Últimos temas
» ¡Son vacaciones!
Hoy a las 11:25 am por blvssm

» ¿rol?
Hoy a las 11:22 am por blvssm

» ¿Rol?
Hoy a las 10:55 am por Libertadsalvatorehale

» o sole mio
Hoy a las 9:42 am por serendipity

» 恋してる ♡
Hoy a las 9:14 am por lalisa

» ¿roleamos? ♡
Hoy a las 8:46 am por serendipity

» when there's no light to break up the dark, i look at you ღ
Hoy a las 8:32 am por uchiha

» There's no place I'd rather be than right beside you.
Hoy a las 7:36 am por silverqueen

» the flower that blooms on adversity,
Hoy a las 7:33 am por hobi

Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Dom Dic 03, 2017 3:42 pm


CHARLIE HUNNAM.
Ahora, entendía el proceso en como el alcohol llegaba a tus venas y por alguna reacción química te hacía ser mucho más desinhibido de lo que normalmente serías, pero ¿Romee pidiendo que la besara? Eso solamente hizo que mi mirada acusadora fuese en busca de Douglas otra vez, regañándolo sin decir nada. No entendía la razón de por qué la muchacha prácticamente quería ahogarse en una botella de alcohol, tampoco lo juzgaba, solamente me preocupaba cuanto de este mismo podría estar en su torrente sanguíneo para tener un cuerpo tan pequeño. Resoplé e intenté decir algo mientras la observaba batallando con ponerse de pie, pero nuevamente la rubia me tomó por sorpresa con sus comentarios fuera de lugar. Reí sin ganas. Por supuesto que ese era un plan del que nunca me negaría, habría olvidado cuantas fantasías la habían tenido por protagonista cual musa durante años pasados, pero este no era el lugar ni el tiempo. — Mis conquistas usualmente están conscientes de lo que hacen, blondie. — Musité hacia Romee, dejándole entender que yo no me iba a sobrepasar con ella y menos en ese estado. Podría ser muchas cosas, pero en el fondo no dejaba de ser un tipo lo suficientemente decente. Pero por supuesto, en todo este desorden mental lo que logró hacerme volver al espacio y tiempo que me encontraba fue el vómito de la rubia sobre mis zapatos. — Oh, Jesucristo. — Reclamé para mí mismo sin siquiera querer ver el desastre que tendría en mis pies. Observé a mis dos bartenders que se debatían en qué hacer con la rubia y les grité: — ¡Eso era lo que iba a hacer hasta que ustedes la dejaron al borde de un coma etílico! — Por supuesto que estaba molesto, la muchacha no estaba tomando decisiones inteligentes y al parecer el único adulto maduro en la situación era yo. Gruñí una última vez cuando Carrie se la llevó al baño de damas y quité mis botas con rapidez, dejándolas en el piso al lado del desastre provocado por la rubia. — Douglas, esto cae en ti. Limpia toda esta mierda y ve si puedes salvar mis zapatos. — Le dije apuntándolo con mi dedo índice para luego marchar a mi despacho en busca de algunas zapatillas o algo así para usar por ahora.

Volví al lugar mientras veía a Douglas haciendo lo que le ordené y a Carrie volviendo con la ahora muñeca de trapo que se había convertido Romee. Yo asentí ante sus palabras, ya que tenía razón. Solté un bufido y cargué a la rubia en mis brazos, dejando estos mismos bajo sus piernas y espalda, ella estaba más lánguida y tranquila que nunca durante esta noche. — Eso haré, me marcharé ahora. Procuren de cerrar y hacer el inventario. — Fue mi última orden antes de marcharme con Romee sobre mis brazos hasta mi auto y depositarla sobre el asiento de copiloto. Rodeé el vehículo por delante hasta llegar a mi lugar y cuando encendí el motor le hablé. — Supongo que sería una pésima idea si te dejo en el recibidor de tu hogar en este estado ¿No es así? — Le pregunté sin desviar mi vista del camino, pero la verdad es que poco me importaba lo que Romee tenía para decir al respecto. Ahora íbamos a hacer las cosas a mi manera ¿qué había logrado siguiendo su instinto toda la noche? Emborracharse hasta perder el conocimiento y quedarse al cuidado de un completo extraño. Suspiré a mi pesar y la observé de soslayo, aún igual de lánguida de cómo la había sacado del bar, ella seguía luciendo hermosa aún toda vomitada y ebria. Ni en un millón de años hubiese imaginado que mi noche terminaría de esta manera, aún parecía que estaba en alguna especie de cámara escondida. — Bien princesa, tendrás que conformarte con mi hogar. — Le dije después de estacionar el vehículo fuera de mi edificio, el cual se encontraba lo suficientemente lejos del sector donde mi bar estaba. Volví a tomarla en mis brazos y comencé con aquella odisea de llevarla hasta mi habitación y depositarla sobre mi cama. — Sinceramente no sé que quieras hacer ahora, no sé si puedas hacer mucho. — Comenté y me arrodillé ante ella para sacarle aquellos zapatos que aprisionaban sus pies. Sabía que dormiría más cómoda en alguno de mis sacos o camisas, pero no quería darle un ataque cardíaco a la mañana siguiente cuando no recordase nada. Me reincorporé en mi eje y la observé una última vez. — Estaré en mi sofá, por si necesitas algo. — Musité, para luego darle un poco de privacidad. Lo sé, sé que están pensando. Ni siquiera yo podía hacer la matemática de todo eso. Ninguna mujer tenía la potestad de entrar a mi habitación, menos dormir en mi cama, lo único que podía ofrecerles era la comodidad de follarlas sobre el sofá que me encontraba en este momento ¿Y ahora le cedía el honor a una muchacha que ni siquiera iba a gritar mi nombre durante lo que quedaba de madrugada? Suponía que había una primera vez para todo.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Lun Dic 04, 2017 2:34 am


Romee Strijd
¿Qué podía decir en mi defensa? ¿Disculparme por vomitar y comportarme como una niña estúpida? Cuando la cruda realidad era que apenas era consciente de mis acciones y mis palabras. Mi último fugas recuerdo algo borroso fue ser cuidado por una extraña que murmuraba palabras que no me eran familiares o tal vez simplemente no quería prestar mucha atención, el resto solo sé qué estoy sobre una superficie suave y mi ojos se termina por cerrar y todo se volvió completamente negro. 

