Últimos temas
Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Elite 0/44

Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Página 3 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por fercaver el Sáb Ene 20, 2018 1:20 pm

JAMIE DORNAN.
No pude contenerme de poner los ojos en blanco ante los dichos de la rubia. No sabía si ella hacia todo esto a propósito para irritarme y es que algo me decía que ella era mucho menos irritante de lo que se estaba mostrando frente a mí. Quizá me equivocaba pero algo me decía que ella solo buscaba vengarse por los daños que mi auto le causo a su motocicleta, la misma que Camila admitió que le había costado bastante trabajo. Durante unos minutos estuve observando solo fallidos intentos de la chiquilla por subirse a la tabla y cuando pensé que ya se rendiría acabé sorprendido de verla dando la vuelta. Aún temblaba un poco y se notaba que se encontraba aprendiendo, pero era un buen logro para ser su primer día intentando este nuevo deporte. —Te dije que lo harías, pero eres muy terca como para escuchar consejos, ¿No?— Esta vez mis palabras fueron más relajadas y es que aunque no lo quisiera aceptar, esta tarde en la playa había logrado relajarme...por lo menos salí de mi rutina habitual. —Oh claro, no sé cómo es que no consideré antes esa posibilidad porque fui años a la universidad para ser un hippie.— Solo sonreí ante mis propias palabras y es que no me imaginaba en absoluto llevando el estilo de vida de quienes se dedicaban a enseñar deportes acuáticos. La mayoría de quienes daban clases eran personas que también se dedicaban a practicar el deporte en un nivel más profesional y esto resultaba una buena forma de no tener que llevar a cabo un trabajo convencional que los alejase de su pasión. 
Asentí cuando la rubia partió en dirección a las duchas, por mi parte me mantuve sentado unos instantes más antes de partir en dirección a la carretera. Antes de llegar a la acera mi vista paró en el restaurante que se encontraba a nuestro costado, ¿y si comía algo antes de ir a casa? El día de hoy ni siquiera había tenido tiempo de almorzar. Me mantuve a la espera de Camila y entonces cuando estuvo a mi costado me atreví a efectuar la invitación. —¿Quieres comer algo? Tuve que salir de la oficina a buscar a una chica irritante y ni siquiera me ha dado tiempo de comer.— Ahora mismo mi tono estaba siendo más relajado y es que tal vez una parte de mí empezaba a aceptar que Camila sería mi dolor de cabeza por un tiempo más. Cuando ella aceptó busqué una mesa con la mirada y ambos caminamos al identificar una. Tras observar la carta había decidido pedir una pizza individual de cuatro quesos, la que no demoró en llegar al igual que la de Camila. —Oh no, ni lo pienses porque no te dejaré probarla.— No necesitaba conocerla demasiado para saber que ahora mismo observaba mi pizza del modo en que observas el helado del otro cuando el sabor que escogiste acaba por no gustarte lo suficiente. —Bien, saca un trozo.— Dije aceptando que ella utilizara sus cubiertos para cortar un trozo de mi masa para así probar el sabor que no había querido pedir. —Nunca dijiste que estudias en la universidad.— Hasta ahora solo habíamos estado discutiendo y aunque sabía que probablemente no volvería a verla después de que su moto estuviese reparada, por ahora era mejor llevar las cosas con algo más de calma. —Espero que no sea algo como leyes porque si es así acabarás ganando los casos por cansancio.— Y es que si ella era igual de insistente en todo, como lo había sido conmigo, sería una buena abogada...por lo menos para sus clientes. Aunque si era sincero algo me decía que ella estaba disfrutando de hacerme enojar, había empezado a notar esa chispa en sus ojos cada vez que conseguía sacarme de mis casillas aunque tal vez yo estaba alucinando. Las últimas semanas habían sido lo suficientemente agotadoras como para causar que estuviese desarrollando un síndrome paranoide o algo parecido, la rubia tenía razón al decir que necesitaba relajarme.

Hey, tranquila, va todo bien n_n. Y ya no te disculpes por demorar jajaja, soy buena incluso retomando historias cuando ha pasado muuuucho tiempo -esto no es nada-.
avatar
Mensajes : 3627

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por afterglow el Lun Ene 22, 2018 10:42 pm


