Últimos temas
» ✽kokobop.
Hoy a las 10:45 am por hobi

» you exist inside the darkness.
Hoy a las 10:36 am por lalisa

» ethereal.
Hoy a las 10:21 am por lalisa

» you got the best of me
Hoy a las 10:20 am por trashking

» partner in crime—♥
Hoy a las 9:34 am por Mangata_

» 恋してる ♡
Hoy a las 8:58 am por lalisa

» ...evernιgнт~
Hoy a las 8:41 am por bultaoreune

» the habit of calling you.
Hoy a las 8:24 am por lalisa

» Mi verdadero hogar está en tus brazos
Hoy a las 6:22 am por Arijp96

Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Dom Sep 10, 2017 11:41 am

Según yo, la escena que se desarrollaba frente a mis ojos era digna de algunas carcajadas... que murieron en mi garganta cuando empecé a unir los puntos, y tomar las palabras de Anko y Kurenai para dar sentido a lo que dijo Kakashi. Jamás había sentido la necesidad de definir la clase de relación que nos unía, pero era muy consciente de que mi afecto hacia él no era el mismo que se dirigía a un tutor, como tampoco a un hermano mayor o a una figura paterna en el más extremo de los casos... era consciente también de que a mis ojos era el hombre más atractivo que hubiera visto nunca, con y sin la máscara. Como también sabía que debía ser la única persona capaz de iniciar una revolución dentro de mí al murmurar algunas cuantas palabras simples, tal y como lo había hecho minutos atrás sin que yo me percatase hasta ahora... que lo consideraba. ¿Nos habíamos fijado en el otro del mismo modo en que lo hicieron Kurenai y Asuma? ¿Kakashi giraba en mi dirección y veía a una mujer a la que quería... besar? Me sonrojé, y mis manos chocaron contra mis mejillas produciendo un agudo sonido que alertó al par de mujeres a mis lados. — El amor las pone algo tontas, ¿eh? — preguntó la de cabellos violáceos, haciendo que abriera los ojos un poco más grandes al negar frenética y reír un tanto escandalosa: gesto que por supuesto, contagió a Gai y ayudó a dispersar la atención de mi rostro. — ¡Hagamos lo que Kakashi dijo! ¿Quieren festejar o me lanzo a llorar en los brazos de cada uno? — esto pareció hacer que los ánimos cambiasen, y suspiré aliviada cuando la única mirada que sentí sobre mí fue aquella con la que la experta en genjutsu intentaba sonsacarme algo... que no iba a salir. — ¿Qué estás tomando? — pregunté al fingirme más calmada, y la azabache esbozó una sonrisa al alzar el vaso frente a mi rostro. Lo tomé confundida, y al notarla tan expectante ingerí la bebida de un solo trago: apretando los ojos cerrados cuando el sabor desconocido quemó mi garganta... pero se volvió atractivo, tras algunos segundos. — ¡Más! — esta vez, Anko y Genma parecían haberse unido a nosotras: y en algún momento (donde no supe darme cuenta, sintiéndome más ligera y relajada) aquello se había convertido en una competencia. Kuraha se posó a mi lado y yo negué, ¿c-creyó que iba a caerme por una pequeñísima trastabillada? T-traeré... más... eso. Traeré más de eso. Uh, ¿Kakashi-kun? — aferré los dedos a la polera azul que recubría aquel... torso fuerte, al que me permití observar de reojo un par de veces. Lo arrastré conmigo a los pasillos de la casa, y volteé a mirarlo un tanto perdida al no tener... ni la más remota idea del lugar en que estaría el resto de botellas. — ¿D-dónde... dónde esta? — mordí mi labio, y lo seguí dentro de la habitación con algo de prisa: evitando percatarme de que las luces apagadas y algunas cuantas cosas en el suelo no hicieron que el lugar fuera propicio para desplazarme como si nada. Caí sobre su cuerpo luego de tropezar tan ridículamente como logré hacerlo, y dejé que una risa brotara de mis labios al notar que aún así, en ése estado donde no lograba terminar de entrelazar los pensamientos, mi rostro ardía caliente ante nuestra cercanía. — ¿P-por qué me estás... mirando así? ¡No hice nada! — apoyé las manos sobre su pecho y ladeé el rostro a un lado. ¿La pregunta no era otra? ¿Qué hacía yo sentada a horcajadas de su persona, así como si nada? Me eché para atrás ligeramente, pero no para incorporarme tal y como la pequeña parte racional que aún restaba en mí instó. Lo hice para quitarme el cabello del rostro y reír, dejando caer a mi cabeza hacia atrás durante algunos segundos. Cuando mi vista volvió al rostro sorprendido del peliplata, sonreí. — Siempre pareces saber lo que hay en mi cabeza... — afirmé, al pasar la yema de mis dedos sobre la máscara: delineé la forma de sus labios y suspiré. — Pero yo... yo no, así que... dime, ¿en qué piensas?


and the day came when the risk to remain tight in a bud
 was more painful than the risk it took to blossom.
avatar
Mensajes : 17092