A la mañana siguiente fue aquel martilleo infernal alojado en mi cabeza lo que me hizo estirarme sobre la cama, una sinfonía de gemidos escapo de mi boca conforme mis piernas y brazos buscaban ese punto de satisfacción, cuando lo alcance restregué mi rostro sobre la almohada y al cabo de unos minutos abrí mis ojos. Lo primero que pude notar era que sin duda alguna me dolía demasiado la cabeza y el cuerpo, lo segundo fue aquel espantoso aroma a ¿vomito? Y lo tercero pero no menos importante qué esa habitación no me era vagamente conocida, y como si aquel fuera mi motor logre rodar sobre la cama hasta llegar al borde en donde busque con la mirada algo que me resultara familiar. Solo vi mi par de zapatillas, a pesar de la condición patética de mi estado físico y sin tener un plan me encamine fuera de la habitación en busca de algo o alguien – y esperaba que resultara ser alguien conocido- al cabo de unos minutos pase por un pequeño pasillo, un extraño aroma a café llego hasta mis fosas nasales provocando que las náuseas se hiciera presentes, me detuve en seco cuando en mi camino hacia la respuesta me topé con un pequeño baño. Al cuál entre entré y cerré en silencio, solté un suspiro antes de acercarme al lava manos sobre aquella pared había un pequeño espejo que dejaba en evidencia mi mal estado, el maquillaje corrido, mi cabellera hecha un desastre, y también note un par de manchas de vomito. Un gemido escapo de mi boca mientras con la ayuda de mis dedos intente cepillar mi cabellera y hacer una trenza, con un poco de agua y jabón limpie mi rostro. Una vez que me asegure estar en una mejor condición me atreví abandonar el baño y en esta ocasión seguí el aroma del café y el ruido.
 
Me pare de golpe sobre el marco de la cocina, mi vista cayó sobre la silueta de aquel hombre que se movía con una agilidad que nunca antes había visto, por lo regular los hombres que conocían no hacía nada por cuenta propia. El rubio seguía sin notar mi presencia así que me vi a la necesidad de ser yo quien cortara el silencio. —Hey ¿Quién eres? —cuando la pregunta escapo de mi boca, el hombre giro su rostro causando que una golpe de pequeños y borrosos recuerdos asecharan mi mente.Y para mi mala suerte logre reconocer al hombre parado frente a mí sin camisa. Charlie Hunnam, la fantasía de todo el grupo de conocidas cuando apenas eramos unas crías, el hombre había sido todo un adonis en sus años de juventud y más de una soltaba un suspiro por el rubio, incluida yo. Existían muchos rumores acerca de su familia y lo que hacía, mi padre nunca hablaba sobre lo que pasaba en la ciudad solo me advertía que no debía juntarme con personas de la misma calaña que ese rubio. —Hola ¿cómo llegue aquí? ¿asustada por perder mi virginidad? absolutamente no, ya que técnicamente la había perdido hacia poco menos de un año. Pero perder mi dignidad eso si sería algo fuerte para mí. —¿Viste mi celular?
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Lun Dic 04, 2017 3:41 am



Chris Hemsworth
El día había transcurrido para mi sorpresa algo rápido puesto que salía de una reunión y en menos de cinco minutos me encontraba en otra hasta que finalmente las reuniones llegaron a su fin, el resto del día me la pase en mi oficina actualizándome sobre los caso que se mantenían abierto entre ellos él que Barbara me había mencionado durante el desayuno. La cabeza me palpitaba cada vez más fuerte, mis ojos dolían y mi espalda se encontraba tan tensa que dolía. Llevaba seguramente más de tres horas frente a la computadora. Quizás necesitaba descansar, distraerme. Eso. Encontrar una distracción con piernas largas y cintura estrecha. Reí entre dientes ante la simple idea que estaba pasando por mi cabeza, al parecer algunas cosas seguían siendo las mismas. Pero era hombre, era obvio que tendría pensamientos fugases como estos, y necesidades. Las mujeres también las tenían, pero quizás no son tan descaradas. O quizás no lo demuestras o hasta ellas tampoco saben que por mi cabeza pasan cosas como estas. Bueno, si lo sabían.

Quité la mirada de la computadora una vez escuché la puerta de mi despacho, mi ceño se frunció casi inmediatamente tras ver a William abriendo la puerta sin recibir respuesta de su parte. Tampoco era como si le estuviese escondiendo algo, pero generalmente no me gustaba que entrar así como si nada sin previo aviso. ― ¿Sucede algo malo? ―Pregunté manteniendo mi rostro duro mientras me levantaba de mi asiento, finalmente el hombre se dignó en abrir la boca ―Nada de eso hombre, solo vi la luz de la oficina encendida y deduje que seguías aquí ¿no tienes un mejor plan que pasar tu noche con una pila de documentos?  Creo que Francia te robo tus mejores años―solté un gruñido e intente no prestarle demasiada atención ―Pensé que estarías borracho y en la cama de la primera mujer que se te cruzara―entrecerré los ojos para observarlo con más detalle. El hombre ni si inmuto ante mis palabras porque cada una de ellas eran cierta.―En realidad tengo una especie de cita con Stella―lo quede mirando en silencio por una fracción de segundos antes de soltar un suspiro de mi boca. ―deja eso para mañana y acompáñame al bar, el resto de nuestros compañeros desean ver tu rostro.

