Últimos temas
» i know i was happier with you ღ
Hoy a las 11:59 am por uchiha

» ¡Son vacaciones!
Hoy a las 11:25 am por blvssm

» ¿rol?
Hoy a las 11:22 am por blvssm

» ¿Rol?
Hoy a las 10:55 am por Libertadsalvatorehale

» o sole mio
Hoy a las 9:42 am por serendipity

» 恋してる ♡
Hoy a las 9:14 am por lalisa

» ¿roleamos? ♡
Hoy a las 8:46 am por serendipity

» when there's no light to break up the dark, i look at you ღ
Hoy a las 8:32 am por uchiha

» There's no place I'd rather be than right beside you.
Hoy a las 7:36 am por silverqueen

Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Jue Nov 30, 2017 10:36 pm


Cuando no estamos juntos los días y las horas se me hacen interminables, lo único que deseo en esos momentos es poder tenerte entre mis brazos y darte todo el amor que me inspiras en esos instantes. Conforme pasa el día no puedo dejar de pensar en lo que estás haciendo y quisiera saber si tú estás pensando en mí. Espero que puedas terminar a tiempo todo lo que tienes para hoy de modo que en la noche nos podamos ver si es posible antes de la hora prevista. Siempre te llevo en mi mente y en mi corazón.



Si pudiera ir a donde estás y  
abrazarte,créeme que lo haría.
Van & Jocy
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Vie Dic 01, 2017 10:46 am


BARBARA PALVIN.
Hoy era el día en que Chris volvía a la oficina, por ende, el día en que yo comenzaba mi pasantía como su nueva mano derecha por los siguientes cuatro meses. Resoplé resignada mientras me observaba una última vez al espejo, un vestido azul marino ajustado y sobrio que cubría hasta por encima de mis rodillas y unos tacones a juego. Estaba segura que Christopher Hemsworth sería capaz de encontrar cualquier falla en mi persona sólo para enfadarme, así que debía procurar lucir perfecta y que su engreída boca no hablase cosas que no eran ciertas. No sabía cómo iba a sobrevivir este último tiempo, recordaba que la última vez que nos habíamos visto fue en una cena de acción de gracias, él ya se había marchado a la universidad y yo seguía en mis últimos años de secundaria. Parecía haber sido hace un millón de años atrás ¿acaso seguiría siendo un idiota empeñado en arruinar mi existencia? Prácticamente habíamos crecido juntos y nunca tuvimos facilidad en llevarnos, su simple nombre hacía que una puntada atacase mi sien. Sin embargo, el señor Craig Hemsworth había sido muy amable en tenderme esta pasantía que llegaría como oro a mi currículo. — Barbie, Chris ya está aquí. — Me dijo con una sonrisa Karen, una mujer en sus finales cuarenta que era la recepcionista de la firma. Por supuesto que había venido a familiarizarme con el trabajo, necesitaba que esto fuese lo menos insoportable posible una vez que Chris llegase de Francia para tomar el mando. Tomé una honda respiración y me levanté de la silla de cuero que se encontraba en mi oficina, para acercarme hasta la puerta de esta misma. No obstante, sólo me quedé observando en silencio. Chris estaba saludando a todos amablemente mientras a su lado se encontraba su padre, de quién era el último día aquí. Finalmente, llegaron hasta a mí y a la oficina de Chris la cual se encontraba frente a la mía, abrí la puerta totalmente y me dejé ver por los dos Hemsworth.

¡Barbie, aquí estás! — Dijo Hemsworth padre con una sonrisa de oreja a oreja, lo contrario a su hijo quién no podía deducir si estaba confundido o molesto. — Buenos días señor Hemsworth. Buenos días Chris, es muy bueno tenerte de vuelta. — Les dije esbozando una sonrisa a ambos, para luego ofrecerle mi mano a Christopher en forma de saludo ¿Por qué él lucía como si yo fuese una rara atracción de circo? Quise tocar mi rostro para asegurarme que un tercer ojo no había salido o alguna otra extrañeza. — Esta es tu nueva asistente, Chris ¿qué mejor que tener a la familia trabajando contigo? — Fueron las siguientes palabras del señor Hemsworth y todo en mi cabeza dio sentido en ese momento. Chris no tenía idea que yo iba a ser su nueva asistente, por eso lucía tan confundido. No sabía si eso era bueno o malo, es decir, no podía haberme despedido sólo sabiendo que yo iba a ser su asistente, así que tendría al menos una oportunidad de demostrarle que valía la pena tenerme a bordo. — Vamos Barbie, ayudémosle a Chris a instalarse en su oficina. — Me ordenó Hemsworth padre y yo asentí, intentando lucir lo más amena posible en toda esta incómoda situación. Nos adentramos en la gran nueva oficina de Chris. Craig, Karen y yo habíamos estado trabajando en decorar esta misma, debido a que habían sido décadas donde había pertenecido a otra persona y, además, Craig quería que todo luciera como nuevo para un “nuevo comienzo”. Preferí dejar todo minimalista, con algunos muebles en madera de roble barnizados, dos pequeñas plantas y todo reluciente y nuevo. — Espero que sea de tu agrado la oficina. — Me dirigí a Chris esta vez. — Quisimos que todo fuera minimalista y si deseas algún cambio sólo debes decírmelo. — Continué. Debía sorprenderse, es decir, la oficina había pasado de “padre amoroso de familia” a “soltero exitoso y guapo”. Y hablando de eso… no podía negar lo bien que los años le habían hecho a Chris ¿Acaso medía dos metros? Parecía sacado de un catalogo de trajes de baño, no podía obviarlo. Tal vez todos en la firma lo habían notado ya. — También montamos todo en función a facilitarte el trabajo. Las repisas y estantes son nuevos, y todos los documentos que podían servirte los organizamos en orden alfabético. — Finalicé, sacándome de la mente a Christopher en un catalogo, y finalmente, Craig me felicitó.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Vie Dic 01, 2017 11:25 am