CAMILA MORRONE -
Me sorprendía lo que un solo día lejos del ajetreo de la rutina habían hecho con James, parecía una persona nueva o al menos una que no se encontraba preocupado hasta por el más pequeño de los detalles. Al regresar a su lado, jamás me imaginé que buscaría permanecer más tiempo del necesario en la zona costera y mucho menos en mi compañía pero suponía que él y su comportamiento seguía siendo un completo enigma para mi, algo no demasiado descabellado considerando que no lo conocía de nada más allá de los remarques desdeñosos y encuentros obligados que habíamos compartido a raíz de el choque. Podría haber rechazado la oferta pero no veía el caso, él lo había ofrecido y después de todo yo también estaba muriendo de hambre. -De no haber sido por esa irritante chica, ni siquiera habrías salido de tu oficina en todo el día- respondí con perspicacia, no es que supiera puntos y comas de su horario pero fácilmente podía imaginármelo detrás de un escritorio hasta altas horas de la noche, intentando rendir el máximo tiempo posible para dar buenos resultados en su empleo. -Sería muy desalmado de mi parte decir que no- suspiré. -Vamos, busquemos una mesa- lo seguí de cerca mientras caminamos por la terraza del restaurante y tomábamos la primera mesa disponible. Después de mirar el menú un par de veces y romperme la cabeza por ser tan indecisa, terminé por pedir una pizza de jamón serrano con arugula, sin embargo mi decisión flaqueó en cuanto vi llegar la pizza ajena y el olor provocó que mi estómago rugiera. Parecía una maldición, ya que sin importar que pidieras, la comida de tu acompañante siempre lucía más apetitosa. No tuve que espetar ni media palabra cuando él ya se estaba negando a compartirme un poco de su comida. No sé si fueron mis constantes ruegos o si solo le remordió la conciencia porque al final me permitió cortar un pedazo y a cambio le di uno de la mía, tanto si la quería probar como si no. -Arquitectura- respondí después de deglutir mi primer bocado y limpiarme la boca con una servilleta. -Aunque nunca es tarde para cambiar de rumbo y descubrir nuevas pasiones, quizá como dices lo mío sean las leyes por aquello de cansar a la gente- puse los ojos en blanco aunque mantuve una sonrisa cordial en mi rostro, sabía de sobra que podía ser bastante molesta pero solía tener buenos resultados, rara vez no conseguía exactamente lo que quería. -¿Y tú? ¿Qué es lo que te apasiona de tu trabajo?- me atreví a preguntar, había curiosidades que no podían ser satisfechas a menos de que se hicieran las preguntas correspondientes. -Tiene que ser algo grande para que te pases todo el día ahí metido- aleje mi mirada de él para ponerla sobre mi pedazo de pizza, apartando las hojas y agregándole algunos condimentos. -Me refiero a que internet dice que eres bueno en lo que haces y como tal no debe ser tan necesario que inviertas tanto tiempo- encogí los hombros restándole importancia al hecho de que lo había investigado, ya que aunque él ya lo sabia, no dejaba de resultar un tanto extraño. -No me mal interpretes, solo tengo curiosidad- agregué rápidamente debido al silencio que reinó en la mesa. Mi pregunta parecía una crítica poco constructiva pero estaba lejos de serlo, quizá realmente le gustaba pasar horas trabajando en lugar de disfrutar de los beneficios que le llevaba ser bueno en lo que hacía, porque me imaginaba que tendría muchas ventajas ser la mente creativa detrás de muchas campañas publicitarias exitosas. Al final conocía de él exactamente lo que había leído en internet y solo estaba intentando llenar esos espacios en blanco que solo podían ser llenados mediante la convivencia.
avatar
Mensajes : 2355

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por afterglow el Mar Ene 23, 2018 11:57 pm


DIEGO BARRUECO -
Aunque inicialmente me había parecido atractiva la idea de asistir a aquella pequeña fiesta que Barbara había decidido montar, no transcurrieron más de diez minutos en el evento antes de que quisiera ocultarme en la habitación y beber el alcohol caro que guardaba Anne en la cava por mi cuenta. Durante meses había disfrutado del lujoso estilo de vida, las fiestas y el despilfarre que brindaba aquel sector de la sociedad y aun así había logrado sentirme un tanto asqueado con la convivencia con los supuestos amigos de la ojiazul. Literalmente eran el típico niño rico que tenía dinero a manos llenas y la cabeza llena de aire, que tan solo por un apellido y haber pasado fundamentos de economía ya creían que sabían como funcionaba el mundo. Yo claramente no tenía cabida en una reunión de ese tipo, si bien me había codeado con personas con grandes apellidos y fortunas en los últimos meses, pasaba de tener reuniones sociales de ese tipo, lo mío eran más bien fiestas con el único propósito de divertirse. Quizá el lado menos respetable de la élite pero al menos era sincero, nadie tenía que pretender saber una mierda ni tampoco tenían que aparentar nada frente a los otros. La peor parte y la que estaba tomando todo el autocontrol disponible en mi cuerpo, era que las chicas prácticamente se estaban tirando a mis pies y yo me encontraba con las manos atadas, obligado a mostrarme indiferente debido a la relación que mantenía con la madre de la anfitriona. Un detalle importante que solo conocíamos nosotros dos y que había guardado por pura inercia, aunque tenía que admitir que habría sido bastante divertido ir por ahí afirmando que estaba en busca de ser el nuevo padrastro de la castaña. Por primera vez en mucho tiempo, encontré placer en alejarme del bullicio y simplemente sentarme en un lugar para observar la escena que me rodeaba, mientras tuviera suficiente bourbon en mi vaso y ebrios torpes frente a mis ojos, tenía una buena parte de la diversión asegurada. Tuve que apartar la mirada de una pareja que discutía en la cercanía cuando Barbara se atravesó en mi campo de visión y reclamó mi atención con ironía cargando sus preguntas. -Al menos las solteronas no buscan presumirme la cita de negocios a la que fueron gracias a la lástima de su padre, ni tampoco me hablan sobre erradicar el hambre en Nigeria creyendo que es un país en Asia- respondí con cierto desdén, mirándola sobre el filo de mi vaso mientras daba un corto trago a mi bebida. Mi ojos se fijaron en su mano extendida en mi dirección y a pesar de que me había dicho que quería de mi, me costó un poco procesar su petición. ¿Por qué querría ella bailar conmigo? Ahí mismo había al menos una decena de chicos que morirían por bailar con ella y ella parecía más dispuesta a integrarme. Enarqué una de mis cejas ante sus comentarios burlones y no hice más que negar con la cabeza a la par que tomaba su mano y terminaba por ponerme de pie. -En realidad tengo muchas ideas de como divertirme, lamentablemente ninguna de ellas puede ser realizada aquí mismo- susurré cerca de su oído, no tenía necesidad de entrar en detalles ya que mi comentario había sido lo suficiente sugestivo. Por la forma en la que su cuerpo se movía contra el mío, me quedo más que claro cuáles eran sus intenciones y joder, vaya que estaba consiguiéndolo. Podía estar conteniéndome en cuanto al resto de las chicas de aquella fiesta pero se tenía que ser ciego y envarado para negar que Barbara era preciosa y tenía más de un encanto digno de apreciarse. El problema aquí era que ella no estaba buscando precisamente un acostón conmigo y aunque me encontraba lejos de ser un genio, a esas alturas ya sabía que ella lo que más quería era poder demostrarle a su madre que había tenido razón en cuanto a mi. Nada era comparable con la bofetada blanca que repartía un "te lo dije", en este caso un te dije que él era muy joven y solo estaba interesado en tu dinero que aunque era real, no era conveniente que Anne lo creyera. Mi atención se desvió de ella cuando escuché un suave carraspeo detrás de mi y no pude hacer más que detenerme y girarme para ver de quien se trataba. El muchacho claramente paso de mi y se acercó a Barbara como si jamás hubiese estado en su camino, algo que aunque era bastante molesto no podía hacer más que agradecer, no buscaba problemas y quizá su presencia me había ayudado a evitarlos.