Una vez que llegamos a nuestro destino, me tomo algo así como media hora en saludar, responder preguntas, fingiendo que me interesaba la vida de mis conocidos. Inconscientemente mi vista se arrastró hasta la barra en donde un pequeño grupo de personas iban y venían con una copa en su mano sin embargo la silueta de una mujer seguía ahí estática esperando algo o tal vez a alguien. Estudie su entorno solo para cerciorarme que se encontrara sola cuando lo confirme camine en su dirección a paso lento. Esa noche quería dominar una mujer y esa mujer sería ella. Mi presa. Me posicione justo por detrás de la espalda de la joven extendí mis brazos y alrededor de ella para apoyarlo sobre la superficie de la barra, dejándola en una especie de prisión humana. ―Comment tu t'appelles? ―murmure muy cerca de su oído, cuando estuve por bajar mi boca hasta la zona desnuda de su cuello, fueron los músculos tensos de la chica lo que me procuraron una medio sonrisa. ―Acompáñame a mi departamento podemos hablar un poco más y tomar algo más agradable, mientras disfruto de estar sobre o dentro de ti.  ―un niño no era. Eso de irme en círculos no era lo mío, iba directo al punto para dejar en evidencia mis intenciones dándole la oportunidad para que se animara o terminara corriendo. Mis manos se acomodaron por encima de su vientre ejercí presión para que su trasero se frotara contra mí.―Si decides venir conmigo prometo hacer tu noche la mejor―con una mano aparte su cabellera a un lado para darme la oportunidad de depositar un beso tras otro sobre la parte expuesta de su cuello. Sin embargo antes de proseguir mi camino la chica se movió y pude ver su rostro, causando que un balde de agua fría cayera sobre mí, Barbara. Mierda, mierda, mierda.

Jodida mujer, esa no debía ser ella. Una enorme decepción viajo por todo mi cuerpo y de mala gana baje mis brazos alejándome lo suficiente de ella. Ahora recordaba porqué había pasado de la compañía de ella, con aquella extra información que Barbara me había proporcionado, había decidió que no la quería cerca de mí, no ese día. Porque de alguna manera me sentía traicionado y no entendía el motivo. Theo, era su prometido, Theo el mismo chico que había sido uno de mis mejores amigos durante nuestros años de jornadas locas. Durante una época había sospechado de los sentimientos que tenía él por la castaña, ciego e idiota no era, sin embargo siempre que sospechaba que él haría su movimiento, siempre buscaba la manera que cualquier mujer se le atravesara en el camino y lo mantuviera ocupado. Sirvió por mucho tiempo sin embargo al dejar el país deje esa puerta abierta.―Pense que estarías muy cómoda en la cama de James. 
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Lun Dic 04, 2017 10:33 pm


BARBARA PALVIN.
Podía jurar que en el momento que escuché aquellas palabras en francés no pude decir a ciencia cierta de quién se trataba, quizás un desconocido que quería intentar ligar conmigo en el bar. Claro, sonaba remotamente conocido, pero mi cabeza no pudo conectar los puntos en aquel instante. Por inercia me tensé, no sabía cómo reaccionar al respecto, menos con los labios de un supuesto desconocido tan cerca de mi piel. No obstante, cuando volvió a hablar (y no en un idioma extranjero) fue que pude notar claramente que se trataba de Christopher ¿Quién más si no? Su voz prácticamente estaba grabada en mi cabeza desde hacía años, y mucho más hoy que tuve la oportunidad de compartir con él nuevamente. ¿Estaba permitido que sintiera un pequeño cosquilleo en mi espina dorsal con sus acciones? Es decir, yo solo seguía siendo una mortal y el universo entero sabía cómo es que el hombre lucía, y además, usaba bien sus recursos al momento de conquistar a alguien. Oh, pero algo en mi cabeza se encendió cual interruptor cuando mi perfil posterior chocó contra su cuerpo. Esto está mal, Barbara. Me regañó mi conciencia con razones. Incluso, hasta me sentía culpable por no haberlo detenido en el mismo momento que pude deducir su identidad, pero eso quería atribuírselo a que me tomó por sorpresa y no pude reaccionar a tiempo debido a la gran impresión. Pero sí, ya había entrado en razón. Me giré, con una mueca involuntariamente incómoda en mi rostro, y el rubio se distanció de mí como si estuviese hecha de materia radioactiva. Decepcionado y molesto ¿acaso tanto me despreciaba? Mi rostro cambió esta vez, cuando hizo alusión a mi prometido de aquella manera tan condescendiente y rodeé mis ojos. — Podría, sin embargo, escogí venir a celebrar tu regreso. — Comenté irónica, ladeando mi cabeza y esbozando una sonrisa llena de sorna hacia él. No podía decir con seguridad qué era, tal vez el hecho de que no nos encontrásemos en la oficina pero podía ser yo misma nuevamente. No aquella sumisa pseudo secretaria que él quería hacerme ver. — Tendré que evaluar mis decisiones de ahora en adelante. — Agregué, para girarme nuevamente hacia la barra y tomar aquel daiquiri rosáceo que había pedido momentos atrás.

