese, su mente jamás descansaba cuando de sexo se trataba. — Vaya silencio. — Susurró tranquilamente, volviendo su mirar a su lectura, intentando concentrarse una vez más en los papeles que yacían entre sus manos, pero sin importar cuantas veces leyera, no conseguía comprender lo que sus ojos con tanta atención observaban. El hilo de su pensar se había desviado a uno retorcido, y traerlo de vuelta a la realidad era algo que... no quería hacer. Enfocó sus pupilas en sus facciones una vez más; los rubios mechones cayendo coquetamente por encima de sus hombros descubiertos y el escote de su pecho era una gran tentación, más nada le atraía más que la hendidura que permitía el que respirar cómodamente por la boca. — Hablemos de sexo. — Ofreció, más su voz sonó tan demandante que fácilmente podía confundirse con una orden de su parte. — Si se trata de posiciones, ¿cuál es la que más te gusta? — Anteriormente ya habían discutido lo bien que lo pasaban en la cama, pero últimamente se sentía un poco ofuscado al siempre recurrir a los mismos estímulos. Hacía días la idea de experimentar se hizo presente, y hoy se encontraba dispuesto a comentarlo. — Me gustaría usar ese látigo, aunque no sé que me excitaría más... el que lo uses en mí o usarlo en ti. — El inquietante atractivo que sentía hacía ambas le imposibilitaba el elegir, por lo que esperaba que ella ayudara a que se decidiera.  No era una sorpresa para ninguno de los dos aquellos retorcidos fetiches que eran característicos de su personalidad; a su lado quería vivirlo y probarlo absolutamente todo. Desde lo común hasta lo impensable. Dominante o sumisa, la rubia era incandescente sin importar el papel que tomara. — Ah... también estuve pensando en utilizar algunos objetos sexuales... ¿cómo crees que se sienta entrenar con cuencas en tu... interior— Como el enfermo que era, relamió sus labios antes de pronunciar la última palabra cargada en lujuria y deseo. Del solo imaginar el placer que embriagaría a su mujer sin la necesidad del que él la acariciara, su miembro se endurecía. ¿Era humano necesitar con tanta intensidad la unión de sus cuerpos? Inhalo una sigilosa cantidad de aire, antes de expulsarla con la misma serenidad. Podía estar quemándose por dentro, pero era un muy buen actor al jamás demostrarlo. Detestaba tener una capacidad de visualizar con tanta explicites lo que ansiaba hacerle, por qué impedía su capacidad de controlarse a sí mismo. — ¿Estarías dispuesta a hacer un trío? — Continuo, dándole unos segundos para que pudiese entender a lo que se estaba refiriendo. Dos mujeres, sonaba cómo una idea atractiva a sus oídos, especialmente por lo incomodo que se sentiría del ser observado por un igual. A menos que... se tratase de él mismo. — Tienes tantos lugares que pueden ser estimulados... ¿no quisieras que te los tocaran al mismo tiempo? — ¿Qué expresiones consumirían su rostro al ser atacada de placer por diferentes zonas? ¿Cómo reaccionaría si silueta al ser estimulada con tanta intensidad sin darle el tiempo de descansar? Quería probarlo... joder, tenía que probarlo. 
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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Sáb Nov 25, 2017 10:01 am