avatar
Mensajes : 2355

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por fercaver el Miér Ene 24, 2018 8:38 am

Barbara Palvin.
Para estas alturas estaba logrando descifrar bastante bien el juego de Diego y algo me decía que si me lo proponía no iba a ser complicado hacerlo caer aunque, ¿Eso era lo que en realidad deseaba hacer? Tal vez era mucho mejor mantener la boca cerrada, dejar que las cosas cayesen por su propio peso y que entonces Anne se diese cuenta de que siempre estuve en lo correcto con respecto a su conquista. Estaba moviéndome al ritmo de la música aunque poniendo un especial énfasis en el roce de mi cuerpo contra el de Diego. No se trataba de que yo tuviese una experiencia demasiado amplia con los hombros, pero sabía a la perfección como provocar a uno y con el castaño no estaba siendo una tarea demasiado complicada. Sin embargo, la presencia de Jeremy me hizo rodar los ojos, ¿es que nunca se cansaría de interrumpir en los momentos menos oportunos? Por un momento pensé que este era el instante preciso para detenerlo todo, pero la voz al interior de mi cabeza gritó que todo iba demasiado bien como para parar ahora. —Estoy ocupada Jer.— Dije las palabras de manera tajante y me limité a tomar el antebrazo de Diego con mi mano para evitar que se alejara. —Luego te busco, ¿Sí?— Pronuncié frente al rubio con una sonrisa que intenté que pareciese sincera. 
La música continuaba sonando y en cuanto Jeremy se alejó volví a girar en dirección a Diego. Esta vez mis dos manos se acomodaron sobre sus hombros mientras me acercaba a él lo suficiente como para hablar en su oído. —Así que, ¿intentas huir de mí?— Pregunté con un tono que no intentaba de modo alguno ocultar sensualidad. —¿Acaso te pongo nervioso? ¿Tienes miedo de la pequeña hija de Anne?— Estaba articulando las palabras sobre su oído, lo suficientemente cerca como para que él pudiese sentir mi aliento sobre su oreja. Y entonces tomé la decisión de llevar las cosas al siguiente nivel, mis labios comenzaron a repartir lentos y provocativos besos sobre su cuello. —Me detendré si dices que no te gusta lo que hago.— Murmuré esta vez sobre sus labios para segundos después morder el inferior de los míos. No esperé una reacción instantánea ante sus palabras, sino que simplemente giré sobre mis talones para continuar moviéndome al ritmo de la música, esta vez con su torso contra mi espalda. Y fue en esos movimientos que usé una de mis manos para hacer que él inclinase la cabeza un poco hacia adelante, más cerca de donde podría escuchar mis palabras. —No tengo intención de acusarte con Anne, no somos niños y si ella no quiere escuchar lo que le dije ya no es mi asunto.— Quizá mamá solo tenía que darse cuenta por si misma de sus errores porque yo intenté ayudar y solo gané su molestia. —Nada de lo que pueda suceder hoy llegará a sus oídos.— Le aseguré a Diego justo antes de que al girar, nuevamente, mis labios impactaran de lleno contra los suyos. Todo lo que podía obtener de esto era el rechazo o que él dejase de fingir que yo no le gustaba cuando cada una de sus acciones lo delataban anunciando lo contrario. Y sí, era consciente de que probablemente después me arrepentiría de todo, pero ¿qué más daba? Yo estaba segura, podía apostar mi cabeza, que lo de mi madre con Diego no iba a ninguna parte y no me negaría a mí misma el tener algo con el castaño. La misma Stella lo había dicho, ¿cómo demonios no tienes algo con él? Diego podía ser un idiota y de primera, pero era evidente que también era igualmente atractivo, lo suficiente como para hacer que mis pensamientos no fuesen los más razonables.
avatar
Mensajes : 3627