Pasé por un lado de Christopher para dirigirme hacia la mesa donde se encontraba el resto del equipo que había venido, y no tardó en seguirme. Al final del día, esta celebración era para él ¿no? Era algo maleducado ir en busca de un romance de una noche cuando estábamos todos aquí reunidos en un intento de bienvenida. — ¡Barbie! ¡Chris! — Gritaron algunos cuando nos vieron unirnos a ellos otra vez. Me senté en el sofá que estaba libre, y claramente, Chris tuvo que hacer lo mismo ya que eran los únicos lugares restantes. — No tenía idea que se conocían de antes, vaya historia. — Dijo Stella, haciéndome entender que al parecer en nuestra ausencia habían discutido que tipo de relación teníamos. Yo sonreí. — Sí, nuestras familias siempre han sido bastante cercanas. El señor Hemsworth me ayudó con este empleo. — Les expliqué y prácticamente todos asintieron al unísono. — Oh, vamos, se rumorea mucho acerca de su historia ¿Por qué no aclaran los rumores? — Comentó esta vez menos sutilmente William, yo elevé una de mis cejas sin entender con totalidad de lo que estaba hablando ¿En serio habían rumores acerca de mí y Chris? Eso ya era demasiado. — Claro, de que eran novios y sus familias querían que se casaran ¿No es así? — Continuó Jeremy haciéndome casi ahogar con el sorbo que había tomado recientemente de mi trago. Bien, no era como si fuésemos la familia real o algo por el estilo ¿por qué esto siquiera era tema de conversación? — No, no, no, no, no. — Dije con un deje de diversión, como si las palabras de nuestros compañeros fuesen una especie de broma. No obstante, todos parecían realmente interesados entre la inexistente historia amorosa de nosotros. — Chris y yo no, nunca. No. — Continué, y esta vez dirigí mi mirada hacia el rubio que estaba sentado al lado mío. No podía descifrar que estaba pensando o como se sentía al respecto, pero no me sorprendía, nunca había sido capaz de leerlo. — Además ¿tú casado? — Me dirigí a él esta vez, haciendo una mueca divertida. No es que pensase que Chris no fuese capaz de (alguna vez) promover la monogamia, sin embargo, sabía que eso iba a necesitar mucho más que una Barbara Palvin si llegaba a suceder. — Dejen de escuchar esos rumores falsos, Chris y yo siempre hemos sido amigos… — Lo miré nuevamente. — O intentado serlo. — Agregué.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Lun Dic 04, 2017 11:06 pm


CHARLIE HUNNAM.
No pude evitar quedarme en vela al menos una hora después de que había dejado a Romee en la seguridad de mis sábanas. Pensando por qué sinceramente había hecho todo esto y por qué me había tomado tantas molestias en la rubia. Había logrado crecer en estos años y, más que nada, madurar. Ya no era aquel molesto crío que deseaba fervientemente tener una especie de romance secreto con la chica prohibida, sabía que habían razones lógicas y con sentido en por qué nunca quise consumar con Romee nada más allá de poder observarla a la lejanía y comprobar que siempre se encontrase a salvo en un lugar tan inusual como nuestra ciudad. Había sido una buena decisión, no quería imaginar en todas las maneras que pude haber arruinado algo que era tan perfecto y delicado a mi vista. Y lo entendía. Jesús, que lo entendía. Y era por eso que no planeaba que nada de aquello volviese a repetir, ya había aprendido mi lección años atrás. Tampoco iba a negar que la rubia no tenía ningún tipo de poder sobre mí, es decir, ella lucía igual de comestible a cuando capturó mi atención. Incluso aún más, convertida en una mujer por completo. Pero mis intenciones estaban claras. O eso me hacía creer, mientras fumaba un cigarrillo en aquel molesto sofá donde me veía obligado a pasar la noche. No iba a dejarla a su suerte en mi bar, quizás ni hubiera sobrevivido; además tampoco olvidaba que seguía siendo la hija del mayor de mis dolores de trasero. No podía simplemente dejar ir algo como eso. […] Los rayos de sol que entraban sin escrúpulos por la ventana de la sala me obligaron a despertar por completo. Fui por una ducha y luego por un buzo mientras Romee seguía durmiendo en mi cama. Otra vez ¿acaso no era tragicómico que la primera mujer que dormía en mi cama lo hacía sin mí entre sus piernas? Negué con mi cabeza y me decidí a preparar café, el universo sabía que lo necesitaba y que mi invitada lo iba a necesitar aún más. Y al cabo de unos minutos fue que ella apareció en mi cocina, aguanté una carcajada por su pregunta. Sabía que ella no iba a recordar nada de lo que había sucedido anoche. — Hola ahí rockstar. — Bromeé, haciendo alusión a su estado de anoche y todas las cosas que aquello había detonado. — Me ofende que no reconozcas a tu salvador. — Le dije, posicionando una de mis manos sobre mi pecho.