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Dom Sep 10, 2017 1:22 pm



Debió detenerla, pero no lo hizo. Conocía a quienes interactuaban con ella; no había peligro alguno en su compañía. Se mantuvo fielmente a su lado, vigilando cada movimiento y contando el número de bebidas que iba consumiendo, para llevarla a descansar cuando fuera necesario. Kuraha, al igual que él, se mantenía alerta, especialmente protegiéndola de algún tacto irrespetuoso por parte de sus compañeros que ya empezaban a perder el control de sus acciones. Por ese motivo el peli plateado no gustaba de beber, y en sus planes no se encontraba el modificar esa conducta. Viéndose comandado por los delgados pero fuertes brazos de la rubia, llegaron hasta su habitación casi soltando pequeñas risas de los inestables pasos de ella. ¿Tanto le había afectado un par de bebidas? Y entonces sucedió algo… inesperado. Estaba sorprendido por cómo la circunstancia había creado una escena que ya antes había imaginado; sorprendido pero encantado. La edad había traído consigo deseos que deseaba saciar en algún momento, con ella cómo la principal protagonista. — ¿En qué pienso? — Repitió con sorna. Adorable no era el termino con el cual describiría sus mejillas sonrosadas y sus labios entreabiertos. Excitante sí. — No sé si quieras saber en lo que ahora estoy pensando. — Incapaz de controlar sus impulsos, dejó que sus manos se dirigieran a sus rodillas dobladas y se detuvieran allí disfrutando de la suavidad de su piel. Al ver que no hubo respuesta que detuviera su gracia, empezó a deslizar la yema de sus dedos por sus muslos, alzando a su paso la fina tela que los cubría. No se detuvo, por qué el desenfreno pudo más que él, el paso de su mano derecha solo paró al sentir su vientre plano calentarse a su tacto. ¿Estaría ella sintiendo lo mismo que él? — Te lo diré… — Susurró posando su mirada en la suya. Tan confundida, a diferencia de la suya, que solo mostraba oscuridad y lujuria. — Pienso en lo hermosa y apetecible que te ves. — Sonrió lascivamente. — ¿Puedo probar un poco de ti? — La vio asentir, y una punzada recorrió su vientre hasta detenerse en su entrepierna. Si seguían en esa posición, ella no tardaría en notar el pequeño bulto que se endurecía con el pasar de los segundos. Enterró sus dedos en la piel de sus muslos, controlando su cuerpo cuando aún tenía el dominio de sus respuestas. Tomó su mano y la obligo a que bajara la máscara para así dejar que sus dígitos rozaran sus labios, tentándolo más a él que a ella, hasta atrapar uno con los mismos, introduciéndolo en su boca cómo si se tratase del dulce más delicioso y así acariciarlo lentamente con su lengua. — Te podría comer por completo ahora mismo. — Inhalo una gran cantidad de aire, oxigenando sus neuronas que lo estaban llevando por el camino equivocado. Pero cómo lo disfrutaba, maldición.Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida… y sé que con los años solo harás que reafirme ese pensamiento. — Acarició su abdomen cubierto, encontrando las curvas que cada día se hacían más voluptuosas, convirtiéndolo al peli plateado en un animal sediento y hambriento por el manjar que ella significaba y que en unos años… le daría. De un giro, dejo su cuerpo bajo el suyo, acorralándola entre su pecho y la cama. Hundió su nariz en el hueco de su cuello y clavícula, dejando que una erótica lamida a lo largo de su terca y húmeda piel. Había estado sudando… quería más.Eres mía. — Momentáneamente fue consumido por los celos. Nunca se cansaría de repetirlo; hasta que ella lo entendiera perfectamente. Apoyó su frente contra la suya, permitiéndose el disfrutar de la tentación que significaba estar tan cercano a su figura, disfrutando de cómo sus alientos se mezclaban en el medio de ambos. Quería besarla, pero dudaba el poder detenerse una vez lo hiciera. — Te podría hacer mía ahora mismo, pero… apestas a sake. — Depositó un beso sobre la punta de su nariz y cayó a su lado, deslizando su brazo por su hombro para hacerla apoyarse sobre su pecho. — No te preocupes por ellos, sé irán cuando el alcohol se acabe. — Cerró los ojos, sabiendo que eso sería pronto. La paz había llegado y nada podía tranquilizarlo más que ello. Nuevamente eran dos; con su compañía predilecta. ¿Qué hubiera pasado si no se hubiese recordado a sí mismo su estado? Jamás se aprovecharía de ella, pero… un beso. Un beso si hubiese sido capaz de robarle.
avatar
Mensajes : 1660