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por fercaver el Miér Ene 24, 2018 7:29 pm

JAMIE DORNAN.
—Y esa chica debe saber que no salir de la oficina era justamente lo que debía hacer, no estoy en una buena racha.— Inconscientemente acababa de confesar algo frente a la rubia y realmente me hubiese gustado poder retractarme, pero prefería ni siquiera ahondar al respecto, nunca había sido la clase de persona que iba por ahí hablando sobre su vida personal y menos con una desconocida. Cuando la comida estuvo frente a nosotros la conversación pareció relajarse aún más y me sorprendió un poco enterarme de que ella cursaba arquitectura porque no me la imaginaba en eso, no tenía una razón pero simplemente no lo hacia. —Me gustaba la arquitectura, estuvo entre mis opciones cuando tuve que entrar a la universidad.— No estaba diciendo aquello para agradar a Camilla, de verdad había considerado convertirme en arquitectura porque me encantaba crear. Desde que era un crío había sido bueno imaginando, inventando y creando cosas donde nadie más lo veía posible. —Me enamoré de mi trabajo, ¿sabes?— Lo más probable es que al decirlo así ella solo pensara que era un trabajolico empedernido, pero habían muchas otras cosas en juego. —Cuando entré a la universidad creía que la publicidad era sencilla, que era solo inventar algo y ya está.— Ese había sido mi primer error.— Pero estando dentro comienzas a ver que todo es más profundo que eso, necesitas comprender que es lo que las personas quieren, qué esperan, que los hace sentir bien...debes encontrar la forma de llegar a cada uno de la mejor forma posible.— ¿Es que la gente pensaba que ir por ahí cantando una canción de un comercial o memorizar el eslogan de una marca era simple casualidad? Había mucho trabajo detrás para conseguir ese efecto. —Sonará como una tontería pero debes aprender a pensar otra vez.— Esa era la forma en que yo entendía la publicidad, no me arrepentía en absoluto de haberla escogido como mi profesión.
—¿Y qué hay de ti? ¿Qué te gusta de la arquitectura?— Pregunté con las cejas en alto para luego llevar un trozo de pizza hasta mi boca. Y fue entonces que todo ocurrió, empezaba a disfrutar de la conversación cuando me percaté de la grúa de policía remolcando un auto. Por un segundo quise pensar que era casualidad, que no se trataba del mío pero no demoré en estar viendo aquel color negro azulado de mi auto que ahora era arrastrado por la carretera. —No, no.— Comencé a decir mientras me ponía de pie con la ilusa esperanza de poder alcanzar a la grúa. —Joder, esto no me puede estar pasando.— Insistí para en solo segundos poner un par de billetes sobre la mesa y correr hacia la acera. Justo en el mismo sitio donde antes estaba mi auto ahora se encontraba la multa de la policía. Ahora tendría que pagar una multa y además hacer todo el papeleo que me permitiría recuperar el vehículo de la estación policial ¡Como tiempo era lo que me sobraba! Es que a momentos sentía ganas de golpear mi cabeza con un poste, ¿Cómo es que me había dejado embaucar por una chica de veinte? Había un letrero enorme que decía no estacionar y yo había estacionado, podría haberle dado dinero para un taxi pero preferí quedarme y como si todo eso no fuese suficiente había acabado comiendo con ella como si fuésemos amigos o algo por el estilo. En el momento en que Camila apareció a mi lado un pesado suspiro salió expulsado por entre mis labios. —¿No que podía estacionar aquí? Así mismo fue como te pasaste el pare por la mañana, pero yo he tenido la culpa de todo.— Dije como si en realidad estuviera haciendo un reclamo y lo hacía, pero solo tonteaba porque no sabia que respuesta esperaba obtener de una chiquilla como ella. —¿Ahora que se supone que hago?— Le pregunté a la rubia y joder que me provocaba aún más molestia ver su cara de relajo, esa cara con la que parecía estar diciéndome "¿cuál es el problema? todo se encuentra de maravilla" —Me llamaré un taxi  que necesito recuperar el coche.— Espeté mientras llevaba una mano hasta mi cabello, enredando los dedos entre el en uno de mis clásicos gestos de nerviosismo. Agradecía al universo que por lo menos estuviésemos en un sitio al que los taxis llegaban porque de otra forma tendría que estar convenciendo a alguno de venir hasta aquí. —Te pediré un auto para que tu también te vayas a casa.— Sabía demasiado bien que era una tontería de mi parte enojarme con ella cuando el gilipollas había sido yo, yo venía ser el adulto responsable en todo esto. 
Yo bien, hoy cansada nivel deseo tirarme en piso porque estuve la tarde entera de compras y aquí hace un calor del infierno. ¿Tú?
avatar
Mensajes : 3627