Giré sobre mis talones para verter café en dos tazas y volví hacia Romee para acercarle una y yo quedarme con la otra. — ¿Realmente no recuerdas nada, princesa? — Pregunté, haciéndole una mueca de falsa decepción para luego beber de mi café. No podía evitarlo, ella por fin estaba en sus cinco sentidos y se veía adorable tan confundida. — Bien, primero debes saber que no pasó nada entre nosotros… porque si hubiera sido así, créeme que lo recordarías. — Continué con aquel tono guiñolesco en que mis palabras por inercia salían. Entonces quise resumir un poco el pequeño suceso de aventuras que la rubia había tenido. — Te emborrachaste en mi bar, causaste una pelea, vomitaste mis zapatos y luego te dejé durmiendo en mi cama. Así llegaste aquí. — Concluí, esbozando una media sonrisa hacia la rubia y girándome nuevamente hacia el lado de la cocina para continuar con lo que estaba cocinado. Por supuesto, era un hombre muy hambriento y al vivir solo debía aprender a adaptarme a mis necesidades. — No sé dónde está tu celular, si es que no lo tienes en tu ropa tal vez está en mi bar. Podemos pasar a buscarlo. — Hice una pequeña pausa y me giré unos segundos hacia la rubia. — Pero sin alcohol esta vez ¿está bien? — Le dije y volví con mi tarea de terminar aquel omelette que pensaba compartir con Romee si es que su estómago se lo permitía. Serví también en dos platos el desayuno y dejé uno frente a ella sobre la encimera que nos separaba, para dejar el mío también reposar ahí junto a los cubiertos. — Si no tienes apetito lo entiendo. — Le advertí, y esta vez soné sin ningún tipo de sorna guiñolesca en mis palabras. Lo que me hizo dar el primer bocado de mi plato, porque yo sí que tenía un condenado apetito. — Oh, y soy Charlie. — Recordé, ya que esa prácticamente había sido su primera pregunta que no me molesté en contestar. — Tú eres Romee Strijd, ya estaba enterado. — Comenté con un tono neutral, con la atención puesta sobre el plato que se encontraba sobre mí. — ¿Sabes Romee? Creo que luego de todo lo que te salvé anoche me debes algo ¿no piensas que es justo? — Comenté, enarcando una de mis cejas y elevando mi mirada hacia ella. Una sonrisa se dibujó en mi rostro. — Estaba pensando que una cena podría ser lo indicado ¿tú qué crees?
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Mar Dic 05, 2017 10:09 pm

Romee Strijd
Apreté los labios con extra fuerza antes que mis cejas se elevaran ante la sorpresa que sus palabras me causaron— ¿Mi salvador? Dios dime por favor que no hice nada estúpido— y si lo había hecho esperaba que nadie más hubiera sido testigo de una Romee borracha ¿qué sucedería si alguien alcanzara a tomar una foto o un video? Con la facilidad de las redes sociales, la reputación de una persona podía quedar por los pisos en cuestión de horas ¿qué diría mi padre de mi estado? Qué estaba loca, incluso culparía a mis hermanas, incluso tal vez me resguardaría en la casa hasta que considerara que estaba fuera de peligro. Deslice la punta de mi lengua sobre mis labios y tome con extremo cuidado la taza que Charlie me ofrecía, al principio solo me había quedado mirando la bebida. Al parecer mi estómago no estaba muy entusiasmado por ingerir algo, tal vez un poco de agua y una gran ducha en mi tina ayudaría a mi estado.—No me llames princesa y los recuerdo son muy vagos— mi mirada busco la suya y cuando la encontró, experimente un terrible miedo y vergüenza ¿nos habíamos acostado? ¿Eso era lo que intentaba hacerme recordar? A pesar que estaba segura que toda prenda seguía en su lugar ¿cierto? Al parecer el rubio se percató o pudo leer mi mente puesto que aclaro mis dudas. Un suspiro de alivio escapo de entre mis labios, una cosa menos pero el resto seguía siendo nulo — ¿Seguro que no… tuvimos algo? —camino con lentitud hasta la superficie que lograba separarnos. Acomode la taza de café y lo mire esperando más respuesta y cuando llegaron me quede helada. —¿Estas bromeando?—fue el primer comentario que logre formular, sin embargo la parte de tomar y vomitar podía confirmarla. Justo en ese momento quería que la tierra se partiera en dos y me tragara en menos de 24 horas mi vida se había vuelto una verdadera novela. Una muy mala.

Esta situación resultaba ser extraña y vergonzosa. Nunca pensé que la primera vez que decidera tomar de más viviera una odisea y un lapso mental—Estoy segura que debe estar perdido—su pérdida me causaría cierta molestia pero al menos estaba segura que aquel aparato no contenía algo comprometedor— Temo qué si como algo pueda terminar vomitando ¿tienes algo para el dolor de cabeza? —mi vista cayó sobre su rostro, aunque mi madre y tutora muchas veces me habían dicho quera descortés quedarse mirando mucho a las personas, no pude evitarlo. Él era atractivo y ante la poca distancia que existía podía apreciar un poquito más lo que mis amigas decían: Charlie se ha puesto mejor, es como el vino querida con los año se pone mucho mejor. Nunca le había creído hasta este momento, estaba segura que tendría que hacer un par de llamadas solo para divagar en la vida de Charlie, porqué me encontraba interesada en saber un poco más de la persona que me había salvado. Fruncí mi ceño cuando su nombre salió de su boca— ¿Cómo sabes mi nom…—no fue necesario terminar la pregunta, ya que la respuesta la sabía. —Mi padre, por supuesto murmuré entre dientes, claro toda mi familia se dedicaba a la política, mi abuelo había creado un imperio que mi padre con gusto estaba siguiendo, el problema radicaba en que al no tener un hijo varón su futuro era algo incierto, pero ahora empezaba a sospechar qué estaría procreando bebés por ahí.  — ¿Tendrás una muda limpia que me puedas prestar? —tampoco era como si planeara quedarme mucho tiempo, sin embargo no podía seguir con este vestido con flores que parecía estar marchito y arrugado como todo en ella. El aroma de cigarro y alcohol era demasiado obvio así que no necesitaba otro reprimida por parte de mis padres. En el momento que Charlie levanto su mirada a la mía casi estuve segura que mis piernas temblaron, por suerte tuve la oportunidad de apoyarme sobre la mesa de granito. —¿una cita? realmente me acabas de pedir una cita como pago ¿no quieres dinero? —quería estar segura de no estar escuchando mal, había dicho cita ¿cierto? o eso de imaginar cosas era un efecto de la resaca.—¿Donde planeas llevarme?de pronto, tuve un terrible curiosidad por obtener un poco más de información¿Conoces a mi padre?
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Miér Dic 06, 2017 12:21 am



