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Say You Won't Let Go*

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Say You Won't Let Go*

Mensaje por sassybooty el Vie Ene 26, 2018 5:23 pm

tell me you love me
I need someone on days like this
§
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por bultaoreune el Dom Ene 28, 2018 6:01 pm

Jung Khiara
Bufé al ver aquel cartel digital en grande, en una de las calles centrales de la ciudad, en el que se marcaban los días que quedaban para la purga anual. Aún quedaba algo más de un mes y ya había demasiada expectación sobre el tema. Aún seguía sin poder creer que esto estuviera pasando, por muchos años que pasaran...¿quién sería el estúpido que se le ocurriría toda esa locura y quienes serían los idiotas que darían un si tan fuerte como para que esa idea se convirtiera en realidad? El mundo estaba demente, la sociedad iba cada vez a peor. Dejé de mirar el cartel y seguí caminando, no quería que la gente se preguntara si lo estaba observando por el hecho de que participaba en esa sanguinaria noche o por todo lo contrario, miedo a ella. No era ninguna de las dos cosas. Puede que me aterrara la idea, pero no temía a esa noche en concreto. Daba gracias a que pertenecía a una familia de buenos recursos que tenía una de las mejores seguridades del país para esa ocasión. Y nunca se me ocurriría participar en ella; no la apoyaba. Por mucho que dijeran que era para erradicar toda la violencia y demás actos brutescos en el resto del año...aún seguían existiendo casos en donde la policía tenía que intervenir o que llegaba demasiado tardo, y no se trataban de una purga ocasional. Si no funcionaba del todo..¿por qué seguir con ello? Entre a la universidad con paso firme, y me encaminé hasta mi casillero, con la mala suerte de que mis pensamientos se vieron finalizados por chocarme con alguien de frente. No psiquicamente, pero nuestras miradas se chocaron..y yo simplemente gire en mi lugar y decidí ir por otro lado. Taeyang venía por el mismo pasillo, y no tenía ganas de chocarmelo y que me volviera a pedir que regresáramos. Pues hacía ya como unos meses que había roto con él, al enterarme de que había participado en la purga anterior, y no le había temblado el pulso al matar a un niño. Un niño...dios, no podía dejar de tener escalofríos de solo pensar que podía estar con una persona con la sangre tan fría como para hacer eso. No, nunca más.

Casi escupo el agua que estaba bebiendo en ese momento mientras escuchaba e intentaba asimilar lo que estaba pasando por la televisión. ¿De verdad estaban diciendo eso o que ya odiaba tanto la idea que me estaba imaginando cosas? No podía creerlo, pero al ver a mis padres tan sorprendidos como lo estaba yo, supe que estaba siendo real. La purga... la habían alargado durante cinco noches.¡CINCO NOCHES! Estaba claro que al presidente de Corea se le había terminado de freír la ultima neurona que tenía, porque si ya era una completa locura tener una purga que durara toda una noche...¿cómo se iba a pasar con tantas? Es más,¿que iba a pasar durante el día?¿Se podría salir o no?¿Me encontraría cuerpos muertos en la calle o malheridos mientras me obligaban a ir al instituto? De solo imaginarlo y pensarlo, un escalofrió me recorrió por completo el cuerpo. Mire a mis padres horrorizada, y mi padre me acaricio levemente los hombros.- No te preocupes, estaremos a salvo.- Mi hermano, Minho, asintió con la cabeza mientras nuestro padre hablaba. Si, podía jurar que podíamos estar a salvo, aunque no debíamos de fiarnos. Pero..¿qué pasaba con toda esa gente que no tenía donde refugiarse?¿Que pasaba con aquellos que no querían morir y se veían victimas de todo eso? La sociedad y su forma de tratar los problemas, daba asco.

SunHe me había avisado de que esa noche se salía de fiesta. Mis amigas y ella habían comenzado sobre las siete de la tarde a inundar a mensajes y llamadas solo para que aceptara ir. Y mi mejor amiga, SunHe, había insistido en que intentara convencer a mi hermano de que nos acompañara. Ja, como si quisiera que mi hermano mayor estuviera en el mismo club o fiesta que yo mientras intentaba divertirme. Se acabaría la diversión y sería demasiado sobreprotector conmigo. Además, si quería intentar algo con Minho podía hacerlo en cualquier momento que fuera a mi casa, no tenía porque ser en una fiesta. Al fin y al cabo, lo importante era que me había decidido por salir un rato y olvidar que en unas semanas tendría varios exámenes. Aún estaba a tiempo para salir a divertirme y no tener que encerrarme en mi habitación.[...] Reí negando con la cabeza mientras nos encontrábamos sentadas en aquel sillón que hacía forma de circulo alrededor de una mesa. Ellas seguían empeñadas en que uno de los barman no paraba de mirar hacia nosotros y que era por mí.-Podría ser por cualquiera.-Comento quitandole importancia. Pero ella no hacen lo mismo, así que terminan arrastrándome hasta allí. El chico no se veía mal, era mono, pero...tampoco es que me interesara ahora mismo salir con alguien.-Hola.-Lo saludo, intentando sonar todo lo coqueta posible. Su mirada me revisa de arriba a abajo y luego me sonríe. Pues puede que las chicas si...-¿Me conseguirías el número de tu amiga, la que va vestida de azul?.-Oh, mi cara debe ser un poema ahora mismo. Muerdo mi labio inferior, y quiero darme un cabezaso contra la pared por haber sido tan idiota.¿Ven lo que yo decía? Termino por llamar a Sook haciendole una señal y esta se pone a hablar con él; si que no pierde el tiempo cuando hace segundos decía que el chico estaba hecho para mi. Me alejo un poco de ellos en la misma barra e intento llamar la atención de otro de los barman. El chico que decide hacerme caso se inclina tanto hacia mi, que decido dar un paso atrás. Puedo ver hasta el agujero de su sarcillo en la oreja.-Ah..um...¿me das algo de beber? Lo que sea, mientras sea dulce.-Le pido, trabandome primero con las palabras dado a la cercanía, pero en cuanto hay cierto margen vuelvo a la normalidad. Hey, este era mucho más guapo.
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por bultaoreune el Mar Ene 30, 2018 7:35 pm

Justin Bieber
Agarre la flecha que se encontraba incrustada en su desintegrada y maloliente cabeza y la coloque de nuevo en mi ballesta. Para colgarme esta en la espalda luego de colocarme bien mi chaqueta. Había corrido demasiado durante estos últimos días, por lo que necesitaba descansar un poco. Además, necesitaba encontrar algo de comer, algunas provisiones. Una pistola, tampoco me vendría mal. Aunque me sentía bastante seguro con mi ballesta y casi siempre terminaba por usarla aunque tuviera otro tipo de arma; nunca estaba de más tener algo más con lo que mantener la supervivencia. Empecé a tocar aquel zombie, que parecía haberse convertido en ello por muerte natural y no provocada,  y conseguí algunos balines, y una nota. Oh, bien...eso podría llevarme a algún sitio con provisiones, no sabía donde quedaba la dirección, pero...estaba claro que la encontraría. Me había vuelto todo un experto en conseguir lo que quería, como quería. En mantenerme vivo. Desde que el mundo se había vuelto loco, y los zombies habían comenzado a existir: mi vida había cambiado por completo. Y daba igual que antes fuera un tormento, que no viviera nada bien...y que tuviera un pasado tan oscuro que no era momento de contarlo aunque fuera en mi cabeza. Porque no quería volver a tener esas imágenes en mi cabeza, no quería tener que contarlo..pero tampoco tendría a quien. Mi hermano se había esfumado, había muerto...y aunque era un capullo integral; seguía siendo mi hermano y hubiera preferido seguir mi camino junto a él que solo. Pero tampoco tenía tiempo de entrar en lamentaciones y sufrimiento. Guarde lo que había encontrado del cadáver, y volví a revisar la nota con las indicaciones -o más bien amenazas- que había dejado en aquel papel de cuadros. La letra si que era muy poco entendible. Pero es uno de los tantos sacrificios que hay que hacer para conseguir algo que llevarse a la boca. Si, llevaba dias sin comer, y sin beber nada. Y necesitaba hidratarme de inmediato o por mucho aguante que tuviera, no podría prepararme para otra carrera de huida de zombies o de enfrentamiento con algún grupo de idiotas que quisiera matarme por diversión. Si, ahora la humanidad no solo se convertía en seres espeluznantes, si no que también se había vuelto completamente agresiva y competitiva para sobrevivir. También buscaba sobrevivir, pero no a costa de matar a las pocas personas que no se habían convertido aún en muertos vivientes.