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Dom Sep 10, 2017 11:11 pm


Kakashi... — dejé que mi voz se arrastrara ante la mención de su nombre como un intento por llamar su atención, y solté un gemido al sentir los primeros indicios de una inminente jaqueca. ¿Se debería a la cantidad de alcohol que había ingerido, o a que intentase convencerme de que todo lo que expresó no fue producto de mi imaginación? Ah, mi rostro debió de haber explotado y mi cuerpo lo haría en cualquier momento. ¿Qué había sido... todo eso, y por qué estaba tan frustrada de que hubiera acabado demasiado pronto? Me restregué los ojos y gruñí al incorporarme para adoptar una postura sentada, y un bufido brotó de mis labios al percatarme de lo bien que luce el mejor de mis amigos con ése semblante tranquilo, y esa media sonrisa, y ése... ése maldito lunar, que volvía a su rostro libre de una sola imperfección. No era justo, él era un simple humano con la apariencia de un dios: ni siquiera se esforzaba, lo único que debía hacer era respirar y dirigirme la más desinteresada de sus miradas... me tendría jadeando cuando se diera la vuelta, intentando aferrarme a Kuraha ante el modo en que mis piernas perdían toda estabilidad: así como mi mente, que divagaba lejos cuando se giraba y hacía fuerza, dejando que los músculos de su espalda ancha se denotasen a través de la polera azul... ¡¿y cuándo vestía ése atuendo sin mangas bajo el chaleco ANBU?! Santos cielos, perdí la cuenta del número de oportunidades en que estuvo apunto de hallarme detallando las cicatrices de sus fuertes brazos. Lo estaría haciendo ahora si no llevase la polera mangas largas. — ¿Nadie te ha dicho lo bien que los años te trataron a ti? — inquirí, algo burlona al recostarme sobre su pecho: apoyando la cabeza en el brazo que recargué sobre éste, dejando que la yema de mis dedos le acariciara los labios lentamente. — Me gusta tu boca. Toda persona en su sano juicio moriría por besarte, una y otra vez. — de repente, las palabras de Kurenai podían haber adoptado cierto sentido: ¿o era simple curiosidad? Se sentían suaves, el inferior ligeramente relleno estaba haciendo que los míos se apretaran y entreabrieran: a medida que mi tacto avanzaba su recorrido. Deslicé otra caricia sobre la cicatriz del ojo que mantenía cerrado, y mis labios besaron la zona cuando me incliné sobre su rostro. — Se qué la ocasionó, y también se que la odias... pero eso no importante, ¿mientras uno de los dos la ame esta bien, verdad? Yo lo hago. Me gusta. — sonreí, al apartarme lentamente para dejarme caer a su lado una vez más: capturando una de sus manos entre las mías antes de apoyarla en mi mejilla y frotarla contra está. — Me gusta como me tocas. A veces, me siento más tranquila... otras quiero lanzarme sobre ti y no soltarte. — elevé una de mis piernas para enredarla con una de las suyas, suspirando plácidamente contra su cuello: el que me permití morder divertida, aplicando una ligera presión sobre la piel caliente. — Todavía hueles muy bien. — afirmé, al separarme algunos centímetros para finalmente parpadear cansada. — Hay tantas cosas que me gustan de ti. — musité, dibujando imaginarios patrones con mis dígitos sobre su pecho al bostezar. ¿Iba a dormirme ya? No aguantaría lo suficiente, no después del cansancio que mi cuerpo había acumulado con el entrenamiento y el exceso de bebida: que no ayudaba a otorgar un orden a las palabras que danzaban en mi lengua antes de salir precipitadas. — Deja que te las recuerde siempre, ¿de acuerdo?


and the day came when the risk to remain tight in a bud
 was more painful than the risk it took to blossom.
avatar
Mensajes : 17092

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Lun Sep 11, 2017 2:15 am




Amor, era lo único que explicaría el por qué se había mantenido callado por tanto tiempo admirando su belleza y pensando en lo mucho que su vida había mejorado desde que la tenía a su lado. Sentía impotencia del no poder definir exactamente lo que creía sentir; tampoco es que buscara el hacerlo. Las cosas cambiarían cuando supiera qué pasaba por su mente, y quizás ella no disfrutaría tanto de aquel cambio. Ya era... posesivo, y ya renegaba al respecto. ¿Cómo reaccionaría a algo más exagerado de su parte? Rió en silencio. Acarició su mejilla, dejando que sus labios se acercaran a escasos centímetros, tentado a terminar esa distancia, pero conteniéndose al creer que podía aún encontrarse despierta. Momentos antes, había escuchado la dulzura de su voz pronunciar palabras que solo habían conseguido incrementar en él ese deseo de ocultarla del mundo para disfrutarla él solo. ¿Estaría enamorado? No, no lo estaba. Estaba seguro que su corazón le pertenecía, pero ignoraba si el término antes pensado detallaba perfectamente lo que él sentía. Era tan... banal. Mantuvo su mente en blanco tras el pequeño debate realizado en su cabeza. Deslizó una de sus manos por el brazo de la rubia, tocando su piel de forma suave y delicada, manteniéndola aferrada a su pecho para poder permitirse el deleitarse del calor que le brindaba. Antes de conocerla, ignoraba lo que la calidez significaba. Cada oportunidad que la abrigo entre sus brazos, percibió esa sensación que le hacía recordar a cuando sus padres estaban con vida. Familia. Se había convertido en su familia, pero no la veía con un vínculo sanguíneo. Entonces ¿qué era? Visualizó sus labios, entreabiertos, respirando con más regularidad que antes, asegurándole que se encontraba ya sumergida en un sueño que no sería fácil de irrumpir. O por lo menos eso era lo que él deseaba. Tenía la esperanza que la conversación dada, quedaría en el olvido cuando volviera a sus cinco sentidos mañana por la mañana. Sonrió, rememorando una vez más lo bien que se había escuchado los halagos de Veena. ¿Habría día en que no lo recordara? Jamás.  — No me dejes nunca. — Pidió. — Yo nunca te dejaré a ti. — La sujeto de ambos lados del rostro, y finalmente unió sus labios a los de ella. La chispa que surgió en él de forma estrepitosa, haciéndole creer que se trataba de un sueño o que había sido arrastrado a otra dimensión. Ni siquiera podía ser considerado un beso, pero aún así había sido atacado por una eternidad de emociones y sensaciones que le pedían a gritos despertarla para poder darse el lujo de explorarla aún más. Pero no lo hizo, tomó distancia, con una sonrisa que mostraba su dentadura. Un instante, había sido un instante, pero lo había sentido como una eternidad.  Apoyó el lado de su cabeza sobre la suya, y cerró los ojos ya dejándose vencer lentamente por el cansancio. El peli plateado podía negar todo lo que quisiera esa felicidad que ella provocaba en él, pero no podía hacerse el de la vista gorda... pues la fuerza con la que su corazón palpitaba no era causada por ninguna agitación. Había sido su acción, ese roce de labios que no quería considerar un beso por el momento. Tenía una cosa clara, y es que quería repetir ese momento: con ella despierta y correspondiendole. Quizás en ese momento, descubriría realmente con qué ojos la miraba y en qué sentido le pertenecía su vida. 
avatar
Mensajes : 1660