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por afterglow el Lun Ene 29, 2018 11:31 am


CAMILA MORRONE -
La pasión que James había implementado para hablar de su trabajo era algo admirable y hasta cierto punto envidiable, ya quería yo encontrar algo que me gustara tanto como a él su trabajo y que estuviese completamente dispuesta a dejarme la vida en el. Aunque si era sincera, dudaba bastante que algo fuese lo suficientemente bueno como para poder concentrar todos mis esfuerzos y tiempo en ello. Hasta el momento adoraba cada aspecto de mi carrera y claro que tenía grandes aspiraciones para el futuro, pero el querer ejercer y ser alguien exitoso no me resultaba contrario a tener una vida lejos de ello. Desde mi punto de vista de nada servía trabajar tanto para al final no disfrutar de los frutos que dejaba el éxito. Su pregunta me tomo desprevenida ya que no tenía un discurso precisamente preparado sobre que era lo que me apasionaba de la arquitectura, sin embargo no me resulto sorprendente que me hiciera los mismos cuestionamientos que yo le había hecho. Las palabras se quedaron flotando en el aire ya que él se levantó de su lugar como si tuviera resortes adheridos a los pies y en una serie de movimientos saco su cartera, dejo algunos billetes sobre la mesa y simplemente se marchó como alma que lleva el diablo. Me costó un par de segundos comprender que estaba pasando, aunque solo mirar hacía donde estaba yendo me ayudó a terminar de hacer las conjeturas suficientes. Fue entonces cuando salí corriendo detrás de él, tomándome el tiempo justo para darle las gracias al mesero y tomar mis cosas antes de alcanzar al exasperado hombre. -Tranquilo hombre, yo me he estacionado aquí un millón de veces y jamás había pasado algo como esto- no estaba mintiendo solo para quitarme la culpa que él probablemente estaba poniendo en mi y con toda la razón del mundo, yo le había dicho que podía estacionarse ahí. Lo que no había tomado en consideración, era que yo generalmente llevaba mi pequeña motocicleta y no una camioneta de las dimensiones de la suya. Me quede en completo silencio cuando noté que mis palabras habían tenido el efecto contrario al que había esperado, claro que no le habían ayudado a calmarse. Mi mirada se mantuvo fija sobre él, viendo como iba a un lado a otro mientras hablaba por el teléfono y por primera vez desde que había comenzado con aquello, sentí culpa. -Realmente lo siento. Mi intención nunca fue causarte problemas- dije de manera tímida, sentándome en la banqueta ya que no sabía como podría convencerlo de la veracidad de mis palabras. Si antes había creído que era una chiquilla sin escrúpulos, ahora probablemente ya se encontraba seguro de ello. Volví a incorporarme cuando lo escuché informarme de sus planes, lo más inteligente habría sido aceptar su amable ofrecimiento de pedirme un taxi y marcharme a casa, olvidándome de todo el desastre que había causado ahí. Sin embargo, conmigo las cosas jamás serían así de fáciles. -Por favor déjame ayudarte- mis dedos se aferraron a su antebrazo a la par que mi petición llenaba el silencio entre nosotros. Pensé que me insultaría cuando su mirada se posó sobre mi pero él tenía mejor control de sus emociones del que yo tenía, además de que me gustaba pensar que era un caballero. -Conozco a alguien en el depósito de vehículos- aseguré, aunque conocer era mucho decir. -Podría intentar conseguir sacar el auto con una fianza más baja o no tener que esperar al corte de mañana para liberarlo- no quería prometerle nada porque no estaba segura de poder conseguirlo, la persona a la que había mencionado no era más que un viejo conocido con el que no había mantenido contacto por falta de interés y aunque estaba totalmente en contra de usar a las personas por conveniencia, realmente quería arreglar todo aquel problema que le había causado a James por capricho. No supe si había logrado convencerle, si había aceptado por cansancio o si se encontraba sumamente desesperado pero al final me permitió acompañarle hasta el lugar a donde había sido remolcado su auto. Probablemente me tendría que inventar alguna tonta historia para convencer al chico de la caja que realmente necesitábamos el auto ese mismo día, lo peor es que ni siquiera podía recordar su nombre. Sabía que trabajaba ahí porque habíamos compartido una clase electiva y una vez me había ayudado con una multa, esperaba que siguiera ahí y estuviera igual de dispuesto.
avatar
Mensajes : 2355

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por afterglow el Mar Ene 30, 2018 3:15 am