Caminaba con cuidado, estando atento a cualquier ruido o visión que me pudiera causar algún riesgo y tener que ponerme en alerta. Por fin, había conseguido entender aquel jeroglífico y había conseguido llegar a una cabaña. Tuve que matar a un par de muertos vivientes, pero pude entrar y ojear. Era una cabaña bastante grande, algo antigua pero...bien, había varios baúles con comida de lata, de reserva. Y un machete, eso si que me iba a venir bien. Juguetee con él en el aire, viendo si tenía facilidad para moverlo. Sabía utilizar la ballesta porque me habían enseñado desde muy pequeño, pero no era lo mismo manejar un arma o un hacha. Igual, no era algo tan difícil, así que no creía que me fuera mal. Mi estómago no lo soporto mucho más, y me tire al suelo junto a una lata de cualquier cosa para comenzar a comermerla sin ni siquiera casi poder respirar. Oh si, esto era la mayor gloria de estos tiempos: poder comer algo. Disfrute de esa lata y de otra, y tuve tiempo para tener un descanso. Si, era arriesgado dormir en un lugar que no tenías asegurado, que podían llegar caminantes en cualquier momento y podía morir por ello, pero...tampoco iba a privarme del placer de dormir por eso. Si no dejaba de pensar que podía morir por esto o por aquello...estaba claro que en el pasado no hubiera hecho mucha de las cosas que hice, y que ahora mismo tampoco no las haría. Pero...¿acaso tenía que ponerme a pensar en lo que hacía o dejaba de hacer? El mundo ni siquiera se merecía eso.

Había escuchado un gran ruido, muchos coches, muchos gritos. Podía jurar que había dos grupos que se habían encontrado y estaban peleando por quedarse el lugar, o simplemente por matarse. No me acerque, no valía la pena. No conocería a nadie y no pensaba ayudar a unos u a otros. Solo atraerían caminantes, y solo estaba por la zona porque iba a un pueblo cercano. No para conocer a nadie ni hacer amigos. Necesitaba encontrar algunos medicamentos y buscar cosas que me podían hacer falta. Estuve allí durante horas, por suerte...al ser una sola persona no me solían seguir muchos caminantes, por lo que también por eso llevaba vivo tanto tiempo después de que comenzara la catástrofe. Pude hasta tomarme una copa de whisky en un bar en el que el camarero no me trato muy bien- si, es un mal chiste, hasta yo lo hago ahora que me encuentro solo.[...] Siento que alguien me sigue desde hace tiempo en el bosque. Puedo oir sus pisadas, puedo sentir como acopla mis movimientos a los suyos, intentando dar los mismos pasos para que no me diera cuenta. Sabía que era una chica, por la ligereza, por la sutileza con la que me estaba acechando para tirarse en cualquier momento sobre mí. Si, posiblemente esas eran sus intenciones. O alzarte y llevarse todo, pero no iba a terminar como ella esperaba que lo hiciera. Conocía muy bien este camino, lo había podido aprender en estos días, pues llegaba a la cabaña. Pude hacer una maniobra en la que termine dando una vuelta, rodeando un surco de arboles y entonces, llegue detrás de ella. Justo a tiempo de que ella se viraba porque se daba cuenta que iba a aparecer por detrás, ya mi ballesta la estaba apuntando, quedando a milimetros de su frente.-¿Te has perdido,bonita?.-Comento con sarcasmo y con burla. Nadie podía engañarme.
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por sassybooty el Dom Feb 11, 2018 6:35 pm

Después de ver como el hijo de puta de Philip degollara a  Hershel la guerra dio comienzo, y entendía el porqué mi papá había perdido tanto la cabeza, después de todo había tomado tanto cariño, por lo poco que lo he conocido ha ido un hombre fuerte, valiente y bueno, alguien a quien respetas y quieres de ante mano, todo el grupo que había manejado papá valía la pena, eran buena gente, como me supongo que era aquellas con las que nos enfrentábamos, no lo dudo, porque yo fui parte de su grupo, fui una de aquellas personas que han creído en sus palabras, en sus  lavados de cabeza. Pero ya basto abrir los ojos, cosa de que estas personas no tuvieron tiempo de hacerlo. Entre disparos, bombas, y fuego la prisión exploto, ya no teníamos hogar, ya no estábamos seguros. — No veo a Carl — me grita Rick - quien ha sido como un padre para mí - claramente preocupado, y yo tampoco lo tenía en vista. Le asegure que yo me encargaba de eso, así que no tarde en ir a echar un vistazo, pero en cuanto me alejo un poco de la seguridad en la que me encontraba siento como alguien me agarra desde atrás, y por la fuerza puedo deducir que es un hombre — ¿A donde piensas escapar? te tengo en vista princesa — me removí inquieta en los brazos de ese mal nacido durante todo el trayecto en el que él me estaba llevando, no sabia a donde me estaba dirigiendo, me moví inquieta y aterrada pero no hacia más que perder fuerza, energía y facilitárselo a él, por lo que intente calmarme, relajarme un poco para poder pensar — Eso nena, relájate, pensé en matarte. Ya sabes, tu hermano mato al mío, pensé en matar al pequeño gran valiente, pero ¿qué gano? Él ya no estará y pues no sufrirá lo que yo sufrí ¿Y qué si mato a su hermana? ¡Es una excelente idea! ¿No crees? Yo si, pero antes, podría disfrutar un poco de tu cuerpo, hace mucho que no disfruto de un cuerpo tan exquisito como el tuyo — dijo mientras apretó uno de mis pechos por encima de la ropa. Cerré los ojos fuertemente, deje que me tocara por unos segundos, otorgándole una confusión para él y en cuanto sentí como estaba sacando su pene aproveche esa falta de agarre sobre mi cuerpo para darme una vuelta y darle un golpe, lo que hice fue inhumano, pero le he cortado su polla castamente, el grito fue desgarrador — Te mataría aquí y ahora, pero no lo haré, un hijo de puta como vos debe de sufrir no morir — le dije mientras que lo empujo y tiro hacia atrás. De repente siento una explosión tan fuerte que tengo que tapar mis oídos, y cuando veo, la prisión está echando humo, encendido fuego, y una gran cantidad de zombies van directo hacia allí. En un impulso corrí en la dirección del lugar en llamas y en cualquier momento ya dejaría de ser un lugar inhabitable, cosa que me daba complementarte impotencia, siendo lo que les ha costado a Rick y al grupo conseguirlo, meterse y convertirlo en lugar seguro. Y en donde Lorie perdió la vida. Me puse de cuclillas, llorando ¿Habrán conseguido huir? Tal esperaba que si.
Estuve bagando por el interior del bosque completamente sola, no es por miedo a que suena un tanto triste, estoy bagando con la incertidumbre si Rick, Carl y mi hermana siguen con vida, con el dolor de pensar que quizás puedo volver a perderos y que hoy en día mantener la esperanza de encontrarlos con vida es por todas las cosas, imposible. Las segundas oportunidades no se dan siempre, aunque mantenía la esperanza y fe de que Rick es un tipo preparado, su trabajo lo hizo así. Y Carl, ese pequeño era el ser más inteligente, a pesar de la gran diferencia de edad, Carl siempre se mostró un chico valiente, fuerte e inteligente. Estaba claro que Carl era como un hermano para mí, ya que sentí más padre a Rick que al propio Shane, nunca ha madurado, nunca. Pero no era momento de pensar en ello, pero siendo que han pasado horas la preocupación invade mi sistema. Estoy desarmada, y libre de provisiones, de cosas fundamentales para subsistir, no tengo nada. Lo único que llevo conmigo es una navaja y un arma con una bala, vaya suerte la mía. Mi estomago ruge, hasta que veo a lo lejos un movimiento, no es un hiker, es una persona ¿Sera del grupo de Philip? Me acerco sigilosamente hacia esa persona, nunca la he visto con él pero puede llegar a ser que nunca lo vi. Así que lo seguí, quería ver hacia donde se dirigía. En un momento lo perdí de vista y - no tan rápido - me percate de que él ya se había percatado de mí. Una ballesta estaba en mi frente ¿Daryl? Mire bien la ballesta, y no, no era la de él, por lo que respire — Algo así — murmuro revisando el cuerpo de este, no estoy estudiando que tal su físico, estoy fijándome si tiene algo más que la ballesta, en un rápido movimiento le quito esta e intercambio el lugar — Solo quiero asegurarme de algo — digo en cuidado, no me gusta estar apuntando cabezas, no cuando él no me ha hecho nada, simplemente he pasado por mucho, y es por seguridad — Si te pronuncio prisión, Philip, gobernador y Brian Heriot ¿Te suena? — pero tal parece que ningún nombre le resultaba conocido, así que baje la ballesta y se la devolví — Lo siento — dije sin más girándome para marcharme de ahí.  