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Lun Sep 11, 2017 4:09 pm


¿Nunca has querido hacer algo que va en contra de lo que buscabas al principio? — pregunté de repente, dejándome caer a su lado cuando Kuraha se entretuvo con los peces del lago: claramente desinteresado en seguir con los entrenamientos que debíamos realizar a diario, intentando perfeccionar las habilidades y nuestro trabajo como un equipo. Dejé a un largo suspiro abandonarme cuando me decidí a proseguir, en vista de que mi acompañante no parecía haber entendido a que me refería exactamente: ¿o si? Tiré del césped debajo de nuestros cuerpos, luego de flexionar las piernas y abrazarlas contra mi pecho. — Quiero ser sensei. — atenta a su respuesta, percibí la misma reacción que había visto en Kurenai y Gai: aunque en éste caso, Kakashi no tenía una bebida que escupir y una taquicardia de camino. Parecía sorprendido, pero aún más extrañado... y lo comprendía. — No me mires así, ¡a mí me gustan los niños! — y quizá algún día encontraría a alguno con el cual congeniar, que no perdiera todos los colores tal y como lo hacían aquellos que se cruzaban conmigo y veían a... mi pequeña mascota. — Hokage-sama dijo que tengo que estudiar formalmente, no puedo enseñar técnicas avanzadas a tres criaturas de doce años. — sonreí, al dejar que mi mirada recayera una vez más sobre el felino que amontonaba sus presas a orillas del fresco lugar que habíamos encontrado. Supe que aún no había terminado de explicarme, él esperaba más porque sabía que lo había... así que, tras algunos segundos devolviéndole la mirada un tanto impaciente: finalmente exhalé. — Bueno, de acuerdo, quizás si quiero acercarme a ése pequeño... ¡pero sólo lo quiero ayudar! — exclamé, moviendo las manos frente a mi rostro un tanto frenética. — No le doy miedo, ¡en esa ocasión, fue Kuraha! Pero te puedo asegurar que nos llevaríamos muy bien, somos casi... la misma persona. — deshice la posición al apoyar los brazos sobre el suelo a mis espaldas cuando volví a dirigir mi vista al lago, recordando la trágica historia que me había vuelto la única persona razonable al parecer: al no querer lastimarle física y emocionalmente. El chiquillo no merecía lo mucho a lo que debía enfrentarse por algo que ni siquiera era culpa suya, ¡y aún si lo fuera! Cinco años, ¿cómo alguien podía sentirse bien consigo mismo maltratando a un niño de esa edad? — Se ve muy triste, ¿no lo crees? Ojalá le ocurra lo mismo que a mí... ¡quiero decir, no me refiero a que intenten acabar con él! Solo... ¡estoy segura de que necesita esperar por esa persona! — bufé, ¿tenía que esclarecer mis dichos porque realmente no entendía o simplemente lo hacía a propósito? — ¡Pero si ya lo sabes! Así como yo te tengo a ti, sé que él va a encontrar la fortaleza que necesita en alguien más. No te podría decir en quien, sin embargo: aún no tengo claro como funciona. — froté mi mentón, y conecté mis ojos con el suyo una vez más. Aún se lo había preguntado, pero llevaba semanas pensándolo. — ¿Qué vas a hacer tú?


and the day came when the risk to remain tight in a bud
 was more painful than the risk it took to blossom.
avatar
Mensajes : 17092

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Lun Sep 11, 2017 7:19 pm

 