DIEGO BARRUECO -
Tensé la mandíbula cuando noté que mi oportunidad de escapar se había esfumado, Bárbara había pasado por completo del muchacho rubio que no había tenido más remedio que alejarse de donde nos encontrábamos. Aunque no me sentía orgulloso de ello, podía afirmar que "la pequeña hija de Anne" –como ella misma se había llamado– me ponía sumamente nervioso, a niveles a los que nunca alguien había llegado antes. Jamás iba a aceptarlo en voz alta pero temía que esto se me fuera de las manos, terminar por perder el control y dejarme llevar por aquellos deseos que no podían dejar nada bueno, no cuando probablemente solo me traerían una satisfacción pasajera y que terminarían por arruinar todo lo que había conseguido en tan poco tiempo. Sin embargo, Barbara no estaba dejándome las cosas fáciles y a esas alturas ya no sabía si lo estaba haciendo con la única intensión en mente de hacerme perder la cabeza o si era un bastardo con mucha suerte. Nunca me había considerado una persona con una moral ejemplar, más bien me inclinaba a lo contrario y aún así yo sabía que meterme con la hija de mi supuesta novia no estaba bien. Cualquier pensamiento razonable me abandonó apenas sentí sus labios contra mi piel, el recorrido lento y tortuoso no tenía punto de comparación con ninguna de mis experiencias anteriores y quería atribuírselo a que cualquier cosa que yo quisiera hacer con la castaña estaba fuera de mis límites. Algo dentro de mí me gritaba que le pusiera un alto, que sin importar qué tan tentadoras fueran sus palabras no eran suficientes para tirar todo a la borda, el problema es que prácticamente había olvidado en donde se encontraba mi boca y cómo usarla para evitar que la situación se volviera más complicada de lo que ya era. Y justo cuando pensé que no podía perder más la cabeza por ella, sus labios impactaron contra los míos, haciendo que me olvidara hasta de cuál era mi apellido. En lugar de rechazarla como era debido, mis manos con mente propia se acomodaron en torno a su cintura, buscando acercarla tanto como me fuera posible. Sus labios eran demandantes contra los míos, casi como si hubiese estado esperando ese momento con ansias y de no conocerla lo suficiente hasta lo habría creído. Su comportamiento del día anterior me había asegurado que yo no me encontraba en su lista de personas favoritas y el sabor a hennessy de su boca me había comprobado que no se encontraba en sus cinco sentidos, probablemente solo estaba haciendo esto de manera inconsciente para hacer rabiar a su madre si tenía oportunidad. -Estas ebria- murmuré en cuanto recupere la independencia de mis labios. -Los dos lo estamos- agregué rápidamente aunque no fuera del todo cierto, yo por mi parte solo había bebido un par de copas y aunque no llevaba registro de lo que la ojiazul había bebido, que estuviera ebria era la única razón a la que le podía atribuir su comportamiento errático. -Solo pretendamos que esto jamás paso- pase una de mis manos por mi cabello y sin saber que mad agregar a la extraña e incómoda conversación, decidí alejarme de ahí antes de que siguiera metiendo la pata. No me permití ver la expresión en el rostro de Barbara, ni mucho menos me quede ahí para que me diera una respuesta, solo me escabullí lejos de la reunión que había montado y en dirección a la habitación que se me había asignado de manera tacita. Una vez dentro, cerré la puerta detrás de mí y me deje caer de bruces sobre la cama, solo saldría de ahí cuando la fiesta llegara a su fin. Ni siquiera podía creer que hubiese perdido el control de mí mismo solo por un sugerente movimiento de caderas y aunque había sido un solo beso, las cosas fácilmente podrían escapar de mis manos y me encontraba en serios problemas considerando que aquel solo era el segundo día de convivencia.




¡Hola de nuevo! Soy terrible manteniendo conversaciones jaja so, ¿qué tal te ha ido?
¿Está bien así con Diego? No se si prefieras que se acerque más a barbara o que sea más cabron, como sea, dime con confianza y ya lo cambio en mis siguientes respuestas.
avatar
Mensajes : 2355

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por fercaver el Jue Feb 01, 2018 4:46 pm