Chris Hemsworth
Incomodo, extraño una situación algo siniestra, tal vez. Una vez que nuestro cuerpo mantuvo una distancia prudente, puse una sonrisa sobre mi boca una que realmente no podía disfrazar el mal sabor de boca que estaba experimentando. —Por supuesto, siempre tienes que dar una buena imagen al resto — ¿Cuánta veces no nos habíamos visto envuelto en una situación parecida? Una pequeña reunión en donde uno de los dos termina sorprendiendo al otro. Y la mayor parte se debía que nuestro círculo de amigos y conocidos era el mismo más el hecho que nuestras madres—Yo qué tu comienzo evaluar el tipo de hombre que tomaste como prometido y futuro esposo—alcancé a decir antes de verla girar sobre sus talones y dirigirse hacia la mesa donde se encontraba el resto, me tome unos minutos para pedir algo de tomar y sin prisa me dirigí hacia el pequeño grupo de amigos.


En mi camino salude a un par de persona hasta que finalmente encontré un lugar en el sofá donde sentarme, y era junto a Barbara. Mi atención cayó sobre la rubia a quien sinceramente no reconocía sin embargo al ver a William prácticamente sobre ella pude captar que se trataba de la pobre víctima—Es Nueva York, la mayoría de las personas se conocen más lo que dijo ella—a pesar de que la ciudad resultaba ser grande, existía un par de zonas en donde la mayoría de las personas frecuentaba así que toparme con uno que otro amigo era algo tan normal.  Le estaba dando un pequeño trago al whisky cuando las palabras de la joven llegaron hasta mi cavidad auditiva por suerte sabía manejar ese tipo de situación, di un sorbo más dividí mi tiempo para mirar a la rubia y a la castaña quien finalmente había intervenido, mis ganas de golpear el rostro de William con mi puño era demasiado, más me negué hacer tal escena, puesto que estaría dándole una respuesta que no quería— ¿Cuál es el interés por saber eso William? Deberías preocuparte por tu cita, puede que se dé cuenta que tu materia gris es demasiado escasa—di un sorbo más pero esta vez alguien más hizo acto de presencia causando que mi mano libre se empuñara—Aburren con ese tema, pensé que estaríamos disfrutando de mi llegada no pensé que sería la noche de la santa inquisición y por favor yo nunca fui hombre de una mujer. Estoy seguro que aunque Barbara fuera la última mujer en la tierra, jamás me involucraría con ella. No te ofendas—dije al mirar en su dirección. Si mostraba desinterés en el tema el resto aceptaría y creería nuestras palabras, dejar en evidencia un titubeo y dudas sobre nuestra relación seguirían y tal vez por la presión alguno de los dos terminaría ofreciendo información que nadie debía saber.—Crecimos juntos eso es todo ¿Alguna otra pregunta? —la morocha de escote pronunciado hizo acto de presencia, saludando a un par de personas antes de enfocar su atención en mí, cuando estuve seguro que los demás seguirían divagando mi pasado con Barbara, me puse de pie y camine hasta la morena. Acomodé mi mano por encima de su hombro y deje un beso sobre la parte inferior de su oído—Así que mejor vamos hacer un brindes por mi regreso— una empleada se acerco a la mesa con una enorme bandeja llena de shots. —Solo espero qué no termines liandote con tu asistente,pero igual eso de meterse con las empleada sería algo normal para ti y tu padre ¿que acaso olvidaron que su padre casi deja a su madre por Amanda?—murmuró Jeremy mientras levanto su copa en mi dirección. Una ligera sonrisa se puso sobre mi rostro, hice lo mismo que él tome y bebí de un shot y después simplemente me fui sobre Jeremy. 
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Miér Dic 06, 2017 10:48 am


BARBARA PALVIN.
Ahora, todo lo que había imaginado que podría haber salido mal esta noche fue totalmente destronado en como los acontecimientos finalmente habían dado curso. Por un lado sabía que no debía dejar que los dichos de Christopher se metieran bajo mi piel, había logrado crearme una impenetrable coraza en su contra durante todos nuestros años juntos. Sin embargo, aún no podía quitarme aquel impulso de querer golpear su rostro. Y ese pensamiento fue el pequeño detonante el cual logró que enfocase mi atención en lo que había sucedido delante de mis ojos. — ¡Christopher! — Grité por inercia al ver como el rubio se había abalanzado a golpear a Jeremy después de un comentario fuera de lugar. En mi estado de shock, tal vez pude entender por qué él había reaccionado de esa forma, tampoco eran noticias nuevas que era algo impulsivo. No obstante, no era el tiempo y mucho menos el lugar. Todos intentamos hacer algo al respecto, pero lo único que logró separarlos por completo fue cuando llegaron dos guardias al lugar con cara de pocos amigos, tomando a Christopher entre ambos para así quitarlo de encima de Jeremy. — Esto es intolerable, vamos a llamar a la policía. Cielo no es un club que tiene peleas. — Fueron las palabras de uno, haciéndome querer asesinar al rubio con mi mirada. Ambos soltaron a Chris para separarse de nosotros, empeñados a llamar a la policía y yo troté encima de mis tacones hasta llegar a ellos antes de que hicieran real la llamada. — Esto realmente fue un hecho aislado. No es necesario llamar a nadie, me aseguraré de que se comporte. — Comencé, pero ellos lucían un poco reacios a hacer tratos conmigo. Pero nada que un par de minutos no pudiese cambiar, el trato era que debíamos marcharnos todos del club y que le diera a uno de los guardias mi número de teléfono. El cual no me molesté en dar en seguida, por supuesto, haciendo de este un falso.