Disfrutaba del verla entrenar, de aquel esfuerzo que ponía y cómo no se dejaba vencer por el cansancio cómo cualquier otra fémina de su edad. Era fuerte y cabezona, una peligrosa combinación que le agradaba cuando se trataba de su rubio problema. Podía verlo en su mirada, aquella comprensión que le brindaba al hijo de su antiguo maestro, la compasión y el amor que gratamente le proporcionaría si en sus manos estuviera la oportunidad. — Seguramente así será.Esperaba que así sea. De pequeño había comprendido la crueldad humana, por ello, detestaba el saber que era dirigida a alguien, especialmente cuando se trataba niño que no debía de cargar con la ignorancia de nadie. Tras el escuchar su pregunta, frunció los labios. — No lo sé… no me importa, mientras lo que haga me mantenga cerca a ti. — Suspiró. No sabía que haría, por qué tampoco tenía un plan proyectado en su mente con el cual continuar. A temprana edad, ya había conseguido un nombre reconocido y un papel para la aldea elemental. Cada una de sus acciones le habían dirigido indirectamente a la persona que ahora le miraba con tanta atención que parecía atravesar sus murallas, sin siquiera proponerse que así fuera. Acarició su mejilla, desviando los rebeldes mechones de cabello que intentaban cubrir esa inocencia que él tanto disfrutaba de admirar. — Cásate conmigo, Veena. — Pidió suplicante, atrapando ambos lados de su rostro para hacer que le mirase aún más de cerca. — No me dejes solo… no podría soportar una vida sin ti a mi lado. Perderte… es algo que destruiría todo de mí. — Por mucho tiempo, la soledad había sido la única compañía que el peli plateado se había permitido el tener. Todo aquel que en algún momento fue importante, partió dejando una brutal herida en su interior, heridas que hoy seguían sangrando y creando inseguridades que se veía incapaz de enfrentar. Se negó rotundamente a la idea de tener amigos, a la idea de querer a alguien por qué conocía cómo esa historia terminaría: era consciente que lo abandonarían o que la vida se los arrebataría de las manos. Desangrándolo. No quería volver a sentir una sensación como aquella, no quería a ser víctima del dolor… pero entonces ella apareció. La vio y con unos segundos ya había ingresado en él tan firme como la tinta de un tatuaje sobre la piel. La vio y supo que cometería el peor error de su vida al permitirle entrar en aquella oscuridad que lo rodeaba; ingresó e impregno su alma de tanta luz que sentía la capacidad de lograrlo todo si así se lo proponía. Absolutamente todo. ¿Qué pasaba si la perdía? ¿Qué sucedería con él? ¿Qué pasaría si un día despertaba sabiendo que ella no le recibiría con una sonrisa en la cocina? No podía y no quería ni siquiera el imaginarlo. No podía perderla… no podía dejarla ser de otra persona por qué quería que sea solamente suya. Por qué… se estaba enamorando de la rubia y finalmente lo entendía, finalmente lo aceptaba. Con una sonrisa, beso la frente de ella, observando lo sorprendida que se encontraba por lo que antes había pronunciado. ¿Cómo no reaccionar así? — No me digas nada ahora… solo, quiero que lo sepas. — Aclaró. — Cuando llegaste a mi vida: despertaste a un muerto… me enseñaste lo que significa el querer… y sé que me enseñaras lo que es amar también. — Soltó del suave agarre que había realizado en ella, cruzando sus brazos por encima de su pecho y cerrar el único ojo visible. Como cobarde, estaba huyendo del ver las vividas expresiones que debía de estar dedicándole. Le había costado tanto decir lo que tenía en su pecho que ahora lo único que deseaba era ocultarse. Ella le había regresar a quién solía hacer, le permitía ser libre de comportarse como deseaba. Ella… ella… ¿qué no había conseguido en él? Minato-sensei… ahora entiendo lo que sentías por tu mujer.
avatar
Mensajes : 1660