Barbara Palvin.
Tal como me lo esperaba el castaño respondió al contacto de mis labios y aunque me hubiese gustado extender aquella escena por más tiempo fue Diego quien se apartó pronunciando un par de palabras que no pudieron causarme más que risa. Al parecer su nuevo objetivo era disfrazar la situación porque estaba absolutamente segura de que yo no estaba borracha y él mucho menos. —Claro, muy borrachos.— Mascullé antes de dejarlo ir y es que era un jodido cobarde o realmente deseaba demasiado el dinero de Anne. Sin embargo ya había podido saber lo que deseaba: era capaz de seducirlo si me lo proponía y no podía decir que fuese algo demasiado complicado, solo me había tomado un par de minutos. Mi intención bajo ningún caso seguía seguirlo o algo por el estilo, solo quería un diagnóstico y ya lo había conseguido, lo que convertía a esta noche en excelente.
Tras aquel encuentro con Diego fui hasta la mesa donde se encontraban los tragos para coger uno nuevo y estaba en aquello cuando Jeremy volvió a presentarse. "¿Ahora si bailarás conmigo?" Preguntó haciendo que poco a poco una sonrisa surgiese en mi rostro y asentí de forma casi instantánea. Ya le había rechazado una vez y no creía que estuviese bien hacerlo una segunda por eso seguí sus pasos hasta la improvisada pista de baile. Al inicio todo pareció ir bien con él sin embargo, pronto sus acciones comenzaron a inquietarme. El rubio hablaba sobre mi oído y sus palabras resultaban algo incómodas puesto que eran abiertamente insinuaciones, fue entonces que percibí su intenso hálito alcohólico, ¿Cuánto había bebido? Posiblemente sus acciones se explicaban por el alto indice de alcohol en su sangre. —Yo, debo ir al baño.— Le dije intentando sonar amable, aunque en realidad solo buscaba escapar de lo que estaba sucediendo porque se había tornado demasiado incómodo. Efectivamente me adentré en la casa para continuar escaleras arriba aunque solo alcancé a poner un pie sobre el pasillo cuando sentí bruscamente unos brazos rodeando mi cintura y en casi segundos acabé contra la pared para en un brusco movimiento de Jeremy. —Jeremy.— Su nombre escapó desde mis labios y posteriormente, sentí su boca contra mi cuello y sus manos recorriendo mi cuerpo de forma desesperada. —Jeremy, ¡Suéltame!.— Repentinamente me encontré a mí misma en un intenso forcejeo con aquel chico y realmente estaba haciendo lo posible por hacer ceder su agarre sobre mi cuerpo. —¡Por favor!— Lo que antes era un tono alto repentinamente se había transformado en gritos y es que el rubio estaba actuando como una persona a la que yo no conocía. Nosotros nos conocíamos desde hace años, ¡habíamos ido a la misma escuela durante toda la vida! —Jeremy.— Insistí ahora que mis ojos comenzaban a nublarse debido a las lágrimas y es que alejarme del muchacho de ojos azules estaba siendo una tarea imposible, no tenía cómo hacerlo. 
avatar
Mensajes : 3627

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por fercaver el Jue Feb 01, 2018 7:10 pm

JAMIE DORNAN.
¡Ella quería ayudarme! Su frase resonaba al interior de mi cabeza porque hasta ahora no me había causado más que problemas y podía numerarlos. Uno, me hizo llegar tarde a la oficina. Dos, me hizo dejar a medias una jornada de trabajo que desde la mañana me propuse sería productiva y tres, acababan de llevarse mi auto a los corrales de la ciudad. Sin embargo, y a pesar de todo lo anterior, continuaba pensando que cada una de esas cosas en el fondo eran mi culpa. ¡Me había dejado manipular por una chiquilla! En la mañana debí llamar a la policía para que ellos arreglasen todo el asunto con la aseguradora y ahora mismo yo podría estar tranquilamente sentado frente a mi escritorio. Todos mis pensamientos se vieron disipados de golpe cuando escuché a la rubia a mi lado decir algo que, al fin, parecía ser de utilidad. —¿A quién conoces?— Le pregunté, pero ni siquiera esperé una respuesta antes de estar solicitando un taxi porque necesitaba hacer algo ahora mismo. Fue un alivio que el vehículo no demorase en llegar y aunque no sabía si llevar a Camila era una buena idea lo estaba haciendo. Allí podría buscar a su conocido y si no lo encontraba por lo menos podría volver sola a casa considerando que estaríamos en plena ciudad; coger un bus o el metro no debía ser una tarea imposible para ella.
Llegar hasta la oficina del departamento que retenía los automóviles no nos tomó demasiado tiempo y en cuanto estuvimos en su interior volví a dirigirme a Camila. —¿Y bien? ¿Buscarás a tu contacto?— Le pregunté justo antes de estar dirigiendo mis pasos hasta la ventanilla donde los dueños debían efectuar el reconocimiento de los automóviles que ingresaban. La mujer al otro lado de inmediato me solicitó mi identificación y posteriormente solicito saber más sobre el automóvil. —Es una camioneta, una Porsche Cayenne.— Le dije a la mujer que en ese momento subió la vista hasta mi persona con una expresión de pocos amigos. "Ese vehículo acaba de llegar debe esperar que hagan el ingreso" —¿Y no hay una forma de apresurar todo ese trámite?—Pregunté a la mujer intentando no sonar impaciente, pero una vez más todo lo que me gané de su parte fue una expresión de pocos amigos y un pesado suspiro que no se esforzó por disimular. "Señor, ¿observa a todas esas personas sentadas en la sala? Cada uno de ellos espera lo mismo que usted, ¿le parecería justo que su trámite demorará menos que el suyo? Ante los dichos de la mujer no me quedó de otra que solo caminar para sentarme mientras Camila hablaba con un chico al otro lado. No sabía si realmente ella conseguiría hacer algo, pero de cualquier forma ya estaba preparado para pagar la multa, esperar y tener que seguir toda la molesta burocracia que me separaba que mi automóvil. Solo esperaba que el transporte en la grúa no le hubiese provocado otra abolladura como la que hizo Camila esta mañana, ¿O es que tal vez ese auto era el que estaba cargado de mala energía? No lo sabía, pero considerando que mi ex participó de su elección podía ser un factor. Saqué el teléfono de mi bolsillo simplemente para mirar la pantalla a la espera de que eso pudiese distraerme, quizá solo necesitaba leer el periódico, averiguar sobre nuevas campañas o hacer cualquier tontería que me permitiese dejar de pensar que alguien me había lanzado un maleficio. Nunca había creído en ese tipo de tonterías y definitivamente este no era un buen momento para empezar a hacerlo. Quizá todo lo que necesitaba hacer para superar mi mala racha era dejar de actuar como un tonto porque eso estaba haciendo, ya empezaba a aceptarlo; ¿Qué clase de hombre serio pasa su tarde viendo a una veinteañera haciendo deportes acuáticos? Debía preocuparme por mi futuro laboral, por seguir siendo el jefe y que Simon no se quedara con mi maldito lugar en la agencia.