CHARLIE HUNNAM.
El bar durante el día nunca estaba totalmente exento de clientes, sin embargo, a eso de las nueve de la noche que ya comenzaba a invocar aún más multitud. Por supuesto, la noche era el momento favorito de la gente para venir a olvidar alguna que otra cosa que molestaba su miserable existencia, o incluso venir a celebrar algo. Sin embargo, en mi bar no se veían muchas celebraciones, simplemente no era mucho ese tipo de bar. Observé desde una esquina que todo estuviese en su lugar, dos bartender se encontraban detrás de la barra recibiendo innumerables pedidos, camareros trotando por la estancia y casi todas las mesas llenas, en su mayoría con hombres y alguna que otra compañía femenina de estos mismos. Nada lucía distinto, sólo era otra noche donde idiotas en chaqueta de cuero venían a gastar su dinero para empinarse cantidades industriales de alcohol en la garganta. Poco me interesaba, sólo quería el dinero. Entonces opté por ir a mi pequeña oficina que tenía en la parte trasera del bar, si pensaban que iba a quedarme toda la velada allí observando cual perro guardián estaban totalmente equivocados. Mis clientes ya tenían su trayectoria aquí, todos tenían claro que sus mierdas y problemas daban lugar fuera de mi territorio y todos vivirían en armonía. Estaba consciente del historial de mis clientes, por eso es que la vida se les facilitaba viniendo aquí, sin embargo, no tenía la paciencia para cargar con problemas que no me correspondían. — Charlie, uh, creo que deberías venir a ver lo que está pasando. — Me dijo Carrie, una de mis bartender. Solté un resoplido en frustración y me levanté para dirigirme al centro del bar, encontrándome con una pelea digna de ser callejera. — Jodidos idiotas. — Bufé molesto, acercándome al lugar donde esta misma se desarrollaba. Había gente alentándolos, como mis trabajadores intentaban separarlos y yo simplemente tomé fuerte el hombro de uno para así separarlos a ambos. Sus rostros palidecieron cuando vieron que se trataba de mí. — ¿Cuáles son las malditas reglas? — Gruñí entre dientes a ambos capullos una vez que ya se encontraban separados.

Por supuesto que iba a continuar con un gran sermón de cómo ya no estaba permitida su presencia en el bar, no obstante, algo más capturo mi atención. A un lado de aquellos dos grandotes que peleaban se encontraba una muchacha, lucía asustada y confundida a la vez, su cabello dorado caía cual cascada por sus hombros y su rostro adorable me sería fácil de reconocer incluso en una multitud. Romee Strijd en carne y hueso, en vivo y en directo, y al frente mío ¿qué era lo que ella hacía en este bar de mala muerte? No podía hacer el cálculo en como la rubia había llegado a un lugar donde gente demasiado distinta a ella frecuentaba. Resoplé y solté a los idiotas, encargándoselos a algún camarero que había por ahí. — ¿Te hicieron daño? — Pregunté intentando llamar su atención. Lucía tan pequeña y vulnerable, ¿qué podía haberla traído a un lugar como este? — Esos dos con su berrinche. — Me expliqué — ¿Te encuentras bien, princesa? — Pregunté esta vez, usando aquel apodo con un pequeño deje de burla en mis palabras. No sabía si la rubia me reconocía (o conocía) del todo, pero mi cerebro no pudo olvidarla así como así. Había olvidado la última vez que la había visto, un día a otro simplemente no supe más de ella. Quizás su padre quería una vida mejor para su princesa que Auburn Gresham. — Nunca te había visto en este bar, tampoco creo que sea de tu… agrado. — Comenté. Por supuesto, las mujeres que solían frecuentar este bar eran prostitutas en busca de algún idiota con dinero y borracho, o simplemente pertenecían a algún club, siendo más peligrosas que incluso los mismos hombres. Romee duraría un par de minutos aquí. — ¿Quieres que te pida un taxi? — Quizás eso había sonado solo un poco acosador. — Soy el dueño del lugar, no planeo nada extraño de por medio. — Me expliqué y le mostré las palmas de mis manos con un deje de diversión, como si me proclamase inocente por algo que aún no había cometido. La rubia seguía igual de hermosa como la recordaba, con un semblante un poco más maduro y una gracia sólo digna de ella. Entonces, fue que mi cabeza de una vez por todas se liberó de aquel enamorado adolescente y recordó era la hija del gobernador. Del mismo gobernador que jode como él mismo, y entonces procedí. — Soy… soy Charlie, si quieres puedes pasar a mi despacho para calmarte y todo eso.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Vie Dic 01, 2017 7:55 pm