Siempre hablamos de sexo, quise responder: más opté por aguardar en silencio a modo de escuchar lo que tenía para decir... y no, lo que oí no tuvo la gracia de sorprenderme. Como siempre, de todas formas, generaba reacciones. Si bien captó mi atención y me obligó a disimularla al pasar las páginas del periódico y fingir que la crepitante sensación de mi vientre no existía verdaderamente, no podía generar en mí asombro: no cuando de alguna forma u otra me había acostumbrado a esperar los arrebatos que a cualquier otra mujer harían sentir abochornada... y que a mí en cambio, me dejaban expectante al próximo movimiento: tanto el suyo como al mío, que predecía siempre con exactitud al verme capaz de imaginarlo acorde a las circunstancias. Elevé una ceja sin poder evitarlo, y me acaricié el labio inferior con la lengua al alzar el papel un poco más arriba de mi nariz: solo cubría mis pómulos por precaución, no tenía un espejo para saber cual era el efecto de sus palabras en la expresión de mi rostro. Aclarándome la garganta, momentos después, me digné a contestar: luego de cruzarme de brazos y sonreír. — Todas en las que tú estés sobre mí. — cuando supe que mi voz no iba a flaquear, continué sin ninguna inhibición. — Desafortunadamente las ponemos en práctica una vez cada tanto, a alguien le gusta dejar todo el trabajo en mis manos. — literalmente. Kakashi solo acudía a ése tipo de posiciones cuando la desesperación podía mucho más que él, y eso no ocurría hasta que dejaba caer el férreo control que el desgraciado tenía para con sus emociones. Si lo íbamos a hacer con él gustando de la provocación, debía resignarme a ser yo quien se posicionara encima y llevara el dominio de los movimientos: con probar nuevas experiencias, tiempo antes, se refería a la misma postura conmigo de espaldas... claramente no esperé que pensara cosas nuevas. Apreté los labios intentando no reír, y apoyé el mentón sobre el brazo que había recargado en la mesa. — Es mío, veo justo usarlo yo: ¿quieres que te azote, entonces? — permití a mi tonada volverse mucho más aterciopelada cuando lo inquirí sugestiva, negando con la cabeza al resoplar animada. ¿Cuencas... en mi interior? — Lo haré si eso te complace. — encogiéndome de hombros entrecerré los ojos en su dirección, haciendo el chiste de lado para preguntarme si lo que mi mente acababa de procesar no había sido más que una alucinación: producto de la adrenalina con que mi cuerpo expresaba el agrado hacia las ideas anteriores. — ¿Compartirte con otra mujer? Sobre mi cadáver. — descarté al negar, consciente de la forma en que mi ceja se disparó hacia arriba cuando lo imaginé: ni siquiera me gustaba la forma en que ése montón de ojos depredadores le observaban en la calle. — Tú lo dijiste en el hospital... me perteneces. — ante la posibilidad restante, sentí un escalofrío recorrerme la espalda. — No quiero otro hombre. Te quiero a ti. — sería... terriblemente incómodo, incluso en son de experimentar: no haría con otra persona lo que solamente disfrutaba con él. — Lo haría si alguien más llamase mi atención. — se trataba de una broma, pero por la seriedad con que lo manifesté disfruté de la mueca en que sus facciones se transformaron: y me mostré burlona cuando me incliné sobre la madera bajo mi codo. — ¿Qué? ¿Quieres hablar de la lealtad de tus genitales? Tres años atrás... — me interrumpí a mi misma al reír, y a través de una rápida mirada al reloj de la pared finalmente me percaté de la hora: ¡si no me preparaba llegaría tarde! — Me voy a vestir como la escolta firme y responsable que el Hokage esta esperando. Te veré después de juntarme con las chicas, ¿de acuerdo?

¡Anko! ¿Dónde demonios estás? — el felino detrás de mí se mantuvo en silencio a medida que me seguía, lo que terminó por añadir desconcierto a las ansias y el nerviosismo que sentía por encontrar a mi amiga. ¿Cuándo dejaría de planear citas a ciegas para mí, consciente de que no podía hacer semejante cosa? Apreté los puños a los lados y fruncí el ceño, alzando la mirada sobre el hombro. Sabía que había alguien allí, pero si quería encontrar a la de cabellos púrpuras no podía seguir perdiendo el tiempo en toda clase de nimiedades. — ¡Anko! — tuve que haberla noqueado cuando la oportunidad se presentó frente a mí, ¿cómo diablos pretendía localizarla? Su habilidad para desaparecer en los momentos que más la necesitaba todavía me parecía increíble, ¡igual que Kakashi a la hora de asumir responsabilidades! Consciente del extraño sonido a mis espaldas volteé rápidamente y a la defensiva, pero en lugar de encontrarme con un par de ojos cafés observándome con burla lo hice con... un momento, ¿qué? — ¿Me estás tomando fotos? — pregunté sorprendida, sintiendo mis mejillas enrojecerse ante la que capturó luego de colocarme la cámara frente al rostro: ¿estaba jugando? ¿Por qué su rostro me era tan familiar, si estaba segura de que jamás lo había visto? — ¡¿Por qué estás haciendo eso, eres un espía?! — volviendo a mi posición lista para el ataque, gruñí. — ¡Kuraha, encarguémonos de es...! ¿Kuraha? — ¿por qué mi compañero frotaba su peludo rostro al tapado que vestía el desconocido? Inquieta lo contemplé... no atentar contra la vida del castaño frente a mí. — ¿Qué estás haciendo, pequeño traidor? El único que te agrada es Kakashi, ¡no hagas migas con el enemigo! — como si lo fuera permitir. Al inclinarme para fingir que lo alejaría jaloneándolo del pelaje, tomé rápidamente una de las kunai que guardaba en el bolsillo del pantalón. Apoyé la punta afilada sobre la yugular de aquel con los ojos grises, y presioné sutilmente al aproximar mi rostro al suyo. — Identíficate antes de que te abra un agujero en la garganta.