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Jue Sep 14, 2017 1:43 am

¿Había dejado de respirar? Si, y necesité recordármelo cuando sentí que la falta de oxígeno había comenzado a marearme. Mordí mi labio para ahogar el jadeo que habría soltado, y apreté el césped debajo de mí con fuerza: ya no tenía sentido preguntarme a que dirección se dirigían los sentimientos de Kakashi cuando se refería a mí porque era evidente, y si la circunstancia fuera otra estaría más que feliz de ser consciente que los míos eran... correspondidos, ¿pero por qué me había inquietado, súbita y repentinamente? ¿Por qué sabiendo que sentía lo mismo, no podía expresarlo? Cásate conmigo. Me giré, aún sabiendo que de todos modos no podía verme: ¿y qué importaba, si así era? El calor instalándose en mis mejillas y los desenfrenados latidos de mi órgano vital seguían potenciándose el uno al otro, no iba a parar. No me dejes... yo nunca te dejaré a ti. Agaché la mirada, sintiendo al resto de mi cuerpo temblar. ¿Estaba emocionada? La sensación burbujeante que me recorría de pies a cabeza no dejaba que pensase en otra cosa, y sentía una imperiosa necesidad de... besarlo. Solté un respingo al acariciarme los labios con la yema de los dedos y sonreí, ligeramente: aún podía recordar la ligera presión que sentí en ellos, lo quieta que me quedé en mi lugar para evitar que se alejara de mí si notaba que aún era consciente de todo lo que sucedía alrededor. Yo también te quiero. Sabía que lo hacía, y que posiblemente mis sentimientos habían empezado a tomar forma y adquirir fuerza mucho antes de que supiera verlo así: que no hice nada por evitarlo, porque permanecía encantada con las sensaciones que esa única persona podía despertar en mí. Era diferente, era abrumador y tan... placentero, ¡debía hacérselo saber! Me precipité a su rostro, y mi pelo cayó a los lados de éste cuando lo acuné en mis manos y simplemente... lo hice. ¿O lo intenté? Apoyé nuestras bocas juntas y presioné con algo de fuerza durante algunos segundos, creyendo que el entusiasmo había hecho avanzar al escozor de mi cuerpo... dándome cuenta de lo equivocada y lo imprudente que había sido, cuando al apartarme para reír ante la sorpresa con que me observó distinguí al púrpura en mis manos. No creí que había gritado al apartarme, pensé que el alarido escapó en mi mente: pero supe que no había sido así cuando el felino se apresuró a llegar junto a mí. ¡Apártate, Kuraha! — ¡¿pero por qué?! ¡No había pasado en años, c-creí que había desaparecido! Sostuve mi cabeza al reconocer el insoportable pitido que sentí atravesar mis oídos, y mi derribé al suelo antes de poder internarme dentro del bosque: tal y como lo había pretendido al voltear frenética, dejando a mi mirada ir de un sitio a otro. — ¡Tú también! — ¿pero por qué se seguía acercando? — ¡Aléjalo de mí! — grité al león, que parecía percatarse del resultado al que íbamos a llegar. ¿Por qué a diferencia de la última vez, no conseguía detenerlo? No encontraba la causa, no sabía que me había motivado a perder un control que creí aferrar... durante todo éste tiempo. Sabía que no era así, pero la fuerza de la quemazón era tan realista que imaginaba mi cuerpo envuelto en llamas: lo que no ayudaba a que me tranquilizara. Fui demasiado tonta en pensar que no podía volverse peor, porque indudablemente lo hizo en cuanto el peliplata ignoró mis advertencias y avanzó en mi dirección: ¿c-con kunai en mano? — K-Kakashi... — sabía que no iba a hacerme daño... n-no podía, ¿por qué lo haría? ¿Y por qué me enfurecía, si estaba tan segura de ello! — ¡No es una broma, tienes que irte! ¡Hazlo antes de que...! hazlo, Bishamon. Quiere lastimarte, ha fingido todo éste tiempo y ha buscado tomarte desprevenida para que resultase más fácil. Acaba con él... no es diferente a los otros. ¡Por favor! ¡V-voy a matarte! — ¡¿q-quería que lo hiciera?! ¡¿Aquella insoportable voz tenía razón, y me hizo creer otra cosa?! Bastó con que se aproximara y yo chillase, sabía que no había vuelta atrás y... lo había perdido. Me hubiera gustado recuperarlo alejada de él y Kuraha, pero cuando volví a mis cinco sentidos apretaba su cuello con fuerza: y el color violáceo que ardía en mi piel se trasladó a la suya rápidamente. Lo estaba lastimando. — ¡L-lo lamento! — sollocé al soltarlo, cayendo de espaldas al no querer arriesgarme a tocarlo una vez más: si lo hacía, iba a empeorar. — Yo... yo no puedo hacer esas cosas, ¡no tenías que confiar en mí y mucho menos...! — el felino rugió y se inclinó en mi dirección, pero yo me negué al apartarlo de un empujón con el antebrazo. Si los tocaba... estaban perdidos. — No existo como persona, Veena no es real: ¡no puedes quererme, mírame!


and the day came when the risk to remain tight in a bud
 was more painful than the risk it took to blossom.
avatar
Mensajes : 17092

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Jue Sep 14, 2017 2:19 am

 


Abrió los ojos de par en par al presentir cómo alguien estaba observándolos de lejos y en su delante presenció a una rubia avergonzada. Lo había besado. Todo había sucedido tan rápido, que se vio incapaz a reaccionar hasta que fue demasiado tarde. Frente a sus ojos, la escena más dolorosa se estaba efectuando, haciendo que su cuerpo actuara por impulso y desesperación. Avanzó hacía ella, se abalanzó sobre ella, usando su espalda de escudo hacía aquellas cuchillas que iban en su dirección. El sentirlas atravesar su piel, no tenía comparación a lo que sintió al verse reflejado en sus pupilas. ¿L-le tenía miedo? ¿Creía que l-le atacaría? No. No, no podía… ¡No podía creer eso! Él jamás se atrevería a tocarla a menos que fuese para hacerle sentir todo el amor que vivía por ella. Rodeo su cintura, cayendo de rodillas contra el suelo al verse imposibilitado en seguir de pie. N-no podía sentir sus extremidades inferiores. — ¡Veena! — Llamó a gritos, cómo un niño buscando a su madre en la tempestad, pero su voz parecía no llegar a sus oídos; las heridas de su cuerpo comenzaron a hacerse más profundas, a debilitarlo aún más. No le importo. Nada le importaba, solo ella. Debía de ayudarla. D-debía… aunque muriera en el intento. Pero ¿cómo? P-perdóname Veena. — Susurro olfateando aquel dulce aroma que provenía de su cuerpo. ¿Lo recordaría? ¿Aún en otra vida conseguiría recordarlo? Por qué si morir en sus brazos estaba trazado en su destino, él estaría más que encantado de realizarlo. ¿E-estaba llorando? Podía sentirlo… gotas caer por sus mejilla, rebalsar por sus ojos tras nublarle la vista. N-no… ¡No! Él quería verla, si esa era su última vez juntos, quería verla. ¡Quería poder verla una última vez! Su sonrisa que era capaz de iluminar el cielo, sus sonrojos que llenaban su estomago de cosquilleos absurdos… su luz que lo enamorada. ¡Q-quería… quería v-erla! — ¡Perdóname! — Grito abrazándose más a su delicado cuerpo, por qué si era la última vez… quería que quedara guardada en su recuerdo por siempre. — E-es mi culpa… ¡p-perdóname por dejar que esto te suceda de nuevo! — Ella no se estaba yendo a ningún lado, pero él veía su propia alma amenazar con dejar su embase. — P-perdóname… por hacerte… esto, perdóname... solo quería… p-protegerte… — El sonido de su voz iba bajando, iba haciéndose más suave y lento: como el de un muerto, pero sus brazos… parecía que toda la fuerza estaba empeñada en no dejarla sola ni aunque se le estuviese yendo la vida en ese instante. — T-te… — Cerró los ojos. De nada servía tenerlos abiertos. No veía nada más que una terrible y sombría oscuridad. La dejaría… la dejaría sola… se uniría al grupo de personas que ella lastimo… y todo era su jodida culpa. ¡Mira lo que le harás bastardo! Se grito mentalmente. Eres un hijo de puta que no la mereces.V-vee…No quiero dejarte sola. Sollozó. Sollozó con desesperación, no quería dejarla sola. ¡No quería morir y dejarla sola! No podía hacer eso. ¡S-se lo había prometido! Pero… entonces, ¿por qué su cuerpo ya no lo sentía? ¿Por qué el dolor no existía? ¿Por qué empezaba a helar? Si ni siquiera había viento. Estoy muriendo. Se dijo a sí mismo. — T-te… — Aflojó el agarre de sus brazos y sonrió. — Te amo… Veena…
avatar
Mensajes : 1660