Romee Strijd
Las mentiras duelen. Pero duele mucho más ver como tu vida se desvanece frente a tus ojos, duele cuando te das cuenta que tu vida resulta ser una mentira. Un dolor infernal se alojaba sobre mi pecho mientras caminaba con prisa hasta la salida. Como de costumbre la mansión se encontraba prácticamente vacía a excepción de un par de empleados que como yo bajaban la mirada cada que algo extraño sucedía en casa. La vida era una verdadera molestia y ahora estaba dándome cuenta de la crueldad que albergaba en las personas. Abandone mi hogar cuando el uber indico que había llegado, una vez dentro del auto simplemente me limite en pedirle que me llevara hasta el centro de la parte norte de la ciudad. Ahí en donde parecía ser la parte mala de ese lugar.  Y así fue como termine en aquel bar que solo tenía Hunnam’s escrito en un pequeño letrero, una pila de motocicleta y par de hombres con cazadoras no se inmutaron ante mi presencia y lejos de ignorarme un pequeño grupo vino en mi dirección ofreciendo toda clase de cosas como droga o una buena follada o algo así, la verdad era que no estaba prestando del todo atención. Encontré un lugar libre muy cerca de la barra y el resto es completamente desinteresarte. Una cerveza tras otra mezclada con chupitos y otro tipo de bebida que jamás en mi vida había probado y ni siquiera pensé que llegaría ese momento iban y venían en bandejas. Mi tolerancia al alcohol era prácticamente nula así que no era de esperarse que después de mi segunda cerveza ya estuviera mareada y con otro poco más ya resultara ser un problema andante. En ese momento no importaba los modales o qué estaba en una zona demasiado peligrosa, en ese preciso momento me sentía demasiado perdida, decepcionada y enojada. Una vez había escuchado a mis hermanas de fraternidad que beber resultaba ser bueno para olvidar los problemas por un indeterminado tiempo, y vaya que lo estaba logrando, o casi. La imagen de mi padre con su joven secretaria seguía en mi mente, reproduciéndose como una cinta vieja.

Mi rostro se encontraba escondido entre mis manos mientras dos hombres empezaban una conversación sobre que motocicleta o cama montaría esa noche. La breve conversación tomo un giro cuando uno tiro el primer golpe y el siguiente respondió de la misma forma creando todo un caos en el bar, con dificultad de puse de pie, e hice una comportamiento suicida cuando intente ponerme en el centro de ambos para detener la pelea pero el par de hombres solo gruño en mi dirección y me empujaron causando que perdiera el equilibrio y casi terminara sobre el suelo. El siguiente acto paso en cámara rápida, los golpes y grito habían cesado. Cuando la presencia de un hombre bien esculpido, alto y con una mirada aterradora hizo acto de presencia, por un momento sentí como mis piernas empezaban a temblar. Él sujeto era extremadamente aterrador y caliente. —Estoy bien—deslice mi lengua sobre mis labios resecados, acompañado por un bufido ¿princesa? Nunca antes alguien se refería a mí de esa forma. — ¿Qué sabes tú sobre mis gustos? —mantuve la cabeza en alto a pesar que mi corazón palpitaba con violencia al igual que mi cabeza. —No quiero irme, es demasiado temprano— ¿cierto? Para ese punto me encontraba segura que mi padre estaría preguntándose sobre el paradero de su desaparecida hija, un par de horas más y la policía estaría buscando hasta por debajo de las piedras—Bien, en ese caso necesito otra de esas bebidas con fuego, salen extrañamente deliciosas—intente caminar en dirección al hombre pero mis pies me fallaron y prácticamente termine sobre sus brazos. —Estoy bien, y oye eres algo lindo.—una ola de risa, silbidos y gritos se hizo presente ante la escena que le estábamos regalando a los presentes. Mis manos se aferraron por segundo sobre sus esculpidos brazos antes de reincorporarme sin gracia—Quiero otro chupito —no pedí permiso, simplemente me acerque de nuevo a la barra para pedir una bebida más, apenas logre acomodarme sobre uno de los bancos cuando un pequeño grupo de hombres entraron gritando cosas que me importaron muy poco hasta que una frase me obligo a prestar atención. Serguéi ataco el almacén y tenemos un par de heridos Charlie.
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Vie Dic 01, 2017 9:11 pm