Pasaron unos minutos desde que me aleje de aquel chico, pues a pesar de sentirme calma, no me sentí bien, dejar a alguien solo en estos momentos, más si el tipo no parecía ser una mala persona, no era una buena sensación. Pero, no lo conozco, además quizás ni está solo. Y ni siquiera le pregunte si tenía algo. Idiota. Aunque claramente no me iría a dar un carajo después de que lo he seguido, y luego quitado su arma para amenazarlo. Suspiro atándome el pelo con el mismo. Pienso que debo regresar, y ser alguien más normal, quizás pida algo de comer y pierda la ultima dignidad, aunque no pienso en la comida ahora, porque he pasado días sin comer, pero no puedo por tantos, no aguantaría. Ensayo palabras qué decir, pero cuando veo una horda de hikers reunidos en un lugar me asusto ¿Lo han matado? ¿Acaso no...? Rápidamente noto que el chico había caído en una especie de trampa, la soga parecía ser vieja, por un lado aseguraba que quien lo puso no había tenido suerte y hasta seguramente se haya olvidado, pero para mala suerte del chico esta era tan vieja que no resistiría por tanto. Intento pensar tanto, una pasa, pero no estoy tan segura que es buena idea. Llevo cansada por horas, no resistiría correr mucho, la rama por la que estaba colgando tampoco, y dejar que muriera, no era una opción. Conte rápido la horda, eran alrededor de siete, mire su ballesta, contaba con solo unas cuatro, tres quedarían expuestos, pero tampoco podía moverse mucho, porque eso costaría su vida, dado a que la soga no daba para mucho. Entonces hice algo estúpido, hice ruido, si quería vivir tenia que resistir, porque no iba a dejar morir a esa persona. Llame la atención a alguno de ellos, y continué haciéndolo hasta dejarle solo unos dos a su disposición. Pense rápido, di una patada al primero que vino, y pise su cabeza, hice una mueca ante el asqueroso olor que invadió al hacerlo, luego con mi navaja acabe con una tipa que le faltaba medio torso, me quedaban tres, y estos estaban juntos, pero de repente se caen y queda uno al que no tardo en darle en la cabeza, y siento mis piernas temblar. No es la primera vez que estoy en estas circunstancias, pero el miedo a ser mordido nunca se pierde — Gracias — pronuncio, dado a que bien podría salir corriendo y dejarme morir en mi estupidez. — Soy Mailén, mi grupo acaba de ser atacado y ahora estoy en su búsqueda — le digo un poco de información — ¿perteneces a algún grupo? Quizás podrías ayudarme a conseguir algo de comida — sé que no estaba en lugar de pedir, pero bien podría pagar, con algún tipo de trabajo, claramente.
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por sassybooty el Dom Feb 11, 2018 8:08 pm