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Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Sáb Nov 25, 2017 1:51 pm

 

Bastó una fotografía para conseguir capturar su atención y confirmar su sospecha al recibir el mismo afecto que Kuraha siempre le trasmitía al tenerlo cerca. Suponía que no pasaría desapercibido al seguir teniendo el mismo aroma; ¿cuanto se tardaría la rubia en reconocer de quién se trataba? Sin soltar los lados de la cámara, le dedico una sonrisa al felino y volvió a posar sus orbes falsamente grises a quién ahora presionaba un kunai contra la piel de su cuello. Sin darle la respuesta que pedía o la importancia que la situación meritaba, inclinó su cabeza hacía delante así acortando la distancia entre sus rostros y disfrutar de cómo su rostro volvía a enrojecer. Era encantadora, había olvidado esas reacciones inesperadas que podía adoptar al no saber cómo reaccionar. Había sido una fascinante idea el decidir disfrazarse ese día. Después de todo, joderla era definitivamente una de sus actividades favoritas. — Pareciera que te gusta mi cercanía. — Afirmó. La conocía a la perfección; podía negarlo si deseaba, es más esa era la respuesta que esperaba recibir de su parte... una rotunda y delatora negación. El dorso de su indice se deslizó por el contorno de sus pómulos, deleitándose de la calidez que su piel emanaba al encontrarse sonrosada. Tan suave, cómo siempre. ¿Debería de sentirse celoso de lo fácil que se dejaba acariciar? ¿O bendecido del saber que su cuerpo lo reconocía sin que su conciencia lo hiciera? — Sería una pena que un rostro tan encantador cómo el tuyo no pueda ser admirado cómo se merece. — Removió uno de sus rubios mechones dejándolo detrás de su oreja, no sin antes acercar sus hebras doradas hacía sus labios y dejar que estas se deslizaran por sus comisuras. Le era imposible no sentirse brutalmente atraído por ella, a tal punto que parecía un magnetismo la necesidad suya por acariciarla o tocarla de manera silente. Dio un paso hacía atrás decidiendo el dejar de tentar a su suerte. Seguía a la defensiva, no podía ignorar el hecho que podría atacarle en un descuido. — Mi nombre es Sukea, Veena-chan— Se presentó guardando el objeto que reposaba en una de sus manos y elevo una de sus manos hasta sus cabellos los cuales rasco imitando un acto nervioso que usualmente Kakashi no presentaba. No permitiría que descifrara de quién se trataba hasta que su plan empezara a ponerse en marcha. — Vengo en son de paz. — Con una sonrisa ladeo el rostro a un lado. — Me contrataron para fotografiar la aldea, pero me vi cautivado por tu belleza y no pude evitar sucumbir al deseo de tomar una foto tuya. — Agradecía que el león haya optado por marcharse y así dejarlos solos. El que siguiera rozándose contra sus piernas en busca de cariño solo delataría su verdadera identidad. Al saber que ya no se encontraba tan pendiente de él y sus movimientos, la acorraló al pretender perder el equilibrio, y contuvo las ganas de sonreír al sentir la presión que su cuerpo realizaba al estar tan unido al suyo. Apoyó una de sus manos en su cintura como excusa de hacerle querer recuperar el equilibrio, hundiendo sus yemas en la abertura de sus prendas para así sentir su piel erizarse al contacto suyo. Estaba utilizando más fuerza de la que acostumbraba, para dominar sus acciones. — Perdón, pero... no puedo alejarme de ti. — Admitió con honestidad. — Necesito tocarte más. — Termino de enredar su brazo a su alrededor, evitando el que pudiese alejarse. Enterró su nariz en el hueco de su cuello y clavícula, la cual olfateo hasta saciarse de su aroma; sin darle tiempo a que respondiera sus labios succionaron su piel hasta irritarla y así delinearla con su lengua buscando una reacción más susceptible de su parte. Observándola de soslayo, aprovechó su momento de debilidad para morder con fuerza su quijada sabiendo que una notoria marca se dejaría puesta en su piel, mientras su pierna se entrelazaba a las suyas quedando en el medio y así poder crear una fricción inconsciente contra su entrepierna cubierta  por sus ropas. ¿Cuando planeas detenerme, Veena? 
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