Chris Hemsworth
—Siento qué será un día muy largo, pero en la noche planeamos ir al bar de la 5ta avenida. —sonreí por simple cortesía William, con quien mi relación nunca estaba definida. Ambos teníamos la misma edad, habíamos crecido juntos como casi mejores amigos pero entonces una chica alta y rubia se puso de por medio y nuestro pasado se jodió, en su momento me importo esa perdida, pero al cabo de unos años y estar ausente en aquel país había ayudado a reforzar un poco mi carácter —Intentare ir—igual no iba en negarme a compartir un par de copas y ponerme al día sobre los acontecimientos que sucedieron en mi ausencia. —Es una excelente idea hijo. La familia de William será la encargada de llevar a cabo la recaudación de fondos, y sería bueno que te pusieras al día con tus amistades antes del evento. —La voz de mi padre se hizo presente, él cuál casi olvidaba que se encontraba ahí, con la mirada sobre su celular le di un ligero golpe sobre su brazo. —En ese caso iré.— Salí del ascensor y sonreí al ver que varias personas que se encontraban en la recepción se percataban de mi presencia. Sonreí, encogiéndome de hombros y saludo a algunos con la cabeza. Notaba como reaccionaban las mujeres a mí alrededor lo que hizo que mi sonrisa se ladeara hacia un lado. Una atractiva morocha se apresuró en acercarse hacia nosotros con una sonrisa, antes de seguir caminando me vi bombardeado por un pequeño grupo de personas que me eran vagamente conocidos. Con mi mejor sonrisa sobre mi rostro, le devolví el saludo mostrando interés cuando en el fondo mi mente soltaba un bostezo. En el último año tenía una  rutina sin sentido. Sin sentir y sin querer emoción en lo absoluto. En realidad si la quería, la pedía desde lo más profundo de mi estómago pero mi vida iba demasiado bien como para permitírmela. Estaba demasiado cómodo, no me faltaba nada y podía controlar las cosas tal cual iban. Si hacía algo fuera de lugar quizás terminaría cayéndome en un agujero negro que no quería conocer, sentir ni oler. Ni siquiera estaba seguro que realmente quisiera tener emoción en mi vida, muchas veces pensaba que no era más que un capricho del momento que solía renacer cada cierto tiempo para luego morir como lo hace la llama de una vela en media noche.

Casi olvide mencionarte que Barbara entro a nuestro programa ¿no es maravilloso? Ustedes solían ser amigos. —las palabras de mi padre salieron conforme nos acercamos a la oficina bastaron solo minutos para comprobar la presencia del diablo antes de ser mencionado. Joder ¿Cuándo sucedió eso? mi ceño se arrugo por completo al ver como mi padre saludaba a la joven tan animadamente. —Escuche esa misma palabra como unas cuarenta veces y eso que es temprano—no procese por completo mi comentario antes de anunciarlo en voz alta pero muy tarde fue cuando me di cuenta de lo que hice, mire a mi padre cuando la palabra asistente broto de su boca ¿asistente? era demasiado sistemático como para dejar que alguien llevase el control de mi vida, me gustaba mantener mis cosas en orden y no estaba preparado para estresarme porque alguien no acomodo bien mis zapatos o calcetines, o cualquier cosa que Barbara tuviera que hacer. Sin embargo no descartaba el hecho que era toda una maldita buena mujer. Su vestido remarcaba la zonas que cualquier hombre estaría interesado en explorar, su rostro seguía siendo el de un ángel, y esa sonrisa lograba levantar pasiones a cualquier hombre.

Después de saludar a Karen me limite en seguir a la castaña en silencio, la oficina resultaba ser cómoda y no existía rastro de que algún día fue de mi padre, la tecnología estaba presente, un par de muebles y cuadros nada exagerados —Quería algo más simple, el color de las paredes no me gusta, pero supongo que me puedo acostumbrar—corrí la mirada por cada rincón de la oficina antes de llegar hasta ella—Esta bien—murmuré acompañado por un guiñido—Si no es molestia quiero quedarme a solas con la señorita Palvin necesitamos empezar—Mi padre y Karen decidierón retirarse en silencio, una vez que la puerta se mantuvieron cerradas y nosotros solos logre soltar un suspiro—Entonces un placer volver a verte Barbara, porqué no tomamos el desayuno y nos actualizamos —mi gran desventaja en ese momento era necesitaba adaptarme al horario de américa como también tenía un extraño interés en escuchar de su boca todo lo que había hecho este par de años—Mejor dicho andando—gire sobre mi propio eje para caminar hacia la puerta con un movimiento suave y tranquilo abrí la puerta y deje que fuera ella quien saliera, porque era un poco caballero y necesitaba un mejor vistaso de trasera.
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Sáb Dic 02, 2017 6:00 pm