YONG JUN HYUN
Min ho viene con una sonrisa más grande que la del Wason, me pregunto por qué será. No, no lo hago — ¿escucharon las nuevas? — pregunto sentándose en uno de los sillones del galpón, digamos nuestro punto de encuentro de la pandillas lo miramos — ¿te refieres a nuestra felicidad alargada? — interviene Bae, suspiro levantándome del lugar, esto ya me pudría ¿Hasta cuando lucharemos con esto? Estaba claro que lo que querían los gobernadores, y sobre todo la clase alta, era acabar con la humildad, que con su hueco cerebro, es lo que mantiene la humanidad, de ser por ello se vendrá el futuro en donde todos serán en base a robots, la piel, carne y sangre seguirán pero el alma jamás tocaran. Ellos hablan, planea, ríen. No me importa, realmente me da igual, el presidente cree que su país esta repleto de pobreza y gente no apta para su país, y lo único que desea es acabar con todos aquellos que piensen de diferente manera, pero no cabe en su inteligencia el hecho de que Corea esta listo en su totalidad población para cualquier ataque, todos y cada uno de nosotros esta preparado para apuntar y matar, hasta un niño pijo lo puede hacer sin saber si quiera saber como tomar un arma. — No te siento tan emocionado, Hyun — habla Min Ho llegando a mi lado, lo miro alzando una ceja — Sabes que no participo hace años, Min Ho. Me da igual — hablo palmeando su espalda — Pero nunca me has dicho el por que, nunca has dado una razón — dijo riendo nervioso, quizás buscando que le diga o no sé, Minho desde que entro había sido de alguna manera confianzudo, y eso porque Kwan le es divertido el ver a un niño rico en el grupo, lo toma como un payaso o algo así, no lo sé, simplemente me daba algo de cosa porque Minho no era tan malo después de todo, tenía noción de las cosas, y odiaba la clase alta — No hay razones ni razón, simplemente no lo hago más — dije esperando a que no insistiera más, porque simplemente no había razón más que he obtenido la venganza que busque necesaria, aun así tampoco me meto o digo que mis amigos tienen que dejarlo porque no es mi asunto, pensar si está bien o esta mal, pues no me importaba, hay tantas cosas que me parecen mal y que se hacen como tantas que me parecen bien y no.
...
Dong-yul me palmea la espalda, hoy era buena noche porque había fiesta, y eso significaba más propina, y si el jefe nos tenía en buena vista, obtenemos un buen aumento a fin de mes, cabe destacar que eso no es para todos igual, de las veinte personas que trabajamos acá, el suertudo era solo uno — Hoy hay más que suerte, mira la mesa de allá — me señala una, en donde hay un pequeño grupo de chicas, se las ve bastante bonitas, bien arregladas y con ganas de divertirse, mi mirada se centra en una en particular, me llama más la atención que las otras, no están tan lejos, por lo que podemos ver bien, además la barra tenía —intencionalmente— una buena vista de todo el lugar, eso para asegurarnos que no haya malos royos o que —raramente— alguien se fuera sin pagar una bebida, cosa que nunca pasaba, ya que cualquiera que viniera a este lugar tenía lo suficiente hasta para pagar la bebida de todos, salvo que este pasado de copas y bueno, alguno tengamos que intervenir — Vaya, creo que regalaré una copa a aquella señorita — hablo Dong-yul, fruncí el ceño mientras que terminaba de hacer un trago y entregárselo a un chico. Le hago una seña de que me enseñe, y cuando lo hace veo a la chica que yo vi — ¿la de vestido blanco? — pregunto y él ríe — no esta mal, pero me va más la de azul ¿le ha visto ese culo? — me dijo moviendo sus cejas, niego mientras me río, y es que ¡la chica esta sentada pero él le puede ver el culo! de igual manera es Dong-yul — deberían prohibir la entrada a chicas, de este modo quedarás sin sueldo y te dedicaras a servir a las chicas — bromeo con él, dado a que el trago gratis para su conquista y sus amigas, era su manera de ligar, no voy a mentir al decir que no funciona, porque lo hace, tiene una manera que tal parece que ablanda a cualquier chica, mas no mentía tampoco, dado a que Dong-yul era un niñato pervertido que nunca sienta cabeza, no hablo de enamorarse, pero el crió no le importa caer en problemas, se busca ellos, metiéndose con chicas hasta comprometidas.
...
Término de atender a una chica que deja su número junto al dinero, no era de malo, pero no me interesaba y no me iba a servir así que lo tiré, al levantar la mirada veo que Dong-yul está hablando con a chica de vestido blanco, pero escucho como pregunto por la del vestido azul, niego ante la actitud de este tío, vaya no me lo esperaba, en absoluto. En vez de reírme por como la chica reaccionó la encontré adorable. Y cuando pidió ayuda con la mirada, fui yo a su salvación. Encontré una semejanza, una familiaridad pero no supe en quien. Me incline, tenía unos ojos muy bonitos, buscaba intimidarla — ¿En qué le soy útil, señorita? — al notar alejarse sonreí pícaramente, había obtenido lo esperado. Asiento y en seguida busco las cosas para prepararle aquel trago que pide. Lo hago rápido pero con cuidado de que sea agradable, lo pongo en un posa vaso con la intención de retenerla — invitación de la casa — le digo tras un guiño. Quiero propinarme un golpe, después soy yo el que me "quejo" de los gastos innecesarios de Dong-yul, pero bueno, era lo menos que podía hacer por esta chica. Tal parece que la chica no entendió mi seña de una invitación para una charla o la entendió pero se marcho. A lo que realmente me hizo un poco de ruido. Dejé pasar. Quizás la chica tenía novio, o algo.
...
Pasada las seis de la mañana había acabado mi turno, y el de todos los demás, así que tome mis cosas, y me pintaba de allí. Al ir a la parada del taxi salgo por un callejón, y en vez de escuchar el rutinario silencio que escucho cada vez que salgo de aquí a estas horas, unos quejidos se escuchan y no puedo dar hacia donde. Busco la dueña —dado a su tono de voz— de aquellas quejas, y me encuentro a una chica sentada en el piso, su pelo esta despeinado, pero es como si ella misma lo hiciera, lleva un zapato puesto y el otro en su mano, el cual se nota el taco roto, tapo mi boca — Sé que no querrás oírlo pero, te ves bastante vulnerable para cualquiera que puede malinterpretar tu desgracia con una ofrenda — y no hablaba en broma, a pesar de ser un lugar seguro en la ciudad, la hora no lo era, y cualquier lugar pasaba peligro. Suspiro y mi alma caritativo hizo ruido — Ven, déjame ayudarte, iré a dejarte en una parada de taxi — tomo su mano para elevarla del piso, le aconsejo descalzarse, tal desnivel lo único que conseguiría era esguinzarse el tobillo. Cuando vamos camino, vamos a la parada de taxi, y no parece que quiera frenar uno, y realmente me apetecía una cama de momento. Escucho el gruñido de un estómago, no fue el mío, lo reconocería, así que ala mire, sus mejillas sonrojadas me hicieron percatar que ella tenía hambre. — Conozco un local que esta abierto a estas horas — y sin más la alzo en brazos. Escucho sus quejas de que no me conoce y demás mientras cruzo la calle — Yung Jun Hyun, tengo 25 años y soy barman, un gusto — digo guiñándole el ojo. Camino con ella en brazos hasta llegar a la cosa, saludo a Kim, quien me mira divertida al traer a una chica. Compro dos café con pastelitos, son dulces fritos muy ricos. Le hago una seña a la chica tras pagarle a Kim. Me siento en la arena, sonrío negando para quitarme mi chaqueta y posarla en la arena para que se siente. — ¿Sabes? Estoy haciendo mucho por ti, y no me has dicho tu nombre — le pido.
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por bultaoreune el Dom Feb 18, 2018 6:39 pm

Justin Bieber
Esa chica...¿a que venía lo de preguntar por todos esos nombres que ni conocía ni tendrían porque interesarme? Aunque, cabía decir que me recorría la curiosidad por completo, en cierta parte. Aún así, no pude dejar de mirarla como si se hubiera vuelto majara, no entendía el hecho de quitarme la ballesta solo para eso y luego irse corriendo. Lo que si me había sorprendido, había sido la rapidez que había tenido para quitarme la ballesta sin ni siquiera yo poner un poco de resistencia, ni me había dado cuenta en que momento había ocurrido. La vi marchar, quedándome allí de pie sin hacer nada, ni un solo movimiento. Se veía bastante valiente, atrevida. Aunque la gente que a día de hoy seguía viva, solía serlo...aún quedaban personas que se refugiaban en otras y no sabían vivir por ellas mismas. No parecía ser el caso de la chica me había interrogado, por lo que realmente tomaba mi curiosidad. No solo eso en ella, si no su atractivo. ¿Cuánto tiempo hacía que...? Bien, no era momento de pensar ni lamentarse por eso. Ya se había ido, y seguramente no volvería a toparse en mi camino, asi que no tenía porque ni siquiera volver a pensar en ese absurdo encuentro. Más bien, debería de empezar a pensar más en tener cuidado, ser más precavido y cuidadoso. Pues si una chica de comprensión fina podía quitarme mi ballesta y amenazarme así como así, muchos otros podrían hacerlo. Quizás debería entrenar un poco más, mejorar algunos reflejos. Si, me tocaba divertirme un rato y poner un poco mi vida en riesgo. No era el mejor pasatiempo que podía tener, pero en estos días...cualquier cosa era peligrosa y todo eran riesgos.