Jajajajaja, tranquila que tampoco soy la más conversadora. Yo bien, sigo de vacaciones y solo espero irme de viaje el domingo jijiji, ¿tú qué tal?
Sí, sí déjalo que solito ira cayendo con Barbara aunque ella en su momento será la mala con él (?)
avatar
Mensajes : 3627

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por afterglow el Dom Feb 11, 2018 11:34 pm


CAMILA MORRONE -
Me pareció sorprendente que él me permitiera acompañarlo, sin embargo habría tenido que ser una loca para replicar y me limité a sentarme en completo silencio durante todo el viaje, me suponía que estaba lejos de querer tener una conversación más conmigo. En cuanto el auto se detuvo, ambos tomamos caminos diferentes. Mientras yo buscaba al chico que conocía, él desapareció entre la larga aglomeración de personas que se encontraban ahí por problemas similares al nuestro. Comencé a caminar por el amplio pasillo en búsqueda de la única persona que realmente podría sacarnos de aquel problema y por mi bien esperaba que aún estuviera trabajando en el lugar, no me encontraba preparada ni dispuesta a fallar una vez más en aquel día. Casi en el último cubículo y con las esperanzas ya pérdidas, escuche como alguien llamaba mi nombre y cuando me giré vi a la persona que había estado esperando. Sonreí pretendiendo sorpresa y el hecho de que tuviera su nombre escrito en una pequeña plaquita, me salvó de pasar por el incómodo momento de no conocer su nombre. -¡Cami, que gusto! ¿Qué haces por aquí?- preguntó mientras me enfundaba en un innecesario abrazo, ni siquiera nos consideraba amigos como para que tuviera ese tipo de cercanía conmigo. -Me he metido en un problema gordo, John- me expresé con más dramatismo y preocupación del que realmente sentía, la única razón por la que me encontraba ahí dejando mi dignidad de lado era el hecho de que la culpa me estuviese carcomiendo por dentro. La mirada azulina del muchacho se mantuvo sobre mí y aquello me incitó a continuar con mi relato. -Estacioné en donde no debía, se me ha pasado con la emoción que me dio por meterme al agua- relate como si estuviera contando a un viejo amigo de mis hazañas. -Está haciendo tanto calor que no pude evitarlo- Sonreí con pena y me encogí en hombros, si tenía que tomar el papel de universitario tonto frente a otro universitario tonto pues iba a hacerlo sin problemas. -A todos nos ha pasado alguna vez- respondió, aunque no era precisamente lo que quería escuchar. Asentí lentamente con la cabeza y estuve por darme por vencida cuando volvió a hablar. -Sí quieres puedo echarte una mano- ofreció finalmente, provocando que una sonrisa se extendiera por mi rostro y mencionara un sin fin de agradecimientos. Rápidamente nos acercamos hasta su computadora y después de que ingresara su usuario, comenzó a buscar en los autos que habían ingresado aquel día. Me detuve unos pasos atrás de él pero lo suficientemente cerca como para poder ver la pantalla, señalé el renglón con la porsche cayenne y me quede de piedra cuando noté que por obvias razones el auto no estaba a mi nombre. -¿James Dornan?- su pregunta tenía un tono de trasfondo extraño. -Es mi tío- atiné a decir rápidamente, suponía que era más fácil mentir que contarle toda la historia del por qué estábamos juntos y además causaba más lastima que le causara problemas a mi propia familia. -Lo convencí de prestarme su auto y con esto va a matarme- después de pensarlo durante unos breves segundos, terminó por teclear algunas cosas en su computadora y se giró para sonreírme. -Está hecho, ¿vamos a recogerlo? le di un corto abrazo ya que supuse que lo merecía después de todo lo que estaba haciendo por mi. Lo seguí hasta el corralón que se encontraba en la parte trasera del edificio y después de arreglar algunas cosas con el guardia, me entregaron la flamante camioneta. Después de prometer un millón de veces a John de que le llamaría para quedar con él y salir a algún lado, conduje hasta la entrada del edificio, me orille encendiendo las intermitentes y envié un mensaje al número del castaño, invitándolo a que saliera a comprobar que había hecho bien mi trabajo.
avatar
Mensajes : 2355

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entonces te vi, y todas las canciones de amor tuvieron sentido.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.