BARBARA PALVIN.
No pude evitar rodar mis ojos con resignación en el momento que escuché a Christopher criticar su nueva oficina. Por supuesto, él le encontraría cualquier defecto a algún proyecto si este mismo provenía de mí ¿Cómo iba a ser capaz de sobrevivirlo? Di un largo suspiro y conté hasta cinco mentalmente y lo único que hice fue asentir en su dirección. Si algo sabía, es que yo no iba a dejar que el trabajo se convirtiera en un duelo de ataques personales… o eso esperaba. Me despedí con un sutil gesto de Craig y Karen cuando el rubio hizo que se marchasen y volví mi atención a él. — Por supuesto, puedo pedir algo y… — No obstante, me vi interrumpida por él mismo cuando dio la simple orden de marcharnos. Mi boca vocalizó un sonido mudo y finalmente hice una mueca de aceptación. — Claro. — Asentí y lo adelanté para salir de su oficina. Le dejé en claro a Karen que el señor Hemsworth iba a estar ocupado al menos una hora si es que era necesitado y posteriormente ya nos encontrábamos en dirección al lugar que tenía el mejor brunch en Nueva York. Procedimos a sentarnos en una mesa para dos y no tardó en llegar el mozo con un menú para cada uno. — Quiero un jugo de naranja y granola con frutas y yogurt. — Le informé a este mismo con una sonrisa y le entregué el menú en sus manos. Cuando Christopher también tenía listo su pedido y el mozo se había marchado, opté por comenzar a hablar acerca de todos los desafíos que íbamos a tener de ahora en adelante. Y más si íbamos a estar ambos juntos, sabía que estaba dando todo dentro de mí para tener una relación civilizada con aquel hombre que no había soportado la mayoría de mi vida y no sabía cuanto más nos iba a durar aquella actuación. — Bien, creo que tengo malas y buenas noticias para ti. — Comencé, capturando su atención.

La buena es que Carrington Energy fue demandada y es un juicio millonario. Y ellos nos pidieron. — Le informé esbozando una sonrisa ganadora, ya que aquel caso sería uno de los más contribuyentes en la historia de la firma Hemsworth. — La mala es que tendremos que ser el doble de meticulosos. Se vendrán días pesados e interminables, tendrás que estar dispuesto a quedarte hasta largas horas de la noche y todo lo que eso conlleva. — Continué. Porque sí, como dije, ya había estado estudiando todo lo que sucedía dentro aquí y como es que las cosas funcionaban en la firma. Además, yo no era una mujer que hacía las coas a medias, si nos habían escogido para un caso tan jugoso como ese iba a hacer lo posible para dar la mejor contribución. — Y bien, creo que eso es en lo que deberías centrarte ahora que llegaste. Sólo necesitábamos tu presencia, los otros casos más pequeños han sido derivados a tus socios esta vez. — Le dije, ya que yo había sido la encargada de distribuir estos mismos. Necesitábamos a Christopher en lo más complicado, los divorcios y demás podían ser manejados fácilmente por el resto del equipo. Finalmente, llegó nuestro desayuno y lo dejaron reposando sobre la mesa. Ambos agradecimos y procedimos a comer. — Chris yo… — Comencé, un poco titubeante. — Realmente estoy muy agradecida por esta oportunidad, no pretendo hacerte la vida imposible, todo lo contrario. Espero que podamos hacer un buen equipo. — Fueron mis palabras, que habían sido totalmente honestas. De alguna u otra manera debía procurar por la paz ahora, y si eso se reducía a despedirme momentáneamente de mi gran orgullo y lidiar con su soberbia, tendría que hacerlo. Me percaté que el rubio se quedó observando mi dedo anular izquierdo y la gran roca que descansaba allí, yo sonreí. — Estoy comprometida. — Le comenté, intentando sonar amigable. — Mucho ha pasado de la última vez que nos vimos. — Dije divertida y levanté mi mano para darle una mejor vista del anillo. — Él es un gran hombre, quizás algún día lo conozcas. Si sobrevivimos a todo esto. — Agregué, con el mismo deje de diversión y (intento de) cercanía. 
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Sáb Dic 02, 2017 6:21 pm


CHARLIE HUNNAM.
Bien, después de que Romee me había dejado en claro cuáles eran sus intenciones con respecto a irse o quedarse en el bar me di cuenta que no sabía si es que me había ganado un boleto dorado con ella aquí o un gran dolor de cabeza. Resoplé con frustración mientras la observaba moverse con aquella dificultad que el estado etílico le proveía y como arrastraba cada una de las palabras que salían de sus apetecibles labios. — ¿Un chupito? ¿Otro más en serio? — Fueron mis palabras como si estuviera intentando regañarla por algo que no me interesaba. La verdad es que dentro de mí sabía que no debía actuar de esa manera, sin embargo, también algo dentro de mí no podía simplemente dejarla a su suerte en un lugar como este. Sentía que se lo debía por la casi inexistente historia que sentía que ambos teníamos. — No creo que sea una buena idea… — Continué, pero claro la rubia no dejaba de dejarme en claro lo bien que se encontraba, por muy mentira que sonase… y además su opinión acerca de mi aspecto. —  ¿Qué? — Pregunté esta vez un tanto confundido, pero los gritos y mofas me hicieron entender que no había imaginado eso. — Hey, hey, ya es suficiente. — Grité refiriéndome a los idiotas que estaban pendiente de nuestro tira y afloja, y fue cuando me di cuenta que la muchacha se había afirmado de mis brazos. Si es que era para tener una fuente de equilibrio u otra cosa, realmente no sabía, pero no pude no mirar sus delgadas manos sobre mí y terminar en su rostro. — En serio creo que no necesitas otro chupito. — Le aseguré, cuando aún nos encontrábamos frente a frente, y con mis sentidos un poco alterados por tenerla tan cerca después de que mil veces fantasee con algo remotamente parecido en mi pasado. No obstante, aquella burbuja fue reventada cuando Carrie me informó que otra vez habían altercados con esta condenada gente que no podía tener su mierda junta. Resoplé con frustración y asentí en su dirección, dejándole claro que me iba a encargar de esto. — Quédate aquí ¿está bien? — Le dije a Romee, pero sabía que aquello era más una orden.