Bien, no esperaba que me llegara un desafío tan pronto. Es más, esperaba descansar y al día siguiente salir por ahí. Pero iba pensando tanto en el mío y acordandome del rostro de aquella chica, que...si, había sido tan idiota como para caer en un trampa. Observé como los hikers llegaban alrededor de mi, comenzaban a hacerlo y en poco momento podría convertirse en demasiados. Debía darme prisa y ser ágil, conseguir sacar de alguna manera el máximo partido a las flechas de la ballesta, para soltarme y terminar los que allí quedaban con el cuchillo. Sin embargo, romperme la cabeza con una estrategia no sirvió de nada. Pues alguien interrumpió y me ayudo. Aproveché que ella llamaba su atención, después de que acabara con dos, pude soltarme y acabar con los que la amenazaban. Dándome prisa en ello junto a mi ballesta con dos flechas e incrustandole el cuchillo en la cabeza al último, asegurándome de que no iba a sobrevivir con ello. Me sacudí un poco la ropa con las manos ya que había cogido algo de tierra al caer y observé como ella temblaba un poco. Intentaba disimularlo pero...en cierta parte se le notaba. ¿No era yo el que debía de darle las gracias? Así que, era eso..todo lo de los nombres y demás, ahora todo tenía algo de relación y sobretodo de sentido. Me quedo callado durante unos segundos, pensando en que responder. Si de verdad debía de darle información sobre mi o no, pero sus tripas sonando son lo que llaman a mi humanidad y a mis sentidos. No podía ser tan frío siempre, no.-Justin, y no..no pertenezco a ningún grupo.-Ni me interesa, pero tampoco es como que ella me lo este ofreciendo, así que...es algo que me guardo de decir. Me coloco la ballesta a la espalda y me giro para comenzar a caminar. Bien, no tiene pinta de tener un plan oculto y de verdad tener un grupo que me atracaría y me quitaría todo lo que tenía, bueno...quizás hasta matarme. Pero no, ella parecía inofensiva, más bien...indefensa en estos momentos. De repente paró de caminar, dándome cuenta que me he metido en mis pensamientos y ni siquiera ella me sigue. Giró mi cabeza, para encontrarme con su mirada sobre mí y hago una señal con mi cabeza.-Vamos, sígueme. También me muero de hambre.- Comentó y aunque la voz de la dueña del hogar en donde viví durante mucho tiempo, resuena en mi cabeza diciendo que debo ser amable con una sonrisa, no lo hago. Simplemente le dirijo otra mirada y luego sigo caminando, ahora si que me sigue.

Observé como ella comía con demasiada rapidez. En cuestión de segundos acabaría la lata si seguía así, de verdad no creía que pudiera tener tanta hambre. No se veía físicamente como alguien que llevara sin comer días o semanas. Me deje caer en el suelo, doblando mis rodillas y colocando mis brazos sobre estas. Aún con la ballesta cerca, pues acababa de conocerla y tampoco podía bajar la guardia y fiarme del todo, no era estúpido.- Encontré el lugar por casualidad, pero...el dueño de todo esto esta muerto.-Digo y eso provoca que ella deja de comer y se me quede mirando. Puedo adivinar por la expresión de su rostro y por su mirada sobre lo que esta pensando exactamente y niego, soltando una carcajada sombría.-Ya era un bicho sin cerebro cuando lo encontré.-Aclaro. Porque ella estaba pensando que lo había matado para quedarme con todo esto y no era así. En el caso de que estuviera vivo, simplemente le hubiera robado todo lo posible y hubiera huido de ahí. De repente me asalta la curiosidad. Decía que buscaba a su grupo y lo de la prisión...-Hubo una explosión recientemente en un lugar cerca...¿tu grupo tubo algo que ver?.-Asiento después de que ella lo haga, solo ha confirmado mis sospechas.-¿Con otro grupo?.-Si, estaba más que claro. Me mantengo callado durante unos segundos, relamo mis labios y dejo caer mi cabeza en la pared. Entonces la pregunta que ella me hace, me deja un poco desorientado.¿Por qué no estoy en un grupo?¿Si perdí a los míos?.-No me gusta confiar en quienes se que me pueden traicionar.-Explico, porque es la total verdad de las palabras. Si hasta mi hermano pudo traicionarme en algún momento...¿cómo algunos desconocidos no lo harían? No creía que porque el mundo estuviera mal me fueran a ayudar, si no todo lo contrario. Tampoco me gustaba hablar de mi, o tener que darle explicaciones a Mailen. Si, no la conocía de nada, no se las debía de dar. Además...ella era la que se había metido en mi vida, no yo en la suya. Así que, ya que estaba comiendo de mi comida, al menos no tenía que ser metiche.-¿Sabes algo de alguien de los tuyos?¿Sois muchos?.-Ella parece no tener problema en contestarme. No debería ser tan confiada, pero lo hace y suspiro. Si, si que son bastantes.-Entonces...te ayudaré a encontrarlos.-Y lo digo antes de pensarlo y meditarlo.¿Por qué lo había dicho? Puede que su historia sobre que su padre y sus hermanos estaban en ese grupo me hubiera llegado, pero aún así...ah,no tenía tiempo de estar jugando a ser niñero. Mierda Justin, debes controlarte la próxima vez.
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por bultaoreune el Mar Feb 20, 2018 7:20 pm

Jung Khiara
Supe que aquel barman moreno me había invitado a la copa por algo en especial, para llamar mi atención, pero ya en esos momentos no me encontraba con ánimos de coquetear después de lo que me había pasado con su compañero. Simplemente, me regresé con mis amigas y me dedique a disfrutar de la toda la noche junto a ellas. Me habían arrastrado hasta aquí cuando yo no estaba convencida, así que ahora debían de hacer mi diversión real y no dejar que me dejara dormir en el club. Aunque no todo termino saliendo como yo quería, o como al menos yo esperaba. Pues una de ellas termino yéndose con aquel estúpido barman, a otras dos las vinieron a buscar sus novios, mi mejor amiga se fue antes del gran pedo que tenía y de la depresión de que mi hermano no hubiera venido al club y entre una y otra cosa, me había quedado sola. Minho no me cogía el teléfono, últimamente estaba descentrado de todo y no podía llamar a mis padres; me matarían y me dejarían sin salir durante bastante tiempo. Así que opte por salir a la calle y buscar un taxi. Pero no, mi mala suerte no podía acabar con eso, nada más. Pues uno de mis tacones murió, y lo único que pude hacer debido a mi frustración fue soltar un grito y sentarme en la acera. Bien, hasta la batería de mi móvil estaba a punto de acabarse. Un taxi, un taxi...un barman. ¿Ah?-Si bueno, lo que sea.-Comento, ya sabía como me veía, no me interesaba que alguien más me lo dijera, solo me quería ir a casa. Me termino por rendir, viendo que quizás no sea un mal chico y solo quiere ayudarme. Pero en cuanto me coge en paso, un grito sale de mi.-¿Que haces? BAJAME. No te conozco de nada.-¿Que confianzas eran esas? Además, la poca gente que estaba en la calle ha esta hora, bien porque salían a trabajar o porque volvían de fiesta, nos miraba extraño. Bufo cruzándome de brazos mientras estoy sentada sobre su chaqueta, y tiro de mi vestido para que no se me suba y no se me vea más de lo necesario. El pastelito que esta delante de mi y me llama, muerdo mi labio inferior. Ya que estaba aquí...si, comienzo a comer sin pensarlo mucho más.-No le digo mi nombre a cualquiera.- Comento sin más y me encojo de hombros.-Oye.-Me quejo en cuanto retira hacia él mi plato de pastel y mi bebida. Hago un breve puchero sin quererlo, y cuando me doy cuenta que me estoy comportando demasiado infantil con un extraño, cojo aire y mis mejillas se enrojecen levemente.-Khiara, Jung Khiara.- Me presento y le sonrió. Pienso en volver a la misión de terminar de comer, pero mi móvil comienza a sonar con la melodía que me sabía ya de memoria y veo el nombre de mi hermano en la pantalla. Bien, luego de decirme que pasara a recogerme en minutos, cuelgo.-Debo irme, vienen a buscarme.-Me levanto sin esperar mucho, cogiendo los tacones en la mano. Saco algo de dinero para pagar, aunque él se opone.-Insisto, por favor, para agradecerte por ayudarme...y por la copa.-Si, claro que lo recordaba. Muerdo mi labio inferior y escucho un claxon. La señal. Salgo corriendo sin más. Minho me quiere y me sobreprotege muchísimo, pero sabía que si lo hacía esperar se cabrearía. Justo cuando el coche arranca y nos comenzamos a alejar, puedo ver al chico salir del lugar y mirar hacia el coche. Junhyun, interesante.