Estaba de más decir que todos habíamos seguidos caminos separados, y como si mi mala suerte no dejase de aumentar, Chris y yo quedamos varados fuera de Cielo. Al parecer, su cita de esta noche había escapado en el momento que las cosas se salieron de control. Sí, ni siquiera el hecho de que Chris luciese como un dios griego cambiaría la decisión de alguien con miedo a ser vetada del club del momento. Rodeé los ojos ante aquel pensamiento. No quería hablarle, no en este momento. Sin embargo, cuando fallé en encontrar un taxi cerca sentí como una verborrea inevitable se aproximaba, entonces me giré hacia él. — ¿Sabes lo qué significa aquel show que montaste ahí? — Pregunté, subiendo los decibeles de mi voz sutilmente. — Eso significa debilidad para nuestra competencia, Christopher. Estaríamos fuera de cualquier caso si es que hubiesen llamado a la policía y supieran que estabas golpeando a alguien de tu equipo. — Exclamé, la ira líquida recorría por mis venas llevándola a cada recoveco de mi cuerpo, y podía asegurar que Chris lo notaba. Sin embargo, no me importaba perder mis estribos, ya que él necesitaba saber que no todo lo que hacía era perfecto, que no todo lo que tocaba se convertía en oro. — ¿Dónde está este magnífico profesional que llevará con honor la firma más exitosa de la ciudad? ¡Porque yo sigo viendo al mismo crío egoísta y soberbio que eras hace unos años! — Finalicé, sintiendo como si quisiera romper en llanto. No sabía si era porque me había adentrado en un simple argumento o por las crueles palabras que había dicho ahí dentro. No quería averiguarlo tampoco, entonces me giré sobre mis talones dándole la espalda. — Y no soy tu empleada. — Mascullé, haciendo referencia a lo que Jeremy había dicho cuando hizo una analogía de él y su padre. Fue en ese momento como mis pómulos se humedecieron y pude notar que efectivamente lágrimas si salieron de mis ojos, agradecí que fuese en el momento que Christopher no podía verme, y las sequé rápidamente con una de mis manos. — Voy a tomar un taxi, deberías hacer lo mismo. — Bisbisé posteriormente, sin dejar que mi voz se rompiera en ningún momento y simplemente observándolo de reojo.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kingdomlightsshine el Miér Dic 06, 2017 11:34 am


CHARLIE HUNNAM.
No pude evitar reír para mí mismo cuando la rubia hizo énfasis en su duda si es que entre nosotros había pasado algo más que mi simple rescate. Tuve que morder mi lengua para no recordarle qué ella parecía bastante dispuesta durante su episodio de ebriedad, pero suponía que con lo que le había relatado ya era suficiente y no pretendía seguir haciéndola sentir mal por cosas que salieron de su control. — Lamentablemente no estoy bromeando, princesa. — Repetí aquel sobrenombre con sorna, ahora a sabiendas de que ella no era una admiradora de este mismo. Sabía que la rubia estaba confundida y abrumada, pero juraba que estaba haciendo lo mejor que podía aquí. Lo más que podía dar, es decir ¿debía recordar nuevamente que había dormido en mi cama? Resoplé y asentí con mi cabeza. — Iré en busca de un anti-inflamatorio. Eso es lo mejor para una resaca. — Me expliqué e hice una pequeña pausa, mirándola con un deje de diversión ¿Acaso sería su primera resaca? — Con el tiempo serán menos horribles, experiencia propia. — Agregué, esbozando una media sonrisa hacia la muchacha frente a mí. Ahora, ella tenía un punto ahí. Prácticamente si la había conocido en una primera instancia por su padre, no obstante, el hecho de por qué la recordaba era algo totalmente diferente a su progenitor. No era un hombre que le interesaba mantener recuerdos preciados de algo o alguien que podía estar sobrevalorado, yo hubiese conocido a Romee como la hija del gobernador y la hubiese olvidado semanas después. Pero ya todos sabíamos que la había guardado tan bien en mi psiquis por otra cosa. — Claro, tu padre. Pero también no eres alguien difícil de recordar. — Agregué con un tono neutro, porque bueno, tampoco quería que ella pensase que algo de esto tenía que ver con su padre a pesar de que de una manera lo hacía.