Tomé distancia de la rubia maldiciendo en voz baja para luego marcharme en dirección a donde los hechos habían dado a cabo y me percaté por el rabillo de mi ojo que aquella rubia había hecho exactamente lo que yo no le había pedido, sino que se encontraba siguiéndome. Resoplé frustrado y me giré sobre mis talones para enfrentarla. — ¿Qué haces? — Le dije con un tono profundo y algo molesto. — Bien, creo que no entiendes que esta gente es realmente peligrosa, pero te lo dejaré en claro. Y no, no peligrosa tipo peleas tontas en un bar, peligrosa en formas que ni te imaginas. Cosas que solamente has visto en películas, princesa. — Le aseguré, sonando esta vez un poco más duro. Busqué por entre a la multitud nuevamente a Carrie, y estaba detrás de la barra junto a Douglas. Llamé la atención de ambos y apunté a la muchacha frente a mí. — Cuídenla y no dejen que se mueva de allí. — Les ordené, para luego apuntarle a la rubia donde debía quedarse. Y una vez que ya tenía resuelto aquel asunto me dispuse a ir a arreglar otra cagada más que había dado lugar esta noche. […] Las cosas no eran difíciles aquí, menos cuando la policía era más corrupta que nunca y yo poseía el poder de tenerlos en mi mano. Agradecimientos de eso a mi molesto hermano, pero en fin. Las cosas habían resultado parcialmente bien, pero les aseguré a todos que si otro suceso como aquel volvía a suceder las puertas estaban cerradas para siempre. Y por supuesto que esa amenaza asustaba la mierda dentro de ellos, ya que ningún otro bar tenía la comprensión de aquel mundo como el mío. Me adentré nuevamente al establecimiento en busca del pequeño problema rubio que había caído sobre mis brazos y fue cuando la vi incluso más borracha que antes que quise que alguien me golpease en el estómago. — No me digan que le siguieron sirviendo chupitos. — Les dije a ambos de mis bartenders, y ellos simplemente me dijeron que la muchacha les seguía pagando. — Cristo jodido. — Resoplé, observando a la muchacha y sabiendo que al final del día iba a tener que cargar con esto yo mismo.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Dom Dic 03, 2017 4:57 am



Romee Strijd
¿Qué significaba eso? estaba segura que ese lugar era un bar ¿cierto? Hasta donde había alcanzado a leer bajo el letrero era un bar uno en donde posiblemente jamás hubiera puesto un pie de no estar en una situación tan extraña—No soy una niña —solté entre bufidos y seguí la silueta del rubio cuando este se hizo paso hacia la salida. —Él sin duda necesita una gran orden de chupitos y cerveza—alegue dando leves golpecitos sobre la barra en busca de llamar la atención de uno barman, aquél mismo que seguía fiel en ayudarme a cumplir mi propósito. Terminar completamente borracha. — ¿siempre es así de gruñón? Y dame otra bebida por favor— el ruido de los presentes con la música que sonaba de fondo más el sonido del televisor lograron mantenerme mi mente ocupada o tal vez solo se trataba de la bebida. — ¿Qué hace una chica como tú en un lugar como este? —una mujer con apenas retazo de tela cubriendo su cuerpo tomo asiento a lado mío causando que mi ceño se frunciera de disgusto. —Nada que te importe. —Cuando se trataba de mi familia siempre mantenía mi boca cerrada, hacerme de oídos sordos y esquivaba la mirada cuando los problemas explotaban en mi cara. Muchos dirían que era un cobarde pero la triste realidad era que mis padres me habían criado para ser una chica que fuera más una especie de trofeo, una que ayudara a tener una imagen bonita de una familia feliz. Ser la hija perfecta, ese era mi papel en la familia mientras que mis dos hermanas mayores era otro caso, Becca con las adicciones que poco a poco iban consumiendo y que mi padre parecía no importarle, mientras que Poppy simplemente había decido abandonar casa apenas cumplió la mayoría de edad, mis padres no permitían que nos comunicáramos con ella pero siempre existía una forma de engañarlos, Poppy ahora vivía en Australia con su esposo y dos preciosos niños a los cuales solo conocía por fotografías. Ella era feliz y yo lo era por ella.