Doy vueltas al bolígrafo que se encuentra en mi mano y suspiro. No me lo puedo quitar de la cabeza,¿por qué? Tampoco es que fuera como el primer chico atractivo que me intenta ayudar o que se me acerca. Sin embargo, desde aquella madrugada-hace dos días ya-lo tengo clavado en mi cabeza, sin poder borrarlo. Ah, me esta empezando a cabrear el tema. El timbre suena y me levanto con tranquilidad para recoger todo, meterlo en la mochila y salir. Debo regresar a casa cuanto antes, pues Minho y yo estaremos solos un par de días-papa ha salido de viaje de negocios y mama lo ha acompañado- y mientras él esta en la universidad llegará más tarde que yo, por lo que me encargaré de hacer la comida. Sé que bien podría hacerlo nana-quien llevaba años limpiando la casa, ayudando con la comida, cuidándonos, etc- pero le había dicho que se tomará el día libre. Me encargaría de preparar el plato favorito de MinHo y un buen postre. Si. Por lo que nada más llegar a casa, me siento con las energías completamente renovadas. Me cambio, poniéndome cómoda para estar por casa(x) y me pongo el delantal nada más entrar a la cocina. Manos a la obra.

La música esta lo suficientemente alta para que pueda cantar y bailar a lo loco mientras preparo todo. Una vez que esta todo listo y colocado en la mesa, aunque tapado, para esperar a que llegue mi hermano, me dejo caer en el sillón. La música sigue sonando y por eso sigo cantando, pero ya me siento exhausta para moverme; hacía tiempo que no trabajaba tanto tan seguido. Mama y nana estarían orgullosas, seguro. Decido levantarme tiempo después, bufando porque mis tripas comienzan a sonar y el idiota ese aún no aparece en casa. Para una vez que decido hacer de hermana menor responsable...Quito la música del estereo, y justo cuando lo hago, oigo como la puerta principal se abre y cierra.-OPPA.-Lo llamo desde la sala para correr al pasillo de la entrada principal. Lo que no espero, es encontrarme a él y a cinco chicos más que no conocía. Y que no tenían pinta precisamente de estar estudiando con mi hermano.¿Donde...los habría conocido? No estoy juzgando las clases altas,medias o bajas porque no es algo que vaya conmigo, no es algo que me importe. Pero aún así, sus miradas. Solo vuelvo al mundo real cuando MinHo me tira una gabardina larga que hay en el perchero de la entrada. Observo su mirada amenazante, y entonces recuerdo como voy vestida. Oh, si, mierda. Me la coloco rápidamente, me la amarro cubriéndome por completo mientras oigo los reclamos que "sus amigos" le echan a mi hermano por hacer eso y siento mis mejillas muy rojas.¿Qué clases de amigos eran esos? Por educación, por modales, me inclino hacia delante.-Bienvenidos, soy Jung Khiara, la hermana menor de MinHo.-Me presento como es debido y cuando me vuelvo a erguir, lo veo. Es imposible no reconocerlo, no podría olvidarlo. A él, a su pelo, a sus facciones, su piercing en la oreja, su sonrisa. Junhyun esta aqui, en mi casa, con mi hermano.¿Con mi hermano? Comenzaba a marearme por no entender que clase de relación podían tener ellos,¿de donde se conocían?-No nos molestes, estaremos en la sala de juegos.-Me informa mi hermano y me da un leve empujon como para que me marche. Si, teníamos una sala de juegos donde papa y Minho pasaban mucho tiempo, había desde una mesa de billar hasta una maquina de videojuegos antigua; ah, de todo.Sin embargo, aunque me meto ligeramente en la cocina mientras los veo pasar a lo largo del pasillo, mi mirada se queda clavada en él, y cuando gira su cabeza y me encuentro con su mirada, doy un sobresalto. Me había reconocido, y no sabía porque, eso me ponía demasiado nerviosa.Muerdo mi labio inferior, y decido huir antes de hacer algo que no deba.

Bien, tanto esfuerzo en preparar comida y postre y me lo iba a comer yo sola. Minho me pagaría esto de alguna manera.
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Mensaje por sassybooty el Miér Feb 21, 2018 12:51 pm

Sé que no puede estar así por mucho tiempo, tiene que hablarme, o sino marcharse, lo que sea, me sorprenderia las dos cosas. Además quería saber su nombre, estoy seguro que no la he visto antes, quiero decir antes del bar, no me olvidaría de una cara bonita tan facil. ¿Jung? ¿Tenía algo que ver con Min Ho?
Ahora que la veía más de cerca, tiene un parecido muy profundo pero. ¡No! Imposible, por como Min Ho habla de su familia, su hermana, a ella la tiene en un pedestal, intocable. Pero mis dudas seguian, va, más que dudas afmirmaciones dado a que todo daba a que era la hermana de Min Ho, sus rasgos y su apellido. Pero basto a ver el coche de este para terminar de enterarme de que Khiara era la hermana pequeña del novato.
Anda Min Ho ¿No has dicho que tu casa esta sola? — pregunto Kwan, aunque fue más una advertencia, mire al pelinegro, tenía que aceptar, o estaba fuera y en peligro — Es que... ya sabes, no estaremos solos solos — dijo incomodo rascándose la nuca, parecía no estar cómodo con la idea de estar en su casa y que su hermana esté allí rodeada de hombres, y más que hombres, personas "peligrosas" aunque en el mejor de los sentidos, si Minho quería proteger a su hermana, lo mejor era evitar todo esto, aunque quizás empeoraría las cosas — ¿Desconfias de los tuyos, Min Ho? — ahí va, una prueba, este se ríe nervioso — Que dices, Kwan, no, por supuesto que no, si se atreverían a hacerle algo a mi hermana pues es fácil, los acabo a todos — amenazo entre gracia, pero con una gran pizca de verdad, Kwan río junto a los demás — No me subestimen — dijo tras dar un sorbo a su bebida — Mira, lo dice un tío que toma agua mineral — alzo una ceja, es algo tonto lo que dice Dakota, pero me callo de momento porque Minho habla — ¿Y eso que tiene? Por mi salud no puedo consumir azúcar, eso es tener huevos — dice, a lo que ahora yo lo miro ¿Qué tiene que ver esto? — Hay personas que no se toman su salud en serio, sobre todo los hombres que por hacer valer su masculinidad terminan diciendo que son fuertes y nadie los mata, entonces no hacen caso a las reglas de la medicina y salud y terminan bajo tierra — bueno, es una filosofía media extraña pero, tiene sentido. Todos se rieron, por mi lado solo sonreí. Estuvimos planeando, bueno, no podía estar fuera si estoy con ellos. Como hoy no trabajaba, era mi franco, y no quería estar en mi casa, por obvias razones, mi padre no está, mi madre no quiere salir de su depresión, y aquí estaba yo, valiéndome conmigo mismo.
Para cuando se hicieron las nueve Kwan termino de convencer a Minho para que aceptara llevarnos a su casa. Debe ser realmente divertido tener una propia sala de juegos, aunque sé las verdaderas intenciones de Kwan y el grupo. Estudiar la casa, saber sus secretos, o más bien sus recovecos por donde entraron en el día de la purga, o bueno los días. Si, Kwan me ha contado que entraba la idea de entrar a la casa de Minho pero también podrían entrar en alguna del barrio. — Por favor, comportense, yo luego hablare con mi hermana para mantenerla callada, pero por favor, educados ¿Vale? — Minho se previno como por enésima vez, tome su hombro sacudiendo un poco — Tranquilo hombre, nos comportamos como los buenos niños que somos ¿Verdad chicos? — pregunto mirándolos — Habla por ti Junhyun — bromeo Kwan, a lo que reí, y Minho nos miró — Solo está bromeando ¿O estas del orto y nos vas a empujar fuera ahora que vinimos? — eso molestaría un poco. Aunque me molestaria mas, me gustaria volver a ver a Khiara, y no digo ninguna mentira al decir que estaba de coña, de lo buena.  — Vale, entren — dijo luego de pasar él primero. Miramos alrededor, todo era a última moda, o estilo, o lo que sea, parecía tener alarmas si te acercases y respirases encima. Los chicos demostraban sus admiraciones hasta que se oyeron unos silbidos, y una voz. Es ella. Lleve mi rostro observando, su rostro estaba perplejo, por su gesto no conocía a ninguno de los chicos, y estaba asombrada y pérdida. Sonreí al ver sirenas, el short era incluso más cortos que mis boxers. Tan rapido como pudo MinHo le paso algo para que se cubriese, y de nuevo esas mejillas sonrojadas, eran así como una manzanita roja dulce y deliciosa. Camino hacia donde nos indica MinHo, pero miro sobre mi hombro a mi espalda, y allí la veo espiarme, sonrío dándole un guiño.
Me excuso con el grupo al decir que iré por un vaso de agua y aprovecharía para ir al baño. Realmente no quería ir a ninguno de los dos lados, simplemente curiosidad de donde estaría la morenita esa. Jung Khiara. CAmino por alrededor de la casa, y gracias a mi sentido común, encontre la cocina, y hay que simular bien, pero mi búsqueda se paro al encontrarla comiendo sola y con cara de enojo — Mi madre siempre dijo que comer enojado caía mal — le digo y camino hacia ella poniéndome detrás suyo, mi mano abierta se posiciona detrás para darle un leve empujón y así que su cuerpo se ponga recto, quito su cabello de encima, y cuando la veo como un tomate, así como esperaba verla, sonrió sentandome a un lado — Quien diria, vaya tú, hermana de Minho — digo y miro su plato — Es eso... wow, he comido hace siete horas ¿Podrías ofrecerme un plato? Si no ofende, claro — le pido solamente para poder estar a su lado, y saber un poquito más de ella, agradezco cuando un plato de comida está frente a mí, y doy una probada, esta delicioso — Ahora sé algo más de ti — le digo y su sonrojo sigue estando ¡Maravilloso! — Eres un amateur de la cocina, te juro que esto está delicioso ¿A donde aprendiste a cocinar así?  
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por sassybooty el Miér Feb 21, 2018 2:46 pm