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por hobi el Jue Sep 14, 2017 11:39 pm

¿Kakashi...? —  sentí a mi pecho ascender y descender agitado, cuando me lancé rápidamente hacia abajo para tomarlo en brazos y aferrarlo a mí por los hombros. No lo pensé dos veces, fue el instinto: y por eso jadeé al recordar las consecuencias de nuestra cercanía... pero no lo solté. Mi cuerpo no respondía a las desesperadas exigencias de aquella mínima pero aún presente racionalidad en mí, y en lugar de apartarlo lo acercaba todavía más: jadeando, al percatarme de que la sofocante quemazón se había detenido ya. Tenía la piel teñida de aquel color violáceo, pero ya no podía sentir absolutamente nada... porque cuando mis ojos cuestionaron con estupor la procedencia de aquellos afilados objetos que hacían brotar a la sangre de su chaleco, supe qué era lo que había sucedido realmente: y el aliento se atoró en mi garganta al comprenderlo con una claridad que dolía. — Lo hiciste... — nunca se dispuso a herirme, solo quiso... protegerme, tal y como lo había hecho desde que me encontró y decidió llevarme con él a pesar de todos los riesgos que mi sola existencia significaba. La realización me golpeó con todas sus fuerzas, y mi rostro se contrajo en una expresión aterrada cuando removí al peliplata en mis brazos: invadida por la desesperación y la angustia de no obtener una sola reacción de su parte. Kuraha rugió al posicionarse frente a nosotros y supe inmediatamente qué era lo que pretendía, pero la manera en que mi pecho se cerró cuando mis ojos ardieron no dejó que respondiera del modo en que debí hacerlo. — Hiciste que evitara apreciarme como el monstruo que todos veían. — susurré, consciente de que mis hombros temblaron pura y exclusivamente por la veracidad con que cargaron mis palabras: él no fue la causa por la que volví a actuar y lucir como uno, porque jamás había dejado de ser el producto de esa maldición. Lo había deseado, que era diferente: y me había dejado llevar por la tranquilidad con que mi nueva vida me recibió al considerarla. — Hiciste que conociera y tuviese amigos. — presioné su cuerpo al mío con más fuerza y estuve al borde de romper en un llanto histérico cuando distinguí los tenues latidos de su corazón. Sujeté una de sus manos con la mía y esbocé un gesto de lado, mordiendo mi labio con más fuerza. — Hiciste que el mío quisiera salirse de mi pecho cada vez que me mirabas. — porque dejé de preguntarme qué era el amor cuando supe que lo quería, y que no era una probabilidad: sabía que jamás dejaría de hacerlo, con la más fuerte intensidad al ser la primer y última persona a la que pudiera apreciar con esos ojos. Sollocé al dejar que las lágrimas cayeran y acaricié su rostro, cuando volví al colocar la máscara en su lugar y me hice de todo el impulso que pude aunar: tambaleándome ante la pérdida del equilibrio que el felino me ayudó a ganar al posicionarse lo suficientemente cerca. T-tienes que recuperarte, ¿si? Hay... hay muchas cosas que t-todavía quiero hacer juntos, ¡hay que casarnos! Claro que primero voy a... hacer lo que este a mi alcance p-para evitar que esto suceda otra vez, ¡y cuando lo logre...! — me detuve, luego de acomodarnos en una posición con que el felino debajo de nosotros se sintiera cómodo para avanzar: tal y como lo hizo cuando se precipitó de regreso a la aldea. — Voy a hacerte feliz cada día de nuestras vidas, ¿suena bien para ti?