Otra vez no pude evitar reír sutilmente, pero esta vez porque lucía bastante adorable pidiéndome cosas prestadas porque, claramente, sus ropas no estaban en la mejor de las condiciones. — Hagamos algo ¿está bien? — Comencé dando un paso para acercarme hacia ella, y así lentamente continuar hasta que quedásemos frente a frente. — Voy a ir en busca de la pastilla y una muda, si quieres puedes ducharte y yo te esperaré aquí. Luego te iré a dejar donde me digas y vas a olvidarte un poco de lo que pasó anoche. — Le dije mirándola por debajo de mi nariz, ya que le sacaba unos centímetros a la rubia. Finalmente esbocé una sonrisa hacia ella, me gustaba su manera de pensar. Notaba que era más lista de lo que tal vez ella aparentaba ser, ya saben, con todo esto de su padre tras cada paso de Romee manteniéndola alejada e ingenua del mundo real. — El dinero no es un problema, princesa. Por otro lado, tú luces como alguien que sabe y quiere divertirse. Podría ayudarte con eso. — Después reí ¿Es que acaso la rubia tenía esta gran inseguridad por su padre con cada capullo que intentaba mantener una conversación ella? — Haces demasiadas preguntas. — Aclaré, aún con la misma cercanía entre nosotros que me había encargado en crear. — Si quieres saber dónde voy a llevarte, tendrás que ir para averiguarlo ¿no es eso lo lógico? — Comenté, como si de mi boca hubiese salido lo más obvio que alguien hubiese dicho alguna vez. — Y por supuesto que conozco a tu padre, sería difícil no hacerlo cuando poseo un bar en una parte peligrosa de la ciudad. — Comencé relatando, porque no sabía a ciencia cierta si es que ella recordaba que le había mencionado la noche anterior que el bar donde la rubia se metió efectivamente me pertenecía. — Pero ¿No crees que le estaría pidiendo una cita a él en vez de ti si estuviese tan obsesionado como piensas? — Después de eso solté una pequeña carcajada y fue en ese momento que di un paso hacia atrás de la rubia. Yendo hasta el baño para sacar una de esas pastillas de las que le hablaba. Acto seguido, fui hasta mi cuarto y busqué una muda de ropa que sería cómoda para Romee, a pesar de que podía prever que quedarían enormes en su pequeña humanidad. Finalmente, volví a donde había dejado a la rubia y le pasé todas las cosas en sus manos. — Ya sabes, puedes ducharte si lo deseas. Estaré aquí si necesitas algo. — Repetí la misma frase que le había dicho antes de dejarla a solas la noche anterior y pasé de ella para dirigirme a la cocina nuevamente.
avatar
Mensajes : 1642

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por kissmeslowly el Miér Dic 06, 2017 6:11 pm



Romee Strijd
Negué una sola vez con mi cabeza—No volveré a tomar, estoy cien por ciento segura— el comentario abandono mi boca en cuestión de minutos, no estaba dispuesta a pasar la misma laguna mental que enfrentaba ahora, esta vez había tenido algo de suerte pero ¿y la siguiente? No existía un Charlie que me salvaría no habría alguien que se tomara la molestia de cuidarme como lo estaba haciendo ese rubio —Lo sé, supongo que como el resto tienes esta imagen de mí— la de una chica completamente perfecta que nunca en su vida y que en esencia le faltaba mucho mundo por conocer. Había crecido entre reuniones, eventos, convenciones y todo tipo de cosas a las que mi padre me obligaba asistir porqué éramos una familia feliz y debíamos poner el mejor ejemplo claro que con él tiempo fui solo yo la única de sus tres hijas que se había tomado esa molestia de seguir comportándome como una señorita.


Mordí la cara interna de mi mejilla y contuve el aliento cuando la distancia entre ambos resulto más cercana que la primera vez—Pero no tengo ropa interior, no planeo usar la misma y tampoco planeo salir de aquí sin una—mi atención cayo sin querer y por completo sobre su torso desnudo, si, era la primera vez que me encontraba con un hombre en esa condición física la mayoría de los muchachos con los que salía a citas desastrosas eran escuálidos y carecían del sentido común, la mayoría solo hablaba de donde pasarían sus vacaciones o que auto comprarían—Yo emm— empecé a balbucear como una chiquilla pero fueron esas palabras las que me obligaron a regresar mi atención a su rostro ¿diversión? ¿Eso es lo que transmitía? Mejor dicho ¿es lo que necesitaba? No me encontraba muy segura si debía aceptar así como si nada aquella oferta sin embargo pasar toda estas vacaciones en casa era algo que ya no deseaba no cuándo sabía de las aventuras de mi padre—¿Si sabes quién es mi padre? —tenía que asegurarme que Charlie estuviera al tanto que si mi padre se enteraba de mi repentina cercanía con él no dudaría en usar sus hilos para crearle un drama al rubio. Todo hombre en esa ciudad sabía que antes de pedir una cita tenía que pasar por la aprobación de mi padre y casi nadie se atrevía a pasar tal humillación, ahí por qué mi lista de cita y romances era prácticamente inexistente, el mudarme para cursar la universidad había sido como un paso enorme en mi vida social y romántica a menudo mis amigas me organizaban citas a ciegas con idiotas de fraternidades y la mayor parte del tiempo evadía cualquier contacto masculino—Mi padre tiene ojos por donde quiera—le advertí una última vez, él se retiró pero en cuestión de minutos regreso con una par de pastillas y una muda limpia, con algo de timidez me atreví en tomar un vaso y llenarlo de agua para así pasar las dos pastillas— Esta bien—lo quede mirando en silencio por un corto periodo y después simplemente me encerré en el baño para intentar despegar ese aroma de mi cuerpo.

Una vez que termine por intentar secar mi cabellera lo mejor posible con la toalla, deslice mis dedos sobre mi cabellera y comprobé que esa camiseta cubriera lo necesario, y en efecto lo hacía me quedaba como uno de mis tantos vestido veraniegos un poco más debajo de la mitad de mis piernas, tome mi ropa sucia y abandone el baño con esta en mis manos—Estoy lista ¿podemos irnos? —dije en con un tono de voz alta para que Charlie pudiera escucharme—Espero que nuestro transporte sea un autojugué con los primeros botones de la camisa y espere cerca de la entrada que Charlie hiciera acto de presencia para irnos—Puedes dejarme a una cuadra de mi casa si así lo prefieresentendería que no quisiera dejarme en la entrada de mi casa, inclusive pensaba que la mejor opción era evitar a toda costa que el rubio estuviera cerca de donde vivía. 
avatar
Mensajes : 274

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: una sonrisa tuya me hace inmensamente feliz.ღ

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.