Agradecía de alguna manera que el chico sea considerado, después de todo ya no había personas consideradas, uno no lo era, ¿Por qué? Porque al ser considerado uno era débil, lo había aprendido, nadie me lleno de palabras ni de nada, porque ya no más, ya no me fio de nadie más sino por mí y lo que siento. Tan solo necesitaba un poco de comida para seguir camino. El rubio, bueno, Justin me llevo a una especie de cabaña, que seguramente en el pasado su función cumplía resguardar a un guardabosque o antisocial y amante de la naturaleza, o algo así.  Y cuando vi comida, mi estomago lo creyó un milagro o algo así porque no dude en acapararme de aquella lata y acabármela. Aminore la velocidad de mi modo de alimentación para mirarlo, pensé que no me hablaría, que me dejaría comer y echarme. Era lo más sensato. Me avergoncé un poco por la manera de comer. Me altere ¿él había matado a ese tipo para quedarse con todo esto? Wow, ahora no sé si tengo tanta hambre. Pero rápidamente me dijo que ya era un hiker, por lo que me calme, y quise reírme, tenía que haberme hecho la idea de que era así. Y de repente empecé a sentirme invadida y yo parecía gustosa de andar respondiéndole todo. Faltaba desnudarme y abrirme de piernas si me pedía sexo. Uff. Nunca fui así de fácil. Tenía que parar mi lengua, quizás el miedo de no volver a verlos más me lleva a la cero importancia del asunto, de que podría estar brindando información a alguien que podía tener un papel fácil. Suspiro y lo miro sorprendida — Espera ¿Qué? — le pregunto y miro la lata, humedezco los labios —  ¿Sabes? Te agradezco esta…lata. Pero es la única ayuda que aceptare de tu parte — le digo levantándome del suelo para salir de la cabaña. Entonces lo escucho decirme que si soy tonta, por pensar sobrevivir con una navaja, una pistola y con una bala. Si, por idiota dije que me quedaba una sola bala — ¿Y tú? Con una ballesta y cuatro flechas, muy lejos no podrás ir. Pude salvar tu culo de ser mordido con una simple navaja — le digo, eso me hacia recordar a Shawn. Suspire, este era otro idiota igual. Comencé a caminar — Mira, vale, me he metido aquí, te he pedido ayuda y ahora parezco una desagradecida — le digo ante su insistencia que mi plan de ir sola es una mierda — Pero tú no me das una más que tu nombre para asegurarme de que puedo fiar de ti. Pero también puede que yo te he mentido ¿Te arriesgarías a seguirme a pesar de que sea a tu tumba? — le pregunto, y parece que lo hice pensar.
Han pasado tres días, de los cuales nos ha costado encontrar un barrio. Pero parecía demasiado desolado. Muchas casas grandes, parecía que anteriormente pertenecía a la de alta sociedad. — Vamos, entremos a una para ver que tanto tenemos de suerte — le digo, habíamos mejorado en nuestra relación, al menos confiábamos un poco más en el otro dado a que en el camino cuidábamos nuestras espaldas, y también nos turnábamos por las noches para velar por el otro. Dormir mientras el otro está despierto requería un nivel de confianza medio. Entramos a una de las casas que parecía estar realmente limpia, como si alguien aun vivía, había un poco de polvo, pero como si no limpiaran por dos días nada más. Tras señas comenzamos a revisar la casa, la planta baja estaba despejada, llegamos a la cocina, en donde rápidamente revisamos y casi lloramos de alegría cuando vemos las alacenas llenas de comida. Y de repente se siente un golpe proveniente de arriba. — Iré yo, cuida de esto — le digo y saco mi navaja. Subo hacia la primera planta, el pasillo está vacío, parece que nadie está aquí. Las puertas todas están cerradas, hasta que veo una que esta temblando levemente, como si alguien estuviera empujando o rasguñando desde el otro lado. Trague saliva, camine hacia allí y abrí la puerta empujando con fuerza, encontré a dos hikers, uno más deteriorado que el otro, me anticipe y mate al menos podrido, parecía recién convertido pero el más comido, y luego quise encargarme del otro, pero me tras un movimiento tonto de su parte ha hecho que mi navaja volara lejos de mí, y eso hiciera luchar cuerpo a cuerpo. Estoy encima del hiker muerto completamente luchando con el hiker que intenta convertirme en una. No, va a hacer. Estoy perdiendo en esta lucha cuando noto una de las flechas de Justin, suspiro, y lo empujo lejos de mí. Gruño ante el hediondo olor que expanden ambos cuerpos. Me levanto y asiento a Justin, voy a tomar mi navaja cuando veo por la ventana a un chico caminando hacia aquí. Mi pecho se desespera, esa gorra. — No puede ser — susurro y salgo corriendo de la casa dejando perplejo a Justin. Cuando estoy fuera — Carl — grito, haciendo que este girase, y este en las mismas que yo. Lo abrazo fuerte, tras lágrimas, diciéndome en sollozos que Judith no sobrevivió.
Luego de presentar a Justin con Carl, dado a que nuestra casa, la que habíamos encontrado estaba más a salvo, trajimos  a un Rick débil. Carl y Justin fueron a revisar la zona, mientras que yo me quedaba al cuidado de Rick, el cual estaba dormido inconsciente.  Cuando regresaron tuve que salir fuera, Carl mantenía la esperanza de no quedarse solo. Y yo, estaba segura que haría lo que fuera para que Rick viviera. Me siento en un escalón del portillo, la noche ya estaba a minutos de caer, y yo no sabía qué hacer. Veo una lata de arvejas delante de mí, y la tomo — Cuando pasa algo profundo, algo que sabes que no tiene vuelta atrás ¿Qué haces? — pregunto. — Porque si pudiera, lo único que quiero es entrar y darle mi vida a Rick, odiaría que Carl esté solo, no quiero que él también pierda a su padre — susurro.
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Re: Say You Won't Let Go*