El tiempo ¿qué era el tiempo? Yo solo quería más bebida, más canciones y hablar sobre lo lindo y caliente que resultaba ser Charlie, qué hasta donde sabía era soltero pero era la clase de hombre qué nunca buscaba algo serio, la mujer que lograra terminar en la cama del hombre en más de dos ocasiones resultaría ser una leyenda— Charlie nunca repite a sus mujeres y no tiene problemas en conseguir una diferente cada día, hasta donde recuerdo hubo una chica a la que casi le ofrece su protección y parche. —Uno de los bartenders me ofrecía información mientras limpiaba la barra, ese chico me caía bien—Hablando del diablo —entrecerré un poco mis ojos y gire mi cabeza para mirar en dirección donde el joven. —Hoooola hermoso ¿ya me darás besos o no? —intente ponerme de pie pero mi cuerpo no respondía mis órdenes, al cabo de mi tercer intento cerré mis ojos y solté una ola de risillas —Deberás cargarme si me quieres en tu cama—una extraña sensación se alojó en mi estómago provocando que la sonrisa se desvaneciera y fuera reemplazada por una mueca. Antes de poder articular una palabra abrí mis ojos y sin tener mucho conocimiento me hice un poco hacia adelante y termine por vomitar gran parte de las bebidas, la peor parte, lo hice en los zapatos de Charlie. —Carajo deberías sacarla de aquí. Estoy seguro que los que atacaron el almacén se asomaran y si la llegan a reconocer no dudaran en capturarla y entonces tendremos problemas.—alguien extendió un pañuelo en mi dirección junto con una botella de agua. —Esta chica es un desastre ¿por qué la dejaron tomar? ¿acaso no saben quién es? a ver niña, te llevare al baño y luego Charlie te sacará de aquí.esa mujer prácticamente me llevo arrastras  hasta el baño en donde termine de vaciar mi estomago y finalmente logro limpiar mi rostro con agua demasiada agua a decir verdad.—Es toda tuya, yo que tu la mete a la ducha y la dejo en la cama. Mañana tendrá su merecido.—yo solo estaba siendo como una muñeca que arrastraban y empujaban a su merced.
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Dom Dic 03, 2017 5:49 am



Chris Hemsworth
Una sonrisa estaba sobre mi rostro cuando una Barbara resignada y frustrada abandono junto conmigo la oficina y tenía que aceptar que no era la misma chica que vi por última vez hacia un par de años atrás. Mi padre se encontraba emocionado ante la idea de que ella y yo pasáramos tiempo juntos creyendo tal vez que la amistad que tuvimos resurgiera lo cierto era que nunca habíamos llegado a consideramos amigos, crecimos prácticamente juntos o en su defecto vi como la joven poco a poco iba adaptándose al mismo circulo de mis conocidos, lo nuestro fue algo que se había o quería dar a la fuerza, nuestra familias resultaban ser muy unidas. Inclusive durante un tiempo la madre de ella creyó que su hija y yo deberíamos terminar juntos, ya que según seriamos una pareja con gran renombre y por edén una muy poderosa. Barbara no quería eso, en mi segundo año en la universidad había pedido mi intercambio, lo siguiente que supe era que estaba haciendo mi vida en Francia y de no ser por las constantes llamadas de mis padres seguiría ahí.

Una vez que ambos tomamos nuestros respectivos lugares, examine el área como la costumbre de intentar reconocerlo, todo en esa ciudad parecía ser nuevo pero era el mismo, el diferente era yo. Preste atención cuando llegaron para pedir nuestra orden—Quiero un crispy pan-seared Salmon. —murmure antes de ver como el muchacho se retiraba, mi vista regreso hacia la joven frente a mí. —Es un poco temprano para las malas noticias. —solté en forma de queja sin embargo le permití el derecho que prosiguiera con su comentario. Respetándola en todo momento y capturando la información obtenida. Tal vez una amistad con Barbara jamás se daría pero al menos quería pensar que podía confiar lo suficiente en ella como para confiar gran parte de mi trabajo, o dejarla participar. —Energy, debemos irnos con cuidado, hasta donde supe me llevo un extraño rumor de que estuvo ligada a un lavado de dinero pero misteriosamente no hubo gran movimiento sobre ese suceso. —o tal vez había comprado el silencio. Y si algo sabía era que la mayor parte de las familias multimillonarias siempre ocultaban secretos que empezaban a salir apenas un golpe les alcanzaba— ¿Crees que es buena idea apoya ese caso? Tú debes tener un poco más de conocimiento sobre los movimientos que ha tenido. Esa es la gran ventaja que tiene sobre mí, por el momento claro. De cualquier cosa planeo leer el expediente y ver los escritos. —apreté los labios con fuerza la escucharla ¿sería muy mal visto de mi parte burlarme por su comentario? — No eres mi persona favorita, ni yo la tuya. Estamos aquí por nuestra familia, como siempre. Pero supongo que podemos sacar algo bueno de esto. —una vez que nuestro respectivo pedido llego, mi atención cayó sobre la comida, pero después del tercer trozo que lleve a mi boca sin querer mi vista dio con aquel diamante en su dedo.