Él se esta recuperando de a poco, responde positivamente al tratamiento y eso es muy importante, ¿lo sabes? — asentí sonriente, y la enfermera rió luego de acomodar el contenedor de suero a un lado de la camilla: dejando que su mirada vagase por las manchas púrpuras de sus brazos, que con el correr de los días habían empezado a desaparecer sin dejar rastros... afortunadamente. Me estremecí al recordar lo que sucedió, y volví a apoyar su mano en mi frente luego de entrelazar nuestros dedos juntos. — Tuve que anotar lo mucho que te quiero decir cuando despiertes, ¿sabes? — pregunté, aún sabiendo que no podía escucharme. Cuando Gai, Kurenai y Asuma se marchaban no sentía que quedase otra opción más que hablarle de la corta rutina a la que se habían reducido mis días: me ayudaba a olvidar que él aún se encontraba postrado en una cama por mi culpa. — Voy a regañarte por haber sido imprudente, ¡solo tú te aproximas al fuego sabiendo que vas a quemarte! Me cuesta pensar que eres un shinobi reconocido por tu inteligencia, si debo de ser honesta. — reí, pudiendo imaginar su respuesta: me daría un suave golpe en la nuca y exigiría respeto por ser mayor. — Te abrazaré cuando me asegure de que eso no representa un riesgo para tu salud... ¡te estás haciendo viejo, Kakashi! — bromeé divertida, consciente de que eso ameritaría otro golpe. Y te voy a besar, porque Asuma dijo que eso ayuda a que las personas se curen mas rápido, ¿puedes creerlo? Jamás había escuchado cosa igual.


and the day came when the risk to remain tight in a bud
 was more painful than the risk it took to blossom.
avatar
Mensajes : 17092

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por uchiha el Vie Sep 15, 2017 1:22 am

 


Kakashi... ¿De dónde había provenido esa melodiosa voz? Una hincada recorrió de sien a sien, quitando el sueño de su cuerpo y despertándolo instantáneamente. Vaya problemático dolor de cabeza. Frotó el dorso de sus manos sobre sus parpados aún cerrados, obligando a que el descanso se diese por culminado. Lo primero que distinguió fue el suave movimiento de las hojas que decoraban las ramas del roble, cubriéndolo así del sol. No recordaba el lugar, tampoco el cómo había llegado allí. Incorporándose, visualizó a lo largo a un hombre de cabellera similar a la suya caminar con una gran sonrisa en los labios. Sabía quién era: nadie más podía hacerlo reír del solo verlo sonreír. — Otousan… — Susurro poniéndose en pie; estar sentado ya no era algo que le llamara la atención.  — Una buena tarde de primavera ¿nee, hijo? — Asintió. — ¿Qué estás haciendo aquí? — Cuestionó. — Lo mismo debería de preguntarte a ti. — Frunció el entrecejo. — Estoy soñando. — Lo vio negar, al mismo tiempo que le oyó reír ante sus palabras. Estaba seguro que no había dicho broma alguna, por lo que su arrugada frente se marcó aún más. — Estas muriendo, Kakashi. — Le corrigió. — ¿Has venido a darme la bienvenida? — Una ceja saltó hacía arriba, mostrando curiosidad. Lo poco que comprendía era suficiente para asociar algunas ideas a los estereotipos creados en su mente. ¡Hay que casarnos!... Nuevamente, la  misma voz, hablando en susurros detrás de su oído, huyendo de él cada vez que volteaba a buscarla. La reconocía, pero no podía asociarla a nadie: no recordaba nada. Suspiró rascando su nuca, volviendo su mirada hacía su padre. — La escuchas ¿no es así? — Asintió un par de veces. — ¿Quién es? — Ambos empezaron a caminar, por lo que parecía ser la aldea; con la diferencia que los rostros que encontraba a su paso no conseguía reconocer. — No lo sé… alguien que no quiere dejarte morir. — ¿Por qué alguien no querría dejarlo morir? — Sé que estas cansado… de perder a quienes amas y de estar solo… pero ¿quieres realmente abandonar el mundo y venir conmigo? — A pesar de que la propuesta sonaba bastante tentadora, había algo que impedía que aceptará, y ese algo era una figura femenina distorsionada por la distancia. ¿Sería de ella la voz que constantemente oía? Detuvo su paso. La sensación de paz que emitía el ambiente era placentera, pero no encajaba a lo que podría considerarse su gusto. Quito la máscara, la removió hasta sentir la brisa acariciar su piel y enfriarla. No sabía dónde estaba, pero algo que decía que no era su lugar. No, no lo era pues faltaba su pequeña y rubia molestia. Una ráfaga de recuerdos atacaron sus pupilas, mostrándole todo lo que por unos minutos se había visto incapaz de rememorar y así sintiendo una lágrima deslizarse por su mejilla.  Veena. Voy a hacerte feliz cada día de nuestras vidas, ¿suena bien para ti?Sí. — Respondió dejando que sus labios se elevaran. Sonaba más que bien, y evitaría a toda costa el abandonar su lado para poder cumplir ese ideal que no se modificaría de su mente. — Ya decidiste. — Asintió, seguro de que se encontraba tomando la decisión correcta. — Le prometí jamás dejarla sola… y no le fallaré a mi palabra. — Debía de regresar para sujetarla entre sus brazos y hacerle saber que nada había sucedido más que un pequeño y minúsculo error. Tenía que recibir cada uno de sus golpes por haberle hecho preocupar, para luego atraparla entre sus brazos por unos días. Sí, se aprovecharía de la situación para recibir afecto extra por su parte. — Un día nos volveremos a ver hijo mío, hasta entonces… espero que seas muy feliz. — Hablo su padre una vez más, pero cuando Kakashi volteo para verlo, todo se había oscurecido. A lo largo vio una luz, y supuso que debía de caminar hacía esta, concentrando en esa voz que escuchaba que le hablaba, y casi corriendo para poder oírla más de cerca. No te preocupes Veena… nada conseguirá alejarme de ti.
avatar
Mensajes : 1660

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: when there's no light to break up the dark, i look at you ღ

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.