Mensaje por bultaoreune el Lun Mar 05, 2018 10:17 am

Justin Bieber
La gran pelea que había tenido con ella en un principio, porque no quería recibir más que ayuda que una simple lata, había quedado a un lado en cuanto habían pasado las horas. Creo que se había tomado las cosas demasiado mal, se había alterado sin que tuviera motivos para hacerlo. Si no le contaba sobre mi vida, era porque sinceramente no había nada bueno que contar. Ella me contaba cosas sobre su grupo o lo que había pasado y...¿qué esperaba que le contara yo?¿Cómo tuve que huir y deje detrás a mi hermano?¿La triste vida que había tenido durante toda mi infancia y adolescencia? Si, creo que debía de respetar que no me apetecía hablar de ciertas cosas. Y algún punto de nuestro tiempo juntos, ella pareció comprenderlo. O quizás, simplemente lo estaba ignorando o lo había olvidado. O quizás, dejo de ser testaruda y se había dado cuenta que con mi ayuda podía conseguir de forma más fácil aquello que tanto anhelaba; encontrar a su familia. Y por eso decidimos asegurarnos de que contábamos con las suficientes provisiones para irnos por ahí, a algún barrio o ciudad cercana a ver si había rastros de alguien cercano a ella. No esperaba nada, pues quizás...hasta podíamos encontrarlos, si..pero no de la forma física y mental que ella esperaba; ya no tenía esperanzas si se trataba de este mundo. Y ella tampoco debería tener unas expectativas altas; aunque parecía aferrarse al mínimo abismo de esperanza que cruzara delante de ella.

Estando en aquella casa, tenía que tener mis ojos puesto en todas las esquinas. Debía de tener cuidado. No solo por los hikers que podían aparecer, si no también por los humanos que podían rodarnos en cuestión de tiempo y quitarnos lo poco que habíamos conseguido. Deje que ella se despegara de mi, simplemente para poder coger toda la comida y guardar el sacos que supiera que no se iban a romper del peso, e intentando dividir el peso entre todos para que no nos fuera tan pesado correr con ellos; si nos veíamos en una situación en la que debíamos de correr. De un momento a otro, el alboroto que viene de la parte superior de la casa es completamente notable, por lo que no tardo en subir a revisar que es lo que va mal. Y por supuesto, no dudo en apuntar una de mis flechas directa a la cabeza del que esta a punto de moderla; si que me necesitaba, aunque ella la mayoría del tiempo negará hacerlo. Comienzo a mover uno de los cuerpos, para sacarlo fuera de la casa. Pero mi "entusiasmo" no dura mucho; pues puedo verla salir corriendo, y mi instinto me obliga a ir detrás de ella.

Ahora no solo era niñero de ella, si no que me había salido con un hermano menor y con un hombre a las orillas de la muerte. ¿En qué estaba pensando cuando me ofrecí a acompañarla?¿En que estaba pensando cuando seguí todos estos día con ella sin rendirme y sin querer dejarla sola? Mierda, recordaba que solía ser más duro y más distante que eso. Ni siquiera sabía que hacía dando vueltas con el chico, y sintiéndome con el deber de protegerlo si algo se ponía feo. Quizás era eso...estar demasiado tiempo solo había llevado a que mi corazón fuera más fácil de ablandar en tan poco tiempo. Cojo algo de comida nada más llegar a la casa, mi estómago no deja de rugir. Y al verla allí fuera, sola, agarro otra. Sé que también debe de estar muriéndose de hambre, aunque no quiera comer por los momentos por los que esta pasando. Noto su angustia y preocupación desde metros antes de llegar a ella. Le coloco la lata y me siento a su lado.-El chico no estaría solo si eso ocurriera. Te tendría a ti,¿no?.- Comento, aunque suene algo duro ante lo que ella esta pidiendo.-Se que lo único que quieres escuchar es que él se va a recuperar y todo va a volver a estar bien, pero no puedo prometerte tal cosa. Crear falsas esperanzas es lo peor.- Puede que siguiera a su lado, puede que siguiera ayudándola aún cuando me había prometido que si llegaba a aparecer alguno de los suyos; yo simplemente me iría. Pero...mis palabras seguían siendo las sinceras, aunque duras, y seguía diciendo todo por lo que mi cabeza pasaba sin pararme a pensar si debía o no. No pensaba engañarla, la cosa...estaba fea.-No ha sido mordido, eso es lo importante...Debemos conseguir algo de medicina y...si encontráramos a alguno de los tuyos que supiera cerrar una herida...Sería un gran avance para su vida.-Aclaro y meto un poco de comida en mi boca, saboreandola. Eran malos momentos, pero...no podíamos dejar que nuestras propias vidas corrieran peligro. No cuando quizás era lo único que nos quedaba, no cuando seguramente nosotros eramos los que teníamos que seguir con vida para que su padre también siguiera así. Me levanto de mi asiento y me atrevo a dar un apretón en uno de sus hombros.-Si estas así...el chico también estará mal. Se más fuerte de lo que puedes ser.- Intento animarla. Y antes de quedarme sin saber que decir exactamente, sin saber lo que ella quería; salgo de allí. Necesito despejar mi mente.

Niego rápidamente y chisteo de inmediato. Agarro el puñal que Carl tiene en la mano, y lo empuño de la forma correcta.-Estas demasiado tenso, y tus movimientos no son ágiles, no son ligeros. Deben serlo.-Le aclaro y le enseño como debe moverse y la forma correcta de llevar el puñal. El chico es ágil, y es listo pero aún le falta algún entrenamiento como para poder enfrentarse a todo lo que esperaba día a día si quiere seguir sobreviviendo. No siempre va a poder ser protegido, no siempre va a estar acompañado. En algún momento...todo dejaba de ser tan fácil. Observó como la morena sale de la casa con una mochila puesta y frunzo el ceño. Que yo supiera, no teníamos pensado salir ahora mismo.-Sigue practicando.-Le digo entregándole de nuevo el puñal y corro un poco hasta llegar a la altura de Mailen. Me coloco delante de ella.-¿A donde vas?.-Pregunto directamente, y mi ceño se vuelve a arrugar cuando me informa de que ira por ahí a buscar medicina y a ver si encuentra a alguien de su grupo con la última pista que le ha dado Carl, que el chico recuerda. No puedo evitar toser, sorprendido cuando ella me pide que la espere y que cuide de su familia. Me cruzo de brazos.-No tengo ningún deber de hacer eso. Es más...podría dejarlos solos si las cosas se pusieran feas, y no tendría remordimiento.-Aunque le había cogido algo de cariño al chico, pero eso ella no lo sabía y yo no lo pensaba decir. Solo intentaba que...ella no fuera a una muerte segura. Estaba demasiado nerviosa y ansiosa como para que todo le fuera bien.- Iré yo. Y volveré con soluciones, soy bueno encontrando lo que quiero.-Afirmo bastante confiado. Pongo una mano en su hombro, y provoco que me mire. La estoy enfrentando, pero a la vez...intento reconfortarla. Espero que ella lo entienda así.-Ahora estoy contigo. Solo contigo. Deja que lo haga yo. Quédate tu con tu familia, te necesitan.- Era la única verdad. A mi nadie me necesitaba. Si yo moría; nadie lloraría.

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