Al principio pensé que solo se trataba de un objeto que completaba su atuendo pero al escucharla solo comprobé mi error. — Debería ser pronto, si mal no recuerdo la familia Whitmore siempre organiza este desayuno cada domingo.lo único que sabía nuestros conocidos era que seguían siendo predecibles y estaba seguro que esa tradición seguía vigente.— ¿qué ha sucedido contigo, o el resto? hay algo importante que deba saber. como tal vez saber el nombre de tu prometidopensé, mientras Barbara me ponía al día con la firma y un par de conocidos, el tiempo transcurrió sin prisa y lo cierto era que ella, y yo habíamos logrado permanecer sentados en la misma mesa sin tirar algún comentario de doble sentido. Cuando el mensaje de Karen me confirmo que necesitaban mi presencia en una reunión, decidimos regresar. Apenas puse un pie en el piso de la oficina cuando la extraña morocha se acerco a mí con una sonrisa sobre su rostro y un escote que dejaba poco a la imaginación, una ligera sonrisa se dibujo sobre mi boca.— Estaré en mi primera reunión, confió en que puedas mantener el orden cualquier cosa mándame un mensaje dile a Karen que te proporcione mi número y necesitas encargarte del sofá negro lo quiero en color blanco.ese último comentario solo lo había dicho con la intención de molestar a Barbara a quien le guiñe un ojo y proseguí en seguir  a la morena que me mostraba el camino hasta la sala de reuniones.
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Dom Dic 03, 2017 3:10 pm


BARBARA PALVIN.
Chris tal vez no tenía el mejor de los dones tratando con personas (o conmigo en específico), pero lo que sí podía cederle es que estaba preparado para todo con respecto a materia profesional. — He leído acerca de ese incidente con el lavado de dinero, es por eso que debemos tener una cautelosa investigación con todo esto. — Comenté dándole una positiva ante su aseveración. — Tal vez sea un poco arriesgado, pero es de gran conocimiento que Carrington Energy siempre se sale con la suya. Nos conviene estar de ese lado. — Le aseguré a nuestro pesar, porque sabía que tenía razón con lo que estaba diciendo. Tal vez estaríamos del lado de los no-muy-honrados, pero solamente saldríamos ganando. Finalmente, terminé cediendo y volviendo a los asuntos más personales que ahora habían salido sobre la mesa. Asentí ante su suposición y esbocé una sonrisa. — Claro, conoces a los Whitmore, lo más importante es la familia. — Comencé, ya que este domingo sería mucho más especial la reunión debido a que Chris se encontraba otra vez en el país. — Todos esperan verte allí, Chris. Theo también está invitado, ya sabes… mi prometido. — Esto lo dije sonando un poco menos segura acerca de mis palabras porque sabía que su nombre solo se me había escapado. No tenía idea por qué quería ocultar la identidad de mi futuro esposo, no es como que necesitase la aprobación de Christopher. No obstante, igual era un poco extraño que estuviese comprometiéndome con uno de sus amigos desde que era adolescente, perteneciente a nuestro círculo y que hasta hace poco jugaban lacrosse juntos. Ambos lo conocíamos hace años, y las cosas simplemente se habían dado entre el moreno y yo. — Lo sé, yo tampoco lo creo todavía. — Agregué, intentando alivianar el ambiente luego del pequeño error que había hecho revelarle quién era mi prometido cuando esperaba que se enterase en el momento indicado. — Más allá de eso, todo ha estado relativamente normal. — Le aseguré.

No pude evitar hacer una mueca en el momento que vi la reunión urgente a la que Chris debía asistir ¿Una morena de piernas largas y ropas provocativas? Bien, yo no estaba aquí para juzgar. Asentí ante lo que el rubio me dijo mientras su visita lo esperaba a un lado y tuve que aguantar rodar mis ojos como nunca antes ante su último comentario. Esbocé una sonrisa sin mostrar mis dientes en su dirección, totalmente llena de sorna. — Voy a encargarme de eso. — Mascullé entre dientes, para luego dejarle el paso libre a él y su “reunión”. Mis tacones resonaron en dirección a mi oficina y fue donde me quede, alterando con el despacho para solucionar por mí misma los pequeños errores que llegaban a mi merced. No quería interrumpir a Chris, o quizás solamente no quería verle la cara, no podía decirlo a ciencia cierta. Y así fue como el día pasó sin más importunos. El reloj marcó la hora de salida, y estaba orgullosa de haber sobrevivido mi primer día junto Christopher. — ¡Barbie! — Gritó una voz emocionada que ya era bastante conocida para mí. Stella, una rubia divertida que era algo así como una secretaria independiente de alguien del equipo, me ganaba por un par de años y había sido una pieza clave en mi adaptación al despacho. — Todos iremos a Cielo, ya sabes, a celebrar el regreso de Chris. — Continuó mientras ordenaba algunas de mis cosas dentro de mi bolso. A todos les encantaba ir allí, era un club exclusivo y la verdad es que no pasaría si es que no me urgiera marcharme de aquí lo más pronto posible. A pesar de que me negué ante su invitación, no tenía idea como es que finalmente me había arrastrado hacia Cielo haciéndole jurar que me dejaría ir después de una copa. Entonces aquí estábamos prácticamente todos, sin embargo, el hombre de la hora aún no hacia acto presencial. — Iré por algo a la barra. — Le grité por encima del ruido a la rubia Stella y ella asintió. Entonces en una larga travesía a través de mil y un cuerpos, pude hacerme paso hasta llegar al frente de la barra y llamar la atención del barman que se encontraba allí.


avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.